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  • SuperLiga europea, ¿oportunidad o desafío?

    El fútbol ha visto un cambio en distintos ámbitos dentro del panorama deportivo actual. Las regulaciones económicas por parte del FFP (Fair Play Financiero), la implementación de nuevas tecnologías como el VAR (Video Assistant Referee) han sido un punto de inflexión en su desarrollo. Sin embargo, el 18 de abril de 2021, el mundo del fútbol se enfrentó a una propuesta que, hasta día de hoy, ha generado debates sobre lo que depara el futuro para el deporte con la SuperLiga europea. 

     

    Por: Miguel Chavarriaga Vanegas, Juan Tomás Herrera Castro & Samuel Tirado Velásquez. 

     

    ¿Qué es la SuperLiga europea?

     La SuperLiga es una propuesta que busca enfrentar a los mejores clubes del mundo en una sola competición. Su propósito es reemplazar la UEFA Champions League como la élite de las competiciones europeas, proponiendo a 15 clubes grandes del viejo continente y 5 clasificados de forma meritoria. Su propósito, según los promotores, es renovar el deporte y volver a entregar el poder que tienen las instituciones, a los clubes. Su junta directiva estaría compuesta por los presidentes de cada club perteneciente. 

     

    El 18 de abril de 2021 se hizo el anuncio de 12 de los clubes más grandes del mundo, en voz por Florentino Pérez, presidente del Real Madrid C.F. Entre los clubes incluidos en el día de su anuncio también se encontraban el FC Barcelona, Atlético de Madrid, Juventus, AC Milán, Inter de Milán, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Arsenal, Tottenham, Chelsea). Además, el formato planteaba la participación de 5 equipos que podrían clasificarse para el torneo, considerando su rendimiento. Entre ellos, el PSG (Paris Saint Germain). 

     

    Luego del anuncio, las hinchadas hicieron saber su descontento manifestándose fuera de los estadios de sus respectivos equipos con cánticos y otras actividades. Los clubes, al ver el descontento de sus aficionados, decidieron lanzar comunicados anunciando su salida de este proyecto solo horas después. 

     

    Los 12 clubes proponentes iniciales de la SuperLiga. Imagen de BBC News. 

     

    Una nueva propuesta

     Ante el rechazo inicial, surgió una nueva propuesta que plantea una competición con la posibilidad de ascensos y descensos con 2 fases: una liga y una eliminatoria. Para ello, contará con la participación de 64 clubes repartidos en 3 divisiones: Star y Gold League con 16 equipos en dos grupos de 8; la Blue League con 32 clubes divididos en 4 grupos de 8 equipos. Cada equipo disputará 14 partidos por temporada (7 de local y 7 de visitante). A la fase eliminatoria pasarían los 4 mejores de la liga Star y Gold, y los 2 mejores de la liga Blue. Desde este punto, se jugarían eliminatorias en partidos de ida y vuelta. Los ganadores de las finales serán los campeones de sus respectivas ligas. 

     

    El sistema de ascensos y descensos involucraría a los dos últimos de la Star League, quienes cambiarían puestos con los dos campeones de la Blue League. En la Blue League, 20 de los 32 clubes serán sustituidos por otros equipos, dependiendo de su rendimiento en las ligas locales. Para ello, la SuperLiga buscaría disputar sus partidos entre semana para evitar choques de calendario. 

     

    Infografía sobre el funcionamiento de la SuperLiga. Infografía: Juan Tomás Herrera, Miguel Chavarriaga.

     

    Números clave

     Si bien la SuperLiga es un proyecto enfocado en las 5 grandes ligas de Europa, el debate que ha suscita trasciende a todo el mundo. Alfredo Castañeda, director del programa de Deporte y Cultura Física de la Universidad Autónoma del Caribe, anota que: “Definitivamente los clubes pequeños, esos con menos recursos económicos, de ninguna manera habrían participado en este torneo que pudo tener mayor difusión y seguimiento de los hinchas, por tanto, tendría afectaciones económicas tras el efecto de la posible disminución de patrocinadores o ganancias por derechos de trasmisión de los partidos”. Por eso, los clubes perderían parte importante de sus ingresos, lo que supondría un reto para contratar nuevos talentos o promover jugadores de la cantera con un contrato profesional. De igual manera, el impacto se vería reflejado en la capacidad que tendrían los clubes de retener a sus jugadores referentes en sus nóminas. 

     

    Un estudio realizado por la firma consultora KPMG (Klynveld, Marwick,Goerdeler & Mitchell) se señala que la SuperLiga generaría una diferencia económica de 55% menos ingresos para aquellos que se queden en sus respectivas ligas y fuera de esta super competencia. 

     

    Si bien los equipos verían una baja en su valor total por la brecha que abriría esta competencia, algunos con cláusulas de venta por jugadores como Luis Díaz (Cláusula que reserva un porcentaje de ventas) verían un beneficio de imagen al ser vistos como los lugares de inicio de estos jugadores. Con esto, los dineros que se reciben ayudarían para la inversión en temas de imagen, marca y demás que aportan a la notoriedad de los equipos.  

     

    El profesor de Economía, John Jaime Bustamante, considera que la SuperLiga es una propuesta que podría funcionar como un canal de mayor demanda hacia los jóvenes talentos del país, generando una mayor visibilidad. De igual manera, considera que un impacto negativo en cuanto a términos mercantiles es una invención debido a las condiciones del mercado en el que se desenvuelve el fútbol. La Superliga podría ser una oportunidad de incrementar ganancias por medio de los derechos televisivos y la creación de ofertas que sean más completas a las que ya existen.  

     

    ¿Qué opinan los deportistas en formación?

     En el contexto del fútbol sudamericano (Incluyendo al colombiano), la SuperLiga es una competición que se encontraría en una dirección contraria a lo que define la CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol), que entre sus valores resalta la integración. Laura Rodríguez, futbolista colombiana y estudiante de Comunicación Social y Periodismo, comenta que, si bien considera que el fútbol siempre ha sido un negocio, se ha dejado muy de lado lo que significa la tradición y el amor que los hinchas sienten hacia sus equipos.

    Con la creación de la SuperLiga ha habido una preocupación frente a la posible salida de talentos locales al exterior, con el fin de buscar un lugar entre los mejores equipos del mundo. Esto supondría mejores oportunidades de patrocinio, salariales, y deportivas que atraerán a los jugadores. Laura Rodríguez resalta que, si bien algunas hinchadas se oponen a la propuesta, esto no significa que vayan a dejar de apoyar a su equipo. Considera que a largo plazo podría ocurrir algo similar a la situación de Win +. 

     

    Laura Rodríguez considera que la gente se vería impulsada por el amor a los clubes que apoyan, lo que normalizaría la situación. Si bien considera que el fútbol es un negocio, deportivamente la SuperLiga estaría sacrificando lo que hace del deporte algo único: el ser para todos. De otra parte, considera que el sueño de ser deportistas se asociaría a la dinámica de un trabajo común.  

     

    Con el objetivo de comprender la perspectiva de los deportistas colombianos en Europa, Contexto habló con el colombiano Santiago Prieto, jugador del Boavista F.C, quien considera que la competición tiene lados tanto positivos como negativos. Según dice, la SuperLiga responde al gusto de las personas por ver partidos del más alto nivel. La posibilidad de ver a los mejores equipos de cada una de las 5 grandes ligas enfrentarse entre sí de manera seguida es algo que le agrega un atractivo al deporte. Sin embargo, señala que puede haber una sobrecarga en lo mental y físico con cada vez más partidos en los que se espera que los jugadores jueguen de forma destacada. 

     

    Sin embargo, Santiago Prieto considera que la SuperLiga va a potenciar los talentos del FPC, ya que los equipos van a tener la necesidad de crear más plantillas para tener opciones de rotación y evitar la fatiga de los deportistas. Por ello, considera que el mercado colombiano podría verse beneficiado en temas de oportunidades y visibilidad.

     

     

     Intereses sobre la balanza

    En contraste, el periodista Fernando Bustamante, especializado en deportes, considera que la SuperLiga no tendría un impacto muy significativo en el Fútbol Profesional Colombiano (FPC). Resalta que los clubes son los dueños de los derechos deportivos de los jugadores y, por lo tanto, deciden ponerlos en los lugares donde generen mayor beneficio a las, según dice, son finalmente empresas.

     

     

    Explica Bustamante que la FIFA y la UEFA, cabezas de las competiciones de fútbol más involucradas en este debate, pueden sancionar a quienes quieran formar competiciones salgan del calendario oficial que está regido en el fútbol. Dice además que este mandato proviene de los preceptos olímpicos, que señalan que “el espíritu olímpico exige comprensión mutua, espíritu de amistad, solidaridad y juego limpio”, algo que es construido desde las ligas locales, enuncia Bustamante.

     

     

    Según Bustamante, la SuperLiga no podría considerarse como una “amenaza”, principalmente porque el proyecto aún está “crudo”. Explica que la SuperLiga y los distintos formatos de Liga Propuestos en los diferentes países y sus confederaciones generaría unos efectos en términos de contratos, merchandising y demás que aún no son claros para el futuro cercano.  

     

    Los protagonistas han sentado posición 

     James Rodríguez, capitán de la Selección Colombia, está entre los jugadores que se han pronunciado frente a la SuperLiga y dejó claro que se opone a la creación de este torneo. En sus redes sociales opinó que: “Uno cuando es niño sueña con jugar la Champions League o una copa del mundo. No una SuperLiga”. Anotó que, si bien los clubes deben tener unas razones para tomar estas decisiones de desligarse de instituciones como la FIFA y la UEFA, el mundo del fútbol tiene que saberlas.  

     

    100 personas seguidoras del fútbol entre los 18 y 30 años, compartieron percepciones acerca de la SuperLiga, y sus consideraciones sobre el posible impacto (o no) en el desarrollo y visibilidad del FPC. 

     

    El 95% de los encuestados están familiarizados con el proyecto y el 90% sigue a uno de los equipos que hizo parte de la propuesta inicial de la SuperLiga, lo cual habla de un nivel de interés alto dentro del público aficionado, pero el 69% del mismo no está de acuerdo con la creación de la competición. Para la mayoría, se profundizaría la brecha competitiva entre Europa y una liga como la colombiana.

     

    La SuperLiga ha sido una propuesta que todavía despierta polémicas y se reactiva en cada inicio de competiciones europeas, con fechas de numerosos partidos que no generan mayor interés, aparte del que tienen para los seguidores implicados. Son muchos los factores que se requieren para establecer un panorama claro para un proyecto que promete ser un negocio en el que cada quien tiene expectativas que suelen ser las mejores, tal vez no para todos.  

     

     

     

  • ¿Se superará la brecha de infraestructura con las vías 4G?

    Por Brandon Bustos y Miguel Ángel Álvarez / periodico.contexto@upb.edu.co

     

    ¿Qué significan para el país las vías 4G?

     

    ¿Qué significan para el país las vías 4G?

     

    Las vías de última generación hacen parte de esfuerzos del Estado colombiano para superar el rezago en infraestructura vial, portuaria y aeroportuaria que el país trata de superar desde inicios de 1994, cuando se transformó la manera en la se generaban los proyectos viales en el país, dando paso a un modelo de licitación y luego a las Alianzas Público Privadas (APP) donde los riesgos y la ejecución de los proyectos se distribuyen de forma equitativa, dejando atrás en antiguo modelo donde la totalidad de la obra era financiada por el Gobierno Nacional.

     

    Según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el modelo de vías 4G buscaba en sus inicios invertir un monto aproximado de 47 billones de pesos, en la construcción de 8.000 kilómetros de vías a lo largo del país, las cuales incluyen 1.370 kilómetros de doble calzada y 159 túneles. Con estas obras, se busca consolidar la red nacional de vías a través de la conectividad continua y eficiente entre los centros de producción y de consumo, con las principales zonas portuarias y con las zonas de frontera del país. Una de las metas es reducir hasta en un 30% los tiempos de desplazamientos entre centros de producción y puertos, y disminuir los costos de operación vehicular en 20%.

     

    Además, se estima la reducción del desempleo en un 1% con la influencia de estos proyectos en 24 departamentos del país. Algunas de las principales características de las vías 4G es que buscan ser carreteras y autopistas de tramos mucho más rectos que atraviesan las montañas con túneles y viaductos, marcando diferencia con proyectos anteriores en los que se decidía bordear las montañas.

     

    Con el nuevo modelo para la construcción de vías en el país, nace la concesión, una clase de contrato que celebra una o unas entidades estatales con el objeto de otorgar a una persona llamada concesionario la presentación de proyectos para construir, operar, explotar o conservar total o parcialmente una obra, en el marco de la participación de privados, debido a la necesidad de desarrollar mecanismos eficientes para la modernización de la

    infraestructura del del país. En todo el país existen 40 concesiones de vías 4G.

     

    ¿Por qué estas obras tienen tanta importancia para el desarrollo del país, frente al actual modelo de las concesiones en las vías de Colombia? Laura Martínez, especialista en gerencia financiera, afirmó: “Es indudable que la inversión a las vías 4G tendrá efectos en el crecimiento de la economía por la vía de una mayor acumulación de capital fijo, esto se refiere al aumento disponible no solo de los bienes de capital propiamente dichos, sino

    también de capital financiero y de capital humano”. Explica la experta que este aumento de capital se basa en el ahorro y la inversión, que debidamente utilizados producen un aumento de la riqueza de la sociedad. El crecimiento potencial de la economía por efecto de la mayor inversión en infraestructura, se elevaría de 4.6% a 5.3% en el PIB, que es el escenario previsto en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, en el que allí enfatiza en los resultados y propósitos de la política fiscal.

     

    Uno de los tramos clave de las tensiones entre el gobierno nacional y la región es la concesión Pacífico 1, en el suroeste antioqueño.

    Foto: Agencia Nacional de Infraestructura.

     

    La importancia de Antioquia

    Desde 1994, el país viene desarrollando vías, 1G, 2G y 3G en distintas zonas del país. Sin embargo, en estas tres primeras generaciones de vías, ninguna pasa por el departamento de Antioquia. Con las vías 4G que pasan por Antioquia se logra conectar las vías de las primeras tres generaciones al norte y sur del país. La importancia del departamento radica en ser el integrador de la red nacional de vías.

     

    ¿Cuál es el panorama con el actual gobierno nacional? Fue célebre la colecta ciudadana ideada por el expresidente Álvaro Uribe y sostenida por la administración regional encabezada por Andrés Julián Rendón, quien manifestó que es necesario que se siga recibiendo dinero de los ciudadanos para continuar con la financiación de la construcción, ya que según este, el Ministerio de Transporte manifestó en varias ocasiones la indisposición por parte del Gobierno nacional para dar entrega total de los fondos requeridos para terminar las vías 4G en Antioquia.

     

    En cuestión de un poco más de 30 días se había alcanzado el 1% del billón de pesos requerido, un valor aproximado de $5.119.614.972. A pesar de que la obra más conocida de las 4G que pasan por Antioquia es el túnel del Toyo, no es la única que se desarrolla en el departamento. En total son 10 las mega obras que se llevan a cabo y solo en 3 de estas se registran inconvenientes con el financiamiento del Gobierno Nacional.

     

    Los proyectos con enredos financieros son:

    *Pacífico 1: comprende la construcción, mantenimiento y operación de 50,2km de doble calzada en el suroeste antioqueño y tiene un avance del 96%.

    *Túnel del Toyo: Permite la conexión entre vías Mar 1 y Mar 2, vías que se encuentran en construcción y que conectarán a Medellín y el Urabá antioqueño. Son 37,6km.

    *Vías del Nus: comprende la intervención de 157 km entre tramos rehabilitados, operación y mantenimiento, de los cuales 24,3km son de doble calzada, son 5 tramos entre Medellín y Cisneros. A pesar de que entró en operación en el 2021, la Gobernación afirma que existe un faltante de 150 mil millones para un intercambiador vial a cargo del Instituto Nacional de Vías (INVIAS).

     

    Las otras 7 mega obras que se llevan a cabo en el departamento avanzan de acuerdo con lo establecido y no presentan inconvenientes en su financiación como lo son:

     

    *Pacífico 2: El proyecto está comprendido por 96,5 km en tramos de vías para la rehabilitación, construcción de 37km de doble calzada, 3km de calzada sencilla y un túnel de más de 2km entre Primavera (Pacífico 1) y el sector de La Pintada (inicio de Pacífico 2).

    * Pacífico 3: 146km de intervención par su rehabilitación, entre esto la construcción de 35km de vías nuevas, dos túneles y nueve puentes entre La Pintada (Pacífico 2) y La Virginia, este proyecto impacta además a municipios del departamento de Risaralda.

    *Mar 1: comprende 181km entre rehabilitación, mejoramiento y construcción de 38km de segunda calzada, así como 43 puentes y un túnel entre el Túnel de Occidente y Santa Fe de Antioquia.

    *Mar 2: Intervención totalizada de 254km en tramos de mantenimiento, mejoramiento y la habilitación de 62 puentes y 12 túneles entre Cañasgordas (Mar 1) y Mutatá.

    *Magdalena 2: Construcción de 27 puentes y la intervención total de 144km comprendidos en cuatro tramos entre Remedios, conexión con Ruta del Sol y Vías del Nus.

    *Conexión Norte: por lo menos 145km intervenidos en tramos de mejoramiento, construcción de calzada sencilla y 30 puentes entre Remedios, variante a Caucasia e impacta a municipios como Segovia.

    *Antioquia – Bolívar: Intervención de 504km en diferentes tramos de rehabilitación, mejoramiento, construcción de 37 km de doble calzada y 16 puentes entre Caucasia, Antioquia y Cruz del Viso, Bolívar.

     

    Según cifras de la Gobernación de Antioquia, existe un déficit de 2,5 billones de pesos para la terminación de Pacífico 1, Túnel del Toyo y Vías del Nus. Por otro lado, según el Ministerio de Transporte, para este año 2024 se tiene prevista la inversión de 2,4billones de pesos.

     

    Mar 2 es otra de las concesiones que tienen cierre financiero y siguen su marcha. Foto: Agencia Nacional de Infraestructura.

     

    La iniciativa de la “vaca”

    Esta iniciativa ha sido calificada como una muestra por parte de los ciudadanos de cooperación y sentido de pertenencia, los empresarios del centro de la capital antioqueña se unieron para habilitar 3 puntos de recaudo y promoción de la vaca en el sector, incluso según algunos, extenderán la misma no solo dentro sino también fuera del territorio colombiano. Jorge A. Duque, empresario textil del centro de Medellín en “El hueco” afirmó: “Los empresarios del centro de Medellín queremos poner nuestro granito de arena por la ciudad y el país, motivando a todos los empresarios y comerciantes del centro a se sumen a esta causa que va a beneficiar a todos los colombianos”. Según afirmó Jorge Duque, esta iniciativa no es más que una motivación y un ejemplo para la ciudadanía sobre la importancia de la cooperación ciudadana en pos del desarrollo del departamento y el país.

     

    Es evidente que, más allá de las discusiones de tintes políticos entre el Gobierno Nacional y la Gobernación de Antioquia, las vías 4G no se están hechas para provecho único del departamento, ni se trata de una inversión pública centrada en favoritismos ni privilegios, sino que hacen parte de planes y programas que se han

    diseñado y construido durante décadas bajo distintos gobiernos y que tienen como propósito la modernización e integración vial, a partir de la construcción de corredores que conectan el Pacífico con puertos del Caribe colombiano.

     

    Pese a los grandes esfuerzos de los agentes implicados y protagonistas de la iniciativa solidaria, ¿qué tan alcanzable resulta esta “vaca” para los ciudadanos frente al panorama sociopolítico y económico actual? Según la

    OECD, se prevé que “el PIB crezca con arreglo a unas tasas moderadas del 1,2% en 2023 y del 1,4% en 2024, antes de repuntar hasta el 3% en 2025. Los altos niveles de inflación, tasas de interés e incertidumbre política lastrarán la demanda interna en 2024”. Esto es muestra de que el panorama futuro de los colombianos no es muy esperanzador, la pregunta en este punto es: ¿seguirán dispuestos algunos de los colombianos a aportar dinero para estas vías? ¿Qué decisiones puede tomar el Gobierno nacional con sus problemas presupuestales y su necesidad de resultados, pasada la mitad del mandato del presidente Petro?

  • Nueva Secretaría de Turismo, ¿qué nos dice el panorama turístico en Medellín?

     

    Por: Ana Sofía Echandía Vieira, Andrea Montoya Posada y Pablo Montoya Escobar 

     

    El 9 de marzo de 2024 el Concejo de Medellín aprobó el proyecto de la Secretaría de Turismo y Entretenimiento propuesta por la administración de Federico Gutiérrez. La inciativa nace de la necesidad de controlar el crecimiento del turismo desde diferentes frentes y al mismo tiempo promocionar la oferta turística de la ciudad. La Secretaría nació en una Medellín llena de turismo, inversión, desarrollo, pero también, sumida en problemáticas de explotación sexual, gentrificación, narcoturismo y manifestaciones de rechazo a los extranjeros.

     

     

    ¿Qué nos dice una nueva Secretaría sobre el turismo en Medellín?

     

    En 2013, Business Insider incluyó a Medellín en la lista de las 50 ciudades más peligrosas del mundo; 10 años más tarde, el mismo medio publicaría un artículo sobre un boomer y su nueva vida en Medellín, que la describía como más barata y pacífica de lo que era en California. En cuestión de una década, la imagen de la capital de Antioquia pasó de ser foco de violencia, referencia en películas de narcotráfico, un territorio inexplorable incluso para sus locales, a un paraíso para jóvenes, nómadas digitales, jubilados y turistas.  

     

    El extranjero encontró en la ciudad un destino como ningún otro. Clima perfecto, cultura amable, historia para contar a amigos, paisajes, restaurantes y murales “instagrameables” y un bajo costo de vida para monedas cuatro veces más valiosas que la local. Según datos recientes de Migración Colombia, solo en el primer trimestre de 2024, cerca de 221.000 extranjeros arribaron a Medellín, la mayoría provenientes de Estados Unidos, México y Panamá, generando un ingreso promedio de 221.4 millones de dólares en el primer semestre del año.  

     

    El boom del turismo en Medellín, acelerado por la post pandemia, no solo potenció la economía local y posicionó a la ciudad como un destino sumamente atractivo, sino que probó que tal vez la ciudad no estaba preparada para este flujo de turistas y que existen una problemática en torno a al sexo como negocio que es latente desde hace décadas, una falta de regulación en industria inmobiliaria, síntomas de xenofobia social por poca preparación de la ciudadanía hacia estos fenómenos y poca discusión sobre cuáles servicios y espacios consumen los medellinenses y la conexión que eso tiene con la oferta turística actual.  

     

    El 9 de marzo de 2024, la Alcaldía de Medellín anunció la creación de la Secretaría de Turismo y Entretenimiento. Su objetivo es la implementación de políticas, planes, programas y proyectos enfocados en la sostenibilidad, innovación, tecnología, control, productividad, formalización, internacionalización y la promoción de la ciudad como un atractivo turístico importante. Se compone de dos subsecretarías: Planificación, control y competitividad turística y Promoción turística de entretenimiento. La Secretaría tendrá un presupuesto anual de 828 millones de pesos, según información oficial, presupuesto que, según se expuso ante el Concejo, se obtiene a través de los ahorros de la eliminación de 36 cargos públicos y tiene como objetivo ser un “pilar fundamental” en la revitalización económica de Medellín. 

     

    Clic en la imagen para explorar la infografía

     

    Breve recorrido por la historia del turismo en la región 

    La apuesta por el turismo en Medellín no nace de esta reciente ola. Desde 2021 Antioquia cuenta con Plan Estratégico de Turismo y Medellín ha tenido tres. El plan estratégico de Antioquia se proyecta al 2040, y en él se plantean propuestas para alcanzar la sostenibilidad y promover un turismo “verde”, accesible y adaptado a las tecnologías digitales. El Plan Estratégico de Turismo 2018-2024 de Medellín ha sido la hoja de ruta para dirigir acciones hacia el fortalecimiento de la industria turística en toda la región. Los esfuerzos se ven complementados por iniciativas como la promoción de Medellín en ferias internacionales de turismo, destacando la participación en eventos organizados por la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO).  

     

    Inicialmente, Antioquia no se consideraba un destino turístico atractivo, especialmente en el siglo XX, cuando la región se vio afectada por la violencia y los disturbios sociales. Esto tuvo un impacto negativo en la industria hotelera. Sin embargo, con la creación de la Asociación Colombiana de Hoteles (ACOTEL), que más tarde se convertiría en COTELCO, en 1954, comenzaron los esfuerzos organizados para representar los intereses de la industria hotelera y promover el turismo a escala nacional. La importancia del turismo fue reconocida oficialmente en 1957 con el decreto de creación de la «Empresa Colombiana de Turismo, S.A.» y en 1996 con una ley que declaraba el turismo como sector económico esencial para el desarrollo del país. 

     

    Durante el período de gobierno 2001-2004, se creó la Secretaría de Productividad y Competitividad para promover y apoyar el turismo en el departamento mediante la creación de consejos de turismo en cada subregión. Este enfoque ha resultado exitoso, consolidando la posición de Antioquia como un sector clave de la industria turística colombiana. 

     

    Por otra parte, desde 1998 en Medellín se han realizado esfuerzos para planificar y posicionar a la ciudad como un destino turístico destacado. En 2003, se construyó el Centro Internacional de Convenciones de Medellín y se estableció el Medellín Convention Bureau, con la misión de posicionar a la ciudad como un destino de clase superior para la realización de ferias, congresos, convenciones y eventos en América Latina. Esto resultó en la realización de importantes eventos y certámenes de talla mundial, consolidando la ciudad como un centro de actividad turística. 

     

    En 2018, Medellín lanzó el Plan de Turismo hasta 2024, tomando en cuenta la diversidad de sus atractivos turísticos, que incluyen turismo de negocios, vacacional, cultural, de salud y de naturaleza. Este plan se basa en fortalezas como la gestión del turismo, una buena imagen a nivel nacional, la conexión estratégica con diferentes municipios del área metropolitana, y un eje de transformación social.  

     

    Para Marcelo Jaramillo, fundador de Go Explore Colombia, las concepciones que han tenido las diferentes administraciones sobre el turismo han sido muy distintas. Afirma que el flujo ha aumentado en gran medida y que, “precisamente por eso se necesitaba la secretaría, ha cambiado todo y tan rápido que necesitábamos ese nivel superior para tener un mejor manejo y presupuestal.” Según él, no se han alcanzado los propósitos estratégicos y esto podría atribuirse a que nadie (Alcaldía, empresas, ciudadanía) tiene claro qué tipo de turismo quieren en Medellín y que a costa de eso “se hizo tan famoso Medellín como destino de rumba y las bandas criminales se aprovechan de eso, para ellos sí establecer y poner en marcha su estrategía. Nosotros necesitamos darle más línea estratégica a la ciudad como tal, para que camine por donde nosotros queremos que camine”.  

     

    Los desafíos de estar en el ranking internacional  

    Hace unos meses Medellín se despertó con la noticia de la fuga de Timothy Alan Livingston. Desde ese momento, a nivel internacional, se han publicado decenas de notas y reportajes sobre la explotación sexual en Medellín, el turismo y la inevitable hipótesis sobre la correlación de ambos fenómenos. Ahora la ciudad está en el foco mediático internacional.  

     

    La ciudad enfrenta una serie de desafíos en su empeño por consolidarse como un destino turístico de primer nivel. Uno de los principales problemas es el intento de promover la ciudad como un centro turístico sin la suficiente preparación para manejar las implicaciones sociales y culturales que esto conlleva. A menudo, la promoción turística ha intentado capitalizar una historia de violencia que la ciudad ha estado tratando de superar, pero se termina perpetuando estereotipos que no reflejan la realidad actual de Medellín. 

     

    Entra en debate el mal llamado “turismo sexual”, el narcotráfico y el tipo de entretenimiento que ofrece la ciudad. El turismo de este tipo no solo daña la reputación de Medellín, sino que también genera problemas adicionales de seguridad y convivencia, además de socavar los esfuerzos para desarrollar un turismo saludable y sostenible. En respuesta, la Alcaldía ha aumentado sus esfuerzos para marcar distancia de los estereotipos con una narrativa que fomenta la cultura, la innovación y la creatividad autóctonas. 

     

    En la actualidad, el turismo en Medellín se enfrenta a una serie de problemáticas que requieren atención urgente por parte de las autoridades y los actores involucrados en la industria, pero también de la ciudadanía. 

     

    La inevitable comparación del turismo con explotación sexual  

    La explotación sexual es otra problemática que viene por décadas en la ciudad y no surge con el boom turístico. El medio de comunicación Mutante, recientemente publicó un reportaje con un mapeo de la problemática en Medellín y descripción contextual. Este concluye que tiene que ver con un entramado social en el que las familias de bajos recursos y la falta de oportunidades económicas y educativas hacen que las niñas, jóvenes y adolescentes de estos entornos sean vulnerables a ser explotadas por individuos o redes de trata.  

     

    Se diferencia del mal llamado “turismo sexual”, término criticado por medios de comunicación alternativos y agremiaciones activistas del trabajo sexual sobre le cual es necesario precisar que es diferente a la explotación sexual y trata de niños, niñas y adolescentes pues es un oficio que es legal en el país, con un desarrollo histórico y que hoy tiene presencia incluso en plataformas online.  

     

    La circulación de otras divisas solo fue el detonante para consolidar una oferta y demanda fuerte y con más ceros en el mercado ilegal y abusivo de niños, niñas y adolescentes. Suma al enmarañado el hecho de que no existe una legislación que proteja de forma suficiente a estas personas y, en cambio, proliferan las redes de trata de personas los protocolos de atención disfuncionales y baches legales que generan impunidad. Hoy está en debate entre la opinión pública el rol del Estado y los ciudadanos en torno a esta problemática.  

     

    Sin embargo, otro sector de la opinión de una ciudad conservadora, cuyos gobiernos han abordado el problema desde esa posición, considera que la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes que algunos promueven como “gancho” para el turismo, no solo tiene un impacto devastador en las víctimas directas, sino que también daña la reputación de la región como destino turístico y afecta negativamente la percepción de seguridad por parte de los visitantes.   

     

    Falta de regulación en industria inmobiliaria y gentrificación  

    El fenómeno de la gentrificación está transformando diversos barrios de la ciudad como Laureles y El Poblado, que han sido destacados en medios internacionales por su “coolness”. Sin embargo, esta transformación urbana ha llevado a que muchos residentes locales se sientan desplazados, ya que sus comunidades se adaptan cada vez más a las necesidades y deseos de los visitantes extranjeros, incrementando los costos de vida y alterando la dinámica social tradicional. Este proceso ha exacerbado las tensiones locales, levantando cuestionamientos críticos sobre quién se beneficia realmente del crecimiento del turismo y a qué costo. 

     

    Frente a esta problemática existen diferentes visiones sobre cómo, posiblemente, podría abordarse esta situación.  Según el concejal de Medellín, Luis Guillermo Vélez Álvarez, no hay un mapa único de cómo manejar el tema de la gentrificación sin intervenciones: “La oferta mercantil va respondiendo a eso… Hay que dejar que esos procesos avancen, no hay que meterse en eso, eso da lugar a desplazamientos urbanos, entonces otros sectores que estaban deprimidos empiezan a ganar dinámica dentro la ciudad”.   

     

    Una visión distinta fue la que dio el representante a la cámara, Daniel Carvalho, en un artículo de opinión para el periódico El Colombiano. Argumenta que, “el Distrito de Medellín debe ser un actor principal y no sólo un moderador del mercado: debe participar activamente del negocio inmobiliario para dar soluciones ante la gentrificación”. 

     

    En un conversatorio organizado por El Armadillo a partir de la noticia del hotel Gotham, se hizo una lectura del fenómeno de la gentrificación e incomodidad social. Diferentes representantes de medios universitarios e independientes como De la Urbe y Mutante, se alzó la pregunta sobre en qué punto llega el síntoma de incomodidad, sensación de desplazamiento. ¿Será que sucede en todas las comunas de la ciudad o solo donde se incomoda el privilegio?, ¿incomoda solo cuando el síntoma social es visible?  

     

    Xenofobia social por poca preparación hacia la ciudadanía  

    La creación de la Secretaría de Turismo en Medellín se plantea como una solución gubernamental a los problemas sociales relacionados con el turismo, pero la realidad sugiere que las respuestas a estas dificultades requieren la intervención de una gama mucho más amplia de actores, incluidos aquellos que no están directamente involucrados en el sector turístico.  

     

    El concejal Luis Guillermo Vélez Álvarez, expresó su desacuerdo sobre el papel del turismo como principal actividad económica de la ciudad, argumentando que, aunque es positivo, una economía compleja y diversificada ofrece mayores oportunidades a la población. Además, el concejal abordó el tema de la gentrificación, señalando la dificultad de gestionar esta problemática. En su opinión, es esencial permitir que los procesos de mercado se desarrollen naturalmente, ya que la regulación excesiva o la intervención en las fluctuaciones de precios podrían inhibir la dinámica de otros sectores que comienzan a revitalizarse y contribuir a la economía urbana. 

     

    La manera en que habitamos y compartimos nuestro espacio urbano es fundamental para definir nuestra imagen como destino turístico. Como se destacó en el conversatorio de El Armadillo, los problemas que enfrenta la ciudad no son nuevos ni pueden atribuirse exclusivamente a los turistas; estos se han hecho más visibles y sensibles ahora que son percibidos como externos, no solo como comportamientos locales. Esta situación subraya que la solución a los desafíos sociales del turismo trasciende las capacidades de cualquier entidad gubernamental y requiere un enfoque colaborativo y consciente por parte de toda la comunidad. 

     

    Las problemáticas asociadas al turismo exigen también un papel activo de la ciudadanía que comienza por entender la situación.

    Foto: Alcaldía de Medellín.

     

    Responsabilidad del ciudadano 

    El alma del turismo en Medellín y Antioquia trasciende la mera creación de una Secretaría de Turismo; es una responsabilidad colectiva que involucra a cada uno de los habitantes de esta región. Para Marcelo Jaramillo, “la sostenibilidad es un camino de mejora continua que nunca se acaba”. Está en manos de toda la ciudadanía promover el turismo responsable en Medellín, además de gremios, empresarios y el Estado. En definitiva, trabajar de la mano para “impulsar la ciudad por el camino que nosotros queramos”.  

     

    A su vez, el diputado Luis Felipe Vélez enfatiza en la necesidad de establecer “una red ciudadana de cooperación”, que involucre a personas del común (servicio de Uber, recepcionistas de hoteles, policía, bouncer de una discoteca y ciudadanos) en el monitoreo y rechazo activo de dinámicas turísticas indeseables, como la explotación de menores. “Todos debemos estar metidos en el cuento”, insiste Vélez, subrayando que los ciudadanos no deben normalizar ni ignorar conductas inapropiadas. El objetivo es crear una comunidad vigilante y comprometida que contribuya activamente a erradicar estas problemáticas de su entorno y no seguir alimentándola con el silencio.  

     

    Cada gesto de hospitalidad, cada muestra de respeto por nuestra herencia cultural y cada acto de cuidado por nuestro entorno natural, contribuye de manera significativa a la experiencia de quienes nos visitan. 

     

    El Plan Estratégico de Turismo, aunque bien intencionado, parece no estar generando los resultados esperados. Una de las principales críticas es la falta de involucramiento ciudadano en su formulación y ejecución. No se ha realizado un sondeo de opinión para capturar las percepciones y sugerencias de los habitantes, lo que ha generado un sentimiento de desconexión entre los objetivos del plan y las necesidades reales de la comunidad. Esta falta de participación ciudadana es una oportunidad perdida para enriquecer y legitimar las estrategias de desarrollo turístico en la ciudad. 

     

    Es por ello que, más allá de las políticas y las estructuras institucionales, es la responsabilidad individual y colectiva de los medellinenses cultivar una cultura turística que promueva el respeto, la inclusión y la sostenibilidad. Cada individuo tiene el poder de influir en la forma en que nuestra ciudad y nuestra región son percibidas por el mundo. En nuestras manos está la capacidad de convertir a Medellín y Antioquia en destinos turísticos verdaderamente inolvidables, donde cada visita sea una experiencia enriquecedora y auténtica. 

     

     

  • El peso de los “likes” crece en los adultos

    Por: Miguel Chavarriaga Vanegas / miguel.chavarriaga@upb.edu.co

     

    Actualmente, las redes han resignificado las formas de interacción entre las personas. La manera en la que difundimos, compartimos, e incluso, nos relacionamos, en muchas ocasiones puede verse mediada por las redes sociales. En este contexto, también son un puente para compartir con las demás personas parte de la vida propia.  

     

    Durante una conferencia que fue replicada por varios medios de comunicación en el mundo y se hizo viral en mayo de 2023, la siquiatra y conferencista Marian Rojas Estapé refirió investigaciones según las cuales los adultos usan las redes sociales con fines privados y profesionales, motivo por el cual suelen usar dos perfiles y casi siempre en distintos sitios, una medida de protección que a su vez conlleva riesgos mentales al duplicar los frentes por los cuales intercambian información. Al tiempo, según afirma Rojas Estapé: “otro factor que puede afectar a los adultos en el creciente mundo digital es no sentirse parte de este o sentir rechazo por las nuevas maneras de conexión con otros”.  

     

    Para algunos, la transición a la era digital ha resultado ser repentina, e incluso abrumadora. En 2022, el programa gubernamental Medellín me cuida reveló que hay una relación entre el creciente uso de redes sociales y un alza en los casos de depresión en la ciudad del 4,1% al 5,2%, con los hombres mayores como los más afectados por esta situación: según las cifras publicadas el 15,1% de los hombres y mujeres dentro de este grupo presentaban comportamientos suicidas.  

     

    Estudios que vinculan el uso de las redes sociales con la salud mental plantean que las plataformas digitales proyectan un modelo ideal de vida que se asume como universal, sin que haya mayores discusiones o reflexiones al respecto. La edad es uno de los factores de dicho estándar en el que no encajan fácilmente los adultos mayores de 29 años, situación que, según los investigadores, pueden abrir la puerta a problemas de depresión, aislamiento y aceptación de la imagen propia.  

     

    Uno de esos estudiosos es el del profesor de la Universidad de Antioquia Daniel Cadavid. En una entrevista para el portal de la Universidad de Antioquia señaló que las redes están diseñadas para incrementar los niveles de dopamina mediante la interacción, lo que implica el riesgo de generar algún tipo de dependencia y uso compulsivo al dejar la estabilidad emocional de una persona en manos de un intangible: un like

     

    La relación entre la salud mental de los adultos y las redes sociales es un asunto poco explorado porque la mayor parte de la literatura se enfoca en los menores de edad. En un sondeo adelantado en esta investigación periodística en el que participaron 36 personas mayores de 29 años, se revela una situación retadora: la mitad manifestó haber sentido tristeza, alteración emocional, ansiedad u algún otro síntoma luego de revisar sus redes sociales. Además, aunque la mayoría (63.9%) de las personas participantes no sienten presión de subir contenido, hay una parte significativa que sí (36.1%). Instagram y WhatsApp son las redes más utilizadas y que más nervios despiertan entre quienes van a publicar o compartir contenido.

     

    Clic en la imagen para ver la infografía (por Miguel Chavarriaga)

     

    La doctora María Isabel Gil, resalta que las redes pueden generar adicción, e incluso ansiedad, debido a la necesidad de estar constantemente conectados para estar al tanto de todo lo que ocurre. La experta resalta el impacto bajo esta dinámica puede haber sobre la propia imagen de los sujetos enfrentados constantemente a imágenes que aluden a situaciones ideales, superlativas, con muy escasa idea de un proceso previo, lo que genera la percepción de que todo resulta de forma instantánea. 

     

    Escuche la entrevista con la doctora María Isabel Gil:

     

    “El jardín más verde será siempre el del vecino”, dice una frase popular. El intercambio propio de las redes sociales puede derivar en un sentimiento de inadecuación que llega a escalar a instancias graves si no hay cuidado o al menos preguntas sobre la realidad que allí se nos presenta o sobre por qué usamos redes sociales, como lo recomienda la doctora Gil, para, como dice ella, evitar perder la pista de sí mismos mientras se busca la atención de los demás.  

  • De tendencia en Netflix a titular en prensa: ¿cómo nos cuentan sobre una serie de narcotráfico?

     

    Por: Andrea Montoya Posada / andrea.montoya@upb.edu.co  

     

    Era martes de sala de redacción de Nemózine en la casa de mi amiga SH. Siempre tomamos té, café y galletas. Su perrita Flor nos hace compañía. Nemózine es un medio gestionado a través de redes sociales que lanzamos como excusa para expresar nuestra opinión libremente, cuando en nuestros círculos sociales o día a día no podemos. La charla del tema de la semana se vio interrumpido por un Reel que vi sobre la polémica entrevista que le hicieron a Sofía Vergara a raíz de la premiere en Colombia de “Griselda Blanco”, serie que protagoniza. No había oído hablar de ella hasta ese momento. SH, en cambio, aprovechó para desahogarse. La había visto la noche anterior con su novio y me comentaba bastante indignada lo que le generaba ver a íconos del cine como Sofía Vergara y la mayor estrella femenina del reggetón en ella.  

     

    La curiosidad me pudo y comencé a leer comentarios en redes, titulares en Google News y TikToks sobre lo “chimba”´que es la dirección de arte de la serie. Vi el primer capítulo. También me pregunté por el legado histórico de Griselda Blanco, solo la había oído mencionar en una serie mexicana de narcotraficantes.  

     

    “Griselda Blanco” es una serie producida por Netflix que retrata la vida de esta narcotraficante desde que comienza sus labores en Colombia, hasta que llega a Miami en la década de los 70s a los 80s. Se estrenó el 25 de enero del 2024 y con tan solo seis capítulos logró posicionarse en el top 10 a nivel nacional e internacional de la plataforma por más de una semana. En redes de opinión cinematográfica, como Google, tiene una calificación de 7.7 estrellas y en IMDb 7,2 de 10 estrellas entre 31mil usuarios.  

     

    Desde el año 2000 se registran más de 50 series de televisión o plataformas de streaming sobre narcotráfico en el mundo, sin contar cortometrajes, películas y documentales. En definitiva, es un tema de interés popular en crecimiento. 

     

    En esa primera búsqueda no encontré ni un solo comentario histórico en medios nacionales sobre la vida de aquel personaje que los titulares sensacionalistas valoraban como la mujer más temida de la década de los 80, que hasta Pablo Escobar le obedecía. ¿Qué comunicaba el cubrimiento que hacían los medios de comunicación en Colombia sobre esta serie?, ¿hasta qué punto la seria debía ser un tema de la sección de entretenimiento?, ¿debería haber una diferencia en el cubrimiento periodístico de un tema de baila entre memoria y entretenimiento? Me hice muchas preguntas, tal vez demasiadas.  

     

    Tras el rastro de un relato

    Para tratar de darles respuesta a estas inquietudes, emprendí una investigación con unos de los principales medios de comunicación de formato digital en Colombia según un estudio de la Unión Colombiana de Empresas Publicitarias: 1.El Tiempo, 2.El Espectador, 3.Semana y 10.El Colombiano (elección por mi ubicación geográfica).  

     

    Para darle un componente científico y estadístico al asunto, recopilé, bajo el término de búsqueda “Griselda Blanco”, cada una de las publicaciones de los anteriores medios entre el 1 de enero y el 20 de febrero del 2024. En una tabla, que puede revisar a continuación, organicé los datos por: medio, fecha de publicación, titular, palabras clave seleccionadas por una IA y el enlace. Los resultados se presentan en los siguientes gráficos:  

     

    Número de publicaciones entre el 18 de enero y 17 de febrero del 2024 

     

    Cantidad de publicaciones por medios investigados entre el 18 de enero y 17 de febrero del 2024 

     

    Fig. 1 Nube de palabras clave de la recopilación de medios investigados 

     

     

    Fig. 2 Número de apariciones de las palabras clave de medios investigados 

     

    Entre otras conclusiones, observé que todas las notas periodísticas bajo el término de búsqueda de ‘Griselda Blanco’ entre enero 1 y febrero 20 del 2024 de los medios que investigué, eran alusivas a la nueva serie de Netflix. Si bien gran parte de ellas contiene información histórica sobre la vida de Griselda Blanco y la guerra del narcotrafico en Colombia, todas parten de una relación o comparación directa entre la serie y hechos reales. Las únicas dos temáticas diferentes a esta son: el escándalo de la primera dama y la oposición de Roy Barreras sobre el tema de producciones audiovisuales sobre narcotráfico. El único medio que publicó columnas de opinión alusivas a la serie y el narcotráfico en el entretenimiento fue El Espectador.  

     

    Destaco, entre los datos que obtuve, que casi la mitad de las notas informativas de El Tiempo son en formato de audio, video o contienen hipervínculos a publicaciones en redes sociales. Este hecho puede tener relación con el posicionamiento del medio como el de mayor alcance en formato digital del país.  

     

    Una mirada más cercana

    Ya lista la parte de investigación cuantitativa, necesitaba la opinión de un experto. Conversé con José Guarnizo, cofundador y director general y periodístico de Vorágine y autor de una ardua investigación sobre la vida de Griselda Blanco, cuya reedición se publicará próximamente en un libro.  

     

    Su investigación nació hace 12 años como producto de la casualidad de una denuncia sobre el barrio Antioquia, la cual llegó al medio en que trabajaba . La historia cautivó su curiosidad periodística y le llevó a conocer el personaje principal de este reportaje: Griselda Blanco. Siguió investigando y su trabajo fue publicado por El País de España, años más tarde con la editorial Planeta, luego como base para el guion de Griselda con Televisa y próximamente en una nueva edición.  

     

    Después de hacer mi ejercicio mediático me generó curiosidad el origen de sus fuentes. Guarnizo cuenta que la mayoría fueron testimonios humanos, pero que tuvo que corroborar en un ejercicio periodístico juicioso con archivo judicial, informes de la fiscalía, bases de datos del FBI y notas informativas de la época. Llamaba su atención, en especial, las publicaciones del New York Times y el Miami Herald, por el tono fuerte y severo con el que se referían a Griselda cuando estaba en el radar de CIA en Estados Unidos.  

     

    Existen muchos mitos alrededor de la figura de Griselda Blanco y el narcotráfico en general. Esta es una de las premisas principales de Guarnizo y coincidencialmente, la pregunta que me llevó a hacer este trabajo, pero relacionado al cubrimiento de este en los medios de comunicación.  

     

    Guarnizo afirma que, por ejemplo, los medios de la década de los 70-80 no se referían a Griselda Blanco como la “Reina de la cocaína”, sino “La señora Griselda Blanco”. También, encontró que los libros y publicaciones anteriores a su investigación inventaron datos, se basan en información transmitida a través de comunicación oral. Un ejemplo es la acusación que se le atribuye a la narcotraficante de haber matado a sus tres maridos. Sin embargo, del otro lado, Guarnizo pudo corroborar mitos como que la modalidad del sicariato en moto sí puede estar vinculada a la estructura criminal de Griselda y que, de hecho, fue como terminó su vida en 2012.  

     

    En definitiva, a personajes como Griselda Blanco y otras figuras del narcotráfico se les atribuyen carácterísticas heroícas que nacen de la tradición oral y pueden reforzarse a través de productos audiovisuales. Conversé con Guarnizo sobre la evolución de este tipo de productos para entretenimiento, que insiste, tienen una finalidad diferente al documental informativo y ejercicio periodístico y considera que la industria no debería decir qué se puede publicar y qué no porque iría en contra de la libertad de expresión. Anota que, en series como el ´Cartel de los sapos´ y las demás de inicios de los 2000, hacen una caricaturización del narcotráfico. Las series contemporáneas como Griselda, Narcos, entre otras, proponen otra mirada, otro discurso. 

     

    Guarnizo afirma que lo problemático, aquello que refuerza los mitos heróicos de la criminalidad, es la publicidad que se hace y que, en ocasiones, desconsidera el dolor de las víctimas. En este punto es que se cruza la delgada línea entre documentar, retratar la realidad, hacer ejercicios de memoria, y el entretenimiento, que tiene un fin puramente productivo sujeto a la demanda de la audiencia.  

     

    Todo esto me lleva a preguntar, ¿qué es lo que quiere ver esa audiencia?, ¿cuál es esa nueva propuesta estética y discurso que proponen las series del narcotráfico?, ¿por qué pareciera ser una temática en crecimiento? Estas inquietudes necesitarían otra investigación. Hoy 6 de marzo del 2024 hice de nuevo una búsqueda de las notas publicadas en medios, de los tweets, publicaciones en redes y me tomó un poco más de tiempo y scrolling. Tampoco vi la serie en el top 10 de Netflix. Es como si se hubiera tratado de una moda efervescente. Además, hice un ejercicio rápido de vox pop en la universidad para saber si los estudiantes conocían la serie y el personaje histórico de Griselda Blanco. Se lo presento a continuación:  

     

    Entre tendencia en Netflix y titular en prensa: el caso de Griselda Blanco

     

    Una conversación con amigos me generó mil preguntas que se tradujeron en este trabajo. No tengo una conclusión definitiva, sino todavía más preguntas acerca del tema. Sin embargo, lo más importante, fue entender que el deber ser de los medios de comunicación es diferente al del mundo del entretenimiento. Es el periodista como individuo quien decide qué mirada darle a la audiencia de la realidad, que, a su vez, no está libre de la volatilidad de las tendencias. Tenemos la capacidad de darle otros puntos de vista a las personas a través de las palabras. Por tanto, algún día sueño con no tener que escribir sobre “El sicario que tenía sexo desde la prisión y redujo la pena de Griselda”, sino sobre la memoria histórica de mi país hasta agotar los signos de interrogación de mi teclado.  

     

  • Desde una mirada blanca: crónica sobre una crónica de los saberes ancestrales indígenas

     

    Sara Rodríguez Lopera  / sara.rodriguezlo@upb.edu.co

     

    Estoy segura de que, por lo menos una vez en la vida, has ido a una feria artesanal y pedido rebaja: “Si le compro un bolso y dos manillas, ¿me le encima un llavero?”, diría cualquiera, ¿no? Lo curioso es que la artesana no gana ni la mitad de lo que realmente vale el producto y tú, comprándole sus artesanías, no le estás haciendo ningún un favor: “Que peca’o, ayudémosle, venga comprémosle algo”. Pero no te preocupes, yo hacía y pensaba exactamente lo mismo, de hecho, me adjudicaba la responsabilidad de dizque “continuar con su tradición” de “no dejarla morir” … Luego me daría cuenta de que esto no dependía de mi compra, sino de su cultura. Específicamente, de sus saberes ancestrales.  

     

    “¿Los saberes ancestrales permanecen por su cultura o por la fuente de ingresos que generan?”, me pregunté. Comencé a buscar en artículos científicos, páginas web de turismo, trabajos de grado. Pura información basada en una perspectiva blanca y colonial, como siempre se ha escrito y leído la historia, por eso, encontré términos como “revalorizar” o “sacar de la pobreza”. Sin embargo, me di cuenta de que la respuesta no la encontraría en internet, sino afuera, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en La Guajira, en Córdoba y en el Mercado San Alejo. 

     

    Mis términos no encajaban con sus significados. Por eso, dejando atrás días de rastreo documental, comencé por el principio: ¿Qué es un saber ancestral? Un saber ancestral es un conjunto de saberes o prácticas tradicionales que han sido transmitidas de generación en generación dentro de una comunidad indígena. Estos saberes son las costumbres que dejaron sus ancestros y que se ven representadas desde un saludo a un mayor hasta la alimentación, el vestido, la danza, los rituales espirituales, la medicina y las artesanías. Y ojo, esta definición la pude construir gracias al testimonio de tres indígenas que conoceremos más adelante, nada de artículos científicos, investigaciones o algo por el estilo.  

     

    La permanencia de los saberes ancestrales está directamente relacionada con su transmisión. Puede ser a través de la tradición oral o por acto imitativo: “No todos los niños del mundo juegan como los niños occidentales. Si yo le regalo un Hot Wheels a un niño de una comunidad, él no sabe qué hacer con ese carrito, porque el juego para él es acompañar al papá al sembrado, a pescar o a cazar. Es de esa manera que se transmiten los saberes ancestrales”. Gregorio Henríquez, antropólogo e indígena miembro de la comunidad Wayuu, en la Guajira, del clan Epinayú, me hablaba sobre cómo algunos de estos saberes son concebidos o elegidos. Por ejemplo, “Nadie se vuelve chamán porque levantó la mano y dijo ‘yo quiero ser chamán’ ”, el tema de la medicina ancestral tiene que ver con un elemento específico que signa a la persona como chamán, como un sueño o una visión. Por el contrario de otros saberes, como teñir textiles, elaborar máscaras o tejer mochilas, sí puede ser una elección por gusto o talento.  

     

    Los saberes ancestrales están relacionados con la madre tierra, con la ley de origen de los indígenas. Es la base de su cultura, de su existencia. “Los saberes ancestrales son parte del alma de la comunidad, por eso, cuando se pierde un saber es como si arrancáramos hojas de un libro”, afirma Gregorio. Los indígenas preservan sus saberes ancestrales para no desaparecer, para no tener una crisis de identidad en medio de un mundo tan globalizado y moderno. Yo, por lo menos, seguía sin entender: ¿Por qué insistir tanto en preservar eso tan antiguo? “Mantener esos vínculos con el pasado nos dicen de dónde venimos, para entender lo que somos hoy y que nos permita proyectarnos a dónde queremos llegar”, me respondió Gregorio. “Básicamente son las bases”, le dije, y él asintió, satisfecho. Pensar nuestra historia y nuestro patrimonio como un activo es algo que aún no terminamos de concebir los blancos.  

     

    Pero… No creas, esa base indígena se tambalea de vez en cuando. Los saberes ancestrales se han ido transformando por varios factores como la influencia de la modernidad, la globalización, el cambio climático, la violencia, el turismo, las redes sociales y demás. “Los mestizajes se nos cuelan, a nuestro territorio llegan otras costumbres”, me contaba Bellanira por teléfono “Nosotros estamos enfocados en esa juventud, ´que no se nos contaminen´ decimos”. Bellanira Esther Izquierdo, lideresa y representante de las mujeres de la Comunidad de Jewrwa, de la etnia Arahuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, me explicaba que, más que un problema, este tipo de cambios representaban un reto para la comunidad “tenemos que concientizar a nuestros jóvenes que eso no es lo de nosotros”, refiriéndose específicamente a las redes sociales. 

    Clic en la imagen para escuchar el testimonio

     

    Gregorio, quizás un poco más abierto a tomar esos cambios a su favor, proponía que “se puede estar en diálogo sin perder lo que somos”, pues, aunque haya elementos que puedan mejorar sus ritmos de producción y ayuden a optimizar recursos, eso no le quita “artesanalidad” a sus elaboraciones. Sin embargo, no se puede dejar atrás que hay factores que quizás impactan de manera más directa sobre esos saberes. Por un lado, cuando se habla de violencia se refiere al desplazamiento forzado y esto hace que la conexión con el territorio, comunidad y tradiciones se rompa. El turismo, por su parte, llega a invadir y a tomar por la fuerza el espacio privado si no está lo suficientemente informado. El cambio climático desvía los saberes ancestrales relacionados con la agricultura, los fenómenos de el Niño y la Niña no estaban en sus planes. Así mismo, las redes sociales influencian a los jóvenes a tener otro tipo de tradiciones, como decía Bellanira, que no están relacionadas con su comunidad. “Frenar los procesos de aculturación implica apropiarse del conocimiento y saberes de la ciencia y tecnología” afirma Gregorio, por eso no descarta la idea de que el joven indígena pueda ser, en un futuro, generador de contenido valioso en las redes sociales para difundir su conocimiento y costumbres hacia el resto del mundo.  

     

    Bueno y, entonces, ¿por qué venden sus saberes ancestrales si esto no contribuye a preservar su cultura? Simple: es una fuente más de recursos económicos. “Es mi sustento día a día”, dice sin más Liliana, indígena de la Casta Epiayú y perteneciente también a la etnia Wayuu. En algunas ocasiones, incluso, comunidades recogen el dinero obtenido de la venta de artesanías y lo llevan a un fondo común para enviar a los jóvenes a estudiar a otras regiones o para apoyar iniciativas de la misma comunidad como el sostenimiento de las emisoras, entre otras. El problema aquí es que la artesanía continúa viéndose como un arte menor. Pero la artesanía no es sinónimo de pobreza. La artesanía es elaborada por alguien con un pensar y un sentir que le da un valor agregado superior al de un proceso de manufactura. 

     

    Clic en la imagen para escuchar el testimonio

     

    “Hace aproximadamente 40 años mi familia se dedica a la venta de nuestras artesanías al turismo”, me contaba Liliana a través de un audio por WhatsApp. Si es una sola persona la que teje la mochila se puede demorar 1 semana, pero si es un trabajo en equipo, hasta 3. “Por ejemplo, si vamos a tejer una docena de mochilas nos unimos, compramos los materiales y nos repartimos: tú haces las gazas, tú el cuerpo, otra adelanta el forro y así sucesivamente”. Liliana reconoce que los precios han variado con el tiempo, pues anteriormente una “pelotica” de hilo salía en 1.000 pesos, pero ahora valen 3.000. Las mochilas están hechas de 25 peloticas de hilo y son vendidas, aproximadamente, en 70 u 80 mil pesos… Si hacemos cuentas, ¿cuánto ganan?  

     

    Infografía: sara Rodríguez Lopera

     

    Ahora hablemos de su sistema de venta; o, mejor dicho, de su sistema de intercambio con el intermediario. “Nuestro territorio queda a 3 horas pueblo” me contaba Bellanira, “entonces que pasa: que vienen muchos intermediarios a traernos víveres como la sal o el aceite y lo cambian con nuestras artesanías”. Recuerdo que al escuchar esto pensé “¿será esto justo?” y como si Bellanira hubiera leído mis pensamientos a los más de 500km de distancia que nos separan me dijo “yo digo que no es justo. Me las cambian [las artesanías] con víveres y a un precio menor” ¿Quién se está beneficiando ahí? Y bueno, no digo que sea el caso de todos los intermediarios; sin embargo, en la Guajira y en Córdoba, tienen la misma famita: Gregorio, en la Guajira, dice que una mochila en el territorio puede costar 50, 70 o hasta 100 mil pesos, pero si lo compra el intermediario, afuera las puedes ver a 130, 140 y hasta 180 mil pesos. En Tuchin, Córdoba, se maneja el tema del sombrero vueltiao. Una familia (de 6 u 8 personas) en una semana hace un sombrero fino para venderlo en 60 o 70 mil pesos, pero los intermediarios al comprarlos salen y los venden a 300 y 500 mil pesos.  

     

    “Nosotras por eso estamos hablando de una empresa propia a futuro. Para nosotras mismas poder vender nuestro trabajo, nuestras artesanías y ponerle el verdadero valor con que se hace”, me decía Bellanira, “¿y qué hace falta?” le pregunté, “Plata”, me respondió ella. Plata. Todo es plata. Plata que llueve en la ciudad pero que ni gotas quedan para los territorios. Plata para proveer de alimento y suministros a familias indígenas que, cuando escasea el cultivo del guineo o café y baja la venta, el hilo y la aguja se convierten en las únicas herramientas para poder sobrevivir. Aun así, como decía anteriormente, no es el caso de todos los intermediarios: Jorge Carmona, trabajador independiente y vendedor de mochilas arahuacas, es uno de los que por lo menos conoce el valor cultural y, por tanto, económico del producto.  

     

    Caminando por los corredores que forman los toldos en el Parque de Bolívar todos los primeros sábados de cada mes, me encontraba en el Mercado San Alejo buscando algo bonito para colgarme en el cuello. Sin embargo, entre tantas opciones, un toldo que nada tenía que ver con mis intenciones llamó mi atención: repartidas por todo el stand, don Jorge exhibía y ofrecía las mochilas típicas arahuacas. “¿Usted las hace?” le pregunté, “No, las hacen las mujeres artesanas de la Sierra Nevada de Santa Marta”. A partir de entonces se desplegó la otra parte de la historia, continuamos la conversación por WhatsApp: “Mi madre (QEPD) vendió artesanías en general, incluyendo las mochilas arahuacas. Fue una actividad económica para el sostenimiento de nuestro hogar”, Jorge me contó que desde allí nació su interés por su venta, “es un gusto para mí poder ofrecerles a las personas productos hechos a mano, donde se plasma mucha energía y sobre todo la creatividad”, las mochilas arahuacas le atraen, además, por su especial componente cultural y representación de un país. Es así como desde hace 15 años vende exclusivamente este producto.  

     

    Jorge le compra, con dinero, las mochilas a la comunidad donde pertenece Bellanira. Los precios a los que ofrece las mochilas afuera varían de acuerdo con el tamaño y las comercializa en ferias de ámbito local y nacional, principalmente en el Mercado San Alejo, en los parques de Belén y Sabaneta, en el almacén de Jumbo, en la Feria de las flores y en cualquier otra que se le presente.  Jorge me contaba que muchos de sus compradores reconocían ese valor cultural que trae consigo la mochila, pero que otra parte, aunque no la conocía, se mostraba interesado por hacerlo. “Se vuelve un intercambio interesante. Además de que estoy vendiendo estoy transmitiendo cultura”, afirma. Bellanira agradece profundamente el apoyo de Jorge con su compra, sin embargo, le sigue faltando algo: “A mí sí me gustaría tener una persona o alguien que conociera más de nuestro trabajo y se le diera un valor en verdad a nuestras artesanías como artesanos y como artesanías tradicionales”.  

     

    Y tengamos en cuenta que, aun vendiendo la mayor parte de sus artesanías, no conocemos toda su historia completa. Resulta que toda esa cultura, esa artesanía, ese conocimiento ancestral, a penas y es una parte de lo que si quiera los indígenas muestran y/o venden. “El tejido de las mochilas es un saber ancestral que es propio de nosotras las mujeres arahuacas, no solamente los que don Jorge vende”, Bellanira me contaba que son alrededor de 30 tejidos y puntadas propias que tiene la comunidad y que no conocemos los de afuera. Aquellas que salen al mercado están bajo el permiso de los mayores, MAMɄS, sabedores y hombres que portan el poporo.  

     

     

     

     

    El tejido ya estaba antes de que llegáramos. El tejido es, además de mochilas: vestiduras, manillas y chumbes. Nuestra moneda no compra, vale o si quiera cuenta al lado de la tradición. El tejido no muere, pero tampoco se termina de valorar. “Yo diría que un 50% o 60%”, calificaba Bellanira. “Yo creo que un 70% valoran nuestros saberes ancestrales”, afirmaba Liliana, “ya sea por falta de conocimiento o porque no tienen ese amor, esa iniciativa de querer saber cómo la cultura es de suma importancia”. Y aún así, cuán orgullosos nos sentimos cuando Gabo rindió tributo a América Latina y al Caribe al ganar el Premio Nobel de Literatura o cuando el sombrero Vueltiao fue declarado símbolo cultural de la nación en 2004 … Pero ¿comprar a un precio justo? ¿aprender de nuestra cultura? ¿escuchar al artesano? Jamás.  

     

    Y ojo, que no se confunda la mochila de patrones o figuras geométricas con la mochila que tiene en su cuerpo la cara de Frida Kahlo, la lengua de los Rolling Stones o el escudo del Nacional. Aunque el tejido al final se distingue, se ha visto sumamente permeado por la globalización. Terminamos de alguna u otra manera apoyando lo que no es, modificado a nuestro gusto, con colores, formas y tamaños, la mochila occidental, la que nada tiene que ver con la original. “Se van a volver es vallas ambulantes”, dice Gregorio, “la globalización está convirtiendo casi que al producto artesanal en una especie de coleccionismo”. El antropólogo me contaba de marcas que llegaban a comprar mochilas indígenas, les cosían un logo y se las adjudicaban como creaciones propias. Es más, me decía que en algún momento una entidad había llegado a su territorio con el fin de “certificar” a los artesanos, “¿y quienes son ustedes para decirme si mi mochila está o no calificada?”, se preguntaba. Esa necesidad de nosotros de certificarlo todo, de hacerlo más “original”, más mejor. Básicamente, más igual: más nada.  

     

    Se pierden personas, pero no saberes. La transmisión de los saberes ancestrales a la siguiente generación es lo que permite la supervivencia de ellos. Se puede aprender del tejido, crear uno nuevo, incluso imitarlo, pero el sistema de pensamiento que trae consigo la mochila indígena, jamás. En cada mochila está plasmado el estado de ánimo de la persona, su percepción de la naturaleza, “y eso jamás se va a poder imitar”, afirma Gregorio. Pero ¿las próximas generaciones indígenas sí están interesadas en continuar con la tradición?

     

    Conozcamos ahora a Alfonso Manuel Méndez, locutor e investigador de la seguridad y soberanía alimentaria, altamente relacionado con la agricultura y por ende conocedor de primera mano del proceso de construcción del sombrero vueltiao en Tuchín, Córdoba.  “Ese es un tema que nos preocupa mucho a nosotros porque la tendencia del indígena es migrar a la ciudad y convertirse en independientes o en empleados de un almacén”, me contaba Alfonso que el indígena se ve envuelto en un mar de expectativas frente a la gran polis: “los indígenas se van porque no les dan [los compradores] el valor a sus artesanías. Se ilusionan por todas las oportunidades que supuestamente le ofrece la ciudad”.

     

    Así mismo, Bellanira me contaba que entre más crecía la comunidad, más relacionamiento tenían sus jóvenes con los jóvenes blancos y así es más fácil o llevar sus costumbres a su territorio o irse tras ellos a la ciudad. La incidencia de las redes sociales es más grande de lo que se piensa, pero los discursos que se han llevado desde tiempo atrás no mejoran la situación: “uno encuentra que hay comunidades que tienen muchos problemas con los jóvenes para aceptarse como indígena. No quieren manejar su lengua, incluso la niegan”, Gregorio afirma que al indígena se le ha visto como un estorbo, un guerrillero, una persona maliciosa, “de ahí viene el término de malicia indígena”. El joven se ve inmerso una serie de rechazos, estereotipos y miedos culturales que lo hacen negar su indigenismo.  

     

    ¿Entonces no quieren conservar sus saberes ancestrales? Claro que sí, solo que en medio de la discusión hay una serie de desafíos que los mayores, mayoras y autoridades indígenas deben afrontar. “Ese es nuestro reto: que nuestros hijos lleven muy bien desde su pensamiento y sangre el conocimiento” Bellanira me intenta explicar, desde su mejor español y mi peor ignorancia, que eso está en ellos: lo llevan desde el vientre, como madres que dan vida, alimentan y nutren a sus hijos del conocimiento de su territorio. Por eso no es difícil. “En términos generales los jóvenes hoy están más apropiados, más orgulloso y más comprometidos en mantener sus comunidades”, afirma Gregorio. Desde hace más de 500 años los indígenas se están organizando, resisten. Nosotros les hemos cobrado vidas, territorio, participación. No los hemos dejado en paz. Y, aun así, ellos continúan, sus bases crecen y las de nosotros se desmoronan.  

     

    Medellín es una colcha de retazos: apropiamos culturas que no nos pertenecen y pretendemos comprar, a un precio absurdo, la poca que nos queda. Se nos olvida lo que hay aquí. Lo que consideramos “típico”, como la bandeja paisa, surge apenas en los 60. Nuestros héroes representan las élites urbanas capitalistas, la participación del negro y del indígena ha sido negada en la construcción de nación. “También construimos la historia de Colombia y también narramos la historia de Colombia. Pero si a la gente nunca se la enseñaron, hoy la labor de las comunidades es narrarla”, dice el antropólogo. La labor aquí es del sistema, de nosotros como ciudadanos escuchar, aprender y volver a conocer la historia, nuestra historia. ¿Recuerdas por qué los indígenas preservan sus saberes ancestrales? Para saber de donde vienen, entender lo que son hoy y proyectarse hacia donde quieren llegar.  

     

    Sentada desde mi casa, con una taza de café al lado e Internet estable escribo la historia de aquellos que la hacen día a día desde la Sierra Nevada de Santa Marta, Córdoba y la Guajira. Aquellos que la tejen, la viven y la conmemoran. A mí solo me quedan palabras para contarlas, pero sigo siendo solo una espectadora. Esto no termina aquí, hay mucha tela por cortar, o, mejor dicho, mucho hilo por tejer. Cuando decidí investigar sobre este tema, no sabía nada y ahora declaro que sé aún menos. Somos responsables de preservar esto, de cuidarlo como parte de nuestra identidad. Y cuidarlo implica el respeto, la memoria y el valor por la artesanía en términos de precio y propiedad intelectual, una correcta apropiación social del conocimiento.  

     

    “¿Deseas agregar algo más?” es una pregunta que le suelo hacer a las personas que entrevisto cuando termino de hacer mis preguntas. Casi ninguna me suele decir o hacer algo más que un gesto de negación. Sin embargo, Bellanira, entre graznidos de gallinas y una señal intermitente, sí tenía algo más por decir:   

    “Mi recomendación es que ojalá esta conversación usted la conserve y de pronto de allí le saque lo que usted necesita. Yo como mayor, persona mayor lideresa, somos muy celosos con nuestro conocimiento. Gracias porque pude compartir algo, un poquito de nuestros conocimientos, de nuestros saberes. Entonces en usted va a quedar algo muy interesante, muy valioso de nuestro territorio. Consérvelo.” 

     

    Mitos y Realidades sobre los saberes ancestrales  

     

     

     

  • El feminicidio en Colombia se volvió paisaje: ¿qué hay más allá de las cifras?

     

    Sara Rodríguez Lopera / sara.rodriguezlo@upb.edu.co

     

    Reconozco que el miedo de ser asesinada por mi misma condición de mujer era de los últimos temores que se me pasaban por la mente; sin embargo, cuando comencé a leer noticias sobre cómo cuerpos de mujeres eran hallados en maletas y el concepto “feminicidio” se hacía cada vez más paisaje, hizo que investigar sobre este tema se convirtiera en una necesidad para mí. 

     

    Según el Observatorio Colombiano de Feminicidios entre el 2018 y el 2023 se registraron 3.628 feminicidios en Colombia; en enero de este año, por su parte, ya van registrados 64 feminicidios de los cuales 4 han ocurrido en Medellín. ¿Cuáles son las causas por las cuales el feminicidio continúa perpetuándose?  

     

    Comencemos por el principio: ¿Qué es un feminicidio? 

    El XX Informe sobre la situación de violación de derechos humanos de las mujeres en Medellín y territorios de Antioquia 2022 cuenta que el feminicidio se tipificó como delito autónomo mediante la ley 1761 del 2015, luego de las múltiples movilizaciones y reclamaciones de justicia frente al crimen contra Rosa Elvira Cely, quien fue golpeada, ultrajada, apuñalada, torturada y empalada y su solicitud de auxilio fue desatendida por el Estado en la Ciudad de Bogotá en el año 2012. 

     

    El Congreso colombiano decretó en el artículo 104A. Feminicidio, que: Quien causare la muerte a una mujer, por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género o en donde haya concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias, incurrirá en prisión de doscientos cincuenta (250) meses a quinientos (500) meses. Algunas de las circunstancias que menciona el artículo tienen que ver con perpetrar un ciclo de violencia física, sexual, psicológica o patrimonial, aprovecharse de las relaciones de poder ejercidas sobre la mujer, haber cometido el delito para generar terror o humillación a un enemigo y que la víctima haya sido privada de comunicación y libertad de locomoción.  

     

    Y ahora con ley, ¿hay menos casos? 

    En el boletín VIVAS NOS QUEREMOS: Informe Anual 2023 hecho por el Observatorio Colombiano de Feminicidios, se registraron las siguientes cifras:  

     

     

    Estas cifras demuestran que estructuralmente hay muchas cosas que necesitamos cambiar y dejar de perpetuar. Luis Benítez, licenciado en Ciencias Sociales y Magíster en Problemas económicos, afirma que “a pesar de que supuestamente la sociedad avanza en temas de género, políticas públicas y acciones judiciales, los hechos, las cifras dicen todo lo contrario”. En pocas palabras, el tema nada que retrocede. Pero lo que sí es claro, es que a partir de estos datos se arrojan una serie de avistamientos que podrían responder a las causas por las cuales se dan estos crímenes. Y digo “podrían”, claro, porque este fenómeno va más allá de las cifras. 

     

    Sí, hay patrones  

    Los motivos por los cuales ocurren los feminicidios abarcan desde los discursos que permean el comportamiento de los hombres y las mujeres, hasta las respuestas institucionales que no solo resultan siendo ineficientes, sino que se encuentran cargadas de estereotipos que entorpecen los procesos. Laura Peláez, psicóloga y magíster en derechos humanos y en psicopedagogía, afirma que “hay una raíz patriarcal que todavía impera en nuestras relaciones y que se asume que lo masculino tiene mayor poder sobre lo femenino”, esta sería entonces la base en donde no solo nace la respuesta a las causas del feminicidio, sino que también responde el hecho de que las cifras no hayan disminuido con respecto a años anteriores. 

     

    Nosotros no nacemos hombres, nosotros nos hacemos hombres. ¿Y quién hace los hombres? La cultura. ¿Y qué es la cultura? Todo lo que vivo”. Benítez afirma que es a través de los vínculos, las relaciones, los contextos sociales, el lugar donde se vive, la televisión, la familia, la escuela e incluso la iglesia, en donde el concepto de “hombre” se crea. En nuestra cultura, por ejemplo, existe la idea de que el hombre debe ser inteligente, libre, fuerte, viril, heterosexual y exitoso económica, política y socialmente. De hecho, en otros contextos, el hombre, además, debe estar armado, poseer alto capital económico y cuenta con el derecho de disponer de cualquier mujer.  

     

    Entonces, si una y otra vez se refuerza este deber ser, ¿qué pasa? Te lo crees. Y resulta que es en esa construcción sociocultural del concepto “hombre” donde aparece un notable desprecio por lo femenino. La mujer no es inteligente, ni fuerte, ni exitosa, es emocionalmente débil, debe estar a disposición del hombre y permanecer en la casa cuidando y criando a los hijos. Todo esto nos lleva a la actual cultura machista y patriarcal que permea muchas dinámicas sociales, familiares y de pareja, afianzado el rol del hombre como un sujeto hegemónico que asume su masculinidad no solo con la fuerza, sino con la violencia.    

     

    Colombia, especialmente Medellín, tienen una cultura permeada por el legado del narcotráfico que promociona estereotipos ligados al género, donde el hombre es fuerte, proveedor y violento, y la mujer es sumisa, llamativa y cosificada. Esta cultura promueve valores machistas que son perpetuados tanto por los hombres como por las mujeres: “ser la mujer del duro implica asumir una posición de dependencia, de riesgo. Pero esa es una aspiración cultivada socialmente, donde, de hecho, las amigas, las familias y las madres lo perpetúan”, explica Peláez que es por eso que allí la violencia es legítima, porque es una manera de ejercer poderío sobre el cuerpo de la mujer. Se normaliza, entonces, que el duro tenga varias mujeres, que agreda sexualmente a menores y que la primera madre que se oponga a sus deseos con sus hijas, se va del barrio.   

     

    Empecemos por el hecho de que las violencias de género son independientes de los niveles sociales que puedan tener las personas; sin embargo, Luis Benítez cuenta que cuando se tienen condiciones socioeconómicas de pobreza, también se tienen condiciones socioculturales de pobreza, es decir: “cuando tienes menos recursos, menos acceso a los sistemas de salud, a los sistemas educativos, a los planes de acciones integrales de bienestar, cuando vives en barrios deteriorados donde la delincuencia permea, hay mayores condiciones para que se dé un feminicidio.” Esto no quiere decir que en las condiciones socioeconómicas más altas no ocurran este tipo de cosas, sino que allí, “además de la física pena y vergüenza que representa la denuncia, los hombres tienen el poder de hacer que las acciones judiciales o psicosociales se desestimulen”, afirma Benítez.  

     

    Cuando las mujeres carecen de oportunidades a nivel educativo y laboral, se incrementa el factor de riesgo para sufrir violencias basadas en género. Laura Peláez explica que “no es lo mismo cuando hablamos de una mujer que tiene una experiencia formativa que le ha permitido hacer una reflexión y una deconstrucción sobre su vida, sobre su feminidad y sobre sus proyectos, a una mujer que no ha tenido esas oportunidades”. La educación permite en la mujer no solo conocimiento en habilidades blandas y duras, sino el reconocimiento de prácticas violentas que son muchas veces naturalizadas.  

     

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    Por el ámbito laboral, Benítez afirma que “muchos de los feminicidios están vinculados con el hecho de que la mujer no logra salirse de un entorno tóxico” pues la condición de dependencia generada por la falta de acceso al empleo, la obliga a quedarse allí y a asumir esta serie de prácticas que, a la larga, tiende a desensibilizar.  

     

    “Desde que se está midiendo el feminicidio, el patrón es que la pareja sentimental sea la causante del delito”, afirma el licenciado, y es que resulta que dentro del feminismo hay una categoría que se ha estudiado y es la del amor romántico, una de las que más le interesan a Benítez. Esta categoría y forma de amar propia del machismo y patriarcado plantea la siguiente idea: “Estás conmigo, eres mi propiedad y no puedes estar con nadie más”. Las mujeres están subordinadas al hombre o al hogar, no cuentan con voz, poder o reconocimiento; por eso, aquellas que deciden salir de allí, por un lado, vulneran la dignidad del hombre y este entra a vengarse, y por el otro, si deciden separarse no solo rompe el vínculo de amor, sino que fracasa en la construcción de una familia: fracasa como mujer.  

     

    Entonces, ¿por qué hacerlo? ¿por qué separarse? “No se vaya a poner en ese peligro que le va a ir peor, además, ¿qué va a pasar con sus hijos? Si usted lo denuncia la va a sacar de la casa”, Benítez afirma que son las madres quienes muchas veces les hablan así a sus hijas. Hay un montón de circunstancias que impiden a la mujer denunciar y salir de ese entorno, desde lo jurídico y socioeconómico hasta lo familiar y la vecindad.  

     

    Y las instituciones, ¿pa´ cuando? 

     

     

    Las líneas de atención ayudan a la mujer no solo en aspectos de gestión emocional sino en la asesoría de acciones legales que puedan tomar contra su agresor. Aunque estas líneas hayan podido llegar a prevenir algunos feminicidios, continúan siendo deficientes e insuficientes los departamentos que hacen justicia.  

     

    La respuesta institucional es tardía por temas relacionados con la corrupción y poca agilidad en los procesos; pero hay un problema aún mayor, afirma Benítez: “No hay instituciones que tengan una noción clara de lo que es una violencia basada en género” lo que hace que no solo se desconozca esta violencia, sino que no se entienda, por lo que se termina revictimizando a la mujer, justificando la violencia e incluso desconfiando de su testimonio. 

    Las organizaciones feministas, por su parte, han tenido un importantísimo papel en el tratamiento, gestión, prevención, educación y asesoramiento de las mujeres víctimas de violencia de género. Luz Mery Arias Muñoz, una de las fundadoras de la corporación feminista Vamos Mujer, explica más a fondo sobre el papel de este tipo de organizaciones, su diferencia con respecto a las demás instituciones, las estrategias que utilizan y su impacto en las mujeres:  

     

     

    La dualidad de la denuncia: un asunto entre el reconocimiento y la traición 

    “Laura, ¿qué significa denunciar?”, le pregunté. Ella se incorporó, tomó el micrófono de mi mano y me respondió: “La denuncia tiene un efecto simbólico. No solamente un efecto legal. Entonces, cuando una mujer decide denunciar, decide hacerse cargo de eso que le está haciendo la pareja o expareja. Ella se reivindica, independiente de que el sistema luego le imponga una pena al agresor, la posibilidad de alzar la voz y de ser capaz de decir ´esto no está bien´, permite sentar un precedente, implica un empoderamiento femenino a nivel simbólico.”   

     

    Sin embargo, en la denuncia también ocurre una ruptura, una traición. Cuando la mujer denuncia, culturalmente se piensa que está rompiendo un vínculo amoroso y esto implica renunciar a una tradición marital, familiar y filial, “no es gratuito que la iglesia te diga ‘hasta que la muerte los separe’ ”, afirma Benítez.  

     

    Y ahora, ¿qué hacemos?  

    La psicóloga Laura Peláez afirma que para neutralizar el fenómeno tiene que haber diferentes niveles de cambio: el primero deben ser las respuestas legales; lo segundo, la respuesta institucional y, finalmente, el más difícil, el cambio cultural. Estos niveles de cambio no excluyen la responsabilidad de otras entidades o acciones que se pueden realizar. Por ejemplo, en la educación formal, las universidades deben “formar sujetos sensibles y éticos que puedan responder a estas problemáticas desde un lugar más empático”, dice Laura, o desde la educación informal donde se abran espacios entre amigos y familiares para señalar conductas que no están bien. El papel de los medios de comunicación no se queda atrás, no solo porque visibilizan la noticia de lo que ocurre, sino que también, en términos preventivos, de empoderamiento y reconocimiento pueden hacer algo más. Luis, por su parte, propone un trabajo más intensivo con los hombres: “si nosotros logramos hacer un trabajo psicopedagógico con los hombres, creo que lograríamos disminuir el feminicidio y las tasas de violencia contra las mujeres”. Sin embargo, no hay apoyo, ni económico ni institucional, “el trabajo con hombres en masculinidades en Colombia es muy reciente y escaso, por eso no hay una acción estatal en ese sentido”, cuenta Luis.  

     

    “Ser mujer ahora es distinto a ser mujer hace 20 años”, afirma Laura. Hoy en día tenemos una sociedad un poco más sensible, hombres más feministas, investigaciones que hablan al respecto; sin embargo, no sigue siendo un asunto sencillo de abordar. “¿Cuáles son las causas por las cuales el feminicidio continúa perpetuándose?”, me preguntaba en un principio, y después de esta investigación concluí que las razones por las cuales impera el delito del feminicidio varían entre: por un lado, la falta de oportunidades a nivel educativo y laboral de las mujeres. Pues esto no solo les impide reconocerse como víctimas en entornos violentos y denunciar, sino que también llegan a normalizar, justificar y aceptar violencias que tienden a escalar a este delito. Por otro lado, la cultura machista, misógina y patriarcal que se ha construido en la sociedad y que ha permeado la cultura colombiana durante años, primero, no es culpa de los hombres, sino de un sistema que domina y promueve discursos de género en contra de la mujer; esto incluye el legado del narcotráfico, la respuesta generalmente prejuiciosa de las instituciones, el insensible tratamiento de las noticias sobre violencias de género por parte de los medios, el consumo de publicidades tóxicas y el estereotipo que se tiene sobre el rol que debe cumplir cada género.  

     

    Afortunadamente, los discursos se crean, se destruyen y se transforman. Los hombres lloran, las mujeres son fuertes, ¿Cuál será ahora el discurso más conveniente para comenzar a tratar este tema de raíz? El miedo no está en la calle, el miedo está en el sistema. 

  • Gentrificación: el nombre de una suma de factores

    Por María José Vélez Vasco / maria.velezv@upb.edu.co

     

    La palabra se ha hecho paisaje y se está usando para nombrar cualquier cambio en un territorio especialmente urbano. Reunimos voces, cifras y otros datos para conocer de qué se trata exactamente, qué factores estimulan este fenómeno, cuáles son sus principales consecuencias y qué alternativas de solución se vislumbran.

     

     

     

    El precio de la vivienda, la principal alarma

    El aumento en los precios de la vivienda es notorio no solo para los medellinenses, como la primera señal de la gentrificación. Aquí se recogen voces de locales, nómadas digitales y empleados convertidos en rentistas que exponen lo bueno y lo malo de este modelo de desarrollo urbano.

     

    Video

     

     

    Ya se organizan movimientos ciudadanos para buscar alternativas frente al fenómeno. Imagen: @ImprentaRepublicana

     

    Cifras clave y alternativas de solución

     

    La gentrificación ocurre en territorios urbanos y rurales, derivado de varios factores. En este podcast pasamos revista por ellos, sus principales efectos y algunas alternativas de solución.

     

     

     

  • Polarización y desinformación empañan idea de constituyente

    Luego de que el presidente Gustavo Petro el 15 de marzo del presente año dijera por medio de un discurso en Puerto Resistencia, que sería necesario realizar una Asamblea Nacional Constituyente para aprobar las reformas propuestas por su gobierno, la agenda mediática del país se ha enfocado en hablar de los “peligros” que conllevaría la creación de esta.  

     

    Por: Sofia Cadavid Foronda, Mariana Pérez Mesa y Ana Daniela Villalba Acosta / periodico.contexto@upb.edu.co 

     

    Desde su posesión en agosto 7 de 2022, el mandato de Gustavo Petro como presidente transita entre el debate de varias reformas para el país (pensional, laboral, salud, tributaria, entre otras) y que estaban estipulados en su plan de gobierno, por el cual votaron 11,281,013 de colombianos. Sin embargo, estos proyectos no han salido del papel, gracias a que el presidente no cuenta con mayorías en el Congreso, la instancia en la que los 108 senadores y 172 representantes deben debatir sobre la idea durante cuatro sesiones para que finalmente, una reforma sea aprobada. 

     

    Al tiempo, la denominada oposición al gobierno ha ejercido un papel clave en la no aprobación de las reformas, ya que consideran que no son necesarias y que, de la manera en la que están propuestas, son inviables. Debido a este contexto en el que el diálogo parece no funcionar, el Presidente planteó, en medio de un discurso en Cali, que si las instituciones no cumplen con su labor de aprobar las reformas por las que votaron los colombianos, sería necesario convocar una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), por medio de la cual la población sea la que decida si aprueban o no las propuestas. 

     

    El presidente Gustavo Petro en reunido con las comunidades indígenas en Puerto resistencia, Cali, donde mencionó la posibilidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Foto por: Infopresidencia. 

     

    La iniciativa generó debate: políticos, opinadores y la población en general comenzaron a hablar del tema de manera masiva, haciendo énfasis en que la idea de constituyente, tal como está planteada, es anticonstitucional. Para otros, sería una amenaza a la democracia del país. Por esto, el pasado 21 de abril, alrededor de 495.000 opositores del gobierno marcharon en las principales ciudades de Colombia para demostrar su rechazo a su gestión y sus reformas, incluida la de Asamblea Nacional Constituyente.

     

    En contraparte, el 1 de mayo, las personas que apoyan al gobierno nacional salieron a marchar en conmemoración del día del trabajo y para demostrar su aval a las propuestas de reforma del presidente, entre ellas la de una ANC. A pesar de esto y de que el tema lleva en discusión casi dos meses, la desinformación ha sido la protagonista, ya que pocas personas no saben qué es, cómo funciona y para qué sirve este mecanismo. 

     

    Manifestación del 21 de abril por parte de la oposición al gobierno nacional. Foto por: Jaime Saldarriaga. 

     

    ¿Qué es y cómo funciona una Asamblea Nacional Constituyente? 

    La Asamblea Nacional Constituyente es uno de los tres mecanismos dispuestos por el artículo 374 de la Constitución Política de Colombia, que permiten la reforma de la norma fundamental. Esta figura permite que la ciudadanía del país, por medio del voto popular, decida qué puntos del texto desean transformar y cómo quieren que sean los cambios de ellos. Es por esto, que una ANC representa la posibilidad de cambiar la estructura del Estado, y a su vez, marca el rumbo del país. 

     

    Firma de la Constitución Política de Colombia de 1991, con la que se dio el cierre de la Asamblea Nacional Constituyente del mismo año. 

    Foto por: Archivo de El Tiempo. 

     

    Para realizar una Asamblea Nacional Constituyente, es necesario presentar la propuesta ante la Cámara de Representantes y el Senado, quienes deben debatir sobre el proyecto de ley, incluyendo temas como la convocatoria a la ciudadanía, temas a tratar, periodo de funciones, y número de integrantes, para finalmente aprobarlo o desaprobarlo. En caso de que suceda lo primero, el documento se enviará al presidente para que lo firme, y posteriormente lo entregue a la Corte Constitucional colombiana, donde los magistrados deberán determinar su constitucionalidad. 

     

    Posteriormente, el gobierno nacional deberá programar la fecha en la que convocará a la ciudadanía para votar si están a favor o en contra de llevar a cabo una ANC, y deberán incluir en los tarjetones las opciones de SI o NO, junto con las temáticas a tratar en las sesiones. Para que la Asamblea Nacional Constituyente sea aprobada por el poder popular, se debe obtener el SI de la tercera parte del Censo Electoral colombiano, que para 2024 son aproximadamente 13’490.000 personas. 

     

    Así funciona una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia. Por: Ana Daniela Villalba Acosta. Clic en la imagen para ampliar.

     

    Una vez la ANC es aprobada por voto popular, se debe convocar nuevamente a votaciones generales para definir las personas que integrarán la Constituyente, de acuerdo con las curules que fueron definidas previamente en el proyecto de ley que pasó por la Cámara de representantes y el Senado. Al iniciar con las actividades de la Asamblea Nacional Constituyente, el Congreso entra en un periodo de receso hasta que la ANC termine sus funciones. 

     

    Mientras esté en vigencia, la Asamblea deberá disponer de lugares clave en los municipios del país, en los cuales se recibirán las propuestas de cambios a la Constitución Política por parte de los colombianos. Los constituyentes deberán leer, sistematizar y debatir las propuestas. 

     

    La historia de las constituyentes en Colombia  

    A lo largo de los siglos XIX y XX, Colombia experimentó varias asambleas nacionales constituyentes que dieron paso a las constituciones políticas del país. Cada una de ellas se realizó bajo un contexto sociopolítico específico, que como punto en común tienen que fueron momentos en que el país requería una transformación política o sufría una crisis institucional. Por ello se hacía necesario para un nuevo marco legal y constitucional acorde a las necesidades y demandas de la sociedad colombiana del momento. 

     

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    Línea del tiempo con las Asambleas Nacionales Constituyentes de Colombia y la respectiva Constitución Política que crearon.

    Por: Mariana Pérez Mesa. 

     

    La última Asamblea Nacional Constituyente en Colombia fue realizada en 1991, cuando el país atravesaba una crisis de gobernabilidad al no poder satisfacer las necesidades básicas de la población, especialmente en términos de seguridad, durante la cruenta época del narcoterrorismo. También existía un problema de representatividad entre los partidos políticos, ya que sus lineamientos no se ajustaban al panorama del momento, y es por esto que los movimientos sociales comenzaron a surgir exponencialmente. 

     

    Sumado a lo anterior, la violencia a partir de los 70’s se agudizó gracias a la aparición de más actores dentro de ella. Para aquella época, a las guerrillas insurgentes como las FARC, el ELN o el EPL entre otras, se sumó el factor del narcotráfico y la llamada Guerra sucia entre los principales carteles del país (Medellín, Cali y la Costa). Todos estos factores sumieron a la ciudadanía en un estado de zozobra generalizada que impulsó a que se aprobaran todas las propuestas de la ANC, impulsada por el acuerdo de paz logrado con el movimiento guerrillero M-19, del cual fue militante Gustavo Petro. 

     

    División de las comisiones en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Gráfico por: Banrepcultural. 

     

    Para realizar la ANC de 1991, el Congreso de la República determinó que la ciudadanía votaría por 70 constituyentes para escribir la nueva Constitución Política del país. El grupo electo fue diverso, ya que se incluyeron allí no solo políticos, sino también economistas, periodistas, ingenieros, líderes de sindicatos y de movimientos sociales, y desmovilizados de grupos al margen de la ley. Estas personas se organizaron en cinco comisiones temáticas y recibieron alrededor de 150.000 propuestas de la ciudadanía para reformar la constitución, y finalmente llegar a la que rige en la actualidad.  

     

    ¿Es posible una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia? 

    En el 2024, Colombia puede no estar viviendo el mismo contexto de las anteriores ANC, pero sí cuenta con ciertas situaciones que hacen que el panorama sea similar. El abogado especialista en derecho público y docente investigador de la UPB, César Molina, menciona el país está viviendo una época convulsionada en la que se suman los factores del recrudecimiento del conflicto con las disidencias de las FARC, el ELN, el Clan del Golfo y el narcotráfico, la crisis económica post-pandemia, el primer gobierno de izquierda declarada, y una ciudadanía polarizada entre los partidos nacionales u oposición, y el oficialismo o militantes. 

     

    Estas circunstancias tendrían que madurar por un tiempo, para que al igual que en los años anteriores, se aprobara la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, mas hay dos componentes adicionales que hacen que pensar en una ANC en 2024 sea improbable. El primero es que como se mencionó previamente, el presidente de la República no tiene mayorías en el Congreso que tramitaran a favor, mientras que el segundo tiene que ver con la ciudadanía, y es que en ella no se ve intención mayoritaria para que el proceso se tramite. 

     

    Darío Acevedo, doctor en historia, profesor de la Universidad Nacional de Colombia y exdirector del Centro Nacional de Memoria Histórica, indica que la negativa de los colombianos ante la propuesta de Gustavo Petro radica en el temor de que tome el mismo camino que el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez. Este último, a un año de asumir el cargo, convocó a una Asamblea Nacional Constituyente por medio de la cual “llenó de expectativas a los venezolanos para que la aprobaran, pero finalmente él terminó realizando reformas de manera casi dictatorial”, indicó Acevedo. 

     

     

    Informe de Invamer sobre la desaprobación del presidente Gustavo Petro a nivel nacional, y en las ciudades más importantes de Colombia. Gráfico por: Invamer. Clic en la imagen para ampliar.

     

    Además, en el miedo de la ciudadanía también parecen influir las acciones del Presidente, ya que mientras estaba en campaña, prometió que no intervendría de ninguna manera en la Constitución Política de 1991. En este punto también influyen los medios de comunicación del país, ya que, como indica César Molina, en años anteriores, otros presidentes también habían comentado la posibilidad de realizar una Asamblea Nacional Constituyente, pero el despliegue y ruido mediático no fue tan amplio al no ser un presidente de izquierda quien lo dijera. 

     

    En una línea similar, Darío Acevedo indica que probablemente las palabras del Presidente también fueron parte de una estrategia mediática por medio de la cual los medios de comunicación centren su atención en la ANC, mientras dejan de lado informaciones comprometedoras sobre el Gobierno. El historiador considera que esto es una “cortina de humo” por medio de la cual se ocultan “los debates y escándalos con el Gobierno del presidente que se han fabricado en su mismo entorno: el hijo, el hermano, la esposa, de funcionarios que no dan la talla, ministros y escándalos de corrupción.” 

     

    Otro punto que no se puede dejar de lado, es que realizar una Asamblea Nacional Constituyente en la actualidad puede resultar contraproducente ya que, como declaró la Corte Constitucional, este mecanismo es constitucional, primario y no tiene límite de reformas a presentar. Gracias a esto, la intervención de la Constitución Política actual, o la formulación de una nueva, podría retroceder en materia de derechos, haciendo que las luchas de las anteriores ANC queden en el olvido. 

     

     

     

  • Cinco estrellas, cientos de opiniones, miles de recomendaciones  y muchos más problemas: bienvenido a la Comuna 13

    Un recorrido virtual y físico por el turismo en la Comuna 13… y sus matices.

     

    Andrea Montoya Posada / andrea.montoya@upb.edu.co

     

    El paso constante de turistas es apenas uno de los detalles que han cambiado la rutina de los vecinos de la Comuna 13 y, como todos los demás, tiene su lado positivo y otro negativo. Foto: Lia Da Giau- Make Sense.

     

    Llego a la estación San Javier en plena hora pico, cuando el sentido sur-norte colapsa, ríos de personas se empujan y solo el más hábil logra escapar de la ola. Sin embargo, la estación estaba atiborrada también en sentido norte-sur, con grupos de 5, 10 y hasta 20 turistas descendiendo a la plataforma.  

     

    Salgo a la calle 45 y el panorama no es muy diferente. Carros, motos, buses, más carros y motos, se amontonan en calles con semáforos de adorno, pues quien tiene la vía es el más avispado. Turistas caminan torpemente, mientras los habitantes los esquivan como si se tratara de un video juego; taxis, busetas y carros particulares se estacionan donde vean hueco con dirección a las escaleras eléctricas; vendedores ambulantes ofrecen todo tipo de souvenirs kitsch en su última apuesta por llevar pan a sus casas y un grupo de jóvenes de chaleco azul pregonan a todo el que pasa: “Graffiti Tour”.   

     

    Dale like, comenta y comparte 

    Los visitantes vienen de todo el país y rincones del mundo. A través de redes sociales, recomendaciones de amigos y plataformas como Trip Advisor, los turistas conocen la Comuna 13 y los famosos recorridos grafiteros que ofrecen las agencias que operan en el territorio. El interés a lo largo del tiempo de los usuarios por el término de búsqueda Comuna 13, según Google Trends, ha tenido un crecimiento constante, como lo muestra la gráfica a continuación: 

    Gráfico: Google Trends. Andrea Montoya.

     

    “Turismo en Medellín”, “Qué hacer en Medellín”, “Mejores lugares para visitar en Medellín”, “Medellín turismo cultural”, “Medellín turismo de aventura” y “Tour de Pablo Escobar en Medellín”, fueron los principales términos de búsqueda sobre turismo en Medellín durante el 2021, según información compilada por Chat GPT. Si hiciera el ejercicio de buscar cuáles resultados arroja su buscador con alguno de estos términos, se encontraría con la Comuna 13 en cualquiera de los casos. Sí, yo hice el ejercicio. 

     

    Por ejemplo, en Trip Advisor, el recorrido por la Comuna 13 es el segúndo más popular de la plataforma sobre turismo en Medellín, después del recorrido a Guatapé, bajo el término de búsqueda: “Comuna 13 Graffiti Tour y Comida Callejera”, con más de 2,250 opiniones y recomendada por el 99% de los viajeros que interactuaron con la plataforma. El recorrido incluso ganó premio al Traveler´s Choice de este año.  

     

    ¿Qué es lo que encuentran tan atractivo tanto extranjeros como locales de diferentes zonas del país de la Comuna 13? La alegría y amabilidad de las personas; el arte que rodea todas sus calles con graffitis, pinturas, esculturas, raperos y bailarines de hip hop; la diversidad de oferta de entretenimiento y gastronómico, son las respuestas más frecuentes entre los comentarios de Trip Advisor y las entrevistas con cinco turistas extranjeros como parte de esta investigación.  

     

    Cicatrices de la Historia  

    Las redes sociales y este tipo de plataformas son los principales medios por los cuales los turistas conocen la Comuna 13 y el Graffiti Tour. Dharmik Patelun, por ejemplo, investigó sobre el territorio y encontró que había bandas criminales aún presentes y que estaban planeando hacer un museo conmemorativo de Pablo Escobar con sus pertenencias y objetos alusivos. Además, leyó que no había propiamente un cartel de drogas en el territorio, sino violencia interna por parte de bandas al margen de la ley. Hice una revisión sobre posibles fuentes en las que haya encontrado dicha información y no encontré nada.  

     

    Sin embargo, después de visitar el territorio, Dharmik y su esposa quedaron muy sorprendidos: “Creíamos que sería mucho más pequeño el lugar…También, pensamos que las personas serían difíciles, pero ahora que lo visitamos nos damos cuenta que son muchas cosas difíciles por las que han tenido que pasar”. En definitiva, están inspirados por su historia y el progreso que parece tener el sector en términos de seguridad, violencia y delincuencia. Se sintieron seguros durante todo el trayecto y con la motivación de comentar a sus amigos sobre el plan.   

     

    Otros como Matthew tenían una idea de la Comuna 13 como un lugar cool, destinado al turismo y para pasar el rato. Después del recorrido, ven llamativa la sensación de tranquilidad y alegría en medio del caos del salpicón de música de múltiples géneros, pregoneros, tiendas, bares, museos, restaurantes, motociclistas, cafés y vendedores de todo tipo. Sin embargo, reconocen que detrás de todo eso hay una historia de transformación profunda y que eso se ve reflejado en el discurso de su guía, los espacios culturales y la experiencia como tal.  

     

    Se avecina un tsunami turístico mucho mayor 

    En 2020, a raíz de la pandemia, las visitas a la Comuna 13 disminuyeron. No obstante, se estima que en 2021, 2.600 personas llegaban a la zona entre semana y los fines de semana aumentaban entre 5.000 y 6.000, según datos de organizaciones turísticas del territorio proporcionadas a El Tiempo

     

    Ese boom turístico, según el Director del Museo Escolar de la Memoria de la Comuna 13, Manuel López, en una entrevista con Señal Colombia, se debe a “una perversión de las necesidades de la gente”. Con iniciativas como el Museo, que es un ejercicio de memoria colectiva con una mirada más cultural que turística, “quisimos contrarrestar con el museo la explotación comercial, esteticista de los mandatarios, el turismo como una forma de demostrar que la guerra y la violencia sufrida era necesaria para que hoy tuvieran este progreso”. Sin embargo, reconoce que las oportunidades económicas para subsistir son escasas y que hoy el turismo es el principal ingreso de los habitantes de la Comuna 13.  

     

    Donde hay empleo, hay oportunidades 

    Fui a la base de las escaleras eléctricas a buscar un taxi que me regresara a la estación. En medio del caos, sin saberlo, terminé por colarme en una fila de carros tipo Uber que compiten con los taxis a ver quién es el primero en dar con un cliente. Ingresé al primero que abrió la puerta y escuché gritar “estación San Javier”. No usan la plataforma, tienen una tarifa fija hasta allí. 

     

    Como buen medellinense, el conductor puso conversación: me preguntó sobre mi visita a “La Trece” y si había ido antes. Le respondí que solo era una estudiante de periodismo haciendo una investigación sobre los cambios en la zona desde la llegada del boom turístico. Solo es poco, pues esa frase le dio puerta para narrarme toda su hoja de vida y lo importante que ha sido para él la llegada del turismo al sector. Músico, empresario, bailarín, grafitero, Uber, guía de turismo y odontólogo en formación, son solo algunas de sus facetas.  

     

    “Niña, ¿yo cuándo me imaginé que tendría un carro?” Y que viajaría por Latinoamérica, Estados Unidos y próximamente a Argentina, solo por los contactos que ha conseguido con la música, según me comentó.  

     

    Esta mirada representa la vida de solo una parte de la población de la Comuna 13.. Según una investigación hecha por Make Sense a los habitantes de los barrios más alejados de las escaleras eléctricas, el 50.3% afirmó que no depende del turismo como actividad económica para sobrevivir.  

    Imagen José Andrés Ramírez, Juan José Rios.

     

    ¿Hasta cuándo durará el boom turístico de la Comuna 13? Nadie lo sabe. A penas se adelantan investigaciones sobre los efectos colaterales a nivel económico y social que el turismo desenfrenado está trayendo sobre zona. Los números, voz a voz y redes sociales demuestran que es un gran atractivo para lo nacional y lo internacional, pero, ¿serán los comentarios de Trip Advisor suficientes para subsanar las necesidades económicas y políticas de un territorio con una historia como la Comuna 13?