{"id":1000,"date":"2025-10-29T15:46:45","date_gmt":"2025-10-29T15:46:45","guid":{"rendered":"http:\/\/5"},"modified":"2025-10-29T15:46:45","modified_gmt":"2025-10-29T15:46:45","slug":"los-surcos-que-giran-en-medellin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=1000","title":{"rendered":"Los surcos que giran en Medell\u00edn"},"content":{"rendered":"<p><em>Andr\u00e9s Camilo Hincapi\u00e9 \/ <\/em><a href=\"mailto:andres.hincapiee@upb.edu.co\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><em><u>andres.hincapiee@upb.edu.co<\/u><\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8220;Cada persona que conoces, en el momento que compra un disco, que va detr\u00e1s de un disco, que quiere un disco, siempre va detr\u00e1s de una historia.\u201d<\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>\u2014Jorge Iv\u00e1n de la Hoz,\u00a0Granada Chapter\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_9d0b33f0025e44ee8b916d0ff202041b~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"604\" height=\"480\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo vinilo nace de un disco maestro: una pieza grande y delicada que debe tratarse con el cuidado de un vidrio fino, pues de sus l\u00edneas\u00a0en espiral\u00a0o m\u00e1s precisamente, de sus\u00a0surcos,\u00a0depender\u00e1n todas las copias. El trabajo para fabricar uno de estos discos pasa por muchas manos; a\u00a0partir de \u00e9l se crean moldes met\u00e1licos,\u00a0mediante prensas y calor, se prensan los discos que luego se recortan y revisan. Tras su paso por la fabrica, el viaje contin\u00faa hasta las ciudades\u00a0donde cobran\u00a0sentido.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Medell\u00edn el relato del vinilo se escucha gracias a\u00a0las personas que\u00a0mantienen vivos sus sonidos: coleccionistas, vendedores, m\u00fasicos, <em>DJs<\/em>\u00a0y amantes de la m\u00fasica.\u00a0Aunque\u00a0parece que su moda\u00a0regres\u00f3,\u00a0la realidad es que\u00a0nunca se fue. El auge de estos discos viene de una mezcla entre nostalgia, influencias familiares\u00a0e historias escondidas\u00a0tras\u00a0cada tornamesa\u00a0y\u00a0cada caratula cuidadosamente preservada.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre esos sonidos se escucha\u00a0la historia de Jaime Franco, un nombre que resuena para quienes han caminado por las torres de Bombon\u00e1,\u00a0visitado la <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/ateneomedellin\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><u>Corporaci\u00f3n Ateneo Porfirio Barba Jacob<\/u><\/a>\u00a0o\u00a0han buscado\u00a0un disco dif\u00edcil de conseguir en el\u00a0centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De 46 a\u00f1os, Jaime es uno de los due\u00f1os de <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/dyler.music\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><em><u>Dyler\u00a0Music<\/u><\/em><\/a><em>.<\/em>\u00a0Es un hombre alto, delgado, de mirada profunda y amable, su trayectoria como DJ,<em>\u00a0<\/em>coleccionista de vinilos, casetes y <em>CDs\u00a0<\/em>comenz\u00f3\u00a0en la infancia; es una persona curiosa y con un o\u00eddo afinado para los detalles, pero,\u00a0sobre todo,\u00a0es un apasionado por la m\u00fasica.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su historia con el vinilo comienza de manera simple, entre los a\u00f1os 1986 y 1987,\u00a0cuando ten\u00eda cerca de ocho\u00a0a\u00f1os, su\u00a0casa\u00a0era un refugio musical, pues no era raro escuchar las voces de Michael\u00a0Jackson, Camilo Sesto o Lucho Berm\u00fadez\u00a0resonando entre sus paredes. El origen de estos sonidos viene de su primo, Jaime Ruiz, un mel\u00f3mano empedernido que una vez al mes organizaba lo que el <em>Dyler<\/em>\u00a0llama \u201clas fiestas de garaje\u201d: una fiesta con amigos donde se reun\u00edan a escuchar vinilos, algunos casetes y bailar toda la noche al ritmo de diferentes bandas de la \u00e9poca,\u00a0bajo las luces del patio de su casa en el barrio Buenos Aires.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, la influencia de su familia no terminaba con estas fiestas. Sus padres acostumbraban\u00a0disfrutar de tiempo juntos alrededor de unos cuantos vinilos y un par de cervezas. Jaime, aun siendo ni\u00f1o, se integraba con naturalidad a esos encuentros: limpiaba los discos\u00a0y pon\u00eda los vinilos en el tornamesa\u00a0mientras conversaba\u00a0con ellos sobre la m\u00fasica. Hoy en d\u00eda, \u00e9l mismo reconoce ese ritual como su posible inicio como DJ<em>.<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mundo del vinilo\u00a0gira\u00a0a distintas revoluciones por minuto\u00a0(RPM),\u00a0velocidades\u00a0a las que\u00a0deben\u00a0girar para sonar correctamente,\u00a0y por sus manos pasaban discos de todas ellas: los 78,\u00a0de 40 cent\u00edmetros, considerados los padres de una\u00a0era musical\u00a0y producidos hasta los a\u00f1os 50; los 45, m\u00e1s peque\u00f1os, de unos 17 cent\u00edmetros\u00a0y pensados para una sola canci\u00f3n por lado,\u00a0populares para sencillos o\u00a0EPs\u00a0(<em>Extended plays<\/em>),\u00a0discos que re\u00fanen entre tres y cinco temas; y los 33\u00a0o LPs\u00a0(<em>Long plays<\/em>), de tama\u00f1o\u00a0similar a los 78 pero capaces de ofrecer un \u00e1lbum completo.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Jaime Franco, esas revoluciones no solo marcan el ritmo de la m\u00fasica sino tambi\u00e9n el de su vida. Su amor por ellas\u00a0se volvi\u00f3 m\u00e1s personal cuando ten\u00eda diez a\u00f1os. Fue entonces cuando sus padres le regalaron su primer vinilo: un disco de la banda chilena, Los Prisioneros. En ese momento,\u00a0solo\u00a0conoc\u00eda\u00a0algunos temas del grupo, pero hab\u00eda conectado con \u201cEl Baile De los Que Sobran\u201d\u00a0una canci\u00f3n que estaba de moda en las emisoras del pa\u00eds. Ese disco se volvi\u00f3 suyo; lo escucho tantas veces que el sonido fue perdiendo nitidez, desgastado por la aguja y la costumbre. A partir de ese momento desarrollo el h\u00e1bito de dejar que cada canci\u00f3n del disco le hablara una por una hasta que la m\u00fasica se integr\u00f3 a\u00a0su ADN.\u00a0<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b5bc29b2f7014b80a77d607b4dddfa2f~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"1347\" height=\"898\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>La caza de un tesoro, que hizo de ciudad<\/h3>\n<p>D\u00e9cadas atr\u00e1s, conseguir un vinilo como ese en Medell\u00edn requer\u00eda algo de suerte y mucho entusiasmo. Durante los a\u00f1os 70 y 80, la ciudad lleg\u00f3 a tener varias f\u00e1bricas de discos que produc\u00edan\u00a0tanto\u00a0copias internacionales como grabaciones locales. Sellos como Codiscos, Discos Victoria o Discos Fuentes no solo distribu\u00edan grabaciones extranjeras, sino que impulsaban el talento local.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tener un vinilo de alguno de estos sellos en la casa\u00a0era tener un pedazo de la historia sonora colombiana. Pongamos por caso\u00a0Discos fuentes, considerada pionera en la industria fonogr\u00e1fica\u00a0y una de las empresas m\u00e1s antiguas de Am\u00e9rica Latina.\u00a0Fue fundada\u00a0por Antonio Fuentes en 1934\u00a0en\u00a0Cartagena\u00a0y traslad\u00f3\u00a0sus operaciones a Medell\u00edn en 1954, entre otras razones, por influencia de su esposa Margarita Estrada.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta compa\u00f1\u00eda prensaba vinilos\u00a0y\u00a0constru\u00eda memoria.\u00a0En sus micr\u00f3fonos se registraron\u00a0las voces de artistas como\u00a0el Joe Arroyo\u00a0y Fruko\u00a0y sus Tesos.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, el tiempo no se detuvo para la ciudad, y\u00a0la tecnolog\u00eda tampoco.\u00a0Hoy,\u00a0los sonidos de Discos Fuentes vienen a trav\u00e9s de bits.\u00a0La empresa discogr\u00e1fica se convirti\u00f3 en Edim\u00fasica,\u00a0una editora\u00a0musical\u00a0que se encarga de promocionar y publicar canciones a trav\u00e9s de una plataforma digital.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la misma manera, a comienzos de los noventa, con la llegada del <em>walkman<\/em>\u00a0y el auge de los casetes, la experiencia musical se volvi\u00f3 port\u00e1til:\u00a0ya\u00a0no estaba atada\u00a0a\u00a0la sala de la casa;\u00a0ahora cab\u00eda en el bolsillo.\u00a0Para Jaime, ese peque\u00f1o reproductor de aud\u00edfonos naranjados signific\u00f3 un inicio oficial en su camino como coleccionista.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed\u00a0lo recuerda el\u00a0<em>Dyler<\/em>\u00a0<em>Music<\/em>, esa fue la oportunidad para tener entre sus manos cada vez m\u00e1s m\u00fasica.\u00a0Pas\u00f3\u00a0de un disco de vinilo a cinco\u00a0o\u00a0diez casetes. Empez\u00f3 a grabar cintas, a intercambiarlas, a armar compilaciones como quien escribe cartas con canciones. Y,\u00a0sin saberlo, se convirti\u00f3 en coleccionista.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque Jaime ya era un enamorado del vinilo, no les\u00a0tem\u00eda a los nuevos formatos.\u00a0En 1993\u00a0se compr\u00f3 su primer CD, buscando ampliar su colecci\u00f3n con aquello que le permitiera descubrir m\u00e1s m\u00fasica. Su curiosidad lo llev\u00f3 a recorrer la ciudad en busca de nuevos sonidos,\u00a0y daba la casualidad de que\u00a0Medell\u00edn vibraba con tiendas que eran templos para mel\u00f3manos: <em>La Feria del Disco<\/em>, <em>Discos\u00a0La Rumbita<\/em>\u00a0y <em>Compactos y Videos<\/em>\u00a0son solo algunas\u00a0de las que hab\u00eda\u00a0en la ciudad.\u00a0Cuando Jaime visitaba una ellas,\u00a0sal\u00eda con un disco bajo el brazo,\u00a0y muchas veces con un casete en mente.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Porque,\u00a0adem\u00e1s de comprar, grababa. Hac\u00eda compilaciones caseras para sus amigos, les pon\u00eda nombre, las decoraba y,\u00a0poco a poco,\u00a0empez\u00f3 a venderlas. Su trabajo como <em>Dyler<\/em>\u00a0hab\u00eda comenzado. Para entonces, el vinilo ya no ten\u00eda la misma fuerza. El casete y el CD dominaban el mercado: eran m\u00e1s pr\u00e1cticos y baratos;\u00a0pero los tres formatos segu\u00edan conviviendo.\u00a0Cada uno gozaba de su propia experiencia de escuchar m\u00fasica y Jaime\u00a0navegaba entre esos mundos.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como,\u00a0el 21 de junio de 1994, encontr\u00f3 un trabajo en La X, una emisora que marcaba tendencia.\u00a0La radio fue su escuela;\u00a0all\u00ed empez\u00f3 su camino como Dj, pero\u00a0de radio,\u00a0como lo llama \u00e9l. Aprendi\u00f3 de m\u00fasica,\u00a0a empatar canciones y a mezclar g\u00e9neros bajo la tutela de locutores como Juli\u00e1n Bustamante.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed, salto a los bares. Llevaba sus maletas llenas de CDs\u00a0y casetes. El vinilo, aunque m\u00e1s escaso, nunca desapareci\u00f3 de su maleta,\u00a0y as\u00ed continu\u00f3\u00a0trabajando hasta que, en los a\u00f1os 2000, la\u00a0llegada de internet a Colombia\u00a0signific\u00f3\u00a0un duro golpe para los formatos f\u00edsicos en\u00a0la ciudad. Si bien las primeras conexiones a internet en el pa\u00eds se rastrean al a\u00f1o 1994, no fue sino hasta el siglo XXI cuando se empez\u00f3 a convertir en algo com\u00fan\u00a0en los hogares.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el internet, aument\u00f3 la pirater\u00eda y consumir m\u00fasica era\u00a0m\u00e1s f\u00e1cil\u00a0que nunca. Atr\u00e1s hab\u00edan quedado los d\u00edas de pasear por\u00a0tiendas de la ciudad en busca del vinilo perfecto. Ahora bastaban unos cuantos clics\u00a0para encontrar todo el mundo musical al alcance de la mano.\u00a0No era fuera de lo com\u00fan encontrarse\u00a0con la venta de \u201ctripletas\u201d\u00a0en sem\u00e1foros de la ciudad:\u00a0CDs\u00a0que pod\u00edan contener\u00a0toda la discograf\u00eda de diferentes artistas\u00a0a precios econ\u00f3micos.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00a0pesar de esto, Jaime Franco nunca par\u00f3 de trabajar.\u00a0Como Dj,\u00a0puso el vinilo en pausa, los CDs\u00a0y\u00a0los\u00a0casetes,\u00a0y dio\u00a0el salto al\u00a0formato\u00a0MP3. No obstante, este\u00a0cl\u00e1sico del audio\u00a0nunca desapareci\u00f3.\u00a0El vinilo\u00a0permaneci\u00f3 bajo el radar del consumidor promedio\u00a0y continu\u00f3 vivo para quienes sab\u00edan d\u00f3nde buscarlo:\u00a0coleccionistas\u00a0y mel\u00f3manos. Tambi\u00e9n, para las\u00a0manos inquietas de los <em>Crate\u00a0diggers<\/em>; personas que buscaban vinilos durante horas o incluso d\u00edas, hasta encontrar esas joyas\u00a0perdidas en el tiempo.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-gallery\" style=\"display:grid;grid-template-columns:repeat(auto-fit,minmax(220px,1fr));gap:12px;margin:24px 0;\">\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_e9696f3c5cad4183840fc5a8281415c4~mv2.jpg\" width=\"1345\" height=\"897\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1f378b6b63484bbaa63a557c934405bf~mv2.jpg\" width=\"550\" height=\"454\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_5918c0d95ad1449cb9e5a842226c858a~mv2.jpg\" width=\"586\" height=\"384\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p><em>Jaime Franco &#8211; el Dyler\u00a0Music ha sido un apasionado y promotor del disco en Medell\u00edn. Comparte incluso con colegas como Jorge Iv\u00e1n de la Hoz &#8211; Granada Chapter. Fotos: cortes\u00eda y Andr\u00e9s Camilo Hincapi\u00e9.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Cambios en el negocio y una pasi\u00f3n intacta<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En medio de esta transici\u00f3n se alz\u00f3 <em>Tower Records<\/em>, en el Parque Comercial El Tesoro, un refugio temporal para el formato f\u00edsico.\u00a0Ven\u00eda directo de\u00a0California,\u00a0Estados Unidos,\u00a0y era conocida\u00a0como una tienda de cultura musical.\u00a0Fue clave para la supervivencia\u00a0del\u00a0CD\u00a0y dem\u00e1s medios f\u00edsicos\u00a0en una \u00e9poca en que el mundo comenzaba a digitalizarse. En ese mismo lugar,\u00a0trabaj\u00f3\u00a0Jaime Franco, testigo de una industria que empezaba a olvidarse del sonido de los surcos, pero que se resist\u00eda a dejar morir lo material.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces se escuch\u00f3 un grito de lo an\u00e1logo,\u00a0el 19 de abril del a\u00f1o 2008 se celebr\u00f3 el primer <em>Record\u00a0Store Day, <\/em>el D\u00eda de las\u00a0Tiendas de Discos, protagonizado\u00a0por la Banda Metalica\u00a0desde<em>\u00a0Rasputin\u00a0Music<\/em>,\u00a0en California. Fue un gesto de resistencia frente a lo digital, un\u00a0homenaje a ese ritual de buscar con\u00a0intenci\u00f3n\u00a0y\u00a0descubrir nuevos sonidos.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque naci\u00f3 lejos de Medell\u00edn, este gesto encontr\u00f3\u00a0eco en Colombia.\u00a0Desde el a\u00f1o 2023, el pa\u00eds se sum\u00f3 a la tradici\u00f3n a trav\u00e9s de La Roma Records, que asumi\u00f3 el rol de embajadora en\u00a0Bogot\u00e1.\u00a0Medell\u00edn se uni\u00f3 con la participaci\u00f3n de Surco Records,\u00a0en <a href=\"https:\/\/periodicocontexto.wixsite.com\/contexto\/single-post\/la-pascasia-un-sue%C3%B1o-colectivo-de-cuatro-pisos\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><u>La Pascasia<\/u><\/a>,\u00a0adem\u00e1s, este a\u00f1o 2025, como parte de la \u00faltima edici\u00f3n, el grupo bogotano Frente Cumbiero\u00a0lanz\u00f3 un \u00e1lbum especial titulado <em>Inconcreto &amp; Asociados<\/em>, pensado exclusivamente para la ocasi\u00f3n.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Se\u00f1as de un regreso<\/h3>\n<p>Pero no nos adelantemos tanto, \u00bfc\u00f3mo volvi\u00f3 el vinilo al frente en la ciudad?\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta no est\u00e1 solo en la nostalgia ni en las colecciones privadas que sobrevivieron al paso del tiempo, est\u00e1\u00a0en la escena cultural que empez\u00f3 a recuperarlo como s\u00edmbolo. En febrero de 2016, de la mano del mel\u00f3mano \u00d3scar David Sevenina, naci\u00f3\u00a0<em>La vinilada<\/em>, como primera actividad p\u00fablica de <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/lalicuadora_mde\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><u>La Licuadora.<\/u><\/a>\u00a0Inspirado por sus visitas a ferias de discos en Par\u00eds, Sevenina\u00a0busco replicar en Medell\u00edn esos sonidos culturales.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan\u00a0cuenta la historia, la primera edici\u00f3n de <em>La<\/em> <em>vinilada\u00a0<\/em>fue un espacio\u00a0\u00fanico en Medell\u00edn para conversar, intercambiar y celebrar la cultura del disco, algo poco com\u00fan por aquel entonces.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el paso de los Vol\u00famenes, el evento transit\u00f3\u00a0por varios escenarios y se consolid\u00f3 como un espacio para celebrar la m\u00fasica y el formato f\u00edsico. Hoy, <em>La<\/em> <em>vinilada <\/em>se celebra cada tres meses en el Exploratorio del Parque Explora, habiendo alcanzado su Volumen 31 el s\u00e1bado 14 de junio de este a\u00f1o. Su impacto ha sido tal que ha inspirado otros encuentros alrededor del vinilo, incluso a eventos que han adoptado su nombre.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, falta algo m\u00e1s por contar.\u00a0Volviendo a Jaime Franco,\u00a0\u00bfc\u00f3mo naci\u00f3 <em>Dyler\u00a0Music<\/em>?\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empez\u00f3 con\u00a0sus d\u00edas en el colegio cuando grababa casetes;\u00a0empez\u00f3 cuando Jaime\u00a0compr\u00f3\u00a0su primer\u00a0lote de CDs\u00a0y vinilos\u00a0y\u00a0vendi\u00f3\u00a0a sus amigos\u00a0aquello que les\u00a0pod\u00eda gustar; empez\u00f3\u00a0cuando su pareja, Paola Ram\u00edrez, mejor conocida como <em>Wonder Pao<\/em>, le propuso llevar esa idea a otro nivel y crear una p\u00e1gina en redes sociales.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Dyler\u00a0Music<\/em>\u00a0es una expansi\u00f3n de su colecci\u00f3n personal, una que dice m\u00e1s\u00a0de \u00e9l\u00a0que cualquier palabra. Es un retrato \u00edntimo\u00a0de su propio mapa sonoro que va de los cl\u00e1sicos a rarezas que solo el o\u00eddo\u00a0atento sabe captar. Jaime es\u00a0un guardi\u00e1n de la memoria que encierran esos surcos. Sabe que alg\u00fan d\u00eda no estar\u00e1 para girar los discos, y desea que su colecci\u00f3n termine en manos que la valoren. En cada vinilo que guarda hay un pedazo de historia, tanto de la m\u00fasica como de la vida que ha vivido.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conozca las voces e historias que hacen parte de la vida del vinilo en Medell\u00edn haciendo clic en el bot\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_cb74331dc5354a2490ea973831708e89~mv2.png\" alt=\"\" width=\"1298\" height=\"543\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Medell\u00edn el relato del vinilo se escucha gracias a\u00a0las personas que\u00a0mantienen vivos sus sonidos: coleccionistas, vendedores, m\u00fasicos, DJs\u00a0y amantes de la m\u00fasica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[26,49],"class_list":["post-1000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-cultura-1","tag-musica-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1000"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55351,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1000\/revisions\/55351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}