{"id":105,"date":"2023-03-16T22:41:09","date_gmt":"2023-03-16T22:41:09","guid":{"rendered":"http:\/\/105"},"modified":"2023-03-16T22:41:09","modified_gmt":"2023-03-16T22:41:09","slug":"la-medicina-del-espiritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=105","title":{"rendered":"La medicina del esp\u00edritu"},"content":{"rendered":"<p><em>Una ronda con dosis de esperanza para pacientes que aprenden a ser su propia medicina gracias a una experiencia curativa con la m\u00fasica.<\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Federico Hoyos Guti\u00e9rrez \/ <\/em><a href=\"\/federico.hoyos@upb.edu.co\" target=\"_blank\"><em><u>federico.hoyos@upb.edu.co<\/u><\/em><\/a> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos pedi\u00e1trica \u2013UCI\u2013, el aire acondicionado era g\u00e9lido en comparaci\u00f3n con el calor tropical de afuera. En la cama de la habitaci\u00f3n yac\u00eda recostado un ni\u00f1o de dos a\u00f1os. Sus ojos negros miraban con toda curiosidad el mar de aparatos a su alrededor. Electrodos, c\u00e1nulas y cat\u00e9teres estaban conectados a su cuerpo. Su \u00fanica ropa era un pa\u00f1al. Su piel era tan blanca como las bolas de naftalina. A simple vista, sus m\u00fasculos se ve\u00edan fl\u00e1cidos. Al frente de la cama un televisor proyectaba im\u00e1genes de caricaturas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El peque\u00f1o no pod\u00eda moverse. Su cuerpo estaba totalmente paralizado. Ni siquiera pod\u00eda respirar por s\u00ed mismo. Una m\u00e1quina lo hac\u00eda por \u00e9l. El monitor marcaba un pulso card\u00edaco de 100 y una saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno del 95%. Padec\u00eda de una rara enfermedad llamada distrofia muscular. Lo \u00fanico que mov\u00eda eran sus ojos y sus labios, que descubr\u00edan su sonrisa. Una sonrisa que le produc\u00edan las melod\u00edas cantadas por Elkin Franco, musicoterapeuta del Hospital Infantil Concejo de Medell\u00edn. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Elkin lo acompa\u00f1aba Ivonne Mayorga, musicoterapeuta bumanguesa que estaba de visita por esos d\u00edas en el hospital. Ella tocaba un xil\u00f3fono de madera mientras Elkin entonaba unos versos improvisados: <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Suena muy bonita en el hospital, <\/em> <\/p>\n<p><em>suena, suena, suena muy genial. <\/em> <\/p>\n<p><em>Y una melod\u00eda hecha para ti. <\/em> <\/p>\n<p><em>Yo vengo a cantarte aqu\u00ed en Medell\u00edn. <\/em> <\/p>\n<p><em>Suena, suena, suena muy genial. <\/em> <\/p>\n<p><em>Y una melod\u00eda desde el coraz\u00f3n. <\/em> <\/p>\n<p><em>Suena que suena con mucha emoci\u00f3n. <\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Suena que suena, te quiero contar. <\/em> <\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed estamos todos para saludar. <\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Suena que suena en esta canci\u00f3n, <\/em> <\/p>\n<p><em>con una sonrisa desde el coraz\u00f3n.<\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> De repente, Ivonne dej\u00f3 de tocar el xil\u00f3fono y sac\u00f3 a relucir su delicada voz l\u00edrica, que burlaba el tapabocas, para susurrar melod\u00edas al o\u00eddo del peque\u00f1o. En otras ocasiones, Elkin le daba golpecitos en la mano al ni\u00f1o y le levantaba levemente el brazo siguiendo el ritmo de la melod\u00eda. El peque\u00f1o no dec\u00eda nada, pero su sonrisa mueca lo dec\u00eda todo. Su cuerpo no emit\u00eda sonido alguno, pero adentro, su cerebro estaba de fiesta. El monitor ahora marcaba un pulso card\u00edaco de 85 y una saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno del 99%.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalizando la terapia, el ni\u00f1o, solito, comenz\u00f3 a mover su mano izquierda al comp\u00e1s de la canci\u00f3n. A Ivonne y a Elkin se les iluminaron sus ojos como bombillas y, pese al tapabocas N-95 que llevaban puesto, fue evidente que se sonrojaron. Ellos apenas conoc\u00edan al ni\u00f1o, pero en escasos quince minutos el hada de la m\u00fasica los hab\u00eda unido en cuerpo y alma. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Muy bien. \u00a1Un aplauso, campe\u00f3n! Chao, mi amor. \u00c1ngel de luz, cachet\u00f3n \u2014 despidi\u00f3 Elkin al chico. <\/p>\n<p>\u2014Te vamos a venir a cantar todos los d\u00edas \u2014 dijo Ivonne. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El primero con la m\u00fasica<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En diciembre de 2020, la Alcald\u00eda de Medell\u00edn inaugur\u00f3 el Programa Integral de Musicoterapia \u2013PIM\u2013 en el Hospital Infantil Concejo de Medell\u00edn. Se trata del primer centro de salud pedi\u00e1trico de la ciudad en implementar un programa de esta \u00edndole. La iniciativa est\u00e1 dirigida a ni\u00f1os y adolescentes entre un mes y quince a\u00f1os de vida. Seg\u00fan cifras oficiales, se estima que el PIM beneficia a cerca de 7 900 ni\u00f1os.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s de 70 instrumentos fueron donados por una empresa, Felipe &amp; Chagai Stern. Adem\u00e1s, Elkin cuenta que posteriormente recibieron la donaci\u00f3n de diez ukeleles por parte de la fundaci\u00f3n estadounidense <em>Ukelele Kids Club<\/em>. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El equipo de musicoterapia est\u00e1 conformado por dos personas. Elkin Franco: antioque\u00f1o, carism\u00e1tico y locuaz. Tiene el cabello cogido en cola y su aspecto f\u00edsico se asemeja al del escritor tolimense William Ospina. Y Elizabeth, una nari\u00f1ense de tez mulata con timbre de voz dulce y musical como su apellido: Coral. Ambos se desempe\u00f1an como docentes de m\u00fasica y tienen t\u00edtulo de maestr\u00eda en Musicoterapia.    <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elizabeth y Elkin relatan que el contexto social de muchos de los ni\u00f1os que visitan el hospital es complejo. A este centro de salud llegan ni\u00f1os abandonados, maltratados, desnutridos y abusados sexualmente. \u201cEs posible que (los ni\u00f1os) est\u00e9n mejor aqu\u00ed que en la casa\u201d, afirma Elkin. Tanto en los pasillos como en las habitaciones del hospital, es frecuente escuchar el acento caribe de los migrantes venezolanos que llegan a la ciudad buscando un mejor porvenir. \u201cCada habitaci\u00f3n es un mundo\u201d, dice Elkin. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Inicialmente, muchos ve\u00edan con reticencia la llegada de los musicoterapeutas al hospital. \u201cAntes ni siquiera nos saludaban\u201d, confiesa Elizabeth. Sin embargo, ahora las cosas han cambiado. Cuando los ven pasar por los pasillos son objeto de simpat\u00eda, no solo por parte del personal m\u00e9dico y administrativo, sino tambi\u00e9n de los trabajadores de servicios generales. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elkin y Elizabeth visten pijama quir\u00fargica azul oscura. Algunos ni\u00f1os peque\u00f1os los confunden con los m\u00e9dicos y sienten temor al verlos porque piensan que les van a aplicar una inyecci\u00f3n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted es el doctor? \u2014 le pregunta un ni\u00f1o a Elkin. <\/p>\n<p>\u2014Yo soy el doctor de la m\u00fasica \u2014 bromea el musicoterapeuta.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando no hay mucho \u201cboleo\u201d, Elkin y Elizabeth les hacen terapia a los m\u00e9dicos, enfermeras y otros empleados del hospital. Eso les permite a estos desahogarse, reducir la carga de estr\u00e9s y amenizar el ambiente laboral. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_99f89b7950814899b9c57a4707cd5b1f~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"1040\" height=\"780\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Pie de foto: Elizabeth Coral Salas, musicoterapeuta del Hospital Infantil Concejo de Medell\u00edn<\/em>. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una disciplina humanista<\/strong><strong>  <\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la <em>World Federation of Music Therapy<\/em>, la musicoterapia se define como \u201cel uso profesional de la m\u00fasica y sus elementos como una intervenci\u00f3n en entornos m\u00e9dicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar f\u00edsico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, Elkin explica que la musicoterapia trasciende el \u00e1mbito musical hacia el sonoro: \u201cEl t\u00e9rmino m\u00fasica se queda cortico. A veces (en las terapias) no se utiliza ni una estructura o una canci\u00f3n, sino un elemento sonoro. Hay procesos terap\u00e9uticos que se generan solo desde el ritmo, y no existe el texto, no existen las alturas, ni las melod\u00edas\u2026\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las sesiones de musicoterapia se realizan de dos maneras: de forma activa, cuando los pacientes crean m\u00fasica (ya sea mediante la voz o alg\u00fan instrumento). Tambi\u00e9n existe la musicoterapia pasiva, que se utiliza cuando el paciente no tiene la posibilidad de tocar el instrumento y se dedica solamente a escuchar la pieza musical interpretada por el terapeuta (como es el caso de los neonatos y los pacientes en estado cr\u00edtico).  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las piezas musicales, por lo general, se interpretan en vivo y de manera improvisada. Esto le permite al terapeuta modificar los par\u00e1metros musicales (ritmo, tono, armon\u00eda y melod\u00eda) de acuerdo con la reacci\u00f3n y observaci\u00f3n del paciente. \u201cEl musicoterapeuta tiene que ser creativo por excelencia, porque est\u00e1s trabajando con el paciente en el aqu\u00ed y en el ahora\u201d, expresa la doctora Clara Mar\u00eda Sol\u00f3rzano, especialista en Medicina Psicosom\u00e1tica y musicoterapeuta de la Guildhall School of Music and Drama, de Londres. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sol\u00f3rzano plantea que entre las cualidades necesarias para un musicoterapeuta tambi\u00e9n se encuentran la empat\u00eda, la recursividad, la paciencia, la tolerancia a la frustraci\u00f3n y la sensibilidad. \u201cEl m\u00fasicoterapeuta tiene que poner el coraz\u00f3n\u201d, dice la m\u00e9dica. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, Elizabeth explica que al comienzo, por lo general, hay una entrevista con el paciente y sus familiares para definir los objetivos terap\u00e9uticos y el formato a utilizar, que puede ser individual o grupal. \u201cLos dos son importantes y los dos son valiosos, dependiendo de lo que el paciente necesite\u201d. Es por eso que debe existir una relaci\u00f3n de confianza lo suficientemente fuerte entre el m\u00fasicoterapeuta y el enfermo, con el fin de establecer una adecuada comunicaci\u00f3n, en este caso, a trav\u00e9s de la m\u00fasica. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, Elkin manifiesta que la efectividad de la musicoterapia radica en la utilizaci\u00f3n de los componentes de la m\u00fasica y del sonido, que generan el proceso terap\u00e9utico, independientemente de las cuestiones estil\u00edsticas e incluso culturales. \u201cNo es el instrumento, sino la manera en que se utilice ese instrumento. No es el tipo de m\u00fasica, sino la manera como se utiliza esa m\u00fasica\u201d, explica. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sol\u00f3rzano plantea que si la pieza musical elegida tiene una velocidad inferior o igual a la frecuencia card\u00edaca basal, adem\u00e1s de una armon\u00eda simple y repetitiva, genera un efecto relajante en el cuerpo. En cambio, aquellas piezas musicales r\u00e1pidas y con estructuras complejas (como el jazz) producen un efecto estimulante. El criterio de selecci\u00f3n de los sonidos a utilizar depende de los prop\u00f3sitos terap\u00e9uticos y del diagn\u00f3stico individualizado para cada paciente.   <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A su vez, Elizabeth hace una precisi\u00f3n importante: la musicoterapia es apta para todo p\u00fablico y no se requiere de saberes previos. \u201cSi t\u00fa quieres participar, no necesitas tener conocimientos musicales. Se trabaja con tu m\u00fasica y tu sonido interno\u201d.    <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, como toda disciplina, la musicoterapia tiene l\u00edmites. \u201cNosotros no generamos diagn\u00f3sticos. Un musicoterapeuta no te va a decir: \u2018Este ni\u00f1o es autista, este ni\u00f1o tiene s\u00edndrome de Rett\u2026 no te va a dar un diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico, ni emocional, ni psicol\u00f3gico. Si un musicoterapeuta te dice eso, te est\u00e1 mintiendo. Est\u00e1 ejerciendo la profesi\u00f3n de una manera inadecuada\u201d, comenta Elkin Franco. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El musicoterapeuta hace parte de un engranaje que trabaja de manera articulada con el personal m\u00e9dico del hospital. \u201cA partir de un diagn\u00f3stico que ha realizado otro profesional de la salud (m\u00e9dicos, psiquiatras, etc.) yo entro a apoyar, a complementar, a sumarme a algunos objetivos para la recuperaci\u00f3n o rehabilitaci\u00f3n de esa persona desde la musicoterapia\u201d, puntualiza Elkin. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 le dir\u00edas t\u00fa a las personas que miran con desconfianza a la musicoterapia? \u2014 le pregunto a Ivonne Mayorga. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Persona a la que t\u00fa le preguntes tiene inmerso el sonido y la m\u00fasica, desde que nacemos. Si hay algo que tiene un impacto, un poder inmenso en el bienestar colectivo y adem\u00e1s es no farmacol\u00f3gico, \u00bfpor qu\u00e9 no? Nosotros no sanamos pero, en materia de investigaci\u00f3n, la m\u00fasica llega a las c\u00e9lulas y hay una modificaci\u00f3n considerable. La m\u00fasica abraza a todos sin distinci\u00f3n. Es inherente a cualquier situaci\u00f3n y estado del ser.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_f436db9f00ec4e329a71c56fb74e56da~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"2838\" height=\"2250\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>&#8220;La m\u00fasica es el alma que vibra en todos los seres&#8221;. Esta es la frase que se lee en una de las puertas de la ludoteca del hospital, lugar donde se guardan los instrumentos musicales utilizados en las terapias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Suena el ant\u00eddoto <\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el quinto piso del hospital, Elizabeth caminaba por el pasillo con un ukelele colgado al hombro. Elkin hac\u00eda lo propio con una guitarra ac\u00fastica. Tambi\u00e9n llevaban un carrito de madera cargado de tambores, ukeleles, xil\u00f3fonos de madera, maracas, huevos sonajeros, panderetas y un tambor oce\u00e1nico (llamado as\u00ed porque produce un sonido parecido al de las olas de mar). <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ingresaron con el carrito a una habitaci\u00f3n amplia, fresca e iluminada. En el recinto hab\u00eda seis camas y cuatro pacientes. Entre ellos se destacaba un ni\u00f1o moreno, flaco y simp\u00e1tico que, a juzgar por su rostro, no sobrepasaba los diez a\u00f1os. Ten\u00eda una fractura en el brazo izquierdo. Sus dientes brillantes contrastaban con su tez caf\u00e9 y cabello crespo color azabache. Su sonrisa qued\u00f3 al descubierto cuando llegaron los musicoterapeutas. Elkin y Elizabeth lo reconocieron de inmediato. El paciente llevaba varios d\u00edas hospitalizado. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este chico fracturado fue el primero en acercarse al carrito para tomar un instrumento. Cogi\u00f3 un tamborcito que llevaba pintados los colores de la bandera colombiana. Elkin se le acerc\u00f3 y le acarici\u00f3 la cabeza, a modo de saludo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014De uno a diez, \u00bfcu\u00e1nto te duele? \u2014 le pregunt\u00f3 Elkin al muchacho. <\/p>\n<p>\u2014Cinco \u2014 dijo el ni\u00f1o <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e9todos que utilizan los profesionales en musicoterapia en el momento de medir la efectividad del tratamiento, es una escala de dolor de diez puntos (siendo uno, la ausencia de dolor, y diez, un grado de dolor insoportable). Durante cada uno de los cinco minutos que dur\u00f3 la terapia, el chico toc\u00f3 el tambor con su brazo derecho, demostrando una alegr\u00eda irrefrenable en cada golpe. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Queda contratado pa\u2019 la orquesta de Navidad. \u2014 charl\u00f3 Elkin con el chico al terminar la terapia. Acto seguido, le volvi\u00f3 a preguntar:  <\/p>\n<p>\u2014De uno a diez, \u00bfcu\u00e1nto te duele? <\/p>\n<p>\u2014Dos <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al salir de la habitaci\u00f3n, Elkin coment\u00f3 que cuando hab\u00eda visitado al ni\u00f1o a primera hora, este hab\u00eda reportado una escala de dolor de 8 puntos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La m\u00fasica en nuestro cerebro<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En fracciones de segundo, nuestros o\u00eddos perciben las se\u00f1ales ac\u00fasticas (es decir, el sonido) que inmediatamente son transportadas hacia el cerebro, encargado de decodificarlas y darles un significado. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo cognitivo y m\u00fasico estadounidense, Daniel Levitin, afirma que \u201clo incre\u00edble de la m\u00fasica es que no existe fuera del cerebro. Una nota empieza cuando las vibraciones viajan por el aire, lo que hace que el t\u00edmpano vibre. Dentro del o\u00eddo, las vibraciones se convierten en impulsos nerviosos que viajan al cerebro donde se perciben como varios elementos de la m\u00fasica, por ejemplo, tono y melod\u00eda. Cuando esos elementos se recombinan, forman un patr\u00f3n que reconocemos como m\u00fasica\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa m\u00fasica afecta al cerebro a tal punto que puede afectar su funcionamiento emocional y cognitivo\u201d, sostiene el neurocient\u00edfico argentino, Facundo Manes, en su podcast Pensar de Nuevo. El investigador hace esa afirmaci\u00f3n a partir del resultado de un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, el cual plantea que \u201cescuchar m\u00fasica libera la misma sustancia qu\u00edmica en el cerebro que cuando comemos una comida rica, que el sexo, y que incluso las drogas: la dopamina\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Investigadores del Instituto Neurol\u00f3gico de Montreal y la Universidad McGill hicieron uso de neuroim\u00e1genes funcionales y registraron los cambios en la temperatura corporal, en la conductividad de la piel, la frecuencia card\u00edaca y la respiraci\u00f3n de los participantes mientras escuchaban sus canciones favoritas. El hallazgo es concluyente: la dopamina se libera en dos \u00e1reas cerebrales. \u201cEn primer lugar, en anticipaci\u00f3n a un pico musical, en el n\u00facleo caudado (sitio clave para el aprendizaje y la memoria). A continuaci\u00f3n, durante la experiencia m\u00e1xima, en el n\u00facleo accumbens (sitio clave de las v\u00edas de recompensa y el placer)\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un estudio realizado entre el Hospital Mutua de Terrassa y la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, se descubri\u00f3 que \u201cla m\u00fasica es tan efectiva como los sedantes para reducir la ansiedad prequir\u00fargica\u201d. La investigaci\u00f3n se hizo entre junio de 1998 y noviembre de 2001 y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de 207 pacientes que fueron sometidos a diferentes tipos de cirug\u00edas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con este estudio, que tuvo el objetivo de comparar la efectividad de la m\u00fasica frente al uso de un ansiol\u00edtico llamado Diazepam en la reducci\u00f3n de la ansiedad prequir\u00fargica, se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u201cno se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos (m\u00fasica y sedantes) en cuanto a las variables estudiadas (ansiedad, cortisol, frecuencia card\u00edaca y presi\u00f3n sangu\u00ednea)\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El entrenamiento musical frecuente implica la interacci\u00f3n de diversas estructuras cerebrales que favorecen el desarrollo cognitivo. Anita Collins, experta en educaci\u00f3n neuromusical y profesora de la Universidad de Canberra, asegura que \u201ctocar un instrumento involucra pr\u00e1cticamente todas las \u00e1reas del cerebro a la vez, en especial las cortezas visuales, auditivas y motoras\u201d.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Collins tambi\u00e9n asevera que interpretar y crear m\u00fasica incrementa el volumen y la actividad del cuerpo calloso, elemento situado entre el hemisferio izquierdo y derecho del cerebro. Mientras mayor sea el tama\u00f1o de esa estructura, mayor ser\u00e1 el intercambio de informaci\u00f3n interhemisf\u00e9rica y, en efecto, existir\u00e1n m\u00e1s posibilidades de desarrollar un pensamiento creativo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un puente de comunicaci\u00f3n<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn mi experiencia, en una de las situaciones que veo que la musicoterapia es muy efectiva, es donde hay un trastorno de la comunicaci\u00f3n: donde hay afasia, autismo&#8230; donde hay dificultades del lenguaje (que pueden ser adquiridas o cong\u00e9nitas)\u201d, dice Sol\u00f3rzano. Seg\u00fan ella, el arte de la musa Euterpe \u201ces una herramienta muy \u00fatil para acelerar el proceso del lenguaje. La m\u00fasica permite expresar las emociones, porque la melod\u00eda toca directamente el coraz\u00f3n, el ritmo toca el cuerpo, la melod\u00eda va directamente a la emoci\u00f3n y la armon\u00eda va directamente a la parte intelectual\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Andr\u00e9s Mesa, licenciado en Direcci\u00f3n Musical de la Universidad de Antioquia, concuerda con Sol\u00f3rzano. \u201cEl instrumento musical, adem\u00e1s de que est\u00e1s desarrollando unas habilidades auditivas, motoras, visuales y cognitivas, te est\u00e1 dando la oportunidad de expresar muchas situaciones emocionales en las cuales el ser humano siempre las va a necesitar para desahogar sus inquietudes\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando la curiosidad despierta<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elizabeth Coral comenz\u00f3 a interesarse por la musicoterapia cuando se dio cuenta de que hab\u00eda aliviado el coraz\u00f3n de una ni\u00f1a mediante la m\u00fasica. A la academia donde trabajaba, lleg\u00f3 una chica con s\u00edndrome de Down. \u201cNadie la quer\u00eda recibir. A los otros profesores les daba miedo trabajar con esos ni\u00f1os. Yo le dije (a la ni\u00f1a): \u2018Venga, que yo la recibo\u2019\u201d, rememora Elizabeth.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella fue franca con los padres de la menor y les advirti\u00f3 que en ese momento no contaba con  las suficientes herramientas profesionales para trabajar con personas que ten\u00edan esa discapacidad, pero que estaba dispuesta a transmitirle a la ni\u00f1a la pasi\u00f3n por el arte. \u201cPas\u00f3 una cosa muy curiosa que yo no sab\u00eda: la mam\u00e1, como a los seis meses de estar (la ni\u00f1a) conmigo, estaba s\u00faper agradecida. Un d\u00eda lleg\u00f3 y me dijo: \u2018Eli, es que nos quieren hacer una entrevista\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de que la ni\u00f1a empezara las clases de m\u00fasica con Elizabeth, sus padres deb\u00edan llevarla mensualmente al hospital a causa de sus complicaciones card\u00edacas. Pero desde que la menor inici\u00f3 las clases, las dolencias desaparecieron. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3, no s\u00e9 t\u00fa qu\u00e9 haces en las clases\u201d, le dec\u00eda la mam\u00e1 de la ni\u00f1a a Elizabeth. Ah\u00ed fue cuando ella descubri\u00f3 el potencial que tiene la m\u00fasica de modificar comportamientos y encontr\u00f3 en la musicoterapia su camino de vida. Es m\u00e1ster en Musicoterapia de la Universidad Central de Catalu\u00f1a. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_3a9952142aea453ea2a56af2bb18f1cf~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"1280\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&lt;&lt; <\/em><\/strong><em>Pie de foto: Elizabeth Coral Salas utiliza el ukelele al momento de realizar terapias con los ni\u00f1os enfermos del hospital.<\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, Elkin, trabajaba con comunidades vulnerables y en ese proceso descubri\u00f3 que el  sonido es una herramienta \u00fatil para cohesionar grupos. Primero realiz\u00f3 cursos formativos y luego decidi\u00f3 cursar la maestr\u00eda de Musicoterapia en la Universidad Internacional de la Rioja, Espa\u00f1a. Sue\u00f1a con doctorarse en la materia.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Ivonne Mayorga le sucedi\u00f3 lo m\u00e1s parad\u00f3jico que le puede pasar a un m\u00fasico: durante la universidad empez\u00f3 a presentar amusia, un aborrecimiento total a la m\u00fasica. Comenz\u00f3 a presentar alteraciones nerviosas fluctuantes, ansiedad y, en ocasiones, perd\u00eda la noci\u00f3n espacio-temporal.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces Ivonne tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ingresar a un laboratorio de Musicoterapia en Bucaramanga que reci\u00e9n hab\u00eda fundado la esposa de uno de sus maestros de la universidad.  Empez\u00f3 a meterse en el cuento de la musicoterapia y poco a poco recuper\u00f3 el ritmo, la afinaci\u00f3n y la tranquilidad que hac\u00eda rato no encontraba.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Posterior a eso estudi\u00f3 Musicoterapia en la Universidad Internacional de la Rioja y se especializ\u00f3 en Musicoterapia para cuidados intensivos. \u201cFui paciente inconsciente&#8230; Cuando empiezo la formaci\u00f3n en musicoterapia me doy cuenta de una serie de cosas en materia celular, en materia nerviosa, en materia psiqui\u00e1trica, en la modificaci\u00f3n del PH sangu\u00edneo&#8230;\u201d. Ivonne se autodefine como una divulgadora de la musicoterapia, desde que se levanta hasta que se acuesta. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00fasica, ropaje de la humanidad<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los humanos somos seres musicales por naturaleza. Seg\u00fan Memo \u00c1njel, fil\u00f3sofo y docente de la Universidad Pontificia Bolivariana, el hombre es el m\u00e1s curioso de los animales. Desde el surgimiento de nuestra especie, el hombre ha utilizado las manos para elaborar e interpretar instrumentos, el o\u00eddo para descifrar los sonidos de la naturaleza y la voz para emularlos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos hombres trataban, de una u otra manera, de imitar los cantos de los p\u00e1jaros, el ruido de ciertos insectos, el movimiento de las pezu\u00f1as de algunos animales sobre las praderas\u201d, cuenta la historiadora Claudia Avenda\u00f1o en el programa radial Relatos frente al espejo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la Biblia se encuentran los primeros vestigios del uso de la m\u00fasica con fines terap\u00e9uticos. Las Sagradas Escrituras relatan que David interpretaba el arpa para tranquilizar al iracundo rey Sa\u00fal, quien estaba completamente obnubilado por el poder. Sa\u00fal era \u201cprepotente y peligroso, y David trataba de calmarlo a punta de m\u00fasica\u201d, cuenta \u00c1njel en el programa radial de La otra historia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, los griegos \u201cdescubrieron que la m\u00fasica pod\u00eda por un lado reducir la ansiedad y disminuir los pesares del esp\u00edritu, pero, por otro lado, pod\u00eda normalizar el sue\u00f1o de las personas con insomnio y mejorar la digesti\u00f3n\u201d dice Guadalupe Bence, psic\u00f3loga de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica, de Buenos Aires. De ah\u00ed surge la c\u00e9lebre frase de Plat\u00f3n: \u201cLa m\u00fasica es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la mitolog\u00eda hel\u00e9nica, Zeus y Mnem\u00f3sine se unieron para dar luz a las nueve musas: las patrocinadoras del arte. Ellas nacieron en noches consecutivas y viv\u00edan en el Monte Parnaso, lugar consagrado al dios Apolo. Entre las musas se destaca Euterpe, \u201cse\u00f1ora de la canci\u00f3n, protectora de los int\u00e9rpretes y musa de la m\u00fasica\u201d, como la describe el periodista Reinaldo Spitaletta.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica, las culturas abor\u00edgenes precolombinas utilizaban la m\u00fasica como herramienta para expulsar enfermedades. Estas eran concebidas como la ausencia de salud a causa de fuerzas m\u00e1gico-religiosas que se apoderaban de la persona. La m\u00fasica para ellos era una forma de sanaci\u00f3n, una especie de conjuro contra los demonios. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la India, la medicina tradicional ayurveda plantea que el sonido tiene una resonancia en el cuerpo humano y es capaz de producir la curaci\u00f3n de diferentes dolencias. Mediante diversos ejercicios en los que predominaba la voz humana, se entonaban consonantes y vocales para estimular el cerebro. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de quinientos a\u00f1os, el sult\u00e1n Bayecid II (l\u00edder del Imperio Otomano entre 1481 y 1512) tuvo un sue\u00f1o en el que le encargaron construir un hospital en la ciudad de Edirne (actual Turqu\u00eda). El sult\u00e1n, habiendo cumplido el sue\u00f1o, estableci\u00f3 en ese hospital el primer centro de musicoterapia en el Medio Oriente. El lugar contaba con un recinto exclusivo para los m\u00fasicos y estaba dise\u00f1ado con una ac\u00fastica especial que permit\u00eda que los sonidos llegaran a todas las habitaciones de los pacientes y, de esa manera, se cumpliera el efecto terap\u00e9utico. En el centro del hospital hab\u00eda una fuente de agua, cuyo sonido tambi\u00e9n serv\u00eda como elemento relajante y tranquilizador para la buena salud de los enfermos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siglos m\u00e1s tarde, durante el esplendor del barroquismo europeo, se comenz\u00f3 a tejer la leyenda de que un tal Johann Sebastian Bach (1685-1750) le compon\u00eda canciones al conde von Keyserlingk para arrullarlo en sus noches de insomnio. A esa serie de canciones se le conoce como Variaciones Goldberg. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La musicoterapia se profesionaliz\u00f3 en Estados Unidos durante los a\u00f1os posteriores a la Segunda Guerra Mundial. En aquella \u00e9poca se abri\u00f3 un espacio para que los m\u00fasicos entraran a los hospitales con el fin de mejorar el estado an\u00edmico de los veteranos soldados que hab\u00edan llegado con traumas f\u00edsicos y emocionales a causa de la guerra. A partir de la visita de los m\u00fasicos, el tiempo de permanencia de los pacientes se redujo sustancialmente. En 1950 se fund\u00f3 la American Music Therapy Association y tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en 1985, se cre\u00f3 la World Federation of Music Therapy. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Latinoam\u00e9rica, Argentina y Brasil son l\u00edderes en investigaci\u00f3n musicoterap\u00e9utica. En ambos pa\u00edses hay pregrados y postgrados en la materia. En Colombia, por el momento, solo existe una Maestr\u00eda en Musicoterapia en la Universidad Nacional (sede Bogot\u00e1). El programa tiene una duraci\u00f3n de dos a\u00f1os y pueden acceder a \u00e9l personas con diferentes profesiones, con la salvedad de que posean amplios conocimientos musicales. En Medell\u00edn existen diplomados en la Universidad EAFIT, en la San Buenaventura y en la Universidad de Antioquia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Intubaci\u00f3n con serenata<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la UCI pedi\u00e1trica del Hospital se escuchaba el llanto desconsolado de una peque\u00f1a de nueve a\u00f1os. Elkin e Ivonne se asomaron a la puerta de la habitaci\u00f3n. Las l\u00e1grimas rodaban abundantes por las mejillas de la ni\u00f1a. Era incapaz de comprender por qu\u00e9 ten\u00eda dos cables conectados al pecho. Estaba a punto de ser intubada y su nerviosismo ante lo desconocido la invad\u00eda. Y no es para menos. En una UCI el temor de los ni\u00f1os es dormir sin la certeza de volver a despertar. <\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me van a hacer? \u2014 preguntaba constantemente la ni\u00f1a.\n<\/p>\n<p>\u2014Te vamos a poner anestesia \u2014 le dec\u00eda la enfermera en tono apacible a la ni\u00f1a. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al lado de la camilla donde reposaba la peque\u00f1a hab\u00eda una mesa con instrumentos quir\u00fargicos (pinzas, agujas, porta agujas, jeringas, etc.) La madre de la ni\u00f1a estaba muda. Sus ojos, achocolatados. Se aferraba a una cobija.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elkin se acerc\u00f3 a la ni\u00f1a sigilosamente e hizo sonar su guitarra ac\u00fastica de madera maciza y cuerdas de nailon. Interpretaba un c\u00edrculo arm\u00f3nico de tres acordes e inventaba melod\u00edas que sal\u00edan de su boca, en un intento por sosegar a la chiquilla. Como por arte de magia, el llanto ces\u00f3. El intensivista, que estaba encantado con la guitarreada inesperada, le pidi\u00f3 el favor a Elkin de que continuara con la serenata desde afuera, mientras intubaba a la ni\u00f1a.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalizado el procedimiento, el galeno se acerc\u00f3 a la madre de la menor y le dijo, con sus ojos puestos en la ni\u00f1a: <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfS\u00ed ves como relaja la m\u00fasica? Y a ti tambi\u00e9n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b88e3f80efaf44f5a887edadfa64deff~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"756\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Pie de foto: Ivonne Mayorga y Elkin Franco, en la entrada de la UCI del Hospital Infantil Concejo de Medell\u00edn.<\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nota: el texto se public\u00f3 originalmente en el blog del autor: <a href=\"https:\/\/fedehoyosg.wixsite.com\/website\/post\/la-medicina-del-esp%C3%ADritu\" target=\"_blank\"><u>https:\/\/fedehoyosg.wixsite.com\/website\/post\/la-medicina-del-esp%C3%ADritu<\/u><\/a> <\/p>\n<p><strong> <\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ronda con dosis de esperanza para pacientes que aprenden a ser su propia medicina gracias a una experiencia curativa con la m\u00fasica&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[34,50,55],"class_list":["post-105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-empleo-1","tag-oficios-1","tag-salud-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}