{"id":116,"date":"2022-09-16T15:49:11","date_gmt":"2022-09-16T15:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/116"},"modified":"2022-09-16T15:49:11","modified_gmt":"2022-09-16T15:49:11","slug":"en-medellin-la-comida-no-basta-y-sobra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=116","title":{"rendered":"En Medell\u00edn la comida no basta. Y sobra"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por: Samuel Mu\u00f1oz Gonz\u00e1lez \/ samuel.munoz@upb.edu.co <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hombre de vestimenta rasgada y cuyo aspecto revela las huellas de la calle, hac\u00eda ansioso el recorrido de unos pasos hasta el lugar en donde sacia el hambre todos los d\u00edas. Terr\u00edcola, como le dicen en la Central Mayorista, es un hombre de unos 50 a\u00f1os, con una barba amarillenta que le enmarca un rostro lleno de las huellas de andar por la ciudad sin un lugar ideal para dormir. Persiguiendo la \u00fanica comida que tiene &#8220;segura&#8221; en el d\u00eda, se aproxima al galp\u00f3n 15, de donde extrae una zanahoria, unas tres papas con varias manchas negras y una mezcla de vegetales entre los que se distingue un cilantro, lechuga y repollo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cerca de las 4:30 de la ma\u00f1ana de un martes, La Mayorista se encuentra atiborrada por compradores que se dirigen hacia donde est\u00e1n los grandes distribuidores para surtir sus propios negocios. Estas personas compran en cantidad, pero hay muchas otras que buscan al menos un bocado.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_ffc266d5e5bb4445b0ee432110776ad3~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"5393\" height=\"4045\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Muchas familias buscan una oportunidad entre los excedentes del comercio de frutas y verduras, ya sea en la Central Mayorista o aqu\u00ed, en la Plaza Minorista de Medell\u00edn. Foto: Esneyder Guti\u00e9rrez &#8211; Sextante.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El galp\u00f3n 15, un gran bloque de ladrillos y altos techos de color amarillo, es como una gran despensa de frutas y verduras. En sus corredores externos, siempre ocupados la carga y descarga de productos, se ven en lo alto letreros con los n\u00fameros de cada uno de los locales y el nombre de cada negocio. Dentro de cada local, miles de v\u00edveres esperan diariamente para ser comercializados a los grandes almacenes de cadena y a todas las tiendas de barrio de la ciudad. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Humberto, ubicado en el muelle de embarque, apresuraba su paso para lograr descargar el cami\u00f3n antes de que el flujo incesante de clientes terminara por desabastecer su negocio a las seis de la ma\u00f1ana. La Distribuidora de Legumbres Humberto Osorio, ubicada en el local 15 del d\u00e9cimo quinto galp\u00f3n de La Mayorista recibe diariamente alrededor de 7 toneladas de alimentos, los cuales son r\u00e1pidamente adquiridos por personas que buscan abastecer sus propios negocios todos los d\u00edas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Mu\u00e9vale hombre!\u201d, grita Humberto a sus cuatro trabajadores mientras el cami\u00f3n se aproxima a la zona de descarga. Arracacha, yuca, papa, zanahorias y de todo tipo de verduras provenientes de distintos lugares del departamento son descargadas alrededor de las 2 de la ma\u00f1ana de todos los d\u00edas para suplir la demanda de alimentos de una gran parte de la ciudad.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Oscar, un hombre robusto y bajito, sorprende con la habilidad que va y viene por ese galp\u00f3n 15 al que llega al menos una vez por semana para surtir su tienda a dos cuadras del parque de Cristo Rey. Llena su Citro\u00ebn verde del a\u00f1o 94 con las compras, con la adrenalina de comprar barato par vender barato en algunos minutos cuando lleguen sus compradores. Es entonces alrededor de las 7 de la ma\u00f1ana cuando aparecen los primeros signos de que muchos de los alimentos del local quedar\u00e1n sin ser comprados y probablemente desechados, mostrando uno de los escenarios m\u00e1s cuestionados del modelo econ\u00f3mico capitalista: el desperdicio y el hambre en un mismo lugar. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 entonces con las toneladas de alimentos que no se venden en este y los dem\u00e1s galpones de la central de abastos? <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una pila de restos de restos que ya empiezan a descomponerse, dan una idea de lo que pasa, pero otra respuesta la dan muchas personas que usualmente desapercibidas entre los cientos compradores y que van por una oportunidad, una que est\u00e1 en otro punto de la central, pintada del color de una pila de alimentos que a\u00fan se pueden consumir, pero que no entraron en las compras de los grandes y medianos compradores. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero esos v\u00edveres s\u00ed est\u00e1n en los planes de la Fundaci\u00f3n Central Mayorista, una entidad que lleva 29 a\u00f1os en funcionamiento y busca hacer que personas c\u00f3mo Terr\u00edcola no tengan que buscar alimentos sobrantes de una manera ilegal o deshonrosa. Esta organizaci\u00f3n recupera cada a\u00f1o aproximadamente 6.500 toneladas de alimentos desechados por los grandes distribuidores. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_82960f0919304b4d9703595ce6aabe61~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"3000\" height=\"4000\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Los &#8220;saldos&#8221; de frutas y verduras solucionan los problemas de alimentaci\u00f3n en una ciudad en la que crece el n\u00famero de hogares en los que n puede haber tres comidas diarias. Foto: Esneyder Guti\u00e9rrez- Sextante-<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desperdicio de alimentos en las grandes centrales de abasto no es algo nuevo. El Departamento de Gesti\u00f3n Ambiental de la central mayorista estima que, solo en este centro de acopio, se desperdician alrededor de 75 toneladas de alimentos diariamente, una cifra que alcanzar\u00eda para alimentar una comunidad entera de personas. Seg\u00fan la FAO, a nivel global, ha alcanzado casi el 22% de todos los alimentos producidos.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Encuesta de Calidad de Vida, adelantada por Medell\u00edn C\u00f3mo Vamos en 2021, revel\u00f3 que el 22% de las familias consultadas en ese sondeo se\u00f1al\u00f3 que no puede comer tres veces al d\u00eda. Las cifras del DANE estiman que en Colombia hay casi 6 millones de personas que viven en la indigencia y que, como Terr\u00edcola, carecen de condiciones m\u00ednimas para gozar de seguridad alimentaria y alejar los problemas de salud p\u00fablica como la desnutrici\u00f3n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed como la Fundaci\u00f3n Mayorista, existen otras entidades p\u00fablicas y privadas que hacen frente a este problema. A nivel nacional, ABACO (Asociaci\u00f3n de Bancos de Alimentos de Colombia) se encarga de reunir a 24 bancos de alimentos en todo el pa\u00eds y \u201ctrabaja conjuntamente en pro de la seguridad alimentaria y nutricional de la poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, a trav\u00e9s de alianzas con entidades p\u00fablicas, empresas privadas y organizaciones civiles\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de ABACO, esta asociaci\u00f3n entreg\u00f3 unos 63.590.000 kilos de alimentos en el pa\u00eds, durante 2020, mientras que en el pa\u00eds se desecharon aproximadamente 10 millones de toneladas de alimentos. As\u00ed mismo, seg\u00fan la estad\u00edstica nacional, el 16% de esos alimentos son desechados en los hogares. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, en Medell\u00edn existen m\u00e1s entidades como la fundaci\u00f3n SACIAR, o la Fundaci\u00f3n Banco Arquidiocesano de Alimentos de Medell\u00edn, ambos con una cobertura \u201cen m\u00e1s de 30 barrios de la ciudad, en m\u00e1s de 10 comunas y en los corregimientos\u201d, adem\u00e1s, atienden instituciones ubicadas en un promedio de 20 municipios de Antioquia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero si existen tantas organizaciones que recuperan los alimentos en buen estado, \u00bfpor qu\u00e9 Medell\u00edn sigue teniendo cifras tan altas de indefensi\u00f3n alimentaria? Las Hermanitas de los Pobres son una comunidad cuyo hogar ubicado en el centro de Medell\u00edn cuida y protege unos 67 ancianos en estado de vulnerabilidad y abandono. Este hogar ha sido beneficiado por a\u00f1os de las donaciones generosas de los grandes distribuidores de las centrales de abastos y de las fundaciones como SACIAR y el Banco de Alimentos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;De todas las comidas que regalan en ese sitio, muy poquitas salen buenas. La mayor\u00eda de las frutas salen podridas y casi todo lo otro siempre est\u00e1 vinagre&#8221;, dice Terr\u00edcola refiri\u00e9ndose a los alimentos entregados a personas vulnerables en el Banco de Alimentos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De todas las opciones que hay para alimentar a los 67 ancianos que tienen a su cargo, las Hermanitas de los Pobres tambi\u00e9n prefieren la de las donaciones que puedan surgir en las dos grandes centrales de abasto de Medell\u00edn (La Mayorista y La Minorista): <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una integrante de la comunidad religiosa, que pidi\u00f3 o ser identificada, se\u00f1al\u00f3 que el convento estaba afiliado al banco de alimentos. &#8220;Antes era gratis y los alimentos los regalaban a distintas organizaciones y a los particulares que lo solicitaran. Ahora se necesita afiliarse con 100.000 pesos mensuales para que le den a uno alimentos de cualquier tipo, pero \u00faltimamente la comida que repart\u00edan estaba saliendo muy mala entonces las Hermanitas de los Pobres nos retiramos del convenio&#8221;, se\u00f1al\u00f3. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa con quienes no est\u00e1n al amparo de organizaciones como estas? Javier Humberto Ram\u00edrez, director de la Fundaci\u00f3n Arquidiocesana Banco de Alimentos de Medell\u00edn, confirm\u00f3 que las instituciones beneficiarias de dicha fundaci\u00f3n pagan un aporte mensual llamado aporte solidario, que equivale aproximadamente al 10% del valor de los alimentos entregados. As\u00ed mismo, el Banco de Alimentos confirm\u00f3 que la calidad de los productos est\u00e1 supeditada a las donaciones que reciben por parte de distribuidores donantes. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Hay productos, como los frutos y hortalizas, que se hacen recoger, y se les hace una selecci\u00f3n, con el criterio de que s\u00f3lo se les entrega a las instituciones, lo que una persona que seleccion\u00f3 se comer\u00eda. Por eso habilitamos un comedor dentro del banco, el cual utiliza productos de donaci\u00f3n para determinar si ten\u00edan consumo o no. En el banco se han podido obtener excelentes comentarios del tema, las instituciones que han tenido problemas, pueden manifestar su inconformidad por medio de nuestro correo electr\u00f3nico. Si la inconformidad de la instituci\u00f3n es el aporte solidario, es complejo; sin embargo, si se refiere a la calidad de los productos, se entra a revisar cada caso de manera particular&#8221;, dice el director de la fundaci\u00f3n Banco de Alimentos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desaprovechamiento de los recursos alimenticios es entonces una problem\u00e1tica recurrente, y que va en aumento. Seg\u00fan el Banco de Alimentos, durante la pandemia generada por la Covid-19, la cantidad de personas consideradas en estado de indefensi\u00f3n alimentaria en la ciudad creci\u00f3 casi en un 50%, una cifra alarmante que habla de un problema que no es nuevo, pero que no ha hecho m\u00e1s que empeorar, as\u00ed como las paradojas de ver personas pidiendo para un pan, en una ciudad en la que otros se quejan del aumento de basuras que, a primera vista, son en su mayor\u00eda envolturas y empaques de alimentos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Samuel Mu\u00f1oz Gonz\u00e1lez \/ samuel.munoz@upb.edu.co El hombre de vestimenta rasgada y cuyo aspecto revela las huellas de la calle, hac\u00eda&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[22,30,31,55],"class_list":["post-116","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-este-tiempo","tag-ciudad","tag-ecologia","tag-economia-1","tag-salud-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=116"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}