{"id":126,"date":"2022-05-17T13:02:16","date_gmt":"2022-05-17T13:02:16","guid":{"rendered":"http:\/\/126"},"modified":"2022-05-17T13:02:16","modified_gmt":"2022-05-17T13:02:16","slug":"un-viaje-en-silencio-del-chirrinchi-al-cajon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=126","title":{"rendered":"Un viaje en silencio, del &#8220;chirrinchi&#8221; al caj\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wix-featured-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_82872b98d1fc4e978c891a1ca0f1bc51~mv2.jpg\" alt=\"\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><em>Un recorrido que revela el presente de un hist\u00f3rico sector de Medell\u00edn, donde se callan dramas rodeados de \u00e1nimo de lucro.<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Valeria Acosta Vel\u00e1squez \/ <a href=\"\/valeria.acosta@upb.edu.co\" target=\"_blank\"><u>valeria.acosta@upb.edu.co<\/u><\/a> <\/p>\n<p>Foto de portada: Esneyder Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El lunes 14 de febrero de 2022 en Tejelo, calle 52\u00aa de Medell\u00edn, fue un d\u00eda de aguacero. Un lapo de agua se asom\u00f3 a eso de las 3:50 de la tarde. Bajo el pre\u00e1mbulo de lo que ser\u00eda una tarde gris, se escuchaba a las personas comprar cigarrillos menudeados, frutas, morcilla, limones, pl\u00e1tanos, manzanas, papaya, lulo, mazorca, aj\u00ed, papas, boroj\u00f3, aguacates, chocolatinas y una que otra \u201cpola\u201d que manoseaban de un lado al otro lado del mostrador. All\u00ed, en la plazoleta comercial a cielo abierto, vend\u00edan de todo en los toldos amarillos y las cantinas con luz roja. Las personas se hac\u00edan cortes en la peluquer\u00eda que estaba tapizada con pelo, mientras divisaban a los viejos mercar en la carnicer\u00eda del frente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero en Tejelo, esa peque\u00f1a calle que tiene m\u00e1s historias que un pueblo, Marcela Morales, una mujer con cabello morado, euf\u00f3rica, extrovertida y trabajadora, ver\u00eda en ese sitio, un lugar de su recorrido que le generar\u00eda ingresos. <\/p>\n<p>No hab\u00eda estudiado finanzas, ni emprendimiento, ni una carrera profesional que se le aproximara -como la mayor\u00eda de los vendedores de anta\u00f1o que habitaban el lugar-. A diferencia de los otros negocios que se repet\u00edan como muletilla, ella no contaba con un local, pero s\u00ed con un puesto rodante que no ten\u00eda nada que envidiarle a los estacionarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A las 5:30  de la ma\u00f1ana, con ansias de vender, Marcela se levant\u00f3 a preparar 10 litros de caf\u00e9, lo que equivale a 100 tintos. Arrib\u00f3 la plaza a eso de las 8:00, y media hora despu\u00e9s empez\u00f3 su jornada laboral. Contaba en su men\u00fa con caf\u00e9 instant\u00e1neo o el que trae preparado. Se le escapaba uno que otro bostezo, mientras dec\u00eda \u201ca la orden el tinto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las ventas son el alma del sector, las personas son el cuerpo, el ambiente est\u00e1 decorado por motos que usan las paredes de parqueadero y platos enteros de arroz a\u00f1ejo que emanaba olor a vinagre, la m\u00fasica de los bares transporta al Caribe, mientras la multitud  grita a todo pulm\u00f3n la canci\u00f3n de Armonia 10,<em> Tu castigo ser\u00e1 verme feliz<\/em>: \u201cVayas donde vayas, t\u00fa nunca ser\u00e1s feliz, tu castigo ser\u00e1 verme feliz, muy feliz. Vayas donde vayas, t\u00fa nunca ser\u00e1s feliz, tu castigo ser\u00e1 verme feliz, muy feliz\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada muro tiene memoria; locales llenos de recuerdos que se volvieron el cimiento de una tradici\u00f3n que hoy perdura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, de a poco, con trabajadores, el campo se volvi\u00f3 muro y edificaci\u00f3n, cambi\u00f3 la grama por pavimento y los trueques por tiendas. Tejelo empez\u00f3 a ser terreno de gente emprendedora que ech\u00f3 ra\u00edces y otros que intentaron probar suerte pero no les funcion\u00f3. Se multiplicaron los negocios familiares y las inversiones. Las empresas ya no solo ten\u00edan que pagar arriendo, sino extras por su seguridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se gestaron diversas tiendas ubicadas al lado izquierdo de la calle: la primera es La Fortunita, con cuatro a\u00f1os, fundada por \u00c1ngela Mar\u00eda Gallego de 43 a\u00f1os, cabello negro, bajita, con buen humor, y su hija. Su negocio es de confites, cigarrillos y cervezas, pese a que no le gusta vender licor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014No me gustan los borrachos, solo cerveza para la sed\u2014, dice \u00c1ngela mientras entrega un cigarrillo Boston a uno de sus clientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este negocio de charcuter\u00eda es uno de los m\u00e1s recientes, el resto lleva entre 20 y 25 a\u00f1os. Locales como Celularmix le dieron un toque moderno al sector desde hace un a\u00f1o cuando Jormedy Arias, de 36 a\u00f1os, lo fund\u00f3. Este sitio no solo ha vendido celulares, sino que tambi\u00e9n ha brindado cargadores a toda aquella alma apresurada que pasa por ah\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTen\u00e9s cargador pa\u00b4 tel\u00e9fono? \u2014, dice un habitante de calle bastante agitado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPa\u00b4 qu\u00e9 celular mi amigo? \u2014, expresa Jormedy.<\/p>\n<p>El hombre pas\u00f3 el celular como qui\u00e9n est\u00e1 estrenando juguete nuevo y sin decir nada esper\u00f3 el cargador. Al pasar de unos minutos Jormedy prendi\u00f3 el tel\u00e9fono e identific\u00f3 que este estaba siendo reseteado, pero sin reclamar nada, entreg\u00f3 el cargador. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7f6e7f3c5be94e2d91aeb0c0cf0696a7~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"951\" height=\"1361\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<h3><strong>Flashback<\/strong><\/h3>\n<p>Tejelo es una calle que entra\u00f1a historias repletas de colores negros, blancos y matizados. Se encuentra entre la avenida de Greiff y Juanamb\u00fa, ha funcionado desde hace m\u00e1s de 35 a\u00f1os como un espacio destinado a la comercializaci\u00f3n de frutas y verduras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El nombre del lugar se debe a Jer\u00f3nimo Luis Tejelo, quien vino durante una expedici\u00f3n el 24 de agosto de 1541, enviado por Jorge Robledo. Al llegar, bautiz\u00f3 al Valle de Aburr\u00e1, como se le conoce hoy. El nombre de esta r\u00faa ha transmutado con el tiempo; se llam\u00f3 Hueco, Fernando Restrepo, Los Fundidores y Alhambra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&lt;&lt;<\/strong> <em>El comercio de frutas y legumbres es parte de la historia de Tejelo, en el Centro de Medell\u00edn. Foto: David Cano.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dice que desde el siglo XlX este sector era morada de personas que serv\u00edan a la clase alta y era el lugar de los desdichados. De ese \u201cpueblito colonial\u201d con un tapete de piedras y casetas de madera, ubicado en una calle de la ciudad, a\u00fan se conserva el olor a fruta, pero este se pierde en  la basura, el cambio del material de los locales por metal, las vacunas de las Convivir, la contaminaci\u00f3n auditiva y la delincuencia propia del sector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Desde el lente policial <\/strong><\/h3>\n<p>Llegu\u00e9 a Tejelo a principios de un invierno que se sent\u00eda en la atm\u00f3sfera. Algunas tiendas cerraban temprano por miedo a la avalancha de hurtos, llov\u00edan malas noticias y el viento empa\u00f1aba m\u00e1s de una muerte, mientras yo me dirig\u00eda a comprar una &#8220;pola&#8221; igual de fr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era polic\u00eda, del cuadrante 29; no dio su nombre porque necesitaba la autorizaci\u00f3n de un superior, un hombre con anillos de oro y traje de oficial, que en este sector gobernaba como autoridad cada que pod\u00eda dar ronda, se hab\u00eda vuelto el amigo de las mujeres que se denominaban acompa\u00f1antes y de los emprendedores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El oficial me pint\u00f3 el panorama de la zona acus\u00e1ndola de ser yacimiento de \u201cri\u00f1as, abuso de sustancias psicoactivas que terminaban en pu\u00f1aladas y hurtos frecuentes\u201d, que la han hecho ser denominada la m\u00e1s robada del sector. Todo esto pareciese que forma parte de una investigaci\u00f3n continua de la Polic\u00eda la cual no ha salido a la luz, y creer\u00eda yo que no saldr\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Hace un mes hubo un muerto por los lados del Gana\u2014, dijo el polic\u00eda y cont\u00f3 que, por intolerancia, un sicario le toc\u00f3 las nalgas a una mujer y asesin\u00f3 con arma de fuego a quien sali\u00f3 a defenderla. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El levantamiento fue a las 4:00 de la tarde. Aqu\u00ed se matan los habitantes de calle por cien pesos, han ocurrido enfrentamientos entre plazas y pugnas de borrachos por no pagar la cuenta en los bares.  El n\u00famero de muertos, heridos y violaciones ha sido alto en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u2014El trabajo sexual es algo empa\u00f1ado, aqu\u00ed no son prostitutas, sino acompa\u00f1antes por cerveza\u2014, declara el funcionario.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Tejelo se rumoreaba mucho que el que entraba no sal\u00eda, de que solo atracaban a los que no trabajaban ah\u00ed, de que si no tra\u00edas nada y te asaltaban, te apu\u00f1alaban por estar &#8220;mani vac\u00edo&#8221;, que no sab\u00edan c\u00f3mo yo me hab\u00eda atrevido a entrar. \u201cMe esperaba un destino id\u00e9ntico\u201d, pens\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_fd0e0ec1d4904a41bab0d88ab442d09c~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1197\" height=\"1600\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>Pero en ese sinsabor encontr\u00e9 un sentido que iba m\u00e1s all\u00e1 de lo citado por el patrullero. Yo no estaba all\u00ed por los hurtos, ni la prostituci\u00f3n, ni la delincuencia, medit\u00e9; yo quer\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 de lo visible, quer\u00eda desempolvar algo que el polic\u00eda me hab\u00eda expresado: \u201cLa mayor\u00eda de los que se mueren son borrachos\u201d. Ese fue el inicio de lo que ser\u00eda esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hurtos y ri\u00f1as son las principales situaciones que ocupan a la polic\u00eda en Tejelo. Bajo esta din\u00e1mica, la relaci\u00f3n entre la comunidad puede ser tensa. <\/em><\/p>\n<p><em>Foto: David Cano<\/em> <strong>&gt;&gt;<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Una copita y ya<\/strong><\/h3>\n<p>Amanecen muertos.<\/p>\n<p>Los habitantes de calle alcoholizados amanecen muertos.<\/p>\n<p>El chirrinchi provoca p\u00e9rdida de consciencia, memoria temporal, somnolencia, consecuencias que hacen del m\u00e1s vital un costal que se vuelve uno con el pavimento. Este trago est\u00e1 hecho de panela y siete hierbas: manzanilla, mejorana, cidr\u00f3n, yerbabuena, hinojo, limonaria y albahaca, a estos componentes naturales los acompa\u00f1a el alcohol et\u00edlico. La mezcla se debe fermentar por 15 d\u00edas m\u00ednimo, luego se lleva a un aparato de destilaci\u00f3n mediante un proceso de evaporaci\u00f3n por calentamiento. Se destila hasta obtener una bebida fuerte, hasta alcanzar el grado de alcohol necesario. Es una sustancia que nace en La Guajira.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno\u2026 dos\u2026 tres borrachos que se hac\u00edan en c\u00edrculo a contar monedas. Pero \u00bfQu\u00e9 estaban mirando? \u00bfPor qu\u00e9 estaban reunidos? \u00bfQu\u00e9 los un\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 uno de ellos ten\u00eda un mont\u00f3n de cadenas que parec\u00edan de oro y plata? \u00bfQu\u00e9 hac\u00edan reunidos alrededor de una virgen? \u00bfPor qu\u00e9 sobresal\u00eda del trasero de ese hombre una cuchara de metal?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pusieron dos alcoholes et\u00edlicos sobre el suelo. Uno de los hombres los recogi\u00f3, mientras otro esperaba a que lo abriera. El sujeto que dej\u00f3 la sustancia se fue inadvertido, fue en cuesti\u00f3n de segundos y nadie puso un peso. Aqu\u00ed se envicia sin dar plata, es que cuando se est\u00e1 cerca de una plaza de vicio los excesos son cosa de todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Hasta que el chirrinchi nos separe<\/strong><\/h3>\n<p>La muerte del \u2018Enfermo\u2019, delgado, bajito, ped\u00eda monedas, por las tardes se pon\u00eda agresivo cuando ten\u00eda varias copas encima. El \u2018Enfermo\u2019, as\u00ed le dec\u00edan, porque dec\u00eda: \u201c\u00bfMe regala 500 pesos que estoy muy enfermo?\u201d. Ninguno de los trabajadores se sab\u00eda el nombre, pero todos lo humanizaban cada d\u00eda con un saludo y una moneda. Hac\u00eda favores, no le pagaban, pero le daban el desayuno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00c9l ven\u00eda en grupo a tomar chirrinchi, se manten\u00eda todo raspado, pobrecito, le pegaban mucho\u2014, recuerda Rosa Elvira Mar\u00edn de 66 a\u00f1os, quien lleva veinti\u00fan a\u00f1os vendiendo limones, de ocho a ocho. Solo descansa los Viernes Santos y el veinticinco de diciembre. Es el \u00e1guila del lugar, la que todos saludan, a la que le llegan las primicias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dice Mar\u00edn que tuvo una esposa. Ella era fan\u00e1tica de las causas perdidas y \u00e9l era adicto al licor. Las personas de Tejelo cuentan que esa mujer luch\u00f3 mucho por \u00e9l, que le surti\u00f3 una carreta con bananos y aguacates. Al principio parec\u00eda que el \u2018Enfermo\u2019 se hab\u00eda ajuiciado, vend\u00eda desde las 8:00 de la ma\u00f1ana hasta las 2:00 de la tarde, sal\u00eda temprano, no porque vendiera todo, sino porque se iba a beber la plata que hab\u00eda ganado. Hasta que se quebr\u00f3.<\/p>\n<p>Su mujer nunca se rindi\u00f3. Se le ve\u00eda entrar a Tejelo con ropa y comida, iba a buscarlo a las esquinas cuando se torn\u00f3 habitante de calle. Se volvi\u00f3 su sombra, su \u00e1ngel guardi\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eran ya las 5:00 de la tarde y yo hab\u00eda perdido la cuenta de las personas a las que les pregunt\u00e9 por el nombre del \u2018Enfermo\u2019, pese a que todos lo recordaban como patrimonio de la calle, nadie sab\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de un apodo, o dos, porque tambi\u00e9n le dec\u00edan \u2018Rata mona\u2019. Aqu\u00ed el tiempo se devora cosas tan simples como un nombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Claro que me acuerdo del \u2018Enfermo\u2019, de la vieja guardia de Tejelo, el que vend\u00eda bananos en la esquina. A lo \u00faltimo se volvi\u00f3 alcoh\u00f3lico\u2014, dice Jairo Tavera, vendedor de legumbres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me top\u00e9 con un borracho dormido, en un garaje que ten\u00eda los n\u00fameros 53-58, al lado de la Plaza de Mercado Tejelo. Ten\u00eda las medias afuera del zapato, se le ve\u00eda el pie, cargaba un bolso, o \u00bfel bolso lo estaba sosteniendo a \u00e9l? Era muy temprano, pens\u00e9, para estar en ese estado, para no ser consciente de c\u00f3mo cae el sol, ni del mont\u00f3n de personas que lo observaban al pasar pero ni siquiera se atrev\u00edan a tocarlo; para pararlo, o para saber si segu\u00eda vivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rememor\u00e9 lo que me hab\u00edan contado del \u2018Enfermo\u2019. Lo imagin\u00e9 as\u00ed, inconsciente, desatendido, solo.<\/p>\n<p>Un rato despu\u00e9s, me encontr\u00e9 a don Carlos Su\u00e1rez tomando un sancocho. \u00c9l fue uno de los que le ped\u00edan al \u2018Enfermo\u2019 favores a cambio de un desayuno. Carlos lo pon\u00eda a pelar cebolla, mientras el \u2018Enfermo\u2019 se quedaba dormido con cada cortada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 13 de febrero, a las 10:00 de la ma\u00f1ana, Carlos le pidi\u00f3 al \u2018Enfermo\u2019 que le pelara unas cebollas. Despu\u00e9s de varios desmayos continuos -a los que ya estaban acostumbrados todos- no se volvi\u00f3 a levantar. \u201cLe dio un fulminante\u201d, dijo Carlos. El \u2018Enfermo\u2019, de tanto irse y volver, un d\u00eda se fue y no regres\u00f3. Estuvo siete horas tirado en la silla de cemento que estaba al frente de La Saz\u00f3n del Gordo. A las 5:00 de la tarde le hicieron el levantamiento. Ese d\u00eda llovi\u00f3 y una grieta se abri\u00f3 en los ojos de aquellos que lo denominaban hermano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Edwin Fabi\u00e1n Jaramillo hab\u00eda nacido en Caucasia Antioquia, era uno de los amigos del \u2018Enfermo\u2019. Hac\u00eda parte del grupo de borrachos que se reun\u00eda a contar monedas. Era el m\u00e1s consciente de todos los ebrios que conformaban la virgen Mar\u00eda Auxiliadora y era, quiz\u00e1 el \u00fanico, que se sab\u00eda el nombre del \u2018Enfermo\u2019, el que nos regal\u00f3 un poquito de humanidad para Gustavo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Gustavo y Carlos Alberto, uno de los del grupo, estaban pelando cebolla ese domingo. Yo lo motil\u00e9 antes de morir y ese d\u00eda \u00e9l me quit\u00f3 una gorra\u2014, expresa Edwin, intentando pronunciar bien las palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la hora de hacer el levantamiento, el cuadrante de polic\u00eda amenaz\u00f3 a Edwin y a sus cercanos, porque quer\u00edan preservar a Gustavo por m\u00e1s tiempo y no deseaban que se mojara, por lo que le hab\u00edan puesto unas bolsas de basura que les regal\u00f3 Carlos Garc\u00eda, el due\u00f1o del local de enfrente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dice Edwin que todav\u00eda se le sent\u00eda el pulso cuando se lo llevaron, que los jalaron para separarlos de \u00e9l y lo trasladaron para medicina legal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Es que Gustavo no beb\u00eda porque fuera alcoh\u00f3lico, \u00e9l se envici\u00f3 con el chirrinchi porque la mujer lo maltrataba\u2014, plantea Edwin.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hubo muchas teor\u00edas sobre la muerte de Gustavo, unos dicen que se muri\u00f3 porque sufr\u00eda de convulsiones, otros que le dio un infarto, unos que cay\u00f3 y no despert\u00f3, y algunos que porque estaba muy intoxicado con el alcohol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nada se dec\u00eda entonces en Tejelo de aquellos a los que se les expend\u00eda vicio, ni de qui\u00e9nes lo vend\u00edan. Aqu\u00ed se vive la ley del silencio.<\/p>\n<p>\u2014Reina, yo no le puedo decir d\u00f3nde venden chirrinchi, yo le puedo decir cu\u00e1nto vale, porque los de la plaza nos est\u00e1n mirando y yo no soy ning\u00fan sapo\u2014, manifest\u00f3 Edwin.<\/p>\n<p>\u2014Una botella de alcohol et\u00edlico cuesta tres mil quinientos pesos, una de chirrinchi cinco mil, pero ambos son el mismo \u201cchorro\u201d \u2014, como dec\u00eda Yeny Patricia Barbosa, habitante de calle del sector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Unos minutos despu\u00e9s varios hombres de la plaza me rodearon, uno de ellos, vestido con una camisa que dec\u00eda Nike y una gorra azul, me hizo un gesto con la cabeza, como qui\u00e9n dice v\u00e1yase, mientras llevaba su mano a un arma de fuego que ten\u00eda en el pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Tejelo seguir\u00e1n entonces cosiendo bocas, alimentando vicios y lloviendo muertes de eternos NN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido que revela el presente de un hist\u00f3rico sector de Medell\u00edn, donde se callan dramas rodeados de \u00e1nimo de lucro.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[21,43,55],"class_list":["post-126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rastros","tag-centro","tag-medellin","tag-salud-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/126\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}