{"id":162,"date":"2021-06-19T11:00:08","date_gmt":"2021-06-19T11:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/162"},"modified":"2021-06-19T11:00:08","modified_gmt":"2021-06-19T11:00:08","slug":"los-protocolos-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=162","title":{"rendered":"Los protocolos de la muerte"},"content":{"rendered":"<p>Antes de atender esa llamada, sab\u00eda que la muerte de mi pap\u00e1 me esperaba al otro lado de la l\u00ednea. Hab\u00edan pasado 29 d\u00edas desde el accidente en carretera y 26 desde que se le indujo al coma del que cre\u00edamos que iba a salir, que eran los mismos que yo llevaba viviendo en Monter\u00eda bajo la incertidumbre de si sobreviviese o no.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Helena Botero \/ periodico.contexto@upb.edu.co<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La tarde anterior el doctor nos comunic\u00f3 el desesperanzador resultado de los ex\u00e1menes que anunciaban a una peligrosa infecci\u00f3n adquirida en esa camilla de cuidados intensivos debido a la debilidad de su sistema; que sobreviviera habr\u00eda sido un milagro en muchos sentidos. Despu\u00e9s de varias batallas conectado a varios aparatos e intervenciones en distintas zonas de su cuerpo, mi pap\u00e1 \u201cabraz\u00f3 la muerte\u201d, en palabras que \u00e9l hubiese usado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No pod\u00eda desmoronarme, ten\u00eda que darle la noticia a mi hermana menor, quien vive en Boston (Estados Unidos) hace m\u00e1s de un a\u00f1o. Se lo dije yo, por tel\u00e9fono, mientras ella tomaba un tren a Nueva York. La esperar\u00edan aproximadamente 5 horas de asimilar la noticia sola, pero hubiera sido peor que la sorprendiera un p\u00e9same de otra persona. Mi mam\u00e1, quien llevaba una buena relaci\u00f3n con mi pap\u00e1 a pesar de haberse divorciado hac\u00eda 20 a\u00f1os, estaba deshecha y me pas\u00f3 el tel\u00e9fono cuando la llam\u00f3 con esa intenci\u00f3n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando digo que mi pap\u00e1 era mi mejor amigo no lo digo porque sea bonito hablar bien de los muertos, sino porque cuando est\u00e1bamos juntos pod\u00edamos ser nosotros mismos, hab\u00eda una complicidad especial que quien nos haya visto juntos, notar\u00eda. Siempre se mostr\u00f3 genuino conmigo: me habl\u00f3 de su debilidad por el alcohol, a veces por las mujeres y en el pasado por el juego. Habl\u00e1bamos del peso de la culpa y del miedo. Me ense\u00f1\u00f3 a respetar el mar y el fuego. Fue honesto conmigo sobre su pavor a los payasos, y no dud\u00f3 en derramarme sus recuerdos tristes bajo los efectos del aguardiente en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era comerciante y comediante por naturaleza, lo reflejaba cuando en el pago de las matr\u00edculas ped\u00eda \u201crebaja\u201d y cuando negoci\u00e1bamos mesadas o citas con mi psic\u00f3logo. Tambi\u00e9n era so\u00f1ador y arriesgado; la mejor prueba de ello son los asuntos pendientes que sus decisiones nos dejaron a mi hermana y a m\u00ed.   <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viv\u00eda su vida al l\u00edmite. De hecho, tiene sentido que me hubiera recomendado con insistencia el documental <em>Mi maestro el pulpo<\/em>, de Netflix, curiosamente ganador al Oscar tres d\u00edas antes de su deceso y al que solo le di una oportunidad cuando su muerte me hizo buscar respuestas.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este filme, Craig Foster, realizador audiovisual y conservacionista sudafricano, establece una relaci\u00f3n muy peculiar con un pulpo al que visita a diario y que le devela sus misterios a trav\u00e9s de su comportamiento. Camuflaje, adaptabilidad, peligro y estrategia hubiesen descrito a ese animal y a Alejandro Botero, mi pap\u00e1, en la misma medida.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pulpo es un animal solitario, vive en la mira de varios depredadores peligrosos. Es instintivo y sobrevive porque se ve obligado a desarrollar una inteligencia superior a la de sus depredadores y sus v\u00edctimas. Su capacidad de camuflaje tambi\u00e9n lo hace una especie inquietante, y todo lo anterior me lo transmit\u00eda, en su medida, la vida llena de experiencias de mi pap\u00e1. Y su partida repentina. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre todo, la frase: \u201cvive r\u00e1pido, muere joven\u201d, que aparece casi al final del filme.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la sala, para despedirme de su cuerpo, record\u00e9 que poco m\u00e1s de un mes antes del accidente habl\u00e1bamos del suicidio de su hermano mayor, del cual escrib\u00ed una cr\u00f3nica que nos permiti\u00f3 una \u00faltima conversaci\u00f3n acerca de la muerte, de tantas que tuvimos. Le pregunt\u00e9 c\u00f3mo sinti\u00f3 la pierna de mi t\u00edo cuando la agarr\u00f3, y la describi\u00f3 \u201csin vida, como una masa inerte sin vibraci\u00f3n, como un pedazo de carne del mercado\u201d, y as\u00ed sent\u00ed yo su brazo cuando lo toqu\u00e9 por encima de la s\u00e1bana, y su pecho cuando descans\u00e9 mi cabeza en \u00e9l por \u00faltima vez.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mirando su expresi\u00f3n record\u00e9 la serenidad con la que describi\u00f3 la muerte de mi t\u00edo, y la comprend\u00ed. Le pas\u00e9 la mano por la cabeza con ternura para aminorar el dolor y supe que as\u00ed fuera la \u00faltima vez que tocara su cuerpo, lo iba percibir a \u00e9l en cada \u00e1rbol del que me ense\u00f1\u00f3 el nombre y no aprend\u00ed, y en cada chiste interno que la cotidianidad me recordar\u00eda y que tendr\u00eda que guardarme. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la puerta de la habitaci\u00f3n nos vigilaba a mi mam\u00e1 y a m\u00ed la psic\u00f3loga de la cl\u00ednica, encargada de darle \u00e1nimo a los pacientes de la UCI y, en los casos desafortunados, a los parientes de los fallecidos. Nos repet\u00eda que \u00e9l era un luchador, que hab\u00eda aguantado mucho hasta el final, que ella ven\u00eda todos los d\u00edas a darle \u00e1nimo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de pedirle a ambas que me dejaran a solas un momento, le record\u00e9 a mi pap\u00e1 que estar\u00eda bien, porque creo que a las almas hay que soltarlas y porque as\u00ed se lo promet\u00ed en un viaje que hicimos con mi hermanita, curiosamente a la costa y en carretera, dos a\u00f1os antes. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b448c61943dd4c58885dabda296c7eef~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"1011\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>Aunque \u00e9l quer\u00eda que sus cenizas fueran \u201cechadas al aire\u201d, si una muerte lleva alg\u00fan tipo de responsabilidad penal, el cuerpo no puede incinerarse sin autorizaci\u00f3n del fiscal. Esto se debe a la posibilidad de que dentro del proceso de investigaci\u00f3n sea requerido para aclarar dudas. Y es, por lo general, una autorizaci\u00f3n muy compleja cuando hay una investigaci\u00f3n de por medio. \u201cDebe ser muy clara la causa de la muerte\u201d, indica Gloria Ledy Arboleda, fiscal 108 de Medell\u00edn. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8220;&#8230;siempre encontr\u00e1bamos de qu\u00e9 re\u00edrnos, de qu\u00e9 conversar, con qu\u00e9 entretenernos. Tom\u00e1bamos tinto recalentado y fum\u00e1bamos juntos mientras convers\u00e1bamos con alg\u00fan extra\u00f1o&#8230;&#8221;. <\/em><\/p>\n<p><em>Foto: Cortes\u00eda <\/em><strong><em>&gt;&gt;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando un accidente de tr\u00e1nsito deja heridos, el proceso fiscal que se abre es el de lesiones personales culposas. Luego, deben ser evaluadas las circunstancias, pues si bien se responsabiliza al conductor, es importante tener en cuenta que hay agravantes cuando, por ejemplo, este conduce bajo los efectos de bebidas alcoh\u00f3licas, cuando no respeta los l\u00edmites de velocidad. O si, por el contrario, existiese un agente externo (como un animal que se atraves\u00f3 en el camino, aceite regado en el suelo, entre otras) el nivel de responsabilidad podr\u00eda reducirse, como lo explica la fiscal. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El accidente ocurri\u00f3 en carretera, llegando al municipio de Necocl\u00ed, un poco antes de las 5 de la ma\u00f1ana. De all\u00ed fueron trasladados a la Cl\u00ednica de Traumas y Fracturas en Monter\u00eda, mi pap\u00e1 en un carro particular y el conductor, quien era incapaz de moverse, en ambulancia.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al principio no parec\u00eda ser m\u00e1s que un brazo roto y un dolor en el pecho, luego encontraron las cuatro costillas fracturadas y el pulm\u00f3n colapsado; a los tres d\u00edas descubrieron que las anteriores eran todas nimiedades en comparaci\u00f3n con el verdadero impacto, que fue el que recibieron sus v\u00edsceras que por el trauma mostrar\u00edan indicios de necrosis y que demandar\u00eda una serie de cirug\u00edas delicadas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El conductor, amigo de mi pap\u00e1 hace muchos a\u00f1os y con quien prest\u00f3 servicio militar en el pasado, sobrevivi\u00f3 al siniestro y a la cirug\u00eda de m\u00e1s de 12 horas que tuvo que soportar debido a m\u00faltiples fracturas y una reconstrucci\u00f3n de p\u00e1rpado. Su recuperaci\u00f3n viene cargada de duras terapias y mucha paciencia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<p>Un d\u00eda antes del deceso, el socio m\u00e1s cercano de mi pap\u00e1 viaj\u00f3 a Monter\u00eda. Fue entonces de gran ayuda a la hora de firmar papeles, pedir permisos y llamar a distintas funerarias para averiguar cu\u00e1les ser\u00edan los tr\u00e1mites, pues de repente un cad\u00e1ver se convierte en una responsabilidad que no da espera. Record\u00e9 la muerte de mi t\u00edo nuevamente, y como mi pap\u00e1 me dec\u00eda \u201cEse era mi muerto. No de la esposa, los hijos o la mam\u00e1\u201d, porque as\u00ed se sent\u00eda haciendo lo que a m\u00ed me tocaba esta vez. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Colombia, el SOAT asegura la muerte y gastos funerarios por 750 salarios m\u00ednimos diarios legales vigentes (S.M.D.L.V), que hoy ser\u00edan 22.713.150 pesos. Puede haber variaciones en los documentos para hacer esta reclamaci\u00f3n, pero, por lo general, los requeridos son: Formulario espec\u00edfico de reclamaci\u00f3n (FURPEN); epicrisis o historia cl\u00ednica; Registro Civil de Defunci\u00f3n; certificaci\u00f3n de inspecci\u00f3n de cad\u00e1ver de parte de la Fiscal\u00eda; Registro Civil de Matrimonio (si estaba casado); registros de nacimiento que demuestren el parentesco de quien reclama y una manifestaci\u00f3n de que estas personas son las \u00fanicas beneficiarias. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es un proceso largo y tedioso, sobre todo por los documentos que deben ser solicitados a entidades oficiales y que en ocasiones pueden tomar mucho tiempo. En especial cuando es un proceso que est\u00e1 en la fiscal\u00eda de otro municipio y requiere de solicitudes y documentos, me explic\u00f3 Luis Eduardo Bar\u00f3n, de Medicina Legal de Monter\u00eda, quien hizo la necropsia y se puso a mi disposici\u00f3n para los tr\u00e1mites con los que pudiera ayudarme. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Decidimos no hacer el pago de los gastos funerarios mediante el SOAT porque este requer\u00eda documentos que solo pod\u00edan ser solicitados en Necocl\u00ed y que toman varios d\u00edas. Visitamos dos funerarias antes de tomar como opci\u00f3n a otra distinta que ten\u00eda convenio con una en Medell\u00edn y en la que har\u00edamos uso de una p\u00f3liza de mi t\u00eda que cubr\u00eda todos los servicios menos el traslado terrestre. El alma descansa en paz, pero al cuerpo, despu\u00e9s de la muerte, le esperan una serie de procesos que para los vivos es exhaustiva. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego seguir\u00eda \u201creclamar\u201d el cuerpo en Medicina Legal de Monter\u00eda con una orden de la Fiscal\u00eda para que pudiera llev\u00e1rselo la funeraria que lo preparar\u00eda para el viaje a Medell\u00edn. Todo lo anterior con el af\u00e1n de que volar\u00edamos en la noche y que deb\u00edamos salir antes de las cinco para el aeropuerto.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda que registrar la defunci\u00f3n en notar\u00eda, que se hace en la ciudad del deceso; de repente, de alguna manera, le pertenec\u00eda esa muerte a una ciudad ajena, para nosotros conocida como un lugar de paso para ir al mar. Parec\u00eda irreal estar firmando y solicitando papeles que llevaban el nombre y c\u00e9dula de mi pap\u00e1 en todas partes, reafirm\u00e1ndome una muerte que yo no hab\u00eda tenido tiempo de sentir y de llorar. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Morir lejos de casa signific\u00f3 acelerar una serie de tr\u00e1mites y diligencias para los que las personas suelen esperar varios d\u00edas, por el dolor y por el luto. Nosotros, que no quer\u00edamos permanecer m\u00e1s tiempo en esa ciudad extra\u00f1a en la que no ten\u00edamos recuerdos felices, corr\u00edamos de un lado a otro con una firmeza inexplicable que nos daba el af\u00e1n, y que nos ayudaba a omitir el verdadero peso de las circunstancias. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Solo en el avi\u00f3n, en el que iba sola, pude llorar con tranquilidad mientras ve\u00eda por la ventana las luces de una ciudad que hab\u00eda esperado abandonar junto a mi pap\u00e1, en otras condiciones. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cad\u00e1ver lleg\u00f3 a Medell\u00edn en coche f\u00fanebre en la madrugada del d\u00eda siguiente, vestido con una bata blanca que \u201cescog\u00ed\u201d, aunque realmente no hab\u00eda opci\u00f3n, pues la ropa con la que viajaba ya hab\u00eda sido enviada a Medell\u00edn. Luego supimos que sus fluidos estropear\u00edan la prenda en el camino y ser\u00eda reemplazada por ropa informal puesto que no era un hombre de trajes elegantes y costosos.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se muri\u00f3 mi t\u00edo me habl\u00f3 de los guantes que le pusieron y que nunca hubiera usado en vida, pens\u00e9 en que quiz\u00e1 \u00e9l no hubiese querido ser enterrado con ese \u201cvestido\u201d, casi o\u00ed su risa cuando me enter\u00e9 de que le llevar\u00edan su ropa informal.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<p>Los rituales de las funerarias, a ra\u00edz del COVID-19 han cambiado notoriamente, tambi\u00e9n para aquellos que no mueren por esta causa, pues es un peligro real que se manifiesta en el tiempo y la asistencia de estos eventos. As\u00ed lo sostiene Isabel Cristina Arango, directora general de la Unidad de Duelo de la Funeraria San Vicente en un video en la p\u00e1gina web de la instituci\u00f3n.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s compleja para los familiares de quienes mueren debido al coronavirus o de quienes se tenga sospecha que lo padecieron en vida, pues por asuntos de salubridad no es permitido ning\u00fan tipo de ritual, que es tan necesario para cerrar ese ciclo adecuadamente. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El toque de queda, como consecuencia del pico del virus, aplazar\u00eda la velaci\u00f3n de mi pap\u00e1 al lunes y ese d\u00eda en la ma\u00f1ana se cancelar\u00eda porque el cuerpo \u201cno aguant\u00f3 a tanto\u201d a pesar de hacer todo lo posible, como inform\u00f3 la funeraria Plenitud, que fue la contratada.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En una misa con aforo limitado, en Campos de Paz, poco menos de las 50 personas permitidas honraron su vida y presenciaron el entierro bajo las medidas de bioseguridad entorpecidas por los abrazos y las l\u00e1grimas. Otros tantos, desde sus casas, pudieron asistir al evento de forma virtual, en la emisi\u00f3n continua de la p\u00e1gina web de Campos de Paz<em>.<\/em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se acompa\u00f1a con mensajes y llamadas, se abraza con emoticones y se asiste \u00fanicamente con invitaci\u00f3n y dependiendo de la cercan\u00eda con el fallecido. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En medio del duelo hay quien se resiste al consuelo f\u00edsico por precauci\u00f3n, adem\u00e1s, los espacios deben abandonarse con el tiempo medido porque el templo atiende muchas misas seguidas. En la p\u00e1gina web hay una trasmisi\u00f3n fija de la iglesia, con un horario y un nombre distinto cada media hora. En especial en ese mes, abril del 2021, que fue el m\u00e1s letal en Antioquia por COVID-19 (2.697 muertes). <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se recortan las conversaciones del final, las que prometen encuentros que no llegan y un apoyo cort\u00e9s al que nunca se acude. Luego vienen las llamadas de \u201cDisculpa que te moleste\u201d, pero lo hacen; \u201cS\u00e9 por lo que est\u00e1s pasando\u201d, pero lo ignoran y \u201cEs que tu pap\u00e1 me deb\u00eda\u2026\u201d o \u201cEs que se hab\u00eda comprometido conmigo\u2026\u201d. Y a las responsabilidades de uno se le suman las del difunto y de nuevo hay que dejar lo de estar triste para despu\u00e9s. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aparecen en buena cantidad un mont\u00f3n de promesas, y responsabilidades que quedaron a medio hacer y el \u201cEs que \u00e9l me prometi\u00f3\u201d, \u201cEs que \u00e9l dec\u00eda que si un d\u00eda se iba\u2026\u201d. Y de repente la palabra del muerto va por encima de la paz de los vivos. Y aparecen firmas, cartas, mensajes de WhatsApp y deudas con intereses que no dan espera. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<p>A los bancos a los que se les debe hay que avisarles r\u00e1pido, algunos solo piden el registro de defunci\u00f3n y la fotocopia de la c\u00e9dula; otros requieren tambi\u00e9n el historial cl\u00ednico y el registro de nacimiento de quien notifica (o un documento que demuestre alg\u00fan parentesco). La mayor\u00eda de las deudas obligan al deudor a adquirir un seguro de vida que cubra el monto en caso de muerte, algunas cuentan con un saldo un poco mayor a favor y unas pocas se valen de los seguros adquiridos.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sucesi\u00f3n es el proceso por el cual los herederos pueden adquirir lo que por ley les corresponde. Si se hace pronto y sin inconvenientes podr\u00eda estar lista antes de los seis meses. Pero entre los factores comunes que podr\u00edan complicarla est\u00e1, por ejemplo, el desacuerdo entre las partes herederas. Otro es que los documentos legalmente id\u00f3neos (como el registro civil de nacimiento o partidas de bautismo) presenten inconsistencias en los nombres, documentos de identidad, fechas, entre otros. Y, en algunos casos, la aparici\u00f3n de herederos que no se hubieran reconocido. Explica Adriana Jim\u00e9nez abogada que nos solucion\u00f3 algunas dudas del proceso de sucesi\u00f3n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si el fallecido ten\u00eda deudas con el Estado, como por ejemplo multas o impuestos, estas deben estar al d\u00eda para iniciar los tr\u00e1mites.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las dem\u00e1s deudas se enlistan y se incluyen en el proceso de la sucesi\u00f3n, as\u00ed como los muebles e inmuebles. \u201cEs importante que est\u00e9n debidamente acreditados y las obligaciones deben estar claras, expresas y exigibles&#8221;, sostiene la abogada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi pap\u00e1, en el 2019, decidi\u00f3 tomar un seguro que cubriera todas sus deudas; sin embargo, con la pandemia, dej\u00f3 de pagar la p\u00f3liza y este fue cancelado por la compa\u00f1\u00eda. Pienso en \u00e9l dici\u00e9ndome \u201cLos <em>hubiera<\/em> no existen en la historia de la humanidad\u201d, frase que repet\u00eda frecuentemente y que a\u00fan sirve para darme aliento, en especial en estos momentos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hacer vueltas con \u00e9l nunca era aburrido o tedioso, siempre encontr\u00e1bamos de qu\u00e9 re\u00edrnos, de qu\u00e9 conversar, con qu\u00e9 entretenernos. Tom\u00e1bamos tinto recalentado y fum\u00e1bamos juntos mientras convers\u00e1bamos con alg\u00fan extra\u00f1o, almorz\u00e1bamos frijoles con chicharr\u00f3n en un taller mec\u00e1nico al que le gustaba ir. No hab\u00eda monoton\u00eda en su cotidianidad, ten\u00eda una buena actitud casi todo el tiempo y era una tarea dif\u00edcil la de hacerlo enojar.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me recordaba que nunca tendremos la certeza de lo que pasa por la cabeza de los otros cuando en un mal d\u00eda, quiz\u00e1, desquiten su rabia con nosotros, por eso escasamente se dejaba provocar. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque en su infancia y adolescencia se meti\u00f3 en muchos problemas por hacerlo.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo sus ense\u00f1anzas cuando debo tratar con todas las personas con las que nos dej\u00f3 asuntos por resolver, con todos los funcionarios que me han atendido y con mi familia, pues todos tienen opiniones y una forma distinta de sugerir c\u00f3mo hacerlo todo. <\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1217739d416a444d8f95da21aadf1675~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1124\" height=\"1280\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>&#8220;De alguna manera, le pertenec\u00eda esa muerte a una ciudad ajena, <\/em><\/p>\n<p><em>para nosotros conocida como un lugar de paso para ir al mar&#8221;. Foto: Cortes\u00eda. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*** <\/p>\n<p>Hoy, todav\u00eda tenemos asuntos pendientes. Mi hermana hizo un poder en el Consulado de Colombia en Nueva York y mi mam\u00e1 me ayuda a seguir d\u00e1ndole la noticia a los bancos, a los acreedores, a buscar seguros para pagar la universidad. El socio de mi pap\u00e1 que hizo vueltas con nosotras, mi t\u00eda y mi primo tambi\u00e9n est\u00e1n ah\u00ed con nosotras, ayud\u00e1ndonos a llegar a acuerdos, a cumplir lo que mi pap\u00e1 prometi\u00f3, a cerrar las historias que dej\u00f3 inconclusas, a buscar la mejor manera de cerrar sus negocios y que podamos volver a dormir con tranquilidad. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cFui al otro lado y volv\u00ed\u201d, me dijo la \u00faltima vez que hablamos por tel\u00e9fono, un d\u00eda despu\u00e9s del accidente y un d\u00eda antes de la primera operaci\u00f3n que lo inducir\u00eda al coma del que no saldr\u00eda, que lo llevar\u00eda, efectivamente, al otro lado, y para no volver. Recuerdo que me angustiaba el saber que algo le dol\u00eda, no dimensionaba la magnitud real de la situaci\u00f3n y a\u00fan as\u00ed me preocupaba. Esa fue la \u00faltima vez que habl\u00e9 con \u00e9l, la \u00faltima vez que le dije que lo amaba y la \u00faltima que escuch\u00e9 su voz. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su muerte encontr\u00e9 una carta que me hizo desde Necocl\u00ed meses antes, con la atemporalidad de su voz me dio la despedida que necesitaba, y me record\u00f3 que iba a estar siempre en m\u00ed, y conmigo: <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cHe\u201d picaresca<\/em> <\/p>\n<p><em>Desde el litoral atl\u00e1ntico te pienso, te escribo, te siento,<\/em> <\/p>\n<p><em>Vuelo contigo con cada pel\u00edcano que cruza el cielo,<\/em> <\/p>\n<p><em>Lleno el espacio de la remembranza<\/em> <\/p>\n<p><em>Con tu risa, tu humor, tu amor.<\/em> <\/p>\n<p><em>El mar me trae tu presencia irrevocablemente y es como si nunca nos separamos y como una danza de dos almas que danzan fantasmag\u00f3ricamente, como si fu\u00e9semos padre e hija<\/em> <\/p>\n<p><em>Me alegra evocarte, pensarte como te pienso y saberte tan cerca de mi coraz\u00f3n, es ma\u00f1\u00e9, pero lindo, alguna vez lo vi o escuch\u00e9 en una pel\u00edcula: El lado oscuro del coraz\u00f3n \u203a que la muerte dec\u00eda que el amor es cursi\u2026<\/em> <\/p>\n<p><strong><em>Desde aqu\u00ed y desde siempre tuyo<\/em><\/strong><em>.<\/em> <\/p>\n<p> &#8212;<\/p>\n<p>Trabajo realizado en el curso Periodismo IV, orientado por el profesor Ram\u00f3n Pineda.<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7e27780367064d4293fc09397bcac9b7~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"341\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de atender esa llamada, sab\u00eda que la muerte de mi pap\u00e1 me esperaba al otro lado de la l\u00ednea. Hab\u00edan pasado 29 d\u00edas desde el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[26],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-cultura-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}