{"id":169,"date":"2021-05-15T14:04:00","date_gmt":"2021-05-15T14:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/169"},"modified":"2021-05-15T14:04:00","modified_gmt":"2021-05-15T14:04:00","slug":"del-miedo-y-la-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=169","title":{"rendered":"Del miedo al encuentro"},"content":{"rendered":"<p>Hugo Andrei Buitrago Trujillo \/ <a href=\"\/hugo.buitrago@upb.edu.co\" target=\"_blank\"><u>hugo.buitrago@upb.edu.co<\/u><\/a> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es poderoso este asunto del temor latente, lo saben quienes lo usan para violar toda norma social y de convivencia: para meterse en contrav\u00eda, evadir una fila, asaltar a otro, acosar sexual o laboralmente\u2026 saben que quien los padece, seguramente, preferir\u00e1 callar porque teme una reacci\u00f3n violenta, porque teme que se le acuse de quisquilloso, porque teme perder su trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta insoportable vivir atemorizado. Agobia, agota. El miedo es paralizante y catastr\u00f3fico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quienes usan las armas contra personas inermes quieren generar miedo y, con \u00e9ste, propiciar silencio. Acallar unas voces que, curiosamente, les causan pavor. Un p\u00e1nico terrible a que les muestren que no pueden simplemente meterse en contrav\u00eda, saltarse la fila, quedarse con lo ajeno, arrebatar dignidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, <strong>resulta particularmente tr\u00e1gico que el temor se meta en los espacios educativos<\/strong>, porque lo contrario al miedo es la confianza y las aulas deben ser el escenario donde, a partir de esa confianza en que son un espacio de respeto y tolerancia, se encuentren y debatan las distintas ideas, soportadas en quienes antes, tambi\u00e9n desde diversos puntos, se han dedicado a interpretar a nuestra humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La confianza y el respeto, ant\u00edtesis del miedo, son los cimientos sobre los cu\u00e1les le apostamos al fortalecimiento del pensamiento cr\u00edtico <\/strong>como una de las herramientas esenciales para la consecuci\u00f3n del cambio social: la posibilidad de leer el entorno, poner esa lectura en contexto y actuar en consecuencia con aquello que suponemos, como individuos o como colectivo, debe cambiar para tomar el rumbo de lo que como sociedad definimos como deseable. Un encuentro que posibilita <strong>reconocer a los otros y reconocerse en ellos, no por nuestras similitudes, sino por nuestras diferencias.<\/strong> Cada encuentro nos cambia, cada di\u00e1logo nos toca y alimenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La educaci\u00f3n est\u00e1 signada como un llamado constante a subvertirse, a transformarse y transformar (el espacio, la sociedad, el entorno\u2026)  din\u00e1mica y constantemente<\/strong>; estas caracter\u00edsticas hacen que la educaci\u00f3n sea una de las voces que la inamovilidad social se esfuerza por acallar. No es gratuito que nuestros maestros en los barrios y en las escuelas rurales sean constantemente amenazados por agentes fuera de la ley.<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_816eaaaa017746acbcf26a87a465d676~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"900\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><strong>&lt;&lt;<\/strong> &#8220;&#8230; lo contrario al miedo es la confianza y las aulas deben ser el escenario donde, a partir de esa confianza en el respeto y la tolerancia, se encuentren y debatan las distintas ideas&#8230;&#8221;. <\/p>\n<p>Foto: Jos\u00e9 Luis Vahos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, <strong>hay formas m\u00e1s sutiles y cotidianas de instauraci\u00f3n del miedo, algunas de ellas acentuadas gracias a la permanente conectividad de estos d\u00edas<\/strong>, otras delatadas gracias a \u00e9stas, todas lamentables por ir en contrav\u00eda de lo que se espera de un encuentro entre estudiantes y docentes: la discusi\u00f3n de ideas de manera libre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desprecio por el pensamiento que dista del propio, la construcci\u00f3n del otro como enemigo, ha resultado un contagioso mal que ha tra\u00eddo formas m\u00e1s o menos solapadas de censura. As\u00ed, u<strong>n ejercicio en clase es concebido como un ataque pol\u00edtico<\/strong>; un docente es enfrentado a un cacique pol\u00edtico de cuenta de un trino de un estudiante, que privilegia se\u00f1alarlo de activista antes que defender y debatir sus ideas dentro del aula; o un padre de familia ofende en medios sociales a una docente que considera indeseable por suponerla en otra orilla ideol\u00f3gica. <strong>De igual manera, el uso de estos medios sociales tambi\u00e9n ha permitido identificar c\u00f3mo hay docentes que censuran, irrespetan, descalifican y agreden a los estudiantes <\/strong>de cuenta de sus posturas y s\u00edmbolos pol\u00edticos, traicionando su rol y el espacio del di\u00e1logo diverso que supone la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>No es factible justificar un espacio de educaci\u00f3n en el que los estudiantes sientan miedo de expresar sus ideas<\/strong>, que omitan el esfuerzo de fortalecer sus argumentos y escuchar los contrarios, por miedo al escarnio, la nota o el menosprecio; pero <strong>tampoco es posible pensar en un docente que llegue al encuentro con sus estudiantes con temor de abordar temas espinosos<\/strong>, de exponer contrargumentos (que no necesariamente ser\u00e1n los de su convicci\u00f3n), ante la posibilidad de verse inmerso en un conflicto medi\u00e1tico de proporciones nacionales en el que, una vez m\u00e1s, los argumentos se pierden bajo una lluvia de manifiestos viscerales en cuyo ruido es imposible la construcci\u00f3n, nuevamente, del di\u00e1logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Inocular el miedo en ese escenario que debiera ser el de confianza y respeto por excelencia, el de la ense\u00f1anza, es la estrategia m\u00e1s efectiva para garantizar la inamovilidad de la sociedad<\/strong>, con el miedo atando el debate, el di\u00e1logo, la presentaci\u00f3n de ideas, la construcci\u00f3n conjunta del conocimiento, lo \u00fanico que se garantiza es que se pierda el pensamiento en favor de la repetici\u00f3n acr\u00edtica de f\u00f3rmulas, es la receta para evitar la transformaci\u00f3n, es la condena de no conocernos, reconocernos y permearnos. Es el fin de la esperanza.<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7d99843411d9433e8b5270ecbe403bc9~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"4006\" height=\"2671\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>&#8220;No es factible justificar un espacio de educaci\u00f3n en el que los estudiantes sientan miedo de expresar sus ideas, que omitan el esfuerzo de fortalecer sus argumentos y escuchar los contrarios&#8230;&#8221;.<\/em>     Foto<strong>^<\/strong>: Diario del Paro<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hugo Andrei Buitrago Trujillo \/ hugo.buitrago@upb.edu.co Es poderoso este asunto del temor latente, lo saben quienes lo usan para violar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[23,32,51],"class_list":["post-169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opini-c3-b3n","tag-colombia","tag-educacion","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}