{"id":190,"date":"2020-12-10T12:39:29","date_gmt":"2020-12-10T12:39:29","guid":{"rendered":"http:\/\/190"},"modified":"2020-12-10T12:39:29","modified_gmt":"2020-12-10T12:39:29","slug":"suena-una-alarma-desde-el-confinamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=190","title":{"rendered":"Suena una alarma desde el confinamiento"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por: <\/em><\/strong><em>Ana Mar\u00eda Gaviria Ram\u00edrez\/<\/em><em>ana.gaviria@upb.edu.co<\/em><em> <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El aislamiento ha empeorado el estado de la salud mental, especialmente en los j\u00f3venes. Armando es un ejemplo de hasta d\u00f3nde pueden llegar estos s\u00edntomas. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_aed429afaa5d4819bed5c8fedf9c3e9d~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"2448\" height=\"3264\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>Ese s\u00e1bado, 3 de septiembre del 2020, a las 10:30 p.m., Armando D\u00edaz se dirig\u00eda a guardar el taxi que acompa\u00f1\u00f3 sus luchas y desdichas. El peque\u00f1o carro amarillo que escuchaba los continuos reproches, pero que ahora atesoraba para sus amigos la personalidad m\u00e1scara que ocultaba la ansiedad.   <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las 10:30 p.m. era la hora de irse a descansar. El trabajo del d\u00eda, las horas esperando en una calle concurrida del parque de Copacabana alguna carrera hab\u00edan hecho estragos en su cuerpo y mente. En su casa, en el barrio F\u00e1tima del mismo municipio, lo esperaban Daniela, su cu\u00f1ada; Jos\u00e9, su hermano y, Carmen, su mam\u00e1; personas que, aunque acostumbradas a su personalidad callada y misteriosa, estaban contentas con su llegada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&lt;&lt; <em>Los problemas de salud mental se viven en silencio, en medio de la rutina. <\/em><\/p>\n<p><em>Foto: Daniela G\u00f3mez Isaza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La noche de ese s\u00e1bado, Armandito \u2014como le dec\u00eda Daniela de cari\u00f1o\u2014 entr\u00f3 a la casa, prob\u00f3 alg\u00fan bocado de comida y, como era costumbre, decidi\u00f3 quedarse un par de horas jugando en su celular un popular juego llamado Free Fire. Este pasatiempo, tanto para \u00e9l como para la mayor\u00eda de los j\u00f3venes de su edad, 20 a\u00f1os, se hab\u00eda convertido en un espacio de conectividad y dispersi\u00f3n con amigos durante la pandemia causada por el SARS-CoV-2. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 25 de marzo de ese mismo a\u00f1o, d\u00eda en que comenz\u00f3 la cuarentena obligatoria en Colombia. El encierro, las clases virtuales, la falta de interacci\u00f3n f\u00edsica y emocional dejaron estragos en la poblaci\u00f3n y, tal como lo indica la Personer\u00eda de Medell\u00edn, desde el 14 de mayo aumentaron las llamadas al 123 por temas relacionados con el suicidio. Pasaron de un promedio de 650 mensuales a recibir 5.850, esto corresponde a un aumento del 300%. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una llamada pudo ser la soluci\u00f3n. Armando es un ejemplo de lo dif\u00edcil que es tener una cifra exacta, pues algunos de los potenciales casos se abstienen de pedir ayuda. Sin embargo, Natalia L\u00f3pez Delgado, subsecretaria de Salud P\u00fablica de Medell\u00edn, advirti\u00f3, a trav\u00e9s de la oficina de prensa de la Alcald\u00eda, que la L\u00ednea Amiga para la salud mental se encontraba disponible las 24 horas, los siete d\u00edas de la semana.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La noche sigui\u00f3 corriendo para Armando. Luego de terminar lo que \u00e9l llamaba una \u201cpartida\u201d en el tan mencionado juego se acost\u00f3 a dormir. No sin antes dejar un breve mensaje de buenas noches para su novia Natalia, joven con la que llevaba aproximadamente cuatro a\u00f1os de noviazgo.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella estuvo presente durante varios intentos de suicidio que experiment\u00f3 el joven; uno de ellos en el 2013, cuando \u00e9l ten\u00eda 17 a\u00f1os. Su familia lo encontr\u00f3 convulsionando en la sala de la casa. Inmediatamente fue llevado a la Cl\u00ednica Bolivariana de Medell\u00edn donde estuvo en coma durante cinco d\u00edas. Al despertar, Natalia decidi\u00f3 terminar la relaci\u00f3n, pues se encontraba expuesta a m\u00faltiples dudas. La noticia fue abrumadora para Armando y, entendiendo los antecedentes junto con el mal manejo de las emociones, apareci\u00f3 aquel impulso que lo llev\u00f3 a intentar lanzarse del quinto piso de la cl\u00ednica. A lo mejor para \u00e9l era menos doloroso el duro pavimento que amortigua la ca\u00edda que una ruptura amorosa de quien consideraba la mujer perfecta. La pronta respuesta de las enfermeras que cuidaban de \u00e9l impidi\u00f3 el acto.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las decisiones de los j\u00f3venes en momentos de presi\u00f3n son precipitadas. Al final la pareja solucion\u00f3 las diferencias. Para ese s\u00e1bado de septiembre la relaci\u00f3n segu\u00eda, pero ese mensaje de buenas noches conten\u00eda las \u00faltimas palabras que Natalia leer\u00eda de quien ella consideraba el amor de su vida.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente la normalidad se interrumpi\u00f3 en la casa de los D\u00edaz. Una peque\u00f1a frase, de aquellas que muy poco se atienden pero que retumban para siempre en la madre de Armandito.  <\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1, estoy aburrido. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, la casa se qued\u00f3 en silencio. Sin embargo, basados en la personalidad de Armando y su continua inconformidad con lo que lo rodeaba, su familia ignor\u00f3 la queja. <\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 listo el desayuno, grit\u00f3 Daniela. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hubo respuesta. El ambiente era tenso. Esa ma\u00f1ana no hubo huevos calientes sobre el comedor, m\u00e1s bien, por el af\u00e1n de salir a realizar las comprar rutinarias, Carmenza, Jos\u00e9 y Daniela se apuraron en comer un peque\u00f1o pan con algo de caf\u00e9 tibio. Armando no estaba interesado en recibir bocado de comida, ni mucho menos en ser part\u00edcipe de las compras.   <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre las 10:30 a.m. su mam\u00e1, hermano y cu\u00f1ada se aproximaron a la puerta con la intenci\u00f3n de salir un par de horas a comprar un tarro de pintura, necesario para poner un poco m\u00e1s bonita la casa.  <\/p>\n<p>\u2014No quiero ir, me quedar\u00e9 jugando Free Fire, dijo Armando.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fueron las \u00faltimas palabras que oyeron de \u00e9l. Un par de minutos despu\u00e9s se aproximan hacia la salida. Revisaron que nada les faltara: las llaves, el dinero, entre muchas otras cosas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No pas\u00f3 m\u00e1s de hora y media. Daniela, Carmenza y Jos\u00e9 volvieron a la casa. Daniela se dirigi\u00f3 abrir la puerta. La abri\u00f3 y vio a Armando. Colgado. \u00c9l hab\u00eda utilizado una fuerte cuerda que encontr\u00f3 para quitarse la vida en el marco de la puerta de su habitaci\u00f3n. Ya no import\u00f3 la pintura. Ahora, entre gritos, llantos, llamadas y desespero, corrieron a bajar el cuerpo amoratado. Ten\u00edan la esperanza de salvarlo.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dirigieron inmediatamente al Hospital Santa Margarita del Municipio de Copacabana, en aquel taxi amarillo. Al llegar al hospital la mirada de los m\u00e9dicos dec\u00eda que la vida de Armando se hab\u00eda ido. Lo reanimaron sin tener resultado. Por razones de bioseguridad, la familia tuvo que esperar afuera. Carmenza, aferrada a la gran reja blanca que enmarcaba la entrada al lugar, se daba golpes continuos repitiendo la dolorosa frase: \u201cEs mi culpa, yo no lo escuch\u00e9\u201d.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ah\u00ed, lleg\u00f3 la parte m\u00e1s dif\u00edcil: afrontar la perdida. Entre m\u00fasica y pitos de sus colegas taxistas fue despedido a las afueras de su casa. Daniela, su cu\u00f1ada, no soport\u00f3 la presi\u00f3n que significaba volver a aquel lugar y recordar una y otra vez la imagen que presenciaron hac\u00eda solo un par de horas. Decidi\u00f3 irse a vivir nuevamente con su mam\u00e1, aunque a\u00fan, entre llantos, recuerda al ausente joven. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carmenza y Jos\u00e9 siguen sin asimilar el suceso. Est\u00e1n abrumados por el vac\u00edo que ha quedado en sus vidas. Adem\u00e1s, cuando las puertas se cierran les recuerda una y otra vez aquel suceso que marcar\u00e1 sus recuerdos para siempre.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cuarentena ha afectado a los j\u00f3venes. El Ministerio de Salud afirm\u00f3 que, en la poblaci\u00f3n entre 12 y 23 a\u00f1os, el 52,9 % tiene uno o m\u00e1s s\u00edntomas de ansiedad y el 19,7 % manifiesta cuatro o m\u00e1s s\u00edntomas de depresi\u00f3n. Manuela Molina, psic\u00f3loga de la Universidad de Antioquia, dijo que los intentos de suicidio han aumentado en Colombia, sobre todo en el periodo de cuarentena, por la ruptura de la cotidianidad. Adem\u00e1s de haber sido imprevista para todos.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son pocos los esfuerzos en Colombia para prevenir y tratar los casos de suicidio. La salud mental nunca ha sido prioritaria en los sistemas sociales y educativos. La pandemia ha fomentado los s\u00edntomas de dichas enfermedades. Armando es un ejemplo de esta problem\u00e1tica, que viven muchos j\u00f3venes. <\/p>\n<p>&#8212;-<\/p>\n<p>Trabajo preparado para el curso Periodismo I, orientado por la profesora Diana Milena Ram\u00edrez H. <\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7e27780367064d4293fc09397bcac9b7~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"341\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ana Mar\u00eda Gaviria Ram\u00edrez\/ana.gaviria@upb.edu.co El aislamiento ha empeorado el estado de la salud mental, especialmente en los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[17,25,40,55],"class_list":["post-190","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-somosmascomunicacionupb","tag-covid-19","tag-juventud","tag-salud-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/190\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}