{"id":294,"date":"2020-06-04T14:25:23","date_gmt":"2020-06-04T14:25:23","guid":{"rendered":"http:\/\/294"},"modified":"2020-06-04T14:25:23","modified_gmt":"2020-06-04T14:25:23","slug":"2020-06-04-postales-desde-el-recogimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=294","title":{"rendered":"Postales desde el recogimiento"},"content":{"rendered":"<p><em>Hechos cotidianos y pensamientos que se cruzan en la rutina del encierro de una joven periodista. Huellas de la pandemia en la vida de las personas a su alrededor.<\/em><\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_d91ddfb89fd54322bba9f2cf563a083c~mv2.png\" alt=\"\" width=\"511\" height=\"383\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>En una tarde veraniega como esta se conoci\u00f3 en Medell\u00edn la noticia del primer caso de Covid-19 en Colombia. <\/em><\/p>\n<p><em>Foto: Melissa G\u00f3mez.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El comienzo del fin <\/strong><\/p>\n<p>Ya est\u00e1bamos informados y advertidos sobre su existencia, pero como todo en nuestro pa\u00eds, fue tomado como una broma. Risas iban y ven\u00edan, memes, charlas constantes e incredulidad sobre el verdadero impacto que podr\u00eda generar este min\u00fasculo pero poderoso virus en los colombianos. Solo \u00edbamos a entenderlo cuando tuvi\u00e9ramos que lidiar con \u00e9l frente a frente. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>El 7 de marzo de 2020 todo transcurr\u00eda com\u00fan y corriente: las personas corr\u00edan a sus trabajos, no dorm\u00edan lo suficiente, trabajaban de m\u00e1s, no quedaba tiempo para mirar el paisaje, ni hablar con el vecino; mirarse a los ojos hab\u00eda pasado de moda, tambi\u00e9n disfrutar de un atardecer, el tiempo no era suficiente; hasta que algo detuvo el reloj: todos los afanes y ocupaciones tomaron un segundo lugar. Las redes sociales, televisores, peri\u00f3dicos y radios anunciaban la tan esperada, pero aterradora noticia: \u201cSe report\u00f3 el primer caso de COVID-19 en Colombia\u201d. Desde ese d\u00eda, todo empez\u00f3 a ser diferente, las risas y burlas frente al virus comenzaron a convertirse en caras de preocupaci\u00f3n a medida que pasaban los d\u00edas, aquel peque\u00f1\u00edn se apoderaba poco a poco de todos los rincones de Colombia y el mundo.  <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Seg\u00fan la p\u00e1gina web oficial de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) esta infecci\u00f3n suele venir acompa\u00f1ada con fiebre y s\u00edntomas respiratorios (tos y disnea o dificultad para respirar). En los casos m\u00e1s graves, pueden causar neumon\u00eda, s\u00edndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal, e incluso, la muerte. El virus result\u00f3 ser mucho m\u00e1s fuerte de lo que estaban esperando, la impaciencia y el miedo se apoderaron de las personas. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Algunas de las recomendaciones comenzaron a circular desde la OMS y otras entidades como el Ministerio de Salud y Protecci\u00f3n Social para no propagar la infecci\u00f3n: la buena higiene de manos y respiratoria (cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar). Asimismo, evitar el contacto estrecho con cualquier persona que presente signos de afecci\u00f3n respiratoria, como tos o estornudos. Admito que pens\u00e9 m\u00e1s de una vez que estaba contagiada, pues no sab\u00eda si los estornudos se deb\u00edan a mis constantes alergias por el polvo y las lanas o si el COVID-19 estaba haciendo estragos en mi sistema inmunol\u00f3gico. Mi familia comenzaba a mirarme como un bicho raro. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Pasaban las horas y fueron aumentando r\u00e1pidamente los contagiados y muertos a causa del COVID-19 y con esto las restricciones del Gobierno Colombiano frente a su poblaci\u00f3n: cierre de fronteras mar\u00edtimas, fluviales, \u00e1reas, terrestres y cualquier tipo de conexi\u00f3n f\u00edsica con el exterior, aislamiento obligatorio, cierre de universidades, colegios y entidades importantes, pico y c\u00e9dula para evitar aglomeraci\u00f3n de personas y a\u00fan m\u00e1s contagios. Todo tipo de medidas fueron tomadas por parte de las figuras de poder del pa\u00eds y comenz\u00f3 a reinar el caos en las cabezas, los miedos a los que muchos tem\u00edan enfrentarse un d\u00eda tomaron forma y salieron de sus escondites, soledad, incertidumbre, ansiedad, depresi\u00f3n, quietud, hambre, desigualdad y la madre de todos los miedos, la muerte. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Las calles comenzaron a verse m\u00e1s solas al pasar de los d\u00edas, el silencio que siempre hab\u00eda anhelado escuchar al fin ocurri\u00f3, pero en unas circunstancias que jam\u00e1s hubiera deseado. No hab\u00eda carros, ni motos, no hab\u00eda gritos en las calles, solo el sonido del balanceo de los \u00e1rboles con el viento y los p\u00e1jaros revoloteando por todos lados, demostr\u00e1ndonos que son ellos los verdaderos due\u00f1os de este espacio. La naturaleza por fin fue liberada de nosotros y nuestro bullicio constante. La vida, el destino, el karma o tal vez Dios nos pusieron un pare a todos los seres humanos, un pare para ense\u00f1arnos que no somos tan poderosos e invencibles como creemos. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>D\u00eda n\u00famero \u201cno s\u00e9 qu\u00e9\u201d de cuarentena <\/strong><\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_343e11610d314806a1cfc4f16738ff93~mv2.png\" alt=\"\" width=\"321\" height=\"428\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u200b\u201c\u00bfYa se lav\u00f3 las manos?\u201d, esos fueron los buenos d\u00edas, buenas tardes y buenas noches de mi madre durante todos los d\u00edas de cuarentena que llev\u00e1bamos. Graciosamente fueron m\u00e1s duros los primeros d\u00edas en cuanto a la relaci\u00f3n con mi familia y el encierro. Con el pasar de los d\u00edas ya no hab\u00eda peleas ni gritos, mi mam\u00e1 segu\u00eda rega\u00f1ando, pero en una intensidad mucho menor; y mi hermano, de tan solo 15 a\u00f1os, con los andr\u00f3genos en pleno despertar y pasando por la etapa de la \u201caborrescencia\u201d, empezaba a adaptarse a esta nueva realidad. Todos est\u00e1bamos m\u00e1s tranquilos, en calma, respetuosos, aprendiendo a conocernos y a convivir, un privilegio que no muchas familias tienen. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&lt;&lt; <em>La ventana y el balc\u00f3n han sido el \u00fanico espacio de contacto con la realidad. Foto: Melissa G\u00f3mez Vanegas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniela, una de mis mejores amigas, vive sola aqu\u00ed en Medell\u00edn con su hermana mayor, hace m\u00e1s de 2 a\u00f1os.  Su madre, Adriana Zapata, se fue en busca de mejores oportunidades a Estados Unidos. Adriana reside en la ciudad de Orlando, en el estado de Florida, no es indocumentada, entr\u00f3 al pa\u00eds con una visa adjudicada por la embajada de Estados Unidos solicitada en Bogot\u00e1. Esto le permite identificarse cuando le piden alg\u00fan documento y tener muchos m\u00e1s beneficios que aquellos que no tienen pasaporte, como por ejemplo acceder a salud, abrir cuentas en bancos o rentar cuartos. Eso s\u00ed: no puede recibir ning\u00fan servicio del pa\u00eds, pues su \u00fanico pecado es que entr\u00f3 al mismo con la excusa de ser turista, pero se qued\u00f3 a cumplir el sue\u00f1o americano. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me tom\u00e9 el atrevimiento de preguntarle c\u00f3mo estaba, que tal la estaba pasando con esta situaci\u00f3n catastr\u00f3fica que pintaban los medios de comunicaci\u00f3n con el coronavirus. Me respondi\u00f3 con toda la tranquilidad del caso a trav\u00e9s de una nota de voz por WhatsApp: \u201cMija, no es cierto todo lo que andan diciendo los medios de comunicaci\u00f3n y algunas personas por ah\u00ed, aqu\u00ed no dejan morir a nadie. De hecho, hay servicios de hospitales que atienden a personas indocumentadas y en mi condici\u00f3n y no tienen que pagar de inmediato, despu\u00e9s de ser atendido, medicado y enviado a su casa la cuenta llega a su direcci\u00f3n con facilidades de pago. Ac\u00e1 no dejan morir a nadie, independiente de que no tenga seguro o dinero\u201d. Me dio much\u00edsimo alivio escuchar eso, pero me llen\u00e9 de muchas m\u00e1s dudas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella, como si me leyera la mente comenz\u00f3 a responder una por una mis inquietudes, me coment\u00f3 que segu\u00eda trabajando com\u00fan y corriente, pero teniendo los cuidados necesarios, cubri\u00e9ndose con tapabocas y guantes a donde saliera. Y como no tiene carro propio, tiene que tomar el transporte p\u00fablico, pero todo all\u00ed es muy organizado: un asiento ocupado y el siguiente no, uno ocupado y el otro no, al igual que la cabina del conductor, que est\u00e1 completamente aislada y sellada para evitar contagios. Adem\u00e1s de todo esto, el gobierno decret\u00f3 transporte p\u00fablico gratuito hasta el mes de junio. Este testimonio me abri\u00f3 un panorama completamente diferente al que me hab\u00edan creado.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al parecer, la vida de Adriana no marcha tan mal hasta el momento, pues en reiteradas ocasiones me aclar\u00f3: \u201cNo le tengo miedo al coronavirus, pero lo respeto. Solo espero poder seguir con salud para aportarles a mis hijas econ\u00f3micamente y volver a verlas en un futuro no muy lejano\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La vida y la muerte en una misma realidad <\/strong><\/p>\n<p>Hace poco, el compartir con nuestros seres queridos era algo usual o por lo menos lo era para m\u00ed. En mi familia somos muy unidos y vivimos todos en el mismo conjunto residencial, lo que hace usual compartir un algo, una visita o reunirnos para cantar los cumplea\u00f1os. Hace poco cumpli\u00f3 a\u00f1os la esposa de uno de mis t\u00edos, todos nos conectamos por videollamada a la hora usual en la que sol\u00edamos cantar todos los cumplea\u00f1os, siete de la noche. Cantamos con la misma alegr\u00eda de siempre el \u201ccumplea\u00f1os feliz\u201d, pero esta vez sin torta y sin abrazos; fue nost\u00e1lgico ver c\u00f3mo simulaban abrazos a trav\u00e9s de la pantalla y saber que est\u00e1bamos tan cerca pero tan lejos, separados por apenas algunos muros y pisos de distancia. Por fortuna, nosotros est\u00e1bamos celebrando la vida, as\u00ed fuera de esa manera tan distante, a diferencia de otros a quienes les ha tocado enfrentar la muerte de un ser querido en este aislamiento obligatorio. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este, por desgracia, fue el caso de una de mis compa\u00f1eras de grupo de la Universidad. Mar\u00eda Alejandra Espitia, quien en una de las clases virtuales expres\u00f3 lo triste que se estaba sintiendo por la p\u00e9rdida de su t\u00edo abuelo, el que m\u00e1s quer\u00eda. Despu\u00e9s de clase, sent\u00ed la necesidad de preguntarle qu\u00e9 hab\u00eda pasado y si estaba bien, pues hablar con alguien en un momento de tristeza puede ser \u00fatil. Me coment\u00f3 que le dec\u00eda por amor Juancho y sus amigos m\u00e1s cercanos lo llamaban El mago Fedor, pero su nombre real era Federico Mart\u00ednez. Ten\u00eda aproximadamente 70 a\u00f1os y, por desgracia, hab\u00eda comenzado a sufrir de alzh\u00e9imer, pero fue mucho m\u00e1s astuto que la enfermedad, pues cargaba siempre con \u00e9l una libreta donde ten\u00eda anotadas todas y cada una de las cosas verdaderamente importantes para \u00e9l, entre ellas los nombres de sus familiares y sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Federico se encontraba viviendo con una de sus hijas en Bogot\u00e1 cuando el confinamiento comenz\u00f3, de un momento a otro empez\u00f3 a bajarle la presi\u00f3n, por lo que tuvieron que llevarlo al hospital y all\u00ed de inmediato lo dejaron en la Unidad de Cuidados Intensivos. Estuvo dos d\u00edas con la presi\u00f3n muy baja, \u201cparec\u00eda como si una vela se estuviera apagando de a pocos. Al final, muri\u00f3 tranquililito\u201d, me cont\u00f3 Mar\u00eda Alejandra. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para su desgracia, todos sus familiares viven en diferentes lugares del pa\u00eds y debido a las circunstancias, ninguno pudo tomar un avi\u00f3n y dirigirse a despedirse como lo deseaban. \u201cUna de las cosas que m\u00e1s me rompi\u00f3 el coraz\u00f3n, fue que su hija logr\u00f3 grabar un video de su ata\u00fad solito. La iglesia estaba completamente sola, solo estaba ella, fueron im\u00e1genes muy fuertes para toda la familia\u201d, esas palabras me hicieron sentir temor. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al parecer, el calvario no acababa all\u00ed puesto que adem\u00e1s no hab\u00eda cupos en los cementerios hasta junio o julio, lo que los oblig\u00f3 a cremar el cuerpo de Juancho. \u00c9l nunca quiso ser cremado y lo expres\u00f3 reiteradamente a su familia, pero las circunstancias no le permitieron cumplir su \u00faltimo deseo. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los rituales f\u00fanebres han cambiado dr\u00e1sticamente. Nada de salas de velaci\u00f3n, nada del \u00faltimo adi\u00f3s, nada de despedir al ser querido. Afrontar una p\u00e9rdida en tiempos de aislamiento debe ser algo completamente diferente y a\u00fan m\u00e1s doloroso, porque lo primordial en el momento es prevalecer la salud de los que est\u00e1n vivos y evitar contagiar a m\u00e1s personas. Mar\u00eda mencion\u00f3 por \u00faltimo: \u201ccomo familia no hemos podido tener ese espacio para llorar, re\u00edr y hacer memoria de \u00e9l, todav\u00eda es dif\u00edcil entender que muri\u00f3\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aislamiento = Recogimiento<\/strong><\/p>\n<p>\u200bTodos estos cambios en nuestros h\u00e1bitos, rutinas y costumbres han causado cuestionamientos y reflexi\u00f3n sobre lo que hemos estado haciendo bien y mal al pasar de los a\u00f1os, sobre lo poco que hemos valorado a quienes nos rodean y lo que nos rodea. Lo mucho que hemos dejado de lado el sorprendernos con la sencillez y lo que todos los d\u00edas nos brinda la vida: una flor, un atardecer, la sonrisa de un ni\u00f1o, el canto de los p\u00e1jaros, las caricias del viento, un instante con nuestras familias. Intercambiamos lo que nos hac\u00eda sentir vivos por una esclavitud constante con el consumismo y materialismo, una competencia infinita con el otro por el que m\u00e1s tiene o pretende vivir mejor.   <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c (\u2026) No las cosas excepcionales, sino lo infinitamente peque\u00f1o y sutil: no el movimiento, sino el descanso que hay en el movimiento, porque cuando las observamos calmadamente, todas las cosas obtienen plenitud (\u2026) \u201d , Luis Racionero. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Opt\u00e9 por llamar este encierro recogimiento. La perspectiva del mundo cambia al poder tener acceso a lo que realmente necesitamos, nos encontramos con nosotros mismos, muchas cosas vanas dejan de importar y al tener tanto tiempo de sobra ,comenzamos a disfrutar de las peque\u00f1as cosas de la vida. Aquella ropa cara, carros lujosos, cadenas, lociones, zapatos y dem\u00e1s objetos, dejaron de ser una catapulta imaginaria para todos aquellos que se cre\u00edan mejores que los dem\u00e1s solo por poseerlos, porque encerrados en casa no tienen a quien presum\u00edrselos. Es all\u00ed cuando la pregunta ganadora invade las mentes: \u201c\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s tengo para aportar que mis bienes materiales?\u201d. Ah\u00ed tambi\u00e9n empiezan a cobrar valor las verdaderas amistades, la familia, la solidaridad, el buen trato y sobre todo, la labor de todas aquellas personas que fueron mucho tiempo insignificantes para la sociedad y ahora son los h\u00e9roes del pa\u00eds por arriesgar sus vidas ejecutado su oficio: personal de limpieza, domiciliarios, campesinos, vigilantes, conductores de transporte p\u00fablico, polic\u00edas, militares, medios de comunicaci\u00f3n y muchos m\u00e1s. <\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Lastimosamente no todo es reflexi\u00f3n y aprendizaje para las personas de nuestro pa\u00eds, pues en realidad no todos tienen la misma rentabilidad econ\u00f3mica para subsistir en cuarentena. De hecho <a href=\"https:\/\/www.dane.gov.co\/files\/investigaciones\/boletines\/ech\/ech_informalidad\/bol_ech_informalidad_dic19_feb20.pdf\" target=\"_blank\">m\u00e1s del 46% de la poblaci\u00f3n colombiana vive del empleo informal<\/a>, seg\u00fan el Dane. Es decir, aproximadamente 23 millones 632 mil personas no tienen certeza sobre c\u00f3mo subsistir durante esta cuarentena, algo realmente preocupante. Durante una <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/tv\/B-k4jjkpIAV\/?igshid=3vbca167ny33\" target=\"_blank\">entrevista realizada v\u00eda Instagram<\/a> el 4 de abril, Ang\u00e9lica Lozano, Senadora del partido Alianza Verde, dijo: \u201cesta cuarentena nos muestra la desigualdad absoluta en nuestro pa\u00eds y la importancia de reinventar nuestras formas desde lo social, lo econ\u00f3mico, lo ambiental y lo humano\u201d.<\/p>\n<p>\u200b <\/p>\n<p>Se siente alivio pero al tiempo impotencia saber que nuestras familias son privilegiadas al continuar trabajando en casa, virtualmente, pero puede haber vecinos que tal vez est\u00e9n pasando una mala situaci\u00f3n ya que no contaron con la misma suerte y que existen millones de personas en Colombia que est\u00e1n aguantando hambre en este momento. Nos encontramos en una encrucijada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagino que la pregunta com\u00fan es: \u00bfSalgo a trabajar para comer y corro el riesgo de infectarme o me quedo en casa sin ingresos y muero de hambre? Con dolor en el alma, la verdad es que, al fin y al cabo, cualquiera de las dos opciones llevar\u00edan al mismo fin. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl mundo como lo conocemos despu\u00e9s de esta tragedia no ser\u00e1 igual\u201d, repite constantemente mi madre en tono de aviso. \u201cHay que comenzar a adaptarse a lo que viene\u201d, reitera. Solo espero que as\u00ed sea, que todo haya que volver a reinventarlo y por fin hacer las cosas correctamente. Con humildad, amor, solidaridad, perd\u00f3n y sobre todo respeto por la madre naturaleza. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Trabajo realizado en el curso Periodismo IV, orientado por la profesora Adriana L\u00f3pez. Este y otros textos se encuentran en el <a href=\"\/melisagomezvan.wixsite.com\/reportajefinal\" target=\"_blank\">blog de la autora.<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_0070ebe705f8465e97fd26bcd684a840~mv2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"341\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos cotidianos y pensamientos que se cruzan en la rutina del encierro de una joven periodista. 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