{"id":311,"date":"2020-05-14T22:42:53","date_gmt":"2020-05-14T22:42:53","guid":{"rendered":"http:\/\/311"},"modified":"2020-05-14T22:42:53","modified_gmt":"2020-05-14T22:42:53","slug":"2020-05-14-cosas-de-viejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=311","title":{"rendered":"Cosas de viejos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> Una an\u00e9cdota familiar se transform\u00f3 en un viaje por los a\u00f1os que llega hasta las sensaciones de una abuela en tiempos de cuarentena.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Rubia como la cerveza<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_9bac983b59ef4b06a16dc562084fbc87~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"233\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>\u200b\u200bSon las 6:30 de la ma\u00f1ana y desde el tercer piso en una casa cerca de La Mota, se alcanza a oler el aroma de unos bu\u00f1uelos reci\u00e9n hechos. Casi como si fuera la mejor panadera de la ciudad, do\u00f1a \u200b\u200bPola Betancur (No paula, ni Paola) se sirve su delicioso men\u00fa. Antes de sentarse en el comedor, se \u200b\u200basegura de tantear su hombro izquierdo para poder llevar el platillo a la mesa. No toma caf\u00e9, dice que le hace mal para el sue\u00f1o, pero esta ma\u00f1ana rompi\u00f3 la rutina porque se siente algo ansiosa. Ve su comedor desolado y piensa que le vendr\u00eda bien invitar a su hijo y a su nieto a almorzar. \u00bfQu\u00e9 les har\u00eda? \u00bfLos frijoles que a su nieto tanto le gustan? \u00bfO quiz\u00e1s una de las sopas que ama su hijo? <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&lt;&lt;Se dirigi\u00f3 hacia su tel\u00e9fono, se sent\u00eda un poco m\u00e1s tranquila, llam\u00f3 a su hijo. Foto: PxFuel.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 un breve calambre en el hombro. Era normal. Hac\u00eda ya dos d\u00edas que la hab\u00edan operado y record\u00f3 la medicaci\u00f3n, pues le hab\u00edan advertido que eso pod\u00eda pasar. Ten\u00eda los remedios en un caj\u00f3n alto; no sab\u00eda por qu\u00e9 no los hab\u00eda movido antes si siempre se quejaba por lo mismo. Se esforz\u00f3 para poder llegar y, mientras lo hac\u00eda, sinti\u00f3 que el hombro se le entumec\u00eda: aquello era como mil agujas yendo y viniendo por todo su brazo. R\u00e1pidamente sac\u00f3 la pastilla y con un amargo trago de caf\u00e9, la pas\u00f3. Se dirigi\u00f3 hacia su tel\u00e9fono, se sent\u00eda un poco m\u00e1s tranquila, llam\u00f3 a su hijo y volvi\u00f3 a recordar la emoci\u00f3n que le causaba poderlos tener un rato. Sergio, su hijo, contest\u00f3. Su madre le coment\u00f3 la maravillosa idea de preparar unos de sus maravillosos frijoles; en tono un poco entristecido, Sergio le record\u00f3 que no era seguro salir, pues llevaban dos semanas de cuarentena y era peligroso para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pola sinti\u00f3 un baj\u00f3n, su pastilla estaba haciendo efecto. Solt\u00f3 el tel\u00e9fono, triste y muy desalentada fue a tomar asiento en su sof\u00e1, olvidando todo, apoy\u00f3 el brazo para sentarse, haciendo fuerza en su hombro. Un dolor agudo y punzante le invadi\u00f3 todo su brazo derecho, record\u00f3 que no ten\u00eda m\u00e1s medicina, pero que al menos esta que hab\u00eda tomado le har\u00eda efecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Necesitaba pensar. Se acost\u00f3 en el sof\u00e1, cerr\u00f3 los ojos y se remiti\u00f3 a su pasado. Hac\u00eda ya 18 a\u00f1os que su esposo muri\u00f3 por un desastroso c\u00e1ncer estomacal. Record\u00f3 el momento en que se conocieron, fue un amor como de novela de Shakespeare. Ella, rubia como la cerveza, ha tenido una sonrisa que de cuando en cuando sacaba a pasear para cautivar al barrio. Su familia era multitud; su padre, un hombre sobreprotector y desconfiado; y el amor de su vida, un hombre que la cautivaba entre poemas y flores. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Odisea por la tranquilidad<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie sabe c\u00f3mo reaccionar\u00eda si un ser querido llama y de s\u00fabito se va, dejando a la persona al otro lado de la l\u00ednea con dudas y preocupada. Ese fue el caso de Sergio. Su madre hab\u00eda dejado la l\u00ednea, en ese momento se preguntaba acerca del estado de ella. \u00bfEstaba bien? En la mente de Sergio, nadie pod\u00eda salir, el barrio que estaba repleto de polic\u00edas y el WhatsApp con mensajes de sus amigos que solo le infund\u00edan m\u00e1s terror.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al cabo de una hora, decidi\u00f3 hacer algo. La seguridad de su madre era la mejor excusa ante cualquier ret\u00e9n policial. Iba a salir. Luego de que su esposa le diera la bendici\u00f3n y su hijo casi lo rebautizara con alcohol, alist\u00f3 un morral y se aventur\u00f3. Su madre viv\u00eda cerca, pero esta vez el camino se le hac\u00eda eterno. Faltando dos cuadras para llegar, un agente lo par\u00f3, pregunt\u00e1ndole por su estado ansioso y su rostro de preocupaci\u00f3n, Sergio le dijo lo angustiado que estaba por su madre y que deb\u00eda seguir, a lo que el polic\u00eda le dese\u00f3 suerte y lo dej\u00f3 ir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llevaba una hora tocando la puerta, ten\u00eda el timbre desgastado y hasta gritando. La desesperaci\u00f3n lleg\u00f3 al tope y en el momento en que se dispon\u00eda a pedir ayuda, su madre abri\u00f3 la puerta. Ten\u00eda la cara roja y con facciones de dolor, su brazo izquierdo agarraba al brazo derecho, no se ve\u00eda muy bien. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un d\u00eda agobiante <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pola, abri\u00f3 los ojos y se escuchaba el noticiero del medio d\u00eda. Hab\u00eda dormido toda la ma\u00f1ana. De fondo, unos golpes y unos chirridos le perturbaban. Su visi\u00f3n se nublaba, sus o\u00eddos se saturaban y su cabeza estaba a punto de explotar. Se puso de pie, no sent\u00eda su hombro, estaba casi dormido. Los golpes y los chirridos segu\u00edan, hasta que en un momento de lucidez logr\u00f3 escuchar la voz de su hijo y se dirigi\u00f3 a la puerta. Alegre pero confundida por verlo, Pola le pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La respuesta fue una cantaleta que la hizo sentirse culpable de sus propios sermones de madre. Ya al tanto de las preocupaciones que su silencio hab\u00eda causado, Pola le coment\u00f3 a Sergio que el hombro le estaba molestando mucho, que sent\u00eda un dolor intenso y agudo y que estaba preocupada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quer\u00eda salir e ir al m\u00e9dico de nuevo, pero la idea la aterraba porque le hab\u00edan repetido muchas veces que \u201cel virus solo afecta a los viejos\u201d. Ten\u00eda miedo de ir al hospital, tem\u00eda contagiarse all\u00ed, su hombro pod\u00eda dolerle un poco m\u00e1s y ella iba a aguantar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sergio la ayud\u00f3 a tomar una ducha, pero ella entre su dolor solo quer\u00eda dormir. En el momento en que sus ojos se estaban cerrando, su hijo le dijo saliendo por la puerta, \u201cla ayuda viene en camino. Ya regreso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Hogar no tan dulce hogar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez hubo abierto los ojos, sinti\u00f3 punzadas de nuevo. Su hombro le avisaba que el efecto de la medicina estaba caducando. Pola decidi\u00f3 ponerse de pie y tratar de hacer la menor fuerza posible a su brazo derecho. Su hijo no estaba, de hecho nadie hab\u00eda estado (salvo ella) en casi un mes. Desde hace mucho tiempo que estaba acostumbrada a vivir sola; su rutina empezaba cuando sal\u00eda a caminar o iba a la iglesia, sus caminatas eran tan espor\u00e1dicas que pod\u00eda terminar recorriendo parte de Laureles en una ma\u00f1ana. No amaba el sol de la ma\u00f1ana, pero detestaba el de medio d\u00eda, as\u00ed que siempre llevaba una sombrilla por si el sol de la una la cog\u00eda en la calle. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde que su esposo muri\u00f3, su vida dio un giro dr\u00e1stico, pas\u00f3 de vivir con el amor de su vida a vivir sola y a ser visitada cada fin de semana. Se consolaba saliendo, ten\u00eda una vida social m\u00e1s abierta que las personas de su edad, participaba en grupos de croch\u00e9, hac\u00eda gimnasia con sus amigas y, de cuando en cuando, sal\u00eda a nadar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A sus 74 a\u00f1os entiende que el hecho de salir la hace sentir mejor. De vez en cuando su hogar se torna agobiante, el ambiente en es como el de un domingo a las 4 de la tarde, sus luces se vuelven tenues y la m\u00fasica de \u201cLa Voz de Colombia\u201d que tanto ama, termina por ser una canci\u00f3n de cuna.<\/p>\n<p>Para hacerle trampa a la cuarentena, Pola sol\u00eda madrugar m\u00e1s, sal\u00eda a trotar o a sentarse en una banquita. Luego fue advertida de que el virus pod\u00eda permanecer en objetos por d\u00edas y en el aire hasta por tres horas. Prefiri\u00f3 volver a su claustro y no salir m\u00e1s hasta que fuese completamente necesario. La soledad despu\u00e9s de algunos a\u00f1os pasa a ser abrumadora para personas que son tan sociables. Pola se sent\u00eda sola, la melancol\u00eda invad\u00eda su cuerpo, inexplicablemente su tristeza le hac\u00eda parecer que el dolor en su hombro era insignificante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_4cf015ca706b42f3ad399c4cd7be8373~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"5184\" height=\"3456\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Una historia de los tiempos en que los recuerdos y las sensaciones se mezclan y confunden. Foto: Mart\u00edn Villaneda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una an\u00e9cdota familiar se transform\u00f3 en un viaje por los a\u00f1os que llega hasta las sensaciones de una abuela en tiempos de cuarentena&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[25,26],"class_list":["post-311","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-covid-19","tag-cultura-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=311"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/311\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}