{"id":397,"date":"2018-08-09T20:59:48","date_gmt":"2018-08-09T20:59:48","guid":{"rendered":"http:\/\/397"},"modified":"2018-08-09T20:59:48","modified_gmt":"2018-08-09T20:59:48","slug":"2018-08-09-el-junin-de-los-floristas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=397","title":{"rendered":"EL JUN\u00cdN DE LOS FLORISTAS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8211; Estoy triste.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Parece que estamos tristes.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; De verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo cu\u00e1nto?<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Mucho.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Veinte centavos por tu tristeza.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Vale m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfPodr\u00eda vivir en ella?<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Y hacer una gran urbanizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Veinte, ni un centavo m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Es tuya.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfVes c\u00f3mo todo puede conseguirse con dinero?<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfTienes mucho dinero?<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Puedo conseguir grandes extensiones de tristeza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Las muertes ajenas, Manuel Mej\u00eda Vallejo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-gallery\" style=\"display:grid;grid-template-columns:repeat(auto-fit,minmax(220px,1fr));gap:12px;margin:24px 0;\">\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b6f078e0aee04f659b50fe5abb9da659~mv2_d_2592_1728_s_2.jpg\" width=\"2592\" height=\"1728\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_3993c0f52de54303bf3c9e3ff9312f98~mv2_d_1728_2592_s_2.png\" width=\"1728\" height=\"2592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_fa3074c6d5bc4db19dd2670ff0bcfb47~mv2_d_1728_2592_s_2.jpg\" width=\"1728\" height=\"2592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b8357e4accab4821aaa2192bfafaf3c1~mv2_d_5184_3456_s_4_2.jpg\" width=\"5184\" height=\"3456\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_8e9330bc64fb4dc296e327ea70402328~mv2_d_2592_1728_s_2.jpg\" width=\"2592\" height=\"1728\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1be1f021482b4dccbda5934c5c63f176~mv2_d_2592_1728_s_2.jpg\" width=\"2592\" height=\"1728\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_5eee067191af4c1da9494d5212de7bd3~mv2_d_2592_1728_s_2.jpg\" width=\"2592\" height=\"1728\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las abejas y avispas rondan las casetas como guardianas de las flores y esos aromas se mezclan con el olor de la fruta de carreta, el sudor de quienes pasan y los locales que emanan el aroma del pollo y el pan. Ante el fuerte sol algunas flores que empezaron la ma\u00f1ana no sobreviven la jornada. En la tarde huele a flores muertas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ni la Alicia de Lewis Carroll vio en el jard\u00edn de las maravillas las bellezas de Jun\u00edn: Astromelias, Rosas, Girasoles, Margaritas, Lirios, Claveles, Aves del para\u00edso, follaje, Heliconias, Pinochos, Cartuchos y Agapantos. Este pasaje recibi\u00f3 su nombre en honor a la batalla del 6 de agosto de 1824 donde Per\u00fa consigui\u00f3 su libertad ante los espa\u00f1oles. La carrera 49 reviste de flores su centro, desde La Playa hasta Caracas se ubican peque\u00f1os locales dedicados a la venta de ramilletes y ramos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los floristas parecen suspendidos en el tiempo; sus movimientos son lentos y discretos, as\u00ed debe ser el trato para las delicadas damas que reposan en grandes contenedores de agua. Cuatro de los hombres que consagran sus d\u00edas a esperar compradores llevan en el oficio varias d\u00e9cadas y otros heredaron la labor de unos padres dedicados a la fugaz belleza de las flores. Estos personajes son quienes han forjado la imagen de la ciudad florecida de otros tiempos, de una Medell\u00edn ahora lejana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alrededor de los a\u00f1os 60 la Secretar\u00eda de Comercio y Turismo trajo a campesinos de los corregimientos de Santa Elena y San Crist\u00f3bal para ubicarlos en peque\u00f1os quioscos situados en Jun\u00edn; al inicio estaban desde La Playa a Maracaibo y luego se extendi\u00f3 hasta Caracas. Como el caso de los esposos Maria Clementina Grajales, florista, y Juan Francisco Osorio, transportador de flores; ten\u00edan su finca en Santa Elena y decidieron tomar la oportunidad para mejorar sus ingresos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ambos criaron a cinco hijos a punta de flores; ense\u00f1aron el cuidado y la delicadeza de estas plantas. Ahora es su hijo, Gabriel Jaime Osorio Grajales, un hombre de voz resonante y rostro pulido, quien releva a su madre. Tras algunos quebrantos de salud Maria Clementina falleci\u00f3 en el a\u00f1o 2000 y en 2016 Juan Francisco, ahora con 91 a\u00f1os, dej\u00f3 de conducir el cami\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De esa migraci\u00f3n tambi\u00e9n particip\u00f3 Jes\u00fas Alberto Monsalve Ortiz proveniente de San Crist\u00f3bal, un hombre de voz grave, ojos peque\u00f1os y piel morena. Hace 46 a\u00f1os est\u00e1 ah\u00ed, en el mismo sitio. Su local es el primero en sentido sur-norte, est\u00e1 a un costado del edificio Coltejer. Su d\u00eda comienza muy temprano: a las 4 a.m. est\u00e1 en la Placita de Flores para surtir. Ese centro de acopio lo vio crecer, pues desde ni\u00f1o iba a ver c\u00f3mo las cortaban, qu\u00e9 le echaban al agua para conservarlas\u2026 as\u00ed, entre ensayo y error comprendi\u00f3 la t\u00e9cnica que le dar\u00eda el sustento de su familia por 46 a\u00f1os y contando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante la segunda mitad del siglo XX los sitios m\u00e1s exclusivos de la zona eran el Teatro Jun\u00edn, el Hotel Europa y el Club Uni\u00f3n, as\u00ed que la clase alta de Medell\u00edn se paseaba entre las tiendas, tomaban caf\u00e9 o se sentaban para encontrarse con los amigos, en fin, ven\u00edan a <em>juniniar<\/em>. Los j\u00f3venes obsequiaban flores a la joven pretendida, el hombre halagaba a la esposa amada o a la dulce hermana y todos hac\u00edan el gasto por la madre adorada; era un presente de gran valor sentimental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1967 se demoli\u00f3 del Teatro Jun\u00edn para dar paso al edificio Coltejer. Ese fue el inicio de un cataclismo cultural para el centro de la ciudad. Gabriel Jaime rodeado de bullicio, de apariencia impecable y con el m\u00e1s puro indignamiento dice: \u201cel teatro Jun\u00edn lo cambiaron por un mamotreto, era un emblema cultural, art\u00edstico y arquitect\u00f3nico, \u00bfc\u00f3mo cambian una joya por un mamotreto?\u201d. Con nostalgia recuerda lo distinto que fue Jun\u00edn, sus ojos revelan los recuerdos de un joven que ve\u00eda el mundo cambiar de manera estrepitosa. \u00c9l culpa a los grandes poderes de la \u00e9poca y la corrupci\u00f3n de las administraciones pasadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de las peripecias los floristas han seguido de pie. Rodrigo de Jes\u00fas Hern\u00e1ndez, de 77 a\u00f1os, tambi\u00e9n ha hecho un relevo generacional ya que trabaja con su hija, se rotan los turnos para que la jornada no le quede muy pesada a Rodrigo; \u00e9l insiste en trabajar: \u201ctoda mi vida ha sido con flores y no me cambio por nada; con esto crie mi familia, los trece hijos, y no solo cuando las cultivaba en Santa Elena sino vendi\u00e9ndolas aqu\u00ed\u201d, dice con orgullo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras la construcci\u00f3n de San Diego, el primer centro comercial de Medell\u00edn, en 1972, algunas de las tiendas del pasaje se trasladaron y, desde luego, muchos clientes fueron tras ellas. Ese mismo auge del comercio aument\u00f3 la ambici\u00f3n de los mandatarios y de los intereses privados, ante ello Jun\u00edn y el centro no volvieron a ser los mismos; el dinero avasall\u00f3 la cultura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>A las 10:00 a.m. el sol es tibio y generoso, se aspira un bouquet exquisito, parece transcurrir con la ligereza del inicio de la semana, adem\u00e1s, va al ritmo del tango, Gardel suena en el equipo de un vendedor de CDS (\u2026) Por una cabeza, todas las locuras, su boca que besa, borra la tristeza, calma la amargura\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Heriberto de Jes\u00fas Grajales Grisales lleva 27 a\u00f1os en su puesto, estuvo rodeado de flores desde su nacimiento debido a que sus padres las cultivaban en Santa Elena y las vend\u00edan en la antigua Plaza Cisneros, luego de cerrar llegaron a la Placita de Flores. El hombre cree que la peatonalizaci\u00f3n de Jun\u00edn no ha sido muy efectiva: \u201cse pasan carros, motos, bicicletas y por eso se da\u00f1an las losas del piso, por eso lo van a volver a intervenir y eso s\u00ed lo afecta a uno, afecta las ventas\u201d, afirma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este era un sitio de acogida y encuentro, ahora solo es un lugar de paso. Las voces de estos hombres coinciden; el dinero ya no alcanza para los gastos y d\u00eda tras d\u00eda es m\u00e1s complicado llegar al m\u00ednimo de ventas. Gabriel Jaime, con el sol en su blanca cabellera dice con resignaci\u00f3n y esperanza: \u201ces lo que sabemos hacer y tenemos que persistir a pesar de las circunstancias\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El calor de la tarde sofoca y cambia el \u00e1nimo de los transe\u00fantes, se pisan los talones en buscan de sombra congestion\u00e1ndose a los costados y as\u00ed, en esa rutina, va terminado un d\u00eda m\u00e1s en Jun\u00edn. La ciudad, aquella Medell\u00edn innovadora no creci\u00f3 al ritmo paciente y natural de las flores. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; Estoy triste. &#8211; Parece que estamos tristes. &#8211; De verdad. &#8211; \u00bfC\u00f3mo cu\u00e1nto? &#8211; Mucho. &#8211; Veinte centavos por tu tristeza. &#8211; Vale m\u00e1s. -&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[26,58],"class_list":["post-397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-cultura-1","tag-turismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}