{"id":413,"date":"2017-12-26T21:26:09","date_gmt":"2017-12-26T21:26:09","guid":{"rendered":"http:\/\/413"},"modified":"2017-12-26T21:26:09","modified_gmt":"2017-12-26T21:26:09","slug":"2017-12-26-la-avalancha-se-llevo-mi-casa-mi-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=413","title":{"rendered":"La avalancha se llev\u00f3 mi casa, mi sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><em>Uno de los m\u00e1s recientes desastres naturales en Colombia es el de Mocoa-Putumayo, ocurrido el 31 de marzo de 2017, que dej\u00f3 332 muertos y centenares de damnificados. Entre las versiones e historias que hacen memoria de los acontecimientos, est\u00e1 el testimonio de Carlos Alfonso J\u00e1come, un hombre de 38 a\u00f1os que sobrevivi\u00f3 con su familia y que relat\u00f3 as\u00ed los acontecimientos:<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yo llegu\u00e9 a Mocoa hace 15 a\u00f1os, sal\u00ed de Buenaventura sin nada, solo con mi esposa y mi hijo mayor, que en ese entonces ten\u00eda pocos meses de nacido. Me puse a trabajar en construcci\u00f3n, pero pagaban muy poquito, entonces me consegu\u00ed una carreta y me puse a vender verduras ah\u00ed en el barrio. Yo siempre viv\u00ed en San Miguel, eso al principio era una invasi\u00f3n, poco a poco fue mejorando, aunque segu\u00edamos con las calles destapadas, las casas de madera y zinc, matorrales entre una y otra, l\u00e1mparas que no serv\u00edan y r\u00edos por todos lados. Pero al menos ten\u00edamos eso y est\u00e1bamos contentos, d\u00edgame ahora\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el tiempo, comenc\u00e9 a vender en otros barrios, hasta que me recorr\u00ed casi todo el pueblo con mi mercanc\u00eda, as\u00ed fue como levant\u00e9 a mis hijos. La gente me distingu\u00eda, ya sab\u00edan que, Mi So, era el negro de la carreta que vend\u00eda las verduras frescas y baratas. Qui\u00e9n sabe d\u00f3nde habr\u00e1 quedado mi carretica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vea le cuento: yo ese d\u00eda estaba jugando f\u00fatbol con mis so (amigos) en la cancha del barrio y se larg\u00f3 un lapo de agua dur\u00edsimo, entonces dejamos el partido as\u00ed y nos fuimos para la tienda. Eran como las 10:30 de la noche y yo pegu\u00e9 (se fue) pa\u2019 mi casa, cuando iba llegando vi el r\u00edo muy crecido y sucio, eso lo sabe uno que ha vivido siempre al lado de \u00e9l, si est\u00e1 sucio y baja ramas, es porque arriba se desbord\u00f3. Entonces entr\u00e9 a la casa y le dije a mi mujer que nos fu\u00e9ramos porque ese r\u00edo se iba a salir y nos inundaba la casita, ella levant\u00f3 a los ni\u00f1os, yo empaqu\u00e9 lo importante y salimos. Cuando abrimos la puerta, ya el agua estaba en la calle, el puente ya no se ve\u00eda, entonces pegamos pa\u2019l puente de Villa Rosa, pero tampoco hab\u00eda paso, La Taruca tambi\u00e9n estaba crecida y no dejaba cruzar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento me empez\u00f3 a entrar miedo, m\u00e1s porque la gente era llorando y gritando que ven\u00eda una avalancha. Lo primero que hice fue subirme con mi familia a una casa de 3 pisos. De un momento a otro, se fue la luz, eso indicaba que alguna cosa le hab\u00eda pasado a la subestaci\u00f3n, que quedaba mucho m\u00e1s arriba del barrio. En esa casa hab\u00eda muchas personas, todas desesperadas porque afuera nos esperaba lo peor. Yo entr\u00e9 al cuarto donde estaban mis hijos y mi esposa, los abrac\u00e9 fuerte y les dije que los amaba mucho, porque sent\u00eda que iba a perder a alguno. Mis hijos se aferraban a mi persona, como si yo fuera su salvaci\u00f3n, y me gritaban que no los dejara morir, entonces le dije a mi esposa que si ella quedaba viva enterrara a mis hijos, y le promet\u00ed que, si el vivo era yo, los enterrar\u00eda a ellos. La bes\u00e9 y sal\u00ed al corredor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_0273ac1508da459c993f7bc47fafac51~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"1019\" height=\"573\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>&#8220;As\u00ed qued\u00f3 parte del vecindario de Mi So despu\u00e9s de la avalancha&#8221;, Carlos Alfonso J\u00e1come. Foto: Maria Camila Tamayo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[endif]&#8211; <\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo bajaban \u00e1rboles enteros, piedras gigantes, carros con ocupantes, motos, beb\u00e9s, ni\u00f1os y adultos. Tambi\u00e9n vi c\u00f3mo las casas de enfrente se derrumbaron con todas las personas adentro, ellos gritaban y ped\u00edan auxilio. Por un momento pens\u00e9 en tirarme a rescatar a esos vecinos de toda la vida, a los beb\u00e9s que apenas llegaban al mundo, a los ni\u00f1os que jugaban con mis hijos, a los que me compraban mis verduras a diario. Pero no pod\u00eda, ten\u00eda que cuidar a mis 3 pelaos y a mi esposa. Vi las estructuras derrumb\u00e1ndose como si fueran fichas de domin\u00f3. Aunque a pedazos, solo quedaron dos viviendas en pie; la de la tienda del barrio y en la que est\u00e1bamos nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La avalancha fue disminuyendo y pudimos rescatar a 5 personas que quedaron atrapadas contra la casa; 2 ni\u00f1as, un ni\u00f1o, un hombre y una mujer. A la se\u00f1ora la conoc\u00eda, me compraba verduras en el barrio Los Pinos. Los 5 estaban demasiado aporreados, llenos de lodo y de sangre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando cre\u00edamos estar a salvo, \u00a1taque!, lleg\u00f3 otra avalancha que, aunque menos fuerte, arras\u00f3 con lo poquito que quedaba, ustedes no se alcanzan a imaginar el tama\u00f1o de las piedras que bajaban, yo no s\u00e9 de d\u00f3nde sali\u00f3 tanta piedra, mis so. Cuando yo llegue al cielo, porque all\u00e1 quiero llegar, lo primero que voy a hacer es agradecerle a mi Dios y a Mar\u00eda Sant\u00edsima por habernos salvado ese d\u00eda. Lo segundo, va a ser preguntarle de d\u00f3nde sali\u00f3 tanta piedra, porque se los juro que no me explico eso. Tuvimos p\u00e1nico toda la noche, llor\u00e1bamos como unos ni\u00f1os, mucho m\u00e1s, al ver el terror en los ojos de nuestros hijos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A eso de las 4:00 de la ma\u00f1ana, que estaba medio aclarando, empez\u00f3 a llegar la Cruz Roja, el Ej\u00e9rcito, los Bomberos y la Polic\u00eda. Ah\u00ed fue que pudimos sacar a los heridos y a nuestras familias. Con la luz del d\u00eda lleg\u00f3 el dolor; yo vi todo mi barrio arrasado, vi muertos por donde caminaba y gente que sal\u00eda milagrosamente del lodo. Esas im\u00e1genes se quedar\u00e1n el resto de vida conmigo, lo grab\u00e9 todo en mi memoria, aunque tambi\u00e9n grab\u00e9 que Dios me dio otra oportunidad y la tengo que aprovechar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos d\u00edas llegamos a un albergue del gobierno y permanecimos all\u00e1 un tiempo, me tuve que ir porque por esos d\u00edas llov\u00eda mucho y mis hijos pensaban que se iba a venir otra avalancha. Un amigo nos prest\u00f3 una pieza para los 5 y all\u00e1 sobrevivimos hasta que decid\u00ed regresar a Buenaventura. Llevaba 13 a\u00f1os sin ver a mi mam\u00e1 y sent\u00eda la necesidad de abrazarla, porque estuve a punto de no poderlo hacer m\u00e1s nunca. Mi So no es el mismo de antes, ahora entiendo que como tengo a mi familia, as\u00ed mismo los puedo perder en un abrir y cerrar de ojos, en una ida a jugar f\u00fatbol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa avalancha se nos vino con fuerza, con rabia, no hizo caso a ninguna condici\u00f3n; all\u00ed murieron ni\u00f1os y grandes, negros y blancos, pobres y ricos, buenos y malos. A Mocoa llegu\u00e9 por un sue\u00f1o \u2013tener casa propia\u2013, yo me vine de all\u00e1 sin \u00e9l, porque un a\u00f1o despu\u00e9s de cumplirlo, la naturaleza me lo arrebat\u00f3. Perd\u00ed amigos, conocidos y clientes, perd\u00ed mi casa, ahora no s\u00e9 ni siquiera d\u00f3nde est\u00e1 mi carreta\u2026 Y como llegu\u00e9 hace 15 a\u00f1os, as\u00ed me devuelvo, sin nada, solo con mi familia.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>![endif]&#8211;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los m\u00e1s recientes desastres naturales en Colombia es el de Mocoa-Putumayo, ocurrido el 31 de marzo de 2017, que dej\u00f3 332 muertos y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[23,44],"class_list":["post-413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rastros","tag-colombia","tag-medio-ambiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}