{"id":452,"date":"2016-10-10T15:43:15","date_gmt":"2016-10-10T15:43:15","guid":{"rendered":"http:\/\/452"},"modified":"2016-10-10T15:43:15","modified_gmt":"2016-10-10T15:43:15","slug":"2016-10-10-las-luces-del-7-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=452","title":{"rendered":"Las luces del 7 octubre"},"content":{"rendered":"<p><em>Estampas del recorrido en Medell\u00edn, como parte de las manifestaciones que piden a la dirigencia pol\u00edtica nacional llegar a acuerdos en favor de la paz en Colombia, luego del triunfo del No en el plebiscito del 2 de octubre. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed como el resplandor de una vela, que va y viene sin ritmo aparente, pareciendo respirar en un movimiento disperso e irregular, as\u00ed parece el clamor de Colombia por la paz. El pasado 7 de octubre, en el Parque de las Luces, la esperanza por dejar de ver al pa\u00eds del Sagrado Coraz\u00f3n en guerra, motiv\u00f3 la asistencia masiva al plant\u00f3n organizado por estudiantes de diferentes universidades, para salir a marchar hacia el Teatro Pablo Tob\u00f3n Uribe con un mismo anhelo, una misma voz y a la vez un mismo silencio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-gallery\" style=\"display:grid;grid-template-columns:repeat(auto-fit,minmax(220px,1fr));gap:12px;margin:24px 0;\">\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_dd2cbdc4c59440f1bb3cf6fdaa899856~mv2_d_4592_2584_s_4_2.jpg\" width=\"4592\" height=\"2584\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7035752ef39142f5ba1667d7de7323a2~mv2_d_2584_4592_s_4_2.jpg\" width=\"2584\" height=\"4592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_fd9404f6b96741d3ae69766253307273~mv2_d_2584_4592_s_4_2.jpg\" width=\"2584\" height=\"4592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_66a5881be6884d7f852edc413b7a4d57~mv2_d_2584_4592_s_4_2.jpg\" width=\"2584\" height=\"4592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_da98d0aa24ff4b779bb51e67707c193b~mv2_d_2584_4592_s_4_2.jpg\" width=\"2584\" height=\"4592\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_0a16b297ebc14c02b3e985f1d6e1e4e7~mv2_d_4592_2584_s_4_2.jpg\" width=\"4592\" height=\"2584\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b95c2f3f938c42bb9f4cedb6fb0f6b19~mv2_d_4592_2584_s_4_2.jpg\" width=\"4592\" height=\"2584\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7f1a05e78c904922933f1bb27f214560~mv2_d_4592_2584_s_4_2.jpg\" width=\"4592\" height=\"2584\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_452934d4c33a4308bc006f788f14bcec~mv2_d_4592_2584_s_4_2.jpg\" width=\"4592\" height=\"2584\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin importar las diferencias de estrato econ\u00f3mico, realidad social o posici\u00f3n pol\u00edtica, con ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos, ancianos e incluso extranjeros, el blanco y los colores de la bandera se fueron apoderando de las calles del centro de Medell\u00edn, comenzando con una gran reuni\u00f3n para colmar de luz la antigua plaza Cisneros como respuesta a los resultados del plebiscito del 2 de octubre y a la polarizaci\u00f3n tan dolorosa que ha vivido el pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cita para ocupar el parque estaba fijada desde las 3 de la tarde. A las 3:30 ya hab\u00eda una gran cantidad de asistentes que creaban entre sus risas y conversaciones amenas un entorno familiar, ambientado por las campanas de carros de helados y los diversos cantos a la paz, con historias diferentes en cada tono, armon\u00eda y acorde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una carpa se instal\u00f3 al frente de la biblioteca EPM, cumpliendo el papel de escenario para los cantantes y las voces que invitaban a participar de las actividades. Desde all\u00ed se mandaron mensajes de apoyo a todas las v\u00edctimas antes de que llegara la hora de salir, haciendo manifiesta la firme intenci\u00f3n de ejercer presi\u00f3n para que el cese al fuego perdure y para que haya una soluci\u00f3n pronta y dialogada del conflicto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como preparaci\u00f3n para salir a las calles, se cosieron banderas blancas y sobre ellas se escribieron mensajes de reconciliaci\u00f3n, de presi\u00f3n pac\u00edfica al Gobierno y a la oposici\u00f3n para concretar un consenso en el Acuerdo. Hab\u00eda tambi\u00e9n mensajes escritos sobre las banderas de la paz y de Colombia; adem\u00e1s, carteles que los asistentes tra\u00edan listos con pasajes de La Biblia, consignas pidiendo renegociar lo pactado en La Habana, fragmentos de canciones, peticiones en nombre de ind\u00edgenas, secuestrados, desaparecidos y la memoria de aquellos cuyas vidas y presencias se perdieron en la guerra. Con la actividad de Las Tejedoras que elaboraban pa\u00f1uelos para las v\u00edctimas, el ambiente se decoraba y constru\u00eda alrededor del recuerdo de quienes fueron arrancados de su tierra desde la ra\u00edz, como las flores que adornaron diferentes espacios y que tambi\u00e9n cargaban los asistentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la medida que avanzaban los minutos, el cielo se iba poniendo sorprendentemente gris. Ya casi era hora de salir; hab\u00edan llegado las otras marchas que ven\u00edan de las universidades, aunque en realidad, los nuevos asistentes se camuflaban en la multitud ya concentrada, que entre risas y ritmos, se llenaban de signos compartidos. Una gran cantidad de personas bajo el esp\u00edritu de colectividad se pintaron la cara con los colores de la bandera; se repartieron botones pidiendo \u201cm\u00e1s paz y m\u00e1s amor\u201d, calcoman\u00edas con la consigna \u201cAcordemos ya\u201d, se recogieron las flores para que no fueran aplastadas por la lluvia que comenz\u00f3 fuerte y poco a poco se volvi\u00f3 intermitente; as\u00ed, hombres y mujeres las llevaron en el cabello cuando la gran aglomeraci\u00f3n de personas emprendi\u00f3 su camino a las 6 de la tarde hacia el Teatro Pablo Tob\u00f3n Uribe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el centro del Parque, una gigantesca bandera de Colombia, que se posicion\u00f3 junto al mapa  del territorio nacional lleno de mensajes para recibir la paz, presidi\u00f3 el camino que sali\u00f3 por la calle San Juan. Las campanas de los helados cesaron y se comenzaron a promocionar las \u201ccarpas y sombrillas de la paz\u201d, pues la lluvia hace rato hab\u00eda cubierto el panorama, dejando su evidente rastro e inconfundible aroma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la marcha no rein\u00f3 completamente el silencio. Entre paso y paso de la gran multitud, entre cada fotograf\u00eda que intentaba capturar de la mejor manera los momentos de la gran movilizaci\u00f3n, las voces se elevaban, entonando \u201cni un hombre, ni una mujer, ni un peso para la guerra\u201d, \u201cel acuerdo permanece porque el pueblo lo merece\u201d; e incluso, mostrando resistencia a la imagen que se ha formado del departamento ligada con un apoyo incondicional a \u00c1lvaro Uribe, se grit\u00f3 en repetidas ocasiones \u201cAntioquia no es Uribe\u201d y \u201cUribe, en serio, qu\u00edtate del medio\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dejando en el camino los charcos que llenaban huecos en la v\u00eda, p\u00e9talos de flores en las calles, luces de velas que se encend\u00edan y apagaban por la lluvia espor\u00e1dica, el rebusque de trabajo caracter\u00edstico de los colombianos con los gritos que ofrec\u00edan carpas y sombrillas de la paz, la movilizaci\u00f3n lleg\u00f3 al Teatro Pablo Tob\u00f3n Uribe. Ah\u00ed, entre sonrisas y llanto, de ese que es para sanar m\u00e1s que para provocar dolor, Sergio Restrepo, director del Teatro hizo un recibimiento. Esper\u00f3 con las v\u00edctimas la llegada de los colombianos, que a pesar de la lluvia y el largo camino se unieron para demostrarle al pa\u00eds que la paz es de todos, y que en realidad son los ciudadanos los que pueden y deben luchar por ella. Estando todos juntos, se enton\u00f3 el himno de la Rep\u00fablica de Colombia, con orgullo y a modo de s\u00faplica por la paz estable y duradera que pueden construir todos con peque\u00f1os aportes cotidianos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estampas del recorrido en Medell\u00edn, como parte de las manifestaciones que piden a la dirigencia pol\u00edtica nacional llegar a acuerdos en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[23],"class_list":["post-452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-este-tiempo","tag-colombia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}