{"id":47,"date":"2024-09-11T19:08:55","date_gmt":"2024-09-11T19:08:55","guid":{"rendered":"http:\/\/47"},"modified":"2024-09-11T19:08:55","modified_gmt":"2024-09-11T19:08:55","slug":"el-hombre-que-escucho-a-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=47","title":{"rendered":"El hombre que escuch\u00f3 a los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><em>Cristian David Guti\u00e9rrez Mart\u00ednez \/ <\/em><a href=\"mailto:cristian.gutierrez@upb.edu.co\" target=\"_blank\"><em>cristian.gutierrez@upb.edu.co<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>A Javier Naranjo le pidieron ser profesor estando en su taberna, mientras atend\u00eda a uno de los pap\u00e1s del Colegio El Tri\u00e1ngulo, en el barrio Gualanday de Rionegro. Los pap\u00e1s sol\u00edan frecuentar ese lugar: se tomaban sus tragos y conversaban con Javier. Fue as\u00ed como supieron que al tabernero le gustaba leer y escribir y entonces uno de sus clientes, que pertenec\u00eda a la junta directiva del colegio, le propuso dictar unas clases: \u201ccomo te gusta la agropecuaria, ven\u00ed organiz\u00e1 una huerta \u00f3rganica\u201d, dijo el pap\u00e1; \u201ccomo te gusta la fotograf\u00eda, ven\u00ed montamos un cuarto oscuro\u201d; <strong>\u201cy como le\u00e9s y te encanta la lectura, mir\u00e1 a ver c\u00f3mo pod\u00e9s desarrollar algo que se llama creaci\u00f3n literaria\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Javier hab\u00eda estudiado dos a\u00f1os de antropolog\u00eda en la Universidad de Antioquia, pero en ese momento hab\u00eda muchos paros y dej\u00f3 la carrera a medias. Desde peque\u00f1o le interesaban las plantas, as\u00ed que termin\u00f3 estudiando una tecnolog\u00eda en agropecuaria. Se fue a trabajar al Vaup\u00e9s, en los l\u00edmites entre Brasil y Colombia; all\u00e1, al amparo de los \u00e1rboles, escribi\u00f3 sus primeros poemas. El oficio de la fotograf\u00eda, dice \u00e9l, era algo como la magia: entrar al cuarto oscuro y revelar las fotograf\u00edas lo convert\u00eda en una suerte de alquimista. Pero la creaci\u00f3n literaria\u2026 no sab\u00eda qu\u00e9 era eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que decidi\u00f3 inventar. Cre\u00f3 un taller libre, en que los estudiantes se sentaban en la manga y conversaban, le\u00edan y, lentamente, introdujo el ejercicio de la escritura. Aunque trabajaba con estudiantes de todos los grados, not\u00f3 que hab\u00eda algo especial en las narraciones de los m\u00e1s peque\u00f1os. Cuando lleg\u00f3 el D\u00eda del Ni\u00f1o, Javier le propuso a sus estudiantes que definieran la palabra \u201cni\u00f1o\u201d. \u201cUn ni\u00f1o es un amigo, tiene el pelo cortico, juega bolas. Puede jugar y puede ir al circo\u201d, respondi\u00f3 uno. \u201cTiene huesos, tiene ojos, tiene nariz, tiene boca, camina y come y no toma ron y se acuesta m\u00e1s temprano\u201d, propuso otra. <strong>Con respuestas como estas, Javier comenz\u00f3 a construir <\/strong><strong><em>Casa de las Estrellas: el universo contado por los ni\u00f1os<\/em><\/strong>, un libro en que infantes antioque\u00f1os defin\u00edan, en sus palabras y al estilo de un diccionario, las palabras que \u00e9l les propon\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1279b4c527f24f3d8d9f64425889036a~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1064\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Taller de creaci\u00f3n literaria dirigido por Javier Naranjo en Caracolicito, departamento del Cesar. Para presentar su labor, Javier prefiere talleres antes que charlas y exhibiciones de libros. Foto: Archivo Javier Naranjo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_12c56e9c3b7d4ebb9fbecb46357bec54~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Taller de creaci\u00f3n literaria dirigido en la vereda Nazareth, de El Retiro, Antioquia. Foto: Archivo Javier Naranjo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cM\u00e1s o menos a los doce a\u00f1os alguna cosa se pierde\u201d<\/strong>, explica, \u201cno s\u00e9 si se pierde el asombro, no s\u00e9 si se si ya hemos incorporado a esa edad lo que nos dicen que debe ser el mundo\u2026 <strong>Algo se pierde, de ese desenfadado, de esa tranquilidad, de ese asombro y sobre todo de ese nombrar por primera vez\u201d<\/strong>. Las palabras de Javier dan cuenta de un hombre que cree y, de cierta manera, envidia la particular voz po\u00e9tica de la infancia.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Javier vive en una vereda de El Carmen del Viboral, el mismo pueblo de Jos\u00e9 Manuel Arango, quien en tres versos condens\u00f3 como ning\u00fan otro la a\u00f1oranza de la infancia (<em>Infancia \/ vuelta a encontrar, al morder una fruta \/ en su sabor olvidado)<\/em>. Los d\u00edas los dedica a cuidar de su jard\u00edn. Entre tanto, junto a su esposa Orlanda, contin\u00faan impartiendo talleres de creaci\u00f3n literaria en diversos lugares de Antioquia. Aunque el trabajo con los ni\u00f1os es, quiz\u00e1s, su irremediable sello, ahora enfatizan tambi\u00e9n en adultos y adolescentes que, desde sus cuerpos en apariencia maduros, narran y rememoran lo l\u00facido de la ni\u00f1ez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al inicio, Javier no pretend\u00eda hacer un libro, aunque s\u00ed tuvo la sensibilidad para notar que en las definiciones de sus estudiantes hab\u00eda algo que merec\u00eda ser recogido. La idea de compilarlas en un libro apareci\u00f3 despu\u00e9s de que El Espectador y una revista de Argentina publicaran algunas de las definiciones. <strong>\u201cMe voy maravillando cada vez m\u00e1s, por ejemplo, cuando un ni\u00f1o dice que adulto es &#8216;alguien que en toda cosa que hable primero ella&#8217; (\u2026) o que una ni\u00f1a diga que sombra &#8216;son los movimientos de cada persona en la oscuridad&#8217;. \u00a1Eso es poes\u00eda pura!\u201d<\/strong>. Finalmente, en 1999, la Universidad de Antioquia public\u00f3 la compilaci\u00f3n. El resultado es un libro que respira infancia incluso en el t\u00edtulo: <em>Casa de las estrellas<\/em>, fue la definici\u00f3n que uno de los ni\u00f1os entreg\u00f3 a la palabra \u201cuniverso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_ab486b0f61ed4800a6edd2c349d18a81~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"4896\" height=\"3672\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Presentaci\u00f3n del libro Casa das Estrelas en favela da Mar\u00e9, R\u00edo de Janeiro. Foto: Archivo Javier Naranjo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde entonces, Javier ha adelantado varios proyectos que, a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n literaria, extienden el modelo propuesto en <em>Casa de las estrellas<\/em>. <em>Los ni\u00f1os piensan la paz<\/em>, por ejemplo, es un proyecto promovido por el Banco de la Rep\u00fablica en el que Javier Naranjo recorri\u00f3 22 municipios del pa\u00eds a lo largo de dos a\u00f1os, recogiendo historias de vida de m\u00e1s de 800 ni\u00f1os alrededor de la violencia, la guerra y la paz. \u201cSacaban cinco palabras de una bolsa y escog\u00edan una para contar su historia de vida, o de la familia, o del barrio, pero una historia verdadera\u201d, explica.<\/p>\n<p><em>Los ni\u00f1os piensan la paz<\/em>, publicado en 2015, es un trabajo que, de alguna forma, narra nuestra historia desde un lugar distinto al habitual: no desde el estado ni la academia, sino desde la ni\u00f1ez. <strong>\u201cAh\u00ed est\u00e1 la historia del pa\u00eds, en estos ni\u00f1os que cuentan que la violencia empieza en casa, que la guerra empieza en casa, que es en la familia donde se instala una guerra inicial y llenos de dolor, de odio, de imposibilidades de hablar, salimos a expandir la guerra afuera\u201d<\/strong>, se\u00f1ala Javier.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_cb2801de2f3343c083b3186a069a4965~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"3464\" height=\"4618\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Los ni\u00f1os piensan la paz, editado en 2015 por el banco de la rep\u00fablica. Foto: Cristian Guti\u00e9rrez.<\/em><\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed estemos hablando con adolescentes y con adultos, nunca hemos dejado de hablar con ni\u00f1os\u201d, expresa. Entonces, demostrando que su biblioteca no es decorativa, comienza a citar poetas que reproducen esa l\u00f3gica: Manoel de Barros, M\u00e1rio Quintana\u2026 \u201cFernando Pessoa, por ejemplo con un heter\u00f3nimo como Alberto Caeiro, que era pastor y es una belleza\u2026\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, es indiferente si lo que los ni\u00f1os hacen en sus talleres es literatura o no: \u201cNo importa si le otorgamos ese calificativo (\u2026), ll\u00e1mese como se llame, son capaces de expresiones de profunda revelaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana, de la condici\u00f3n del ser\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cComo los ni\u00f1os apenas vienen al mundo y se est\u00e1n incorporando a la realidad, es como si ellos estuvieran conectados a una especie de cord\u00f3n umbilical al alma del mundo, al <em>anima mundi<\/em>\u201d, reflexiona Javier, haciendo honor a su profesi\u00f3n, <strong>\u201cy el alma del mundo es lo que ellos nos anuncian cuando en sus palabras precarias, porque no dominan el lenguaje, son capaces de asociaciones maravillosas\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior, dice, parece sugerir que los ni\u00f1os nacen aparejados con la poes\u00eda, lo cual lo hace pensar a uno que la poes\u00eda est\u00e1 en lo esencial, al estilo de Pessoa o Whitman. \u201cEso me ha llevado a conclusiones en el sentido de que, aquellos que se creen due\u00f1os de lo po\u00e9tico, o que se creen poetas muy grandotes y muy sabios est\u00e1n equivocados, <strong>siento que la poes\u00eda est\u00e1 en el mundo y que los ni\u00f1os son capaces de traernos noticias de ella<\/strong>\u201d. Y no escatima palabras para elogiar a sus infantes poetas: \u201cgracias a sus palabras, donde se mezclan oralidad y escritura, traen unas cosas incre\u00edbles. Entonces yo me deslumbr\u00e9 con eso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La obra de Javier Naranjo da cuenta de la filosof\u00eda de un hombre que cree en el poder transformador de la palabra, y en la oportunidad de que los ni\u00f1os se apropien de ella para conmovernos con sus frescas, sabias y despreocupadas visiones del mundo. Actualmente, junto a su esposa, Javier est\u00e1 desarrollando un libro de dos tomos en el que, de nuevo, recoger\u00e1 las narraciones de ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes y adultos, esta vez alrededor de preguntas m\u00e1s amplias sobre el cuerpo, la tristeza, la alegr\u00eda y otros tantos temas. La premisa del libro es la misma de todos sus talleres: \u201cno somos psic\u00f3logos, pero hemos encontrado en el lenguaje, en la palabra, una herramienta poderos\u00edsima para expresarse y que sea una suerte de b\u00e1lsamo que ayuda a cicatrizar algunas heridas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Infancia viene del vocablo lat\u00edn <em>infans<\/em>, que significa \u201cincapaz de hablar\u201d. En una sociedad en la que incluso los diccionarios parecen negar y relegar la relevancia social de la ni\u00f1ez, Javier intenta demostrar, d\u00eda tras d\u00eda, que el sentido tambi\u00e9n se construye con los ni\u00f1os. <strong>\u201cSi el lenguaje es la casa del ser, como dice Heidegger, pues ellos vienen a mostrarnos algunas de esas habitaciones cuando por primera vez son habitadas\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cYo nunca he tenido af\u00e1n, y no porque me crea inmortal, sino porque creo que las cosas tienen que crecer de una manera como org\u00e1nica, no forzada (\u2026). Mejor dicho, yo no estoy haciendo una carrera literaria. Me enorgullece y me da much\u00edsima m\u00e1s alegr\u00eda lo que he recogido con comunidades que lo que yo mismo escribo. Eso se va haciendo paralelo a lo otro, pero me da mucha m\u00e1s alegr\u00eda esto que he ido recogiendo\u201d, concluye Javier, con la mesura de un hombre que se sabe satisfecho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Javier Naranjo le pidieron ser profesor estando en su taberna, mientras atend\u00eda a uno de los pap\u00e1s del Colegio El Tri\u00e1ngulo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[20,26,41],"class_list":["post-47","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros","tag-artes","tag-cultura-1","tag-jovenes-1"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}