{"id":68,"date":"2024-03-01T13:14:18","date_gmt":"2024-03-01T13:14:18","guid":{"rendered":"http:\/\/68"},"modified":"2024-03-01T13:14:18","modified_gmt":"2024-03-01T13:14:18","slug":"la-naviera-un-navio-que-surca-un-mar-de-cemento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=68","title":{"rendered":"La Naviera: un nav\u00edo que surca un mar de cemento"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Por Alejandro Zapata Pe\u00f1a \/ <\/em><a href=\"mailto:alejandro.zapatap@upb.edu.co\" target=\"_blank\"><em><u>alejandro.zapatap@upb.edu.co<\/u><\/em><\/a><\/p>\n<p><em>Con la colaboraci\u00f3n de Estefan\u00eda Hern\u00e1ndez *<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En el centro hay un edificio en forma de barco por el que muchos pasan de largo, este nav\u00edo esconde secretos que ha ido pescando desde sus inicios a mediados del siglo pasado.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Las ciudades, como los sue\u00f1os, est\u00e1n construidas de deseos y de miedos,<\/em><\/p>\n<p><em>aunque el hilo de su discurso sea secreto,<\/em><\/p>\n<p><em>sus reglas absurdas, sus perspectivas enga\u00f1osas,<\/em><\/p>\n<p><em>y toda cosa esconda otra.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Italo Calvino<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De peque\u00f1o siempre sol\u00eda hacer fila con mi mam\u00e1 para coger el bus de Campo Vald\u00e9s en la calle Palac\u00e9. Algunas veces agarrado de la mano de ella y otras, un poco distra\u00eddo, con ganas de perderme en la multitud errante del centro. Varias veces me quer\u00eda escapar por ese cruce entre Palac\u00e9 y la avenida La Playa \u2014que contin\u00faa al occidente como la avenida Primero de Mayo\u2014, siempre me ha generado curiosidad. Es una arter\u00eda del centro de la ciudad, su sangre la componen los carros, buses y peatones agrestes que buscan una amalgama de direcciones. Grupos de turistas bajan hacia la plazuela Nutibara, para desembocar en la Plaza Botero, otros suben para <em>juniniar<\/em>, mientras que varios vociferan y ofrecen lo mejor en frutas, verduras, bu\u00f1uelos, chontaduro y hasta lo \u00faltimo en bluyines de bodega.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recordar los primeros a\u00f1os de infancia y de c\u00f3mo el centro me tragaba por completo con su holl\u00edn de bus, el vocifero de las 10 mandarinas por dos mil y la m\u00fasica decembrina del Loco Quintero o Aicardi, me di cuenta que, en medio del movimiento que genera d\u00eda a d\u00eda esta ciudad, hay un edificio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es un barco que navega en medio del cemento de la ciudad. Un buque que ha surcado el olvido de una ciudad afanada por el comercio; que va de aqu\u00ed para all\u00e1 sin que sepa que hay una nave estacionada en el tiempo y que guarda los secretos de la altamar antioque\u00f1a que nunca existi\u00f3. Se trata del edificio La Naviera, o Edificio Antioquia. Ubicado entre la avenida Palac\u00e9 y la calle Primero de Mayo hoy renace como un buque al que muchos quieren estar a bordo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Palac\u00e9 sigue siendo la misma calle en la que de peque\u00f1o cog\u00eda el bus de mi barrio. El holl\u00edn y el barullo de la calle armonizan una de las entradas del edificio, se trata de una puerta de unos 2 a 3 metros ba\u00f1ada en aluminio, robusta y gorda como pocas en la ciudad. Intento tocar con el pu\u00f1o, pero se hace in\u00fatil, pues es tan grueso el port\u00f3n que hace da\u00f1o a los nudillos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay seis im\u00e1genes que llaman la atenci\u00f3n antes de tocarla: la primera muestra un hombre con una maleta que se aleja de un barco; la segunda muestra el vapor, el cielo y un barco en un puerto; las dos del medio dibujan un escudo con una cruz y un ancla; mientras que las dos \u00faltimas se\u00f1alan a tripulantes y barcos conviviendo en lo que alguna vez fue la m\u00e1s pr\u00f3spera empresa de navegaci\u00f3n mar\u00edtima antioque\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este par de puertas que est\u00e1n del lado de la carrera Palac\u00e9 y otro par al costado de la avenida Primero de Mayo le dan antesala a uno de los edificios m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la historia moderna de esa Medell\u00edn con delirios de industrializaci\u00f3n y megaloman\u00eda del comercio. Al anunciarme con el guardia y al permitirme ingresar al edificio me doy cuenta de que hay grandes joyas que pasan desapercibidas por la bulla del centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta mole de 8 pisos tiene la forma de la proa de un barco que ech\u00f3 ancla en 1949 con su fundaci\u00f3n por parte de la Compa\u00f1\u00eda Naviera Colombiana, una entidad antioque\u00f1a que agrup\u00f3 varias empresas de navegaci\u00f3n mar\u00edtima a principios del siglo XX para impulsar el comercio, el turismo y la competitividad de la industria antioque\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Champanes, vapores y remolcadores Historia de la navegaci\u00f3n y la ingenier\u00eda fluvial colombiana<\/em>, de Germ\u00e1n Silva, se cuenta que se trataba de una empresa que con 35 buques a vapor ofrec\u00eda viajes de Medell\u00edn en tren hasta Puerto Berr\u00edo y por el r\u00edo Magdalena hasta Barranquilla y la costa atl\u00e1ntica del pa\u00eds. Adem\u00e1s de ofrecer transporte de mercanc\u00edas y todo tipo de insumos para la industrializaci\u00f3n de principios del siglo pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Manuela Bonilla, arquitecta de la Universidad Pontificia Bolivariana. \u201cEsta edificaci\u00f3n no se puede entender como una obra arquitect\u00f3nica aislada, sino como parte de un proyecto urbano alrededor de la plazuela Nutibara. Fue un proyecto impulsado por la Sociedad de Mejoras P\u00fablicas que contemplaba el cubrimiento total de la quebrada Santa Elena y la construcci\u00f3n de varias obras arquitect\u00f3nicas importantes alrededor, como el Hotel Nutibara, para consolidar un nuevo centro urbano que aportara la construcci\u00f3n de una \u2018moderna Medell\u00edn\u2019\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Edificios como La Naviera, La Bastilla y Fabricato lideraron esa idea de dejar atr\u00e1s la arquitectura antigua y republicana que representaba muchos de las edificaciones de esa \u00e9poca, ese af\u00e1n de destruir y construir lo \u2018moderno\u2019 fue la raz\u00f3n por la que muchos edificios en el centro tienen formas parecidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero al poco tiempo, la tan exitosa empresa de navegaci\u00f3n quebr\u00f3 por la desaceleraci\u00f3n de la industria mar\u00edtima en el pa\u00eds y el eventual progreso a mediados del siglo XX con la aviaci\u00f3n y nuevas formas de transporte. Por lo que La Naviera pas\u00f3 a llamarse Edificio Antioquia, administrado por la Gobernaci\u00f3n desde 1954. Por sus pasillos se instauraron desde oficinas de las Rentas Departamentales, fiscal\u00eda, loter\u00edas y en la dictadura de Rojas Pinilla fue residencia del gobernador, brigadier General Pioquinto Rengifo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy doy los primeros pasos en este buque de historia, todo es ovalado aqu\u00ed, desde las ventanas en forma de claraboyas hasta las habitaciones que generan una atm\u00f3sfera de estar a bordo de un barco en medio del cemento citadino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 2006 el edificio fue declarado bien de inter\u00e9s cultural de Medell\u00edn y pas\u00f3 a las manos en comodato de la Universidad de Antioquia. Es un edificio que a pesar de su abandono est\u00e1 empezando a recobrar vida. Cuatro facultades reciben clases o hacen presencia en el edificio. En 2021 empez\u00f3 su renovaci\u00f3n a cargo de la Agencia para la Gesti\u00f3n del Paisaje el Patrimonio y las Alianzas P\u00fablico Privadas, esta le lav\u00f3 la fachada al \u2018buque\u2019, limpi\u00f3 y restaur\u00f3 su interior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-gallery\" style=\"display:grid;grid-template-columns:repeat(auto-fit,minmax(220px,1fr));gap:12px;margin:24px 0;\">\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_f024cb0bf63c4269a1aef9601eac16c4~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_542985c8f4994fe7a31fb7a9da65e21a~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_73d5035774a84fdfb9509b2879643b82~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b4a6900cee4642d086065e7f6e908bb5~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_9b3390f827ae407eb10954a0a9c2bbed~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_860f247046af4fc189a6fcd680ddd2d8~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_c88c7eedc01f4f4ab9111168b9e3ebec~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_de382853f94e46e4a41d473d647909d0~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_c6ff35e65c5142ae90840149a93e68d1~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1027922576704b25980a66bd248df8d8~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_ac66e5efc1c14c18b229998c5c68ab7c~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_0a319e21e8a24377a3e100839eb88f4d~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_7b5e2d66661a41438ecf023eb58eb2a0~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_34548cb430264e2ca5bc58d0cd8fd6b9~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_f75787fee6894fd4a8c6c9aa506d75c3~mv2.jpg\" width=\"6000\" height=\"4000\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p><em>Un recorrido por La Naviera y su Museo de la vida. Fotos: Alejandro Zapata Pe\u00f1a &#8211; Estefan\u00eda Hern\u00e1ndez. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Un Museo de la Vida<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estoy adentro del \u2018barco\u2019, la puerta estaba en mantenimiento por lo que los martillos y la reparaci\u00f3n se escuchaba en todo la primera planta, el piso rojizo de granito pulido parece un tesoro dentro del propio barco pues, como lo dijo Reinaldo Spitaletta, escritor y periodista \u2014quien me acompa\u00f1\u00f3 a desentra\u00f1ar las verdades de este bote\u2014 \u201ceste tipo de granito ya es escaso verlo\u201d. Las claraboyas y las l\u00e1mparas conservan figuras ovaladas y redondas que confabulan con el ambiente marinero que alberga el edificio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me encuentro con Y\u00e9sika L\u00f3pez, gestora cultural de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, es la encargada de mostrarnos el interior del edificio y la perla que guarda por dentro: un Museo de la Vida, un espacio que acoge los albores y desarrollos de la medicina en el departamento y el pa\u00eds. Al principio de la exposici\u00f3n se encuentran im\u00e1genes del edificio y su historia, mientras que en el costado derecho hay un espacio en el que un portillo, que asemeja la ventana de un barco, tiene en su interior el buque a vapor <em>Medell\u00edn<\/em>, uno de los nav\u00edos que alcanz\u00f3 a tener la Naviera Colombiana, junto a la ventana hay una veintena de barquitos de papel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una bienvenida entre fechas y acontecimientos importantes del edificio y la academia, subimos a un mezanine, ascendemos por unas escalas prolongadas que nos dan pie a la cara de H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez, aquel doctor y especialista en Salud P\u00fablica que por la defensa de los derechos humanos fue asesinado en Medell\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su rostro se proyecta en uno de los cuadros que hay en la sala de la Academia de Medicina de Medell\u00edn, fundada el 7 de julio de 1887 por un grupo de m\u00e9dicos en la ciudad, presidido por el doctor Manuel Uribe \u00c1ngel y quienes en sus consignas velaban por \u201c(&#8230;) El fin de formar una sociedad que, a la vez que se ocupara en el adelanto de la ciencia, especialmente en sus aplicaciones al pa\u00eds, sirviera al Gobierno de cuerpo consultivo para las numerosas cuestiones de higiene p\u00fablica y de salubridad general, que con no poca frecuencia se le ofrecen\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Subimos al nivel 2 en un ascensor al que se le notan los a\u00f1os, huele a 1949 y al dejarlo sus puertas casi se tragan a Spitaletta, quien disimula con suspicacia a pesar del estruendo que varios escuchamos. Sin embargo, esto no es impedimento para conocer de las otras 4 salas que hay en el museo, una de ellas dedicada a la anatom\u00eda del cuerpo humano, con el nombre de <em>El cuerpo en escena<\/em>, se pueden ver facs\u00edmiles que retratan en dibujo las arterias, venas, m\u00fasculos y esqueleto humano. Su autor fue Paolo Mascagnni, quien, durante 30 a\u00f1os dibuj\u00f3 un cad\u00e1ver de 1,70 metros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante el recorrido tambi\u00e9n se pueden ver partes de cuerpos humanos conservados con la t\u00e9cnica de la plastinaci\u00f3n; los hace ver parecidos a momias, pero con rasgos a\u00fan conservados como venas, labios y una piel l\u00e1nguida entre blanca y amarillezca. Adem\u00e1s, narices, cerebros, pies, u\u00f1as y dem\u00e1s rasgos son el llamativo de esta sala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en otras habitaciones las sorpresas aparecen en forma de videos y testimonios de m\u00e9dicos que ha tenido la facultad de la Universidad de Antioquia. Adem\u00e1s, se puede ver instrumentaci\u00f3n quir\u00fargica \u2014que parece elementos para deshuesar a un robusto animal que piezas de medicina\u2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, una de las salas argumenta que el VIH pudo haber pasado de un chimpanc\u00e9 africano a un ser humano a finales del siglo XIX, se trata de la <em>Sala Vida<\/em> &#8211; <em>Grandes epidemias de la humanidad<\/em>, dedicada al virus; sus caracter\u00edsticas, datos y cuidados frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los pasillos del nav\u00edo de vez en cuando dejan ver la rosa de los vientos, grabada en algunos puntos, sus ventanas del occidente dejan ver una plaza en movimiento que armoniza con los rayos ma\u00f1aneros que pegan contra la plazuela Nutibara, los hermanos del \u2018buque\u2019, el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe y el Hotel Nutibara, lo acompa\u00f1an desde que surc\u00f3 los primeros a\u00f1os en este mar de cemento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre algunos de quienes han nacido en este siglo y  los peque\u00f1os que alguna vez caminamos de la mano de nuestras mam\u00e1s, hay una percepci\u00f3n da\u00f1ada del Centro, a los que algunos llaman \u201cPeligroso\u201d o \u201cEl sopladero de Medell\u00edn\u201d\u2026 No saben que en varios edificios hay espacios como este museo que acogen y le dan significado a la ciudad. En medio de tanto <em>narcotour<\/em>\u00a0bien valen propuestas para darse un &#8220;vuelt\u00f3n&#8221; por un Museo de la Vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-video-embed\" style=\"margin:24px 0;\"><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Wg8RjjHsO7Y\" width=\"100%\" height=\"420\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen loading=\"lazy\"><\/iframe><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/Wg8RjjHsO7Y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Video<\/a><\/p>\n<p><em>Video: Alejandro Zapata &#8211; Estefan\u00eda Hern\u00e1ndez<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Trabajo desarrollado en Semillero de Periodismo Urbano, bajo la orientaci\u00f3n del profesor Juan Esteban Mej\u00eda Upegui.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alejandro Zapata Pe\u00f1a \/ alejandro.zapatap@upb.edu.co Con la colaboraci\u00f3n de Estefan\u00eda Hern\u00e1ndez * En el centro hay un edificio en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[21,22,58],"class_list":["post-68","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rastros","tag-centro","tag-ciudad","tag-turismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=68"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}