{"id":88,"date":"2023-08-11T12:54:52","date_gmt":"2023-08-11T12:54:52","guid":{"rendered":"http:\/\/88"},"modified":"2023-08-11T12:54:52","modified_gmt":"2023-08-11T12:54:52","slug":"el-cuidador-de-la-corona-de-cordova","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=88","title":{"rendered":"El cuidador de la Corona de C\u00f3rdova"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En una bolsa de manila lleg\u00f3 al custodio de \u00c1lvaro Arteaga una guirnalda elaborada en 18 quilates de oro. Era la corona de Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdova. Empoderado por el alcalde Hugo Casta\u00f1o, Arteaga deposit\u00f3 la pieza en la caja fuerte del Museo de Arte Religioso, donde la exhibi\u00f3 durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Juan Jos\u00e9 R\u00edos Arbel\u00e1ez \/ <\/em>juan.riosa@upb.edu.co<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_0a005f58a21a47c09842b0e2c66810c5~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"2033\" height=\"1099\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p><em>Se dice que la suntuosidad de la corona movi\u00f3 a que Bol\u00edvar a regalarla a Sucre, quien a su vez declin\u00f3 recibirla y la entreg\u00f3 a C\u00f3rdova como verdadero merecedor del reconocimiento. Foto: Wikimedia Commons.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la nave central de la Concatedral de San Nicol\u00e1s el Magno de Rionegro se siente fresco, casi fr\u00edo cuando penetran unas r\u00e1fagas de viento desde la plazoleta. Las ventanas son altas  y dejan que se cuele una di\u00e1fana luz te\u00f1ida de azul gaseoso. Afuera, el parque arde, lo delata C\u00f3rdova requemado sobre su caballo de lanceros, inmortalizado por Rodrigo Arenas Betancourt desde mediados de los sesenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por la nave derecha del recinto reverbera el eco de las pisadas, aminoradas por las contadas plegar\u00edas de nueve o diez creyentes que se tomaron las bancas. Bajo los nichos de santos, cerca de la tumba del dictador Juan del Corral, se abre una puerta que adivina a un hombre menudo, de escasos cabellos plateados recogidos en coleta. Es \u00c1lvaro Arteaga, historiador del municipio desde hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, encargado del Museo de Arte Religioso de Rionegro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras el arco del retablo espera otro aire, de historia condensada en el olvido, polvoriento a la luz, olor a guardado. Al costado derecho, en el primer rinc\u00f3n de la sala, contra la pared y sobre una mesa coja de madera las primeras alhajas de metal, dispuestas en oxidaci\u00f3n. En esta sala, el suelo abandon\u00f3 el semblante de baldosa curtida de gris para convertirse en baldos\u00edn granate, casi impecable si se compara con el de la catedral. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00bfEspera m\u00e1s personas?, le pregunt\u00e9, pensando en posibles interrupciones.<\/p>\n<p>-Casi nadie viene \u2013 respondi\u00f3, negando con la cabeza, como rest\u00e1ndole importancia a la cosa. \u2013 Si mucho, tres o cuatro personas por d\u00eda, la semana pasada vinieron tres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Museo de Arte Religioso de Rionegro es uno de los m\u00e1s ricos en su g\u00e9nero en Colombia. La colecci\u00f3n comprende pinturas y esculturas, en mayor cantidad de la escuela Quite\u00f1a; orfebrer\u00eda, ornamentos, retratos, libros, instrumentos, un solideo usado por un papa, los b\u00e1culos de los cinco obispos nacidos en Rionegro, ofrendas del siglo XVIII, capas tejidas con hilos de oro y cuantas coronas de v\u00edrgenes pudo comprar la opulencia cristiana hace m\u00e1s de dos siglos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entran tres mujeres. \u00c1lvaro sale a atenderlas al instante. Las invita a la primera sala, les indica el recorrido por el segundo piso y vuelve sonrojado y con una risa de lado a lado. \u201cYa se libr\u00f3 la semana\u201d, dice con una carcajada. Al principio parec\u00eda que se le ahogaba la voz, pero luego entonaba fuerte, con un seseo inconfundible de paisa de pueblo. Luego lanzaba una sarta de palabras y se emocionaba hablando de historia, condenando bandidos y bajando a Bol\u00edvar de su \u201cpedestal\u201d.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llegan cinco j\u00f3venes con el uniforme del Colegio Las Cuchillas de San Jos\u00e9, lo saludan euf\u00f3ricos, se r\u00eden y charlan, luego se sientan en el piso mientras \u00e9l los instruye. Cuando \u00c1lvaro regresa le pregunto:<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9nes son los muchachos?<\/p>\n<p>-Los estudiantes de Las Cuchillas que vienen a prestar el servicio social. La alfabetizaci\u00f3n que llamaban.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 los pones a hacer?, le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>Me hizo una mueca en el aire, de desconcierto.<\/p>\n<p>-Pues ah\u00ed los ponemos a limpiar, a que organicen, a que cuiden mientras entran las personas porque uno nunca sabe. A que escuchen tambi\u00e9n, a ver si de pronto se les queda algo de tanto escuchar lo mismo.<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n aprenden, \u00bfno?, le dije. Afirmando m\u00e1s que preguntando y se burl\u00f3 con una carcajada sorda.<\/p>\n<p>-Eso no aprenden nada, a los j\u00f3venes como ustedes no les interesa eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> Antes que nada, \u00c1lvaro no se considera historiador porque como tal no lo es, nunca estuvo en la academia ni se acogi\u00f3 a metodolog\u00edas ni gener\u00f3 constantes productos acad\u00e9micos o dirigi\u00f3 investigaciones. En Colombia, la profesionalizaci\u00f3n de la disciplina hist\u00f3rica se dio en la d\u00e9cada del sesenta y los limitados programas acad\u00e9micos hasta 1990 hicieron que la mayor\u00eda de aspirantes a la profesi\u00f3n migraran a diferentes pa\u00edses donde se establecieron. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arteaga se acerc\u00f3 a la historia por un motivo muy simple: \u201cEn los sesentas un ni\u00f1o no ten\u00eda nada que hacer en Rionegro, termin\u00e9 de ac\u00f3lito\u201d, cuenta \u00c1lvaro, con las manos en los bolsillos de una chaqueta caqui, luego va a resolver dudas a las tres visitantes, que se contoneaban viendo las joyas artesanas y la explicaci\u00f3n ba\u00f1ada de s\u00e1tira que les daba el gu\u00eda. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;En esa \u00e9poca el cura era Samuel \u00c1lvarez y era el putas. Se met\u00eda al consejo, mandaba todo lo que usted quiera, la m\u00e1xima autoridad. Entonces metido ac\u00e1, de ac\u00f3lito, atr\u00e1s me fueron gustando todos esos monumentos, esos mu\u00f1ecos, todo lo que hab\u00eda, aunque esto era muy diferente pues\u2026 Yo me manten\u00eda aqu\u00ed y un d\u00eda, cuando comenz\u00f3 Coltejer, unos sacristanes que ac\u00e1 se ganaba una miseria se fueron para all\u00e1. Entonces, no hab\u00eda quien trabajara aqu\u00ed en el museo y como a m\u00ed me gustaba todo lo religioso yo quer\u00eda quedarme&#8221;, cuenta \u00c1lvaro, y sigue: &#8220;Entonces ac\u00e1 arriba, en una de las que hoy son salas de exhibici\u00f3n, dorm\u00eda uno de esos sacristanes y yo le dije que yo me quedaba ac\u00e1 y que dorm\u00eda ah\u00ed, pero \u00e9l me dijo: es que su pap\u00e1 es muy bravo, su pap\u00e1 no lo deja. Mi pap\u00e1 era liberal de esos de extremo, anticlericales\u2026 pero me dej\u00f3 venir al fin y al cabo, y ah\u00ed cog\u00ed el museo. Hace cincuenta y tres a\u00f1os&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi todos estudiantes de Las Cuchillas de San Jos\u00e9 siguen tirados en el piso con los bolsos puestos. Est\u00e1n vestidos de sudadera impermeable color verde y una camiseta blanca. Dos de ellos pasan los trapos con acidia sobre los marcos de exhibici\u00f3n, como si estuvieran sacudiendo mugre. El custodio Arteaga se dispone a mostrarnos las \u00fanicas dos piezas del museo que se podr\u00edan considerar obras de arte, en palabras del gu\u00eda. Un cuadro del pintor ecuatoriano V\u00edctor Mideros, elaborado utilizando \u00fanicamente las yemas de sus dedos. Y un cristo tallado en marfil, hecho por un autor an\u00f3nimo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wix-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_2a653efddc5f40df9fa509e1b3cfe75f~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"577\" height=\"648\" style=\"max-width:100%;height:auto;\" \/><\/figure>\n<p>Imagen de los actos de traslado de las joyas a su actual sitio de exhibici\u00f3n. <\/p>\n<p>Foto: Pa&#8217; que vea Oriente. <a href=\"https:\/\/paqueveaoriente.com\/corona-de-la-paz-ya-fue-trasladada-al-museo-de-arte-de-rionegro-mar\/\" target=\"_blank\"><u>Vea la galer\u00eda completa AQU<\/u><\/a><u>\u00cd<\/u>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>La Corona de C\u00f3rdova<\/h3>\n<p>El nueve de septiembre de 1799 naci\u00f3 en una vereda de Rionegro Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdova; en el mismo lugar donde est\u00e1 establecido el municipio de Concepci\u00f3n en la actualidad. Est\u00e1 transformaci\u00f3n ha generado diferentes disputas a lo largo de los a\u00f1os entre los historiadores de los municipios por el lugar natal del libertador. A los siete a\u00f1os, la familia de C\u00f3rdova migra a San Vicente y posteriormente se asientan en Santiago de Arma Rionegro, donde El h\u00e9roe de Ayacucho pasa el resto de su ni\u00f1ez y juventud antes de partir a la campa\u00f1a libertadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde los diecis\u00e9is a\u00f1os C\u00f3rdova particip\u00f3 en las batallas m\u00e1s decisivas de la independencia: la de rio Palo en 1815, la de Cuchilla de Tambo en 1816, la de Apure en 1819, la de Chorros Blancos en 1820 (vital para imponerse en Boyac\u00e1). Posteriormente, el 9 de diciembre de 1924 se proclama como el h\u00e9roe de Ayacucho en una de las m\u00e1s grandes batallas de la historia, acorralando al Virreinato espa\u00f1ol en Per\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arteaga se emociona hablando de C\u00f3rdova, la explicaci\u00f3n es casi dramat\u00fargica, \u201cel verdadero libertador de Antioquia\u201d, enorgullecido, levantando los brazos. Se presume que la de Ayacucho, era una batalla perdida desde el planteamiento: los espa\u00f1oles estaban en la parte alta de la cordillera y los independentistas miraban desde abajo, en la planicie. Pero C\u00f3rdova se anuncia diciendo: \u201carmas a discreci\u00f3n, paso de vencedores\u201d, el Custodio afirma con toda certeza que se trata de la primera vez que se dice esta frase en una batalla y espera que le crea, y embiste con \u00e9xito a las tropas del Virrey obligando a los realistas a capitular.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sucre confes\u00f3 como consecuencia de la batalla 370 muertos y 609 heridos. Mientras que el Ej\u00e9rcito Realista estim\u00f3 1800 muertes y 700 heridos. Dice Arteaga que al finalizar la batalla, el Comandante Sucre se quita las charreteras (que son los bordados que llevan los militares en los hombros de sus chaquetas), se las pone a C\u00f3rdova y lo nombra General de Divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando Bol\u00edvar entra a La Paz, es proclamado como libertador y lo coronan con una guirnalda elaborada en 18 quilates de oro y m\u00e1s de doscientos diamantes. Est\u00e1 compuesta por dos hojas entrelazadas, una de laurel y la otra de palma. S\u00edmbolos de la cultura griega y de la cultura jud\u00eda, debido al fanatismo religioso que abundaba en Bolivia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La coronaci\u00f3n concluy\u00f3 con largas fiestas. En medio de la noche, Bol\u00edvar quiso reconocer la labor de Sucre y le otorg\u00f3 la corona. Este la rechaz\u00f3 y respondi\u00f3 diciendo que quien la merec\u00eda realmente era C\u00f3rdova, pues hab\u00eda sido el h\u00e9roe de la batalla clave. Cuenta la leyenda, porque ninguno se anima a asegurar, que entre Sucre y Bol\u00edvar coronaron a C\u00f3rdova en medio de esa noche de fiesta. Un mes despu\u00e9s, en Septiembre de 1825, Jos\u00e9 Mar\u00eda le regala la corona a la Ciudad de Santiago de Arma Rionegro, por medio de una carta en la que nombra al municipio como su tierra natal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante 58 a\u00f1os la diadema se pas\u00f3 entre las manos de las familias prestantes y celebres del municipio, hasta la fundaci\u00f3n del Banco Oriente en 1883. El banco se comprometi\u00f3 al cuidado y exposici\u00f3n del tesoro hist\u00f3rico dedicado a la ciudad. A partir de 1964, el Banco de Oriente pas\u00f3 a tener numerosas transformaciones que terminaron derivando en su compra por parte del Banco Santander, quien segu\u00eda cuidando la corona en 1999.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda, Arteaga entraba y sal\u00eda de la catedral del parque cuando se encontr\u00f3 con una fila de camiones que estaban siendo cargados de cajas por trabajadores del banco. Cuando fue a preguntar si hab\u00edan cerrado el banco, le respondieron que iban a terminar con el museo. En ese entonces, \u00c1lvaro ya llevaba m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os metido en el museo, no hab\u00eda muchas m\u00e1s personas interesadas por la historia en el pueblo. Se meti\u00f3 a lo oficina del gerente del banco. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Se\u00f1or, disculpe, \u00bfpor qu\u00e9 se acab\u00f3 del museo?<\/p>\n<p>-\u00bfY qui\u00e9n es usted?<\/p>\n<p>-Yo soy \u00c1lvaro Arteaga, el que maneja all\u00ed el Museo de Arte Religioso.<\/p>\n<p>-Vea, muy f\u00e1cil. Yo tengo orden desde gerencia nacional de enviar todas estas cosas a Bogot\u00e1. No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00e1n con eso. Tenga la bondad y ret\u00edrese.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1lvaro, que toda la vida hab\u00eda sido <em>gomoso <\/em>con la historia, sali\u00f3 corriendo para la Alcald\u00eda donde Hugo Casta\u00f1o. Entr\u00f3 r\u00e1pido, sin cita, como a la oficina de un amigo. Porque era un amigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Hugo, se est\u00e1n llevando el museo del Banco de Oriente.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00d3MO AS\u00cd?, salt\u00f3 el ex alcalde y se par\u00f3 de la silla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Arteaga pas\u00f3 a notificar en la Personer\u00eda y luego en Procuradur\u00eda &#8211; Explica d\u00f3nde quedaban las dos en esa \u00e9poca. &#8211;  Hicieron un reclamo para identificar cu\u00e1les de las piezas eran propiedad del pueblo de Rionegro, entre las que figuraba la corona, un retrato de Jos\u00e9 Mar\u00eda pintado sobre marfil, un relicario que ten\u00eda Fanny Henderson; novia de C\u00f3rdova, y otras piezas. Se realiz\u00f3 un acta de entrega, firmada por los funcionarios p\u00fablicos. Desde ese momento, \u00c1lvaro Arteaga pas\u00f3 a ser el custodio de la corona, pensando el Museo de Arte Religioso como lugar propicio para su cuidado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los estudiantes de Las Cuchillas de San Jos\u00e9 siguen impert\u00e9rritos, aunque a veces sueltan lentas carcajadas. \u201cYa, vea la hora, acabamos\u201d, dice uno, se\u00f1alando la mu\u00f1eca sin reloj. \u00c1lvaro se r\u00ede, los ignora. Las tres visitantes terminan el recorrido y se despiden. El gu\u00eda les ofrece cartoncitos con fotos de la Corona de C\u00f3rdova y las invita a ir al MAR, donde ahora se exhibe la corona, bajo la plazoleta principal. Les explica que ten\u00eda tantos cartoncitos desde que la ten\u00eda como custodio que todav\u00eda no se le han terminado, entonces que no ve de otra que seguir entreg\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En noviembre de 2017, la alcald\u00eda de Andr\u00e9s Juli\u00e1n Rend\u00f3n present\u00f3 al nuevo parque de Rionegro, bautizado como la Plaza de la Libertad. Tras dos a\u00f1os de remodelaci\u00f3n, se entreg\u00f3 un espacio p\u00fablico con zona verde, comercial y de descanso; rodeado por m\u00e1s de 60 \u00e1rboles. La inversi\u00f3n fue cercana a los 22.000 millones de pesos y en el 2018 se estren\u00f3 el Museo de Arte de Rionegro (MAR), donde la administraci\u00f3n pretend\u00eda exhibir los objetos hist\u00f3ricos del municipio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La \u00faltima carta que envi\u00f3 la alcald\u00eda, en ese entonces, era una amenaza al Obispo y al encargado del Museo de Arte Religioso con demandarlos penalmente si no entregaban la corona junto con otras 32 piezas. \u201cEl obispo llam\u00f3, hubo reuni\u00f3n del sanedr\u00edn a nivel diocesano y finalmente me dijeron que ten\u00eda que entregar la corona, porque ellos no se planteaban entrar en una disputa legal\u201d, explica calmado Arteaga, y luego se altera como si estuviera en la sala donde discuti\u00f3 hace tres a\u00f1os: \u201c\u00bfPero es que qui\u00e9n de ustedes recibi\u00f3 algo?, \u00bfcu\u00e1l de ustedes firm\u00f3 alg\u00fan acta?, fui yo quien recibi\u00f3 todo eso\u201d. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A finales de diciembre de 2019, el destino de la corona fue devuelto al municipio, mismo al que C\u00f3rdova hab\u00eda regalado siglos atr\u00e1s. Arteaga batall\u00f3 hasta el final, reuni\u00f3 6 300 firmas para evitar que trasladaran el tesoro hist\u00f3rico, pero la carta escrita por Jos\u00e9 Mar\u00eda era irrefutable, la corona era del pueblo (m\u00e1s bien del alcalde de turno). El custodio argumentaba que el Museo de Arte Religioso hab\u00eda hecho de buena manera la tarea de exhibir y cuidar las piezas, adem\u00e1s del evidente abandono que tuvo el municipio con la corona durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 les dio el despertar por la corona despu\u00e9s de tanto tiempo?<\/p>\n<p>-El ego de ese tipo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s va a ser?, responde moviendo las manos, mostr\u00e1ndome la obviedad de la pregunta y luego complementa:<\/p>\n<p>-Pero \u00e9l quer\u00eda\u2026 \u00e9l quer\u00eda llevar a \u00c1lvaro Uribe all\u00e1, para que visitara su museo y ah\u00ed lo tiene. \u00bfYa lo vio?<\/p>\n<p>-S\u00ed, ya estuve. Est\u00e1 la corona. \u00bfY las otras 32 piezas?<\/p>\n<p>-Ah\u00ed tiene papito, -responde con iron\u00eda.- Est\u00e1n guardadas. Que para la casa de la convenci\u00f3n, que le est\u00e1n escribiendo el guion desde hace cuatro a\u00f1os y vea que nada. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los estudiantes de Las Cuchillas de San Jos\u00e9 comienzan a marcharse lentamente, \u00c1lvaro les dice que salgan de a dos y que no interrumpan la eucarist\u00eda que acaba de comenzar. Antes les hab\u00eda dicho que ma\u00f1ana les firmaba las horas de trabajo de hoy. No hicieron nada en toda la tarde. Tal vez, el cuidador ten\u00eda raz\u00f3n cuando dijo que a los j\u00f3venes no nos interesaba nada de eso. Aunque no podr\u00eda culparlos, la c\u00e1tedra de Historia dej\u00f3 de ser una materia aut\u00f3noma en 1984 y en 1994 desapareci\u00f3 del plan de estudios de formaci\u00f3n b\u00e1sica educativa en el estado social de Colombia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No fue sino hasta el 20 de enero de 2020 que se implement\u00f3 la ley 1874 de 2017, en la que se establece que Historia de Colombia debe ser obligatoria en todos los colegios del pa\u00eds. \u00a1La historia de la naci\u00f3n!, veinticinco a\u00f1os fuera del aula de clases. Me volteo y le pregunto a \u00c1lvaro por el pasado. Cierra los ojos y responde, sereno, pero con pasi\u00f3n: \u201cSi no sabemos la historia perdemos nuestra identidad, y si perdemos la identidad\u2026 es tierra de nadie\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una bolsa de manila lleg\u00f3 al custodio de \u00c1lvaro Arteaga una guirnalda elaborada en 18 quilates de oro. 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