{"id":998,"date":"2025-11-12T17:22:18","date_gmt":"2025-11-12T17:22:18","guid":{"rendered":"http:\/\/3"},"modified":"2025-11-12T17:22:18","modified_gmt":"2025-11-12T17:22:18","slug":"el-primer-cuarto-de-siglo-de-la-plaza-que-le-dio-forma-a-ciudad-botero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ncontexto.com\/?p=998","title":{"rendered":"El primer cuarto de siglo de la plaza que le dio forma a Ciudad Botero"},"content":{"rendered":"<p><em>La Plaza Botero naci\u00f3 como s\u00edmbolo de una transformaci\u00f3n urbana y logr\u00f3 el prop\u00f3sito de atraer visitantes del pa\u00eds y del mundo, pero se convirti\u00f3 en el espacio que habitan quienes trabajan y viven de ella, lo que la vuelve en una fuente de historias de la ciudad desde hace 25 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Juan Jos\u00e9 Yath \/ <\/em><a href=\"mailto:juan.granadosg@upb.edu.co\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer\"><em>juan.granadosg@upb.edu.co<\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entrar a la Plaza Botero desde el viaducto del metro es ser recibido por algunas de las 23 esculturas que hay del artista que da nombre al lugar. Junto a ellas, hay puestos de comerciantes extendidos en diferentes zonas de la plaza. Los productos van desde souvenirs, im\u00e1genes de las pinturas de Botero, surtidos de comida, fotograf\u00edas y hasta personas de restaurantes cercanos para mostrar la carta de los almuerzos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La explanada qued\u00f3 donde a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda negocios tradicionales del centro, principalmente litograf\u00edas y algunos billares reconocidos, una manzana completa que desapareci\u00f3 como parte de un proceso de transformaci\u00f3n que buscaba una nueva ciudad, una tocada por el arte y espec\u00edficamente la obra del de uno de los nombres m\u00e1s reconocidos en la materia: Fernando Botero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al Museo de Antioquia ya le hab\u00eda hecho varias donaciones, hasta que a finales del siglo XX se decidi\u00f3 a entregar parte importante de su obra para que fuera expuesta en su pa\u00eds. Su propuesto tuvo m\u00e1s eco en Bogot\u00e1 que en su regi\u00f3n natal y fue cuando ya se hablaba de las obras que iban para la capital, cuando gestores culturales y empresarios de la regi\u00f3n, liderados por Pilar Velilla, pusieron el entonces llamado Museo de Zea a disposici\u00f3n de la idea del artista pict\u00f3rico colombiano con m\u00e1s proyecci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que la obra de Botero tuviera un espacio adecuado, deriv\u00f3 en el cambio de sede y de nombre de la instituci\u00f3n, llamada desde entonces Museo de Antioquia. En la antigua sede del gobierno municipal se transformaron oficinas y salas de reuniones en galer\u00edas de arte. Los negocios y paseos comerciales de la manzana en frente dieron paso al museo a cielo abierto que es hoy la plaza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-video-embed\" style=\"margin:24px 0;\"><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/JlYqmTQztak\" width=\"100%\" height=\"420\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen loading=\"lazy\"><\/iframe><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/JlYqmTQztak\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La plaza de la que naci\u00f3 Ciudad Botero hace un cuarto de siglo<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Un lugar de trabajo<\/h3>\n<p>Lo que se concibi\u00f3 primero como un atractivo tur\u00edstico se pens\u00f3 tambi\u00e9n como un espacio que dar\u00eda oportunidades de sostenimiento econ\u00f3mico. Ninguna proyecci\u00f3n seguramente contemplar\u00eda el modo en que hoy decenas de personas trabajan al tiempo que disfrutan en primera fila la forma en que la plaza y sus esculturas cautivan a los visitantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Marco Antonio Londo\u00f1o es Gu\u00eda tur\u00edstico de Ciudad Botero, quien en sus descansos se sienta cerca a los comerciantes para hablar, en medio de la costumbre de ver personas de distintos or\u00edgenes, no solo fuera de Medell\u00edn y Antioquia, sino del pa\u00eds. \u201cEs un museo abierto al mundo\u201d, como la describe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHay personas con las que yo he tenido la oportunidad de compartir, que son personas que vienen desde pa\u00edses que yo nunca he escuchado y vienen solamente con un prop\u00f3sito, interactuar con las esculturas\u201d, resalta Londo\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos de los trabajadores de la plaza est\u00e1n organizados y amparados por una organizaci\u00f3n llamada Asobotero. Alberto \u00c1vila es su representante legal, la persona que habla en nombre de sus compa\u00f1eros con los que a menudo conversa. Enfatiza que uno de los compromisos que tiene el colectivo es mantener la plaza limpia, ya que no solo es un campo de baldosas y esculturas, sino que cuenta con zonas verdes a su alrededor con diferentes tipos de plantas, adem\u00e1s de fuentes que le dan variedad al paisaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su posici\u00f3n de representante y tambi\u00e9n de l\u00edder social, \u00c1vila reconoce el impacto econ\u00f3mico en sus compa\u00f1eros agremiados: \u201cLa plaza de Botero ha sido una rentabilidad muy, muy buena para nosotros los vendedores e independientes, con la cual nosotros salimos de un d\u00eda a d\u00eda a trabajar y la plaza de Botero ha sido una bendici\u00f3n y es un legado muy hermoso que nos dej\u00f3 el maestro Fernando Botero\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su rutina transcurre a veces en uno de los puestos comerciales con bancas del sector. Trata de gestionar las necesidades de sus compa\u00f1eros con quienes comparte el d\u00eda a d\u00eda. Una de ellas es que \u201cen vez de pronto de desestimar al ventero, ubicarlos, organizarlos y ponerles un m\u00f3dulo a los venteros que tienen el manejo dentro de la plazoleta. Darles un trato digno y algo bonito para ellos, como son los m\u00f3dulos que siempre estamos pidiendo\u201d, dice \u00c1vila.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Unos metros m\u00e1s all\u00e1, en uno de los bancos p\u00fablicos junto a un \u00e1rbol, se sienta con frecuencia Claudia Ocampo, al lado de sus termos con tinto que vende a quienes circulan. Ella antes se dedicaba a vender caf\u00e9 y peri\u00f3dicos junto a un sem\u00e1foro, un trabajo agotador que le obligaba a estar todo el d\u00eda parada bajo el sol. Es una \u00e9poca que ahora ella cuenta con el \u00e1rbol d\u00e1ndole sombra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los tintos, Ocampo ejerce como trabajadora sexual. Los ingresos que ella recibe en total var\u00edan con el d\u00eda. \u201cPues hay veces bien, otras veces mal. No s\u00e9, que a veces viene mucha gente, otra vez no viene casi. El tiempo, a veces la lluvia no deja trabajar\u201d, menciona Ocampo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, reconoce que gana m\u00e1s que cuando trabajaba al lado del sem\u00e1foro. Desde el banco donde se sienta se puede ver las esculturas de un hombre y una mujer que se miran de frente, llamadas \u201cAd\u00e1n y Eva\u201d. Cuando su hijo era peque\u00f1o, los dos pasaban a veces por la plaza luego de recogerlo de una guarder\u00eda cercana y, al pasar por la escultura de la pareja, el ni\u00f1o dec\u00eda que eran pap\u00e1 y mam\u00e1, un recuerdo con su hijo que ella atesora. De eso hace 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Caminando en direcci\u00f3n a los bordes del Museo se sienta Marisol Rueda junto a otros compa\u00f1eros con los que pasa el rato. Ella tambi\u00e9n es trabajadora sexual y desde su ubicaci\u00f3n tiene la vista de casi todo el parque, incluyendo una fuente y la ahora peatonal Carrera Carabobo, por la que no dejan de circular en ida y vuelta una mezcla entre turistas, ciclistas y peatones que hacen diligencias o trabajan en los alrededores. A Rueda le gustan las esculturas y c\u00f3mo los turistas llegan y disfrutan de ellas, junto a lo organizado que es el parque, comparado con otras zonas del Centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEste parque me parece que es como un parque muy organizado, porque, si van al parque de Berr\u00edo, eso all\u00e1 es como si fueran cantinas, ese desorden, eso all\u00e1 con esas chazas, todo el mundo bebiendo, eso no parece como un parque all\u00e1, me parece horrible. Entonces, el parque m\u00e1s organizado es el Botero\u201d, menciona Rueda.<\/p>\n<p>\u201cBueno, y no me gusta que est\u00e9n sacando a las mujeres que est\u00e1n trabajando ac\u00e1, porque igual no nos est\u00e1n dando nada y esto es un parque normal [\u2026] Entonces, si no quieren que uno no est\u00e9 ac\u00e1, pues que le den algo a uno\u201d, menciona. Entre las personas que se dedican al trabajo sexual se han producido roces, especialmente entre personas nacionales y migrantes, como uno de los principales problemas de convivencia en el sector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"wix-gallery\" style=\"display:grid;grid-template-columns:repeat(auto-fit,minmax(220px,1fr));gap:12px;margin:24px 0;\">\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_06bc05c4a8154abab5380c428fff5d0b~mv2.jpg\" width=\"1097\" height=\"481\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_5926a73acac346a294d3319adc934d0c~mv2.jpg\" width=\"1077\" height=\"472\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_9cf84a53ed5f4ece91a363b2a3c1c0d4~mv2.jpg\" width=\"1287\" height=\"564\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_9e7a649de41d40c4894b81a4b875a849~mv2.jpg\" width=\"1280\" height=\"562\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_96028090f60c45f7976d208cd4ee57e0~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1b3b035b6f504f53940d561e225d48e1~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_3a452d74a47047cfac4474393ee2d933~mv2.jpg\" width=\"1077\" height=\"473\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_52b9152f25f348f28698ab9b71020c08~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_1a0c7bc8ec114546b952c24f43945b7d~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_b262511651c742b3a9680674b2ffc97a~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<figure style=\"margin:0;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ncontexto.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/e8a84d_4faf5499b9ce43fe96369ce63fa28540~mv2.jpg\" width=\"1347\" height=\"591\" style=\"width:100%;height:auto;display:block;\" loading=\"lazy\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<p><em>Escenas y detalles de la vida en Plaza Botero, el eje de Ciudad botero. Fotos: Juan Jos\u00e9 Yath<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Otros trabajadores del sector<\/h3>\n<p>Aun as\u00ed, trabajar en Ciudad Botero le ha brindado a Rueda y a sus compa\u00f1eros diferentes beneficios, desde la entrada gratuita al Museo, hasta participar en varios proyectos que maneja esta entidad. Uno de ellos es <em>La Banca Azul<\/em>, una iniciativa de mediaci\u00f3n de lectura, escritura y oralidad, con apoyo de la Fundaci\u00f3n para educaci\u00f3n y la cultura MUV. Se encuentra al lado de las escaleras hacia el museo. La figura que la simboliza es de una bancacicleta para representar los veh\u00edculos de venta ambulante. La persona que lo coordina es Juan David Lopera, quien tambi\u00e9n es coordinador de gesti\u00f3n del conocimiento del \u00e1rea de educaci\u00f3n del museo. Su compromiso por el contacto con las personas de la plaza le ha vuelto muy cercano a varios de quienes trabajan all\u00e1, por lo que no se puede pasar por la plaza sin al menos hacer varios saludos cordiales en el proceso: es uno de los puentes entre quienes habitan el espacio y el Museo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[En La Banca Azul] se median procesos de lectura, escritura de oralidad en di\u00e1logo con las colecciones y obras del museo, tanto las obras de arte de la colecci\u00f3n como las obras y materiales que est\u00e1n disponibles en la biblioteca. Entonces por eso me parece importante que vengamos ac\u00e1, porque ac\u00e1 es donde t\u00fa vas a tejer el di\u00e1logo con algunas de las personas que constantemente habitan, viven y tambi\u00e9n sobreviven en la plaza Botero\u201d, explica Lopera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rueda es una de las que participan seguido en las actividades, que le da la bienvenida a quienes se mantienen en la plaza, as\u00ed como a turistas o visitantes que se interesen al ver una carpa con un veh\u00edculo parecido a una bicicleta llevando una vitrina de libros. Es un peque\u00f1o espacio que integra a las comunidades una o dos veces por semana por medio del arte para leer, conversar e incluso realizar escritos. En una de las jornadas tocaron el tema de la fantasmagor\u00eda y colgaron textos e ilustraciones hechas a mano por los participantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Erika Petro tambi\u00e9n es mediadora en el equipo de la Banca. Parte del trabajo es estar en la plaza y recibir a quienes vengan para las actividades, a la vez que observa sus alrededores y ve el flujo de personas de diferentes lugares, clases sociales, profesiones, etc. Es entonces un espacio de convergencia, \u201cpara leer lo que sucede con toda la diversidad, porque como confluye tanta gente, confluyen historias de diferentes clases sociales, de diferentes lugares del valle, como que es un lugar de encuentro [\u2026] El hecho de que el proyecto se d\u00e9 en la plaza Botero nos da la perspectiva y la posibilidad de hacer lectura, escritura y oralidad con gente de una diversidad, pues, muy plural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Museo de Antioquia tambi\u00e9n organiza el evento <em>Vive la Plaza<\/em>, que durante varios d\u00edas ofrece eventos para integrar a la poblaci\u00f3n alrededor de la plaza, lo cual tambi\u00e9n genera roces por el uso del espacio que usualmente ocupan los venteros. Desde talleres, m\u00fasica y pel\u00edculas, hasta conversatorios abiertos al p\u00fablico hacen parte de la agenda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su labor de coordinador con el equipo de educaci\u00f3n, Lopera tambi\u00e9n frecuenta la Casa del Encuentro, antigua sede del Museo, separada solo por un corredor. All\u00ed se encuentra una biblioteca abierta al p\u00fablico y un centro de documentaci\u00f3n sobre diferentes temas. El equipo realiza diferentes talleres en los que tambi\u00e9n participan quienes habitan de alguna forma la plaza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vilma Beatriz Saraque, conocida tambi\u00e9n como \u201cLa Pinky\u201d, es part\u00edcipe de los talleres, especialmente el de derechos humanos. Ella es trabajadora sexual y a veces pasa por la plaza, porque frecuenta m\u00e1s la cercana Iglesia de la Veracruz. Considera que estas actividades han sido un espacio de aprendizaje y ayuda para ella, quien ha sido v\u00edctima de violencia y discriminaci\u00f3n en diferentes momentos. Cuenta que, con la formaci\u00f3n que recibe, ella aboga por un mayor respeto entre todos, as\u00ed como mejor escucha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para la Pinky estas habilidades son un reto en su condici\u00f3n. \u201cPorque por la noche no se ve aqu\u00ed nadie, muy pocos [polic\u00edas] y siempre lo miran a uno como el ave rapi\u00f1a\u201d. No obstante, sus gestos dan cuenta de su buen humor, as\u00ed como el toque de estilo que le dan sus gafas sin lentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro del equipo de educaci\u00f3n tambi\u00e9n se encuentra como mediador Juan Carlos G\u00f3mez, quien denomina este trabajo como el ser un \u201cpuente\u201d. Ese nexo para hacer que personas que transitan de forma permanente o pasajera por la plaza se conecten con las obras del museo. \u00c9l tambi\u00e9n es conocedor de lo que signific\u00f3 la plaza para el sector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuando llega Ciudad botero, no solamente transforma el espacio p\u00fablico, sino que tambi\u00e9n transforma las din\u00e1micas de comunicaci\u00f3n que tiene el museo con sus alrededores. A partir de ese momento se empieza a ejecutar el programa Museo 360 que se pregunta qui\u00e9nes son los vecinos, c\u00f3mo los podemos impactar\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En sus 3 a\u00f1os trabajando en el museo, Juan Carlos aprendi\u00f3 de los puntos de vista de personas con distintos trasfondos con las que tiene contacto dentro de la plaza. \u201cHabitar y persistir en la plaza con los programas del Museo me ha permitido personalmente ser mucho m\u00e1s emp\u00e1tico y tener una dosis de humanidad en estos discursos, los planes acad\u00e9micos que tienen que ver con las artes\u201d, cuenta. G\u00f3mez ha sido testigo de los contrastes entre lo que era la plaza ahora de c\u00f3mo era a\u00f1os atr\u00e1s. Conserva el recuerdo de peque\u00f1o de pasar por la carrera Carabobo en bus cuando todav\u00eda circulaban veh\u00edculos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto al futuro, el Museo tiene pensado expandir Ciudad Botero hasta el espacio del parqueadero de la entidad y con ello tener mayor conexi\u00f3n con otras plazuelas del sector. \u201cCrear entonces un espacio p\u00fablico continuo que trate comunicarse con la plaza Zea [Francisco Antonio Zea] y posteriormente sobre otras plazas que miran hacia la Plaza Minorista [\u2026] Es pensar una extensi\u00f3n de la Plaza Botero hacia ese costado occidental\u201d, se\u00f1ala la directora Mar\u00eda del Rosario Escobar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciudad Botero es entonces un espacio de convergencia de diferentes or\u00edgenes, de diversas pol\u00e9micas en torno a cuestiones que a todos interesan. Esa notoriedad qued\u00f3 en evidencia durante el encerramiento de 2023, un mal llamado \u201cabrazo\u201d que rode\u00f3 la plaza con vallas para disminuir la inseguridad. Para entrar tocaba pasar por un control de la Polic\u00eda y el aspecto o las supuestas intenciones pod\u00edan generar prejuicios y, tal vez, la negaci\u00f3n de la entrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su visi\u00f3n de futuro, la directora Escobar ratifica la condici\u00f3n actual de la plaza, de ser \u201cabierta, libre y democr\u00e1tica \u201c. Y aunque reconoce que pueden controlar todas estas situaciones sin el apoyo de los organismos p\u00fablicos, el Museo act\u00faa para mantener el car\u00e1cter de referente tur\u00edstico y cultural, que incluir\u00eda proporcionar un espacio c\u00f3modo para estar. En ese prop\u00f3sito han logrado sumar a la comunidad alrededor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Raz\u00f3n le da el hecho de que las tensiones no han frenado a la plaza de ser uno de los puntos de visita m\u00e1s populares en la capital antioque\u00f1a. Un lugar que, como dice \u00c9rica sirve \u201cpara leer a Medell\u00edn, al Valle de Aburra\u201d, e incluso, \u201cleer a Colombia\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Plaza Botero naci\u00f3 como s\u00edmbolo de una transformaci\u00f3n urbana y logr\u00f3 el prop\u00f3sito de atraer visitantes del pa\u00eds y del mundo, pero se convirti\u00f3 en el espacio que habitan quienes trabajan y viven de ella, lo que la vuelve en una fuente de historias de la ciudad desde hace 25 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[22,34,43],"class_list":["post-998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-ciudad","tag-empleo-1","tag-medellin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ncontexto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}