Autor: c0ms0ci@l_UPB

  • “¿Cómo negar que estamos llenos de hombres y que ellos están llenos de mujeres?”: Luz Imelda Ochoa

    A las seis de la tarde del viernes, el sexto piso de la Gobernación de Antioquia parece la sala de un hospital abandonado. El largo pasillo se abre desde las puertas de vidrio hasta un punto inalcanzable para la vista, las sillas empotradas en la pared de la derecha permanecen vacías y los recepcionistas —una mujer joven y distraída por la Secretaría de las Mujeres y un hombre de chaleco por la de Productividad y Competitividad— lucen como zombies mal remunerados.

     

    —Hasta mañana… hasta la vista… hasta mañana —canta una mujercita gruesa mientras sacude la coleta de cabello rojizo que cuelga de su cabeza y desaparece en los ascensores a la salida de la oficina.

     

    A pesar de todo, el letargo del fin del día aún no se ha extendido por todo el recinto; acompañada por un cuadro de pinturas de colores y unas letras recortadas en la pared que forman la palabra “Triunfo” —con una carita feliz encima de la “i”—, la secretaria de las Mujeres de Antioquia no ha dejado de mover cosas, recibir llamadas y atender citas. Sin importar la jornada, los grandes ojos de Luz Imelda Ochoa Bohórquez, la cirujana que llegó a ser concejal de Bello en el 2008, siguen rebozando energía.

     

    En el 2008, Luz Imelda Ochoa empezó a incursionar en los espacios de poder como presidenta del Concejo de Bello.

    Foto: Gobernación de Antioquia.

     

    —Yo no soy practicante ni religiosa, pero yo creo en el ser humano y en su capacidad de trascender de su biología.

     

    La voz de Luz Imelda hace ecos entre las paredes mientras ella se explica; para la secretaria de las mujeres, cada tipo de división social, cultural y política se sustenta en el concepto de la evolución. Sin creer en juicios de valor, ella argumenta que todo suceso humano tiene una causa natural y un efecto progresivo. Y la participación política de las mujeres, como la brecha más grande en el mundo, no hace la excepción.

     

    —Por la evolución, llegamos hasta donde estamos; en un esquema que se heredó transgeneracionalmente, que está incorporado en los programas neurológicos de comportamiento y que inclusive tiene marcas genéticas en los humanos. Esa es la polaridad, la teoría de que todo tiene su opuesto: hombres y mujeres, blancos y negros, pobres y ricos. Aun así, en comparación con todos los siglos de discriminación y desigualdad, hemos avanzado en los últimos 120 años, y mucho. Empezando con los hombres, estábamos en un concejo de solo hombres, ¿acaso no fueron ellos los que empezaron a votar para que hubiera mujeres?

     

    De esta forma, se pueden rescatar las palabras de Aura López: todo ha sido cuestionado por el feminismo: lo familiar, lo doméstico, lo cultural, lo laboral, lo religioso, lo sexual, lo histórico y, es casualmente a esa tarea de lucidez y de lucha, a lo que se deben los espacios que hemos venido conquistando a través de la historia. Luz Imelda asegura: —Es que estamos construyendo juntos una sociedad más evolucionada; despacio, pero vamos por una sociedad de iguales.

     

    Haciendo un recorrido por la historia de la ciudad, la tardanza se convierte en uno de los aspectos más llamativos en la implementación de acciones por la equidad de género. De acuerdo con un análisis de la Alcaldía de Medellín, las problemáticas femeninas solo adquieren legitimidad pública en 1990 y, pasados diez años, la administración municipal materializa soluciones para ellas con la creación de la Subsecretaría Metromujer (2002) y el ascenso de esta al rango administrativo de Secretaría (2007) —siete años después de haber sido fundada la Secretaría de Mujeres de la Gobernación de Antioquia—.

     

    Luz Imelda exhala con fuerza, hace un gesto hacia sí misma y continúa: —Para estar donde estoy, he recibido ayuda de toneladas de hombres: mi papá, mi abuelo, mi hijo, mi exesposo, mis amantes, mis amigos, mis funcionarios, mis profesores… ¿cómo negar que estamos llenos de hombres y ellos están llenos de mujeres? Todos nos acompañamos en el proceso de evolución. Solo hay que acostumbrarnos a la idea de que somos diferentes, pero iguales. Claro que, en la política, por ser la instancia del poder, es más difícil.

     

    —Hemos podido incursionar en todas las cosas en las que no somos tan amenazantes; derecho en la salud, educación, adquisición de bienes… en todo. Siempre se podrá montar otra empresa de hombres y mujeres y siempre se podrá acceder a una universidad, pero los cargos públicos son más limitados numéricamente y si los hombres pierden esos cupos… ¿quiénes los ganan? Mujeres. Ahí es donde ellos se han negado, entonces nosotras nos encontramos con violencia política, techos de cristal, pisos pegajosos…

     

    En los últimos meses la Gobernación de Antioquia ha formado en participación política y electoral alrededor de 470 mujeres en la denominada Escuela Política Pa’ Mujeres; de estas, 420 se perfilan como candidatas para el 2019. Luz Imelda Ochoa, quien es líder del programa, explica que, más allá de la competencia masculina, el verdadero reto para las mujeres es luchar contra la culpa de salir de sus casas y el miedo de ser señaladas. Pero eso no es todo: estas dificultades son constantes, nunca se superan del todo; una vez que ellas alcanzan un cargo decisorio, el siguiente paso es conservarlo.

     

    —Los hijos solos, el trabajo político, el marido que se siente en una condición de inferioridad; normalmente hay muchas separaciones de matrimonios para las mujeres que avanzan en la política. Todo esto tiene un costo y hay muchas que, frente a lo que están “perdiendo” y lo que están viviendo al interior de sus hogares, se preguntan: “¿Esto sí vale la pena?”. Para nosotras, ese es el momento crucial de soltar todo. Muchas se han ido. Por eso, este año hemos diseñado un mecanismo para estar ahí con ellas y decirles: “Sí, sí vale la pena”.

     

    Luz Imelda Ochoa Bohórquez sonríe, hace una seña para pedir silencio a su hijo, quien acaba de llegar a la oficina, y concluye: —El tema se llama poder y hay que ponerlo en boca de hombres y mujeres, que tengan la posibilidad de decir: “Está bien tener poder para liderar”. Muchos humanos somos líderes, pero hay unos que debemos tomar decisiones. Y así somos los políticos: imprescindibles, necesarios, divinos… pero putiados, mal vistos, corruptos. El poder es una belleza y, por eso, los políticos deberíamos ser lo mejor de lo mejor.

     

     

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  • “Empezar desde un partido siempre va a ser más cómodo”: Sonia Vásquez

    A unos pasos de la Fundación Universitaria de Bellas Artes, cerca de la estación del tranvía Pabellón de las Aguas, se alza un letrero verde de letras amarillas encima de lo que pareciera el enrejado de una casa vieja. En él se lee una de las leyendas femeninas más simbólicas en el siglo XX: Unión de ciudadanas de Colombia. Luchar por el derecho al voto y lograr la conformación de organizaciones y entes del Estado que trabajaran el enfoque del género fueron las consignas de la UCC en 1957, que, para entonces, se constituyó en una de las organizaciones pioneras en promover los derechos humanos de las mujeres en Medellín.

     

    Sonia Vásquez inició en la política sin un partido, con la intención de darle voz a los comerciantes de Barrio Triste.

    Foto: cortesía.

     

    Como sucede con la mayoría de las edificaciones de La Candelaria, los muros de la central no son más que ladrillos pesados que exhalan una fuerte presencia con olor a polvo y madera antigua. Después de una larga pausa del timbre eléctrico, se escuchan los pesados pasos de lo que termina siendo una sombra pequeña y abultada al otro lado del oscuro pasillo. A pesar de la expresión cansada en sus ojos oscuros, la vicepresidenta de la Unión de Ciudadanas de Colombia y actual consejera de Participación Ciudadana por Antioquia y Medellín muestra una amplia sonrisa y se acerca a la reja.

     

    Sonia Vásquez Mejía recuerda su incursión en la política desde sus años en la Fundación de Comerciantes del Corazón de Jesús “CORAJE” en Barrio Triste; entonces ella era la directora ejecutiva de la organización y debía hacerle frente, junto a los habitantes del sector, a la incertidumbre provocada por el entonces vigente acuerdo municipal que permitía el desalojo de los comerciantes para la construcción de zonas de edificios. Tan solo después de un paro cívico en 1993 y el lanzamiento de Sonia a la JAL por la comuna 10 y, posteriormente, al Concejo de Medellín, la problemática encontró una solución temporal.

     

    Así se dio el ascenso político de la comunicadora social; desde gerente del Centro y secretaria de las mujeres hasta concejala por la Alianza Social Independiente y candidata para la Cámara de Representantes por el Partido Verde, Sonia Vásquez ha logrado ser una de las mujeres líderes en los espacios de poder y de conciencia femenina.

     

    —En mis inicios, cuando estaba en la JAL, yo prácticamente hacía lo que me daba la gana. Por mucho tiempo participé en la política sin un partido, sin patrones que me dijeran esto o aquello, a mí lo que me interesaba era que, como JAL, trabajáramos intensamente por ellos. —Incitada por los mismos habitantes de su sector y bajo la creencia de que la política debe ser el arte del bien común, su alma de mujer y de revolucionaria no podía permanecer insensible como la de tantos seres egoístas ante el espectáculo doloroso de una humanidad mil veces subyugada y mil veces sacrificada por un capitalismo absorbente y explotador; palabras dirigidas en otro tiempo a María Cano.

     

    Sonia Vásquez ojea una cartilla informativa de la organización mientras sus gruesas manos reposan sobre una mesa de madera oscura. Ya dentro del edificio y después de haber hecho un corto recorrido por las oscuras instalaciones —entre ellas, la biblioteca más completa en el país de investigaciones sobre equidad de género—, la vicepresidenta de la UCC se ha mostrado un poco dispersa y, a pesar de que la hora indica el fin de un día ajetreado, las llamadas, mensajes y visitas ocasionales no han dejado de interrumpirla.

     

    Con recortes de periódico y fotografías antiguas, la UCC recuerda su historia como una de las organizaciones femeninas pioneras de la región. Foto: Cortesía.

     

    —Empezar desde un partido siempre va a ser más cómodo porque ellos son los que dan el aval en el sistema electoral, pero también trae más problemas; la política siempre la han hecho los hombres, entonces a las mujeres siempre nos va a tocar hacer más fila y demostrar más acciones. —Suspira y sus dedos empiezan a jugar con los bordes de las páginas.

     

    —Eso se llama violencia política y siempre nos la han hecho. Tenemos grandes obstáculos por los estereotipos de género; también por los partidos, en los que no hay recomendación, ni plata ni estímulos; y por las pocas acciones afirmativas para la participación ciudadana de las mujeres. Ahora venimos luchando por la Ley de Paridad; para que, a través de los partidos, haya unos sistemas democráticos más fuertes, como la lista cerrada y de cremallera, y en los que realmente haya capacitación y participación de las mujeres. Si no, solo nos usarían para rellenar.

     

    A pesar del funcionamiento de la Ley de Cuotas en el 2000 y de la posterior Ley 1475 de 2011 con la que se pretendía reforzarla, no se ha experimentado, en los últimos años, una notable variación en las brechas de los cargos de dirección entre hombres y mujeres. De acuerdo con un análisis de la Secretaría de las Mujeres de Antioquia, la brecha de género en los cargos decisorios de la Gobernación de Antioquia fue de 27,7% en el 2018, es decir, 2.5 puntos porcentuales más que en el 2001.

     

    El panorama en el resto de los espacios de poder públicos es similar: solo se cuenta con cinco concejalas en Medellín de un total de 21 integrantes y dos diputadas en una Asamblea Departamental de 26. Cifras que, contradictoriamente, van de la mano con el aumento de participación de la población femenina; según la Encuesta de Percepción Ciudadana de Medellín Cómo Vamos, los porcentajes de participación política en el 2019 fueron de 42% por las mujeres y 37% por los hombres.

     

    Nada de ello desalienta a Sonia Vásquez; con sus mechones de cabello rubio y corto desordenados y su conjunto azul, la mujer sigue afirmando que la política lo es todo. La vicepresidenta de la UCC mueve páginas, se levanta, busca cosas y cita los nombres que conforman su propia lista: los de las mujeres que la inspiran. Josefina Valencia, Betsabé Espinal, Piedad Córdoba, Riane Eisler y muchas otras, para quienes ni siquiera existe una placa en el pueblo que las vio nacer o en el sitio en el que se les vio morir.

     

    —Pero también he visto otras que todavía tienen investidura patriarcal, creen que la mejor forma es imponer sus criterios y no entienden el término de equidad de género. Sobre todo, no entienden que el feminismo exige la igualdad en los derechos y que quien piense así automáticamente es feminista. —Recogiendo el postulado de la escritora Aura López, la lucha feminista es, por lo tanto, además de una lucha de orden cultural, una lucha política.

     

    Sonia Vásquez Mejía cierra la cartilla de la organización a la que representa, sonríe cansinamente y dice: —Ahora también hay un movimiento creativo en la ciudad, Estamos Listas, pero es parcialmente democrático; simplemente por hacer parte de un partido político, no me invitaron y me cerraron las puertas. Así nos pasó a mujeres como Rocío Pineda y Teresa Muñoz. Pero les deseo mucha suerte. A ellas y a todas las que quieran meterse en esto. Mucha firmeza.

     

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  • La política para las mujeres CASA DE ESQUINA: NI LA COMPRES, NI LA VIVAS

    El poder de decisión, todo lo que nos define, la capacidad de acción, un frente del desarrollo… hay quienes les gusta definirla así y, a pesar de todo, las palabras quedan cortas para ella. Relegada, prohibida y culpabilizada; para nosotras, las mujeres, la política siempre ha sido como una casa de esquina.

     

    Ningún hombre retrocede

    Sentada detrás de una mesa blanca en la oficina de maestros de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Latinoamericana, Dora Cecilia Saldarriaga Grisales, excoordinadora del Observatorio de Género de la institución y candidata al Concejo de Medellín por el movimiento Estamos Listas, dibuja movimientos con las manos para reforzar sus palabras:

     

    —Muchos partidos vinculan a las mujeres para cumplir con la cuota de género, pero ¿dónde las ubican en términos de la lista?

     

    La adscripción de mujeres en los partidos políticos como rellenos es una discusión que lleva años gestándose en la población femenina; si bien la Ley de cuotas garantiza la participación de ambos géneros, no asegura nada respecto a la capacidad de poder de los nuevos cargos asumidos. Por esta razón, se conformó Estamos Listas: una agrupación de 2.039 mujeres que desean llegar al Concejo de Medellín para poner su propia mirada y voz en los asuntos de ciudad.

     

    —Por lo general, nosotras ubicamos a la vida en el centro y eso nos permite poner la lupa en asuntos que no están en la agenda política: el trabajo de cuidado, el desarrollo sostenible y la educación no sexista —Ella hace una pausa reflexiva, mira sus manos y sus jóvenes ojos marrones sonríen—. Es que lo personal es político, eso es lo que nosotras hacemos; llevar lo político a lo cotidiano y, así mismo, intervenir para que, desde lo cotidiano, las mujeres lleguen a la política.

     

    Lo personal es político es una de las más significativas proclamaciones del feminismo radical de la década de los setenta. De esta forma, para personas como Dora Cecilia Saldarriaga, hablar de mujeres es hablar de autonomía, por lo que se deben garantizar condiciones que les permita actuar y desarrollarse de forma equitativa a los hombres. Así mismo, de acuerdo con Aura López, en la medida en que tomemos conciencia de nuestra propia libertad para decidir, las mujeres estaremos cambiando el mundo. Y cuando el mundo cambia, las leyes, naturalmente, cambian también.

     

    —Qué bueno sería que una mujer diga: “Ay, qué bueno votar por ella”, pero no sucede; aún no somos conscientes de que cuando una gana, ganamos todas… y de que, si una mujer avanza, ningún hombre retrocede. (Lea la entrevista completa con Dora Cecilia Saldarriaga)

     

    Escultura de Olga Inés Arango por los 50 años del voto femenino en Colombia (2007). Foto: Santiago López.

     

    Con mucha firmeza

    Como es usual en las edificaciones de La Candelaria, los muros de la central de la Unión de Ciudadanas de Colombia no son más que ladrillos pesados que exhalan una fuerte presencia con olor a polvo. Mientras el timbre eléctrico parece descansar para retomar el aire, se dibuja de la oscuridad el semblante fatigado de la vicepresidenta de la UCC y actual consejera departamental de Participación Ciudadana.

     

    Sonia Vásquez Mejía interviene en la política desde 1990, cuando se lanza a la JAL de la Comuna 10 sin el apoyo de un partido, pero con el respaldo de los comerciantes de la fundación que entonces dirigía. Ella afirma que, al ser este un entorno que siempre ha sido masculino, las mujeres encuentran más obstáculos y desafíos para participar.

     

    —Eso se llama violencia política, siempre nos la han hecho -niega con la cabeza y continúa-: Ahora venimos luchando por la Ley de Paridad; para que, a través de los partidos, haya unos sistemas democráticos más fuertes como la lista cerrada, con la que se votan por partidos y no por candidatos en específico, y de cremallera, que asegura la alternancia de hombres y mujeres. Si no, solo nos usarían para rellenar.

     

    El panorama en los espacios de poder es desalentador: en Medellín, solo se cuenta con cinco mujeres de 21 concejales que son mientras que, en Antioquia, hay dos diputadas en una Asamblea de 26. Contradictoriamente, estas cifras van de la mano con el aumento de participación femenina; según la Encuesta de Percepción Ciudadana de Medellín, la participación política en el 2019 fue de 42% por las mujeres y 37% por los hombres.

     

    Nada de ello desalienta a Sonia Vásquez Mejía; con su cabello rubio y corto desordenado y su conjunto azul, ella cita los nombres que conforman su propia lista: los de las mujeres que la inspiran. Betsabé Espinal, Piedad Córdoba, Riane Eisler y muchas otras, para quienes ni siquiera existe una placa en el pueblo que las vio nacer o en el sitio en el que se les vio morir —palabras tomadas de Mujeres, historias y sociedades: Latinoamérica, siglos XVI al XXI—.

     

    —Ahora tenemos a Estamos Listas, un movimiento creativo, pero parcialmente democrático; por hacer parte de un partido político, no me invitaron y me cerraron las puertas. Así nos pasó a mujeres como Rocío Pineda y Teresa Muñoz. Pero les deseo mucha suerte. A ellas y a todas las que quieran meterse en esto. Mucha firmeza. (Lea la entrevista completa con Sonia Vásquez)

     

    Lentas, pero seguras

    Camuflada entre las casitas de las calles residenciales de Prado Centro, se erige la sede en Medellín de la Corporación para la vida Mujeres que crean; si usted no ha llegado a estos lares con el propósito claro de encontrarla, quizá nunca se percataría de ella. Detrás del portón de madera que guarda la entrada, trabaja una organización que, desde hace 29 años, lucha por el reconocimiento de los derechos de las de su género.

     

    —Las mujeres hemos sido construidas en una cultura patriarcal a la que no le interesa que participemos. —Debido a una fuerte gripe que la azota, la voz de Patricia Uribe Neira, directora general de la Corporación, es lejana y débil.

     

    Según un informe de la Secretaría de las Mujeres de Antioquia, el porcentaje de mujeres electas en el 2017 era del 17,6% en Colombia mientras que en países como Bolivia se alcanzaban los 51,1 puntos porcentuales; el promedio en toda América Latina llegaba al 29,2%. Y eso no es todo, de acuerdo con las proyecciones del Foro Económico Mundial, la brecha de género solo cerrará dentro de 61 años en América Latina; una cifra más alentadora que los 356 pronosticados para el Gran Medio Oriente.

     

    —Trabajamos desde unas escuelas de formación ciudadana con 200 mujeres y desde la creación de agendas con otras 300 de las subregiones de Antioquia. Hasta ahora, hemos estado con mujeres que han llegado a las JAL con un partido político, que es algo indispensable —hace una pausa y explica—: Este es un trabajo muy lento y solo se ven los frutos hasta mucho después. Al menos ya tenemos una mayor conciencia de género.

     

    ¿Vale la pena?

    A las seis de la tarde del viernes, el sexto piso de la Gobernación de Antioquia parece la sala de un hospital abandonado. El pasillo principal es interminable y los recepcionistas —una mujer distraída por la Secretaría de las Mujeres y un hombre de chaleco por la de Productividad y Competitividad— lucen como zombies mal remunerados.

     

    A pesar de todo, el letargo del fin del día no se ha extendido a todo el recinto; sin importar la jornada, los grandes ojos de Luz Imelda Ochoa Bohórquez, secretaria de las Mujeres de Antioquia, rebozan energía.

     

    —Hemos podido incursionar en todas las cosas en las que no somos tan amenazantes: derecho en la salud, educación, adquisición de bienes… Pero es diferente en la política; los cargos públicos son más limitados numéricamente y si los hombres pierden esos cupos… ¿quiénes los ganan? Mujeres. Ahí es donde ellos se han negado, entonces nosotras nos encontramos con violencia política, techos de cristal, pisos pegajosos…

     

    Como líder del programa de participación Escuela Política Pa’ Mujeres, Luz Imelda explica que, además de la competencia masculina, las mujeres deben luchar contra la culpa de salir de sus casas y el miedo a ser señaladas; barreras internas que no se superan del todo. Después de que una de ellas alcanza un cargo, lo siguiente es conservarlo.

     

    —Los hijos solos, el trabajo político, el marido que se siente en una condición de inferioridad… Todo esto tiene un costo y hay muchas que, frente a lo que están “perdiendo” y lo que están viviendo al interior de sus hogares, se preguntan: “¿Esto sí vale la pena?”. Para nosotras, ese es el momento crucial de soltar todo. Por eso, este año hemos diseñado un mecanismo para estar ahí con ellas y decirles: “Sí, sí vale la pena”.

     

    A pesar de que en la actualidad se cuenten con distintas actividades de capacitación política femenina, la realidad es que las administraciones municipales y gubernamentales siempre han estado rezagadas en el tema. De acuerdo con un análisis de la Alcaldía de Medellín, las problemáticas femeninas logran legitimarse públicamente en 1990 —50 años después de constituido el movimiento sufragista— y debe pasar una década para que se establezca la Secretaría de las Mujeres de la Gobernación de Antioquia (2000) y la Secretaría de la Mujer en Medellín (2007).

     

    Para Luz Imelda Ochoa Bohórquez, la igualdad social es un resultado de la evolución de hombre y mujeres. Por eso, ella concluye: —Para estar donde estoy, he recibido ayuda de toneladas de hombres… ¿Cómo negar que estamos llenos de hombres y que ellos están llenos de mujeres? Solo hay que acostumbrarnos a la idea de que somos diferentes, pero iguales.

    (Lea la entrevista completa con Luz Imelda Ochoa)

     

    Contra viento y marea

    Con casi 40 años haciendo política, a Luz María Múnera Medina le gusta admitir que tiene la maldición del paraíso: ser de izquierda y ser mujer. Para posicionarse como una de las pocas mujeres dentro del Concejo de Medellín, ella lanzó una campaña electoral de 4 años con sus propias finanzas porque no quería cometer el mismo error que en su primer intento de llegar al poder: depender económicamente de un partido.

     

    La concejal aún recuerda la justificación de sus compañeros del Polo Democrático Alternativo para no entregarle su dinero de campaña: Es que a ustedes (las mujeres) no se les puede dar plata porque la gastan en arepas.

     

    —Eso ardió, y mucho. Pero entonces yo dije: “Contra viento y marea, de izquierda y derecha, que si esa vieja es loca, que si esa hijueputa jode mucho, que si ella no es capaz… no importa, seré concejal”.

     

    Debido a su condición femenina y a su fuerte carácter, ha tenido numerosos enfrentamientos con sus compañeros concejales: desde el desafío a una pelea a puño limpio que le hizo a Bernardo Guerra Hoyos —el rey de los machos— hasta su lucha en contra de la disminución de los presupuestos para las mujeres.

     

    Actualmente, la Secretaría de la Mujer en Medellín está contando con 40 mil millones de pesos para esta administración, es decir, 20 mil millones de pesos menos que bajo otros mandos. Respecto al área de participación política de la misma entidad, las cifras se reducen: según Luz Constanza Jiménez, profesional universitaria de la misma Secretaría, para este año solo se disponen de 350 millones de pesos.

     

    —Es que no hay una concepción de avanzada frente a nosotras, por eso tenemos que seguir trabajando y no dejarnos, no se trata de ser feministas radicales, sino de caminar junto a los hombres… y, sobre todo, se trata de amarnos a nosotras mismas.

    (Lea la entrevista completa con Luz María Múnera)

     

    Las esculturas de la Esquina de las mujeres, homenaje construido por Acuerdo Municipal de 2004, serán trasladadas a la Avenida La Playa, Foto: Laura Wagner.

     

    La esquina de nadie

    La esquina es el punto de encuentro de dos superficies. La esquina es el ángulo saliente de un objeto. Hasta hace unas semanas, la Esquina de las Mujeres era una plazoleta en el barrio Miranda de Aranjuez, ocasionalmente se veían algunos hombres buscando descanso en las bancas de cemento y, hasta hace poco, seis mujeres de piedra que se recubrieron con plásticos y cintas amarillas para preparar su mudanza.

     

    Ubicado en la parte trasera del Jardín Botánico, el espacio fue construido en el 2006 por la Administración Municipal, en un intento de resaltar la obra de trece mujeres líderes de Antioquia —solo en el 2011 se talló la decimocuarta estatua—. Los monumentos de artistas, indígenas y mujeres coloniales convivieron en una esquina, bajo la vecindad de una gasolinería y de cuantos moteles se quieran contar.

     

    A pesar de la intención del Concejo municipal de establecer un punto de reunión de mujeres artistas de la región, la Esquina de las Mujeres la mayoría del tiempo se vio como una explanada con olor a heces; una plazoleta con pisos y postes deteriorados. El traslado de las esculturas a la avenida La Playa, anunciado en junio de 2019 alimenta una nueva expectativa: que tener un espacio público, un espacio de poder, no sea para las mujeres como comprar y vivir en una casa de esquina.

     

     

  • “Si una mujer avanza, ningún hombre retrocede”: Dora Cecilia Saldarriaga

    Bordeada por montoncitos de personas que se arriman a las sombrillas de puestos de venta ambulante y al techo del centro de atención de Sabia Salud EPS, se abre la fachada de la Élite de la Moda. Sin embargo, esta no es forma de entrar al edificio amarillo; si está usted perdido, uno de los hombres detrás del escaparate de empanadas y pasteles de pollo fritos bien podría indicarle con un movimiento de manos que se dirija a la solitaria rampa en dirección a la Avenida Colombia hasta rodear las vitrinas repletas de maniquíes y arrumes de ropa que decoran los laterales y el frente del centro comercial.

     

    Entre locales de textiles y calzado, que en su mayoría todavía duermen por el letargo matutino de las 10 a. m., se llega a una cafetería vacía guardada por un vigilante despistado con legañas en los ojos y en el fondo, a la derecha, a un corto pasillo que termina en unas escalas y dos ascensores. Más allá de la ropita para el bebé, de los artículos para el hogar o de la cancha sintética de la que se gloria tener el centro comercial, espera silenciosa tres pisos más arriba la oficina de maestros de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Latinoamericana.

     

    Abogados, sociólogos, licenciados y filósofos se reúnen detrás de una puerta de cristal; la excoordinadora y aún integrante del Observatorio de Género de la universidad es una de esas personas. Antecedida por una mujer de contextura bajita y rechoncha, Dora Cecilia Saldarriaga Grisales atraviesa el portal entre el mundo exterior y tantos saberes normativos y jurídicos acumulados; ambas se despiden entre risas y frases sin terminar como lo harían un par de viejas amigas que no han terminado de ponerse al tanto de sus vidas en los últimos años.

     

    La quinta mujer de derecha a izquierda es Dora Cecilia Saldarriaga, la primera candidata en la lista de Estamos Listas. Foto: Instagram Estamos Listas.

     

    —Estamos hablando, Martica. —Alcanza a decir antes de regresar a la oficina y recibir a cambio una sonrisa de los labios morenos de su compañera.

     

    La mujer de la que se acaba de despedir Dora Cecilia es Marta Restrepo López, una de las cinco voceras del movimiento político Estamos Listas, del que, a propósito, la abogada también hace parte. Dentro de una lista de catorce nombres, la mayoría de ellos femeninos, el de ella es el primero que figura como candidata al Concejo de Medellín.

     

    —Muchos partidos vinculan a las mujeres para cumplir con la cuota de género, pero ¿dónde las ubican en términos de la lista? —ya sentada detrás de una mesa blanca al fondo de la oficina, Dora Cecilia dibuja movimientos con sus manos como queriendo reforzar sus palabras—. En estos momentos tenemos el movimiento Estamos Listas, que es un tema de innovación política y que, de alguna manera, va a incidir en que otras mujeres puedan participar ya que estos son espacios muy masculinizados en términos de tiempo, de disposición y de expresión.

     

    Marta Restrepo López, Gloria Elena Castaño, Piedad Toro, Gloria Amparo Henao y Gloria María Bustamante son las mujeres líderes de esa novedosa iniciativa que ha dado tanto de qué hablar en la prensa local; partiendo de un largo recorrido en organizaciones sociales, en el 2018 ellas concluyeron que, a pesar de estar trabajando en entornos políticos, quienes realmente tomaban las decisiones eran aquellos que participaban en el ámbito electoral.

     

    Así, decidieron llamarse a sí mismas mujeres y agruparse en círculos de confianza que se extendieran en la ciudad; en menos de un año, pasaron de ser cinco para constituir 2.039 búhas —nombre con el que se identifican por el símbolo de la organización— que buscan hacerse con los escaños del Concejo de Medellín. Ese espacio que, según un informe de la Secretaría de Mujeres de Antioquia, solo ha sido ocupado durante los años de 2016 al 2019 por un 14,6% de mujeres en todo el Valle de Aburrá.

     

    La excoordinadora del Observatorio de Género destaca la necesidad de la participación femenina en los cargos de mando político: — Por lo general, nosotras ubicamos a la vida en el centro y eso nos permite poner la lupa en asuntos que no están en la agenda política: el trabajo de cuidado, el desarrollo sostenible y la educación no sexista —Entonces hace una pequeña pausa reflexiva, mira sus manos y se ríe, una expresión gestual que es acompañada graciosamente por sus jóvenes ojos marrones—. Es que lo personal es político, eso es lo que nosotras hacemos; llevar lo político a lo cotidiano y, así mismo, intervenir para que, desde lo cotidiano, las mujeres lleguen a la política.

     

    Para personas como Dora Cecilia Saldarriaga, hablar de mujeres es hablar de autonomía y, por ello, sin importar la decisión que se tome —si quedarse en casa, al cuidado de los niños, o participar en espacios públicos al tiempo que se tiene una familia—, se deben garantizar unas condiciones que le permita a la mujer actuar y desarrollarse de forma equitativa al hombre. De esta forma, de acuerdo con Aura López, en la medida en que tomemos conciencia de nuestra propia libertad para decidir, las mujeres estaremos cambiando el mundo. Y cuando el mundo cambia, las leyes, naturalmente, cambian también.

     

    Desde las figuras de Betsabé Espinal —quien lideró huelgas en 1920 desde los 24 años de edad— y de María Cano hasta la creación de organizaciones como la Unión de Ciudadanas de Colombia (1957) y la Corporación Mujeres que crean (1990), el Movimiento social de mujeres en Medellín impulsó la formulación de políticas públicas para, entre otras cosas, promover la participación, el empoderamiento y la incidencia de las mujeres en los espacios e instancias de toma de decisión y control de los recursos.

     

    De esta forma, aunque la población femenina ha alcanzado garantías legales además de las normas constitucionales (pactos internacionales de derechos, convenciones, leyes y sentencias), aún parece ser largo el camino que tiene por delante.

     

    —Qué bueno sería que una mujer diga: “ay, qué bueno votar por ella”, pero no sucede; aún no somos conscientes de que cuando una gana, ganamos todas. Nosotras somos el 52% de la población y no significa que el machismo solo esté concentrado en los hombres, también hay mujeres que, por efectos del patriarcado, pueden irse en contra de sí mismas.

     

    Estamos Listas comenzó con la iniciativa de cinco mujeres que, después de trabajar mucho tiempo en organizaciones sociales, decidieron tener su propio rostro e imagen en la política electoral. Foto: Instagram de Estamos Listas.

     

    La candidata por Estamos Listas se acomoda el corto cabello rubio hacia el lado derecho de su rostro y observa disimuladamente su reloj de mano antes de continuar: —Por eso nuestro mayor reto es llegar a los espacios de poder y, una vez lleguemos, estoy convencida de que haremos un gran trabajo. No va a ser la voz de una, dos, tres o cuatro mujeres; seremos un gran grupo de trabajo en el Concejo, y eso inclusive rompe con el sistema tradicional de la política. Aquí hay amas de casa, afros, indígenas —Dora Cecilia golpea la mesa al ritmo de cada nueva palabra—, lesbianas, trans, mujeres rurales, académicas; somos las mujeres de la ciudad y cuando miran las mujeres, no se excluyen a los otros.

     

    Los pendientes rojos de Dora Cecilia Saldarriaga Grisales danzan mientras extiende sus brazos para tomar la planilla de firmas que siempre lleva consigo —como es de esperar, al contrario de cualquier partido político, Estamos Listas participará en el certamen electoral por la Ley 130 de 1994— y ella concluye: —Si una mujer avanza, ningún hombre retrocede.

     

     

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  • Silencios en el Oriente. La violencia sexual contra los hombres en el conflicto armado

     

    El cuerpo carga con lugares que se recuerdan llenos de miedo y nostalgia. Para Andrés, recordar la Villa Olímpica es revivir tantos años de amistades y deporte, recuerdos alegres manchados por la violencia sexual que vivió allí. Ilustración: Sara Yarce.

     

    “ ‘Saque su armamento que yo ya saqué el mío’, dijo amenazante y puso el arma sobre la mesa. El sudor frío que me generan las charlas pesadas se convirtió en pulsaciones a mil, y el cuerpo parecía anclarse al suelo cuando obligaban a algún compañero a tener sexo con ellos”, recuerda Andrés con mirada cabizbaja. Como él, son miles de víctimas. Aún guardan silencio, más de 10 años después de lo ocurrido.

     

    En Antioquia, desde 1985, solo 203 hombres han denunciado ser víctimas de violencia sexual ante la Unidad de Víctimas; la cifra a nivel nacional para estos últimos 34 años asciende a 2.049. San Carlos, municipio del Oriente antioqueño, fue el escenario donde Andrés y algunos de sus compañeros fueron agredidos sexualmente, sin embargo, en más de 3 décadas solamente cuatro de ese grupo de personas han denunciado, entre los cuales no se cuentan las dos víctimas que decidieron contar aquí su historia. Las cifras que rodean las mujeres son alarmantes en mayor medida, y por esto el trabajo llevado a cabo con ellas es más amplio y notorio; son 25 288 denuncias para el mismo periodo.

     

    Dicho abismo, de más del mil por ciento entre las denuncias de hombres y mujeres pone en evidencia el silencio ante este tipo de violencia cuando se da hacia ellos; la invisibilización que se genera se debe a múltiples factores que dependen tanto de la persona, como de su familia, la sociedad y el Estado en general. Se calla por dolor, por protección y por vergüenza, principalmente.

     

    Según César Buitrago, líder social de la región, es muy difícil tanto para menores como para adultos denunciar estos hechos o incluso contarlos a sus seres cercanos, en esencia por la cultura patriarcal en el Oriente antioqueño, que les impide reconocer que fueron ultrajados de tal modo en la guerra. Sin importar el tiempo transcurrido, ni los trabajos desarrollados para la reconstrucción del tejido social y la construcción de memoria histórica, apenas se está empezando a hablar con tranquilidad de estos temas, no solo por el dolor que se generó a las víctimas sino por el señalamiento que reciben de la sociedad, y en muchos casos, de sus familias. “Son menores y adultos que tuvieron que superar los hechos enmudeciendo. A pesar del auge de la violencia en el país las víctimas son estigmatizadas, y en muchos casos el silencio ocupa el lugar de garantía de seguridad para sus vidas y las de sus familias”, explica Pastora Mira, lideresa social de San Carlos.

     

    “En nuestra cultura se tiende a estigmatizar al hombre sodomizado. Es como una marca, que puede ser subjetiva, ‘yo siento que esta experiencia me dañó’, o puede ser social, ‘allí va el violado, allí va el abusado, a lo mejor lo violaron porque es marica’ ”, explica Javier Villa, Psicólogo de Medicina Legal, y añade que tanto el maltrato físico como la violación son hechos que generan sentimientos de vergüenza en el hombre, los cuales conllevan a no hablar sobre ello, generando en la mayoría de los casos la impunidad de los victimarios y que los procesos de superación de los hechos sean mucho más difíciles.

     

    “Yo quedé traumatizado. Me gustaba salir mucho de noche y ya no salgo. A veces vengo a trabajar en la noche porque me toca. Pero salir a una discoteca me da pánico porque ellos -los victimarios- se mantenían en discotecas. Incluso a dos amigos míos los sacaron de la discoteca La cascada y los mataron en El matadero. A las 5 de la tarde me devuelvo para la casa. Una vez intenté vencer el miedo y me quedé en una finca hasta las 8 de la noche; de solo sentir el latido de los perros me dio un ataque de pánico, cogí la moto y les dije: yo me voy, aquí me siento condicionado”, cuenta Juan mientras el movimiento nervioso de sus pies sacude la delgada mesa plástica tras la cual se esconden. Su trauma se deriva de la violación de la cual fue víctima cuando dos hombres de las Autodefensas Unidas de Colombia lo citaron a las afueras del pueblo y abusaron de él. El miedo no le permitía más que acceder a sus peticiones, y al temer ser asesinado o desplazado con sus padres por tercera vez del municipio, decidió que la situación se mantendría en silencio.

     

    Ver a sus victimarios repetidamente días después de lo sucedido no solo tensionaba su cuerpo, el pánico y los recuerdos volvían a apoderarse de él cada vez que rondaban por las calles. Pasados pocos días, uno de los victimarios se le acercó y le pidió un nuevo encuentro. ¿Cómo responder no a quienes dominaban el territorio, la vida en él y ahora su cuerpo? Durante varios años tuvo encuentros con él y con otros agresores más, hasta que estos abandonaron el municipio. Nunca volvió a saber nada de ellos. A pesar de que ahora vive más tranquilo, una década no ha logrado borrar las huellas que aquellos hechos le dejaron. Carraspea mucho al contar que cuando se hace tarde el cuerpo le comienza a temblar, la taquicardia se apodera de él y las manos le sudan hasta llegar a casa: aún no es capaz de salir de noche.

    “De diez son una o dos las víctimas masculinas de violencia sexual que se acercan a declarar, por lo que se puede hablar de un sub registro”, expone Jorge Mario Alzate, Director de la Unidad de Víctimas, seccional Medellín, hasta septiembre de 2018. “A pesar de que la Unidad tiene un Programa de acompañamiento psicosocial de víctimas de violencia sexual dirigido a mujeres, no hay uno exclusivamente para hombres, ni siquiera ha sido pensado como mixto, y no es pensado como masculino por el número de víctimas que denuncian por estos delitos. Con ellos se da asesoría personalizada, si se solicita por la víctima”, prosigue Alzate.

     

    Aunque se puede pensar que este tipo de violencia ha sido utilizada para la satisfacción sexual de los diferentes actores armados, con su uso sistemático lo que se pretende es la consecución y demostración del poder a través del control de los territorios y los cuerpos, como lo explica el Centro Nacional de Memoria Histórica en su libro La guerra inscrita en el cuerpo. Desde el proceso de paz llevado a cabo en Ruanda, la violencia sexual está tipificada como crimen de guerra, pero en los conflictos bélicos es de uso recurrente, pues es efectivo para debilitar al enemigo al llevarlo a una condición de feminidad, o de vulnerabilidad. Con este tipo de violencia, la feminización del hombre que es víctima se convierte en fin y consecuencia, puesto que después de ser violentado, adquiere una categorización por parte de la sociedad de débil y en algunos casos, de demonio, explica la Socióloga Renata Cuk. Solange Mouthaan, profesional en Derecho Internacional, afirma que aunque el panorama penal para el juzgamiento de estos casos se amplió con la apertura del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, entidad especial que buscaba condenar -entre otros- los delitos sexuales, la impunidad sigue reinando, generalmente por la falta de pruebas y la constante dilación en los procesos.

     

    En el Oriente antioqueño fue una de las armas por excelencia, principalmente contra mujeres y líderes sociales, como herramienta de terror, ataque al bando contrario y a sus “colaboradores” en las comunidades. A través del dominio del cuerpo consiguieron controlar los territorios. Muchas de las víctimas se desplazaron de sus hogares, otras tantas fueron asesinadas, unas más se quedaron haciendo lo que sabían hacer en el lugar que amaban a pesar de las exigencias y ultrajes hechos por los victimarios. Lo que sí cambió para todos fueron las dinámicas nocturnas y de relación de varios pueblos del Oriente; la desconfianza y el terror ahora dominaban aquellas comunidades. Cuando el reloj marcaba las 5 de la tarde, puertas y ventanas eran selladas, el silencio reinaba en las calles. Aquel que se moviera fuera de su hogar luego de esa hora era objetivo militar, sin excepciones.

     

    Fueron 75 469 las personas asesinadas en esta subregión del departamento entre 1995 y 2006, según el libro Comunicación, desarrollo y cambio social, editado por Amparo Cadavid y José Pereira; cifra que equivale a asesinar -aproximadamente- la población actual de San Carlos, San Rafael, San Luis, Granada, Cocorná y Argelia. Según este mismo documento, en el Oriente, solo entre 1998 y 2002, se cometieron más de 100 masacres, con un promedio de 5 víctimas en cada una.

     

    Donde antes había amigos y vecinos, ahora quedan bandos e ideologías. “Ya en el pueblo no querías tener relación con nadie porque no sabías quién era quién; era tierra de todos y tierra de nadie”, cuenta Andrés. Varios de los compañeros con los que estudió comenzaron a enlistarse en grupos armados y quienes un día compartieron salón de clases, ahora se enfrentaban por ideales ajenos. Unos de ellos por venganza, otros más por obligación, terminaron cargando con la destrucción del pueblo construido por sus ancestros.

     

    Algunos de los cambios de dinámicas en las comunidades se fueron manteniendo en silencio, con resignación, porque la presencia de grupos armados, legales o ilegales, impuso nuevas formas de vida para ellos. “Aquí está claro que quien tiene el arma impone las órdenes y en lugares con tan poca presencia del Estado, estos métodos de convivencia se convierten en método de supervivencia para proteger su vida y la de los suyos”, afirma Pastora Mira sobre la situación de la región.

     

    Además del silencio, el desorden documental por parte de las instituciones encargadas de tomar las declaraciones de las víctimas, ha formado un agujero en la reconstrucción de memoria histórica de los pueblos: en algunas personerías de los municipios los archivos se han dañado, perdido o no se tiene conocimiento de ellos por el nuevo personal en el cargo.

     

    Estos asuntos pendientes no solo son baches en la historia nacional, sino también heridas en el espíritu de las víctimas y sus familias. “No fue como si me hubieran dicho que si usted sale y cuenta lo matamos, sino que uno ya lo tenía acá -expresó Juan señalándose la cabeza-, si yo cuento me van a matar, me van a hacer ir del pueblo con mi familia, entonces me lo guardé”. Nunca se lo ha contado a su familia, y tampoco está en sus planes hacerlo.

     

    Para Andrés las cosas fueron diferentes. Su rutina cambió radicalmente; sin explicación, sin argumentos ni razones. Tal situación se convirtió en motivo de sospecha para su familia, por lo que se vio obligado a dejar de lado el silencio y explicar. Entre sus parientes había más de 10 miembros deportistas que frecuentaban la villa olímpica del pueblo, espacio que Andrés abandonó radicalmente ya que luego de un entrenamiento, un compañero y él fueron victimizados allí. No volvió a ese lugar por varios años. Ante el impacto de la narración y buscando que no se presentara una nueva victimización, decidieron enviarlo a una ciudad del país, lejos del conflicto.

     

    Las víctimas, años después, continúan llevando dentro el lugar donde fueron victimizados como una marca imborrable, que se vuelve más pesada día a día al quedar en silencio, sin catarsis. Juan carga dentro de sí “El popo”, lugar donde lo violentaron sexualmente dos miembros de las AUC. Ilustración: Sara Yarce.

     

    “Apenas se está comenzando a nombrar lo ocurrido para poder dignificar a las víctimas y lograr procesos de reparación con ellas”, afirma Pastora Mira. “Porque no solo fueron víctimas los 206 que están en los reportes, no solo son números los que generan o no proyectos para su recuperación emocional y psicológica, son personas que han convivido con su dolor, enmudeciendo y aguantando por más de una década”, añade. “Son, por ahora, números. Los números son el mejor modo de enfriar las realidades: de volverlas abstractas”, como expone Martín Caparrós, periodista argentino.

     

    Números, silenciados; sin posibilidad de acercarse a entidades gubernamentales a declarar o pedir ayuda cuando fueron victimizados porque el “lobo” les respiraba en el cuello y dormía con ellos, o porque ese “lobo” era quien debía protegerlos y también atacó. El “no llore mijo, que los hombres no lloran” se ha arraigado tan fuerte, que casi es dogma que las mujeres sean las víctimas, y la masculinidad hegemónica, que justifica la violencia llevada a cabo por los hombres, es ley en muchas comunidades colombianas.

     

    Procesos como la implementación del proceso de paz entre el Estado y las Farc-Ep, permiten un inicio en el reconocimiento de diversos hechos poco nombrados a nivel histórico, y además, generan movimiento en diversos sectores de la sociedad para el trabajo de reparación con las víctimas, ambos necesarios para la reconstrucción de la memoria histórica y del tejido social. Mientras no se den estos procesos, las víctimas se continuarán preguntando, al igual que Andrés: ¿yo qué voy a contar? si todavía siento miedo.

     

    Nota: Andrés y Juan son nombres cambiados a petición de las víctimas por su seguridad.

     

     

     

     

  • Lección histórica para el rugby colombiano

     

    Poco a poco se llenaron las tribunas del estadio Cincuentenario en el sector Carabobo Norte de Medellín. El encuentro también se vio por el canal Win Sports. Foto: Alison Martínez-Desde la Raya.

     

    El estadio Cincuentenario de la ciudad de Medellín recibió la primera jornada del Sudamericano 6 Naciones de Rugby, en un encuentro histórico para nuestro rugby. Era la primera vez que la legendaria selección Argentina de ‘Los Pumas’ visitaba suelo colombiano y jugaba contra Tucanes, el seleccionado colombiano. El encuentro finalizó 79-3 a favor de los argentinos.

     

    El comienzo del partido fue favorable para ‘Los Tucanes’, pues demostraron un gran despliegue físico y una gran responsabilidad táctica, lo cual condujo a que sumaran 3 unidades en el principio del encuentro y se pusieran arriba en el marcador. Después de transcurrido un cuarto de hora, ‘Los Pumas’ tomaron confianza y, después de anotar su primer “try” siguieron de largo, pusieron un resultado abultado en el marcador y revalidaron su lugar como súper potencia a nivel de Sudamérica.

     

    Alrededor de 2.500 aficionados asistieron al estadio Cincuentenario para presenciar el encuentro entre ‘Los Tucanes’ y ‘Los Pumas’. Foto: Alison Martínez-Desde la Raya.

     

    No obstante la notoria derrota para el conjunto colombiano, tanto los dirigentes como los jugadores quedaron conformes con el desempeño mostrado en cancha, reconocieron la superioridad de los ‘Pumas’ y expresaron la necesidad de seguir trabajando para lograr mejores resultados en los siguientes encuentros del Sudamericano 6 Naciones y resaltaron que por ello, desde la Federación Colombiana de Rugby trabajan para la creación de la Copa Nacional, un torneo en para clubes de diferentes regiones del país, que les permita adquirir mayor experiencia y competitividad, además de darle mayor visibilidad a internacional al rugby Colombiano.

     

    Andrés Roberto Gómez Castaño, presidente de la Federación Colombiana de Rugby:

     

    El cuadro de ‘Los Pumas’ será local en la segunda fecha y recibirá a la Selección de Chile, por su parte, ‘Los Tucanes’ recibirán el próximo sábado 18 de mayo a la Selección de Paraguay por la segunda fecha del Sudamericano 6 Naciones de Rugby y esperan mejorar su presentación en el torneo. Rodrigo Scarpelli, asesor deportivo de la Federación Colombiana de Rugby, también hizo su análisis del juego:

     

    Por su parte, los aficionados mostraron un gran comportamiento antes y durante el compromiso, disfrutando de la Fan Zone y dando un ejemplo de ‘convivencia’ en familia, además que apoyaron de inicio a fin a la Selección y mostraron un gran respeto y admiración por el conjunto rival.

     

    Los tucanes se estrenan en el torneo de la élite del rugby sudamericano. Foto: Alison Martínez-Desde la Raya.

     

     

  • Las claves de la Ley de Financiamiento en Colombia

    Desde que Iván Duque asumió su cargo como presidente, insistió en la necesidad de una ley de financiamiento, mecanismo al que recurre el Gobierno cuando el presupuesto de la nación está desfinanciado; es decir, falta plata para desarrollar todos los proyectos estatales.

     

    Después de algunos debates en el Congreso, el 19 de diciembre del 2018 fue aprobada esta Ley que pretende recaudar 7,5 billones de pesos, de los 14 que hacen falta en las cuentas gubernamentales. En el siguiente vídeo Contexto le explica algunos de los puntos más importantes de esta normativa.

     

    Video

     

    Este es un adelanto de la edición 70 del periódico Contexto. Encuéntrela AQUÍ.

     

     

     

     

  • PANORAMA CREATIVO EN NARANJA, CONCLUSIÓN DE VISIÓN 2019

    “Para que los temas importantes no se queden en clase, y tus mejores trabajos tampoco, acompáñanos en Visión, el evento de nuestra Facultad”. A la invitación del equipo de estudiantes organizadores hubo una nutrida respuesta en la segunda jornada de Visión 2019, evento realizado por la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

     

    La segunda jornada cerró con la exaltación de los mejores trabajos de clase y, de acuerdo con los integrantes del equipo organizador, por más de 30 años los estudiantes de Comunicación Social-Periodismo de la UPB han buscado afrontar los desafíos de la profesión y entender las realidades del mundo y por esta razón, se decidió construir este espacio en donde se pueden integrar las cuatro áreas de la comunicación y analizar las temáticas actuales con mayor relevancia social y repercusión mediática.

     

    Distritos creativos, una apuesta cultural que se toma la ciudad

     

    Paola Trujillo, directora de la Bodega Comfama en el Perpetuo Socorro; Erika Jaramillo, directora de la corporación Perpetuo Socorro; Daniela Maturana, concejala de Medellín; y Daniel Carvalho, concejal de Medellín, conformaron la nómina de invitado al primer panel de la segunda jornada.

     

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    Según Erika Jaramillo “el principal insumo de la industria es la conservación de las ideas y la creatividad”.

    Foto: @vivevisión2019

     

    La moderadora Claudia Vélez empezó preguntando sobre las industrias creativas en Medellín a lo que respondió Paula Trujillo que hoy se habla de economías creativas, pero se puede mirar desde los años 70 que en la ciudad estas prácticas culturales han tomado fuerza y un papel importante para afrontar los desafíos como sociedad de la época. Trujillo indicó que las economías creativas en Medellín representan el 3% del PIB y en Colombia el 3.4%

     

    Erika Jaramillo afirmó que la creatividad es el insumo principal para estos modelos de negocios. Por otro lado, decidió llamar a la creatividad como la industria de las ideas y expuso que las áreas afines son el diseño, la arquitectura, la cocina y la gastronomía, la música, la moda y los videojuegos. Así mismo, apuntó acerca de la importancia de tener en cuenta el medio ambiente y reutilizar todo aquello que se pueda transformar.

     

    Daniel Carvalho, concejal de Medellín, consideró que la creatividad en Medellín está asociada al ingenio paisa en contraste con el resto del país, la cual ha sido una herramienta de combate ante la violencia extrema para un “nuevo relato de ciudad”. Para Carvalho, estas deberían llamarse industrias creativas y culturales.

     

    Daniela Maturana, también concejala de la ciudad, añadió que hay unos sectores que también son industrias creativas y que no se toman en cuenta tan seguido como el deporte y el turismo. Resalta que no solo se piensa en generar dinero sino en generar identidad y crear ciudad.

     

    Respecto a los distritos creativos en Medellín, los panelistas expusieron ejemplos como el barrio Perpetuo Socorro, la vía Primavera, la plazuela San Ignacio, el barrio Colombia y San Javier. Declararon que han sido resaltados por su comercio referente a la cultura y su educación, ligado a la música, moda, gastronomía, eventos y demás.

     

    Paula Trujillo rememoró que antes el Perpetuo Socorro era una zona industrial que fue quedando abandonada hasta ser abrazada por la ciudad y que son entornos para aprovechar la transformación social.

     

    A Daniel Carvalho por su parte, no le gusta el nombre “distritos” porque este tiene implicaciones jurídicas, prefiere llamarlos barrios o territorios creativos. Destacó que estos son “nuevos pilares económicos” y que se necesitan políticas públicas para los mismos.

     

    Carvalho criticó el orden urbanístico de Medellín, apelando a que el modelo de desarrollo está equivocado. De acuerdo con el concejal, las mejores zonas deberían ser las planas “y aquí es al revés, los espacios planos son desaprovechados y se prefiere vivir y construir en la ladera.”

     

    Maturana señaló que los barrios creativos son un beneficio para “tejer ciudad”, en la búsqueda de tener movilidad y salir de nuestro entorno, ser turistas dentro de la ciudad.

     

    Paula Trujillo y Erika Jaramillo coincideiron entre tres conceptos clave, agrupados en lo que llamaron las tres T: tolerancia, talento y tecnología.

     

    “Una puerta al presente y al futuro de Medellín” -Paula Trujillo

     

    Erika Jaramillo explicó que el Perpetuo Socorro quiere ser un territorio con Industrias Creativas pero más importante, un territorio personal con espíritu creativo. Tener co-livings, inversionistas en hoteles y viviendas, innovar desde la arquitectura y tener una mirada sostenible ambientalmente frente a la movilidad.

     

    Los medios importantes para atraer a las personas a estos territorios creativos, según Daniela Maturana, son eventos como Visión UPB, los blogs, las redes sociales, el voz a voz, los periódicos y los documentales.

     

    “El barrio de ustedes, el barrio de los creadores” -Erika Jaramillo

     

    Una cuestión planteada a Daniela Maturana frente a la posibilidad de perder la cultura en estos espacios, ella respondió que allí no hay riesgo, porque, al contrario, aquí se resalta y respetan los saberes tradicionales, el conocimiento y se hace consumo responsable de ellos.

     

    Daniel Carvalho aclaró que “no se va a volver el arte industria”, sino que se exploran estas actividades económicas, se apoyan y al ser buenas para la ciudad son impulsadas.

     

    Todos concluyeron que los distritos creativos no van a solucionar todos los problemas de la ciudad; son una oferta cultural y espacios de apertura económica en pequeños territorios que apuestan para la transformación positiva de Medellín.

     

    “Las oportunidades son vitales para la disolución de la brecha de desigualdad en Medellín”, señaló Daniela Maturana.

     

    Festivales de música, ¿un mundo distinto en comunicación?

     

    Paula afirma que la realidad del Festival Estéreo Picnic es de ir a vivir un mundo distinto conectándose con los otros mediante la música, la comida y la experiencia. Créditos: @vivevision2019

     

    Paula Guerra, directora de Marketing y Comunicaciones de Páramo S.A.S. terminó reconicida por los asistentes por el tono cercano de su intervención, en cuya primera parte aexpuso el panorama de las comunicaciones y su desarrollo en el Festival Estereo Picnic a lo largo de los años; en una segunda parte abrió espacio a las preguntas de los estudiantes.

     

    El Festival Estereo Picnic nació en 2010 con el propósito de dar a conocer música que nunca se había escuchado. En relación con ello, uno de los aspectos más característicos para tener en cuenta desde el área de las comunicaciones son los carteles que anuncian los artistas invitados, pues su diseño es clave. Sin embargo, con el paso de los años, el Festival ha fidelizado algunos de sus seguidores, tanto así que estos compran sus boletas, incluso antes de que se den a conocer los invitados, estos clientes impulsan a que las creaciones sean mucho más impactantes para nunca decepcionar a sus fieles, llamados creyentes.

     

    Guerra contó un poco de los diferentes retos o crisis que han tenido como área de comunicaciones, así como señaló que su mayor apuesta es lograr un afiche impactante e indicó que en algunas ocasiones esta idea no sale como se espera y el producto final se puede convertir en un desastre, incluso el cambio de la localidad para el desarrollo del festival en mejores condiciones puede resultar un reto, como también lo es la producción y sus costos, las comunicaciones antes, durante y después del evento. sobre las piezas gráficas anotó que es importante crear piezas de diseño pensando en la particularidad de la red social en la que se exponen, espacios en los que hay que responder a todo comentario e inquietud de sus seguidores en las redes. Quienes asisten hacen parte de un grupo que comparte el gusto y el amor por la música y por eso el festival de este año (FEPX) fue el que más asistentes ha tenido, por la participación de Arctic Monkeys.

     

    Una de las notables ideas para generar expectativa en los seguidores que esperan conocer los invitados del Festival se realizó en el 2017, cuando la emisora La X apagó sus emisiones durante 12 horas y después de ese tiempo volvió a sonar con el cartel completo de los invitados de ese año.

    El videojuego en Colombia, avanzar de nivel en industria creativas

     

    “La comunicación con los usuarios es sumamente importante y difícil porque hay que establecer una relación con una audiencia mundial” Carlos Roche Silva. Créditos: @vivevisión2019

     

    Carlos Rocha Silva, creador de la empresa Below The Game (BTG), es desarrollador de videojuegos para XBOX, PlayStation, Android, iOS, entre otras empresas. BTG es un estudio de juegos santandereano creado en el 2009, desarrolla conceptos únicos e ideas innovadoras, por las cuales ha sido internacionalmente reconocido. En su conferencia, Carlos Rocha acercó a los asistentes a su historia desarrollando su empresa y haciendo videojuegos, explicando los obstáculos que se pueden encontrar y la importancia de perseverar.

     

    Rocha enseñó algunos de los videojuegos que ha desarrollado y les permitió a los asistentes probarlos frente a todos, lo que hizo más dinámica su ponencia. Resaltó la tarea de los comunicadores y el lenguaje para los videojuegos y esta industria. Rocha presentó cifras monetarias de los videojuegos existentes en otros países y los suyos, que sustenta su tesis de que esta una industria importante para Colombia, que puede generar ingresos, empleo, educación, transformación social y de la que se puede vivir.

     

    Premios Visión 2019

     

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    Este año fue una sorpresa para el público presente, darse cuenta del factor innovador de los premios, pues intentaron copiar el modelo de los Oscar. Los presentadores vestidos de gala, el resultado entregado en un sobre por un tercero y un show musical, fueron toques de emoción notables en esta versión de la entrega de los premios Visión.

     

    20 lupas fueron entregadas en diferentes categorías: audiovisual, investigación, periodismo, gestión y multimedia, adicional a esto se entregó un premio por el trabajo a elección del público y al docente destacado.

     

    El gran ganador de la tarde fue Zeti Keops Escobar, quien se llevó a casa 3 premios por mejor producto radial, reportaje y crónica. Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando se entregó el premio a la docente Margarita Llano, quien recibió mensajes emotivos por parte de sus colegas y estudiantes.

     

    Entre los trabajos participantes se pueden encontrar temas relacionados con la tecnología, actualidad social, textos personales y temas de inclusión que enriquecen la temática para todos, los cuales están disponibles en la página oficial de Visión. (www.visionupb.wixsite.com/home).

     

    Visión 2019: Una experiencia por y para la creatividad

     

    El ganador de las categorías mejor crónica, mejor producto radial y mejor reportaje, Zeti Keops Escobar junto a su padre, Ramsés Escobar Henao y el docente de Periodismo, crónica y reportaje, Juan Carlos Ceballos Sepúlveda.

    Créditos: Isabel Uribe Ochoa

     

    Estos dos días de Visión 2019 demostraron nuevamente que la comunicación y el periodismo cada vez tienen mayor valor y eficacia en los temas más importantes de la actualidad según expresaron varios participantes.

     

    En esta edición Industrias creativas: la media naranja de la comunicación, se pudo observar cómo las industrias creativas o, como prefiere llamarlas Daniel Carvalho, territorios y barrios creativos se están tomando las dinámicas comunicativas y experimentales de la nueva era digital. Mediante las ponencias del especialista económico de Inexmoda, Juan Fernando Loaiza, el director de La X, Alejandro Marín y la directora de Comunicaciones de Páramo S.A.S, Paula Guerra, se resaltó la flexibilidad y transmedialidad del entorno digital y físico gracias a diversos modelos de mercadeo y de gestión de comunicaciones como lo es la omnicanalidad, la cual le permite al usuario interactuar y experimentar con la marca por encima de los formatos y las plataformas virtuales.

     

    No obstante, también se pudo apreciar la importancia de comunicar mediante los espacios y las estructuras de los lugares, con los discursos de Daniela Maturana, Daniel Carvalho, Erika Jaramillo y Paula Trujillo en el panel de Distritos creativos, apuesta cultural que se toma la ciudad. El evento dejó muchas claridades acerca del alcance discursivo, económico, político y cultural de la economía naranja en los procesos sociales y gubernamentales con la conferencia de la investigadora social Estefanía González.

     

    Visión dejó a sus asistentes una puerta abierta para la consideración, estudio y vivencia de las industrias creativas, que, tal como lo plantearon los invitados, cobrarán vital importancia para las dinámicas sociales, políticas y culturales del futuro en Medellín.

     

     

  • INDUSTRIAS CREATIVAS: LA MEDIA NARANJA DE LA COMUNICACIÓN

    Visión, el certamen académico liderado por loes estudiantes de la Facultad de comunicación social – Periodismo de la UPB en Medellín, tiene como eje central las industrias creativas y la denominada “economía naranja”. Este es un resumen momento a momento, de lo más destacado de la primera de dos jornadas con invitados y expertos que aportan respuestas y puntos de debate sobre el tema.

     

    Alejandro Marín, uno de los invitados a la primera jornada de Visión 2019.

    Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera jornada de este martes empezó con un saludo por parte del rector de la Universidad Pontificia Bolivariana, presbítero Julio Jairo Ceballos, quien realizó una reflexión sobre la cultura ciudadana tanto en la ciudad como en la Universidad. A su vez, explicó la importancia de Medellín como centro de la Cuarta Revolución Industrial y la participación de la institución en la acogida a las industrias creativas, hizo referencia al modelo educativo de la UPB en temas de emprendimiento e invitó a la comunidad a asumir estos procesos de innovación de manera responsable y ética.

     

    Intervino el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Ramón Maya Gualdrón, mencionando la importancia de la historia en los relatos y afirmando que “mostrar no es informar y ver nos es comprender”, a la hora incursionar en la industria creativa.

     

    Sobre naranjas e industrias, ¿de qué hablamos?

    Estefanía González habló de igual manera del impuesto a los libros, según ella, no es que más colombianos vayan a leer, sino que aquellos que leen consumirán más. Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera ponencia estuvo a cargo de Estefanía González, historiadora y artista plástica de la Universidad Nacional de Colombia, con maestría en Ciencia Política y doctorado en Ciencias Sociales. Ha enfocado su trabajo en la investigación social, políticas y prácticas culturales.

     

    González define a las Industrias Culturales como sectores que conjugan la creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en contenidos intangibles, cuyo papel en la economía mundial representaba hasta el año 2010 el 3.4%. Estas industrias impulsan el diálogo y la construcción social, según expuso.

     

    Además, contrario a lo que muchos opinan, para la historiadora el desarrollo de estas industrias no es un fenómeno puesto en la mesa por el gobierno actual, desde 2008 se ha venido trabajando con la creación del grupo de emprendimiento cultural en el Ministerio de Cultura.

     

    Según González, llamar a la economía creativa “economía naranja” es entender la cultura desde un solo punto de vista, además explicó, que el gobierno trata de implementar este nuevo modelo basándose en cifras internacionales, pues considera que todo lo cultural es susceptible de convertirse en industria y su producción debe ser la oportunidad para generar desarrollo en Colombia.

     

    Durante gran parte de la ponencia realizó un acercamiento y una crítica al problema de la economía naranja en Colombia, debido a que no hay un ecosistema dispuesto a pagar por bienes y servicios culturales. Ya que en el país son muy pocos los sectores que se han desarrollado como industria. Entre estos se encuentra la música el cine y las editoriales. “No podemos convertir todo el patrimonio y la producción cultural en producto de exportación”, señaló.

     

    Finalmente, propuso cambiar el enfoque económico por un enfoque de desarrollo social, sin que el Gobierno prometa acciones imposibles de cumplir a las personas que conforman el patrimonio cultural del país.

     

    Políticas públicas, industrias culturales desde el Estado

    El primer panel de Visión 2019 fue moderado por el docente universitario Hugo Andrei Buitrago, con la participación de la antropóloga Catalina Ceballos, el actual viceministro de Creatividad y Economía naranja, David Melo, y el programador y curador artístico de Rock al Parque, Chucky García.

     

    La conversación se desarrolló alrededor de las preguntas realizadas por el moderador, relacionadas con las políticas públicas, las expresiones culturales y la diversidad en estas.

     

    Como aspectos destacados de la discusión, se mencionó que, más que hablar de diversidad, hay que reconocerla. Los panelistas coincidieron en que se debe tratar de fortalecer las institucionalidad cultural en las regiones para reconocer las expresiones culturales como algo que está presente más allá de la economía.

     

    Al finalizar el panel, se les preguntó a los invitados cuál es la labor de un gestor cultural, a lo cual respondieron que su trabajo debe ser el de observar y tomar el trabajo con la misma seriedad como si se tratara del puesto de gerente en un banco.

     

    La industria de la moda: cultura, tendencias y negocio

    En la segunda parte del primer día de Visión abrió con una charla que relacionó la moda y la comunicación, guiada por Juan Fernando Loaiza, administrador de empresas con experiencia en análisis y estructuración de modelos de negocios, además de ser líder en proyectos de consultoría a compañías de la industria de la moda.

     

    Loaiza realizó una presentación explicativa de la innovación y la forma en que esta se organiza y se vislumbra en una industria como la de la moda, al partir de la idea de que el sistema moda no hace referencia únicamente al vestuario o a el factor textil, sino a industrias de: calzado, belleza, artículos del hogar, artesanías, joyerías, entre otros.

     

    Basado en su labor desde Inexmoda, donde Loaiza se desempeña como gestor de asesorías y analista de proyecciones financieras, destacó varias tendencias de moda en Latinoamérica, algunas claves para la participación en la economía creativa como la exploración de talentos, la co-creación y la cooperación. De igual manera, compartió dos fórmulas para innovar y crear valor desde una perspectiva económica enfatizando en la importancia de no caer en la guerra de precios cuando solo se reducen costos de oferta.

     

    Terminó mencionando que las empresas creativas triunfantes en la industria son las que maximizan el valor del producto, dando una mejor solución a una necesidad existente y optimizando la forma de entrega de la solución.

    Visión 2019 se abrió a la participación de todas las facultades de la UPB en Medellín.

    Foto: Silvia Natalia Rojas y Salomé Habib.

     

    ¿Cómo se cuenta la cultura en la era de internet?

    Como último expositor del día, estuvo el periodista Alejandro Marín, creador de Bilingual Podcast, ha trabajado en el programa “la hora del regreso” con la W y actualmente, es el director de La X en Todelar Radio. Su charla se desarrolló alrededor de la historia, el origen y la importancia del podcast en la época contemporánea.

     

    Comenzó narrando un breve recorrido en la configuración de esa transmisión de audio digital creada por la compañía Apple en el año 2003, teniendo como pionero a Adam Curry, quien abrió el mercado de la comedia radial a comienzos de siglo.

     

    Marín hizo énfasis en“This American Life”, un programa que se dedicó a contar las historias de diferente manera, ya que recobró el misticismo de la radio que se había perdido por la velocidad de la información y añadió a su lista de ejemplos el que es en su concepto el podcast más importante de la historia, el programa “SERIAL”, que narra la crónica de un muchacho paquistaní que termina en la cárcel por el asesinato de su novia; narración que, a la fecha, cuenta con aproximadamente 340 millones de reproducciones.

     

    En la sección de preguntas pudo comentar más a fondo su caso personal trabajando en la realización de podcasts. Marín, señaló que nunca ha recibido financiamiento para producir este contenido, afirmó que: “producir el contenido es más importante que tener la plata para producirlo”.

     

    Finalizó la charla con una metáfora para dar a entender que, a pesar de que todo el mundo puede hacer podcasts, es necesaria la profesionalización de estos, pues realizar este tipo de contenidos “es una tarea que va más allá de lo que en siglo XX estuvimos muy acostumbrados a hacer: llegar, prender un micrófono y hablar”.

     

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  • UPB lamenta el fallecimiento de uno de sus referentes: Gildardo Lotero Orozco

    Entre la comunidad de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín, es unánime el sentimiento de pesar ante el fallecimiento del profesor Gildardo Lotero Orozco, que se conoció en la mañana de este 19 de marzo.

     

    Profesores y egresados de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo de la UPB en Medellín recordaron el trabajo de Lotero Orozco, uno de sus profesores eméritos.

     

    “A Gildardo lo recuerdo como Maestro. Fue único en su estilo: irónico, de un fino humor negro, conocedor como ninguno de la Lengua Española, riguroso en su manejo. Y ante todo, un gran ser humano que nos enseñó el valor de la palabra”, expresó Juan Carlos Ceballos, docente e investigador de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo, de la cual fue decano encargado Lotero Orozco.

     

    Reconocido como una de las voces históricas de la UPB, el profesor Gildardo Lotero fue autor, entre otros libros, de los dos tomos de La Pontificia Bolivariana, texto histórico publicado en el cincuentenario de la Institución.

     

    Gildardo Lotero Orozco es reconocido como profesor y mentor de generaciones de comunicadores y periodistas. Foto: UPB.

     

     

    Considerado como uno de los pioneros de las discusiones que sobre ética y periodismo que se dieron en el país durante los años noventa, junto al profesor Juan José García posada y el periodista Javier Darío Restrepo, Lotero Orozco, también ex director del Centro de Humanidades y ex decano de la Facultad de Filosofía de la UPB, es recordado por su rigor académico y su caballerosidad en el trato con estudiantes y colegas, según anotó la profesora Erika Jaillier Castrillón.

     

    En notas de prensa y publicaciones en redes sociales, egresados y colegas de la docencia y el periodismo ponderaron los aportes de Gildardo Lotero Orozco al pensamiento universitario y la formación de profesionales en cursos de expresión escrita, Literatura, Semiología, fundamentación social, de Ética general y profesional. La Agencia de Noticias UPB recuerda con cariño el rigor en sus clases: “Sus estudiantes lo llamaban jocosamente como “Tildardo” o Atila, el rey de los “unos””.

     

    “Lamento profundamente el fallecimiento de mi querido profesor Gildardo Lotero. Gracias por tantos consejos y enseñanzas”, expresó la Comunicadora Susana Mejía Matallana, en uno de los grupos de la plataforma Facebook en que se leen comentarios que lamentan el fallecimiento del docente. “Una gran pérdida para nuestro gremio”, añadió la comunicadora Claudia Vélez.

     

    A su turno, la directora de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo, María Victoria Pabón Montealegre señaló: “Es un día triste para nuestra Facultad de Comunicación Social- Periodismo, se fue un gran maestro”.

     

    Otra de las referencias son los debates de las clases Ética Profesional, en las que, bajo la metodología de seminario alemán, el profesor Lotero Orozco exigía y fomentaba deliberaciones respetuosas e informadas entre sus estudiantes, entre quienes se hizo conocido por señalar con frecuencia la importancia del componente ético y humano del perfil de todo profesional.

     

    “Lo recordaremos por la pasión con la que ejercía la docencia, por su generosidad para compartir el conocimiento entre los jóvenes de muchas generaciones en la UPB y por su permanente defensa del buen uso del español. Que en paz descanse, maestro”, expresó Claudia Sánchez Aguiar, coordinadora de la Especialización en Comunicación y Periodismo Digital de la UPB.

     

    El profesor Federico Medina Cano -otro de los referentes de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo de la UPB en Medellín-, expresó: “Cada conversación que teníamos con Gildardo era una fiesta. De todo hablábamos: de la vida cotidiana, de los hijos, de los proyectos familiares, del futuro y los tiempos que vendrán, de la jubilación. Cada opinión estaba acompañada de una nota oportuna. Era para nosotros una persona muy cercana. Realmente sentimos su desaparición”.

     

    Sobre esta amistad, Marta Ligia Sánchez, esposa de Medina, sostuvo que su esposo Federico y Gildardo Lotero “compartieron largas horas de buenas tertulias con ese humor que nunca lo abandonó”, dijo al referirse a Lotero Orozco, quien disfrutaba de su jubilación, dedicado a su afición a la lectura, el café, la comida paisa y la música clásica.