Autor: c0ms0ci@l_UPB

  • Ciclismo urbano, entre los Países Bajos y la Capital de la montaña

     

    Valentina Álvarez Colorado / valentina.alvarezco@upb.edu.co

     

    ¿Qué uso se le da a las bicicletas en dos proyectos de ciudad que buscan la movilidad limpia? Hacemos un comparativo entre los planes de Utrecht, en los Países Bajos y Medellín, destacada en los últimos años por sus apuestas de urbanismo y promoción de la movilidad sostenible.

     

    Una de las ciudades más amigables para las bicicletas se encuentra en Europa: Utrecht, en Países Bajos, tiene una población que ronda los 350.000 habitantes y una red de ciclovías que se extiende por más de 320 kilómetros y conecta a sus habitantes con todos los puntos de la ciudad y sus alrededores.

     

    Utrecht Bicicleta es uno de los sistemas de bicicletas públicas más grandes y avanzados del mundo, cuenta con más de 4.000 unidades disponibles para uso público en más de 300 estaciones en toda la ciudad, cuyo gobierno invirtió 30 millones de euros y 5 años en la construcción del mayor aparcamiento para bicicletas del mundo, con 12.500 espacios. El propósito es fomentar el uso de este medio de transporte, ya que según la alcaldesa Sharon Dijksma, “los ciudadanos no solo serán más saludables, sino más felices”.

     

    Uno de los parqueaderos de bicicletas que son comunes en Utrecht. Foto: Valentina Álvarez Colorado.

     

    En Utrecht, la bicicleta es algo más que una simple elección de transporte. Es un estilo de vida arraigado en la cultura local y una opción que ofrece una serie de beneficios tanto para los habitantes como para el entorno en el que viven. Una de las razones principales por las que las personas en Utrecht prefieren usar bicicletas es la completa infraestructura ciclista que la ciudad ofrece: una amplia red de carriles para bicicletas, calles compartidas y aparcamientos dedicados, que hacen que moverse en bicicleta sea conveniente y seguro, sin los problemas de tráfico y estacionamiento que a menudo se asocian con los vehículos motorizados. Además, Utrecht es una ciudad compacta, lo que significa que muchas distancias se pueden recorrer fácilmente en bicicleta. Los habitantes disfrutan de la comodidad y rapidez que ofrece este medio de transporte para desplazarse por la ciudad, sin atascos de tráfico y con menores tiempos de viaje. La bicicleta se convierte en una opción práctica y eficiente para llegar a destino.

     

     

     

     

    La cultura ciclista en Utrecht es una parte integral de la identidad de la ciudad. Desde una edad temprana, se inculca a los niños la importancia de usar la bicicleta como un medio de transporte sostenible y saludable. Esta mentalidad arraigada en la comunidad ha creado una cultura en la cual el uso de la bicicleta es considerado algo natural en la vida diaria.

     

    La inclinación por las bicicletas se basa en una combinación de factores, que van desde una infraestructura bien desarrollada y distancias cortas, hasta conciencia clara sobre los beneficios para la salud, el bienestar y el compromiso con la sostenibilidad ambiental.

     

    << Foto: Valentina Álvarez Colorado.

     

     

     

    Medellín, En Cicla

    Por otro lado, Medellín, en el noroeste de Colombia, también ha mostrado avance en el uso de las bicicletas en los últimos años, gracias en parte a la construcción de ciclovías y fortalecimiento de esta cultura. En 2016 se abrió un sistema de bicicletas públicas, conocido como “EnCicla”, que cuenta con más de 1.200 unidades disponibles en más de 70 estaciones en toda la ciudad.

     

    A medida que la ciudad ha trabajado para mejorar la infraestructura para bicicletas y fomentar su uso, ha visto resultados notables. En 2019, el número de viajes en bicicleta había aumentado en un 20% en los últimos cinco años. Como refuerzo a la cultura ciclista, la ciudad ha sido sede de varios eventos importantes, incluyendo la Vuelta a Colombia y la Copa Mundo de Ciclismo BMX Supercross.

     

    Andrés Mesa Martinez, Profesional Universitario de la Subdirección de Movilidad del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, ofreció detalles del uso de este medio de transporte en Medellín:

     

    ¿Qué beneficios se han observado desde la implementación del sistema de bicicletas públicas “EnCicla” en términos de movilidad y sostenibilidad?

     

    “Desde la implementación del sistema de bicicletas públicas “EnCicla” en Medellín, se han observado varios beneficios en términos de movilidad y sostenibilidad como por ejemplo la reducción del tráfico, una mayor eficiencia en los desplazamientos, porque las bicicletas permiten un desplazamiento más ágil y rápido en comparación con otros medios de transporte, especialmente en áreas urbanas congestionadas, también se ha visto mejoría de la calidad del aire… Algo importante, es que el fomento del uso de bicicletas ha incentivado a la población a adoptar estilos de vida más activos y saludables, promoviendo la actividad física y reduciendo los problemas de salud relacionados con el sedentarismo.”

     

     

    ¿Qué programas o iniciativas se están llevando a cabo para promover la cultura de la bicicleta en la ciudad?

     

    Sí, de hecho en Medellín se están llevando a cabo varios programas e iniciativas para promover la cultura de la bicicleta. Tenemos:

     

    Expansión de la red de ciclovías. Se ha trabajado en la construcción y ampliación de la infraestructura en la ciudad, proporcionando rutas seguras y conectadas para los ciclistas.

     

    Promoción de eventos ciclísticos: Se organizan eventos como el Día sin Carro y la Semana de la Bicicleta, que promueven su uso como medio de transporte y concientizan sobre sus beneficios.

     

    Educación vial. Se realizan campañas de educación vial para ciclistas y conductores, con el objetivo de mejorar la convivencia en las vías y garantizar la seguridad de los ciclistas.

     

     

    El sistema EnCicla trata de sobreponerse a una tendencia de deterioro originada por varios factores y que tuvo un pico en 2020, lo cual ha mermado su capacidad operativa. No obstante, la conciencia de los usuarios más asiduos mantienen viva la demanda. Foto: Contexto

     

     

    ¿Cuáles son los desafíos actuales que enfrenta Medellín en el fomento del uso de bicicletas y cómo se están abordando?

     

    “A pesar de los avances en el fomento del uso de bicicletas, Medellín aún enfrenta desafíos en esta área. Algunos de los desafíos actuales incluyen la Infraestructura insuficiente, porque  aunque se han construido ciclovías, aún se requiere una mayor expansión y conexión de la red para cubrir más áreas de la ciudad.”

     

    Tanto Utrecht como Medellín han experimentado beneficios en términos de reducción del tráfico, eficiencia en los desplazamientos, mejora de la calidad del aire y promoción de estilos de vida saludables. A pesar de los desafíos persistentes, ambas ciudades confían en fortalecer aún más la cultura de la bicicleta y promover la movilidad sostenible, en beneficio de sus habitantes y el medio ambiente.

     

     

    Infografía: Valentina Álvarez Colorado.

     

  • Cuando a las historias les salen patas, cola y van por el monte

    Juan José Rios Arbeláez / juan.riosa@upb.edu.co

     

    Irene Solá, artista catalana, ganadora del Premio de Literatura de la Unión Europea en 2020, visita Colombia por primera vez como invitada del Hay Festival que realizado en Jericó, Medellín y Cartagena. Desde Jericó habló sobre los lugares que habitan sus historias, la necesidad de narrar y su proceso de creación. Esta es la conversación exclusiva para la audiencia de Contexto:

     

    “¿Qué poder tiene el contar historias por encima de ser contado en las historias?, a mi el folclor me gusta por entender cómo los distintos grupos hemos mirado el mundo desde hace tanto y hemos intentado contarlo”, empezó diciendo Irene Solá en un conversatorio con la autora Sara Jaramillo Klinkert sobre  las historias que habitan los montes, la correlación entre la literatura de ambas autoras, la necesidad de narrar, la presión del éxito editorial y las bases como artista plástica de la novelista nacida en Malla, Cataluña.

     

    Solá, de 33 años, es una artista plástica formada en la Universidad de Barcelona con posteriores estudios en literatura, cine y cultura audiovisual en la Universidad de Sussex. Ha escrito tres novelas: Els dics (2018), Canto yo y la montaña baila (2019), Te di ojos y miraste las tinieblas (2023), traducidas a mas de veinte lenguas por lo que concluye que finalmente “al libro le van a salir patas y cola, y se va a casas y lenguas que no voy a ver ni entender”.

     

    Solá es una artista polifacética. En conversación con la escritora Sara Jaramillo profundizo sobre su faceta con las letras. Foto: @hayfestival

     

    Tras el éxito de Canto yo y la montaña baila (2019), en su última novela cuenta una historia familiar desde un pacto entre una mujer y un diablo de carácter pagano, decantando la narrativa de Solá por el folclor que la abraza.

     

    ¿Cómo encuentra Jericó en comparación con los pueblos a los que está habituada?

    A pesar de que yo he crecido en un pueblo, no toda la vida he vivido allí. He vivido en grandes ciudades y me gusta vivir en grandes ciudades. Sin embargo, cuando veo a Jericó en comparación con el lugar donde crecí, diría que vengo de un pueblo diseminado. No hay calles. Solamente hay campo y casas y bosque. Mientras que en Jericó hay una plaza de donde hay mucha vida, es el centro de donde aparece mucha actividad.

     

    Con respecto a las grandes ciudades… en la charla hablaba de una búsqueda de universalidad en sus inicios y como esas ciudades hacían parte de eso. ¿Esa búsqueda persiste en los textos?

    En un momento dado me doy cuenta de que no hace falta buscar esa universalidad o que cualquier historia es universal y yo puedo contar una historia, la que sea, y situarla donde sea y que esta historia se va a entender desde todas partes. Que no hace falta situarla en una gran ciudad ni buscar universalidad. Sino que si estas escribiendo una historia que a ti te interese profundamente y que sea honesta con tus intereses, creo que eso se puede entender y conectar en todas partes.

     

    Mencionaba a Wolfe, Faulkner, Rulfo como unos de tus referentes literarios más potentes, sin embargo, cada vez hay menos lectores de la novela clásica y nuevos formatos toman fuerza en la narración, ¿cómo aparece eso a la mirada de una artista plástica?

    ¿Tu crees que cada vez la gente lee menos?, yo no estaría tan segura. Evidentemente hay de todo. Pero yo no pondría en mi boca la idea de que la gente consume solamente reels o tik tok y ya no lee. Considero que hay personas que consumen otros medios y leen a la par. Bueno, no tengo datos a la mano. Pero yo creo que la gente hace muchas cosas y entre esas está leer.

     

    ¿Cómo apareció esta necesidad de la escritura dentro de todas las líneas de expresión que podía manejar?

    Me di cuenta de que quería usar la palabra como materia prima de la misma manera que estaba usando otros como el video. Y entendía que en mi obra había una necesidad de lo narrativo y las historias. Algo que había comprendido realmente en mi formación de Bellas Artes, era el proceso de realización de una obra y lo que implica dedicarse por un tiempo indefinido, con toda la intensidad posible a realizar un proyecto que nadie te ha pedido que lo hagas.

     

    A los asistentes del Hay Festival en Jericó, Solá les habló de la forma en que trabaja y las rutinas de conexión que exige una creación como un libro. Foto: tomada de @hayfestival

     

    Hablaba de manera enfática sobre el proceso que venía antes de escribir, la investigación…

    Que para mi no es antes, ¿eh?, es algo que se da al mismo tiempo.

     

    ¿Cómo manejar la extensión que pueda tener esa idea y no permitir que se escape antes de terminar la obra?

    Todo forma parte del proceso aunque no forme parte de la misma manera. A veces en tu proceso encuentras caminos y descubres cosas que crees van a formar parte de la novela y que en otro punto te das cuenta de que eso no va ni queda. Pero para mi eso no es malo. Es aprender que va y no va.

     

    ¿En el proceso de escritura cómo funciona su método a nivel temporal?

    Intento trabajar cada día. Si estoy viajando no siempre se puede estar escribiendo cada día. Pero cuando tengo el tiempo de trabajar debo vivirlo, conectarme tan a menudo como pueda. Porque si pasas días afuera, luego tienes que volver a conectarte.

     

    ¿Qué es lo importante de venir a Jericó a un festival como el Hay?

    Hay algo paralelo al trabajo de promoción, que es empaparse de un lugar que no conocías antes. Entender cosas que no se entienden solamente desde el cerebro, sino desde las percepciones. Hay muchas cosas que te impregnan. Autores de otros contextos. Yo siempre me llevo libros y comida, para cocinar en mi casa.

     

    ¿Y qué creería que le queda a Jericó del Festival?

    Bueno, eso tendríamos que preguntárselo a la gente de acá, por supuesto. Porque yo hago parte de toda esta cosa que viene y luego se marcha. Pero es cierto que hablando con las personas que había a mi alrededor, tenía la sensación de que muchos habían asistido históricamente al festival y tenían en su cabeza conversatorios de otros años y autores en el festival.

     

    Solá tiene serias dudas sobre la idea de que hoy se lee menos, señala que este hábito se mueve no solo por los libros. Probablemente por eso que sus historias con patas y cola pasaron a gusto por Las Nubes y El Salvador, los cerros tutelares de Jericó.  

     

    *Contexto estuvo en el Hay Festival Jericó 2024 por invitación de Comfama a medios universitarios de Medellín.

     

  • Buscar ayuda en las letras

    En Colombia existe un tipo de libros por el cual las personas se sienten cada vez más interesadas. En ellos encuentran desde experiencias de vida hasta oportunidades de mejora, contadas desde la perspectiva de los autores o mediante casos o situaciones que se pueden presentar en la vida real. Los libros de autoayuda lideran los ránkines de ventas ¿por qué esta preferencia?

     

    Luis Daniel Úsuga Ortiz / luis.usugao@upb.edu.co 

     

     

    Qué dice el negocio

    El auge de los libros de autoayuda tiene varias perspectivas, para los libreros es una buena noticia que cada vez más libros se estén vendiendo, en un país que lee poco. Para el año de 2020 la Cámara Colombiana del Libro estimó que en promedio un colombiano lee 2,7 libros al año, según cifras publicadas por la revista académica Nova et Vetera.

     

    Realmente, la compra de libros ha aumentado lentamente a través de los años, como lo reporta el mismo organismo en cifras de 2014 cuando el total de libros vendidos ascendió a 55,3 millones de ejemplares, a una tasa de crecimiento del 2,5% con respecto a los 44,3 millones en 2005. 

     

    Para tiendas como Habibi en Medellín, los libros que tratan temas de autoayuda y espiritualidad han sido una forma de ampliar la visión del negocio y una forma de seguir las sugerencias de los clientes. Isabella Soto de Habibi comenta cómo los libros de autoayuda complementan la visión de la tienda que empezó siendo solo de plantas y que las personas por recomendaciones iban pidiendo más y más libros de esta tipología. 

     

    También Oscar Agudelo, de la librería Bukz, ha notado un aumento por el interés de estos libros, uno de los géneros más vendidos de la librería, además de la novela biográfica, que es también muy popular y anota que el libro más vendido de la editorial Planeta es “Hábitos Atómicos” de James Clear. 

     

    El bienestar, el liderazgo, la autorregulación, la disciplina y las relaciones humanas son temas que recogen habitualmente estos libros, con relatos desde las perspectivas de los autores, que conectan con sus públicos porque dan cuenta de sus experiencias pasadas o de sus conocimientos y de esta forma generan un vínculo con sus lectores a través de la identificación. 

     

     

    Infografía: Luis Daniel Úsuga.

     

     Qué dice la ciencia

    Según los investigadores de la Universidad de Palermo María Laura Lupano y Alejandro Castro, la autoayuda puede entrar en la categoría de la psicología positiva, que se centra “en los aspectos de la condición humana que llevan a la felicidad, a la completud y a prosperar”. No obstante, los mismos profesionales abren el debate sobre el hecho de asumir por completo lo que dictan los libros de este tipo.

     

    El psicólogo Julián Rico, magíster en salud mental, explica que las personas están en constante búsqueda de respuestas ante las situaciones y los dolores. El problema viene cuando las personas solo siguen fórmulas que a otros les funcionan, pero no las modifican a su propio contexto. Rico también considera que la lectura es una gran herramienta para la salud mental, porque estimula el pensamiento y la imaginación, pero advierte que no se puede tomar lo que hay dentro de los libros como regla general.  

     

    En contraste, Juan Pablo Gaviria, autor de Tu eslabón perdido y conferencista, ha visto “más necesidad de conectar profundamente con quienes somos y no con quien debemos ser”, porque hay mucha insatisfacción debido a que las expectativas y los puntos de comparación son más visibles en la actualidad. De allí, la importancia de los libros como forma de relatar experiencias que puedan servirle a alguien más.  

     

    Y es posible ver el interés que tienen las personas por estos libros: “Encuentra tu persona vitamina”, de María Rojas Estapé  es un libro que tiene una calificación en Amazon de 4,8 sobre 5, con casi 6000 calificaciones. “El Club de las 5 de la mañana”, de Robin Sharma, tiene una puntuación igual en el mismo sitio.  

     

    El doctor en ciencias sociales y humanas de la Universidad de Antioquia Juan Guillermo Zapata, señala que la autoayuda no es un tema nuevo, explica que lo espiritual, la observación hacia el ser y el bienestar han sido discutidos en varias ocasiones y contextos y además son muy fáciles de leer y tienen un lenguaje accesible para la gran mayoría. Por ello, señala, no es coincidencia que exista atracción hacia esta tipología en la actualidad.  

     

    Cada quien pone un valor diferente a las lecturas y define la manera cómo estas influyen en su vida. Los lectores tenemos la última palabra y, al parecer, necesitamos ayuda.

     

  • Los retos de informar por [el] deporte

     

    Laura Rendón Zuleta / laura.rendonzu@upb.edu.co

     

    La actividad de los deportes y sus equipos o figuras más célebres ocupan un lugar de referencia en la sociedad actual. Para ello es clave el papel del periodismo y los medios. Al tiempo, en el ámbito de varias disciplinas se habla cada vez más de un producto cuya calidad hay que cuidar con estrategias de mercadeo, contrataciones y organización de competencias. En la era de la información digital y las redes sociales, este ámbito no está exento de los desafíos que plantea la desinformación. Recogimos los análisis de varias figuras de los medios y el deporte.

     

    La posible llegada del jugador chileno Arturo Vidal o del técnico histórico Ricardo Gareca al club América de Cali es la reedición de las complejas “novelas” que al inicio de cada torneo se conocen por los medios en Colombia, como la que en su momento rodeó la contratación de Juan Fernando Quintero por el Club Atlético Junior y los persistentes rumores sobre un posible fichaje de Falcao García por Millonarios. No solo en Colombia, la agenda informativa de los espacios deportivos incluye reportes, a veces demasiado minuciosos, en los que a menudo hay desmentidos de la información contradictoria y confusa proveniente en su mayoría de las redes sociales, que también genera dudas sobre la integridad de la información deportiva. 

     

    El manejo de estas situaciones llama a reflexionar cómo, incluso como simples aficionados a un deporte, enfrentamos la proliferación de noticias falsas, rumores infundados y la falta de verificación de datos, hechos que han planteado interrogantes acerca de la forma en que se comunica y se recibe la información deportiva. Abrios la discusión con tres periodistas deportivos: Óscar Tobón, periodista deportivo de Win Sports; Juan Felipe Cadavid, periodista de Caracol Radio; y Víctor Romero, periodista deportivo de ESPN. 

     

    Desinformación en el periodismo deportivo: la perspectiva de los periodistas 

     

    Antes del inicio del segundo semestre de la liga colombiana en 2023, el periodista José Daniel Castro dio por sentado que Alejandro Restrepo sería el nuevo técnico del Deportivo Independiente Medellín. Sin embargo, su afirmación fue refutada por otros periodistas, como Felipe Sierra de Win Sports, quien desmintió este rumor al señalar que Restrepo tenía negociaciones con otro club del país. Posteriormente, el presidente del Medellín, Daniel Ossa, salió a desmentir la supuesta negociación.  

     

     

     

    Este caso, que no es único, es un ejemplo de cómo los rumores y la información no verificada pueden propagarse rápidamente en el ámbito deportivo. Algunas causas las explora el periodista Juan Felipe Cadavid: “La desinformación no es un problema exclusivo de la era actual, sino que ha existido en el periodismo deportivo a lo largo del tiempo. Sin embargo, en la actualidad, con el acceso generalizado a la información a través de Internet, se ha vuelto más evidente. Hace 40, 30 o 20 años los oyentes, televidentes y lectores dependían principalmente de los periodistas colombianos como fuente de información, lo que limitaba la difusión de la desinformación”.  

     

    Cadavid enfatiza en que, para un periodista, la disponibilidad masiva de información en la era digital le facilita identificar cuándo se produce desinformación. Además, considera que los periodistas, en su afán de ser los primeros en informar en las redes sociales, a veces descuidan la rigurosidad en su trabajo, lo que puede llevar a la propagación de información incorrecta. 

     

    Por otro lado, Víctor Romero plantea que: “Debemos comenzar por abordar la formación del periodista, ya sea aquel que representa a un medio de comunicación o trabaja de manera independiente. Es esencial evaluar cómo se capacita y adquiere la información, ya que el fenómeno de las noticias falsas y la desinformación surge cuando un periodista no está debidamente actualizado o carece de las bases necesarias para abordar una noticia. Esto incluye aspectos como la selección adecuada de fuentes, la evaluación crítica de información y la constante actualización sobre los temas que cubre. Estos elementos son fundamentales para entregar información precisa y verificada a un público específico”. 

     

    Romero también menciona la multiplicidad de fuentes de información en la actualidad como un factor que contribuye a la desinformación. Con la presencia de diversos medios de comunicación, se reafirma un desafío adicional para los periodistas: filtrar y verificar la información antes de transmitirla al público sin determinar sesgos o rasgos informativos.  

     

    Fuentes confiables y credibilidad 

     

    En un mundo inundado de información, es fundamental para los periodistas deportivos asegurarse de que las fuentes que consultan sean confiables y de calidad. El periodista Óscar Tobón considera que la construcción de relaciones sólidas con fuentes confiables es esencial y demanda tiempo y esfuerzo porque implica estar presente en el campo, asistir a entrenamientos y permitir que los equipos y las personas se conozcan tanto a nivel profesional como personal. Explica que esta interacción continua crea una base de credibilidad que es fundamental a medida que la fuente proporciona información, que, no obstante, siempre se busca verificar a través de otras fuentes. Señala que así se establece un vínculo más sólido con la fuente. Señala además que nunca se debe revelar la identidad de una fuente y lo ilustra con un caso:  

     

    “Una vez recibí una llamada de Germán Ezequiel Cano, con quien tenía una estrecha relación, al igual que con su representante. En ese momento, el Medellín estaba llevando a cabo sus entrenamientos en la base aérea, un lugar altamente restringido y de difícil acceso para el público en general. Durante uno de esos entrenamientos, ocurrió un incidente, creo que fue una lesión.  

     

    Me llamaron para informarme sobre lo que había sucedido, siendo una de mis fuentes la que proporcionó la información. Sin perder tiempo, publiqué la noticia en mi cuenta de Twitter y posteriormente la compartí en mi programa de radio, cuando trabajaba en Wbeimar [lo dice]. Al rato, recibí una llamada de Germán Cano. 

     

    Con cierta inquietud, Germán me preguntó: ‘Eh, Oscar, ¿quién te proporcionó la información sobre lo que ocurrió en el entrenamiento?’. Mi respuesta fue firme: ‘Hermano, no puedo revelar la identidad de mi fuente’. Germán insistió: ‘Necesito que me lo digas’. Mi respuesta fue la misma: ‘Germán, no puedo hacerlo. La fuente es confidencial y no puedo traicionar esa confianza’. La tensión en la conversación aumentó cuando Germán amenazó con dejar de darme información si no le revelaba la fuente. Ante su ultimátum, decidí mantener mi integridad periodística y respondí: ‘Como prefieras, Germán. Si eso significa que no volveremos a hablar y no obtendré más notas de ti, así será’ “.  A pesar de que las colaboraciones periodísticas entre Tobón y Cano cesaron un tiempo, su amistad perduró y con el tiempo se restableció el lazo periodístico.

     

    Juan Felipe Cadavid destaca que la base del periodismo ha sido la construcción de relaciones con fuentes confiables y la confrontación de información. Sostiene que ha desarrollado relaciones sólidas con fuentes en las que confía, aunque siempre mantiene la práctica de corroborar la información cuando se trata de fuentes menos conocidas. Cadavid insiste en que es importante ser crítico y verificar, pero también reconoce la existencia de fuentes de confianza que han ganado ese estatus con el tiempo. 

     

    Víctor Romero considera que la verificación es clave. Esto implica consultar con múltiples fuentes y obtener diferentes puntos de vista, especialmente cuando se trata de noticias importantes. Explica que esto es similar a cuando una persona entra a un vestuario de fútbol y contempla una camiseta en exhibición: puede mirar la parte frontal y captar lo que se muestra en ella, como el escudo o los colores. Sin embargo, para una visión completa, alguien más proporcionará detalles sobre el reverso de la camiseta, como el número, el apellido del jugador. Así explica que siempre hay la necesidad de varios puntos de vista para informar y formar así una historia. 

     

    Entre rapidez y precisión 

     

     

    Los profesionales del periodismo deportivo coinciden en la importancia de que se formen colegas capaces de procesar con rigor la información que reciben de sus fuentes y a la vez crear ángulos novedosos para enfocar sus contenidos. Desde la Raya es un semillero de nuevos periodistas del deporte que se ocupa de retos como estos. Foto: Desde La Raya

     

    La competencia por informar rápidamente puede llevar a errores en la información. En este contexto, Oscar Tobón, comparte su enfoque sobre cómo encontrar el equilibrio adecuado entre la rapidez y la precisión:  

     

    “Por ejemplo, cuando me informan sobre un posible traspaso de un jugador al Medellín, pregunto a fuentes oficiales y también a fuentes no oficiales, que en ocasiones ofrecen información más fiable. La clave es la verificación. Antes de publicar cualquier información, consulto múltiples fuentes y confirmo los detalles”. Sobre el papel de las redes sociales habla de un problema que llama “periodismo de periodistas”: “Alguien ve algo publicado y simplemente lo replica. O le da retweet o copia y pega, que esto sí es un horror. Hay colegas que simplemente la información que da uno, ellos la dicen”. Tobón cuenta que ha recibido reclamos de colegas que “se quedan sin información porque uno no la da”.

     

    Juan Felipe Cadavid señala que existen ciertos temas en los que prefiere no involucrarse, especialmente “aquellos que son altamente cambiantes y complejos, como los fichajes en el mundo deportivo. En estas situaciones, es crucial mantener una distancia reflexiva. Los fichajes, por ejemplo, es un tema donde tú le vendes el alma al empresario que te cuenta muchas veces lo que beneficia sus intereses. Son temas muy variables. Un negocio que parecía prometedor a las 10:00 de la mañana podría dar un giro completo a las 12 del día. Por eso, priorizo la gestión de fuentes confiables y, cuando siento que una fuente no es lo suficientemente sólida, opto por no informar hasta que cuente con información adicional verificable”. 

     

    La presión por ser el primero en dar una primicia puede ejercer una fuerza abrumadora sobre los periodistas, ante lo cual tomar decisiones es complicado, concluye Cadavid: 

     

     “Todos los periodistas deportivos hemos enfrentado situaciones en las que la presión por ser los primeros en informar ha afectado la precisión de lo que decimos. Recientemente, viví una situación así cuando estaba viendo la conferencia de prensa de los jugadores del América de Cali. En un primer momento, se anunció que Lucas González dejaría el equipo. Actué de inmediato y compartí la noticia en mis redes sociales sin esperar a que finalizara la conferencia. Sin embargo, posteriormente, los jugadores rectificaron y dijeron que González seguiría dirigiendo al equipo por algunos partidos más. Ante esto, decidí ser transparente y publiqué una serie de mensajes explicando la secuencia de los eventos. Asumí la responsabilidad por mi error y enfrenté el escrutinio público. En estas situaciones, creo que lo más importante es mantener la integridad y la honestidad con nuestros seguidores y lectores”. 

     

    Óscar Tobón, también compartió: “Hubo una ocasión en la que esta urgencia por dar la noticia me llevó a una situación complicada. Publiqué que Andrés Cadavid se unía al Medellín después de haber supuestamente pasado exámenes médicos. Para mi sorpresa, el mismo jugador me contactó negando la veracidad de la información. Mantuve mi confianza en mi fuente, pese a que Cadavid insistía en que mi fuente era muy mala, sin embargo, la situación se complicó aún más cuando Colón de Santa Fe exigió más dinero por el préstamo del jugador debido a la filtración de la noticia. En ese momento, sentí una verdadera presión, ya que temía quedar en entredicho. A pesar de esto, creo que en los años que llevo en esto he tratado de equivocarme lo menos posible al verificar cuidadosamente la información”. 

     

    Víctor Romero destaca que este tipo de situaciones también puede involucrar a fanáticos, entrenadores o periodistas que, por diversas razones, buscan dañar la reputación de una persona. En este contexto, la información errónea puede propagarse rápidamente en las redes sociales, lo que dificulta a muchas personas discernir entre lo real y lo falso. Por eso, es fundamental contar con filtros y mecanismos para evitar la propagación de desinformación en el periodismo deportivo y en la información en general. 

     

    La audiencia responsable

     

    Santiago Estrada Sánchez, un apasionado hincha del Deportivo Independiente Medellín, vive inmerso en el mundo digital en busca de las últimas noticias sobre su equipo favorito. Utiliza activamente Twitter y es miembro de grupos de Facebook dedicados al club. Sin embargo, su experiencia en la búsqueda de información deportiva es un viaje lleno de altibajos. A menudo, se ve inundado con rumores y especulaciones sobre fichajes y negociaciones, se debate entre la emoción de las posibles noticias positivas y la incertidumbre sobre si las fuentes son fiables. Como Santiago, muchos aficionados al deporte enfrentan este dilema en la era de la información digital y las redes sociales. 

     

    Estrada coincide con periodistas a los que sigue como Óscar Tobón en que cada periodista y persona construye su propia credibilidad con el tiempo y para los profesionales esto supone tomar decisiones difíciles. Tobón cita como ejemplo la decisión que tomó de abandonar un medio digital partidario en el que trabajó, por lo que consideraba un sesgo sensacionalista inconveniente en los contenidos, el cual repercutía negativamente en la relación con los jugadores y demás fuentes.

     

    Tobón resalta que los periodistas tienen la responsabilidad de influir en la opinión pública de manera ética. Reconoce que las personas, especialmente aquellas con menos conocimiento en un tema, pueden ser altamente influenciables. Por lo tanto, enfatiza la necesidad de la responsabilidad en la información que se publica, se comparte y se consume. Más allá de la búsqueda de popularidad en redes sociales, Tobón sugiere que la integridad periodística debe prevalecer, priorizando la calidad del trabajo sobre la búsqueda de atención efímera. 

     

    Al respecto, Víctor Romero coincide en que la formación y la calidad profesional son fundamentales para reducir la desinformación en el periodismo deportivo. Destaca la importancia de invertir más en periodistas capacitados que puedan filtrar y verificar la información de manera efectiva. Insiste en la necesidad de mantener altos estándares éticos y no sacrificar la calidad por la rapidez en la cobertura de noticias deportivas, como parte e un esfuerzo que convoca a la industria de los medios y también a los consumidores de noticias para preservar la integridad de la información en el mundo del deporte. 

     

  • En la UPB hay un patrimonio alado, de todos

     

    “La naturaleza es sabia. Las aves se saben cuidar solas. Más bien, cuidemos nosotros el entorno en el que vivimos”. Carlos Iván Restrepo, ornitólogo. 

     

     

    Por Ana Sofía Araque y Valeria Hernández / periodico.contexto@upb.edu.co

     

     

    Con los años crece el valor ambiental que tiene para la ciudad el Eco Campus de la UPB en Medellín. Foto: Ana Sofía Araque.

     

    Desde su fundación en el año 1936, la Universidad Pontificia Bolivariana ha pasado por una serie de transformaciones físicas y espaciales en su infraestructura, que no solo han influido en la urbanización del campus universitario, sino que se han combinado con el cuidado de la flora y fauna del lugar, acercando estas últimas a quienes visitan y conviven en el que es considerado un pulmón del occidente de Medellín. El espacio físico ha evolucionado desde sus edificaciones hasta sus alrededores y zonas verdes que contribuirían en el uso sostenible del territorio. 

     

    Las primeras décadas de la Universidad estuvieron inmersas dentro de la planeación y construcción de nuevos bloques y espacios de estudio, así como la búsqueda de características que diferenciaran a la institución desde la configuración de su espacio. Más tarde, durante los años 2001 y 2009, el campus buscó formas de estructurarse de manera integral: ya no solo se trataba de la ocupación, edificación y movilidad, sino, de tener presente el cuidado del medio ambiente. 

     

    La sostenibilidad del territorio se ha vuelto parte de la relación humana y urbana de la Universidad. Así es como el término “Eco Campus” surge, como señal de que este espacio cumple funciones ecológicas gracias a sus árboles y zonas verdes y los aportes de los mismos a la diversidad en fauna y flora que habitan esta zona de la ciudad.  

     

    Esa condiciones permiten la acogida de 77 especies de aves: 59 habitan el campus y 18 migran desde distintos lugares del continente americano. Quienes convivimos en el Eco Campus de la UPB en Laureles hemos sentido la fortuna de apreciar de cerca especies que en otros espacios de la ciudad paenas podemos divisar a lo lejos. Cada avistamiento trae esa sensación de estar en un lugar propicio para estos encuentros, de vivir un privilegio.

     

     

    El recorrido a través del campus 

     

    En una mañana de abril, la Universidad Pontifcia Bolivariana le abrió las puertas a Carlos Iván Restrepo, uno de sus egresados y director ejecutivo de la Sociedad Antioqueña de Ornitología, quien con 40 años de experiencia en el estudio de las aves, lideraría un recorrido para observar las especies que habitan el Eco Campus.

     

    Eran las 8:00 a. m. y todos los que seríamos testigos de la experiencia estábamos en disposición de recibir lo que sería para la mayoría el primer curso sobre aves. Era fundamental tener en cuenta características propias de las especies para saberlas identificar en el recorrido que se haría más tarde.  

     

    El grupo, a pesar de ser pequeño, mostraba gran interés por el tema, tan pronto se comenzó a hablar sobre detalles como el pico, el color, el tamaño, el sonido y la forma, para distinguir los individos que iban apareciendo mientras el guía hacía su exposición. 

     

    Carlos Iván Restrepo explicaba que al ser Colombia el país con mayor diversidad de aves en el mundo, no es para nada extraño avistar diversas especies en lugares con amplios espacios verdes, como lo es el campus bolivariano. Si bien, muchas veces estas suelen pasar desapercibidas al incorporarse al entorno natural de la universidad y en las rutinas de los seres humanos, es importante detenerse a pensar en los roles que cumplen en los ecosistemas como los que puede haber en cada zona verde de la ciudad.  

     

    Tras una hora de charla introductoria, comenzó su recorrido por las zonas verdes ubicadas entre el bloque 10 y el bloque 11, con el objetivo de identificar las aves utilizando, no solo la vista, sino también la escucha, puesto que también se enseñó al grupo sobre los tipos de sonidos emitidos por las aves: vocales, aquellos que son emitidos por la tráquea y mecánicos, producidos cuando el animal hace contacto con un elemento externo, como golpear troncos con el pico o sacudirse en el agua. Estos ruidos ayudarían a localizar dónde se encontraban las distintas especies. 

     

     

     

     

    El célebre Petirrojo, ave insignia de la UPB, resalta por su colorido entre las zonas verdes del Eco Campus Laureles y es tan vistoso como esquivo para las instantáneas. Fotos: Ana Sofía Araque.

     

    El día, totalmente despejado, iluminó el paisaje y todos los expedicionarios estaban atentos, en total silencio y calma, tratando de que la emoción no jugara en su contra. Un minuto después, un primer sonido atrapó la atención del grupo.  

     

    Las miradas se posaron completamente en un color rojo intenso que volaba de una rama a otra con gran velocidad. Así es como la primera especie del recorrido se dejaba ver: el individuo, conocido como Petirrojo, era un macho, pues su color vivo es aquel que le sirve para atraer a las hembras. Su plumaje carmesí llamó inmediatamente la atención de los presentes, quienes no contruvieron exclamaciones de asombro, mientras el pajarito iba de un sitio a otro en cortos periodos de tiempo, saltaba entre las ramas, pero cantaba poco, lo que sorprendió a los observadores, quienes esperaban oír al ave emblemática de la Universidad; pero se dieron cuenta de que era tarde, pues el guía explicó que suelen cantar en horas tempranas del alba y es considerada como un ave mañanera. 

     

    Mientras aves como canarios, tórtolas y sirirís se posaban en las zonas verdes del campus, el ornitólogo Restrepo comentaba acerca de sus características: los patrones en su plumaje, el tamaño de sus picos y los diversos sonidos que emitían. Al mismo tiempo, el grupo se quedaba observando de arriba hacia abajo y esperaba que cualquier ave se posara para capturar una imagen de la misma. 

     

     Después de alrededor de diez minutos, el grupo siguió su recorrido hacia el bulevar de comidas; lugar que, por su ubicación y tamaño, se encontraba lleno de personas. Ese detalle complicó en cierto grado el captar los sonidos de las aves; aun así, se podían escuchar a aquellas cuyos cantos eran más fuertes, como los sirirís, al igual que el movimiento de las ramas donde algunas especies se posaban. 

     

    Mientras caminaban, Carlos Iván Restrepo explicó que el mes de abril representa el final de la época de anidación para las aves, al igual que uno de los meses en los que se puede ver la mayor cantidad de aves migratorias en el año. Termina el invierno y llega la primavera, sin duda, un clima favorable para que las aves migren hacia los cálidos países del sur para procrear y encontrar mayor cantidad de recursos. Por esta razón, se concentra un mayor número de especies en el país. 

     

    Al pasar por la biblioteca y las zonas verdes del bloque 12, la siguiente parada fue al frente del bloque rectoral y el Aula Magna. Allí se escucharon distintos sonidos vocales como cantos y llamados, pero también sonidos mecánicos como el picoteo de los pájaros carpinteros, difíciles de registrar en imágenes por la altura a la que permanecen y su habilidad para esconderse entre los árboles grandes del campus, pero su rastro sí pudo verse en el que había construido usando un tronco en mal estado, que es más fácil de perforar y en el que se alojancon más frecuencia los insectos que sirven de alimento.  

     

    En este punto, el sol y el calor cada vez se sentían más entre los caminantes que, al acercarse a los parqueaderos cerca de la entrada al colegio UPB, pudo tener una vista más general de los lugares recorridos y reconocer cómo la diversidad de árboles distribuidos por todo el campus permitía ver aves diferentes en los distintos momentos del recorrido y otras que habitan varios puntos del campus, el célebre petirrojo, por ejemplo, se vio tanto en el bloque 10 como en la parte trasera del bloque 7.  

     

     

    Esta especie, conocida como Canarios costeños, también es otro ingrediente vistoso en el paisaje del Eco Campus de la UPB.

    Foto: Ana Sofía Araque.

     

    Al terminar el recorrido y regresar al bloque 10, casi tres hors después de haber comenzado el encuentro, ya era claro el papel de las aves en el ecosistema del campus de la UPB, entre otros, que dispersan semillas y regulan las poblaciones de insectos, así como también polinizan y fertilizan gran parte de la vegetación. Más allá de plumajes llamativos y coloridos o melodiosos cantos, las aves son increíblemente diferentes entre sí y fundamentales para la vida en la ciudad y la cotidianidad en el Eco Campus UPB.  

     

     

    Los visitantes al Eco Campus también están familiarizados con los territoriales Alcaravanes, conocidos como Teros en el sur de América, En la parte superior de untrocno podado se observa el orificio abierto por un caprinetaro, al que se escucha trabajar en las tardes apacibles del Eco Campus UPB. Fotos: Ana Sofía Araque Panesso.

     

     

     

  • Inteligencia artificial: ¿génesis o apocalipsis?

    Pablo Montoya Escobar / pablo.montoyam@upb.edu.co*

    *Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto.

    La inteligencia artificial se ha presentado como una amenaza desde sus primeras apariciones en el mundo de la ficción; desde la fuerza imparable de la creación del Dr. Frankenstein, hasta los robots rebeldes de Asimov, cualquier ente creado por el hombre pero que obre por su propia voluntad ha representado un miedo irracional a caer bajo la dominación de estas criaturas. Ahora, en la segunda década del siglo XXI, la inteligencia artificial ya no solo vive en los mundos distópicos de la ciencia ficción, sino que está presente en la cotidianidad en más aspectos de los que podríamos pensar.
    ​​​​​​​

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

     

     

    ¿Cuáles son los riesgos?

    Aunque no represente la misma amenaza que Skynet, las inteligencias artificiales del mundo contemporáneo no son completamente inofensivas. Más que actuar de manera hostil desde su propio libre albedrío, los avances tecnológicos y herramientas que han brindado las I.A. permiten que se abran brechas cada vez más rápido en lo que respecta a seguridad informática, lo que pone en riesgo a los usuarios de internet.

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    Quizás la amenaza más evidente que supone la inteligencia artificial hoy en día es la de la desinformación. Con el boom de las redes sociales, también vino el boom de las noticias falsas, las redes sociales permitían difundir de manera masiva información manipulada, que en muchos casos podía llegar a presentar incluso riesgos democráticos o sociales por el contenido de esta. En ese entonces podía bastar con una breve búsqueda en Google para desmentir lo que se presentaba, pero hoy, con el uso de herramientas que hacen uso de I.A. se vuelve cada vez más difícil discernir entre la realidad y la ficción.

     

    Herramientas para generar textos permiten la creación de campañas de desinformación masivas, los deepfakes y las plataformas de creación de imágenes a base de texto como Midjourney han permitido crear imágenes y videos casi imposibles de diferenciar de la realidad, son los casos de las recientes imágenes del “arresto” de Donald Trump, la creación de un anuncio por el partido de oposición polaco en el que se recrea la voz del primer ministro o el video de Zelenski haciendo un llamado a que el pueblo Ucraniano se rindiera ante las tropas rusas. Si bien estos casos representan la manera en la que se difunde desinformación nociva a gran escala, estás mismas herramientas se pueden utilizar para suplantar la identidad y atentar contra el buen nombre de ciudadanos comunes de formas antes inconcebibles: llamadas de extorsión usando la voz de familiares o la difusión de fotos íntimas generadas por computadora son ejemplo del peligro de la I.A. para los usuarios de internet.

    En el imaginario popular, los hackers son individuos retraídos con la capacidad de acceder a cámaras de seguridad o redes gubernamentales solo con digitar rápidamente una serie de números y letras incomprensibles que se presentan en una pantalla de color verde neón, pero el proceso del hacking es en realidad mucho más tedioso a lo que se presenta en Hollywood, o tal vez lo era. Las I.A. han facilitado en gran medida el proceso de los hackers y ha diversificado su arsenal de armas digitales.

     

    Si bien no está en el punto de suplantar la creatividad de los seres humanos, la I.A. ha hecho que procesos que antes pudieron tardar horas para una persona, se realicen en cuestión de segundos; el desarrollo de redes neuronales permite analizar las acciones de individuos de maneras tan precisas que incluso se ha llegado a un algoritmo que permite robar contraseñas con simplemente escuchar los sonidos producidos al teclear. Otro caso un poco más alarmante es la creación de nuevos malware con la ayuda de la I.A. que cuentan con la capacidad de adaptarse a diferentes antivirus, robar grandes bases de datos personales y volverse más poderosos con el tiempo, incluso se han dado casos en los que se han creado virus solamente con brindarle un prompt u orden a Chat GPT.

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    Pero ¿qué significa todo esto? ¿Debemos resignar a nuestra humanidad y prepararnos para vivir dentro de la Matrix? ¿Hay alguna solución a la inminente conquista de las maquinas pensantes? El futuro no es tan oscuro como los párrafos anteriores hayan podido indicar, así como la I.A. es utilizada con fines nefastos, también puede ser utilizada para proteger los derechos de los humanos. Antes de comprender el cómo se puede utilizar a las I.A. en pro de la humanidad es necesario comprender el funcionamiento de estas. ​​​​​​​

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    ¿Qué es una inteligencia artificial?

    Primero, es necesario desmitificar un poco el concepto de inteligencia artificial. Esta no es “inteligente” en el sentido estricto de la palabra; por lo general, cuando nos referimos a inteligencia artificial hablamos de un software que ha sido diseñado y entrenado para cumplir tareas específicas; las inteligencias artificiales generales (todavía una hipótesis en el mundo tecnológico) son aquellas que tanto tememos, las que desarrollan consciencia y capacidades superiores a los humanos. Por ahora, sigamos con las inteligencias artificiales.

    Un ejemplo cotidiano de cómo se entrena a una I.A. son los CAPTCHA, esas pruebas que muchas veces saltan en la pantalla y piden identificar semáforos, hidrantes o motocicletas para confirmar que el usuario es un humano; paradójicamente son utilizados con el fin de entrenar algoritmos, en este caso usados para vehículos autónomos. Básicamente es así como se crean diferentes I.A, Chat GPT se entrena con textos, MidJourney con imágenes e ilustraciones, Amper con música.

    Así que es necesario comprender que detrás de las I.A no hay un ser consciente que da respuestas producto de su conocimiento, sino más bien es un programa que recibe datos y calcula la respuesta adecuada según la instrucción dada.

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    ¿Cómo la IA puede protegernos?

    Aunque existan quienes usen la I.A. con fines maliciosos, es necesario resaltar las formas en las que esta es usada para proteger a los usuarios de internet.

    Con el boom de las I.A, el mercado está en una constante búsqueda por aprovechar al máximo las posibilidades que brindan estas tecnologías, y aquí está incluida el área de seguridad informática. Son muchos los algoritmos que se han creado para combatir softwares maliciosos y proteger la privacidad de los usuarios.

    En el caso de los malware, las inteligencias artificiales operan escaneando permanentemente grandes cantidades de datos en busca de discrepancias que puedan indicar la presencia de algún riesgo para el usuario. Estas no solo funcionan al momento de descargar un archivo, sino que también monitorean la forma en la que se comporta el programa al momento de ser ejecutado. Al momento de identificar una anomalía la I.A se encarga de proceder de distintas maneras según el caso, ya sea alertando al usuario, poniendo el archivo en cuarentena o simplemente eliminándolo.

    Otra forma en la que se puede usar para proteger los derechos informáticos, es a través de la encriptación de datos, es decir transformar la información a un formato ilegible incluso para otras I.A. Si bien estas no son directas “responsables” del proceso de encriptación, son herramientas utilizadas para reforzar la fuerza de estos algoritmos, generando claves seguras, analizándolos en busca de anomalías o brechas en el sistema y mitigando ataques que se lleven en contra del sistema. De esta manera se mantienen seguras las bases de datos de compañías que manejan información delicada y también la información de usuarios archivadas e plataformas como redes sociales y bancos.​​​​​​​

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    El mundo esta cambiando, la tecnología parece desarrollarse cada vez más rápido y es inútil resistirse al hecho de que la humanidad tendrá que convivir con la inteligencia artificial en muchos aspectos de la cotidianidad. Este cambio probara ser complicado, muchas labores serán automatizadas y otras nuevas surgirán, será esencial comprender a la I.A de modo que se pueda aplicar en áreas que faciliten la vida personal y laboral. La línea de la propiedad intelectual será cada vez más borrosa, no sería raro encontrarse con un nuevo libro de Shakespeare o un nuevo álbum de Queen, e incluso se puede dar el caso de que las nuevas celebridades sean avatares virtuales que conecten de una manera más cercana con el público.La educación y la conciencia sobre la seguridad en línea serán pilares fundamentales para navegar con éxito en este nuevo paradigma tecnológico y garantizar que la convivencia con la I.A sea beneficiosa y enriquecedora para la sociedad en su conjunto.

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    Todas las imágenes utilizadas en este reportaje fueron materializadas por Midjourney plataforma de generación de imágenes a basa de texto. Prompt: Pablo Montoya.

     

    ¿Qué discusiones abre la inteligencia artificial para la propiedad intelectual y los derechos de autor cuando logra emular las voces de los artistas? Escuche aquí cómo suena este dilema.

     

     

    ** Versión original publicada en el blog del autor para el curso Proyecto I.

  • Los golpes en África ¿retumban en Colombia?

    Ana María Gaviria Ramírez, Tomás Fernández Pérez, Luis Daniel Úsuga / periodico.contexto@upb.edu.co

     

    Desde 2017, en el mundo se han presentado 18 tomas del poder por parte de fuerzas militares y por vías de hecho. 17 de ellas han ocurrido en África, un continente con el que Colombia busca estrechar lazos. ¿Cuáles son las causas de esta inestabilidad? ¿Cuál es el papel de occidente en ello? ¿Cómo inciden estas situaciones en Colombia?

     

    Con las voces desde ambos hemisferios, en una mirada de sur a sur, hacemos un repaso por todas estas preguntas en el siguiente video podcast.

     

    Participan: Silvia Perazzo, presidenta de la Asociación para las Naciones Unidas de la República Argentina (ANU-AR), coordinadora del Comité de Asuntos Africanos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, miembro del Programa de Estudios Africanos de la Universidad Nacional de Córdoba. Salym Fayad, periodista colombiano,residente en Sudáfrica. Cristian Cárdenas, historiador, miembro del grupo de estudio Casus Belli.

     

     

    Video

     

  • En Jardín, un festival ¿de cine?

     Andrea Montoya Posada – Juan José Ríos Arbeláez / periódico.contexto@upb.edu.co

     

    Hace ocho años que la Corporación Antioquia Audiovisual celebra el Festival de Cine en Jardín, al suroeste del departamento. El evento se ha posicionado como  una ventana para reflexionar sobre los temas más coyunturales del país y ha desarrollado programas curatoriales y seminarios académicos acerca del posconflicto, el patrimonio, el campesinado. Este 2023, en su octava versión, el certamen abordó como tema el narcotráfico.

     

    Víctor Gaviria, director del evento, argumentó que la idea con esta temática era centrarse en una reflexión que vinculara la visión de la comunidad en las conferencias, talleres y proyecciones que se hicieron del 18 de septiembre al 1 de octubre. 

     

    Para Gaviria, la selección del tema está profundamente asociada al reconocimiento en el fracaso de la guerra contra las drogas: “Vamos a construir entre todos un nuevo paradigma para ver este problema, escapando a cualquier actitud moralizante que nos lleva al camino sin salida del prohibicionismo”, señaló el cineasta antioqueño en el anuncio del evento.

     

    El actor Andrés Parra conversa con Luis Alirio Calle en el parque principal de Jardín. Foto: Festicine Jardín.

     

    Sábado, un poco de cine

    Según caía el sol de la tarde del sábado, Andrés Parra, famoso por encarnar a Pablo Escobar en televisión, estaba en una banca del parque principal ante la mirada de unos cientos que lo escuchaban hablar sobre la salud mental. Decía que: “Es un asunto muy serio, weon”, con su específica capacidad para entonar cada palabra de diferentes maneras. “La gente cree o estima que solo hay problemas grandes y que, si a uno le va bien en la vida y todo funciona, pues que no tiene derecho a sentirse mal, pero eso no es así”, terminó diciendo cuando ya era de noche y el tumulto lo aplaudía.

     

    En 2012 Caracol TV estrenó Escobar: el patrón del mal, la serie se grabó en ocho meses, costó cerca de 6 millones de dólares y llegó a tener un índice de audiencia de 16.0 en Colombia, como una de las más vistas en la historia. La serie se mantiene con vigencia en las listas mundiales de la plataforma Netflix.

     

    Hace tiempo que Parra abandonó el papel de Escobar para no encasillarse en la piel del capo colombiano. Por los años en los que era furor el dramatizado, ahora retransmitido por Caracol, el debate social se dividía entre la necesidad de rescatar la memoria histórica del país y  la amenaza de vender morbo con narrativas de miseria que terminaran por debilitar la imagen del país y de Medellín.

     

    Parra aseguró que había personas que, cuando se lo encontraban en la calle, le agradecían los favores de Escobar, por anchetas, por una casa, por hacer un barrio. “El malo hace todo lo que el sistema no lo deja, lo que todos queremos hacer. Entonces yo creo que por eso esa fascinación que tenemos con el malo”, dice el actor sobre los antagonistas amados por el público.

     

    A eso de las siete empezó El rey (2004), de Antonio Dorado, quien fue discípulo de Carlos Mayolo, en el Coliseo Municipal. Ninguno de los estudiantes de cine que merodeaba el parque parecía tener idea de dónde quedaba la instalación; comentaban que tal vez verían las películas el domingo; a la noche del sábado, el  aire de fiesta ya se había colado por todo el pueblo.

     

    Seis cuadras más arriba del parque, subiendo la falda que compone el pueblo, queda la placa deportiva que corresponde al nombre de Coliseo Municipal. Algunos jóvenes estaban sentados alrededor de las rejas, pero no porque la cancha estuviera repleta, sino porque adentro no se podía fumar. 

     

    Ya en la charla, Dorado contó cuánto se había embargado para producir la historia de uno de los primeros capos caleños de la mafia, Pedro Rey. Apuntó que de cine en Colombia no se vivía, que era una pasión: “Yo vivo es de las clases, porque soy docente desde el noventa”, aseguró el director de otros tres largometrajes a una audiencia que no alcanzaba a llenar las sillas Rimax de la cancha y que en su mayoría se componía por adultos de Jardín.

     

    Cuando le preguntaron por los referentes y la cuestión del género en el cine Colombiano, Dorado se remitió a Jesús Martin Barbero y la necesidad de respetar la cultura popular y no pensar en la “cultura culta”.

    -La alta cultura que llaman, lo ayudó el presentador.

     

    Sobre ese reflejo del narcotráfico se tomó la palabra un hombre del público, enfocándose en la necesidad de no repetir un fenómeno que, según él, se sabía que no ha cesado por completo. La intervención fue más una declaración que una pregunta para el director, que en algún momento había dicho que: “A Al Capone lo mataron saliendo de una sala de teatro”, dando razón al vínculo entre la mafia y las viejas costumbres dramáticas.

     

    “Así como la función de los artistas es dar cuenta de lo que hemos vivido, si queremos acabar con el cine de narcotráfico, tenemos que acabar es el narcotráfico. Siempre que este tipo de historias sigan impactando nuestra memoria, estaremos obligados a decirlo”, reflexionó después el director caleño.

     

    Mientras corrían El rey, pasaba el conversatorio y la cena de La coca: de la sombra al plato, para el que había que hacer reserva. En la Placa Deportiva Simón Bolívar proyectaban la película del chileno  Dunav Kuzmanic, Ajuste de cuentas, de 1984, que tampoco tuvo mucha audiencia porque a las siete y media empezó Caleidoscopio, la competencia nacional de cortometrajes que llenó por completo la placa deportiva del Colegio Moisés Rojas Peláez.

    En la cancha no quedaban sillas y la gente se acumulaba en el piso o se montaba entre los muros de atrás, mientras que otros entraban y salían de la proyección. Dieciocho cortos de entre cuatro y veintitrés minutos fueron presentados durante tres horas y media.

     

    En la categoría de ficción ganó Sara Jurado con Sempiterno. Tiene que llover, de Diego Pérez, fue reconocido con el segundo lugar. Montaña azul, de Sofía Salinas y Juan Bohórquez, se hizo con el primer lugar de documental, al que acompañó Acuatenientes de Andrés Gil. En la categoría experimental, los ganadores fueron Juan Pablo Adames con En laberinto y Las máquinas tristes de Paola Michaels.

     

    Mientras tanto, las películas colombianas, Anhell69 y La bonga, eran vistas por una baja audiencia, compuesta por adultos de Jardín que aprovechaban el evento para ver lo que estaba en las salas de cine de las ciudades. Anhell69 estuvo durante septiembre en las salas de Medellín. La bonga, estaba en un pre-estreno y esta era la segunda vez que la mostraban en el Festival.

     

    A la misma hora pasaron en el Teatro Municipal de Jardín, The Thing, un drama gringo de ciencia ficción de 1982 que, de alguna forma, la organización puso en la programación, que hasta entonces se había concentrado en la visualización de un cine social.

     

    La sala que administra Comfenalco se llenó con los jóvenes y estudiantes de cine que habían abandonado el Caleidoscopio tras ver dos horas de cortos y no se habían ido todavía a rumbear.

     

    Hernán Arango, concursó en Caleidoscopio con Esto era/es Colombia. Hace diecisiete años es realizador audiovisual y además es docente.

    -¿Cuáles cree que son las líneas bajo las que se plantea el cine colombiano en la actualidad?

    -El cine colombiano atraviesa un momento muy sano. Muy heterogéneo. Esta desde la comedia guarra, que hereda cierto porcentaje de su humor de la televisión, están las películas profundas, películas de referentes… entonces creo que hay mucha heterogeneidad en la actualidad.

     

    Arango es consciente de que, en materia de producción, cada vez se hacen más películas en el país. La posibilidad de becas o el acceso a las convocatorias es cada vez mayor tras la entrada en vigor de la ley de cine (Ley 814 de 2003), que tiene como propósito hacer del cine una industria sostenible.

     

    En 2022 se estrenaron 57 largometrajes colombianos a lo largo de todo el año, pero apenas un 3,4 % del público fue nacional. El año con mayor número de producciones locales fue 2019, con 62 largometrajes estrenados, de los que el público nacional representó un 3,4%.

    -¿Qué tan accesible es ese cine heterogéneo para el público general del país y no el especializado?

    -Hay cine para todo el mundo. Está Dago García, que ha hecho desde cine de autor hasta lo más comercial. Aquí no hay industria como sí en otros países, entonces la mayoría de proyectos se realizan con becas que suelen ser del Ministerio de Cultura. Y la cultura aspira a una mirada reflexiva y esa mirada no busca un eco comercial ni masivo.

     

    Sin embargo, el cine que algunos llaman “de comedia guarra” suele componer la tradición por excelencia del cine colombiano, en vísperas de Navidad. El paseo 4 es la película colombiana más taquillera de la historia y tuvo 1’693.873  espectadores, según cifras de Proimagenes. Otras nueve películas de comedia acompañan la lista. Esos estrenos decembrinos componen la mayor apuesta de las grandes salas del país como Cine Colombia, Procinal, CineMark o Royal Films, que a la larga reciben la mayor cantidad de público por su enfoque comercial.

     

    A propósito de la distribución en las salas, el problema no es que los cines no quieran proyectar las películas, sino la respuesta del mercado a la oferta de Hollywood. “Muchos directores colombianos no van a querer estrenar en Cine Colombia. Porque vos estás con tu película hecha con las uñas, ellos estrenan La Monja 4 y te tiran a la última función de la noche”, señala Adriana Mora, integrante del comité de Caleidoscopio desde la primera edición en 2016 y docente universitaria.

     

    Existen plataformas gratuitas como Retina Latina y RTVC play, que cuentan con catálogos de cine latinoamericano y local. Sin embargo, Netflix y las otras plataformas de streaming, que acaparan la mayoría de usuarios, mantienen catálogos con dos líneas temáticas demarcadas en el cine local: humor “guarro” y cine social.

     

    El de Valentina Colorado esun caso que lo ilustra. Esta residente de Jardín todas las noches ve películas y las que le gustan son las de narcos. “Las mexicanas y las colombianas. Las veo en Netflix. Si hubiera sabido que esas películas eran de eso, hubiera sacado el rato para ir a ver”, asegura.

     

    Haz clic en la imagen para conocer algunas voces de los espectadores y talleristas del Festival de cine de Jardín sobre el cine colombiano.

    Día 2, un poco menos de cine y talleres

    El domingo, que era el día de cierre, comenzó a las diez de la mañana con dos conversatorios: La planta sagrada que el narcotráfico degrada y Conversación sobre lo narco. La mañana fue cálida y el parque estaba poblado de visitantes, aunque para Colorado, comerciante del parque, durante el Festival había menos gente en el parque que la que habitualmente ocupa el espacio en los fines de semana.

     

    No había mucho agite ni afán por las proyecciones pendientes. A las once y media pasaron La tía rica (2017) de German Ramírez, en un pequeño salón de Centro Vida, que no se llenó. Víctor Gaviria se movía fluyendo entre las calles, desapercibido unas veces y otras no. Iba afable, incluso cuando llegó tarde a Narco cultura (2013), de Shaul Shwarz y no le dejaron entrar al teatro .  

     

    En simultáneo, se proyectaba Manto de Gemas (2022), de la cineasta mexicana Natalia López. Su largometraje explora el secuestro asociado al narcotráfico en las zonas rurales de México. López rompe con esquemas de continuidad y de planos, acercándose al sentido emocional de la historia. La sala se fue vaciando lentamente mientras transcurrió su proyección. 

     

    Mora, directora del corto Soneto de las 7 noches (2020), se disculpa por el fatalismo al sentenciar que “la gente en Colombia no va al cine. Ellos no van. Aquí pega es el tanque, las películas infantiles y las películas de superhéroes”.

    A las cuatro de la tarde se proyectó la última película del festival, Gomorra (2008). Un desesperanzador filme narco del italiano Matteo Garrone. Apareció bajo unos lentes oscuros el mismo presentador que había estado en la proyección de El rey y repitió la sentencia que había hecho Dorado: “A Al Capone lo mataron saliendo de una sala de teatro. ¿A cuál Al Capone se referirán?, ¿al que murió por un infarto tras un derrame cerebral?”. El Teatro Municipal de Jardín, que al principio parecía lleno, quedó casi vacío mientras transcurría la película.   

     

    Para Mora, el problema de la audiencia en el cine colombiano no viene desde las temáticas, porque encuentra diversidad en la oferta; tampoco viene de las producciones, porque cada vez son más. Entre 2003 y el 2020 se hicieron 485 largometrajes y 977 cortometrajes, muchos más que en toda la historia de Colombia, desde  la primera película hecha en el país María (1922).

     

    El informe de Proimágenes también revela que, de los 57 largometrajes estrenados el año pasado,  “25 son documentales (46% del total), 20 son dramas (37% del total), seis son de comedia (11% del total), dos de misterio (4% del total) y uno de terror (2% del total)”.

     

    Video

     

     

    “En Colombia se ha hecho todo menos apuntar al público. No hemos educado al público. Tendríamos que dar a conocer el cine desde la primaria. Aquí solo un puñado van a ver cine a los festivales, ese puñado específico que ve las películas nacionales”, sostiene Mora, la directora y docente. Pero el grupo específico de estudiantes y entusiastas del séptimo arte ya ha abandonado la sala, mientras que en la pantalla se repite la crudeza de Gomorra

    .

    A la misma hora, en Centro Vida, se hicieron la entrega de resultados del taller de escritura creativa y el taller audiovisual que se realizaron de jueves a domingo. La mayoría de participantes eran estudiantes de Jardín o de las veredas cercanas, que habían sido motivados por sus maestros a hacer parte del Festival.

     

    Alexandra Franco es de la comunidad indígena de Karmatama Rúa, en Jardín. De cine ha visto poco porque no prende mucho el televisor y hace muy poco instalaron el internet en su zona, en el Festival solo vio un cortometraje, pero le gustó porque en el taller audiovisual aprendió a tomar fotos y videos. “Las películas, normales, pero volvería porque quisiera aprender más cosas”, responde sobre la posibilidad de participar en el Festival el próximo año. 

     

    Katherine Marulanda y Ana María Guerrero tienen menos de trece años y ya habían participado en un corto que hicieron en la vereda Morro amarillo, en la edición anterior del Festival. Sin embargo, esta era la primera vez que hacían parte de los talleres.

     

    “Aprendimos que un cuento no siempre tiene que ser feliz, que puede ser duro o abierto. También nos enseñaron a entrevistar, a responder y cómo editar”, enumeraban juntas al responder. Ninguna de las dos ha podido ver mucho cine colombiano. Todas las películas que han visto son las que pasan por televisión, pero han quedado curiosas y anotaron el nombre de un par de plataformas gratuitas para ver películas nacionales. Eso mientras pasa el año y el Festival de entusiastas vuelve a llenar las calles de Jardín.

     

  • La guerra fragmentaria del ELN

     

    La guerrilla más antigua de América sostiene hoy el octavo intento de paz con el Estado colombiano. Los territorios que ocupa este grupo armado son claves para entender cómo opera y qué busca una de las organizaciones armadas más fuertes del país.

     

    Por Alejandro Zapata y Valeria Hernández / periodico.contexto@upb.edu.co

    Colaboración con el Semillero de Periodismo Urbano, orientado por el profesor Juan Esteban Mejía Upegui.

     

    El 3 de agosto de 2023 el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno firmaron el cese al fuego con más duración en la historia de los diálogos entre el Estado colombiano y dicha organización armada. Son 180 días de Cese al Fuego Bilateral Nacional y Temporal hasta el 29 de enero de 2024. De otro lado, el diálogo contempla una participación de la sociedad a través del Comité Nacional de Participación, organismo por el cual 81 voceros diseñarán y promoverán la intervención de la sociedad.

     

    Han sido seis intentos de diálogos de paz entre las dos partes, que comprometen la soberanía de cinco regiones donde el grupo guerrillero ha tenido una presencia muy variada: sur de Bolívar, Arauca, Catatumbo, Suroccidente —Cauca y Nariño— y Chocó. Acciones políticas, sociales, extorsiones, economías ilícitas, constreñimiento electoral, plantaciones de coca y la minería han marcado el relato de estas regiones bajo el control eleno.

     

    Los diálogos de paz están encaminados en ofrecer garantías y alternativas en estas cinco regiones en las que el conflicto armado ha permeado las dinámicas sociales, culturales y políticas. Para comprenderlo, Contexto le ofrece un análisis regional del accionar del ELN en cada uno de estos espacios para poder entender los retos y amenazas que enfrenta la actual mesa de negociación de paz.

     

    Los orígenes y transformaciones elenas

     

    El ELN es un grupo de extrema izquierda cimentado en el marxismo-leninismo, movimiento del siglo XIX que busca, a grandes rasgos, el empoderamiento de la clase obrera, minimizar la brecha social entre ricos y pobres y que el Estado debe ser el dueño de las industrias.

     

    << Miembros del ELN durante sus primeras acciones en 1964. Foto: Rebelion.org

     

    En un principio se consideró una organización revolucionaria y de carácter altruista, asegura Carlos Velandia, exmiembro de la Dirección Nacional del ELN y gestor de paz. Se autodenomina como una guerrilla con valores inspirados en la revolución cubana. Entre sus ideas están la justa distribución de tierras, abogar por un Estado comunista en el que se distribuyan de manera equitativa los recursos.

     

    Otra de ellas es la prioridad que asume la sociedad sobre el Estado, es decir, prevalecen más los procesos sociales en las regiones, que una ayuda estatal tardía y desorientada. Esta percepción se enlaza con la apropiación de las regiones para la defensa del territorio en temas ambientales, políticos y sociales. Por último, se destaca la postura incialmente férrea y prohibicionista en relación con las drogas, particularmente la cocaína.

     

    Sin embargo, hoy se percibe una guerrilla volcada al uso de cultivos ilícitos, en los que se incluye la coca, señala Velandia. Además de fuentes de financiación como la explotación ilegal de madera y, a lo largo de su historia, sabotajes a la red de oleoductos, que terminan en grandes daños al medioambiente.

     

    La génesis de sus líderes

     

    El libro ¿Por qué es tan difícil negociar con el ELN?, elaborado por el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), reconstruye el inicio del grupo en el Magdalena Medio y los Santanderes. Asimismo, excombatientes de otros grupos armados como el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) y el Frente Unido (FU) se incorporaron a las filas elenas.

     

    Muchos de estos ideales se encaminaron por el auge de la Revolución Cubana. Como se indica en el artículo Juventudes universitarias de izquierda. De la lucha ideológica a la violencia política, de los investigadores Alvaro Acevedo Tarazona y Juliana Villabona Ardila, de la Universidad Industrial de Santander, líderes como Fabio Vásquez Castaño, pertenecientes a diversos movimientos del Partido Comunista Colombiano, viajaron a Cuba, becados por Fidel Castro e iniciaron su actividad guerrillera en la cordillera de Escambray.

     

    A estos se sumaron estudiantes de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y de la Asociación de Universitarios de Santander (AUDESA). Bajo el lema “Ni un paso atrás, liberación o muerte”, el Ejército de Liberación Nacional nació el 4 de julio de 1964, luego de tener su primera marcha guerrillera.

     

    Entre la sotana y el fusil

     

    A comienzos de los sesenta, la pobreza y el subdesarrollo adquirieron niveles muy altos en Colombia y América Latina, por ello, sacerdotes en varias de las ciudades con más índices de escasez, empezaron a hacer presencia a partir del trabajo con las comunidades.

     

    << El sacerdote católico Camilo Torres Restrepo tuvo una activa vida política y una corta trayectoria en las tropas del ELN. Murió en combaste contra el Ejército Nacional en Sanvicente del Chucurí, el 15 de febrero de 1966. Foto: Radio Nacional de Colombia.

     

    Mientras tanto en Colombia, las principales ciudades se habían llenado de barrios de invasión, producto de la violencia y pobreza rural. “La Revolución cubana se convirtió en ejemplo para los sectores radicales de América Latina y en Colombia, cuyos cambios sociales y económicos habían sido rápidos pero donde la política parecía congelada por el bipartidismo y un clericalismo decimonónicos, y logró simpatía de amplios sectores estudiantiles y sindicales que clamaban por cambios rápidos y profundos para resolver problemas sociales cada vez más graves”, escribió Jorge Orlando Melo en Historia mínima de Colombia.

     

    Asdrúbal Rincón, sacerdote y licenciado en Historia de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, cuenta cómo uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, Gustavo Gutiérrez, empezó a hacer trabajo social en las favelas de Río de Janeiro. “La Teología de la Liberación consiste en liberar al pobre de las opresiones del Estado y de la pobreza”, sin embargo esta concepción se permeó de ideales de izquierda que la Iglesia católica empezó a rechazar.

     

    Por esos años, un grupo de sacerdotes creían que la única manera de liberar al pobre era por medio de la revolución. “Empezaron a mostrar imágenes de Jesús como un guerrillero, como otro Che Guevara que liberaba al pobre de los ricos y entonces algunos sacerdotes decidieron irse para el monte”, añade Rincón.

     

    Así es como nacieron grandes figuras para el ELN, que en diferentes épocas hicieron parte de la organización, como el renombrado cura bogotano Camilo Torres Restrepo.

     

    También llegaron eclesiásticos españoles que desde Europa vieron y siguieron la revolución latinoamericana. Dos de ellos, Manuel Pérez Martínez, conocido como el Cura Pérez y Domingo Laín Sáenz, contribuyeron al proceso fundacional. A los dos españoles les siguieron más clérigos, seminaristas y hasta monjas que se adhirieron al ideal del cristianismo y marxismo.

     

    El ELN acuñó el perfil de organización político militar para mezclar la lucha armada con lo político y organizacional. En una de las entrevistas al gestor de paz Carlos Velandia en el libro ¿Por qué es tan difícil negociar con el ELN? , se mencionó que el debate al interior de la organización era: “Oiga, somos una fuerza guerrillera pero aquí lo que se necesita es una fuerza política que conduzca lo armado”.

     

    Por eso mismo se empezaron a crear mecanismos políticos al interior de la organización armada como el Congreso Nacional del ELN que nace en 1986, se celebra cada 10 años y crea un espacio por el cual se conforma el perfil militar, político y financiero de la organización.

     

    En el Congreso fueron clave aquellos clérigos, estudiantes de las universidades y representantes de organizaciones campesinas que dieron paso a la Dirección Nacional, allí se eligió a 17 representantes, mientras que de este organismo se erigió el Comando Central constituido por los máximos 5 jefes de la guerrilla.

     

    ‘Las tres varitas mágicas’

     

    La idea de formar tres expresiones organizativas, en las que se incluye el Congreso Nacional, nace de las “Tres varitas mágicas” que planteaba el maoísmo y que perfeccionó el leninismo. “El Partido Comunista, cuya función era dirigir el proceso revolucionario; el Ejército Rojo, para la estrategia armada, y el Frente Político, que agrupaba a todas las fuerzas descontentas con el régimen imperante”, aseguró Otty Patiño, actual líder negociador del Gobierno, en el artículo Las tres varitas mágicas para El Tiempo.

     

    Conforme a estas tres ideas, los frentes de guerra regionales y frentes guerrilleros han consolidado un brazo fuerte para la lucha armada del ELN.

     

    Un ejemplo claro por su poderío organizacional, militar y político es el Frente de Guerra Oriental Manuel Vásquez Castaño, en el que está el Frente Domingo Laín, en Arauca donde hay cuatro frentes más, dos compañías y otras estructuras locales.

     

    De acuerdo con el libro ¿Por qué es tan difícil negociar con el ELN? El Frente de Guerra Oriental (FGO) es la estructura más activa y numerosa del ELN, e incluso ha logrado abarcar un amplio control sobre la frontera con Venezuela. Sus principales fuentes de ingresos son las extorsiones a petroleras, comerciantes y ganaderos. Además el pategrillo, combustible artesanal que sirve como químico para la cocaína y hasta cobro por flujo de migrantes. De acuerdo con la investigación, esta estructura ha utilizado a Venezuela como una fuente de ingresos y un lugar de asentamiento y refugio. Se han apoderado de varias regiones del país e incluso de las zonas fronterizas con Colombia.

     

    Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, conocido como ‘Pablito’ es líder del Frente de Guerra Oriental (FGO) y fue designado tercero al mando del Comando Central (COCE) en junio de 2021. Es una figura que representa las diversas posturas que existen al interior del ELN frente a la solución negociada al conflicto. Foto: Cartago TV Informe. Licencia Creative Commons.

     

    Sur de Bolívar: minería, coca y negociaciones

     

    Al ser una región rica en oro, los actores armados se han disputado el territorio para ejercer control económico de la explotación y comercialización ilícita de la minería.

     

    El medio de comunicación Rutas del Conflicto, en asocio con la Universidad del Rosario, relata la historia del grupo armado en esta región e indica que el ELN llegó a finales de 1970 y fue la primera guerrilla en arribar al Sur de Bolívar. Allí mismo surgieron los frentes Héroes, Mártires y Alfredo Gómez Quiñónez, los cuales se encargaron de regular tanto la minería, como el diario vivir de los habitantes.

     

    El portal periodístico también indica que el grupo se benefició de la producción y comercialización ilegal de cultivos de cocaína en la región. Se consolidó allí porque el Comando Central (COCE) estaba ubicado en la Serranía de San Lucas a finales de los noventa.

     

    En el año 2000, el ELN propone crear una zona de distensión para dar inicio a posibles diálogos de paz con el gobierno de Andrés Pastrana. Este proceso fracasó y la zona de encuentro fue abolida por el presidente, lo que hizo que continuaran los conflictos en la zona y se acrecentaran disputas con el paramilitarismo.

     

    Arauca, el fortín político del ELN

     

    De acuerdo con la Corporación Nuevo Arco Iris y su libro La Frontera Caliente entre Colombia y Venezuela, Arauca es el gran fortín del Eln, controla gran parte de la institucionalidad y la vida cotidiana. En 2006, este grupo tuvo la estrategia de influenciar líderes y políticos regionales en vez de tomarse el poder mediante las armas. También reemplazó las funciones estatales como la administración de justicia y recaudación de impuestos.

     

    Esto lo logró gracias a un repliegue que priorizó los espacios urbanos. Para estos años, la guerrilla se encontraba en una serie de cambios en su estructura a nivel interno. Tomó iniciativas como la fundación del Frente de Guerra Urbano Nacional (FGUN), el cual realizaba ataques terroristas de alto impacto.

     

    Mientras que el ELN controlaba las economías ilegales de la región, entró en conflicto con otros grupos armados como las FARC, aún así, algunas de estas disputas finalizaban por alianzas y negociaciones.

     

    Entre 2005 y 2010, las tensiones por la ampliación de cultivos de coca en el piedemonte aumentaron, por lo que llevó al ELN a tener una mayor presencia.

    Catatumbo: un resguardo para la guerra

     

    La región del Catatumbo está ubicada en el nororiente colombiano, en el departamento de Norte de Santander. Dicha zona limita con Venezuela, lo que hace que se convierta en un corredor estratégico entre ese país y las economías ilícitas que abundan en el territorio.

     

    “Su posición geográfica la convierte en un área supremamente estratégica por su condición de frontera y su salida al Cesar, que le permite articularse a un corredor estratégico que transcurre por el Magdalena medio y el sur de Bolívar hasta el nororiente antioqueño y el Urabá”, anota Henry Ortega Palacio, politólogo de la Universidad Javeriana en su texto Un ELN entre lo societal y militar: dinámicas y lógicas territoriales del conflicto en el Catatumbo.

     

    En términos económicos, el Catatumbo cuenta con petróleo, minerales y suelos con considerable capacidad productiva para variedad de cultivos de uso lícito e ilícito.

     

    En el Catatumbo hay un ELN que es relevante en la región. Llegó en una época en la que movimientos campesinos y estructuras sociales ya existían en el territorio y se apoyó en ellos. Con el paso del tiempo el grupo se afianzó y pudo generar vínculos con las sociedades y familias de la zona, sobre todo en la parte alta.

     

    Hoy generan una situación de dominio sobre el territorio, además someten a la gente, constriñen sus derechos y sus libertades al actuar como una fuerza de ocupación y regular la economía. Funcionan como Estado, porque el Gobierno no está, según señala Carlos Velandia.

     

    Suroccidente: entre lo social y lo político

     

    El ELN en el suroccidente (Cauca y Nariño) ha tomado una posición social y política altamente arraigada en la población. Como lo recalca Daniel Amaya, politólogo con énfasis en paz y resolución de conflictos de la Pontificia Universidad Javeriana, en su texto El frente de guerra Suroccidental: entre el arraigo social y la reconfiguración militar, la falta del Estado a nivel histórico ha hecho que las diferentes comunidades consigan amparo en el grupo armado. Asimismo, ha sido una zona en la que se ha aliado con las extintas FARC, pero también ha tenido enfrentamientos de distinta índole.

     

    Estas confrontaciones son una preocupación constante en el actual cese al fuego, pues si bien no se viola el acuerdo entre el Estado y la guerrilla, otros grupos generan zozobra en la población.

     

    Así lo anota Fredy Chaverra, politólogo con maestría en Ciencia Política. “Posiblemente puede peligrar el cese al fuego bilateral porque el ELN continúa una confrontación abierta con otros actores armados, que no necesariamente compromete a la Fuerza Pública”, dijo a Contexto. Esto complejiza el monitoreo de lo pactado entre esa guerrilla y el Gobierno.

     

    Chocó: entre desplazamientos y extractivismo

     

    Ólmer Muñoz, experto en seguridad y conflicto y profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana, dice que el grupo armado en el suroccidente del país encontró una nueva fuerza, puesto que en esa región no era robusto.

     

    En 2020, los indígenas Wounaan fueron afectados por la presencia elena en la región, debido a la guerra con el Clan del Golfo. Han sido víctimas de violencia como desplazamientos forzados, secuestros y masacres.

     

    “Son acciones típicas del ELN la extracción de minería ilegal, el secuestro y la extorsión. Además, negocian el tránsito de personas y de drogas, a pesar de que no lo ha admitido”, añadió Muñoz. El docente comenta que la mesa de diálogos en varias ocasiones ha sido saboteada por los mismos grupos del ELN, porque consideran que el gobierno no suplirá lo que ellos demandan.

     

    Antioquia: un puente de confrontaciones

     

    Esta región surge como el principal corredor entre el oriente y el occidente colombiano. Subregiones como el Bajo Cauca, el Norte y el Urabá han pertenecido a las FARC, pero, por su desmovilización, ahora varios municipios tienen presencia elena. Es una zona caracterizada por la alta minería y a su vez comparte las mayores vías para el narcotráfico, esto lleva a que los grupos armados de hoy —Clan del Golfo, disidencias de las FARC y el ELN — estén en constante lucha territorial.

     

    Germán Valencia, doctor en Estudios Políticos y profesor titular del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, apunta que el ELN en esta región combate de varias formas: “Es un nudo donde hay tres grandes actores peleándose el alma y a veces se unen entre unos para ayudarse, como las antiguas FARC, las disidencias y el ELN que se unen un poco para pelear a veces con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) —Clan del Golfo— y ahí es donde está esa guerra”, dijo a Contexto.

     

    Apuntes para la actual mesa de negociación

     

    A partir de la instauración del Comité Nacional de Participación, Hugo Buitrago, director de la Unidad de Paz de la Universidad de Antioquia y delegado de las universidades en el Comité, señala la importancia de este organismo: “Ese es un reto enorme y fundamental porque le ha de imprimir, si logramos eso, un carácter completamente novedoso a esta negociación. No sería una negociación entre el Estado colombiano, una élite y la guerrilla del ELN, que también representa otra élite, sino que la tercera parte vinculante sería la sociedad”, explicó Buitrago.

     

    Él hace énfasis en que esta negociación no va ligada a una eventual desmovilización y desarme del ELN. “El problema de fondo es que esta negociación conduzca a un proceso que permita resolver los problemas estructurales de desigualdad, participación política, el uso y tenencia de la tierra, que son los tres grandes factores que han sido los causantes de la violencia estructural de este país”, puntualizó el vocero de las universidades.

     

    Fernán González, investigador del Cinep por más de 45 años, hace referencia a que uno de los mayores errores en los diálogos que ha sostenido el Gobierno con el ELN es “tratar de equiparar el ELN con las FARC, como si fueran un hermano menor”.

     

    Además puntualizó que en los diálogos es menester un enfoque regional que abarque las zonas afectadas por el conflicto. Buscar soluciones regionalizadas, qué representa el ELN en ellas y responder a esas necesidades locales distintas.

     

    El ELN representa solo uno de los múltiples grupos armados en el territorio colombiano y la actual mesa de negociación con dicha guerrilla es un paso más hacia la paz.

     

    El conflicto armado colombiano abarca diferentes matices y nuevas formas de accionar desde sus territorios. Por eso uno de los retos de la actual mesa de negociación es recopilar los apuntes desde la sociedad civil en las distintas regiones. Sin embargo, las propuestas que llegarán desde allí deberán compaginarse con las posturas del Gobierno.

     

    Lea también:

     

    "Antioquia en los planes del ELN", en la edición 58 del periódico Contexto

     

     

     

     

  • Los cementerios de Medellín, espacios de muerte y vida

     

    La historia de la ciudad ha estado condensada en las necrópolis, lugares que eran reflejo de la estratificación social y hoy se han convertido en espacios de inclusión.

     

    Por: Estefanía Hernández Ruiz / estefania.hernandezr@upb.edu.co

     

    Los cementerios de Medellín le han dado un nuevo significado a la muerte, un elemento que ha ido transformando su sentido paralelamente con la sociedad. Ellos son los responsables de albergar a las personas que ya pasaron por el mundo, que contribuyeron a la ciudad y hospedan a aquellos que dejaron huella en los que aún viven. Estos lugares han sobrevivido a cargar con el peso de la muerte, a ser el mayor miedo de algunas personas, los protagonistas de relatos terroríficos, pero, esencialmente, han sido los testigos de la historia paisa. Ahora, los estigmas están desapareciendo. Por esto, hoy día las necrópolis impulsan diferentes proyectos para hacer ver a la sociedad que, al contrario de lo que se ha pensado, son espacios culturales, patrimoniales y de vida.

     

    Alguna persona que camine por las calles del barrio La América puede pasar por el lado de un cementerio sin darse cuenta, pues su colorida fachada con murales es algo inusual en estos espacios. Tampoco es de extrañar que alguien se encuentre en internet con una invitación del Parque Cementerio Campos de Paz para realizar un recorrido guiado, donde se reconoce el legado de quienes descansan allí. Mucho menos se espera que un camposanto, como el San Pedro, sea un museo y dé a conocer los grandes mausoleos de figuras públicas que propulsaron el desarrollo urbano de Medellín. Así mismo se encuentra el Jardín Cementerio Universal, que surgió como un espacio de inclusión y que trabaja constantemente por reivindicar la memoria, reparar víctimas y no repetir la violencia que ha vivido la capital de Antioquia. Incluso, estas zonas de descanso eterno han dirigido charlas para discutir sobre la muerte y el duelo, ¿cuándo habían surgido conversaciones abiertas acerca de estos temas? La concepción del fin de la vida ha cambiado.

     

    “Los cementerios, esencialmente, han sido los testigos de la historia paisa”. Foto: Estefanía Hernández.

     

    La religión católica estaba profundamente arraigada en diferentes esferas y ámbitos de la vida pública de la ciudad. Medellín heredó de la colonia europea su devoción hacia el credo y sus costumbres funerarias. Así mismo, las clases sociales se diferenciaban entre alta, media y baja, la brecha entre políticos y artesanos era notoria y permanecía en el descanso eterno. La estratificación social en vez de desaparecer, prevalecía.

     

    Antes de que el rey español Carlos III ordenara por razones de salubridad, en 1787, construir los cementerios extramuros, es decir, a las afueras de la ciudad, los enterramientos tenían lugar dentro de las iglesias. Eran cementerios intramuros. Allí, las personas trataban de sentarse más cerca al altar durante las eucaristías porque luego, a quienes pudieran pagar “el derecho de asiento y sepultura”, los enterraban debajo del puesto que ocuparon en vida. Casi siempre las personas adineradas eran quienes tenían la capacidad de pagarlo y creían que les llegaba la bendición primero que al resto de asistentes. Según esa idea, rápidamente, recibirían la salvación y el perdón de sus pecados. Diego Bernal Botero es profesor de Historia en la Universidad Pontificia Bolivariana y secretario permanente de la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales. Él explica que cuando ya no cabían más los difuntos en el templo, se realizaba “la monda”, que consistía en quitar las baldosas, cavar una fosa común más profunda y arrastrar todos los cuerpos allí.

     

    Medellín atiende a esa orden de construir cementerios extramuros 22 años después, cuando en 1809 se bendice la primera necrópolis ubicada por fuera de un templo, llamada San Benito. Así lo registra Gloria Mercedes Arango, socióloga y magister en Historia de Colombia, en su texto “Los cementerios en Medellín 1786- 1940”. Las personas tardaron en comprender que la descomposición de los cuerpos en el templo se volvía nociva para la salud y Bernal comenta que mostraron un poco de resistencia a ser inhumados fuera del lugar. La renuencia a abandonar la costumbre se evidenció en las capillas de San Juan de Dios, el Carmen y San Benito, que en 1824 continuaban enterrando difuntos. Así pues, en 1826 el congreso formuló una ley para prohibir entierros en las iglesias, pero Santander la vetó y en 1846 fue aprobada otra que ordenaba que todos los fallecidos fueran sepultados en camposantos.

    Un mito popular cuenta que estas tres imágenes del artista Vieco, ubicadas en el Cementerio Museo San Pedro salen a caminar todas las noches para dar la bienvenida a los nuevos difuntos. Foto: Estefanía Hernández.

     

    El primer cementerio privado de Medellín fue fundado en 1842 por el médico Pedro Uribe Restrepo y miembros de la élite, porque el San Lorenzo, un camposanto abierto desde 1828, no cumplía con normas sanitarias. El panteón nació bajo el nombre de San Vicente de Paúl. En 1871, fue bautizado nuevamente como San Pedro porque así se llamaba la única galería que existía en ese momento y así era distinguido por los habitantes. La guía cultural Daniela Córdoba cuenta que los fundadores lo construyeron “ornamentado, bonito y simétrico”. Aunque no era su intención inicial, el lugar pronto se posicionó entre la sociedad como “el cementerio de los ricos”. La cercanía, ya no al altar, sino a la capilla, seguía siendo esencial para los devotos. En este punto, liberales y conservadores discutían sobre quién debía llevar el mando de los sitios sagrados públicos. Los primeros, un poco más laicos, preferían a las autoridades locales y los segundos, a la iglesia. La ley de separación de relaciones iglesia-Estado de 1853 confirió a las autoridades la administración de las necrópolis. Según Arango, la iglesia recuperó el control en 1855, bajo el gobierno de Manuel María Mallarino.

    Extracción del acta de fundación donde se menciona la importancia de la salubridad para el bien general de la población.

    Foto: Estefanía Hernández.

     

    ¿Y los no católicos?

    La presencia de extranjeros que no profesaban el culto católico comenzó a ser recurrente en la ciudad. Como lo plasma el acta de fundación del San Pedro, se debía determinar un área para su sepultura pues, al morir, no tenían dónde ser inhumados con igual honra que los fieles religiosos, afirma Bernal.

     

    Arango registra que, desde 1835, el gobierno republicano autorizó la entrega de un terreno para la construcción de una necrópolis y una capilla para que los extranjeros no católicos celebraran sus propias ceremonias. Por el contrario, la diócesis determinó en 1871 que las personas de cultos distintos fueran enterradas en un espacio cercano pero diferente al camposanto, en el muladar. Era un sitio anexo al cementerio católico, ni bendito ni sagrado, destinado a los pecadores, los suicidas, los no bautizados, los herejes y todo aquel que era indigno de ser inhumado en el lugar santo. La figura del muladar era tan fuerte que, en el San Pedro, las puertas de ingreso eran separadas, una para el católico y otra para el laico, al igual que las estaciones del tranvía.

     

    En 1891, el general estadounidense Edward A. Wild muere en Medellín por una enfermedad, luego de ser convencido por su compañero de guerra, Anthony Jones, de viajar a Colombia para construir el ferrocarril de Antioquia. Como no era católico, pero sí célebre, la iglesia no lo podía enterrar en el muladar ni le podía hacer misa, entonces el San Pedro empezó a promover un sector laico para inhumar dignamente, manifiesta Bernal. El cementerio respondió a una necesidad, configuró un asunto que se venía discutiendo hacía décadas y les brindó acogida a los extranjeros que, aunque no practicaban el catolicismo, tenían derecho a ser sepultados decentemente al morir.

    Mausoleo ubicado en el Cementerio Museo San Pedro, perteneciente a la Familia Saldarriaga Duque, dueños de Pintuco.

    Foto: Estefanía Hernández.

     

    En este sentido, las clases altas podían construir un mausoleo en el San Pedro para que reposara toda su familia. De esta manera, sus apellidos relucían en la entrada del recinto y eran reconocidos por la comunidad. Al contrario, las clases bajas esperaban ser enterradas, a duras penas, en el “cementerio de los pobres”. El San Lorenzo fue apodado así por estar en “El Camellón de la Asomadera”, donde habitaban los artesanos. Por otro lado, las personas “indignas” no podían ser despedidas en ningún camposanto porque no cumplían con la doctrina religiosa. Para ellos estaban destinados los muladares, y así quedaban discriminados incluso luego de su muerte.

     

    De esta forma, los cementerios separaban ricos, pobres e indignos: después de morirse no se libraban de las clases sociales. Estas se hacían más fuertes puesto que determinaban dónde y cómo pasarían la eternidad. Por lo tanto, la muerte era concebida como un asunto de riquezas, que distinguía si las acciones en vida del difunto lo hacían digno o no y la manera de percibirla era influenciada por la religión católica.

     

    Un destello de unificación

    La construcción del cementerio parroquial de La América fue aprobada en 1898, después de que Rafael Velásquez, uno de los primeros pobladores de La Granja, como se conocía la zona en ese entonces, realizara la petición. De hecho, La Granja no era un barrio sino un corregimiento de Medellín, con fincas y jardines. Lo mismo sucedía con los terrenos donde se encuentra hoy ubicado el cementerio Universal, eran campestres y solían llamarse Rancho Largo. La finca Rancho Largo fue adquirida en 1927 por la municipalidad, cuando decidió que debía crear una necrópolis en la que todos los ciudadanos tuvieran lugar, independientemente de sus creencias o clase social.

     

    Han pasado 125 años desde que fue aprobada la construcción del cementerio parroquial de La América. Foto: Estefanía Hernández.

     

    Para estos años se empezaba a notar un cambio en el concepto de muerte. Bernal dice que, en 1930, Enrique Olaya Herrera, presidente de Colombia que perteneció al Partido Liberal, propuso dos opciones para garantizar digna sepultura a todos los ciudadanos. La primera era que los municipios construyeran su propio panteón y, la segunda, que cada municipio se pusiera de acuerdo con la iglesia para admitir a personas no católicas y eliminar el concepto de muladar. Es así como el 20 de julio de 1933, el municipio puso la primera piedra del cementerio Universal de Medellín y su diseño quedó a cargo de Pedro Nel Gómez por medio de un concurso público. Andrés Arredondo, antropólogo y encargado del tema de la memoria en el Universal, expone que este lugar se constituyó como un punto de inclusión, que recibió a todo el mundo sin distinción.

     

    Agroarte Colombia, un colectivo integrado por vecinos del barrio San Javier, registra que aún en 1939 el cementerio parroquial de La América estaba llevando a cabo sus inhumaciones en la tierra. Más tarde, en 1953, el arquitecto Gustavo Moreno Llano fue el encargado de reformar totalmente el sitio debido a que no contaba con el edificio que vemos actualmente. Así, en 1955 el camposanto fortaleció el alquiler de lotes en la comunidad.

     

    Murales del cementerio parroquial de La América. Foto:Estefanía Hernández.

     

    Hasta entonces, la iglesia católica no permitía la cremación puesto que concebía el fuego como un componente del infierno y el purgatorio, pero en el concilio vaticano II de 1962 a 1965, se flexibilizó. A propósito de la estratificación, Bernal señala que la cremación comprende, de alguna manera, un mismo ritual para ricos y pobres, por lo que es un factor unificador. Lo que difiere es lo que se hace con las cenizas. Posteriormente, el cementerio Campos de Paz fue fundado en 1969 y la Arquidiócesis lo bendijo el 31 de agosto de 1970.

     

    “Capilla La Asunción” y “El Hombre en Busca de Paz”, obras artísticas del Parque Cementerio Campos de Paz.

    Foto propia.

     

    En 1979, el cementerio Universal cayó en crisis tras un profundo deterioro debido al mal manejo administrativo y conforme estaba siendo distinguido como “el cementerio de los pobres”, el Concejo municipal decide llamarlo “Jardín Cementerio”. El Concejo tenía la finalidad de volverlo más “competitivo” y de este modo comienza a cambiar la imagen del recinto, incursionó en servicios exequiales y ratificó su posición incluyente para la ciudadanía. Pese a la nueva narrativa que adquirió el Universal, Arredondo expresa que Medellín mantuvo la concepción de que es la necrópolis de los pobres. La verdadera intención del Universal ha sido reivindicar la inclusión.

     

    “Mausoleo Ausencias que se Nombran” construido en honor a las víctimas de desaparición forzada. Foto: Estefanía Hernández.

     

    Luego, la violencia procedente del narcotráfico que invadió Medellín impuso, de alguna manera, distintas prácticas rituales que produjeron un nuevo estigma para los cementerios, que se volvían lugares peligrosos en medio del crimen. A partir de esta época, fue más necesario que antes replantear cómo se estaba concibiendo la muerte, teniendo en cuenta los procesos habituales de duelo que pasaban los habitantes de la ciudad. Por dicha criminalidad, numerosos paisas tuvieron que enterrar a sus familiares en el Universal, que registró una ola de inhumaciones en 1985 según Memorias y Patrimonio de Medellín, un programa de la Alcaldía. Pronto, el Instituto de Medicina Legal determinó que el panteón alojaría a Personas no Identificadas (PNI), por lo que se invierte en 1995 para reparar su infraestructura y se convierte en un espacio crucial en medio de la violencia.

     

    Dice Arredondo que durante esta época se crearon prejuicios y mitos acerca de prácticas clandestinas o satánicas dentro del Universal. Por lo tanto, el estigma sobre este recinto laico posiblemente aumentó y la perspectiva cambió.

     

    Entre tanto, las películas también han abierto las puertas a historias de fantasmas que espantan a medianoche, animas que cuidan el lugar y zombis que vuelven a la vida. Ellas introdujeron una tendencia hacia lo tenebroso, haciendo a los cementerios focos de terror y, posteriormente, han sido apoyadas por el turismo dark o turismo oscuro que se enfoca en sucesos de tragedia y dolor.

     

    El Jardín Cementerio Universal aloja tumbas esperando a ser nombradas, almas por ser reconocidas. Foto: Estefanía Hernández.

     

    Diferentes proyectos, mismo objetivo

    En 1998 el San Pedro se estableció como museo de sitio, un espacio para conservar el patrimonio cultural. El lugar no solo transformó su nombre a Cementerio Museo San Pedro, sino también su modo de acercarse a la gente, dándoles valor a las historias de los difuntos que aloja. Catalina Velásquez, fundadora y presidenta de la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, fue la gestora de la declaración del camposanto. Ella señala que empezó a construir narrativas desde diferentes saberes, para dar a conocer los múltiples relatos que tiene el recinto por contar y no ser reconocido solamente como un espacio de llanto y dolor.

     

    Asimismo, cuenta que el camposanto estaba localizado en una comuna protagonista de la guerra urbana y que sería difícil cambiarle la mirada a una ciudad en la que hubo tantas víctimas de dicha guerra. Velásquez necesitaba buscar alternativas para interpretar nuevamente los espacios de muerte. Ella se encontró con que, aparte de protegerlo, les aportó a los habitantes otras miradas sobre el dolor y la tragedia en una de las ciudades más violentas del mundo, como estaba catalogada Medellín. Desde ahí empieza el proyecto del Cementerio Museo San Pedro, que se ha destacado por las visitas guiadas, la Noche de Luna Llena y Floristeros del más allá. Estas actividades buscan transmitir a los visitantes sentido de pertenencia y el legado de antiguos habitantes. En 1999 es declarado por el Ministerio de Cultura como bien de interés cultural, y se ha constituido en un lugar que trabaja tanto para los muertos como para los vivos, al ser patrimonial, ritual y artístico.

     

    Cada mausoleo va conformando la historia del cementerio y de Medellín. Foto: Estefanía Hernández.

     

    El Centro Nacional de Memoria Histórica documenta bque la Operación Orión se llevó a cabo en el 2002, cuando fuerzas gubernamentales entraron a la Comuna 13 para capturar a supuestos colaboradores de la guerrilla. Sin embargo, hubo irregularidades y víctimas habitantes del sector. Este suceso, cercano al cementerio parroquial de La América, dejó profundas heridas en la comunidad, al igual que otras operaciones que tuvieron lugar allí. Por un aumento en la cantidad de fallecidos, el panteón requirió una ampliación en el 2005. De esta manera, Agroarte Colombia vio la necesidad de transformarlo en un sitio de memoria y esclarecimiento para las víctimas por medio de actividades que formen sentido de pertenencia, dando paso a Galería Viva.

     

    Esta iniciativa “ha logrado cambiar el paradigma del terror, el rencor, y el miedo como principal factor de desarticulación comunitaria”. Así lo exponen las placas ubicadas en el cementerio que resumen el propósito de Galería Viva. La Red Territorial de Memorias de la Comuna 13 también ha participado junto a Agroarte en esta labor de reconocer vivencias pasadas para empoderar a la comunidad y buscar la verdad para curar las heridas. Luis Fernando Álvarez, “AKA”, líder en el proceso de Galería Viva, apunta que no quieren que el lugar sea revictimizante, sino que junte a la gente del territorio y refleje lo que pasa en la ciudad. El colectivo ha llevado a cabo actividades en el recinto centradas en la gestión del dolor por medio de las plantas y el arte, por lo que el camposanto está rodeado de naturaleza y murales. El “AKA” explica que todo fue un proceso, empezaron sembrando 200 botellas en la fachada con algunos rostros de víctimas y cada actividad la han relacionado con lo religioso debido a que el cementerio es parroquial. En una ocasión, los vecinos les pidieron pintar a un sepulturero que se accidentó y falleció, lo cual les permitió empezar a realizar representaciones artísticas dentro del sitio y ganarse el cariño de la comunidad. A partir de eso, la organización ha usado el arte y la agricultura para contribuir, desde el camposanto, al acompañamiento del duelo, la memoria y la reconstrucción de la verdad.

     

    “Esta es una pintura frente al tema de los duelos compartidos, sobre una colcha de retazos” -AKA. Colectivo AgroArte. Foto:Estefanía Hernández.

     

    Por su lado, el Jardín Cementerio Universal cumplió 90 años en julio de 2023. Desde que nació, empezó a transformar el significado de la muerte, tratando de erradicar las discriminaciones por raza, credo o clase social. Tal como lo afirma Andrés Arredondo, el Universal se ha convertido en un lugar significativo para la lucha contra la desaparición forzada y el olvido. En este sentido, la Unidad Municipal de Atención y Reparación a Víctimas del Conflicto Armado planteó en 2010, la construcción de un espacio de reparación simbólica para las víctimas sin identificar y desaparecidas. En el 2016, la Fiscalía General de la Nación y el Instituto de Medicina Legal empezaron a buscar personas no identificadas (PNI) que podrían estar inhumadas allí y en el 2017 fue fundado el mausoleo “Ausencias que se nombran”. El panteón fue concebido gracias a la lucha de las víctimas y, según Arredondo, fue destinado para inhumar las personas víctimas de desaparición forzada que fueron plenamente identificadas, reivindicando su nombre, su memoria y su identidad. El Jardín Cementerio Universal, ideal para avistar aves, ha acogido a difuntos que no les permitieron el ingreso a otras necrópolis por alguna condición y ha sido un colaborador clave en la reconstrucción de la memoria paisa.

     

    Cartel en pro de la verdad ubicado en el Jardín Cementerio Universal. Foto: Estefanía Hernández.

     

    El Parque Cementerio Campos de Paz no se quedó atrás, pues desde el 2022 está llevando a cabo el proyecto In Memoriam, liderado por Diego Bernal y el grupo de investigación “Ni ángeles, ni perros”. Dicho proyecto consiste en una constante investigación histórica donde revisan la colección funeraria, hacen perfiles históricos de las personas inhumadas allí y realizan recorridos abiertos y gratuitos. La idea es que los ciudadanos se acerquen al camposanto y se quiten los estigmas de la muerte. Los coordinadores de esta iniciativa realizan cada mes un trayecto con diferentes temáticas. Por ejemplo, en marzo tuvo lugar “Entre sueños y pasiones: mujeres, un recorrido por sus vidas y legados”. En abril, el recorrido fue sobre “Glorias del deporte: disciplina, sacrificios y logros que nos inspiran”. De esta forma, han empezado a activar el patrimonio y a darle espacio a las historias que han pasado por la ciudad, que yacen en el Parque Cementerio y que dejaron legado en sus seres queridos. Además, realizan talleres, grupos de apoyo, conversatorios, e incluso, cine foros, centrados en acompañamiento al duelo, donde cada actividad es guiada por psicólogos y especialistas que orientan a la comunidad.

     

    “Entre sueños y pasiones: mujeres, un recorrido por sus vidas y legados” en el Parque Cementerio Campos de Paz. Foto: cortesía.

     

    Así tuvo paso el renacimiento de la muerte en los cementerios, que empezaron a trabajar por reactivar el patrimonio, construir la memoria, acompañar el duelo, y mostrar la vida que puede dejar la muerte. Dichos sitios han ido más allá de lo que se ha entendido como el fin de la vida y aunque empezaron siendo la ciudad de los difuntos, hoy en día son un espacio también para los vivos. Son un recinto para quienes quedan afrontando el duelo, los que quieren aprender más de su territorio y honrar a los que han sido víctimas de la violencia que ha vivido Medellín. Además, son lugares que cada día esperan a ser visitados para mostrar la historia de la ciudad, sus errores y el pasado que no se debe repetir. También evocan el presente, dan cuenta de qué está sucediendo en la ciudad, cómo se están reparando actualmente a los habitantes y qué se está haciendo para sanar las heridas que han estado abiertas por algunos años. El futuro está instaurado en el trabajo que realizan estos sitios persistentemente para no olvidar la historia y para que cada generación se proyecte con base en las que reposan en los panteones de la ciudad. Son el pasado, el presente y el futuro. Hoy en día, los cementerios de Medellín son lugares llenos de vida.

     

    —-

    Investigación periodística realizada desde el Semillero de Periodismo Urbano, bajo la orientación del profesor Juan Esteban Mejía Upegui.