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  • Alicia en su mundo de las pesadillas

     

    Un relato “curiosesco” sobre efectos de la pandemia sobre los que poco hemos hablado.

     

    Por: Edda Mitchell Newball / edda.mitchell@upb.edu.co

     

    Érase una vez una niña llamada Alicia. Alicia se encontraba un día sentada entre el basural en el que se le estaba convirtiendo el jardín de su hogar, respirando el aire contaminado que circulaba en su ciudad, bajo la fantasmal sombra de un árbol y charlando con su gatita Pandemia que, como suele ser costumbre en los gatos, no sabía hablar. Acariciándola cuidadosamente, Alicia dijo:

     

    “Si yo pudiese tener mi propio mundo, los animales y las flores hablarían, y se indignarían con los humanos, así nada sería absurdo.”

     

    De este modo reflexionaba Alicia y por ello no se extrañó cuando La OMS le pasó por delante. Sacando un reloj del bolsillo, miró la hora y echó a correr diciendo:

    —¡Aún no es tarde! ¡Voy a llegar tarde!

    —¿A dónde va, señora OMS?—preguntó Alicia.

    Ella, muy apurada, apenas respondió:

    —¡Aún no es tarde! ¡Tengo prisa!

     

    Corriendo, la OMS se adentró en las medidas de bioseguridad y desapareció. Alicia sintió curiosidad por saber a dónde se dirigía. Aquello, sin duda, era realmente extraño: ¡Una OMS que usaba reloj! Desde luego, Alicia nunca había visto algo así antes y, por ello quiso descubrir qué significaba. Miró entre las medidas de bioseguridad y, viendo que eran seguras, decidió seguir a la OMS. Se puso su tapabocas para llegar sin COVID-19 y…

     

    —¡Ay! ¿Qué pasa?—exclamó Alicia sorprendida.

    Comenzó a caer entre los plásticos de un solo uso revividos por la pandemia, algo muy raro; había bolsas, tapabocas, guantes y botellas de desinfectantes, además de otras cosas que iban desde las calles, pasando por las alcantarillas. Alicia caía y caía sin rumbo, y cuando ya se había acostumbrado a caer y pensaba que iba a salir por los mares, llegó a Medellín. De pronto, se encontró en una sala en la cual había una puertecita por la que estaba saliendo la OMS, siempre diciendo que aún no era tarde. Alicia intentó abrir la misma puerta, cuando la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) protestó:

    —¡Ay! ¡Que me retuerces el comunicado!

     

    Alicia, sin apenas extrañarse más de lo que estaba, explicó a la UNCTAD que quería pasar por la puerta. Como no cabía, la UNCTAD le dijo que hicieran algo porque cerca del 75% del plástico generado por la pandemia de COVID-19 se convertirá en desechos que llegarán a vertederos y mares con un grave costo a la economía. Alicia quiso hacer caso a la UNCTAD, pero también a las medidas, así que ingirió un brebaje de Prevención y Acción, donde quiso comunicarle a todos sobre la pandemia, pero se hizo tan pequeña que no habló de este problema. La UNCTAD, entonces, le mandó a no comer miedo e instó a los gobiernos y las empresas a identificar sustitutos al plástico que no sean producidos a partir de combustibles fósiles. Alicia, de nuevo, quiso obedecer a la UNCTAD, pero quizás se confundió al hacerlo, porque parece que el problema seguirá hasta hacerse enorme.

     

    —¡Ahora nunca podré pasar por la puerta!—exclamó Alicia, que estuvo llorando tanto, que se tuvo que quitar el tapabocas y lo tiró al suelo. Así, este fue a parar junto con sus lágrimas a los embalses de Porce ll, Riogrande y Miraflores, de donde se retira la mayor cantidad de residuos plásticos.

     

    Macacos intentan devorar un tapabocas hallado en las calles de una ciudad malaya. Foto: Mohd Rasfan, AFP. >>

     

    Alicia bebió de nuevo del frasquito para intentar volver a su forma y se hizo tan pequeña, que cabía incluso por el ojo de la cerradura. Al otro lado, encontró unos cuantos animales nadando en los embalses y, tras el baño, se empezaron a intoxicar, porque ellos obviamente no usan guantes ni tapabocas. En medio de aquel corro de animalitos, Alicia volvió a ver a la OMS corriendo, mirando como siempre el reloj y diciendo que aún no era tarde.

     

    La OMS salió corriendo en dirección a su casa para guiar a la joven Alicia, qué, sin dudarlo, corrió detrás hasta que le perdió de vista por tergiversar ocasionalmente, a su modo, lo que esta le decía, confundiéndose en el camino a seguir entonces. En aquel justo instante, oyó una risotada. Alicia miró hacia arriba y vio a una vacuna que hacía muecas a los científicos desesperados por encontrarla, y decidida le preguntó hacia donde podía ir.

     

    —Eso depende de adónde quieras llegar—contestó la vacuna—. Hacia la derecha, caminas ciega y hacia la izquierda, está lo que quieres ignorar. ¡Ambos caminos están locos!

    La vacuna soltó otra carcajada y desapareció. A mediados del 2021, sin embargo, su aguja surgió en el aire y preguntó:

    —¿Vas a vacunar a los que te convienen? Allí nos veremos.

    Más adelante, una vez retomado de nuevo el camino, Alicia llegó al castillo.

    —¿Por qué pintan estas cifras?

    —Pues porque esto ha sido así siempre, pero resulta que ha empezado a notarse por equivocación.

    Y en aquel momento, Alicia oyó el maullido de Pandemia.

    Se había despertado y se encontraba de nuevo en casa, en el basural de su jardín, bajo los tapabocas que se había puesto el árbol.

    —¡Qué pesadillas más extrañas!—se dijo, contaminándose.

  • El bicho que transformó al periodismo

    Daniela R. Gómez Isaza / daniela.gomezi@upb.edu.co

    “Zoom se convirtió en nuestra sala de redacción. Esa herramienta es la sala nuestra, de la emisora”, decía Manuel Puig mientras conversábamos a través de la pantalla sobre las transformaciones del periodismo tras la pandemia del coronavirus. Manuel es un hombre con lentes, devoto, papá, periodista, filósofo, teólogo y músico. Actualmente es el director de comunicaciones y contenido de la emisora Minuto de Dios Medellín 1230 amplitud modulada.

    Con la llegada del coronavirus y la pausa de la vida social alrededor del mundo, surgieron inquietudes respecto al desarrollo del oficio periodístico, por las condiciones evidentes del aislamiento social y las demás medidas de bioseguridad. Para Manuel Puig, “hacer radio es fácil desde cualquier parte”, desde que les prohibieron volver al trabajo ubicado en el barrio Boston de Medellín, trasladó su cabina radial con todos sus implementos para transmitir desde su casa. Conectó todos los cables y lo demás lo puso su voz y las ganas de continuar ejerciendo su profesión, todo era cuestión de “carpintería”, como él lo dijo.

    En la cabina artesanal se ejecutó un plan estratégico de contenido para “no dejar morir” la emisora en estos tiempos tan difíciles. Consolidó una parrilla de contenidos a nivel nacional junto con las otras emisoras de Minuto de Dios ubicadas en Bogotá y Barranquilla, en las que no podía faltar la misa a las 7:00 a.m., 12:00 p.m. y 5:00 p.m.

    Ilustración: Daniela Raquel Gómez Isaza

    También surgieron dos programas que se hacían por la plataforma Zoom para acompañar a las personas en el aislamiento dentro de sus hogares: el primero de ellos, sobre escuchar al oyente, donde un sacerdote escucha las preocupaciones de las personas y los aconseja. El segundo, es el programa para niños Cristo kids, en el que se trabaja en conjunto con varios niños y dos conductores radiales, donde se les enseña conceptos católicos de forma divertida.

    Para el proyecto #PorLaSaludDelPeriodismo realizado por la Red Colombiana de Periodismo Universitario, Juan Carlos Higuita, director de RCN Radio en Medellín, mencionó que “las nuevas propuestas de contenido deben informar y entretener, los medios deben reconfortar la angustia de las personas contándoles historias que las dispersen de las cifras que pueden aumentar su miedo”.

    Manuel Puig afirmó que, en esta época del coronavirus, aumentaron alrededor de 24.000 oyentes y que actualmente son 33.000. Como red de emisoras son la número 23 con casi 50 000 oyentes. Con el aislamiento obligatorio las audiencias incrementaron su participación en la emisora, tal vez como síntoma de que necesitaban la compañía de la radio.

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    Las audiencias en esta crisis tienen una mayor participación en la sección del área de la salud, un área que antes de la pandemia no era tan popular dentro de los medios. Según un artículo de la Unesco, titulado Periodismo, libertad de prensa y covid-19, las principales compañías de noticias del mundo aumentaron su tráfico web, es el caso de The New York Times y The Washington Post, que incrementaron las visitas en su sitio web con un 50% en un mes. El tráfico del medio británico Financial Times creció un 250% en un mes, en comparación al año 2019, su página sobre la covid-19 presenta el mayor número de visitantes digitales. El medio inglés The Guardian casi duplicó sus visitantes únicos con un récord de 191 millones en febrero de 2020 a 366 millones en marzo.

    Un estudio realizado por el Instituto Reuters descubrió que el 60% de los encuestados de distintos países, manifestaron que los medios de comunicación les ayudaron a comprender la pandemia y que confiaban más en las páginas oficiales de los medios que en la información recibida a través de redes sociales.

    En el diario colombiano El Tiempo, la audiencia contó con una mayor participación en las secciones de salud, y aumentaron las visitas en su sitio web, con una mayor frecuencia de 33 millones 488 mil personas. La sección Colombia obtuvo alrededor de 24 millones vistas y de ellos, 13 millones son usuarios únicos.

    Pero ¿qué buscan las audiencias en esta crisis? Más allá de las noticias sobre la salud y de palabras clave como coronavirus o covid-19, las audiencias en la actualidad responden rápidamente a temas que son tendencia, ya sean con contenido de calidad o no.

     

    Ilustración: Daniela Raquel Gómez Isaza.

    El periodismo debe responder profesionalmente al comportamiento de su audiencia en internet, donde las visitas se vuelven igual de importantes que el contenido en sí. Jorge Iván García, editor de El Tiempo en Medellín, mencionó que hay un afán por ganar suscriptores, ya sea en un vídeo de gente quemándose como ocurrió en el accidente ocurrido en carreteras del Caribe o el avistamiento de ovnis en algún pueblo colombiano. Para él, “el cambio más complicado ha sido el de la internet”. El contenido no se controla en la virtualidad, uno de los retos del periodismo es ofrecer contenido innovador y a la vez que cumpla con los principios periodísticos como la veracidad, la transparencia y la rigurosidad.

    Financiación de los medios en crisis

    Los medios de comunicación desarrollan diversas técnicas para subsistir en medio de la crisis sanitaria. Para el periodista estadounidense Jeff Jarvis, “el negocio de los medios ya estaba en llamas, la COVID-19 le arrojó gasolina”, según sostuvo en una entrevista para la Fundación GABO. Todavía antes del coronavirus, el ingreso económico de los medios ya estaba en declive, es el caso del periódico El Mundo, que en su momento fue un periódico imprescindible en Medellín pero que desde el 2018 había tenido problemas económicos que impidieron la publicación diaria y pasaron a la semanal, además, disminuyó la frecuencia de las publicaciones en sus redes sociales y su sitio web.

     

    Ilustración. Daniela Raquel Gómez Isaza

    La pandemia aceleró lo inevitable. El domingo 2 de agosto de 2020 FundaMundo cerró parcialmente las puertas del diario con un comunicado de prensa que expresaba que “un complejo cúmulo de circunstancias propiciadas en buena medida por la incursión del internet, las redes sociales y los teléfonos inteligentes, generaron cambios radicales en las dinámicas y procesos de la comunicación, desplazando la atención de las audiencias a formatos gratuitos, más ligeros y llamativos, en detrimento de la rigurosidad que siempre fue nuestro objetivo y compromiso”. También se sumó el factor de la pandemia de la COVID-19, que llegó a impactar directamente la economía de los medios de comunicación.

    El diario El Espectador, uno de los más leídos dentro del país, también consideró la posibilidad de convertirse en un semanario debido a la caída en un 50% de los ingresos por publicidad. No sería la primera vez pues en el 2001 se tomó esta misma decisión debido a una crisis económica que empezó en el siglo pasado hasta después de los ataques terroristas ejecutados por el narcotraficante Pablo Escobar.

    Según cifras de la Asociación Colombiana de Medios de Información, la pauta en medios de comunicación ha caído entre un 40% y 80%, y por esto, uno de los métodos de supervivencia económica es el de las suscripciones digitales. En el informe sobre el impacto en las suscripciones: edición Covid impulsado por Tien Tzuo, CEO de una compañía de software empresarial, se evidenció que el 22,5% de empresas registró una subida de suscripciones, dentro de las que está el streaming de video y el servicio de los medios de comunicación.

    El Tiempo y El Espectador, en medio de esta crisis envían su edición embolsada a sus suscriptores. Y aunque El Tiempo no ha incursionado en la suscripción digital, el diario El Espectador sí ofrece contenido exclusivo y beneficios como el acceso al diario The New York Times por suscripción digital.

     

    En un artículo del diario colombiano La República titulado La pandemia del covid-19, ¿una prueba de fuego para los periódicos o su estocada? , Eduardo Garcés, gerente general de El Espectador, afirmó que “tarde que temprano, los periódicos impresos evolucionarán exclusivamente hacia las plataformas digitales, por los recursos que implican el transporte y la producción de un periódico impreso”.

    Para Jorge Iván García, los medios de comunicación no deben ser considerados como un negocio. Más que eso, deben ser vistos como un servicio a la sociedad. “Es cierto que debemos preocuparnos por el ingreso económico para sostener las plataformas, pero no se puede considerar como una pérdida tener a varios periodistas en un medio”. Es el deber de El Estado plantear estrategias para que los medios de comunicación no quiebren, sin tener ningún interés político dentro de ellos. Eso hace parte de la democracia”, afirmó García.

    La enfermedad más peligrosa después del coronavirus

    El término “desinfodemia” es un concepto que surgió de la Organización Mundial de la Salud, “es una segunda enfermedad” que acompaña la Covid-19”. Surge por el mal tratamiento que se le hace a la información en esta época de crisis sanitaria, cuando más se necesita que la información sea verídica y con una investigación rigurosa. Por la aceleración del flujo de información en la internet es difícil reconocer qué mensajes son verdaderos y cuáles llegan con malas intenciones o simplemente se replican por falta de conocimiento.

    Existen dos tipos de información incorrecta, la primera es la información falsa (producida y compartida con malicia). La información errónea es cuando es difundida sin malas intenciones pero que se sigue replicando una y otra vez.

    Medios de comunicación como ColombiaCheck, que se dedican a la publicación de artículos basados en la técnica Fact-Checking —comprobación de hechos y datos— se dedican a confrontar la desinformación de medios o de cadenas de Whatsapp, ya que es una problemática que ha puesto en líos a la credibilidad del periodismo.

    Un ejemplo es la información que llega a través de mensajería instantánea con un enlace que promete regalar gigabytes de internet para enfrentar las brechas tecnológicas en Colombia, sin embargo, este enlace es un virus que roba información personal. Otro ejemplo, es la información falsa que llega al correo electrónico a nombre del Ministerio de Salud, en el que piden descargar un archivo con recomendaciones para evitar el coronavirus, y en realidad, es otro método para robar información.

    Ilustración: Daniela Raquel Gómez Isaza.

    António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, advirtió que “nuestro peor enemigo es también el creciente aumento de la desinformación”. Esta desinformación impide que las personas encuentren información verídica y fidedigna cuando más la necesitan.

    Según el artículo de la Unesco Periodismo, libertad de prensa y COVID-19, de 112 millones de posteos públicos sobre el coronavirus, realizados en 64 idiomas en distintas redes sociales, los investigadores de la Fundación Bruno Kessler detectaron que un 40% de los mensajes provenían de fuentes poco fiables. Otro estudio, realizado por la Fundación Observatorio “Infodemia” Covid-19, encontró que casi el 42% de los más de 178 millones de tweets relacionados con el covid-19 fueron producidos por bots. El 40% de ellos fueron calificados como “no fiables”.

    El Instituto Reuters señaló que un tercio de los usuarios de redes sociales han informado haber leído información falsa o engañosa sobre el coronavirus. En marzo de 2020 fueron identificados en Facebook alrededor de 40 millones de mensajes problemáticos relacionados con el coronavirus. Aproximadamente 19 millones de los casi 50 millones de tweets relacionados con la COVID-19 y analizados por inteligencia artificial, fueron considerados como “información o contenido manipulado”. Ocho millones de correos electrónicos fraudulentos sobre el coronavirus, están siendo bloqueados por Google cada día y la AlianzaCoronaVirusFacts ha descubierto y desacreditado más de 3.500 datos falsos o engañosos, circulando en más de 70 países y en más de 40 idiomas.

    Transformaciones en la reportería

    Los viejos principios tratan sobre estar en contacto con fuentes, estar en la calle, moverse libremente. Ahora son pocos los periodistas que salen a hacer reportería a las calles de la ciudad. Algunos no lo hacen por la falta de compromiso que tienen los medios de comunicación con la salud de sus periodistas. Para Ricardo Monsalve Gaviria, periodista en conflicto armado y quien trabajó en el periódico El Colombiano, hace falta más responsabilidad por parte del medio para poder ejercer el periodismo en zonas rurales, en lugares en los que es imposible acceder a través de una pantalla de un celular o una computadora.

    En el proyecto #PorLaSaludDelPeriodismo, se realizó un sondeo con 48 personas periodistas, docentes y estudiantes de periodismo, que concluyeron que para afrontar la crisis del aislamiento obligatorio y la pandemia, es necesario el respaldo del medio de comunicación para asegurar las condiciones mínimas de seguridad al periodista al momento de ir a zonas rurales donde puede estar expuesto al virus.

    Otra alternativa para hacer la reportería son la cantidad de herramientas digitales, plataformas y aplicaciones como Whatsapp, Zoom, Teams, Google meet, entre otras. La transformación de lo presencial a una reportería virtual, en la que no siempre se le conoce el rostro a la fuente, es un cambio significativo tanto para los profesionales como para los docentes que fueron educados bajo este principio inquebrantable de salir a la calle para hacer periodismo.

    Para los docentes es difícil aceptar este nuevo método, ellos aprendieron bajo el principio básico de la inmersión completa en el lugar de los hechos y con las personas adecuadas. Fijarse en los detalles como los olores del lugar o la forma de expresarse del entrevistado. Ahora esto es imposible. Los estudiantes tienen que hacer su reportería por Whatsapp o Zoom, algo inevitable.

    Ilustración: Daniela Raquel Gómez Isaza.

    Jorge Iván García, también docente de periodismo en la Universidad Pontificia Bolivariana, reflexionó sobre la funcionalidad de este método de reportería a través de la virtualidad. Es posible siempre y cuando sean géneros informativos como la noticia o la investigación, donde uno consigue los datos en internet o en documentos. Mientras que “ en los géneros narrativos, como escribir perfiles, es imposible desde la virtualidad”. Uno no puede verle el rostro a la persona, no conoce el espacio en el que vive, no puede captar los detalles, que son la esencia del periodismo narrativo.

     

    Sin embargo, la reportería a través de plataformas virtuales le conviene a los medios de comunicación porque no tienen que pagar transporte para el desplazamiento de los periodistas, no se necesitan salas de redacción ni la adecuación de espacios de descanso, no pagan la energía de los equipos, en definitiva, es mucho más sostenible. Un modelo atractivo en la búsqueda los medios, debido a la crisis económica que atraviesan en la actualidad.

     

    Otra dificultad para el reportero en pandemia es la obstrucción para entrar a zonas de trabajo en medio de la pandemia. Un caso ocurrió en el barrio Santa Cruz de Medellín, donde la Alcaldía cerró el sector Sinaí y denegó el acceso a los periodistas Alfonso Buitrago y Juan Fernando Ospina del periódico Universo Centro, Érica Muriel del periódico Mi Comuna y Pascual Gaviria Uribe como reportero de El Espectador, quienes iban a conversar con las personas del territorio.

     

    Pascual Gaviria presentó una tutela el 31 de mayo de 2020. Tras analizar el caso, un juez falló a su favor por obstrucción en su trabajo periodístico. Entre el 24 de marzo y el 30 de abril, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) documentó 39 violaciones a la libertad de prensa en el país, entre las que se encuentran amenazas, obstrucciones, acosos y espionajes. Once de esas violaciones fueron obstrucciones a la reportería, todas por temas relacionadas con temas sobre el coronavirus.

     

    Sin embargo, el periodismo sigue aguantando.

     

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    La pandemia es un bicho que se adentró en el periodismo y lo transformó. Puso en duda algunos de sus principios fundamentales, aceleró procesos inevitables , puso el reto de hacer periodismo verídico en medio de una oleada de desinformación en redes sociales, recordó la importancia de brindar información veraz y también removió las fibras del periodismo como vínculo humano, de conexiones; una fuente fidedigna a la que las sociedades recurren cada vez que se sienten en peligro, porque aún lo consideran guardián de la verdad.

  • ¿Defendiendo una causa perdida?

    Para cualquier joven, si es lo suficientemente privilegiado, escoger una carrera universitaria es una gran decisión. Y como si aquella no fuera lo suficientemente intimidante, nunca faltan la críticas desatadas por parte de su círculo social y familiar. Lamentablemente, las críticas se escuchan con mayor frecuencia al decidir estudiar una carrera del ámbito de las humanidades, en especial si se quiere estudiar Periodismo o Comunicación Social, en Colombia.

     

    ¿Será que esos cuestionamientos por la elección de esta profesión, están bien fundamentados? Para responder lo anterior, solo basta con analizar el tacto y responsabilidad con el que actúan las actuales figuras que representan tan temidas profesiones, tomando como ejemplo el rol que desempeñó este mes una reconocida periodista colombiana a la hora de asumir una actitud poco profesional en medio de una entrevista de carácter público. Acciones como la anterior, fijan un ejemplo de lo que no es en realidad el periodismo pero, es lamentable, sí fijan una idea errónea ante la sociedad espectadora.

     

    Por razones como las mencionadas, menos adolescentes somos incentivados a estudiar estas carreras, debido a que se cree que en este campo de acción solo se esperan pocas oportunidades de empleo y mucho riesgo laboral, teniendo en cuenta la clase de censura que se maneja en el país y la poca fe que se tiene en sus figuras actuales. Sin embargo, y de manera sorprendente, somos más los que decidimos embarcarnos en una aventura tan poco predecible, ya que por algo somos una generación creyente en el poder del cambio.

     

    Nosotros, las nuevas generaciones, estamos dispuestos a dar el salto al vacío, para poder trabajar en favor de devolverle a la comunicación y el periodismo esos valores que le otorgaban tanto prestigio como lo son la empatía, el tacto y el reconocimiento del otro; añadiéndole nuevos valores que actúan en favor de eliminar la censura, el elitismo y la falta de respeto y crítica. Sí, todavía falta mucho camino incierto por recorrer, pero somos más los inspirados en defender lo que es visto como una “causa perdida”, porque creemos en su verdadero valor, el que sin duda va más allá de lo visto en la pantalla.

     

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    Columna realizada en el curso Introducción a la Comunicación, bajo la orientación del profesor Luis Fernando Gómez Velásquez. Publicada en el periódico El Colombiano.

     

     

     

     

     

  • Nuevas formas de negocio

    La evolución de las nuevas tecnologías nos ha brindado una herramienta multifuncional a la cual es preciso darle un buen uso. Las redes sociales nos dan la oportunidad de compartir nuestras vidas, pero algo que ha tomado gran importancia en la actualidad son los emprendimientos y negocios que han tenido la fortuna de potenciarse gracias a las redes sociales.

    Anteriormente una marca buscaba hacerle publicidad a su negocio en el periódico, colgaba carteles en las calles, o utilizaba la recomendación de sus conocidos, pero ahora cualquiera que tenga una idea de negocio, y su celular a la mano, tiene la posibilidad de llevar a cabo su almacén virtual.

     

    El 84% de los consumidores en línea utilizan las redes sociales para alimentar su vista y buscar un producto que pueda satisfacer sus necesidades o sus gustos a la hora de comprar. De esta manera, muchas marcas empezaron publicando los pocos productos que tenían en ese momento, y posteriormente, viendo la gran acogida que tuvo su marca por parte del público, comenzaron a crecer en ideas y en productos para conformar la gran empresa que tienen ahora.

     

    Dos elementos primordiales en este tema de los negocios a través de las redes sociales son la disciplina y la constancia al momento de iniciar. Para lograr la estructuración de un negocio sólido, es importante estar en la búsqueda continua de progreso para alcanzar la meta propuesta.

     

    Tener un almacén virtual facilita el contacto con los consumidores y crea un vínculo con los mismos dándoles lugar a sus sugerencias para mejorar la empresa.

     

    Si bien todos queremos trabajar para nosotros mismos y no para alguien más, su idea puede ser una gran oportunidad para emprender el negocio y construir una marca propia o empresa, si usted tiene en mente una idea que pueda resultar fructífera, atrévase a emprenderla por medio de su celular y la red social que usted considere que pueda facilitarle la realización de la misma, para comenzar con el proyecto que tal vez pueda cambiarle la vida.

     

    No espere más para iniciar con ese proyecto que tanto ha idealizado, ¿por qué no ahora?.

     

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    Trabajo realizado en el curso Introducción a la comunicación, orientado por el profesor Luis Fernando Gómez Velásquez. Publicado en El Colombiano.

     

     

     

     

     

     

  • Hacer cine en Medellín

    Desde los últimos años se ha podido evidenciar cómo desde la academia se ha fortalecido la producción cinematográfica en Colombia con la creación de programas, que antes eran escasos, especializados en esta área. Son más diversas y numerosas las acciones que estimulan a quienes quieren abrirse camino en la producción cinematográfica. A pesar de estos progresos, es otro el panorama cuando se quiere materializar todo el conocimiento y comenzar a crear y/o producir, por lo costoso que resulta y la falta de apoyo a la producción audiovisual.

     

    Click en la imagen para navegar el especial:

     

     

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    Trabajo realizado en el curso periodismo V, orientado por el profesor Gabriel Jaime Lotero.

     

     

  • El Santuario quiere reabrir sus puertas

    El municipio ubicado en el Oriente antioqueño busca alternativas para hacerle frente a la cuarentena obligatoria, impuesta desde el 20 de marzo debido a la Emergencia Sanitaria que afronta el país, y evitar que la economía local se desplome por completo.

     

    El día miércoles 15 de abril, el alcalde del municipio de El Santuario, Juan David Zuluaga, dio a conocer la Circular Externa 001, acogiéndose a las excepciones del Decreto Nacional 457 y 531 del 2020, con los cuales se permite que los depósitos de materiales, siempre y cuando el establecimiento suministre insumos para la infraestructura vial u obra pública, las empresas o personas que producen o confeccionan implementos de protección relacionados con la salud y las personas que presten los servicios de reparación, mantenimiento y mecánica en general para vehículos exceptuados de las medidas de los Decretos Nacionales puedan volver a laborar.

     

    Los establecimientos que se desempeñen en alguno de estos ámbitos deberán mandar una solicitud al correo de la Secretaría General y de Gobierno y, en caso de contar con aprobación, deberán seguir las normas de bioseguridad impuestas por la Alcaldía.

     

    Los servicios de maquila a grandes textileras mueven gran parte de la economía santuariana. Foto: cortesía Creaciones y confecciones SARAI S.A.

     

    El sector textil, pilar de la economía en la región, ha tenido una evolución determinante. Comenzó elaborando ropa interior de dama para la empresa Leonisa mediante la cooperativa ECOOELSA y ahora, con el surgimiento de nuevas empresas, se elaboran toda clase de prendas para marcas como: Pacifika, Mattelsa, Loguin, Carmel, Dubai Store, entre otros.

     

    Según cifras oficiales, El Santuario, el municipio cuenta con 27.076 habitantes. En su economía intervienen más de 300 microempresas registradas en la Cámara de Comercio del Oriente; de las cuales, 103 son industrias manufactureras, 88 se dedican al sector textil, uno de los motores fundamentales del pueblo.

     

    Empresas y microempresas textiles en estado crítico

     

    Desde que inició el aislamiento obligatorio, este sector se ha visto afectado pues los únicos establecimientos que han podido prestar su servicio son los supermercados, tiendas de barrio, farmacias, carnicerías y restaurantes, quienes solo pueden desempeñar su labor por medio de los domicilios. Esto hizo que las empresas y microempresas textiles buscaran medidas inmediatamente para mitigar los efectos negativos sobre estas.

     

    La empresa textil FOREMSA tomó la iniciativa de realizar una carta solicitando ayuda al Gobierno Nacional, comunicación que el mismo alcalde respaldaría el viernes 3 de abril respaldaría, considerando el papel determinante de esta industria en la economía santuariana.

     

    “Las empresas y microempresas de confección representan una arteria económica vital para el sustento de miles de familias en nuestro municipio. Por eso, el día de hoy me uní a la iniciativa de este sector para solicitarle al Gobierno Nacional una línea de beneficios para todas estas empresas que aún no han sido incluidas en las excepciones anunciadas hasta el momento.

    El sector textil-confección de El Santuario puede contar conmigo siempre.” Señaló el mandatario en su cuenta de Facebook.

     

    De las 88 microempresas de producción textil que laboran en el municipio, aproximadamente 20 pudieron retomar sus actividades en la semana del 20 de abril. Por lo tanto, las empresas que aún siguen paralizadas tuvieron que tomar medidas para evitar un colapso económico. Este es el caso de ECOOELSA, que, en medio de la crisis tomó decisiones como que la nómina del 16 al 26 de abril sería considerada como préstamo. Esta medida causó revuelo incluso en redes sociales, pero lo concreto es que, tratándose de una cooperativa, se debieron buscar otras alternativas.

     

    Yasmín Cardona, quien lleva trabajando en esta empresa cooperativa 10 años aproximadamente, manifiesta que, aunque la situación es compleja, la empresa ha hecho todo lo posible por buscar las mejores soluciones.

     

    “Si lo miramos por el lado de que a unos los despidieron de sus trabajos y quedaron sin sustento, yo me siento afortunada. La cooperativa nos está haciendo la vida mucho más fácil en estos tiempos de crisis. La empresa nos presta el dinero y nos lo deduce según nuestra capacidad de pago. El mínimo de horas que la empresa nos descuenta son 8 y nos da la posibilidad de restar estas de la quincena o, en caso de no poder, mensualmente. Además, cuando nos pagan, las horas vienen con recargos y cuando nos las cobran no tienen en cuenta estos. Desde mi punto de vista, la empresa siempre vela por nuestro bienestar”, afirmó.

     

    En promedio, cada empresa cuenta con 70 empleados, de los cuales su mayoría son madres cabeza de familia que tienen como única fuente de ingresos esta actividad.

     

    La realidad particular de cada empresa determinó las medidas que estas organizaciones tomaron para hacer frente a la crisis. Foto: cortesía Creaciones y Confecciones SARAI S.A.

     

    Efectos colaterales en otros sectores económicos

     

    De la economía textil, también surgen otras empresas como la del transporte. Pedro Rendón, gerente de la empresa P&E Logística y Transporte S.A.S ha notado un cambio drástico en su trabajo:

     

    “De los 16 años que estoy laborando en este medio como persona natural y de los 4 años como empresa, jamás había vivido una situación económica como esta. La crisis me ha afectado mucho. Yo cuento con 8 camiones, los cuales anteriormente se llenaban por completo. Ahora, con la Emergencia Sanitaria debido al COVID-19 solo lleno si mucho uno. Mis trabajadores ahora están en vacaciones hasta que termine todo esto. Por lo tanto, soy yo quien se encarga de recoger la producción.”

     

    Como él, miles de personas se han visto afectadas por esta situación; evidentemente, unos más que otros. La construcción, otra fuente de empleo en la región, volvió a sus labores a partir del 27 de abril, según lo indicado el 20 de abril por la Presidencia de la República.

     

    Néstor Raúl Gómez, constructor desde hace más de 30 años, recibió con alivio la noticia e hizo su balance de la situación:

     

    “Nadie estaba preparado para esta adversidad que estamos viviendo hoy en día. Ha sido difícil, tengo 7 trabajadores y a la gran mayoría nos cogió ilíquidos esta crisis. Por fortuna, todos tienen las prestaciones legales, algunos tienen (subsidios de) Familias en Acción y con la caja de compensación algunos han recibido apoyos. A mí como empleador sí me ha tocado difícil, porque no he podido darles nada. Estamos esperando ahora como va a ser la próxima semana.”

     

    También es consciente que, aunque necesitan trabajar, la incertidumbre siempre estará presente.

     

    “Hay un contraste; por una parte, bueno porque volveremos a producir. Sin embargo, la otra parte va directamente relacionada con la enfermedad, pues no sabemos hasta qué punto es recomendable salir de la cuarentena, no sabemos qué protocolo nos van a exigir para la próxima semana. Pero de igual forma, hay que salir a trabajar por la crisis económica que estamos viviendo. Además, la mayoría de mis trabajadores necesitan el empleo para poder comer.” Afirmó.

     

    Con el pronunciamiento del presidente y la aprobación para que las empresas de manufacturas y construcción vuelvan a laborar, se espera que la economía vuelva a retomar poco a poco el terreno perdido.

     

     

     

  • No es coeficiente intelectual, sino inteligencia emocional

     

    Gran parte de las decisiones que tomamos son influenciadas en mayor o menor grado por las emociones. Si pensamos detenidamente en la trascendencia de nuestras emociones en nuestra vida cotidiana, nos daremos cuenta que estas influyen casi siempre en nuestro día a día, aunque no nos demos cuenta. Se podría decir que la inteligencia emocional es como un catalizador para afrontar diferentes situaciones de la mejor forma. La empatía es un factor clave en este modelo, debido a que nos ayuda a entender la manera en la que podemos influir no solo sobre nuestras emociones, sino también sobre las de los demás.

     

    Un concepto clave de este tema es el cerebro social, según explica Daniel Goleman, psicólogo, periodista y escritor estadounidense, quien se refiere a las neuronas espejo, que tienen como función conectarse con otros cerebros para entablar puentes entre las emociones de las personas. Este tipo de neuronas se activan desde el nacimiento y comienzan a operar en las primeras interacciones del bebé, proceso que se extiende a la escuela. En Singapur, el gobierno decidió que en todas las escuelas se debía incluir un programa sobre competencias de la inteligencia emocional, para así seguir estimulando y motivando su proceso con el capital humano.

     

    Y… ¿Qué sucede con Colombia?

     

    La inteligencia emocional es una gran falencia en la mayoría de los colombianos, debido a la intolerancia y el individualismo en el que vivimos. Siempre pensamos primero en nosotros cuando estamos en situaciones diferentes a nuestras creencias o forma de pensar y vivir la vida. Nos llevamos por delante a los demás, sin tener autocontrol emocional y empatía. En conclusión, no reconocemos sus emociones. Diría que por estas razones realizamos y apreciamos tantos comentarios ofensivos en publicaciones de redes sociales, presenciamos agresiones en las calles por diferencias, somos víctimas de robos y huertos por parte no solo de otros, sino por nuestro mismo gobierno.

     

    Tenemos una gran necesidad de educación en inteligencia emocional en el país. Por ejemplo, en Medellín la intolerancia es la segunda causa por muertes violentas, entre el 2016 y 2018 el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc) de la Alcaldía arrojó que en la ciudad hubo 1.759 asesinatos, de estos 339 incidentes ocurrieron por problemas de convivencia, violencia intrafamiliar y de género.

     

    Si bien el comportamiento que cada uno tiene se adquirió durante la infancia, son modificables tanto por el entorno como por el aprendizaje de las habilidades blandas (habilidades que están asociadas a la personalidad y naturaleza del individuo) que la persona va adquiriendo en su adultez. Sin embargo, la ignorancia del tema y la cultura en los colombianos han hecho que crezcamos con desconfianza y con un estado de necesidad defensivo, porque nos sentimos todo el tiempo atacados, esto hace que automáticamente se produzca una reacción que nos hace decir frases como “no me la dejo montar por nadie”.

     

     

     

    Justo en esta situación que vivimos actualmente de emergencia sanitaria, en la cual las personas salen a abastecerse más de lo necesario y dejan los supermercados y las farmacias sin muchos de los productos que son indispensables en los hogares, como el tapabocas, antibacterial y algunos medicamentos; nos damos cuenta que no solo es intolerancia, sino también egoísmo, tomamos una actitud de “sálvese quién pueda”, sin pensar que, si los demás no tienen cómo abastecerse, les tocará salir a la calle a rebuscarse lo que los otros descaradamente compraron sin necesidad, por lo que podrán contagiarse del virus y la propagación de este seguirá. Esto es un problema de todos, debemos ser responsables y dejar de pensar por solo un momento en nosotros primero, pues de nada sirve que estemos bien si el otro no lo estará, puesto que podrá contagiar a los demás. Como dicen por ahí: “la unión hace la fuerza”.

     

    En Colombia deberíamos fortalecer este ámbito como en Singapur, tener un plan de estudio en donde se le dedique unas horas no sólo en los colegios, sino también, en el entorno familiar. Está comprobado por investigadores y corporaciones que las personas exitosas no son las de alto coeficiente intelectual, sino las que tienen autoconocimiento y autocontrol emocional, empatía y habilidades sociales. Esto no sólo reduciría los conflictos y problemáticas del país, también reduciría la tasa de mortalidad por suicidios y los trastornos mentales en los ciudadanos.

    ¿Qué estamos esperando?

     

     

     

     

     

  • Desde las Raíces quiere abrir la Feria de las Flores al público

    Tres jóvenes estudiantes de diferentes universidades de Medellín, incluida la UPB, tomaron la iniciativa con un evento que durante la Feria de las Flores busca dar una imagen fiel de la cultura paisa y fortalecer la participación del público en el certamen ferial de la ciudad.

     

    Las organizadoras, que fundaron también el grupo de voluntariado CCI Colombian Alumni, indican que Desde las Raíces es un evento que busca abrir un espacio de participación durante el festival más importante de Medellín, pues, en su concepto, durante los últimos años la recurrencia de eventos privados se ha convertido en una excusa para vender y promover una imagen equivocada de la cultura paisa.

     

    Amantes de la Feria, pero a disgusto con la situación, las voluntarias proponen dos días de talleres y conferencias gratis en temáticas como emprendimiento, innovación, movilidad sostenible, tradición paisa, danza antioqueña, cuentería y trovas.

     

    Desde las Raíces se llevará a cabo en dos locaciones diferentes el 9 y 10 de agosto y contará con la participación del concejal Daniel Carvalho, el apicultor Fabián Penagos, el grupo de danza tradicional antioqueña Rapsodia Negra, y muchos otros invitados especiales. Además, cuenta con el apoyo de jugos D’cada, el Centro Colombo Americano y el restaurante Qué Dicha.

     

    Para conocer más información sobre el evento los encuentran en Facebook e Instagram como @desdelasraicescci

     

    La entrada a Desde las Raíces requiere inscripción previa AQUÍ.

     

    Integrantes de CCI Colombian Alumni, organizador de Desde las Raíces. Foto: Cortesía.

     

  • “Contra viento y marea”: Luz María Múnera Medina

    A las 8 de la mañana empiezan a llegar los concejales: algunos, sonrientes y con palabras de buenos días para todo aquel con el que se atraviesen; otros, silenciosos y ocupados, con la simple intención de escurrirse hasta su oficina. Hoy Luz María Múnera Medina ha sido de los de esa segunda clase; hace menos de 12 horas se encontraba en un vuelo de regreso de Bogotá y ahora, lejos de sentirse aletargada o distraída, ella sacude su cara redonda con energía mientras organiza su agenda del día.

     

    Luz María Múnera hace política desde los 13 años, cuando ingresó al movimiento estudiantil de izquierda.

    Foto: Twitter de Luz María Múnera.

     

    Con casi 40 años haciendo política —a los 14 decidió participar en el movimiento estudiantil de izquierda—, a la concejal le gusta admitir que tiene la maldición del paraíso: ser de izquierda y ser mujer. Después de dos lanzamientos de campaña, que inició con la intención de hacer las cosas mejor y para dejar de ser encasillada como la secretaria del Polo Democrático Alternativo, Luz María se posicionó como una de las pocas mujeres dentro del Concejo de Medellín y una de las voces actuales más críticas de la administración municipal.

     

    —Hacer política no es fácil, yo creo que ni siquiera la izquierda tiene muy claro el tema de la participación de las mujeres en término de que no saben para qué servimos. Entonces nos tocan hacer mayores esfuerzos, siempre me ha tocado; un hombre da un discurso con tres palabras y nadie le dice nada, mientras que a nosotras se nos exige conocimiento, capacidad y formación si queremos tener un lugar decente.

     

    Los primeros cargos que ocupó Luz María Múnera en su partido se limitaron a temas financieros y de papeleo; siendo secretaria administrativa y gerente de campañas, ella direccionó los fondos para las operaciones electorales de distintos candidatos del Polo y, más tarde, planeó las de Rodrigo Saldarriaga para la Cámara de Representantes. Por esta última experiencia, la concejal confiesa que se consolidó su decisión de iniciar su propia campaña política; una en la que solo sacaría 1700 votos y por la que fue agredida.

     

    —Fue algo muy duro, especialmente por el dinero de campaña; recuerdo mucho que un compañero nos dijo a dos mujeres: “Es que a ustedes no se les puede dar plata porque la gastan en arepas”. Después de eso, empecé a buscar mis propias finanzas y a estudiar Administración Pública. Yo dije: “Contra viento y marea de izquierda y derecha, que si esa vieja es loca, esa hijueputa como jode, ella no es capaz… no importa, yo voy a ser concejal”.

     

    La concejal del Polo Democrático abre los ojos y gestualiza mientras habla; a diferencia de lo que sucede en las sesiones plenarias, su fuerte carácter parece amortiguarse con su voz serena y el paisaje celeste que se entrevé en las ventanas de su oficina. De cuando en cuando, David, uno de los jóvenes que integran su equipo de trabajo, la observa y asiente.

     

    —Pero esto no ha sido un trabajo sola; yo logré conformar un equipo académicamente muy bueno y políticamente muy claro, y lo empoderé. Aquí lo primero es prepararse y aprender a tomar decisiones colectivas; si no, te perdés y, como mujer, con mayor razón.

     

    Durante esos primeros meses en el Concejo, Luz María estuvo a punto de abandonar el cargo; por lo que más tarde denominaría una crisis moral, ella confiesa que terminaba el día con lágrimas en los ojos y con vergüenza por esa sensación que tenía de estar participando en algo repulsivo: ¿yo por qué me tengo que sentar con esta manada de ratas?

     

    —Yo me lo imaginaba y pensaba que al interior esto iba a ser malo, pero me equivoqué: era peor. Por eso, debes decidir si te dejás o no te dejás: uno de los machos te pega un grito y te ponés a llorar o te parás firme con toda la propiedad que te da el conocimiento. Eso se ha ido superando no porque ellos aprendieron, sino porque no me dejo -Ella reposa las manos sobre la mesa y su mirada se suaviza—. Hemos tenido momentos muy duros. Yo este año me separé y eso aquí ha armado un revuelo porque soy mujer… que si tengo o no tengo mozo, que si me acosté con David o con tales, que por qué estoy tan flaca y me puse bonita. Esas cosas me afectan, pero ante lo público siempre sigo firme.

     

    Como parte de la oposición a la alcaldía actual y por la misma naturaleza de su carácter, Luz María Múnera ha tenido numerosos enfrentamientos con sus compañeros concejales; desde el desafío a una pelea a puño limpio con Bernardo Guerra Hoyos —el rey de los machos— hasta la lucha contra la disminución de los presupuestos para las mujeres. Aún con un dejo de contrariedad en su voz, la concejal se queja de que, para este cuatrienio, los fondos para la población femenina bajaron más del 70%.

     

    En la actualidad, la Secretaría de la Mujer en Medellín está contando con 40 mil millones de pesos para esta administración, es decir, 20 mil millones de pesos menos que bajo otros mandos. Respecto al área de participación política de la misma entidad, las cifras se reducen: según Luz Constanza Jiménez, profesional universitaria de la misma Secretaría, en este año solo se disponen de 350 millones de pesos para la realización de actividades promotoras del empoderamiento político de mujeres.

     

    —Hay que mirar nada más los programas de la primera dama, son programas para que cumplas tu función histórica como mujer: criar hijos, casarte, ser juiciosa. No hay una concepción de avanzada frente a nosotras, por eso tenemos que seguir trabajando y no dejarnos; no debemos llorar por esas cosas, sino imponernos por nuestras capacidades, tampoco se trata de ser feministas radicales, sino de caminar con los hombres… y, sobre todo, se trata de amarnos a nosotras mismas.

     

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  • “¿Cómo negar que estamos llenos de hombres y que ellos están llenos de mujeres?”: Luz Imelda Ochoa

    A las seis de la tarde del viernes, el sexto piso de la Gobernación de Antioquia parece la sala de un hospital abandonado. El largo pasillo se abre desde las puertas de vidrio hasta un punto inalcanzable para la vista, las sillas empotradas en la pared de la derecha permanecen vacías y los recepcionistas —una mujer joven y distraída por la Secretaría de las Mujeres y un hombre de chaleco por la de Productividad y Competitividad— lucen como zombies mal remunerados.

     

    —Hasta mañana… hasta la vista… hasta mañana —canta una mujercita gruesa mientras sacude la coleta de cabello rojizo que cuelga de su cabeza y desaparece en los ascensores a la salida de la oficina.

     

    A pesar de todo, el letargo del fin del día aún no se ha extendido por todo el recinto; acompañada por un cuadro de pinturas de colores y unas letras recortadas en la pared que forman la palabra “Triunfo” —con una carita feliz encima de la “i”—, la secretaria de las Mujeres de Antioquia no ha dejado de mover cosas, recibir llamadas y atender citas. Sin importar la jornada, los grandes ojos de Luz Imelda Ochoa Bohórquez, la cirujana que llegó a ser concejal de Bello en el 2008, siguen rebozando energía.

     

    En el 2008, Luz Imelda Ochoa empezó a incursionar en los espacios de poder como presidenta del Concejo de Bello.

    Foto: Gobernación de Antioquia.

     

    —Yo no soy practicante ni religiosa, pero yo creo en el ser humano y en su capacidad de trascender de su biología.

     

    La voz de Luz Imelda hace ecos entre las paredes mientras ella se explica; para la secretaria de las mujeres, cada tipo de división social, cultural y política se sustenta en el concepto de la evolución. Sin creer en juicios de valor, ella argumenta que todo suceso humano tiene una causa natural y un efecto progresivo. Y la participación política de las mujeres, como la brecha más grande en el mundo, no hace la excepción.

     

    —Por la evolución, llegamos hasta donde estamos; en un esquema que se heredó transgeneracionalmente, que está incorporado en los programas neurológicos de comportamiento y que inclusive tiene marcas genéticas en los humanos. Esa es la polaridad, la teoría de que todo tiene su opuesto: hombres y mujeres, blancos y negros, pobres y ricos. Aun así, en comparación con todos los siglos de discriminación y desigualdad, hemos avanzado en los últimos 120 años, y mucho. Empezando con los hombres, estábamos en un concejo de solo hombres, ¿acaso no fueron ellos los que empezaron a votar para que hubiera mujeres?

     

    De esta forma, se pueden rescatar las palabras de Aura López: todo ha sido cuestionado por el feminismo: lo familiar, lo doméstico, lo cultural, lo laboral, lo religioso, lo sexual, lo histórico y, es casualmente a esa tarea de lucidez y de lucha, a lo que se deben los espacios que hemos venido conquistando a través de la historia. Luz Imelda asegura: —Es que estamos construyendo juntos una sociedad más evolucionada; despacio, pero vamos por una sociedad de iguales.

     

    Haciendo un recorrido por la historia de la ciudad, la tardanza se convierte en uno de los aspectos más llamativos en la implementación de acciones por la equidad de género. De acuerdo con un análisis de la Alcaldía de Medellín, las problemáticas femeninas solo adquieren legitimidad pública en 1990 y, pasados diez años, la administración municipal materializa soluciones para ellas con la creación de la Subsecretaría Metromujer (2002) y el ascenso de esta al rango administrativo de Secretaría (2007) —siete años después de haber sido fundada la Secretaría de Mujeres de la Gobernación de Antioquia—.

     

    Luz Imelda exhala con fuerza, hace un gesto hacia sí misma y continúa: —Para estar donde estoy, he recibido ayuda de toneladas de hombres: mi papá, mi abuelo, mi hijo, mi exesposo, mis amantes, mis amigos, mis funcionarios, mis profesores… ¿cómo negar que estamos llenos de hombres y ellos están llenos de mujeres? Todos nos acompañamos en el proceso de evolución. Solo hay que acostumbrarnos a la idea de que somos diferentes, pero iguales. Claro que, en la política, por ser la instancia del poder, es más difícil.

     

    —Hemos podido incursionar en todas las cosas en las que no somos tan amenazantes; derecho en la salud, educación, adquisición de bienes… en todo. Siempre se podrá montar otra empresa de hombres y mujeres y siempre se podrá acceder a una universidad, pero los cargos públicos son más limitados numéricamente y si los hombres pierden esos cupos… ¿quiénes los ganan? Mujeres. Ahí es donde ellos se han negado, entonces nosotras nos encontramos con violencia política, techos de cristal, pisos pegajosos…

     

    En los últimos meses la Gobernación de Antioquia ha formado en participación política y electoral alrededor de 470 mujeres en la denominada Escuela Política Pa’ Mujeres; de estas, 420 se perfilan como candidatas para el 2019. Luz Imelda Ochoa, quien es líder del programa, explica que, más allá de la competencia masculina, el verdadero reto para las mujeres es luchar contra la culpa de salir de sus casas y el miedo de ser señaladas. Pero eso no es todo: estas dificultades son constantes, nunca se superan del todo; una vez que ellas alcanzan un cargo decisorio, el siguiente paso es conservarlo.

     

    —Los hijos solos, el trabajo político, el marido que se siente en una condición de inferioridad; normalmente hay muchas separaciones de matrimonios para las mujeres que avanzan en la política. Todo esto tiene un costo y hay muchas que, frente a lo que están “perdiendo” y lo que están viviendo al interior de sus hogares, se preguntan: “¿Esto sí vale la pena?”. Para nosotras, ese es el momento crucial de soltar todo. Muchas se han ido. Por eso, este año hemos diseñado un mecanismo para estar ahí con ellas y decirles: “Sí, sí vale la pena”.

     

    Luz Imelda Ochoa Bohórquez sonríe, hace una seña para pedir silencio a su hijo, quien acaba de llegar a la oficina, y concluye: —El tema se llama poder y hay que ponerlo en boca de hombres y mujeres, que tengan la posibilidad de decir: “Está bien tener poder para liderar”. Muchos humanos somos líderes, pero hay unos que debemos tomar decisiones. Y así somos los políticos: imprescindibles, necesarios, divinos… pero putiados, mal vistos, corruptos. El poder es una belleza y, por eso, los políticos deberíamos ser lo mejor de lo mejor.

     

     

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