Categoría: Este Tiempo

  • El arte, un barco salvavidas en la pandemia

     

    “El arte es para consolar a aquellos que están rotos por la vida” (Vincent Van Gogh)

     

    Por: Carolina Moncada Conde / carolina.moncada@upb.edu.co

     

    La soledad bañada de tristeza nos ha tocado el alma y la mente a muchos en estos meses de encierro. Las enfermedades mentales no se han hecho esperar, la tristeza ha invadido el corazón de millones de personas, el desasosiego se baña con algunos, la depresión duerme con otros, y el arte empapa a algunos “locos”.

     

    El miedo que genera enfermarse ha estado latente y ha sido casi un compañero en este tiempo, quizás el más constante que hemos conocido muchos: todo el tiempo está para nosotros. Como afirma la Organización Panamericana de la Salud en su informe sobre salud mental y COVID-19, “El miedo, la preocupación y el estrés son respuestas normales en momentos en los que nos enfrentamos a la incertidumbre o a lo desconocido, o a situaciones de cambios y crisis. Así que es normal y comprensible que la gente experimente estos sentimientos en el contexto de la pandemia COVID-19”.

     

    Frase de la psicóloga Nora Patricia Flórez. Collage por Carolina Moncada Conde.

     

    Entonces, el arte ha impedido que la balanza se desborde del lado de la tristeza y ayuda tanto a los artistas como a aquellas personas que han disminuido los miedos, las tristezas y las preocupaciones gracias al baile, al teatro, a la escritura, al cine, y a las otras artes.

     

    Las prácticas artísticas se han acrecentado en estos últimos meses, la psicóloga de la Universidad Católica del Norte Nora Patricia Flórez afirma que “Durante este tiempo, una buena parte de la población ha hecho uso de sus virtudes y gustos artísticos para tratar de mantener su salud mental”.

    Frase de Anselmo Ríos. Collage por Carolina Moncada Conde

     

    Los seres humanos hemos recurrido a muchos elementos en estos meses para evitar tocar fondo, la psicóloga Eloísa Medina menciona que las redes sociales, el deporte, los juegos y el arte son algunos de los mecanismos que hemos tenido de defensa, sin embargo, Nora Patricia Flórez, también psicóloga, plantea un punto importante respecto al arte, y es que no basta sólo con realizar actividades artísticas, es fundamental disfrutarlas y así se puede lograr con el arte lo que ella plantea como “prevención, sanación, transcendencia y evolución social e individual”.

    “Poema escrito en tiempos pandémicos” por Henri Posada. Collage por Carolina Moncada Conde.

     

    El arte es algo que ha ido e irá más allá de toda pandemia. Sin embargo, como plantea Anselmo Ríos, gestor cultural, “el arte y el entretenimiento han acompañado a las personas todo el tiempo, pero en los momentos como el que vivimos de encierro total, esos espacios de distracción han sido mucho más relevantes”.

     

    En los primeros meses de la pandemia por COVI-19, el sector artístico tuvo un golpe duro, debido a que se tuvieron que cerrar las actividades grupales en las distintas artes, y los procesos que se continuaron fueron más que todo individuales, según afirma Anselmo Ríos, gestor cultural y director del teatro Bitácoras, “la gran mayoría de procesos artísticos, de formación, circulación, se frenaron, entonces los festivales tuvieron que cancelarse, las clases de artes en todas las áreas tuvieron que cancelarse, y también los ensayos y los encuentros”.

     

    Entre las experiencias individuales que han hecho más llevaderos el aislamiento y sus efectos, se encuentran las de poetas, escritores, oradores, músicos, entre otros. Henri Posada, poeta cejeño y periodista de la Universidad del Valle, comenta que: “La pandemia ha propiciado la creación, creo que el artista está familiarizado con la soledad, que de alguna manera fue tremenda para mucha gente”, y es a partir de esa soledad y ese encierro, afirma el mismo artista que: “La expresión artística se ha hecho más poderosa, se ha hecho más esencial, porque Dostoyevski lo decía: ‘es el dolor el que nos lleva frecuentemente a reflexionar’, ¿no?”.

     

    Hemos aprendido, de algún modo, a abrazar la soledad y la tristeza que nos acompañan. Hay salvavidas para sobrevivir a los miedos, la ansiedad, el estrés y los otros “compañeros” que se han posado en la mente de muchos estos meses, y para los que lo crean, lo aman y lo disfrutan, el arte es un barco buscando el horizonte.

     

     

  • La guerra no conoce cédula

     

    Por: Héctor Andrés Mendoza Lara y Juan Pablo Patiño

     

    —*Alexander, siquiera despertó. Le tengo dos noticias: una buena y una mala.

    —Uy, cómo así doctor. Deme la mala primero.

    —Le tuvimos que amputar su pierna izquierda.

    —¿Y cuál es la buena?

    —Que de ahora en adelante usted se levantará con el pie derecho.

    Entre risas, Alexander recuerda que, en medio de aquel momento, captó la broma y el mensaje que quiso darle el médico. Tenía razón. Ese día la guerra para él había terminado.

     

    La vinculación de niños y niñas a la guerra trunca no solo sus proyectos de vida, sino las oportunidades de desarrollo en el entorno que vienen con ellos. Foto: Héctor Mendoza.

     

    Futbolista en ciernes

    Para el año 2000, Alexander tenía 10 años y suspiraba con los títulos de la Copa Libertadores que Óscar Córdoba, Chicho Serna y el Patrón Bermúdez ganaban con Boca Juniors. Vivía en Caquetá, departamento que fue testigo de la zona de despeje que decretó Andrés Pastrana para facilitar el diálogo con la guerrilla de las FARC.

     

    “Soñaba con ser futbolista. Recuerdo un partido al que le faltaban dos minutos, íbamos perdiendo. Hay un tiro libre como a diez metros de la portería y decido cobrarlo: el balón se eleva por encima de la barrera, ¡tan!, pega en el palo y entra. El portero se quedó quieto.

     

    “Era fútbol campesino, pero a la gente le gustaba vernos. Tanto así que apostaban. Cuando eso el billete más grande que yo conocía era el de diez mil, a veces me regalaban plata y con eso mi mamá tenía pa’ mercar todo el mes. Me ilusioné.

     

    “La plata iba en aumento, vivimos de jugar fútbol casi un año. Me regalaron unos guayos de colores muy bonitos. Luego entendí que todo eso venía del narcotráfico. Pensé que ese era el camino.

     

    “Me hice cercano a ellos. Entre mandado y mandado terminé reclutado para las filas de las FARC”.

     

    El reclutamiento

     

    << Ilustración: Héctor Mendoza.

     

    El testimonio de Alexander Vargas es uno de los de 6 068 niños que, según el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), fueron reclutados por las FARC entre 1960 y 2016.

     

    Su partido ahora es en los tribunales. Él es uno de los representantes de las víctimas de reclutamiento, o del caso 07, ante la Justicia Especial para la Paz.

     

    Según la Agencia Colombiana para la Reintegración, el país es el tercero en el mundo donde se presenta mayor vinculación de niños, niñas y adolescentes (NNA) al conflicto armado.

     

    “Esta práctica es un delito, y dependiendo de las circunstancias será crimen de guerra o de lesa humanidad, porque Colombia es firmante de la Convención de los Derechos del Niño”, explica John Fredy Ramírez, experto en conflicto armado y derechos humanos.

     

    Según la Defensoría del Pueblo, existen varios factores que llevan a que un niño, niña o adolescente ingrese a las filas de los grupos armados. Entre algunas causas están la inoperancia del Estado, el abuso sexual en los hogares, la falta de educación, la pobreza y el desconocimiento de los derechos de la niñez. Además, este ente de control advierte que el ingreso a los grupos armados representa una entrada económica para la familia del niño.

     

    Según el periodista, Alonso Salazar, en su libro No nacimos pa’ semilla, el dinero fácil y la vida de lujos funcionan como un atractivo para los jóvenes que buscan superarse.

     

    Las FARC trajeron al Caquetá el tema del narcotráfico. En ese tiempo había mucho desempleo y nosotros tuvimos que huir al campo. Allá no teníamos nada más que hacer que raspar coca. Había una relación directa con los armados”, cuenta Alexander al recordar esa época.

     

    Jaime Palma, investigador de la Línea de Seguridad Urbana y Crimen Organizado de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) explica que “la Ley de Infancia y Adolescencia se queda corta para enfrentar los fenómenos de reclutamiento y utilización. Además, dentro de la Política de Seguridad y Convivencia Ciudadana se habla de brindar protección para los niños” y agrega que no han existido acciones concretas para defenderlos.

     

    Las FARC es señalada por el CNMH como el grupo que cometió más reclutamientos ilegales durante el conflicto armado: se les atribuye el 69%. Sin embargo, la ONU indica que, desde la firma del Acuerdo hasta julio de 2019, 600 NNA fueron reclutados para combatir en el país.

     

    Por su parte, la Defensoría del Pueblo emitió 108 alertas tempranas sobre el riesgo de reclutamiento infantil entre 2017 y 2019 en el territorio nacional.

     

    Julia Castellanos, directora del observatorio de la Coalición contra la vinculación de NNA al conflicto armado en Colombia (Coalico), informa que desde el primero de enero hasta el 30 de junio de este año se identificaron 40 eventos de reclutamiento infantil, y agrega que se establecieron 120 casos de conflicto armado que pudieron afectar a 9.594 NNA.

     

    Antioquia

    Según la Coalico, Antioquia es uno de los departamentos que más casos de reclutamiento presenta: para la fecha van 22 NNA vinculados. “Hay una particularidad y es que allí confluyen todos los actores armados porque es un lugar estratégico para el narcotráfico”, analiza Julia Castellanos, del observatorio.

    Las regiones más afectadas son el golfo de Urabá, el Bajo Cauca, el Norte de Antioquia y Medellín. En el marco del conflicto armado, la Unidad de Víctimas registró que el 15,8% de los NNA víctimas del reclutamiento en el país pertenecen a este departamento.

     

    Por otro lado, la Fundación Pares, informó que el norte de Antioquia representa un lugar clave para la consolidación de los grupos armados porque “actualmente las AGC están en guerra en el Chocó y en el Bajo Cauca antioqueño y el Nudo del Paramillo les permite estar en medio de estos dos frentes de guerra”.

     

    Por su parte, la Defensoría del Pueblo emitió en enero una alerta temprana para los municipios de Briceño e Ituango relacionada con el reclutamiento de NNA. El documento expone que toda la subregión del Bajo Cauca antioqueño hace parte de un escenario de riesgo por la expansión y disputa territorial de las AGC y el bloque Virgilio Peralta Arenas, quienes han generado una serie de violaciones masivas de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

     

    “El problema con el Bajo Cauca son las economías ilegales que se practican con la minería ilegal y el narcotráfico. También hay una expansión de la criminalidad organizada de Bello hacia la parte norte del Valle de Aburrá, por esto, bandas criminales como Pachelly y El Mesa sostienen disputas en la parte urbana pero también en el Bajo Cauca”, explica Palma, de Pares.

     

    Incluso, en mayo de este año, la Defensoría del Pueblo señaló que existe una alianza entre una disidencia de Los Pachelly con El Mesa, y que la célula urbana del ELN estaría unida al bloque Virgilio Peralta de Los Caparrapos. En la alerta temprana de este ministerio público determinaron que ambas coaliciones están detrás de algunos casos de reclutamiento en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

     

    Con respecto a Urabá, la Defensoría recomendó a las alcaldías de Apartadó, Carepa, Chigorodó y Turbo “conformar los Equipos de Acción Inmediata en el marco de la implementación efectiva de las rutas de prevención del reclutamiento, utilización y violencia sexual en contra de NNA por parte de Grupos Armados Organizados y Grupos Delictivos Organizados”.

     

    Julia Castellanos expresa que “nosotros (Coalico) hemos podido identificar que, debido a las precariedades de la zona de Urabá, hay un reconocimiento del actor armado como un salvador o el que da la mano en los momentos difíciles. Por ejemplo, la muerte de un narcotraficante es acompañada por toda la comunidad, lo lloran. Sin embargo, esto no es un ejercicio generalizado y en eso hay que ser muy claro”.

     

    Edison Bustamante, Administrador de Procesos y articulador de las Mesas de Derechos Humanos de la Personería de Medellín explica que “de manera general, en Antioquia el balance en cuanto a la protección de los derechos humanos de los NNA no es muy positivo, aunque se han realizado políticas de intervención gubernamental y municipal para mejorar las condiciones de vida de la población, todavía hay regiones y municipios en específico con grandes problemáticas sociales, económicas y de orden público, lo que facilita el reclutamiento de los menores de edad y por lo tanto la vulneración de sus derechos”.

     

    85 niños niñas y adolescentes fueron asesinados en Antioquia desde el 1 de enero hasta el 30 de septiembre de 2020. Solo se reporta una captura por reclutamiento ilícito de NNA en Antioquia durante este año. Y se conocen seis capturas por uso de menores de edad para la comisión de delitos. Fuentes: SIEDCO

     

    Infografía: Héctor Mendoza.

     

    ¿Y qué ha pasado durante la pandemia con el reclutamiento en Medellín y el Área Metropolitana?

    Julia Castellanos asegura que desde 2017 los grupos armados pos desmovilización han centrado su atención en vincular NNA en las principales ciudades: Buenaventura, Cali, Bogotá y Medellín.

     

    Gustavo Duncan, expone en su libro Los señores de la guerra que las redes mafiosas encontraron “asidero en los barrios marginales de las grandes ciudades donde habitaba la población urbana que no recibía los servicios del Estado o que los recibía incompletos”.

     

    Además de señalar a los grupos armados como los culpables del reclutamiento, Alexander Vargas indica que el Estado es responsable “porque el joven ve que su papá trabaja muy fuerte y que su salario no es suficiente. Entonces, toma la decisión de trabajar desde muy niño, y por eso se van a los grupos armados porque allá les ofrecen más dinero”.

     

    “En las zonas rurales existe una deficiencia muy alta de los derechos de los niños y niñas. Lo que ocasiona que los actores armados seduzcan a los menores para que hagan parte de su grupo. Para esto ofrecen dádivas, mercados, apoyos para pago de servicios públicos y pagos mensuales a las familias para que puedan subsistir”, advierte Castellanos, de la Coalico.

     

    Con respecto a Medellín, un estudio de Ruta N y la Secretaría de Seguridad, calcula que en el año 2018 había 57.882 menores de edad que estaban en alto riesgo de ser reclutados por los grupos armados o bandas criminales. Situación que puede empeorar durante la pandemia del coronavirus.

     

    Ángela Carreño, directora de la Fundación Children Change Colombia y la Coalico, coinciden en que el reclutamiento se podría disparar durante la crisis del coronavirus porque los centros educativos están cerrados y la deserción escolar aumentó.

     

    Juliana Murillo, investigadora de la Unidad permanente para la protección de los derechos humanos de la Personería de Medellín argumenta que “si el niño está estudiando, se está encaminando y desarrollando física y mentalmente, ellos van a estar protegidos del reclutamiento”.

     

    Por su parte, Jaime Palma, de Pares, complementa que “lo que pasa con la pandemia es que se pueden intensificar las dinámicas de reclutamiento de NNA. En la parte rural los grupos armados requieren más menores para el control de las economías ilegales. En el sector urbano, a falta de oportunidades para los menores de edad, se puede suponer que más jóvenes empiecen a integrar organizaciones de delincuencia organizada”.

     

    Igualmente, Edison Bustamante observa que “al aumentarse las dificultades económicas en muchas familias a razón del COVID-19, por motivos de perder sus empleos, disminución de las ventas formales e informales, por cierre de los negocios y colegios; esto origina un alto grado de vulnerabilidad para las familias y en especial para los niños que son los más afectados por la crisis que estamos viviendo a razón de la pandemia”.

     

    Según la concejala Nataly Vélez, la Secretaría de Inclusión Social atendió a 25 NNA víctimas de vinculación y/o utilización por parte de bandas criminales desde enero hasta el 31 de julio del año en curso. Mientras que el Registro Único de Víctimas reporta 8 casos. Sin embargo, el Sistema de Información de la Personería de Medellín informó de cinco nuevos casos desde julio hasta finales de septiembre.

     

    “Esta cifra sigue siendo bastante alarmante, ya que cualquier caso que se presente de reclutamiento de NNA requiere de parte de todas las instituciones revisar a qué se debe esta situación y tomar todas las medidas necesarias de intervención y acompañamiento a estas comunidades y familias”, advierte Bustamante, de la Personería.

     

    En este punto “hay diferencia de cifras porque no todas las organizaciones tienen el mismo acceso a la información”. Ramírez explica que las instituciones oficiales no reciben todos los casos, puesto que muchas víctimas tienen miedo a denunciar.

     

    En efecto, Palma expone que “el problema con las cifras es que generalmente provienen del Registro Único de Víctimas (RUV) y cuando salen datos es porque hay declaraciones o denuncias por parte de las personas. Las cifras del RUV ya no son tan públicas como antes, por eso para conocerlas hay que emitir un derecho de petición de información, lo que ocasiona que estas no sean objetivas”.

     

    El post y los derechos vulnerados

     

    Ilustración: María Clara López. >>

     

    Alexander dice que existe este miedo por las situaciones que vienen después: “La hoja de vida de uno queda encochinada. Nos echan de los trabajos. El tema de la seguridad es difícil porque muchos son perseguidos y se tienen que desplazar. Hay un estrés postraumático y eso hace complicado tener un entorno familiar confiable, pues, como uno portaba un arma ya quiere mandar ahí”.

     

    Juliana Murillo sostiene que “los derechos vulnerados de los niños al ser reclutados son la seguridad personal, la integridad física, la vida porque algunos mueren, el derecho a la protección por parte del Estado que debería garantizarlo. En el reclutamiento todos los derechos son vulnerados porque es una agresión contra los NNA”. En concordancia, la investigadora advierte que el apoyo sicológico es lo que más necesitan los niños para superar la situación de reclutamiento.

     

    Edison Bustamante, por su parte, expone que para lograr que los niños se reintegren a la vida civil “se requiere que de parte del Estado se realicen campañas de sensibilización ante la ciudadanía sobre este flagelo que afecta a tantos NNA de nuestro país y los motivos que lo generan. Esto para que la gente dimensione la problemática y entienda la importancia de acoger, proteger y denunciar casos de vinculación de esta población a los grupos armados”.

    << Ilustración: Héctor Mendoza.

     

    Por su parte, Nataly Vélez, sostiene que entre el 15 y el 20% de las bandas criminales están conformadas por menores de 18 años, y que las capturas de los primeros seis meses de 2020 se presentaron, en su mayoría, en La Candelaria, San Javier y Poblado. Mientras que la DIJIN reporta 25 asesinatos de NNA en Medellín y su Área Metropolitana desde el primero de enero hasta finales de septiembre.

     

    “Yo quiero decirle a la gente que la paz es importante. El dejar de odiarnos entre hermanos. Debemos sensibilizar a nuestros jóvenes a la cultura porque abre espacios. El fútbol abre espacios”. Finaliza, Vargas.

    Alexander es el capitán de la Selección Colombiana de Fútbol de Amputados. Al terminar la entrevista dijo que ya no era hincha del Boca Junior, se pasó a Nacional, “porque ahí tengo garantías de no repetición”.

     

    *Todas las cifras tienen fecha de corte el 31 de julio. Las de la DIJIN tienen corte a 30/9/2020.

     

     

  • Comercio electrónico y soluciones a la medida, remedios para la pequeña empresa ante la pandemia

    Por: Alejandro Ramírez Londoño / alejandro.ramirezl@upb.edu.co

     

    Con la llegada de la pandemia, el desafío para evitar que desaparezcan las medianas y pequeñas empresas se acrecienta, más si se tienen en cuenta los problemas estructurales de este sector. Datos de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia indican que una de las principales limitaciones de las microempresas, por ejemplo, es la baja permanencia en el mercado, en el sistema financiero y en la contratación laboral.

     

    Sumado a lo anterior, un reporte entregado por Comfama sobre afiliación de empleados de abril a junio de 2020 en Antioquia, señaló una reducción de 6,4 %, las cifras van de 262.521 empleados afiliados a 246.797, por 12.293 microempresas que disminuyeron sus plantas de personal.

     

    Ante un panorama crítico que afecta directamente a un sector que, según el Registro Público Mercantil CCMA, RUES Confecamaras y el DANE representa 89% del tejido empresarial antioqueño, Olga María Ospina Trejos, Jefe de Investigaciones Económicas en la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, explicó las estrategias que el gremio promueve para evitar la desaparición de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme) a causa de la pandemia.

     

    Ustedes como organización le abren un espacio a sus afiliados para que puedan capacitarse. Con la coyuntura sanitaria actual, ¿qué habilidades buscan fortalecer en los empresarios para que puedan seguir a flote?

    Dadas las medidas de confinamiento y de respuesta por la emergencia por COVID-19, una de las cosas más importantes o que tomaron mayor dimensión para las empresas fue todo el tema de comercio virtual, pagos virtuales. Se puso a disposición un conjunto amplio de capacitaciones gratuitas para poder vincular a un mayor número de empresarios a estas dinámicas, porque no todos estaban acostumbrados al tema de comercio virtual.

     

    No tenían capacidades previas, entonces lo que se hizo durante estos meses con los empresarios en general, fue desatrasarlos de esas tareas que teníamos pendientes en el tema virtual y que se postergaban. Esto obligó a muchas empresas a reaccionar y a entender que era lo virtual o era no vender. Las habilidades que buscamos fortalecer en su momento cuando empezó la emergencia, fue básicamente esa: todo el mundo a lo digital, transformación digital básica enfocada en un tema de comercio electrónico.

     

    Pero entonces, si son micro, pequeñas y medianas empresas, ¿qué estrategia virtual resulta más accesible para ellas?

    Nosotros como Cámara tenemos, por ejemplo, una plataforma que ponemos a disposición de los empresarios y se llama Vitrina Empresarial. No todos los empresarios tienen las mismas capacidades, dependiendo si es una micro, pequeña o mediana empresa. A partir de allí se fue desplegando un conjunto de capacitaciones que les permitieran a los empresarios, que estaban en cero en ese mundo digital, empezar a crear esas capacidades. Esa era, básicamente, la mayor urgencia de los empresarios, poder mantenerse conectados con la demanda, por lo menos con esa demanda a distancia, la que antes tenían en la puerta o en local y que ahora está en el mundo digital.

     

    Según el Registro Público Mercantil CCMA, RUES Confecamaras y el DANE, el sector de las mipymes representa 89% del tejido empresarial antioqueño.

     

    ¿Cómo ha sido ese apoyo a distancia y capacitación a los emprendedores de Medellín y el Área Metropolitana?

    Fue poner a disposición muchas de las capacitaciones, que antes teníamos de manera presencial, en nuevos formatos, adaptarlos rápidamente para que también fueran virtuales. La Cámara de Comercio como tal tiene una jurisdicción en 69 municipios del departamento. Estamos específicamente en Medellín y en el Aburrá Norte; el Aburrá Sur es atendido por otra Cámara de Comercio, Cámara de Comercio de Aburrá Sur. Somos Cámaras diferentes con programas independientes, pero que de hecho el enfoque que tienen las instituciones son similares porque las necesidades de los empresarios en ese punto, fue seguir conectados de cierta manera con la demanda a través de los medios virtuales.

     

    Nosotros desde la Cámara de Comercio de Medellín ya teníamos una plataforma desarrollada que se llama Conexión 3E y es cómo acompañamos a los empresarios y a los emprendedores en su proceso de creación de empresa y cómo los conectamos con las instituciones que pueden resolver unas necesidades particulares. Además de Conexión 3E, también pusimos a disposición de los empresarios el tema de Vitrina Empresarial, que es una plataforma para que los empresarios puedan vender sus productos de manera virtual.

     

    Se creó, en el marco de la pandemia, la plataforma de Conexión Financiera, que es una plataforma con la que se acerca a los empresarios y los diferentes recursos: los bancos, las cooperativas. Los pone en un mismo punto para acercarlos. Se desplegó una cantidad de recursos y de capacitaciones gratuitas orientadas muchas de ellas a todo el tema virtual y ya en la medida en que el Gobierno fue dando vía libre a algunos sectores, ya todo el tema de protocolos de bioseguridad. De igual manera para el tema comercial, la Cámara también puso a disposición de los empresarios, la emisora de la Cámara para ofrecer los productos a través de la emisora de manera gratuita.

     

    << No todas las mipymes necesitan las mismas soluciones. Foto: Daniela Gómez Isaza.

     

    Uno de los programas creados por ustedes y la Alcaldía de Medellín consiste en la implementación de 200 tiendas electrónicas que beneficiarán a las mipyme. ¿Cómo era antes esa integración de las micro, pequeñas y medianas empresas dentro de los medios virtuales?

    Nosotros tenemos un proyecto que se llama Mipyme, ese proyecto que con la Alcaldía de Medellín está enfocado, como su nombre lo indica, a las empresas de menor tamaño y a crear capacidades en ellas. Es un acompañamiento desde cero con ellas porque esto se hace gracias a una evaluación diagnóstico porque no todas las empresas están en el mismo nivel de desarrollo, entonces tienen que empezar con ese proceso diagnóstico que les indica en qué punto están y qué tiene que desarrollar para poder llegar a tener toda su oferta montada en una página web.

     

     

     

    ¿Cómo está compuesto ese diagnóstico?

    Hay un área encargada en la Cámara de Comercio que se llama Dirección de Servicios Empresariales y ellos son los encargados de hacer esos tipos de diagnósticos, pero lo que hacen con esos diagnósticos es básicamente medir las capacidades. Evalúan una cantidad de componentes, uno de ellos es la oferta que tienen de empezar. Puede ser que yo le diga a un empresario que me monte sus productos a una página web, pero a la hora de que exista un demandante que le exija a un empresario un volumen ‘x’ de productos por ejemplo, el empresario no estará en la capacidad de suministrarle eso que pide.

     

    Son muchos los lineamientos evaluados y dependiendo de dónde está el empresario, empieza el acompañamiento. Hay unos que están muy avanzados y otros que deben comenzar desde cero. Todo depende de cómo salgan calificados, pero la idea es que todos esos empresarios puedan llegar a tener su oferta en el mundo virtual.

     

    A pesar de las medidas de distanciamiento los emprendedores han visto en las redes sociales y otras soluciones tecnológicas un modo de prevalecer en el mercado pero, ¿qué otra forma podrían hallar con el fin de promocionar sus productos y simultáneamente cumplir con los lineamientos gubernamentales de protección y prevención?

    Aparte del mundo digital, es cómo los empresarios están abordando la nueva realidad. Cómo adaptan su mundo presencial o las ventas físicas a esos requerimientos que les hace el Gobierno para garantizar todos los sistemas de bioseguridad. Para eso específicamente la Cámara de Comercio hizo un trabajo con las ARL para decidir cuáles eran esos protocolos y, de hecho, hicieron capacitaciones sobre protocolos, habilitaron espacios en sus páginas web que pudieran ser consultados por los empresarios para que se adapten a ese nuevo contexto del mundo físico, porque se venía hablando del tema virtual mientras llegaba la apertura y ya que estamos en la apertura ya es cómo adaptan su negocio a esa modalidad para poder operar.

     

    El sector de servicios es la segunda actividad más representativa en Antioquia con 50 empresas en el 2019; registraron unos ingresos operacionales que suman 39,9 billones de pesos. Ante un sector de tal valor, ¿qué se hace desde la Cámara de Comercio para mitigar los perjuicios ocasionados por la pandemia?

    Quiero recordar la composición de la base empresarial del departamento. En Antioquia el 90% de las empresas son microempresas, el 9% son pymes (pequeñas y medianas empresas) y solo el 0.8% son grandes. En ese 0.8% están esas empresas que usted menciona en la pregunta.

     

    Nuestro enfoque de acompañamiento ha sido siempre para las micro, pequeñas y medianas empresas, de hecho las grandes para nosotros son aliadas porque con ellas desarrollamos programas específicos para las empresas de menor tamaño; son socios para nosotros para poder apoyar a las mipyme. El papel de ellos es más representativo en la medida que se convierten en soporte para una institución como la nuestra. Ellas no necesitan del acompañamiento, ese que sí requieren las empresas más pequeñas. Ya para el tema de comercio en general, que representa para la economía más o menos el 15% del valor agregado y más o menos entre el 35 y 40% de la base empresarial, hemos acercado a los empresarios a esos consumidores a través de la virtualidad y los acompañamos en todo el tema de protocolos para la fase de reapertura.

     

    Otro de los retos de las mipymes es la diversificación de su oferta. Foto: Daniela Gómez. >>

     

    Uno de los aspectos de su misión es la de “Impulsar la competitividad en la economía”. ¿Cómo se logra establecer dicha competitividad entre una empresa grande y una empresa emergente?

    Esa es una pregunta compleja porque las realidades de las empresas de menor tamaño, específicamente de las micro y pequeñas empresas, son bastante distintas de una mediana y una grande. Las empresas de mayor tamaño, aquí hablamos de medianas y grandes, tienen acceso a muchas cosas: a mejor recurso humano porque tienen mayor estabilidad; inversión para temas de investigación, innovación; tienen una expectativa de expansión del mercado que no la tiene una empresa micro y pequeña debido a su estructura.

     

    Nosotros nunca trabajamos para que una micro se convierta en una empresa grande. ¿Qué se hace con una microempresa? Revisar cuáles son esas problemáticas que tienen y cómo puedo ir fortaleciéndolas para que puedan acceder a un mayor número de clientes y puedan aumentar sus ventas, cómo pueden tener un producto más atractivo para vender en el mercado, cómo pueden acceder a más recursos para hacer inversiones en sus plantas, comprar nueva maquinaria. Lo que hacemos es que esa microempresa sea mucho mejor, dadas esas estructuras que tiene; nunca se busca la forma en la que se puedan igualar con las grandes, se estaría hablando de muchos millones que se necesitarían para acercar una microempresa a una grande.

     

    De hecho, si se mira el mundo de la microempresa, de un 90%, el 70% registran activos inferiores a 10 millones de pesos. No es lo mismo una microempresa de 10 millones de pesos o de 5 millones, a una microempresa de 478 millones (porque ese es el rango en activos).

     

    Hay una diversidad tan grande, que el reto está en entender qué condiciones tienen, qué es lo que le duele, cuál es su día a día para poder hacerlas mejor desde su condición. No hay una fórmula estandarizada para acompañar a todas las empresas, hay unos proyectos específicos dependiendo de los públicos.

     

  • Esperando la cura a la pandemia del desempleo

     

    Según sondeo realizado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, entre el 4 y 5 de abril a 411 empresarios, las empresas expresaron haber reducido la planta del personal al 30.5%.

     

    Por: Isabel Salazar Ruiz / isabel.salazar@upb.edu.co

     

    El 20 de marzo, la Alcaldía de Medellín se sumó al decreto departamental que anunció la ‘Cuarentena por la Vida’, debido a la pandemia de la COVID-19. Luego llegó la orden del Gobierno Nacional en el Decreto 457, firmado por el presidente Iván Duque el 23 de marzo, en el cual se estableció el aislamiento preventivo obligatorio. Muchas actividades laborales se vieron afectadas por esta situación, el cierre de la actividad comercial tuvo como consecuencia el aumento del desempleo.

     

    La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia estimó en el mes de abril que la tasa de desempleo pasaría de 11.8% a un rango entre el 15.5 y 16.1%, teniendo en cuenta que, de los tres millones de ocupados del departamento, cerca de un millón laboran en actividades de alto riesgo de afectación por COVID-19, por ello se proyectaron pérdidas de entre 112 mil y 131 mil empleos, lo que implica el incremento en la tasa de desempleo hasta llegar al 15%.

     

     

    Algunas empresas lograron mantenerse activas, ya sea por diferentes medios. Por ejemplo, los negocios en línea fueron protagonistas en estos tiempos de cuarentena, aunque las ventas sí se vieron afectadas. De otra parte, hubo otros negocios que se beneficiaron por las circunstancias. Maribel Vahos, dueña de la empresa ‘Grupo Digital Creativo’, dedicada a la impresión digital de murales, pendones, avisos y elementos similares, relató que su empresa cerró solo por un mes, ya que la señalización fue una gran ayuda para recueprar en algo sus ventas pues debieron cesar a cuatro empelados y seguir con el equipo a medias. Explica que: “También nos hemos estresado porque ahora no hay manera de contratar más personal, entonces el que hace una cosa tiene que hacer todo”.

     

    << El comercio informal, también muy afectado por la cuarentena, muestra igualmente signos de recuperación. Foto: Isabel Salazar R.

     

     

     

    Hugo Vásquez dueño del ‘El Vasco’, una empresa importadora y comercializadora de juguetería, cacharros, productos del hogar y belleza, comentó que la cuarentena lo afectó mucho como empresa distribuidora y comercializadora. Seguir respondiendo sin ingresos por los gastos de arrendamiento, el pago a los empleados y otros costos, generó un déficit del que le tomará años recuperarse pues incluso algunos de sus clientes no se repusieron del cese de actividades. Equipos de trabajo reducidos, cargas de trabajo en aumento para recueprar el trabajo perdido, describen el panorama del sector comercial de Medellín.

    Otra situación es la de los empleados, muchas veces cabezas de hogares que entraron en un limbo a causa de la pandemia.

     

    Juan García se desempeñaba como jefe de producción en Publicaciones VID, una obra de la Congregación Marianaque presta servicios de impresión litográfica y digital. Pagarle se había convertido en una dificultad por los pocos ingresos en la empresa; con su despido, la situación se trasladó a su hogar.

     

    En los trabajadores indeendientes, el panorama tiene muchos matices. Grace León, una joven de 25 años, anteriormente trabajaba como bartender en una empresa llamada ‘Aguas Claras’, la cual presta servicios para eventos como matrimonios, ceremonias de graduación, entre otros que, por las aglomeraciones que son habituales en ellos, fueron cancelados, como los contratos de Grace y tosos sus compañeros.

     

    << En las calles están las principales evidencias de los efectos del desempleo. Foto: Isabel Salazar.

     

    Para el primero de septiembre Iván Duque, presidente de la República dio por terminada la cuarentena y el comienzo de un aislamiento selectivo, que apela ahora a la responsabilidad individual de los colombianos. Después de tener casi seis meses cerrados los establecimientos comerciales, Fenalco Antioquia presentó el 28 de agosto el índice de desempleo en el Valle de Aburrá, del 24.7%, cifra que supera lo estimado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia en el mes de abril. Carlos Andrés Pineda, Director ejecutivo de Fenalco Antioquia expresó que “necesitamos entonces reactivar la economía, recuperar esa actividad económica, con el apoyo de nuestros alcaldes del Valle de Aburrá, para poder recuperar esas actividades críticas del comercio, de la economía naranja, de hotelería y restaurantes, para volver a la celda del crecimiento y empleo para los antioqueños”.

     

    Ahora que está permitido salir a las calles, encontramos nuevamente en cada semáforo personas que piden dinero u ofrecen productos o su trabajo en oficios varios. En efecto, un recorrido por zonas comerciales como la tradicional carrera 70, dejan ver que muchos locales han reabierto, otros están en reformas para dar espacio a nuevos negocios, pero la demanda de productos y servicios no es igual. De otra parte, como lo resalta la alianza Medellín Cómo Vamos, el empleo tiene efectos no solo económicos, sino también sicosociales, pues es clave en el bienestar percibido, en la salud mental de las personas.

     

    Los temores ante una nueva cuarentena y lo que significaría para quienes están en plena recuperación, han dado paso a las realidades que implica lograr que la economía despegue nuevamente. Julián Steven Vásquez, comerciante sostiene: “Tenemos mucha esperanza de que el comercio vuelva como antes, teniendo en cuenta que también debemos tener una ayuda por parte del Gobierno para que no nos vayan a encerrar de nuevo porque la economía se vería ya demasiado afectada con otra cuarentena obligatoria, pero al paso que vamos, se podría decir que aunque el proceso es lento, todo se vuelve a movilizar”.

     

     

     

  • Un tentempié para los restaurantes

    A causa del confinamiento, los dueños de restaurantes, como muchos otros empresarios, debieron hacer un alto en el camino y buscar estrategias factibles para asegurar la estabilidad de sus locales tras el impacto de la pandemia, una interrupción que para el gremio parecía no tener final.

     

    Por: Catalina Tello Guarín / catalina.tello@upb.edu.co

     

    La COVID-19 ha arrasado con planes, sueños, y varios sectores de la economía. El sector gastronómico se ha visto impactado de una manera aparentemente irremediable. Los restaurantes perdieron las posibilidades que representaba para el negocio el recibir comensales para ofrecerles más que servicios de alimentación en los locales.

     

    La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés), informó que, hasta el 6 de julio del 2020, se registraron 27.600 locales que se vieron obligados a cerrar. Un 30 por ciento de los negocios de la industria gastronómica.

     

    El control de aforos es el principal reto para consolidar la nueva oferta de los restaurantes. Foto: Agencia de Turismo De Tour.

     

    En Medellín, muchos empresarios se han visto afectados por el confinamiento, teniendo que acudir a diferentes estrategias para evitar la bancarrota de sus negocios. ¿Cuáles han sido esas estrategias? Con la imposibilidad de abrir sus locales hay muy pocas opciones que se pueden elegir.

     

    Juan Camilo Aristizábal es un emprendedor, dueño de dos cafeterías ubicadas en colegios y, además, un restaurante en un centro comercial que también debió cesar su actividad. Recurrió a los domicilios que incluso él mismo realizaba. También optó por empezar a vender frutas y verduras en un pequeño local, saliéndose por completo de su rol de empresario que ejercía anteriormente.

     

    A su turno, Fredy García Giraldo, dueño de un restaurante en el municipio de Guatapé, llamado El Candil, debió suspender el servicio del que se ha encargado durante 12 años.

     

    El hecho de tener que cerrar sus puertas por obligación jamás había sido una posibilidad para él y, como a muchos otros empresarios, fue algo que lo tomó por sorpresa. La incertidumbre de no saber qué sucedería en la pausa que su negocio estaba atravesando, en la que el inicio tenía fecha clara, pero el final aún era un interrogante sin resolver.

     

    A raíz de la necesidad de todos los empresarios en el pueblo, se realizó una capacitación en el mes de junio, que tuvo como objetivo direccionar la implementación de los protocolos de bioseguridad en los establecimientos del pueblo, ejecutando la estrategia que se llamó “Guatapé Mi Destino Seguro”, con la que se buscó reactivar los comercios y el turismo, el cual es un factor que juega un papel muy importante en el pueblo, donde el cese de todas las actividades que implican un acercamiento social representó un alto en el camino que llegó de repente. Tener que permanecer en casa por tanto tiempo era inimaginable hace unos meses atrás.

     

    Para superar la crisis, Fredy García tuvo una idea que no sólo lo beneficiaría a él sino también a otras personas en Guatapé. La estrategia se llamó “Almuerzos solidarios” y consistía en que alguien donaría el valor de un almuerzo que en el restaurante cuesta $12.000 y Fredy regalaría otro a quien lo necesitara. Sus amigos, familiares y otras personas del pueblo se unieron a la causa para ayudar a Fredy con su negocio y, a la vez, a alguien más. “Fue una estrategia muy interesante porque se estaba haciendo mercadeo, por otro lado, se estaba haciendo una labor social y también tenía la satisfacción de haber sostenido a todos los trabajadores del restaurante, que siempre fue algo complicado”, anota Fredy sobre la idea desarrollada durante cinco meses para el sostenimiento de su negocio, que, gracias al apoyo recibido, fue, por varios días de la cuarentena, el único en actividad. “Los únicos que se veían para arriba y para abajo llevando almuerzos por todo el pueblo éramos nosotros”, cuenta García.

     

    Muchos locales de terrazas de comidas funcionan solo para servicios a domicilio.

    Foto: Juan Camilo Aristizábal.

     

    Pese a la recepción que tuvo la estrategia de los “Almuerzos solidarios”, las ganancias fueron pocas. Lo importante es que la estrategia permitió mantener en pie el restaurante y, sobre todo, asegurar el empleo de las personas que durante tanto tiempo han trabajado en él. “Hablé con ellos para que me colaboraran y entendieran la situación por la que estábamos pasando, como se había reducido el trabajo, me tocó pagarles un poquito menos y ellos accedieron”, relató Ferdy García y destacó la solidaridad de sus trabajadores.

    En agosto, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desempleo fue del 16,8 por ciento, 6,8 puntos más que en 2019. En efecto, la pandemia y el confinamiento dejaron huellas profundas.

     

    La situación que el mundo entero está atravesando, ha sido un factor que ha impulsado a muchos a asumir retos, nuevas experiencias y decisiones que anteriormente eran impensables.

     

    El cambio en la metodología de atención de los restaurantes es notorio, el aforo de cada uno de los establecimientos se ha visto reducido al 50% y hasta al 30%, lo cual conlleva una reducción en el servicio; pero es clave encontrar una estrategia que pueda beneficiar al negocio y a su vez, a los clientes que, después de haber esperado tanto tiempo para salir de sus hogares, finalmente buscan un poco de la vida normal antes de la pandemia, la misma que poco a poco, se ha visto perdida.

     

  • Días después, llega la respuesta del Gobierno al paso de ETA por San Andrés

     

    El paraíso que muchos reconocen en San Andrés por su mar colorido y otros atractivos está en un momento de crisis e incertidumbre por la tormenta que afectó las islas, en plena recuperación de la pandemia.

     

    Por: Luisa Sepúlveda / luisa.sepulveda@upb.edu.co

     

    El huracán ETA alcanzó categoría cuatro en los días pasados y aunque a su paso por el archipiélago colombiano todavía era una tromenta tropical, dejó estragos notables. Las lluvias ocasionaron inundaciones en muchos sectores de San Andrés y daños a las viviendas, caída de árboles que pusieron en riesgo la integridad de los habitantes y la ruptura del tubo emisario de aguas residuales, por el fuerte oleaje que se presentó.

     

    Desde el lunes 2 de noviembre, los habitantes de San Andrés y Providencia estuvieron enfrentando la situación con angustia y expectativa, además, en medio de una pandemia que afectó gravemente su economía. El pasado jueves 5 de noviembre, el Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales), mediante el comunicado especial N°099 pronosticó la persistencia de lluvias fuertes, actividad eléctrica, vientos fuertes con rachas, marejadas y mar de fondo en el Caribe.

     

    El Consejo Departamental de Gestión de Riesgo ha recibido en línea directa más de 300 reportes de la ciudadanía destrozos ocasionados por el fenómeno climático. Son 250 las solicitudes de ayuda mediante la plataforma digital de la entidad.

     

    Sectores cercanos al famoso “Hoyo soplador” fueron los más afectados por las lluvias, los vientos y el oleaje. Foto: Cortesía John Hudson.

     

    Toda la Isla se ha visto afectada por las lluvias persistentes y los vientos de alta intensidad que se han presentado en los últimos días. Por ello, las zonas más afectadas corresponden a los sectores costeros y barrios con fallas en sistemas de acueduto o alcantarillado, mientras que los fuertes vientos en todo el territorio han ocasionado emergencias incluso en las partes más al centro de las islas.

     

    Según el jefe de bomberos de San Andrés, Willy Gordon Bryan, “todo el borde costero, donde se encontraban ubicadas algunas pocas familias y aproximadamente 20 establecimientos de negocios alrededor del hoyo soplador fueron los más damnificados a causa del coletazo del huracán ETA”.

     

    El cuerpo de bomberos logró socorrer 64 viviendas en las cuales habitan aproximadamente 230 personas y talaron más de 400 árboles para la seguridad de los habitantes de la Isla. Willy Gordon, jefe de bomberos de San Andrés, indicó que los principales inconvenientes que se han presentado a la hora de auxiliar a las familias y a las personas vulneradas, es no poder suplir de forma inmediata sitios de albergue y víveres básicos para la subsistencia.

     

    Siaris Livingston es residente del barrio Natania. Su vivienda quedó sin techo, a causa del viento y las lluvias, reveló que sin la ayuda de autoridad alguna, ha debido atender la situación.

     

    El barrio Natania fue justamente uno de los más afectados. En sus calles angostas se concentra el agua lluvia, que ha saturado los sistemas de desagüe, lo que ocasiona innudaciones agravadas por las aguas residuales.

     

    En otros barrios como Serranilla y Back Road parte baja, la situación es similar: los residentes no descansan y permanecen en alerta para evitar el daño de sus bienes materiales, ya que el agua puede entrar hasta sus residencias.

     

    Las inundaciones se extendieron por varios sectores de San Andrés y agravaron las fallas de los sistemas de saneamiento básico. Foto: Cortesía Julián De Ávila.

     

    Los establecimientos ubicados en la costa sur de la Isla, fueron afectados de manera significativa; restaurantes, talleres, viviendas y lugares recreativos, recibieron el azote de las olas y la brisa, al punto que muchas construcciones se fueron al piso y los negocios que antes estaban vacíos por la pandemia, ahora están en ruinas.

     

    La familia Ramírez, que reside en el sector del Hoyo Soplador, al sur de la Isla, expresó que el coletazo del huracán ETA hizo que el techo de su domicilio cayera, el agua dañó muebles y enseres, y el servicio de energía fue interrumpido por la caída de árboles. Han recibido algunos alimentos y han colaborado con las labores de limpieza de los bomberos, que buscan recoger los árboles caídos y despejar la calle.

     

    La Gobernación declaró el estado de calamidad pública en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, debido a los efectos devastadores que dejó el coletazo del huracán ETA. Los habitantes de las islas reclaman ahora más que nunca la presencia del gobierno colombiano.

     

     

    El presidente de la República visitó San Andrés el pasado 8 de noviembre y abrió comenzó una serie de reuniones con delegados del Gobierno Nacional que harán control y gestión del riesgo en sectore críticos, evaluarán los daños ocasionados por ETA y trabajarán con líderes comunitarios en la recuperación de la actividad social y económica en las islas. La Ministra del Interior, Alicia Arango, fue designada para gerenciar un plan de acción que dará prioridad a la recuperación de la agricultura, la pesca, el comercio y el turismo, para lo cual es clave que la opinión pública se sume al propósito, eligiendo las islas como su destino de viaje.

     

    << Las inundaciones afectaron especialmente a sectores donde ya había problemas con las redes de alcantarillado. Foto: Cortesía Julián De Ávila.

  • Así han sobrevivido las agencias de viajes a la pandemia

     

    Como parte del sector turístico, han sido uno de los comercios más afectados en el 2020. Sobrellevar la crisis por el nuevo coronavirus fue un desafío y ahora se plantean estrategias para “seguir a flote”.

     

    Por: Manuela Echeverri Jaramillo / manuela.echeverrij@upb.edu.co

     

    2019 finalizó con una cifra récord para las agencias de viajes colombianas, las cuales, según el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, contaron con un crecimiento en el cuarto trimestre del 3,3% respecto a lo que fue el resultado en ese mismo período del 2018 y con un crecimiento total del 3,7 % en ingresos nominales. Un progreso que no se registraba desde hacía 4 años.

     

    El mismo informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) expondría cifras opuestas en 2020. Para Gloria Cristina Castaño, dueña de la Agencia de viajes y turismo Guadalcanal, se esperaba superar o igualar las cifras anteriores, pero la pandemia le obligó a tomar medidas decisivas para que su empresa continuara en funcionamiento y sus trabajadores con un sueldo constante.

     

    La reinvención

    Ahora bien, ¿cómo lograr conservar un negocio cuyos ingresos provienen de la venta de servicios que se encontraban inhabilitados? Y es que fue debido a la medida del aislamiento preventivo obligatorio, decretada por el presidente de la República Iván Duque y a la clausura de aeropuertos, fronteras, carreteras y demás conexiones turísticas, que se dificultó la venta de tiquetes aéreos, alquiler de hoteles y vehículos, tramitación de visados y paquetes empresariales que ofrece la agencia.

     

    Para salvaguardar su negocio, Gloria Cristina Castaño recurrió en marzo a la creación y venta de una línea de productos de bioseguridad. Sus empleados se encargaron de promocionar los productos por distintas redes sociales para seguir generando flujo de caja: “Yo asumo que fue una respuesta de salvación sacar la línea de bioseguridad. No lo tomo como reinvención, ya que mi pasión y enfoque es el turismo vacacional y ese seguirá siendo nuestro fuerte. Lo asumo más como una respuesta de salvación para poder sacar adelante a todo el equipo y podernos proteger”. Además de cambiar la línea de productos, tuvo que cerrar la sede de su agencia en Sabaneta, para poder conservar la de Envigado.

     

    Viviana Rivera, dueña de la agencia de viajes DeTour, una promotora de servicios turísticos en Guatapé que ofrece planes en familia, pareja o amigos con alojamiento, alimentación, tours y transporte; la crisis sanitaria los “cogió fuera de base” pero no solo a ellos, sino también al municipio donde según su alcalde, Juan Sebastián Pérez, el 92% de sus habitantes vive del turismo.

     

    Al igual que en el caso de Castaño, para Viviana Rivera la reinvención parecía ser la única manera de poder atravesar la crisis económica que solo parecía agravarse más con cada día que pasaba, por lo que surgió la creación de su nueva empresa de marketing y estrategia digital denominada Dmarketing, la cual está enfocada en las plataformas digitales: “Nos ha ayudado a mantener la empresa y a reinventarnos, también nos ayudó el uso de las herramientas tecnológicas que nos permite mejorar muchas plataformas de la operadora y del hotel, la página web de más empresas y conocer a fondo cómo manejar las redes sociales. Una cosa nos llevó a la otra positivamente”.

     

    El desafío económico

     

    << La Agencia de Viajes y Turismo Guadalcanal se vio obligada a adaptarse a las nuevas necesidades que trajo consigo la pandemia.

    Foto: Manuela Echeverri.

     

    Para las dos empresarias, el cese de actividades dejó una gran cantidad de necesidades económicas por suplir y, por tanto, las ayudas para el sector se volvieron de carácter fundamental. Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de la Asociación Nacional de Agencias de Viajes (ANATO) plantea que “el apoyo del Gobierno ha sido importante, pero definitivamente la extensión de la problemática y de la reactivación hizo necesario que el gremio acudiera nuevamente para solicitar un nuevo paquete de alivios, dentro del cual se incluyó un acceso al crédito en condiciones especiales para el sector, pues las medidas que ha tomado el gobierno para apoyar no se han visto reflejadas en la industria a través de la banca”.

     

    Castaño y Rivera agradecen los alivios, tanto como saben que son limitados y que las deudas no desaparecerán pronto. Cristina recibió subsidio de la nómina, de la prima y ayudas de los créditos de Bancóldex con intereses protegidos por el Gobierno; por su parte, Viviana cuenta con compromisos bancarios y créditos que, sin los ingresos de los meses en recesión, todavía no puede saldar.

     

    Un nuevo turismo

    Con el levantamiento de la medida del Aislamiento Preventivo Obligatorio y la reapertura del sector turístico por la nueva medida del Aislamiento Selectivo, las agencias empezaron a retomar funciones lentamente. No ha sido fácil recuperar la confianza en sus clientes para volver a viajar, algo que siempre fue visto como cotidiano y ahora parece ser una experiencia desconocida; por ende, para garantizar seguridad, las agencias cuentan con todos los protocolos de bioseguridad avalados por el gobierno y la ANATO.

     

    Y aunque se ha reducido el número de clientela, Rivera añade que aquello les permitirá mejorar sus servicios puesto que se manejará una nueva propuesta de turismo: “Un turismo más personalizado, va a ser favorable porque ya no va a ser un turismo de masas ni del ‘bulto’. Ya va a haber menos personas y, por tanto, mejor atención”. Esta modalidad es propicia para promover el turismo nacional, el cual es el más recomendado por la ANATO y el Fondo de Promoción turística (FONTUR), según su presidenta, Raquel Garavito Chapaval: “Es el momento para invitar a los colombianos a que planeen su retorno a miles de rincones de Colombia”.

     

    Lo que depara el futuro

    Por el momento, agencias como la de Gloria Castaño están empezando a vender tiquetes aéreos nacionales e internacionales; señales de una nueva actividad que todavía está despegando y que dependerá de cómo se siga desarrollando la pandemia a escala mundial: “Comenzamos a vender vuelos nacionales, solo a las rutas establecidas y hemos vendido tiquetes internacionales; por ejemplo, a Europa y a Estados Unidos. Muchos de nuestros clientes ya están reprogramando todos sus viajes con los cambios y programas que tenían inicialmente; otros ya están programando sus vacaciones”.

     

    Así pues, las agencias de viajes colombianas siguen sobrellevando los inesperados desafíos a raíz de la COVID-19, acomodándose a las circunstancias del momento, porque era más que claro que la pandemia no estaba incluida en ningún paquete de viajes. Empresarias como Gloria Castaño y Viviana Rivera son de las afortunadas de seguir contando con sus agencias ya que, según Paula Cortés se ha registrado una caída del 40% en el número de agencias de viajes que reportan haber renovado su Registro Nacional de Turismo, por lo que, según dice, es de suma importancia “el Proyecto de la Ley de Turismo, la exclusión del IVA en los paquetes turísticos, hecho que permitirá que estas empresas ofrezcan planes a menor costo para beneficiar a los turistas”.

     

  • INCERTIDUMBRES MARCAN LA RUTA DE LOS PRÓXIMOS CUATRO AÑOS EN ANTIOQUIA

    Analizamos el plan de desarrollo departamental “Unidos por la vida 2020-2023”, aprobado en mayo pasado por la Asamblea de Antioquia, desde que en junio pasado y en medio de la pandemia Luis Fernando Suárez asumiera el encargo como gobernador, tras la medida de aseguramiento contra el electo Aníbal Gaviria. En medio de estas situaciones, ¿cuál es el plan que se mantiene para el departamento? ¿Cómo se financiará?

     

    Por: Sebastián Carvajal y Andrea Cano

     

    Este año se aprobó un plan de desarrollo departamental atípico. Su construcción pasó de ser descentralizada en las subregiones a virtual, en medio de la emergencia sanitaria por COVID-19 y, antes de ser presentando ante la Asamblea Departamental, tuvo que ajustarse a los retos que conllevaba la crisis de salud y la reactivación económica. Luego, el ente legislativo lo discutió mediante sesiones no presenciales y lo aprobó con 25 votos a favor y uno en contra.

     

    Ahora el Plan guiará al gobierno departamental durante los próximos cuatro años, bajo el objetivo de “trabajar unidos por una nueva visión departamental, cuyo centro sea el ser humano y su desarrollo integral y sostenible”.

     

    “Tenemos dos propósitos superiores en el plan que son la vida y la equidad y por eso muchas de las estrategias y programas van a ir al cierre de brechas”, explicó Claudia García, directora de Planeación departamental y quien coordinó la construcción y aprobación del documento.

     

    El Plan de Desarrollo contempla cinco enfoques estratégicos que son transversales: Arriba Antioquia -un programa para la reactivación pospandemia-, Emergencia Climática, Transformación Digital de Antioquia, Antioquia Resiliente y los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET).

     

    Por su parte, Nuestra Gente, Nuestra Economía, Nuestro Planeta, Nuestra Vida y Nuestra Gobernanza, son las cinco líneas estratégicas que hacen parte del plan y que se desglosan en 32 componentes y 166 programas.

     

    Además, estipula un plan de inversiones por cerca de 18,9 billones de pesos en el cual se relaciona el plan cuatrienal, que son recursos propios del departamento y que alcanzan los $10,63 billones, más $8,3 billones que provienen de fuentes alternativas. Se llaman así porque no hacen parte de las rentas tradicionales y resultan claves ante la disminución de ingresos corrientes de libre destinación, a causa de la emergencia sanitaria.

     

    “Tenemos varias fuentes alternativas: uno es el Sistema General de Regalías, que es una apuesta muy ambiciosa por presentar buenos proyectos; los recursos de crédito, que durante la discusión en la Asamblea tuvimos las disposiciones que nos permitían mayor espacio fiscal para apostar por ellos. Otra fuente es el capital de la solidaridad, la pandemia ha sido un ejemplo de cómo se puede movilizar recursos en especie y hay otros mecanismos como las obras por impuestos y la cooperación internacional”, aseveró García.

     

    Con respecto a los recursos de crédito, la directora de Planeación departamental agregó que la Gobernación está trabajando en dos frentes: uno es el reperfilamiento de la deuda; es decir, obtener mejores periodos de gracia o mejores tasas de interés, y el segundo es buscar las opciones más competitivas para el endeudamiento, ya sea con la banca local o multilateral. “Lo que se está haciendo es explorar las mejores condiciones del mercado”, explicó la servidora.

     

    Aunque por ahora el panorama financiero no está del todo claro para la Gobernación. “Todavía no sabemos los impactos en términos fiscales del COVID-19 y eso tiene dos elementos: uno es el recaudo propio y sus negocios, cómo se ven afectados. Creo que habrá mucha más evasión y también quisiera saber qué impacto tendrá sobre la FLA el cierre de locales comerciales. Lo segundo es lo que la Nación va a dejar de girarle al departamento. Eso es una cosa todavía incierta”, señaló Juan Esteban Lopera, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia.

     

    Gobernación mediadora, ese es el plan

     

    Para entender el plan de desarrollo de Antioquia es importante tener claro que el Departamento tiene dos funciones claves: ejecutar recursos y servir de intermediador entre lo local y lo nacional.

    Es decir, además de diseñar e implementar programas con capital propio, “se encarga de coordinar las acciones con las entidades de orden nacional o con los municipios, de tramitar las exigencias y demandas de unos y otros y de apoyar, acompañar y prestar asistencia técnica a las localidades”, explicó Lopera.

     

    Por esta razón se explica que las fuentes alternativas correspondan al 44% del total de las inversiones de Plan de Desarrollo, lo que además pone a prueba su capacidad de articularse con otras agendas, como lo explica Juan Sebastián Aristizábal, director del Centro de Análisis Político de la Universidad Eafit: “Uno lo que evidencia es un esfuerzo por articular distintas agendas, agendas globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con agendas nacionales como los Conpes y con unos enfoques muy definidos que me parecen interesantes”, dijo.

     

    La financiación de los programas y proyectos, la gran pregunta sobre el plan departamental.

    Infografía: Sebastián Carvajal y Andrea Cano Gaviria.

     

    Relevo al timón en medio de la tormenta

     

    Al indagar sobre las apuestas y lo que se puede esperar del Plan de Desarrollo, Aristizábal señaló que: “es lo suficientemente ambicioso para tratar de recoger las discusiones que están sobre la mesa. No creo que le falte, el reto ahí es poder materializar todo lo que se está proponiendo en ese plan de desarrollo que fue aprobado”.

     

    De igual forma, destacó que hay un esfuerzo importante por articular dinámicas políticas, económicas y sociales para tratar de atender de forma oportuna cada una de las subregiones del departamento y aseguró que con la finalización de los corredores viales habrá una mejor conexión para desarrollar el Nordeste, Occidente y Urabá antioqueños.

     

    Sobre el impacto de la pandemia en las subregiones indicó que sus efectos se verían a lo largo del segundo semestre, especialmente en lo económico y social y valoró el esfuerzo del programa Arriba Antioquia por reconocer esas dificultades y proponer soluciones desde la articulación institucional.

     

    Para Lopera la aprobación es apenas el inicio, “el partidor” de una serie de dinámicas políticas para ejecutar su implementación. “Ningún plan de desarrollo se cumple al 100 % y esas son dinámicas políticas, porque lo técnico ya se resolvió. Es muy difícil gestionar la burocracia de la Gobernación, son elementos muy complejos. El plan define una cantidad impresionante de equipos de trabajo que existen en la medida en que existen programas para ejecutarse y se les asigna un recurso”, apuntó el académico.

     

    Acerca de los retos políticos que tiene la gestión del plan, Lopera indicó que son varios, entre ellos, la detención de Aníbal Gaviria, las alcaldías y sus propias apuestas; la paz, los PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, estrategia asociada al cumplimiento de los acuerdos de paz) y el respaldo que estos tengan por parte de la Nación; además de las dinámicas territoriales marcadas por los grupos de incidencia, legales e ilegales.

     

    Los lugares de la oposición

     

    Sobre la discusión y aprobación del plan de desarrollo, Andrés Guerra, excandidato a la Gobernación de Antioquia y quien llegó a la Asamblea gracias al estatuto de la oposición, decidió acompañar a Aníbal Gaviria porque cree que “hoy no es el momento para hacerse el importante, es el momento para ser útiles y eso modifica absolutamente todo el concepto político”. Considera que el plan aborda el 95% de las necesidades de los antioqueños y espera que dé la hoja de ruta para salir de la crisis.

     

    Además, destaca que la Gobernación tuvo en cuenta algunas de sus propuestas de campaña, entre ellas: la conectividad a internet de las escuelas rurales, un programa de bilingüismo gratuito para niños y jóvenes, la creación de la Secretaría de Turismo, los puertos marítimos en el Urabá y los circuitos productivos y rurales para conectar las subregiones.

     

    Por su parte, el diputado Luis Peláez, quien votó en contra de la aprobación del Plan y se declaró en oposición al gobierno, asegura que en él “vamos a encontrar programas muy bonitos, muy bien llamados, con indicadores y presupuestos flojos”.

     

    Para Peláez se debió “Invertir en lo prioritario”, por lo que propuso en la discusión del plan de desarrollo cinco temas que, según él, el Departamento no ha solucionado ni les dio la importancia necesaria en la discusión. Estos fueron la alimentación, la salud, los servicios públicos, el empleo en las subregiones y la educación. Para su abordaje sugirió una mejor redistribución de los recursos, pero la Gobernación decidió mantenerlos en los proyectos que, en su concepto, propiciarán la reactivación económica.

     

    Algunos de los programas que el diputado señala por la falta de recursos suficientes son: Maná Plus, la apuesta frente a los habitantes de calle, Vive la cultura en Antioquia, el enfoque étnico —“Está transversal, entonces lo difuminan y no lo ponen claro”, dijo Peláez—, entre otros.

     

    Sin embargo, celebra la apuesta por las ciclorrutas, el bienestar animal, la construcción de dos nuevas cárceles y 75.000 viviendas para el departamento. Además de la inclusión de CALMA, una propuesta suya para la comercialización y distribución de cannabis medicinal, como una línea de dentro de la Fábrica de Licores de Antioquia, que durante los próximos cuatro años estará bajo estudios de prefactibilidad, factibilidad y desarrollo.

     

    Qué pueden esperar los antioqueños del plan de desarrollo

     

    Los expertos concuerdan en que ahora sigue la implementación del Plan “Unidos por la vida 2020-2023” y la priorización de programas y recursos. Eso dependerá de las apuestas para reactivar la economía tras las crisis por la pandemia —una de ellas son las obras de infraestructura— y de las dinámicas políticas propias del departamento.

     

    Asimismo, concuerdan en que lo aprobado refleja el tema de la vida como una de las obsesiones de Aníbal Gaviria en sus diferentes mandatos y que desarrolla de manera integral los elementos para fortalecer la equidad social. El profesor Juan Esteban Lopera resalta que, aunque ha sido recurrente en sus administraciones, el enfoque es “distinto a los que han tenido en otros y este se basa en la ejecución”, porque se centra en la sostenibilidad y el manejo de la pandemia, según explicó.

     

    El diputado Peláez, por su parte, enfatizó en que hará seguimiento a los principales proyectos de infraestructura de la Gobernación como el túnel del Toyo, el Tren del Río y los puertos de Urabá. Sobre los programas y las inversiones estipuladas, dijo que “en unos años vamos a ver los aciertos y desaciertos que tuvo esa apuesta”.

     

    García, en nombre de la administración departamental, subrayó que esperan potenciar el desarrollo de las regiones, para que se traduzca en más oportunidades para los Antioqueños. “Esperamos que el Departamento avance en la construcción de un territorio saludable, donde sus habitantes se sientan seguros, y la paz pueda llegar a cada rincón de Antioquia. Nuestro compromiso es realizar un trabajo constante que integre a todos los equipos de este gobierno, con el objetivo de construir un territorio más incluyente, equitativo y próspero”, finalizó.

     

    Aspectos clave del Plan de Desarrollo, que incluye ideas del programa de gobierno del candidato que obtuvo el segundo lugar en las votaciones. Infografía: Sebastián Carvajal y Andrea Cano.

     

     

  • Estos son los contratistas detrás de Medellín Me Cuida

    A pesar de que se ha hablado de trabajo propio, hay contratos que revelan alta dependencia en personal especializado externo para la operación de la principal herramienta de información en el manejo de la emergencia sanitaria en Medellín.

     

    Por: Sebastián Carvajal y Jacobo Betancur

     

    Durante las primeras semanas de la pandemia, Medellín despertó el interés de varios medios internacionales por ser una de las ciudades latinoamericanas con mejores resultados preliminares en la lucha contra el coronavirus. Un experimentado equipo de epidemiólogos, una baja tasa de letalidad y un grueso porcentaje de casos relacionados hacían parte de una foto que, en su momento, se mostró como un ejemplo a seguir entre las demás ciudades de la región.

     

    Aunque durante las últimas semanas el porcentaje de casos relacionados, uno de los principales indicadores de control de la pandemia, se diluyó en medio de un crecimiento exponencial de los contagios, en comparación con otras ciudades de tamaño similar en el país, hasta el cierre de este artículo Medellín continuaba mostrando una tasa de letalidad menor.

     

    Por ejemplo, mientras en Barranquilla este indicador se ubicaba en el 5,11 por ciento, en Cali en un 3,51 por ciento y en Cartagena en un 3,05 por ciento, en Medellín la tasa era de 1,40 por ciento.

    Como eje central de su estrategia de mitigación, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, lideró la creación la plataforma Medellín Me Cuida, una ambiciosa base de datos que comenzó a recolectar de forma masiva la información personal de millones de habitantes de Medellín, su área metropolitana y otros municipios de Antioquia.

     

    Establecida como un requisito para poder circular por la ciudad y como uno de los insumos principales para el trabajo del grupo de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud, esta plataforma se convirtió en un mapa de navegación clave para el seguimiento de los ciudadanos enfermos y en la columna vertebral del gobierno para decidir cuándo aislar determinadas zonas de la ciudad.

     

    A pesar del amplio alcance de la base de datos, en la que hasta el pasado 3 de julio se habían registrado 3´351.101 ciudadanos de Medellín y al menos 141.951 empresas del área metropolitana del valle de Aburrá, todavía es muy poco lo que se sabe sobre las empresas detrás de su desarrollo.

     

    El trabajo con datos y su integración ha sido un asunto prioritario en la modernización de la gestión de gobierno, anunciada para el presente periodo en Medellín. Aquí, el Sistema Integrado de Emergencias y Seguridad de Medellín. Foto: Alcaldía de Medellín >>

     

     

     

    En reiteradas ocasiones varios funcionarios del gobierno local han insistido en que la plataforma se desarrolló In-house, es decir, con recursos propios y sin apoyo de personas externas.

     

    “Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas”, sostuvo el alcalde de Medellín Daniel Quintero a través de su cuenta de Twitter, al ser cuestionado sobre las personas detrás de la base de datos.

     

    Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas.

    — Daniel Quintero Calle (@QuinteroCalle) June 3, 2020

    Aunque por definición el término “In-House” alude a cuando un desarrollo es hecho con recursos y personal propio de la organización en cuestión, una respuesta a un derecho de petición remitido por este medio cuestiona la precisión de la versión del mandatario, ya que en el desarrollo de la plataforma sí participaron empresas externas.

     

    “El desarrollo de la plataforma Medellín Me Cuida se hizo in-house, con capital humano de la Entidad que presta sus servicios como vinculados o a través de contrato”, aseguró comunicación enviada a este medio, firmada por el secretario de despacho Raúl Eduardo Morales Vallejo.

    Respuesta de la Alcaldía de Medellín sobre el personal que desarrolló “Medellín MeCuida”.

     

     

    Para arrojar claridad sobre esto, CONTEXTO revisó la contratación de la Subsecretaría de Tecnología y Gestión de la Información, hoy encabezada por Juan Sebastián González, y encontró que en el desarrollo de Medellín Me Cuida participaron por lo menos 18 contratistas particulares. Todos ellos, vinculados a dos empresas especializadas en desarrollo de software, que firmaron convenios con esa entidad desde 2019.

     

    De ese total, 16 contratistas pertenecen a un consorcio identificado como Unión Temporal Iecisa – Saion, en el que 14 participaron en el desarrollo de la plataforma y otros dos hacen parte del equipo que la administra. Y dos contratistas restantes que hacen parte de una empresa identificada como HyG consultores, conforman el equipo que se encarga de la administración y analítica de Medellín Me Cuida.

     

    Aparte de los 18 contratistas, tan solo aparece la participación de tres funcionarios de libre nombramiento y remoción, uno de carrera administrativa y una persona natural vinculada de forma independiente.

    Estos son los vínculos contractuales del personal vinculado al proyecto Medellín MeCuida según la Alcaldía de Medellín.

     

     

    El origen de Medellín Me cuida

     

    Para rastrear los orígenes de los contratos bajo los que se desarrolló Medellín Me Cuida hay que remontarse a febrero de 2019, cuando la Alcaldía de Medellín abrió un proceso de licitación pública con el objetivo de conseguir uno o varios contratistas capaces de operar y gestionar tres componentes vitales para el funcionamiento del Municipio: una mesa de servicios, una plataforma de información geográfica y un sistema informático conocido como SAP, con el que el gobierno local puede administrar sus recursos humanos, logísticos, financieros y contables.

     

    Bajo ese contexto, la empresa HyG consultores se presentó para gestionar la plataforma de información geográfica, y la Unión Temporal Iecisa-Saion participó en proceso para la administración de la plataforma SAP.

     

    En ambos procesos, según consta en un informe de evaluación (click para ver el documento), las dos empresas habrían sido las únicas que cumplieron con todos los requisitos estipulados en la convocatoria. Por lo cual, fueron las escogidas para la adjudicación de los contratos.

     

    El sistema de información geográfica

     

    HyG Consultores es una empresa con 14 años de experiencia, especializada en el desarrollo y diseño de soluciones web, aplicaciones, bases de datos y, sobre todo, desarrollo de plataformas y productos relacionados con sistemas de información geográfica. Todos ellos a través de herramientas como “JAVA, .NET, FLEX, HTML5 sobre plataformas como ArcGIS Server, PostGIS, Geoserver, y los SGDB ORACLE, SQLServer, Postgres, entre otros”, tal como especifica la empresa en su sitio web.

     

    Dado su alta especialización, la empresa se ha convertido en un importante contratista local, para el desarrollo de aplicativos geográficos para entidades como Cornare, Corantioquia, la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia, Aguas y Aguas de Pereira, Ingeominas y empresas del sector privado como SURA.

     

    Su llegada a la Alcaldía de Medellín se remonta al 29 de marzo de 2019, cuando firmó con la Secretaría de Suministros el contrato 4600080504 por 748’629.000 pesos y una duración de inicial de nueve meses (click aquí para ver el documento).

     

    Su función era asegurar la operación de la plataforma geográfica de información del municipio, en la que se requerían de siete profesionales especializados (uno en sitio y seis remotos) que conocieran el funcionamiento de estos sistemas.

     

    La primera modificación de este contrato se realizó el 18 de noviembre con una ampliación de 10 días, del 1 al 10 de enero de 2020 y con una adición de $15’866.667 (click para ver el documento). Su justificación se basaba en la necesidad de preservar la continuidad y disponibilidad de los elementos de la plataforma y su adecuado funcionamiento, ya que “de no contar con este”, se correría el riesgo de que quedaran sin operación “los procesos de actualización de información cartográfica” requeridos por el Municipio, según se lee en el documento.

     

    Dos meses después, el 9 de enero de 2020, la nueva administración decidió ampliar el contrato por otros 111 días, desde el 11 de enero hasta el 30 de abril, por un valor de $304’997.000 (vea el documento aquí). En ese caso, la justificación fue la misma que en la primera modificación.

     

    Un día antes de que se terminara el contrato, en plena crisis por COVID-19 y amparada en las medidas especiales adoptadas durante la emergencia sanitaria, la Alcaldía decidió ampliarlo por tres meses más; es decir, hasta el 31 de julio de 2020. Su costo fue de $249’543.000, que sumados a las adiciones anteriores terminaron superando el 50 % del valor inicial (click para ver el documento).

     

    Según se lee en esa adición, para la Alcaldía era “determinante seguir contando con el servicio” debido a que aquella plataforma era crucial para ubicar geográficamente personas sospechosas y contagiadas con COVID-19, personas con infecciones respiratorias agudas, además de poder georreferenciar la capacidad hospitalaria y los segmentos poblacionales que más necesitaban asistencia económica.

     

    Así mismo, en esta última adición, se relaciona directamente el funcionamiento de la plataforma geográfica, con la recién creada plataforma Medellín Me Cuida.

     

    “Es menester propender por la continuidad de los servicios prestados a través del contrato brindaría a la entidad una mejor gestión y mitigación de la situación de emergencia sanitaria, en la medida que se contribuye con el cumplimiento del asilamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno, así mismo, mantener dispuesta la plataforma de “Medellín MeCuida (sic)”, se lee en el documento, como se ve en la siguiente imagen:

     

     

     

     

    Servicio de soporte tecnológico a la plataforma SAP

     

    Para rastrear al segundo contratista hay que remontarse a abril de 2019 cuando, ocho días después de firmar con HyG, la Secretaría de Suministros suscribió el contrato 4600080563 con la Unión Temporal Iecisa-Saion 2019 por $4.668.965.000 y una duración de nueve meses para prestar el servicio integral de soporte tecnológico a la plataforma SAP (click para ver el documento).

     

    Este consorcio está conformado por Informática El Corte Inglés S.A., una sucursal colombiana de la empresa homónima domiciliada en España, que aterrizó en el país en 2010 y tiene sede en Bogotá. Desde abril de 2020, la casa matriz de Iecisa hace parte del grupo GFI, una consultora tecnológica presente en 26 países. Su participación en el consorcio es del 99 %. El 1 % restante corresponde a Sion Smart Solutions, una empresa paisa fundada en 2012 y que tiene como principal actividad el desarrollo de sistemas informáticos.

     

    Según se lee en el contrato, el soporte que debía prestar la unión temporal “debe estar destinado a realizar todo el apoyo al Centro de Competencias del Municipio de Medellín en sus tareas, planes y proyectos y en la administración de la plataforma para garantizar un servicio adecuado a los usuarios”. En total, serían 28 profesionales entre soporte, desarrolladores y testers, los que trabajaría en este proceso más el servicio por demanda según los requerimientos de la Alcaldía.

     

    A la fecha, el contrato ha sufrido 5 modificaciones. La primera estipuló unos ajustes en los perfiles y una redistribución de los recursos (vea el documento aquí) La segunda adicionó $76’617.844 para pagar dos nuevas personas que serían asignadas a proyectos específicos por un periodo de dos meses y medio (vea el documento aquí). El 4 de diciembre de 2019 se realizó la tercera modificación que ampliaba el plazo por 22 días, desde el 1 de enero de 2020 hasta el 22 de ese mes (vea el documento aquí), según se lee, esto con el propósito de no afectar las actividades de “gran impacto” que se desarrollan durante el periodo de transición por el cambio de gobierno.

     

    La cuarta modificación estaría a cargo de la nueva administración y estipuló una ampliación por 3 meses y 7 días, es decir, hasta el 30 de abril, por un valor de $1.848’981.417 (vea el documento aquí). Las razones que argumentaban la ampliación era que el servicio no podía ser suspendido en ningún momento del año y que para aquel entonces se estaba adelantado el proceso de licitación para el servicio de soporte a partir de mayo de 2020.

     

    Al igual que el contrato con HyG, el 29 de abril se decidió modificar el contrato por quinta vez, por un periodo de tres meses y por $1.737’807.771, cifra que sumada a las demás adiciones también supera el 50 % del valor inicial (aquí el documento). Este otrosí se firmó con la finalidad de garantizar la operación de la atención tecnológica durante la contingencia de la pandemia.

     

    Entre las soluciones implementadas por los contratistas en el marco de la emergencia está la plataforma Medellín Me Cuida Empresas que sirve para “apoyar el proceso de Aislamiento Inteligente y apoyar con la reactivación económica de la ciudad. Esta se encuentra en proceso de implementación”, especifica la modificación del contrato.

     

    “La información generada en SAP apalanca la Gestión de procesos analíticos para habilitar el aprovechamiento de los datos y ofrecer información que permita la toma de decisiones. La ejecución masiva de cruces de datos con las bases de datos de SAP es fundamental para el direccionamiento eficiente de ayudas dentro de la estrategia Medellín Me Cuida en el marco de la pandemia originada por COVID-19 (sic)”, así se justifica la ampliación en el documento modificatorio.

     

    En las consideraciones para la ampliación de ambos contratos, la administración argumenta que, debido a la emergencia sanitaria, no pudo realizar el proceso de Licitación Pública que requería para contratar los servicios de los lotes 1, 2 y 3, y que además “no contaba con la totalidad de los recursos y aún hay omisión de los mismos, debido precisamente a que han sido orientados a la contingencia”.

     

    Además, aclara que: “el municipio de Medellín no cuenta con personal para sumir esta operación, debido a que se requiere de conocimiento especializado en las diferentes plataformas, por ello, realiza procesos de convocatoria pública para contratar este conocimiento”.

     

     

    Aunque todavía es muy poco lo que se conoce sobre el funcionamiento de Medellín Me Cuida, el origen de la plataforma podría abrir varias preguntas pertinentes sobre la dependencia del Municipio hacia contratistas externos y qué tan vulnerable es el funcionamiento del sistema ante la falta de personal especializado en el manejo de una base de datos que cada vez concentra más poder e información sensible de la ciudadanía.

     

     

     

  • La pandemia complicó las tareas de la Escuela contra la drogadicción

    “Nosotros estamos en una lucha contra las adicciones, el consumo, los malos hábitos, las malas conductas”: Fabio Villa Rodríguez, director de la Escuela contra la Drogadicción.

     

    Por: Sebastián Carvajal Bolívar / sebastian.carvajalb@upb.edu.co

     

    La Escuela contra la Drogadicción fue uno de los proyectos que dejó iniciado el exgobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez. La Asamblea departamental aprobó su creación mediante la Ordenanza 24 del 14 de noviembre de 2018 y el 26 de diciembre de 2019 fue inaugurada, cinco días antes de terminar el anterior mandato. La sede ocupa un terreno de 25 mil metros cuadrados, donde antes funcionaba la Hostería Llanogrande, en Rionegro, en un predio que el departamento adquirió luego de un proceso de extinción de dominio.

     

    Contexto habló con el actual director de esta escuela, el sociólogo, exconstituyente y exconcejal de Medellín, Fabio Villa Rodríguez, quien fue nombrado por el gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria el 1 de junio. Entre sus proyectos está la terminación de las reparaciones locativas, dotar la sede con los implementos necesarios para hacer investigación, buscar más fuentes de financiación y apoyar el trabajo de las entidades públicas y privadas en el manejo de las adicciones. Esto fue lo que dijo sobre el papel que tendrá la Escuela en la actual administración.

     

    La Escuela se inauguró en diciembre de 2019. ¿Qué actividades han desarrollado desde entonces en los últimos seis meses?

     

    La Escuela ha utilizado esta etapa básicamente para, por un lado, organizarse, montarse como institución, nombrar las personas que vamos a estar trabajando y definir su plan de acción, sus tareas y, por otra parte, organizar toda la parte locativa de este espacio. Podría decir que hoy tenemos armado el tinglado tanto teórico, como conceptual, como desde el punto de vista de nuestro plan de trabajo sobre el cuál vamos a empezar a operar.

     

    Las primeras tareas se han enfocado en la habilitación y adecuación del inmueble recibido para su funcionamiento, que era antes la Hostería Llanogrande. Foto: Cortesía.

     

    ¿Cuándo empezarían las investigaciones en campo?

     

    Yo podría decir que ya empezamos porque estamos haciendo la definición teórica de todos los temas, pero en campo con las instituciones, los municipios y demás, yo espero que muy pronto. (…) Insisto en que ya estamos haciendo actividades de campo en las que empezamos a conversar con la Secretaría de Seccional Salud, con las demás secretarías y entidades de la Gobernación, con las IPS, las universidades que tienen facultades y programas en relación con esto, las alcaldías y todas las dependencias que tienen que ver con el ecosistema que atiende el tema de adicciones en los municipios.

     

    ¿Cuáles son los campos de trabajo en los que se enfocará la Escuela?

     

    Nosotros tenemos tres líneas de trabajo: una de investigación y conocimiento, la segunda que es apropiación social del conocimiento y una tercera que es de apoyo técnico, articulación y seguimiento a la institucionalidad que tiene que ver con este asunto. Ya estamos haciendo guías, estamos empezando a mirar protocolos y estamos mirando cómo vamos a hacer ese ejercicio con las instituciones para la elaboración, tanto de políticas públicas, como de guías metodológicas.

     

    Usted mencionaba que estuvieron haciendo algunas reparaciones locativas en lo que otrora era la Hostería Llanogrande. En términos de infraestructura, ¿qué reparaciones se han hecho y con qué cuenta la Escuela en estos momentos?

     

    Hoy tenemos un espacio físico más o menos del 40 por ciento totalmente recuperado, ya lo único que hace falta es dotación y tenemos un espacio físico, yo diría por ahí un 50 por ciento que está entre el 80 y el 90 por ciento de recuperación. Esto incluye los auditorios, las canchas y las cabañas, que en este caso serán salones. Mi propósito al llegar a la Escuela, y después de haber hecho una evaluación realista, es que en dos meses podamos tener el 100 por ciento del espacio físico totalmente recuperado y que en lo que resta del año vamos a tener espacio físico totalmente dotado, con todo lo necesario para poder hacer a plenitud la tarea de investigación. Para esto necesitamos laboratorios, espacios para la acumulación de información, plataformas, un sitio web, etc.

     

    ¿En estos momentos tiene los recursos para terminar esas reparaciones locativas, adaptar toda la infraestructura y hacer la dotación?

     

    Por efectos de la pandemia, se nos llevaron una plata muy importante de la Escuela que nos van a retornar, según el compromiso de la Gobernación, entre este fin de año y el principio del otro. Con esos recursos tendríamos completo, no sólo para hacer la dotación, sino para arrancar todos los proyectos. Pero yo por lo menos sí creo que haciendo un poquito de esfuerzo, de responsabilidad en el gasto, se puede terminar el acondicionamiento físico de la infraestructura. Tenemos un presupuesto aproximado 2.900 millones de pesos, con eso podemos pagar los gastos de funcionamiento y terminar lo que le hace falta en acondicionamiento físico. Ya lo que tiene que ver con la dotación y con proyectos, no tenemos cómo hacerlo con ese recurso.

     

    << Fabio Villa Rodríguez. Director de la Escuela contra la drogadicción. Foto: @fabillaro

     

    La Escuela tiene unos recursos limitados, ¿de qué manera se va a financiar y de dónde van a provenir los recursos para los proyectos e investigaciones?

     

    Habrá tres fuentes de financiación. Una fuente inicial es que la Ordenanza nos prometió 20.000 millones, de los cuales no nos han entregado todavía un peso. De esos 20 mil millones había 10 mil para este año, que se los llevaron para el manejo de la pandemia y que nos los van a retornar en algún momento, y en otro momento nos entregarán otros 10 mil. Eso es un capital de base. De de igual manera, le ordena a la Secretaría Seccional de Salud que nos transfieran anualmente 1.280 salarios mínimos mensuales legales. Eso es exclusivamente para investigación, estudios y publicaciones. Pero con el horizonte que nosotros estamos presentando en el plan de trabajo, vamos a necesitar muchísimo más, entonces ahí viene la segunda parte. La Ordenanza nos permite hacer convenios, acuerdos, con todas las entidades públicas y contratar con entidades privadas, por ejemplo, las EPS y las ARL que tienen responsabilidades con estos temas del consumo y de las adicciones. Y lo tercero es que podemos vender servicios, entonces habrá temas de capacitación, de formación, de ventas de artículos a revistas especializadas, de seminarios y foros de acompañamiento técnico a instituciones, incluso aquí tenemos una función de seguimiento y acompañamiento a IPS que yo creo que en algún momento también vamos a tener que cobrar por hacerlos.

     

    Además de líneas de trabajo, ¿qué otros proyectos tienen la Escuela?

     

    Tenemos la idea de un museo sobre el tema de las drogas, el consumo de estupefacientes y el consumo ilícito y consumo lícito dañino. Un museo que, por ejemplo, en América Latina solo hay en Argentina y en México, prototipos de museos como el que nosotros queremos, y en España y en Italia hay un par de museos parecidos. Hacerlo vale una plata, no lo vamos a hacer con recursos propios, pero algo tenemos que poner para luego presentar eso pues al Fondo Nacional de Estupefacientes, a la Dirección Nacional de Estupefacientes, al Ministerio de Justicia y a la propia Gobernación.

     

    ¿Qué papel tendrá la Escuela en la actual administración?

     

    En el Plan de Desarrollo departamental nos ha puesto varias tareas. Un es participar en el diseño de una política y una metodología para enfrentar el tema del riesgo para la reducción del daño en la población menor de 14 años en adicciones. Otra es aportar en el aumento de la edad de inicio en el consumo de sustancias psicoactivas que está sobre los 13 años para subirla por lo menos a los 14,5. Hay otra línea para organizar una política pública alrededor del tema de cómo enfrentar las adicciones y el consumo de sustancias psicoactivas. Ya hay varias tareas en las cuales la Escuela tiene que empezar a producir resultados y esas son las grandes acciones reales en las cuales nos tenemos que meter.

     

    Mucho se habla en Colombia sobre la lucha contra las drogas, ¿qué papel cumplen ustedes ahí?

     

    Nosotros no estamos en esa guerra, nosotros estamos en una lucha contra las adicciones, el consumo, los malos hábitos, las malas conductas. Obviamente ellos (las entidades de lucha contra los estupefacientes) deben acompañar, es cierto, que no sigan creciendo las bandas, los narcotraficantes, los consumos ilícitos, pero también los consumos lícitos. Es decir, tenemos que ver qué hacemos con el alcohol, que seguimos produciendo masivamente y vendiendo y promocionando para que la gente compre y consuma de manera totalmente desordenada o con el tabaco o con los juegos de azar, que producen ludopatía, o con los consumos incluso audiovisuales, que hoy están generando adicciones gravísimas en los niños y los adultos también, entonces son temas de los cuales vamos a tener que hablar.

     

    Por sus estatutos y según la Ordenanza que la crea, la Escuela no podrá hacer atención de personas con adicciones. ¿Qué papel cumplirá en este proceso?

     

    Como nosotros no hacemos atención, vamos a tener que desplegar una acción de asesoramiento, acompañamiento y apoyo a Carisma, al Hospital Mental, a todos los hospitales públicos y a las entidades privadas que prestan servicios de atención. Asimismo, es importante prestarle apoyo técnico, asesoramiento y capacitación a la Secretaría de Educación departamental y de todas las secretarías de educación municipales. A la Gerencia de Infancia, Adolescencia y Juventud, a la gente que trabaja con el tema de la Gerencia Indígena o a la Secretaría de Mujeres. Es un tema en el que vamos a tener que ser apoyo más allá de las instituciones que atienden a los adictos y a los consumidores. Y es ese apoyo el que vamos a tener que prestarles a todas las entidades para que la gente no entre al consumo.

     

    En su momento, nueve diputados votaron en contra de la creación de la Escuela, ya que consideraban que el departamento tenía instituciones como el Hospital Mental y Carisma que podrían hacerse cargo de estas funciones y que era un gasto innecesario. ¿Cuál es el factor diferenciador de la Escuela con respecto a otras entidades?

     

    Yo creo el factor diferenciador es nuestra misión. No existen ni en Antioquia, ni en Colombia una institución dedicada a la investigación y a la gestión del conocimiento. Investigación se hace en muchos lados, se hace en las universidades y muy buena, se hace en las entidades públicas de manera desordenada y fragmentada, se hace en instituciones privadas y en instituciones públicas del orden nacional e internacional. Pero nosotros no tenemos acceso a esas investigaciones a menos que las ordenemos. Esta Escuela tiene que ordenar todo eso, ponerlo al servicio de la gente. Aquí hay que hacer investigación aplicada, con propósito y no digo que no se esté haciendo; en algunas instituciones se hace, pero fragmentada. Todo eso es parte de que tenemos que empezar a apoyar, pero también a recoger, como parte de un estudio más sistemático. Tener un centro de pensamiento que está sistematizando la información, haciendo investigación, convirtiéndolo en un conocimiento con aplicación útil para la política pública para el departamento y para el país a mí me parece que es absolutamente diferente a todo lo que están haciendo los demás.

     

    ¿Qué papel ha tenido la Escuela en el manejo de la crisis por la pandemia?

     

    Hemos estado apoyando y dando ideas para el manejo del covid-19 en temas de salud mental. También estamos preparando acciones y tareas en relación con la pospandemia, en cuanto al estado de salud mental en el que va a quedar la gente a partir de este proceso el confinamiento y aislamiento. Esto va a generar afectaciones en las cuales la Escuela está también aportando ideas sobre cómo hacer ese manejo a partir de lo que está sucediendo hoy en el mundo.