Categoría: Este Tiempo

  • Silencios en el Oriente. La violencia sexual contra los hombres en el conflicto armado

     

    El cuerpo carga con lugares que se recuerdan llenos de miedo y nostalgia. Para Andrés, recordar la Villa Olímpica es revivir tantos años de amistades y deporte, recuerdos alegres manchados por la violencia sexual que vivió allí. Ilustración: Sara Yarce.

     

    “ ‘Saque su armamento que yo ya saqué el mío’, dijo amenazante y puso el arma sobre la mesa. El sudor frío que me generan las charlas pesadas se convirtió en pulsaciones a mil, y el cuerpo parecía anclarse al suelo cuando obligaban a algún compañero a tener sexo con ellos”, recuerda Andrés con mirada cabizbaja. Como él, son miles de víctimas. Aún guardan silencio, más de 10 años después de lo ocurrido.

     

    En Antioquia, desde 1985, solo 203 hombres han denunciado ser víctimas de violencia sexual ante la Unidad de Víctimas; la cifra a nivel nacional para estos últimos 34 años asciende a 2.049. San Carlos, municipio del Oriente antioqueño, fue el escenario donde Andrés y algunos de sus compañeros fueron agredidos sexualmente, sin embargo, en más de 3 décadas solamente cuatro de ese grupo de personas han denunciado, entre los cuales no se cuentan las dos víctimas que decidieron contar aquí su historia. Las cifras que rodean las mujeres son alarmantes en mayor medida, y por esto el trabajo llevado a cabo con ellas es más amplio y notorio; son 25 288 denuncias para el mismo periodo.

     

    Dicho abismo, de más del mil por ciento entre las denuncias de hombres y mujeres pone en evidencia el silencio ante este tipo de violencia cuando se da hacia ellos; la invisibilización que se genera se debe a múltiples factores que dependen tanto de la persona, como de su familia, la sociedad y el Estado en general. Se calla por dolor, por protección y por vergüenza, principalmente.

     

    Según César Buitrago, líder social de la región, es muy difícil tanto para menores como para adultos denunciar estos hechos o incluso contarlos a sus seres cercanos, en esencia por la cultura patriarcal en el Oriente antioqueño, que les impide reconocer que fueron ultrajados de tal modo en la guerra. Sin importar el tiempo transcurrido, ni los trabajos desarrollados para la reconstrucción del tejido social y la construcción de memoria histórica, apenas se está empezando a hablar con tranquilidad de estos temas, no solo por el dolor que se generó a las víctimas sino por el señalamiento que reciben de la sociedad, y en muchos casos, de sus familias. “Son menores y adultos que tuvieron que superar los hechos enmudeciendo. A pesar del auge de la violencia en el país las víctimas son estigmatizadas, y en muchos casos el silencio ocupa el lugar de garantía de seguridad para sus vidas y las de sus familias”, explica Pastora Mira, lideresa social de San Carlos.

     

    “En nuestra cultura se tiende a estigmatizar al hombre sodomizado. Es como una marca, que puede ser subjetiva, ‘yo siento que esta experiencia me dañó’, o puede ser social, ‘allí va el violado, allí va el abusado, a lo mejor lo violaron porque es marica’ ”, explica Javier Villa, Psicólogo de Medicina Legal, y añade que tanto el maltrato físico como la violación son hechos que generan sentimientos de vergüenza en el hombre, los cuales conllevan a no hablar sobre ello, generando en la mayoría de los casos la impunidad de los victimarios y que los procesos de superación de los hechos sean mucho más difíciles.

     

    “Yo quedé traumatizado. Me gustaba salir mucho de noche y ya no salgo. A veces vengo a trabajar en la noche porque me toca. Pero salir a una discoteca me da pánico porque ellos -los victimarios- se mantenían en discotecas. Incluso a dos amigos míos los sacaron de la discoteca La cascada y los mataron en El matadero. A las 5 de la tarde me devuelvo para la casa. Una vez intenté vencer el miedo y me quedé en una finca hasta las 8 de la noche; de solo sentir el latido de los perros me dio un ataque de pánico, cogí la moto y les dije: yo me voy, aquí me siento condicionado”, cuenta Juan mientras el movimiento nervioso de sus pies sacude la delgada mesa plástica tras la cual se esconden. Su trauma se deriva de la violación de la cual fue víctima cuando dos hombres de las Autodefensas Unidas de Colombia lo citaron a las afueras del pueblo y abusaron de él. El miedo no le permitía más que acceder a sus peticiones, y al temer ser asesinado o desplazado con sus padres por tercera vez del municipio, decidió que la situación se mantendría en silencio.

     

    Ver a sus victimarios repetidamente días después de lo sucedido no solo tensionaba su cuerpo, el pánico y los recuerdos volvían a apoderarse de él cada vez que rondaban por las calles. Pasados pocos días, uno de los victimarios se le acercó y le pidió un nuevo encuentro. ¿Cómo responder no a quienes dominaban el territorio, la vida en él y ahora su cuerpo? Durante varios años tuvo encuentros con él y con otros agresores más, hasta que estos abandonaron el municipio. Nunca volvió a saber nada de ellos. A pesar de que ahora vive más tranquilo, una década no ha logrado borrar las huellas que aquellos hechos le dejaron. Carraspea mucho al contar que cuando se hace tarde el cuerpo le comienza a temblar, la taquicardia se apodera de él y las manos le sudan hasta llegar a casa: aún no es capaz de salir de noche.

    “De diez son una o dos las víctimas masculinas de violencia sexual que se acercan a declarar, por lo que se puede hablar de un sub registro”, expone Jorge Mario Alzate, Director de la Unidad de Víctimas, seccional Medellín, hasta septiembre de 2018. “A pesar de que la Unidad tiene un Programa de acompañamiento psicosocial de víctimas de violencia sexual dirigido a mujeres, no hay uno exclusivamente para hombres, ni siquiera ha sido pensado como mixto, y no es pensado como masculino por el número de víctimas que denuncian por estos delitos. Con ellos se da asesoría personalizada, si se solicita por la víctima”, prosigue Alzate.

     

    Aunque se puede pensar que este tipo de violencia ha sido utilizada para la satisfacción sexual de los diferentes actores armados, con su uso sistemático lo que se pretende es la consecución y demostración del poder a través del control de los territorios y los cuerpos, como lo explica el Centro Nacional de Memoria Histórica en su libro La guerra inscrita en el cuerpo. Desde el proceso de paz llevado a cabo en Ruanda, la violencia sexual está tipificada como crimen de guerra, pero en los conflictos bélicos es de uso recurrente, pues es efectivo para debilitar al enemigo al llevarlo a una condición de feminidad, o de vulnerabilidad. Con este tipo de violencia, la feminización del hombre que es víctima se convierte en fin y consecuencia, puesto que después de ser violentado, adquiere una categorización por parte de la sociedad de débil y en algunos casos, de demonio, explica la Socióloga Renata Cuk. Solange Mouthaan, profesional en Derecho Internacional, afirma que aunque el panorama penal para el juzgamiento de estos casos se amplió con la apertura del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, entidad especial que buscaba condenar -entre otros- los delitos sexuales, la impunidad sigue reinando, generalmente por la falta de pruebas y la constante dilación en los procesos.

     

    En el Oriente antioqueño fue una de las armas por excelencia, principalmente contra mujeres y líderes sociales, como herramienta de terror, ataque al bando contrario y a sus “colaboradores” en las comunidades. A través del dominio del cuerpo consiguieron controlar los territorios. Muchas de las víctimas se desplazaron de sus hogares, otras tantas fueron asesinadas, unas más se quedaron haciendo lo que sabían hacer en el lugar que amaban a pesar de las exigencias y ultrajes hechos por los victimarios. Lo que sí cambió para todos fueron las dinámicas nocturnas y de relación de varios pueblos del Oriente; la desconfianza y el terror ahora dominaban aquellas comunidades. Cuando el reloj marcaba las 5 de la tarde, puertas y ventanas eran selladas, el silencio reinaba en las calles. Aquel que se moviera fuera de su hogar luego de esa hora era objetivo militar, sin excepciones.

     

    Fueron 75 469 las personas asesinadas en esta subregión del departamento entre 1995 y 2006, según el libro Comunicación, desarrollo y cambio social, editado por Amparo Cadavid y José Pereira; cifra que equivale a asesinar -aproximadamente- la población actual de San Carlos, San Rafael, San Luis, Granada, Cocorná y Argelia. Según este mismo documento, en el Oriente, solo entre 1998 y 2002, se cometieron más de 100 masacres, con un promedio de 5 víctimas en cada una.

     

    Donde antes había amigos y vecinos, ahora quedan bandos e ideologías. “Ya en el pueblo no querías tener relación con nadie porque no sabías quién era quién; era tierra de todos y tierra de nadie”, cuenta Andrés. Varios de los compañeros con los que estudió comenzaron a enlistarse en grupos armados y quienes un día compartieron salón de clases, ahora se enfrentaban por ideales ajenos. Unos de ellos por venganza, otros más por obligación, terminaron cargando con la destrucción del pueblo construido por sus ancestros.

     

    Algunos de los cambios de dinámicas en las comunidades se fueron manteniendo en silencio, con resignación, porque la presencia de grupos armados, legales o ilegales, impuso nuevas formas de vida para ellos. “Aquí está claro que quien tiene el arma impone las órdenes y en lugares con tan poca presencia del Estado, estos métodos de convivencia se convierten en método de supervivencia para proteger su vida y la de los suyos”, afirma Pastora Mira sobre la situación de la región.

     

    Además del silencio, el desorden documental por parte de las instituciones encargadas de tomar las declaraciones de las víctimas, ha formado un agujero en la reconstrucción de memoria histórica de los pueblos: en algunas personerías de los municipios los archivos se han dañado, perdido o no se tiene conocimiento de ellos por el nuevo personal en el cargo.

     

    Estos asuntos pendientes no solo son baches en la historia nacional, sino también heridas en el espíritu de las víctimas y sus familias. “No fue como si me hubieran dicho que si usted sale y cuenta lo matamos, sino que uno ya lo tenía acá -expresó Juan señalándose la cabeza-, si yo cuento me van a matar, me van a hacer ir del pueblo con mi familia, entonces me lo guardé”. Nunca se lo ha contado a su familia, y tampoco está en sus planes hacerlo.

     

    Para Andrés las cosas fueron diferentes. Su rutina cambió radicalmente; sin explicación, sin argumentos ni razones. Tal situación se convirtió en motivo de sospecha para su familia, por lo que se vio obligado a dejar de lado el silencio y explicar. Entre sus parientes había más de 10 miembros deportistas que frecuentaban la villa olímpica del pueblo, espacio que Andrés abandonó radicalmente ya que luego de un entrenamiento, un compañero y él fueron victimizados allí. No volvió a ese lugar por varios años. Ante el impacto de la narración y buscando que no se presentara una nueva victimización, decidieron enviarlo a una ciudad del país, lejos del conflicto.

     

    Las víctimas, años después, continúan llevando dentro el lugar donde fueron victimizados como una marca imborrable, que se vuelve más pesada día a día al quedar en silencio, sin catarsis. Juan carga dentro de sí “El popo”, lugar donde lo violentaron sexualmente dos miembros de las AUC. Ilustración: Sara Yarce.

     

    “Apenas se está comenzando a nombrar lo ocurrido para poder dignificar a las víctimas y lograr procesos de reparación con ellas”, afirma Pastora Mira. “Porque no solo fueron víctimas los 206 que están en los reportes, no solo son números los que generan o no proyectos para su recuperación emocional y psicológica, son personas que han convivido con su dolor, enmudeciendo y aguantando por más de una década”, añade. “Son, por ahora, números. Los números son el mejor modo de enfriar las realidades: de volverlas abstractas”, como expone Martín Caparrós, periodista argentino.

     

    Números, silenciados; sin posibilidad de acercarse a entidades gubernamentales a declarar o pedir ayuda cuando fueron victimizados porque el “lobo” les respiraba en el cuello y dormía con ellos, o porque ese “lobo” era quien debía protegerlos y también atacó. El “no llore mijo, que los hombres no lloran” se ha arraigado tan fuerte, que casi es dogma que las mujeres sean las víctimas, y la masculinidad hegemónica, que justifica la violencia llevada a cabo por los hombres, es ley en muchas comunidades colombianas.

     

    Procesos como la implementación del proceso de paz entre el Estado y las Farc-Ep, permiten un inicio en el reconocimiento de diversos hechos poco nombrados a nivel histórico, y además, generan movimiento en diversos sectores de la sociedad para el trabajo de reparación con las víctimas, ambos necesarios para la reconstrucción de la memoria histórica y del tejido social. Mientras no se den estos procesos, las víctimas se continuarán preguntando, al igual que Andrés: ¿yo qué voy a contar? si todavía siento miedo.

     

    Nota: Andrés y Juan son nombres cambiados a petición de las víctimas por su seguridad.

     

     

     

     

  • Las claves de la Ley de Financiamiento en Colombia

    Desde que Iván Duque asumió su cargo como presidente, insistió en la necesidad de una ley de financiamiento, mecanismo al que recurre el Gobierno cuando el presupuesto de la nación está desfinanciado; es decir, falta plata para desarrollar todos los proyectos estatales.

     

    Después de algunos debates en el Congreso, el 19 de diciembre del 2018 fue aprobada esta Ley que pretende recaudar 7,5 billones de pesos, de los 14 que hacen falta en las cuentas gubernamentales. En el siguiente vídeo Contexto le explica algunos de los puntos más importantes de esta normativa.

     

    Video

     

    Este es un adelanto de la edición 70 del periódico Contexto. Encuéntrela AQUÍ.

     

     

     

     

  • PANORAMA CREATIVO EN NARANJA, CONCLUSIÓN DE VISIÓN 2019

    “Para que los temas importantes no se queden en clase, y tus mejores trabajos tampoco, acompáñanos en Visión, el evento de nuestra Facultad”. A la invitación del equipo de estudiantes organizadores hubo una nutrida respuesta en la segunda jornada de Visión 2019, evento realizado por la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

     

    La segunda jornada cerró con la exaltación de los mejores trabajos de clase y, de acuerdo con los integrantes del equipo organizador, por más de 30 años los estudiantes de Comunicación Social-Periodismo de la UPB han buscado afrontar los desafíos de la profesión y entender las realidades del mundo y por esta razón, se decidió construir este espacio en donde se pueden integrar las cuatro áreas de la comunicación y analizar las temáticas actuales con mayor relevancia social y repercusión mediática.

     

    Distritos creativos, una apuesta cultural que se toma la ciudad

     

    Paola Trujillo, directora de la Bodega Comfama en el Perpetuo Socorro; Erika Jaramillo, directora de la corporación Perpetuo Socorro; Daniela Maturana, concejala de Medellín; y Daniel Carvalho, concejal de Medellín, conformaron la nómina de invitado al primer panel de la segunda jornada.

     

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    Según Erika Jaramillo “el principal insumo de la industria es la conservación de las ideas y la creatividad”.

    Foto: @vivevisión2019

     

    La moderadora Claudia Vélez empezó preguntando sobre las industrias creativas en Medellín a lo que respondió Paula Trujillo que hoy se habla de economías creativas, pero se puede mirar desde los años 70 que en la ciudad estas prácticas culturales han tomado fuerza y un papel importante para afrontar los desafíos como sociedad de la época. Trujillo indicó que las economías creativas en Medellín representan el 3% del PIB y en Colombia el 3.4%

     

    Erika Jaramillo afirmó que la creatividad es el insumo principal para estos modelos de negocios. Por otro lado, decidió llamar a la creatividad como la industria de las ideas y expuso que las áreas afines son el diseño, la arquitectura, la cocina y la gastronomía, la música, la moda y los videojuegos. Así mismo, apuntó acerca de la importancia de tener en cuenta el medio ambiente y reutilizar todo aquello que se pueda transformar.

     

    Daniel Carvalho, concejal de Medellín, consideró que la creatividad en Medellín está asociada al ingenio paisa en contraste con el resto del país, la cual ha sido una herramienta de combate ante la violencia extrema para un “nuevo relato de ciudad”. Para Carvalho, estas deberían llamarse industrias creativas y culturales.

     

    Daniela Maturana, también concejala de la ciudad, añadió que hay unos sectores que también son industrias creativas y que no se toman en cuenta tan seguido como el deporte y el turismo. Resalta que no solo se piensa en generar dinero sino en generar identidad y crear ciudad.

     

    Respecto a los distritos creativos en Medellín, los panelistas expusieron ejemplos como el barrio Perpetuo Socorro, la vía Primavera, la plazuela San Ignacio, el barrio Colombia y San Javier. Declararon que han sido resaltados por su comercio referente a la cultura y su educación, ligado a la música, moda, gastronomía, eventos y demás.

     

    Paula Trujillo rememoró que antes el Perpetuo Socorro era una zona industrial que fue quedando abandonada hasta ser abrazada por la ciudad y que son entornos para aprovechar la transformación social.

     

    A Daniel Carvalho por su parte, no le gusta el nombre “distritos” porque este tiene implicaciones jurídicas, prefiere llamarlos barrios o territorios creativos. Destacó que estos son “nuevos pilares económicos” y que se necesitan políticas públicas para los mismos.

     

    Carvalho criticó el orden urbanístico de Medellín, apelando a que el modelo de desarrollo está equivocado. De acuerdo con el concejal, las mejores zonas deberían ser las planas “y aquí es al revés, los espacios planos son desaprovechados y se prefiere vivir y construir en la ladera.”

     

    Maturana señaló que los barrios creativos son un beneficio para “tejer ciudad”, en la búsqueda de tener movilidad y salir de nuestro entorno, ser turistas dentro de la ciudad.

     

    Paula Trujillo y Erika Jaramillo coincideiron entre tres conceptos clave, agrupados en lo que llamaron las tres T: tolerancia, talento y tecnología.

     

    “Una puerta al presente y al futuro de Medellín” -Paula Trujillo

     

    Erika Jaramillo explicó que el Perpetuo Socorro quiere ser un territorio con Industrias Creativas pero más importante, un territorio personal con espíritu creativo. Tener co-livings, inversionistas en hoteles y viviendas, innovar desde la arquitectura y tener una mirada sostenible ambientalmente frente a la movilidad.

     

    Los medios importantes para atraer a las personas a estos territorios creativos, según Daniela Maturana, son eventos como Visión UPB, los blogs, las redes sociales, el voz a voz, los periódicos y los documentales.

     

    “El barrio de ustedes, el barrio de los creadores” -Erika Jaramillo

     

    Una cuestión planteada a Daniela Maturana frente a la posibilidad de perder la cultura en estos espacios, ella respondió que allí no hay riesgo, porque, al contrario, aquí se resalta y respetan los saberes tradicionales, el conocimiento y se hace consumo responsable de ellos.

     

    Daniel Carvalho aclaró que “no se va a volver el arte industria”, sino que se exploran estas actividades económicas, se apoyan y al ser buenas para la ciudad son impulsadas.

     

    Todos concluyeron que los distritos creativos no van a solucionar todos los problemas de la ciudad; son una oferta cultural y espacios de apertura económica en pequeños territorios que apuestan para la transformación positiva de Medellín.

     

    “Las oportunidades son vitales para la disolución de la brecha de desigualdad en Medellín”, señaló Daniela Maturana.

     

    Festivales de música, ¿un mundo distinto en comunicación?

     

    Paula afirma que la realidad del Festival Estéreo Picnic es de ir a vivir un mundo distinto conectándose con los otros mediante la música, la comida y la experiencia. Créditos: @vivevision2019

     

    Paula Guerra, directora de Marketing y Comunicaciones de Páramo S.A.S. terminó reconicida por los asistentes por el tono cercano de su intervención, en cuya primera parte aexpuso el panorama de las comunicaciones y su desarrollo en el Festival Estereo Picnic a lo largo de los años; en una segunda parte abrió espacio a las preguntas de los estudiantes.

     

    El Festival Estereo Picnic nació en 2010 con el propósito de dar a conocer música que nunca se había escuchado. En relación con ello, uno de los aspectos más característicos para tener en cuenta desde el área de las comunicaciones son los carteles que anuncian los artistas invitados, pues su diseño es clave. Sin embargo, con el paso de los años, el Festival ha fidelizado algunos de sus seguidores, tanto así que estos compran sus boletas, incluso antes de que se den a conocer los invitados, estos clientes impulsan a que las creaciones sean mucho más impactantes para nunca decepcionar a sus fieles, llamados creyentes.

     

    Guerra contó un poco de los diferentes retos o crisis que han tenido como área de comunicaciones, así como señaló que su mayor apuesta es lograr un afiche impactante e indicó que en algunas ocasiones esta idea no sale como se espera y el producto final se puede convertir en un desastre, incluso el cambio de la localidad para el desarrollo del festival en mejores condiciones puede resultar un reto, como también lo es la producción y sus costos, las comunicaciones antes, durante y después del evento. sobre las piezas gráficas anotó que es importante crear piezas de diseño pensando en la particularidad de la red social en la que se exponen, espacios en los que hay que responder a todo comentario e inquietud de sus seguidores en las redes. Quienes asisten hacen parte de un grupo que comparte el gusto y el amor por la música y por eso el festival de este año (FEPX) fue el que más asistentes ha tenido, por la participación de Arctic Monkeys.

     

    Una de las notables ideas para generar expectativa en los seguidores que esperan conocer los invitados del Festival se realizó en el 2017, cuando la emisora La X apagó sus emisiones durante 12 horas y después de ese tiempo volvió a sonar con el cartel completo de los invitados de ese año.

    El videojuego en Colombia, avanzar de nivel en industria creativas

     

    “La comunicación con los usuarios es sumamente importante y difícil porque hay que establecer una relación con una audiencia mundial” Carlos Roche Silva. Créditos: @vivevisión2019

     

    Carlos Rocha Silva, creador de la empresa Below The Game (BTG), es desarrollador de videojuegos para XBOX, PlayStation, Android, iOS, entre otras empresas. BTG es un estudio de juegos santandereano creado en el 2009, desarrolla conceptos únicos e ideas innovadoras, por las cuales ha sido internacionalmente reconocido. En su conferencia, Carlos Rocha acercó a los asistentes a su historia desarrollando su empresa y haciendo videojuegos, explicando los obstáculos que se pueden encontrar y la importancia de perseverar.

     

    Rocha enseñó algunos de los videojuegos que ha desarrollado y les permitió a los asistentes probarlos frente a todos, lo que hizo más dinámica su ponencia. Resaltó la tarea de los comunicadores y el lenguaje para los videojuegos y esta industria. Rocha presentó cifras monetarias de los videojuegos existentes en otros países y los suyos, que sustenta su tesis de que esta una industria importante para Colombia, que puede generar ingresos, empleo, educación, transformación social y de la que se puede vivir.

     

    Premios Visión 2019

     

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    Este año fue una sorpresa para el público presente, darse cuenta del factor innovador de los premios, pues intentaron copiar el modelo de los Oscar. Los presentadores vestidos de gala, el resultado entregado en un sobre por un tercero y un show musical, fueron toques de emoción notables en esta versión de la entrega de los premios Visión.

     

    20 lupas fueron entregadas en diferentes categorías: audiovisual, investigación, periodismo, gestión y multimedia, adicional a esto se entregó un premio por el trabajo a elección del público y al docente destacado.

     

    El gran ganador de la tarde fue Zeti Keops Escobar, quien se llevó a casa 3 premios por mejor producto radial, reportaje y crónica. Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando se entregó el premio a la docente Margarita Llano, quien recibió mensajes emotivos por parte de sus colegas y estudiantes.

     

    Entre los trabajos participantes se pueden encontrar temas relacionados con la tecnología, actualidad social, textos personales y temas de inclusión que enriquecen la temática para todos, los cuales están disponibles en la página oficial de Visión. (www.visionupb.wixsite.com/home).

     

    Visión 2019: Una experiencia por y para la creatividad

     

    El ganador de las categorías mejor crónica, mejor producto radial y mejor reportaje, Zeti Keops Escobar junto a su padre, Ramsés Escobar Henao y el docente de Periodismo, crónica y reportaje, Juan Carlos Ceballos Sepúlveda.

    Créditos: Isabel Uribe Ochoa

     

    Estos dos días de Visión 2019 demostraron nuevamente que la comunicación y el periodismo cada vez tienen mayor valor y eficacia en los temas más importantes de la actualidad según expresaron varios participantes.

     

    En esta edición Industrias creativas: la media naranja de la comunicación, se pudo observar cómo las industrias creativas o, como prefiere llamarlas Daniel Carvalho, territorios y barrios creativos se están tomando las dinámicas comunicativas y experimentales de la nueva era digital. Mediante las ponencias del especialista económico de Inexmoda, Juan Fernando Loaiza, el director de La X, Alejandro Marín y la directora de Comunicaciones de Páramo S.A.S, Paula Guerra, se resaltó la flexibilidad y transmedialidad del entorno digital y físico gracias a diversos modelos de mercadeo y de gestión de comunicaciones como lo es la omnicanalidad, la cual le permite al usuario interactuar y experimentar con la marca por encima de los formatos y las plataformas virtuales.

     

    No obstante, también se pudo apreciar la importancia de comunicar mediante los espacios y las estructuras de los lugares, con los discursos de Daniela Maturana, Daniel Carvalho, Erika Jaramillo y Paula Trujillo en el panel de Distritos creativos, apuesta cultural que se toma la ciudad. El evento dejó muchas claridades acerca del alcance discursivo, económico, político y cultural de la economía naranja en los procesos sociales y gubernamentales con la conferencia de la investigadora social Estefanía González.

     

    Visión dejó a sus asistentes una puerta abierta para la consideración, estudio y vivencia de las industrias creativas, que, tal como lo plantearon los invitados, cobrarán vital importancia para las dinámicas sociales, políticas y culturales del futuro en Medellín.

     

     

  • INDUSTRIAS CREATIVAS: LA MEDIA NARANJA DE LA COMUNICACIÓN

    Visión, el certamen académico liderado por loes estudiantes de la Facultad de comunicación social – Periodismo de la UPB en Medellín, tiene como eje central las industrias creativas y la denominada “economía naranja”. Este es un resumen momento a momento, de lo más destacado de la primera de dos jornadas con invitados y expertos que aportan respuestas y puntos de debate sobre el tema.

     

    Alejandro Marín, uno de los invitados a la primera jornada de Visión 2019.

    Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera jornada de este martes empezó con un saludo por parte del rector de la Universidad Pontificia Bolivariana, presbítero Julio Jairo Ceballos, quien realizó una reflexión sobre la cultura ciudadana tanto en la ciudad como en la Universidad. A su vez, explicó la importancia de Medellín como centro de la Cuarta Revolución Industrial y la participación de la institución en la acogida a las industrias creativas, hizo referencia al modelo educativo de la UPB en temas de emprendimiento e invitó a la comunidad a asumir estos procesos de innovación de manera responsable y ética.

     

    Intervino el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Ramón Maya Gualdrón, mencionando la importancia de la historia en los relatos y afirmando que “mostrar no es informar y ver nos es comprender”, a la hora incursionar en la industria creativa.

     

    Sobre naranjas e industrias, ¿de qué hablamos?

    Estefanía González habló de igual manera del impuesto a los libros, según ella, no es que más colombianos vayan a leer, sino que aquellos que leen consumirán más. Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera ponencia estuvo a cargo de Estefanía González, historiadora y artista plástica de la Universidad Nacional de Colombia, con maestría en Ciencia Política y doctorado en Ciencias Sociales. Ha enfocado su trabajo en la investigación social, políticas y prácticas culturales.

     

    González define a las Industrias Culturales como sectores que conjugan la creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en contenidos intangibles, cuyo papel en la economía mundial representaba hasta el año 2010 el 3.4%. Estas industrias impulsan el diálogo y la construcción social, según expuso.

     

    Además, contrario a lo que muchos opinan, para la historiadora el desarrollo de estas industrias no es un fenómeno puesto en la mesa por el gobierno actual, desde 2008 se ha venido trabajando con la creación del grupo de emprendimiento cultural en el Ministerio de Cultura.

     

    Según González, llamar a la economía creativa “economía naranja” es entender la cultura desde un solo punto de vista, además explicó, que el gobierno trata de implementar este nuevo modelo basándose en cifras internacionales, pues considera que todo lo cultural es susceptible de convertirse en industria y su producción debe ser la oportunidad para generar desarrollo en Colombia.

     

    Durante gran parte de la ponencia realizó un acercamiento y una crítica al problema de la economía naranja en Colombia, debido a que no hay un ecosistema dispuesto a pagar por bienes y servicios culturales. Ya que en el país son muy pocos los sectores que se han desarrollado como industria. Entre estos se encuentra la música el cine y las editoriales. “No podemos convertir todo el patrimonio y la producción cultural en producto de exportación”, señaló.

     

    Finalmente, propuso cambiar el enfoque económico por un enfoque de desarrollo social, sin que el Gobierno prometa acciones imposibles de cumplir a las personas que conforman el patrimonio cultural del país.

     

    Políticas públicas, industrias culturales desde el Estado

    El primer panel de Visión 2019 fue moderado por el docente universitario Hugo Andrei Buitrago, con la participación de la antropóloga Catalina Ceballos, el actual viceministro de Creatividad y Economía naranja, David Melo, y el programador y curador artístico de Rock al Parque, Chucky García.

     

    La conversación se desarrolló alrededor de las preguntas realizadas por el moderador, relacionadas con las políticas públicas, las expresiones culturales y la diversidad en estas.

     

    Como aspectos destacados de la discusión, se mencionó que, más que hablar de diversidad, hay que reconocerla. Los panelistas coincidieron en que se debe tratar de fortalecer las institucionalidad cultural en las regiones para reconocer las expresiones culturales como algo que está presente más allá de la economía.

     

    Al finalizar el panel, se les preguntó a los invitados cuál es la labor de un gestor cultural, a lo cual respondieron que su trabajo debe ser el de observar y tomar el trabajo con la misma seriedad como si se tratara del puesto de gerente en un banco.

     

    La industria de la moda: cultura, tendencias y negocio

    En la segunda parte del primer día de Visión abrió con una charla que relacionó la moda y la comunicación, guiada por Juan Fernando Loaiza, administrador de empresas con experiencia en análisis y estructuración de modelos de negocios, además de ser líder en proyectos de consultoría a compañías de la industria de la moda.

     

    Loaiza realizó una presentación explicativa de la innovación y la forma en que esta se organiza y se vislumbra en una industria como la de la moda, al partir de la idea de que el sistema moda no hace referencia únicamente al vestuario o a el factor textil, sino a industrias de: calzado, belleza, artículos del hogar, artesanías, joyerías, entre otros.

     

    Basado en su labor desde Inexmoda, donde Loaiza se desempeña como gestor de asesorías y analista de proyecciones financieras, destacó varias tendencias de moda en Latinoamérica, algunas claves para la participación en la economía creativa como la exploración de talentos, la co-creación y la cooperación. De igual manera, compartió dos fórmulas para innovar y crear valor desde una perspectiva económica enfatizando en la importancia de no caer en la guerra de precios cuando solo se reducen costos de oferta.

     

    Terminó mencionando que las empresas creativas triunfantes en la industria son las que maximizan el valor del producto, dando una mejor solución a una necesidad existente y optimizando la forma de entrega de la solución.

    Visión 2019 se abrió a la participación de todas las facultades de la UPB en Medellín.

    Foto: Silvia Natalia Rojas y Salomé Habib.

     

    ¿Cómo se cuenta la cultura en la era de internet?

    Como último expositor del día, estuvo el periodista Alejandro Marín, creador de Bilingual Podcast, ha trabajado en el programa “la hora del regreso” con la W y actualmente, es el director de La X en Todelar Radio. Su charla se desarrolló alrededor de la historia, el origen y la importancia del podcast en la época contemporánea.

     

    Comenzó narrando un breve recorrido en la configuración de esa transmisión de audio digital creada por la compañía Apple en el año 2003, teniendo como pionero a Adam Curry, quien abrió el mercado de la comedia radial a comienzos de siglo.

     

    Marín hizo énfasis en“This American Life”, un programa que se dedicó a contar las historias de diferente manera, ya que recobró el misticismo de la radio que se había perdido por la velocidad de la información y añadió a su lista de ejemplos el que es en su concepto el podcast más importante de la historia, el programa “SERIAL”, que narra la crónica de un muchacho paquistaní que termina en la cárcel por el asesinato de su novia; narración que, a la fecha, cuenta con aproximadamente 340 millones de reproducciones.

     

    En la sección de preguntas pudo comentar más a fondo su caso personal trabajando en la realización de podcasts. Marín, señaló que nunca ha recibido financiamiento para producir este contenido, afirmó que: “producir el contenido es más importante que tener la plata para producirlo”.

     

    Finalizó la charla con una metáfora para dar a entender que, a pesar de que todo el mundo puede hacer podcasts, es necesaria la profesionalización de estos, pues realizar este tipo de contenidos “es una tarea que va más allá de lo que en siglo XX estuvimos muy acostumbrados a hacer: llegar, prender un micrófono y hablar”.

     

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  • La seguridad de las universitarias, tarea pendiente

    En vísperas de las conmemoraciones por los derechos de las mujeres, voceros de la Policía Nacional y la Secretaría de Seguridad de Medellín conversaron con la comunidad universitaria convocada en la UPB sobre las rutas de denuncia y autoprotección para las estudiantes.

     

    “Trata de usar ropa discreta. No hay nada más incómodo que distraer la atención de tus compañeros de clase y profesores, para eso te sugerimos evitar utilizar escotes profundos, faldas cortas o ropa muy ajustada al cuerpo”. Estas sugerencias contenidas en una comunicación que llegó a los estudiantes por medios institucionales de la Universidad Pontificia Bolivariana, suscitó una notoria polémica en su momento.

     

    De aquel episodio queda también Bolívar en falda, “un colectivo feminista que busca erradicar todas las formas de violencia basadas en género dentro de los espacios universitarios”, según explicó Tatiana Lozano, una de sus representantes. El grupo lo integran las mismas mujeres que hace más de un año quisieron reaccionar ante el mensaje que motivó las excusas de la Universidad. En la actualidad, ellas adelantan acciones de educación y sensibilización por los derechos de las mujeres, con prioridad en los campus universitarios.

     

    Justo un año después, fue en estos espacios donde precisamente ocurrió otro episodio notorio que afectó a las universitarias, cuando desde diferentes sedes universitarias de la ciudad se conocieron denuncias de un ciudadano aparentemente extranjero que acosó y agredió a varias estudiantes, luego de abordarlas para pedir una orientación.

     

    Este último episodio motivó a que las estudiantes organizadas buscaran la asesoría de la Secretaría de Seguridad de Medellín y la Policía Nacional, para brindarle a las jóvenes universitarias herramientas y líneas de acción ante situaciones de acoso y agresión, pues, como lo expresaron varias asistentes antes de que se iniciara el conversatorio, es difícil saber qué hacer con relación al accionar legal en estos casos.

     

    Voceros de la Policía Nacional, la Secretaría de Seguridad, la Personería y la UPB, se hicieron presentes en el encuentro convocado por el colectivo Bolivar en falda para hablar sobre las herramientas de seguridad y denuncia del acoso contra las mujeres. Foto: Laura Trujillo.

     

     

    El intendente José Palomino, en representación de la Policía Nacional, brindó una charla inicial sobre seguridad y autocuidado; seguridad no únicamente entendida como la percepción de protección y confianza dentro de los diferentes entornos (especialmente el universitario), sino también desde el conjunto de normas que amparan a la ciudadanía en situaciones de acoso.

     

    Palomino compartió consejos de protección personal referidos a la “previsión, prevención y protección del individuo en el entorno”. Específicamente hizo precisiones sobre el artículo 27 de la Ley 1801, el famoso Código de Policía, que se refiere a la prohibición del porte de armas no letales, las cuales, según el uniformado podrán llevarse a consideración del policía que haga el pertinente proceso de revisión de las mismas, siempre y cuando existan antecedentes que pongan en riesgo la seguridad de quien las porta. El Intendente Palomino reiteró la importancia del conocimiento de la ubicación por parte de la víctima a la hora de realizar una denuncia, y que puede hacerlo a través de la línea 123, en contacto con el cuadrante policial correspondiente, o mediante la aplicación móvil Polis, de la Policía Nacional.

     

    ¿Sirven tantas herramientas?

    No obstante, testimonios como el de la estudiante Jimena Tintinago, ponen en duda la eficiencia del actuar institucional. Tintinago señaló que entidades como la Policía solo actúan cuando una situación se vuelve lo suficientemente grande como para que tenga reconocimiento a nivel regional y “se les salga de las manos”, más por lo que supone para su reputación. Por ello, explicó, los problemas que pasan cotidianamente suelen encontrar más difusión y reconocimiento en los medios digitales como las redes sociales.

     

    Jaime Andrés Orozco Gómez, coordinador de seguridad de la UPB intervino para referirse a las los casos ocurridos en febrero pasado y señaló lo difícil que fue el proceso y las diferentes trabas que encontraron a la hora de acompañar a las estudiantes acosadas dentro del campus universitario a hacer efectiva denuncia en la Fiscalía, luego de que varios estamentos de la Policía se negasen a atender los casos. Opinó que la masiva difusión de los episodios en redes sociales, más que resultar como una herramienta efectiva de transmisión de la información para promover el cuidado colectivo, imposibilita la oportuna detención de los implicados que quedan advertidos de que han sido reconocidos y se sabe qué sitios frecuentan.

     

    Representantes de la Secretaría de Seguridad, la Personería de Medellín y la misma UPB enunciaron en la conversación herramientas que resultan útiles a la hora de reportar situaciones de acoso y abuso en cuestiones de género.

     

    Algunas virtuales como Seguridad en Línea, que opera para toda el Área Metropolitana, brinda la posibilidad de interponer denuncias colectivas — únicamente de casos reiterativos—, para enviar los reportes a las autoridades correspondientes y comenzar a realizar la respectiva investigación, por lo que se presenta como una solución a largo paso, cuyos avances permiten ser monitoreados a través de la plataforma, que además garantiza la total anonimidad de la denuncia y brinda otras herramientas como un botón de pánico para ponerse en contacto de manera discreta e inmediata con personas cercanas, como familiares y amigos, a quienes le llegará información correspondiente a la ubicación del usuario.

     

    De la misma manera, el portal web A denunciar de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, brinda un sistema nacional de denuncia virtual, que se comienza a tramitar de manera más directa e inmediata con relación a lo penal.

     

    Cuando se necesita una atención más inmediata, la aplicación móvil Tepillé posibilita realizar una grabación en situación de emergencia y en tiempo real, que les llegará a las autoridades y será admitida como material probatorio de validez real, al no comprometer la cadena de protección de vídeos que garantiza su legitimidad.

     

    Por otra parte, si se trata de una trasgresión a los Derechos Humanos, la Personería de Medellín tiene dispuesta una unidad permanente en la Casa de la Justicia del Bosque, frente al Parque de los Deseos, que se encuentra operando las 24 horas del día y los 7 días de la semana.

     

    De la misma manera, el Metro de Medellín ha dado respuesta a las diferentes denuncias de acoso dentro del sistema, al permitirles a las víctimas activar la palanca de emergencia para reportar el caso y así facilitar mejores posibilidades de detener al agresor.

     

    En cuanto a las medidas que ofrece la UPB específicamente, Jaime Andrés Orozco recomendó revisar que no haya hombres en los baños de mujeres, situación que, según indicó es la más frecuente entre las que se presentan; recomendó no sentir temor o vergüenza de “hacer escándalo”, sin dejarse intimidar por agresiones verbales y buscar al personal de seguridad para que asista la situación, tarea para lo cual, aseguró, hay personal preparado. En la Universidad opera la Línea Segura de Atención 3116344203, que permite reportes inmediatos en cualquier momento.

     

    El Intendente Palomino recomendó que en casos de acoso, la persona afectada alerte sobre la situación para que haya testigos de lo sucedido con los cuales se dirija a informar y denunciar lo sucedido.

     

    Organizadoras del encuentro que, aparte de las decenas de personas presentes en el aula, convocó más de mil personas en su transmisión por internet, valoraron la oportunidad de conocer de primera mano las herramientas mencionadas y plantear directamente sus interrogantes sobre la acción institucional, que, en concepto de las voceras de Bolívar en falda, sigue teniendo “muchos aspectos pendientes por mejorar para que el acoso a las mujeres sea visto y atendido como el problema que es”.

     

  • La caída del Mónaco y las conversaciones pendientes

    La demolición del emblemático edificio del narcotraficante Pablo Escobar ha suscitado discusiones que, para los estudiosos del tema, no deben detenerse con la caída del edificio. Está implicada la memoria como reto para toda la sociedad.

     

    La decisión del gobierno local, liderada por el alcalde Federico Gutiérrez y respaldada por Acuerdo del Concejo de Medellín es la demolición del edificio Mónaco, ubicado en el barrio Santa María de los Ángeles, construido y ocupado por Pablo Escobar Gaviria desde 1986 hasta 1988, año en que los hermanos Rodríguez Orejuela, jefes del cartel rival de Cali, detonaron un carro bomba con 80 kilos de dinamita frente al inmueble.

     

    En tan solo cinco meses se elevaron los ocho pisos de la edificación, incluyendo el penthouse, dos piscinas y canchas de tenis. A pesar del atentado del 88, y siete más que ocurrieron después de ese, el Mónaco siguió en pie. Hasta el viernes 22 de febrero.

     

    Después comenzará la construcción de un parque memorial a las víctimas del terrorismo desatado por el narcotráfico: policías, jueces, periodistas y civiles. Se planea trasladar allí la sala Medellín 70, 80, 90 del Museo Casa de la Memoria.

     

    ¿Qué hacemos con Pablo?

     

    De izquierda a derecha (en el sofá): Alfonso Buitrago, Lina Botero,Gilmer Mesa, Marta Villa, Carlos Mario Gallego.

    Foto: @LunesdeCiudad.

     

    La pregunta la propuso la iniciativa Lunes de Ciudad, un espacio para el debate sobre asuntos de interés público, en tertulias convocadas por organizaciones de la sociedad civil, la academia y el sector privado y que también se ha realizado en otras ciudades del país y del mundo. El conversatorio a propósito de la demolición del Mónaco se hizo la noche del 18 de febrero, en la sede de la caja de compensación familiar Comfama, en el Claustro San Ignacio.

     

    En la conversación participaron Marta Villa Martínez, historiadora de la Universidad Nacional y actual directora de la corporación Región; una organización civil que asumió, entre muchas cosas, de la construcción de paz colectiva y de la movilización ciudadana a favor de la paz.

     

    También intervino Carlos Mario Gallego, periodista y caricaturista ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, cofundador de Tola y Maruja y, en su momento, periodista del periódico Medellín Cívico, dirigido por Hernando Gaviria, tío de Pablo Escobar Gaviria.

     

    Participó también Gilmer Mesa, filósofo de la Universidad Pontificia Bolivariana y escritor de la galardonada novela La Cuadra, en la que hace referencia al asesinato de su hermano, atribuido al narcotráfico, y a su adolescencia con temor en la ciudad más violenta del mundo para el año de 1991.

     

    En representación de la Alcaldía de Medellín estuvo Lina Botero Villa, secretaria de Cultura Ciudadana, dependencia que lidera toda la intervención en relación con el edificio Móncao y los proyectos sucesivos para la consolidación del memorial a las víctimas de la violencia del narcotráfico.

     

    El cronista y profesor universitario Alfonso Buitrago moderó la discusión, que para algunos de los participantes fue tardía y en la que se tocaron puntos como si se debe o no demoler el Mónaco, si es pertinente seguir hablando de Escobar y, si lo es, ¿cómo hacerlo?

     

    “El silencio siempre será un derecho, pero hay hipocresía en él. Hay hipocresía en el silencio por que Pablo Escobar nos interpela como ciudad, sus vínculos con el poder político, con la iglesia, con la sociedad hacen de el un personaje del cual hay que seguir hablando”, aseguró Marta Villa durante el conversatorio en en el que todos los participantes coincidieron en la necesidad de reconocer que Escobar existió, de hablar del tema, pero realizando una deconstrucción de su figura mediante la reflexión constante sobre ella.

     

    Discusiones en torno al edificio y más allá

     

    De las dos horas que duró la reunión, se destaca el debate abierto entre Lina Botero, representante de la administración del alcalde Federico Gutiérrez y Marta Villa, directora de la Corporación Región, quien cuestionó la poca participación ciudadana en la decisión de qué hacer con el edificio, apreciación que relacionó con el aplazamiento de proyectos como la segunda etapa del Museo Casa de la Memoria, que viene planteándose desde la regencia de Aníbal Gaviria. De acuerdo con Villa, la intervención del edificio en el barrio Santa María de Los Ángeles no hacía parte del Plan de Desarrollo de Medellín, motivo por el cual requirió al gobierno de la ciudad para que se abran las cuentas de los costos totales de esta ejecutoria.

     

    Con respecto a demoler o no demoler el edificio Mónaco, en la discusión surgieron diferentes preguntas como ¿por qué demolerlo justo ahora? ¿Cómo se decidió hacerlo hacerlo?

     

    La directora de la Corporación Región señaló que se trata de un proyecto del alcalde, no de un proyecto colectivo. La Secretaria de Cultura Ciudadana refirió en concepto técnico que calculó en 30 mil millones de pesos las inversiones que requeriría la rehabilitación de la estructura del edificio.

     

    Por su parte, Gilmer Mesa mostró su inconformidad con la decisión de realizar un parque memorial. Para él, la mejor muestra de que Medellín sigue después de Escobar sería dejar la estructura, porque asegura, con respecto a los narcotours, que estos recorridos seguirán mostrando el sitio, aunque ya no esté el edificio.

     

    Para Marta Villa, directora de Región, la demolición crea la ilusión de que la historia es cosa del pasado,: por su parte, la secretaria de Cultura Ciudadana, Lina Botero, consideró que tumbarlo es poner a las víctimas en conversación, un homenaje.

     

    Los debatientes abordaron el tema del simbolismo, lo que representa el edificio Mónaco para la ciudad. Resaltaron que este no es el lugar más significativo del narcotraficante que cambió la historia y la imagen de Medellín. Algunos de ellos coincidieron en que había algo de ironía en realizar un memorial a las víctimas justo en el lugar en donde Escobar fue también víctima de sus rivales.

     

    “El cambio de relatos se logra pidiendo la legalización de las drogas”, apuntó Carlos Mario Gallego, añadiendo que si los estupefacientes hubieran estado legalizados en los años ochenta, no habría existido el Escobar que conocemos, porque lo más probable es que el narcotráfico no hubiera sido un negocio rentable.

     

    El conversatorio concluyó que debemos seguir hablando de Escobar, pero para reflexionar e intentar cambiar la forma en que lo percibimos como ciudad. Para los participantes quedan más preguntas que respuestas sobre el porqué de la demolición: ¿Por qué ahora y no hace treinta años? ¿Faltó participación ciudadana o fue una decisión de Alcalde? ¿Cómo darle voz a las víctimas? Estudiantes, profesores, ciudadanos que asistieron al conversatorio aplaudieron el cierre de la sesión en que se anotó que la discusión debe continuar.

     

    Un periodista, una servidora pública, un escritor, una investigadora social, un humorista, fueron los convocados a responder la pregunta ¿Qué hacemos con Pablo? Foto: Salomé Habib.

     

     

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  • UN SUEÑO LEJOS DE CASA

     

    Historias de los hogares por los que pasan los que desean convertirse en figuras del fútbol.

     

    Desde la alimentación adecuada, hasta un ambiente propicio para el uso adecuado del tiempo libre, son los elementos que inciden en el desarrollo de los futbolistas y que se pretende garantizar en las casas que sirven como hogar a los que llegan desde zonas periféricas del país a las ciudades principales. Foto: Nathalia Galeano.

     

     

    El fútbol representa una gran industria comercial en el mundo, sin embargo, poco se conoce de la raíz de este, de las canteras y de los formadores de los grandes jugadores. Ningún futbolista se hace solo y para llegar a la competencia profesional debe pasar por unos momentos difíciles y otros más gratificantes.

     

    La formación de los deportistas comienza desde que son muy pequeños, al menos desde los cinco años, y, aunque se entrenen todos los días, nada les garantiza que van a ser futbolistas profesionales. En Colombia existe un modelo de formación de futbolistas bajo el que los clubes de las ciudades potencia en fútbol, como Cali, Medellín y Bogotá, toman jugadores de las regiones periféricas y los llevan a vivir en las llamadas en casas club o casas hogar.

     

    Club Deportivo Estudiantil es uno de los equipos que desde el 2009 le apostó a fundar una casa club, que, como lo explica Alejandro Salazar, coordinador general del club, “nace con la necesidad de tener jugadores fuera de Antioquia de alto nivel futbolístico que pudiera hacer el club más competitivo”. Esta idea se inició en una casa en Guayabal donde alojaban cinco jugadores de la Costa, pero que debido a la lejanía de los lugares de entrenamiento duró pocos meses. Más adelante se mudaron a La Floresta, pero cuando les pidieron la casa, se trasladaron a Santa Lucía y entre más pasaba el tiempo, más jugadores llegaban de diferentes lugares del país. En este momento, gracias a la venta de jugadores a Europa, Estudiantil adquirió su casa propia en San Javier y tiene alojados a 26 deportistas.

     

    Yoni Mosquera es un joven que hace parte del Club Deportivo Estudiantil, con apenas 16 años ha sido dos veces campeón nacional con la Selección Antioquia y ha participado de un Suramericano Sub 17 en Argentina con la Selección Colombia. Este deportista nacido en Apartadó, llegó a Medellín con la ilusión de ser un futbolista profesional cuando tenía 14 años. Esta aventura comenzó cuando Jorge Zapata, un scouter, lo vio jugar en los Juegos Intercolegiados de Andes, le hizo la invitación para que se fuera a vivir en la casa club de Estudiantil y pudiera entrenar y jugar con el equipo. “Yo no me quería venir porque a mí no me gustaba vivir en casa club, pero me puse a pensar, <<a mi lo que me gusta es el fútbol y yo quiero salir adelante’. Tomé la decisión de venirme para acá>>, según cuenta Yoni.

     

    La casa club es una vivienda de dos plantas de 480 metros cuadrados, con nueve habitaciones, cinco baños, dos salas, comedor, balcón, un garaje adaptado como oficina y bodega y un patio adecuado como consultorio médico. En esta los deportistas también tienen un grupo de profesionales, médico, fisioterapeuta y psicólogo, que visitan la casa permanentemente para atender las necesidades físicas y mentales de los jóvenes.

     

    En este lugar también les brindan a los jugadores las tres comidas diarias, la posibilidad de estudiar y una señora que cocina y está pendiente de ellos, como lo describe Alejandro Salazar: “tienen prácticamente los mismos beneficios que tienen en la casa, aunque a veces creemos que tienen hasta más”. Y es que detrás de esto hay una realidad que se traspone a los espectáculos que se presentan en la televisión.

     

    Muchos jóvenes salen de sus casas a equipos como Estudiantil porque en sus propios hogares no tienen el sustento económico para sacar adelante su carrera como futbolistas. “Muchos de los muchachos que hay acá no tenían para tres platos de comida en el día, si acaso uno o dos. Aquí tienen siempre sus tres platos”, asegura Salazar. Por esto, aunque parezca difícil, para estos la casa club es la mejor opción de lograr su anhelo.

     

    Rivaldo Correa, actualmente jugador del Deportivo Independiente Medellín, es uno de los jóvenes proyecto que salió del equipo y llegó al profesional y así cuenta su experiencia: “me vine para Medellín decidido por un todo y llegué a la casa club de Estudiantil. Sabía que tenía que venir a cumplir mi sueño”. El futbolista de 19 años nacido en Santa Marta no solo cree que valió la pena dejar su ciudad, sino que vivir con sus otros compañeros fue un aprendizaje para él.

     

    La casa club de Estudiantil tiene algunos elementos para la preparación física de los residentes, cuyas horas de descanso son tan importantes como las de entrenamiento. Foto: Nathalia Galeano.

     

    La convivencia de los muchachos en la vivienda exige de una paciencia constante pues llegan de diferentes ciudades y regiones: Guachené, Cali, Bucaramanga, Cartagena, Santa Marta, Popayán, Turbo, Quibdó, Apartadó, Vigía del Fuerte, Pereira y Tumaco. A pesar de tener costumbres y pensamientos distintos, como también manifestó Rivaldo, “éramos como hermanos, todos nos apoyábamos”.

     

    La estancia en la casa club puede comenzar desde los 9 años y termina cuando un equipo profesional ficha al jugador o cuando cumplen los 19 años y deben ser transferidos a otros clubes que tengan categorías mayores. En el segundo caso, Estudiantil trata de mantenerlos en competencia hasta poder ubicarlos, pero al final los jugadores deciden hasta cuando intentarlo, la mayoría quedan jugando en equipos de segunda división y los demás solo se retiran y deciden estudiar alguna carrera profesional.

     

    Otros de los futbolistas destacados que ha tenido esta cantera y que han sido impulsados desde la casa club de Estudiantil son: Roger Martínez, del Club América de México; Edward Bolaños, del Sociedad Deportiva Ponferradina (España); Pedro Barrios (Liga de Eslovenia); Jefferson Valdeblanquez y Jhonny Meza de Rionegro Águilas, entre otros.

     

    El desarrollo de los jugadores no solo se da en lo futbolístico, sino también a nivel personal y académico. A todos los jóvenes se le exige estudiar, y aunque para asegurar la estadía en la casa club principalmente deben mantener un alto rendimiento deportivo, cuando no responden en las otras dos áreas también los pueden expulsar de la casa y devolverlos con sus familiares.

     

    La ilusión de cumplir un sueño lejos de casa es lo que les da la fuerza a los niños que viajan para progresar. Este esfuerzo no es solo es de ellos, que tienen que entrenar fuerte todos los días, sino de los padres que desde sus hogares los apoyan. Lo que se ve en los estadios y la televisión es solo una parte de la historia porque detrás de esto hay millones de jóvenes que no alcanzaron su sueño y que tuvieron que darles un rumbo diferente a sus vidas porque el fútbol no da oportunidad a todos.

     

     

  • Memoria de la Fiesta (12) (Video)

     

    Video

     

    Medellín celebró la versión número 12 de la Fiesta del Libro y la Cultura que tuvo a México como país invitado. Personas con edades, oficios e intereses diversos se congregaron nuevamente en el sector de Carabobo Norte en torno a la lectura, los libros y la memoria, tema central del certamen para 2018. Organizadores y asistentes comparten su testimonio de esta celebración de las letras, la memoria y la cultura literaria mejicana.

     

     

  • Prohibir celulares en las aulas, una propuesta legislativa que causa discusión

    Desde la Cámara de Representantes se ha propuesto la prohibición del uso de teléfonos celulares en centros educativos. Docentes y otros profesionales involucrados, estudiantes y padres de familia ponen el asunto en Contexto, hablan desde su experiencia, conocimiento y opiniones sobre el tema.

     

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    Contexto es un proyecto periodístico que tiene como objetivo la búsqueda, interpretación y el análisis de temas transcendentales. Abrimos camino ahora en el periodismo audiovisual con nuestro grupo de trabajo conformado por estudiantes de Comunicación Social- Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana; quienes buscan brindar información que contribuya a la formación de un criterio propio para cada uno de nuestros usuarios, y promueva el diálogo entre posturas diversas sobre los temas de interés público.

  • La Consulta Anticorrupción: las razones, las preguntas y las posturas de los llamados a votar

     

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    Por primera vez desde que la Constitución de 1991 estableció la Consulta Popular como mecanismo de participación ciudadana, los colombianos son convocados a las urnas a dar si aprobación a siete puntos con los que se propone legislar para el endurecimiento de las medidas que prevengan y sancionen el voto contra el patrimonio público. El equipo de Contexto documenta los puntos sometidos a votación, los hechos que ambientan el llamado a votar y las razones de quienes el 26 de agosto saldrán o no a elegir.

     

    Contexto es un proyecto periodístico que tiene como objetivo la búsqueda, interpretación y el análisis de temas transcendentales. Abrimos camino ahora en el periodismo audiovisual con nuestro grupo de trabajo conformado por estudiantes de Comunicación Social- Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana; quienes buscan brindar información que contribuya a la formación de un criterio propio para cada uno de nuestros usuarios, y promueva el diálogo entre posturas diversas sobre los temas de interés público.