Categoría: Este Tiempo

  • El peso de los “likes” crece en los adultos

    Por: Miguel Chavarriaga Vanegas / miguel.chavarriaga@upb.edu.co

     

    Actualmente, las redes han resignificado las formas de interacción entre las personas. La manera en la que difundimos, compartimos, e incluso, nos relacionamos, en muchas ocasiones puede verse mediada por las redes sociales. En este contexto, también son un puente para compartir con las demás personas parte de la vida propia.  

     

    Durante una conferencia que fue replicada por varios medios de comunicación en el mundo y se hizo viral en mayo de 2023, la siquiatra y conferencista Marian Rojas Estapé refirió investigaciones según las cuales los adultos usan las redes sociales con fines privados y profesionales, motivo por el cual suelen usar dos perfiles y casi siempre en distintos sitios, una medida de protección que a su vez conlleva riesgos mentales al duplicar los frentes por los cuales intercambian información. Al tiempo, según afirma Rojas Estapé: “otro factor que puede afectar a los adultos en el creciente mundo digital es no sentirse parte de este o sentir rechazo por las nuevas maneras de conexión con otros”.  

     

    Para algunos, la transición a la era digital ha resultado ser repentina, e incluso abrumadora. En 2022, el programa gubernamental Medellín me cuida reveló que hay una relación entre el creciente uso de redes sociales y un alza en los casos de depresión en la ciudad del 4,1% al 5,2%, con los hombres mayores como los más afectados por esta situación: según las cifras publicadas el 15,1% de los hombres y mujeres dentro de este grupo presentaban comportamientos suicidas.  

     

    Estudios que vinculan el uso de las redes sociales con la salud mental plantean que las plataformas digitales proyectan un modelo ideal de vida que se asume como universal, sin que haya mayores discusiones o reflexiones al respecto. La edad es uno de los factores de dicho estándar en el que no encajan fácilmente los adultos mayores de 29 años, situación que, según los investigadores, pueden abrir la puerta a problemas de depresión, aislamiento y aceptación de la imagen propia.  

     

    Uno de esos estudiosos es el del profesor de la Universidad de Antioquia Daniel Cadavid. En una entrevista para el portal de la Universidad de Antioquia señaló que las redes están diseñadas para incrementar los niveles de dopamina mediante la interacción, lo que implica el riesgo de generar algún tipo de dependencia y uso compulsivo al dejar la estabilidad emocional de una persona en manos de un intangible: un like

     

    La relación entre la salud mental de los adultos y las redes sociales es un asunto poco explorado porque la mayor parte de la literatura se enfoca en los menores de edad. En un sondeo adelantado en esta investigación periodística en el que participaron 36 personas mayores de 29 años, se revela una situación retadora: la mitad manifestó haber sentido tristeza, alteración emocional, ansiedad u algún otro síntoma luego de revisar sus redes sociales. Además, aunque la mayoría (63.9%) de las personas participantes no sienten presión de subir contenido, hay una parte significativa que sí (36.1%). Instagram y WhatsApp son las redes más utilizadas y que más nervios despiertan entre quienes van a publicar o compartir contenido.

     

    Clic en la imagen para ver la infografía (por Miguel Chavarriaga)

     

    La doctora María Isabel Gil, resalta que las redes pueden generar adicción, e incluso ansiedad, debido a la necesidad de estar constantemente conectados para estar al tanto de todo lo que ocurre. La experta resalta el impacto bajo esta dinámica puede haber sobre la propia imagen de los sujetos enfrentados constantemente a imágenes que aluden a situaciones ideales, superlativas, con muy escasa idea de un proceso previo, lo que genera la percepción de que todo resulta de forma instantánea. 

     

    Escuche la entrevista con la doctora María Isabel Gil:

     

    “El jardín más verde será siempre el del vecino”, dice una frase popular. El intercambio propio de las redes sociales puede derivar en un sentimiento de inadecuación que llega a escalar a instancias graves si no hay cuidado o al menos preguntas sobre la realidad que allí se nos presenta o sobre por qué usamos redes sociales, como lo recomienda la doctora Gil, para, como dice ella, evitar perder la pista de sí mismos mientras se busca la atención de los demás.  

  • De tendencia en Netflix a titular en prensa: ¿cómo nos cuentan sobre una serie de narcotráfico?

     

    Por: Andrea Montoya Posada / andrea.montoya@upb.edu.co  

     

    Era martes de sala de redacción de Nemózine en la casa de mi amiga SH. Siempre tomamos té, café y galletas. Su perrita Flor nos hace compañía. Nemózine es un medio gestionado a través de redes sociales que lanzamos como excusa para expresar nuestra opinión libremente, cuando en nuestros círculos sociales o día a día no podemos. La charla del tema de la semana se vio interrumpido por un Reel que vi sobre la polémica entrevista que le hicieron a Sofía Vergara a raíz de la premiere en Colombia de “Griselda Blanco”, serie que protagoniza. No había oído hablar de ella hasta ese momento. SH, en cambio, aprovechó para desahogarse. La había visto la noche anterior con su novio y me comentaba bastante indignada lo que le generaba ver a íconos del cine como Sofía Vergara y la mayor estrella femenina del reggetón en ella.  

     

    La curiosidad me pudo y comencé a leer comentarios en redes, titulares en Google News y TikToks sobre lo “chimba”´que es la dirección de arte de la serie. Vi el primer capítulo. También me pregunté por el legado histórico de Griselda Blanco, solo la había oído mencionar en una serie mexicana de narcotraficantes.  

     

    “Griselda Blanco” es una serie producida por Netflix que retrata la vida de esta narcotraficante desde que comienza sus labores en Colombia, hasta que llega a Miami en la década de los 70s a los 80s. Se estrenó el 25 de enero del 2024 y con tan solo seis capítulos logró posicionarse en el top 10 a nivel nacional e internacional de la plataforma por más de una semana. En redes de opinión cinematográfica, como Google, tiene una calificación de 7.7 estrellas y en IMDb 7,2 de 10 estrellas entre 31mil usuarios.  

     

    Desde el año 2000 se registran más de 50 series de televisión o plataformas de streaming sobre narcotráfico en el mundo, sin contar cortometrajes, películas y documentales. En definitiva, es un tema de interés popular en crecimiento. 

     

    En esa primera búsqueda no encontré ni un solo comentario histórico en medios nacionales sobre la vida de aquel personaje que los titulares sensacionalistas valoraban como la mujer más temida de la década de los 80, que hasta Pablo Escobar le obedecía. ¿Qué comunicaba el cubrimiento que hacían los medios de comunicación en Colombia sobre esta serie?, ¿hasta qué punto la seria debía ser un tema de la sección de entretenimiento?, ¿debería haber una diferencia en el cubrimiento periodístico de un tema de baila entre memoria y entretenimiento? Me hice muchas preguntas, tal vez demasiadas.  

     

    Tras el rastro de un relato

    Para tratar de darles respuesta a estas inquietudes, emprendí una investigación con unos de los principales medios de comunicación de formato digital en Colombia según un estudio de la Unión Colombiana de Empresas Publicitarias: 1.El Tiempo, 2.El Espectador, 3.Semana y 10.El Colombiano (elección por mi ubicación geográfica).  

     

    Para darle un componente científico y estadístico al asunto, recopilé, bajo el término de búsqueda “Griselda Blanco”, cada una de las publicaciones de los anteriores medios entre el 1 de enero y el 20 de febrero del 2024. En una tabla, que puede revisar a continuación, organicé los datos por: medio, fecha de publicación, titular, palabras clave seleccionadas por una IA y el enlace. Los resultados se presentan en los siguientes gráficos:  

     

    Número de publicaciones entre el 18 de enero y 17 de febrero del 2024 

     

    Cantidad de publicaciones por medios investigados entre el 18 de enero y 17 de febrero del 2024 

     

    Fig. 1 Nube de palabras clave de la recopilación de medios investigados 

     

     

    Fig. 2 Número de apariciones de las palabras clave de medios investigados 

     

    Entre otras conclusiones, observé que todas las notas periodísticas bajo el término de búsqueda de ‘Griselda Blanco’ entre enero 1 y febrero 20 del 2024 de los medios que investigué, eran alusivas a la nueva serie de Netflix. Si bien gran parte de ellas contiene información histórica sobre la vida de Griselda Blanco y la guerra del narcotrafico en Colombia, todas parten de una relación o comparación directa entre la serie y hechos reales. Las únicas dos temáticas diferentes a esta son: el escándalo de la primera dama y la oposición de Roy Barreras sobre el tema de producciones audiovisuales sobre narcotráfico. El único medio que publicó columnas de opinión alusivas a la serie y el narcotráfico en el entretenimiento fue El Espectador.  

     

    Destaco, entre los datos que obtuve, que casi la mitad de las notas informativas de El Tiempo son en formato de audio, video o contienen hipervínculos a publicaciones en redes sociales. Este hecho puede tener relación con el posicionamiento del medio como el de mayor alcance en formato digital del país.  

     

    Una mirada más cercana

    Ya lista la parte de investigación cuantitativa, necesitaba la opinión de un experto. Conversé con José Guarnizo, cofundador y director general y periodístico de Vorágine y autor de una ardua investigación sobre la vida de Griselda Blanco, cuya reedición se publicará próximamente en un libro.  

     

    Su investigación nació hace 12 años como producto de la casualidad de una denuncia sobre el barrio Antioquia, la cual llegó al medio en que trabajaba . La historia cautivó su curiosidad periodística y le llevó a conocer el personaje principal de este reportaje: Griselda Blanco. Siguió investigando y su trabajo fue publicado por El País de España, años más tarde con la editorial Planeta, luego como base para el guion de Griselda con Televisa y próximamente en una nueva edición.  

     

    Después de hacer mi ejercicio mediático me generó curiosidad el origen de sus fuentes. Guarnizo cuenta que la mayoría fueron testimonios humanos, pero que tuvo que corroborar en un ejercicio periodístico juicioso con archivo judicial, informes de la fiscalía, bases de datos del FBI y notas informativas de la época. Llamaba su atención, en especial, las publicaciones del New York Times y el Miami Herald, por el tono fuerte y severo con el que se referían a Griselda cuando estaba en el radar de CIA en Estados Unidos.  

     

    Existen muchos mitos alrededor de la figura de Griselda Blanco y el narcotráfico en general. Esta es una de las premisas principales de Guarnizo y coincidencialmente, la pregunta que me llevó a hacer este trabajo, pero relacionado al cubrimiento de este en los medios de comunicación.  

     

    Guarnizo afirma que, por ejemplo, los medios de la década de los 70-80 no se referían a Griselda Blanco como la “Reina de la cocaína”, sino “La señora Griselda Blanco”. También, encontró que los libros y publicaciones anteriores a su investigación inventaron datos, se basan en información transmitida a través de comunicación oral. Un ejemplo es la acusación que se le atribuye a la narcotraficante de haber matado a sus tres maridos. Sin embargo, del otro lado, Guarnizo pudo corroborar mitos como que la modalidad del sicariato en moto sí puede estar vinculada a la estructura criminal de Griselda y que, de hecho, fue como terminó su vida en 2012.  

     

    En definitiva, a personajes como Griselda Blanco y otras figuras del narcotráfico se les atribuyen carácterísticas heroícas que nacen de la tradición oral y pueden reforzarse a través de productos audiovisuales. Conversé con Guarnizo sobre la evolución de este tipo de productos para entretenimiento, que insiste, tienen una finalidad diferente al documental informativo y ejercicio periodístico y considera que la industria no debería decir qué se puede publicar y qué no porque iría en contra de la libertad de expresión. Anota que, en series como el ´Cartel de los sapos´ y las demás de inicios de los 2000, hacen una caricaturización del narcotráfico. Las series contemporáneas como Griselda, Narcos, entre otras, proponen otra mirada, otro discurso. 

     

    Guarnizo afirma que lo problemático, aquello que refuerza los mitos heróicos de la criminalidad, es la publicidad que se hace y que, en ocasiones, desconsidera el dolor de las víctimas. En este punto es que se cruza la delgada línea entre documentar, retratar la realidad, hacer ejercicios de memoria, y el entretenimiento, que tiene un fin puramente productivo sujeto a la demanda de la audiencia.  

     

    Todo esto me lleva a preguntar, ¿qué es lo que quiere ver esa audiencia?, ¿cuál es esa nueva propuesta estética y discurso que proponen las series del narcotráfico?, ¿por qué pareciera ser una temática en crecimiento? Estas inquietudes necesitarían otra investigación. Hoy 6 de marzo del 2024 hice de nuevo una búsqueda de las notas publicadas en medios, de los tweets, publicaciones en redes y me tomó un poco más de tiempo y scrolling. Tampoco vi la serie en el top 10 de Netflix. Es como si se hubiera tratado de una moda efervescente. Además, hice un ejercicio rápido de vox pop en la universidad para saber si los estudiantes conocían la serie y el personaje histórico de Griselda Blanco. Se lo presento a continuación:  

     

    Entre tendencia en Netflix y titular en prensa: el caso de Griselda Blanco

     

    Una conversación con amigos me generó mil preguntas que se tradujeron en este trabajo. No tengo una conclusión definitiva, sino todavía más preguntas acerca del tema. Sin embargo, lo más importante, fue entender que el deber ser de los medios de comunicación es diferente al del mundo del entretenimiento. Es el periodista como individuo quien decide qué mirada darle a la audiencia de la realidad, que, a su vez, no está libre de la volatilidad de las tendencias. Tenemos la capacidad de darle otros puntos de vista a las personas a través de las palabras. Por tanto, algún día sueño con no tener que escribir sobre “El sicario que tenía sexo desde la prisión y redujo la pena de Griselda”, sino sobre la memoria histórica de mi país hasta agotar los signos de interrogación de mi teclado.  

     

  • El feminicidio en Colombia se volvió paisaje: ¿qué hay más allá de las cifras?

     

    Sara Rodríguez Lopera / sara.rodriguezlo@upb.edu.co

     

    Reconozco que el miedo de ser asesinada por mi misma condición de mujer era de los últimos temores que se me pasaban por la mente; sin embargo, cuando comencé a leer noticias sobre cómo cuerpos de mujeres eran hallados en maletas y el concepto “feminicidio” se hacía cada vez más paisaje, hizo que investigar sobre este tema se convirtiera en una necesidad para mí. 

     

    Según el Observatorio Colombiano de Feminicidios entre el 2018 y el 2023 se registraron 3.628 feminicidios en Colombia; en enero de este año, por su parte, ya van registrados 64 feminicidios de los cuales 4 han ocurrido en Medellín. ¿Cuáles son las causas por las cuales el feminicidio continúa perpetuándose?  

     

    Comencemos por el principio: ¿Qué es un feminicidio? 

    El XX Informe sobre la situación de violación de derechos humanos de las mujeres en Medellín y territorios de Antioquia 2022 cuenta que el feminicidio se tipificó como delito autónomo mediante la ley 1761 del 2015, luego de las múltiples movilizaciones y reclamaciones de justicia frente al crimen contra Rosa Elvira Cely, quien fue golpeada, ultrajada, apuñalada, torturada y empalada y su solicitud de auxilio fue desatendida por el Estado en la Ciudad de Bogotá en el año 2012. 

     

    El Congreso colombiano decretó en el artículo 104A. Feminicidio, que: Quien causare la muerte a una mujer, por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género o en donde haya concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias, incurrirá en prisión de doscientos cincuenta (250) meses a quinientos (500) meses. Algunas de las circunstancias que menciona el artículo tienen que ver con perpetrar un ciclo de violencia física, sexual, psicológica o patrimonial, aprovecharse de las relaciones de poder ejercidas sobre la mujer, haber cometido el delito para generar terror o humillación a un enemigo y que la víctima haya sido privada de comunicación y libertad de locomoción.  

     

    Y ahora con ley, ¿hay menos casos? 

    En el boletín VIVAS NOS QUEREMOS: Informe Anual 2023 hecho por el Observatorio Colombiano de Feminicidios, se registraron las siguientes cifras:  

     

     

    Estas cifras demuestran que estructuralmente hay muchas cosas que necesitamos cambiar y dejar de perpetuar. Luis Benítez, licenciado en Ciencias Sociales y Magíster en Problemas económicos, afirma que “a pesar de que supuestamente la sociedad avanza en temas de género, políticas públicas y acciones judiciales, los hechos, las cifras dicen todo lo contrario”. En pocas palabras, el tema nada que retrocede. Pero lo que sí es claro, es que a partir de estos datos se arrojan una serie de avistamientos que podrían responder a las causas por las cuales se dan estos crímenes. Y digo “podrían”, claro, porque este fenómeno va más allá de las cifras. 

     

    Sí, hay patrones  

    Los motivos por los cuales ocurren los feminicidios abarcan desde los discursos que permean el comportamiento de los hombres y las mujeres, hasta las respuestas institucionales que no solo resultan siendo ineficientes, sino que se encuentran cargadas de estereotipos que entorpecen los procesos. Laura Peláez, psicóloga y magíster en derechos humanos y en psicopedagogía, afirma que “hay una raíz patriarcal que todavía impera en nuestras relaciones y que se asume que lo masculino tiene mayor poder sobre lo femenino”, esta sería entonces la base en donde no solo nace la respuesta a las causas del feminicidio, sino que también responde el hecho de que las cifras no hayan disminuido con respecto a años anteriores. 

     

    Nosotros no nacemos hombres, nosotros nos hacemos hombres. ¿Y quién hace los hombres? La cultura. ¿Y qué es la cultura? Todo lo que vivo”. Benítez afirma que es a través de los vínculos, las relaciones, los contextos sociales, el lugar donde se vive, la televisión, la familia, la escuela e incluso la iglesia, en donde el concepto de “hombre” se crea. En nuestra cultura, por ejemplo, existe la idea de que el hombre debe ser inteligente, libre, fuerte, viril, heterosexual y exitoso económica, política y socialmente. De hecho, en otros contextos, el hombre, además, debe estar armado, poseer alto capital económico y cuenta con el derecho de disponer de cualquier mujer.  

     

    Entonces, si una y otra vez se refuerza este deber ser, ¿qué pasa? Te lo crees. Y resulta que es en esa construcción sociocultural del concepto “hombre” donde aparece un notable desprecio por lo femenino. La mujer no es inteligente, ni fuerte, ni exitosa, es emocionalmente débil, debe estar a disposición del hombre y permanecer en la casa cuidando y criando a los hijos. Todo esto nos lleva a la actual cultura machista y patriarcal que permea muchas dinámicas sociales, familiares y de pareja, afianzado el rol del hombre como un sujeto hegemónico que asume su masculinidad no solo con la fuerza, sino con la violencia.    

     

    Colombia, especialmente Medellín, tienen una cultura permeada por el legado del narcotráfico que promociona estereotipos ligados al género, donde el hombre es fuerte, proveedor y violento, y la mujer es sumisa, llamativa y cosificada. Esta cultura promueve valores machistas que son perpetuados tanto por los hombres como por las mujeres: “ser la mujer del duro implica asumir una posición de dependencia, de riesgo. Pero esa es una aspiración cultivada socialmente, donde, de hecho, las amigas, las familias y las madres lo perpetúan”, explica Peláez que es por eso que allí la violencia es legítima, porque es una manera de ejercer poderío sobre el cuerpo de la mujer. Se normaliza, entonces, que el duro tenga varias mujeres, que agreda sexualmente a menores y que la primera madre que se oponga a sus deseos con sus hijas, se va del barrio.   

     

    Empecemos por el hecho de que las violencias de género son independientes de los niveles sociales que puedan tener las personas; sin embargo, Luis Benítez cuenta que cuando se tienen condiciones socioeconómicas de pobreza, también se tienen condiciones socioculturales de pobreza, es decir: “cuando tienes menos recursos, menos acceso a los sistemas de salud, a los sistemas educativos, a los planes de acciones integrales de bienestar, cuando vives en barrios deteriorados donde la delincuencia permea, hay mayores condiciones para que se dé un feminicidio.” Esto no quiere decir que en las condiciones socioeconómicas más altas no ocurran este tipo de cosas, sino que allí, “además de la física pena y vergüenza que representa la denuncia, los hombres tienen el poder de hacer que las acciones judiciales o psicosociales se desestimulen”, afirma Benítez.  

     

    Cuando las mujeres carecen de oportunidades a nivel educativo y laboral, se incrementa el factor de riesgo para sufrir violencias basadas en género. Laura Peláez explica que “no es lo mismo cuando hablamos de una mujer que tiene una experiencia formativa que le ha permitido hacer una reflexión y una deconstrucción sobre su vida, sobre su feminidad y sobre sus proyectos, a una mujer que no ha tenido esas oportunidades”. La educación permite en la mujer no solo conocimiento en habilidades blandas y duras, sino el reconocimiento de prácticas violentas que son muchas veces naturalizadas.  

     

    Abrir contenido interactivo

     

     

    Por el ámbito laboral, Benítez afirma que “muchos de los feminicidios están vinculados con el hecho de que la mujer no logra salirse de un entorno tóxico” pues la condición de dependencia generada por la falta de acceso al empleo, la obliga a quedarse allí y a asumir esta serie de prácticas que, a la larga, tiende a desensibilizar.  

     

    “Desde que se está midiendo el feminicidio, el patrón es que la pareja sentimental sea la causante del delito”, afirma el licenciado, y es que resulta que dentro del feminismo hay una categoría que se ha estudiado y es la del amor romántico, una de las que más le interesan a Benítez. Esta categoría y forma de amar propia del machismo y patriarcado plantea la siguiente idea: “Estás conmigo, eres mi propiedad y no puedes estar con nadie más”. Las mujeres están subordinadas al hombre o al hogar, no cuentan con voz, poder o reconocimiento; por eso, aquellas que deciden salir de allí, por un lado, vulneran la dignidad del hombre y este entra a vengarse, y por el otro, si deciden separarse no solo rompe el vínculo de amor, sino que fracasa en la construcción de una familia: fracasa como mujer.  

     

    Entonces, ¿por qué hacerlo? ¿por qué separarse? “No se vaya a poner en ese peligro que le va a ir peor, además, ¿qué va a pasar con sus hijos? Si usted lo denuncia la va a sacar de la casa”, Benítez afirma que son las madres quienes muchas veces les hablan así a sus hijas. Hay un montón de circunstancias que impiden a la mujer denunciar y salir de ese entorno, desde lo jurídico y socioeconómico hasta lo familiar y la vecindad.  

     

    Y las instituciones, ¿pa´ cuando? 

     

     

    Las líneas de atención ayudan a la mujer no solo en aspectos de gestión emocional sino en la asesoría de acciones legales que puedan tomar contra su agresor. Aunque estas líneas hayan podido llegar a prevenir algunos feminicidios, continúan siendo deficientes e insuficientes los departamentos que hacen justicia.  

     

    La respuesta institucional es tardía por temas relacionados con la corrupción y poca agilidad en los procesos; pero hay un problema aún mayor, afirma Benítez: “No hay instituciones que tengan una noción clara de lo que es una violencia basada en género” lo que hace que no solo se desconozca esta violencia, sino que no se entienda, por lo que se termina revictimizando a la mujer, justificando la violencia e incluso desconfiando de su testimonio. 

    Las organizaciones feministas, por su parte, han tenido un importantísimo papel en el tratamiento, gestión, prevención, educación y asesoramiento de las mujeres víctimas de violencia de género. Luz Mery Arias Muñoz, una de las fundadoras de la corporación feminista Vamos Mujer, explica más a fondo sobre el papel de este tipo de organizaciones, su diferencia con respecto a las demás instituciones, las estrategias que utilizan y su impacto en las mujeres:  

     

     

    La dualidad de la denuncia: un asunto entre el reconocimiento y la traición 

    “Laura, ¿qué significa denunciar?”, le pregunté. Ella se incorporó, tomó el micrófono de mi mano y me respondió: “La denuncia tiene un efecto simbólico. No solamente un efecto legal. Entonces, cuando una mujer decide denunciar, decide hacerse cargo de eso que le está haciendo la pareja o expareja. Ella se reivindica, independiente de que el sistema luego le imponga una pena al agresor, la posibilidad de alzar la voz y de ser capaz de decir ´esto no está bien´, permite sentar un precedente, implica un empoderamiento femenino a nivel simbólico.”   

     

    Sin embargo, en la denuncia también ocurre una ruptura, una traición. Cuando la mujer denuncia, culturalmente se piensa que está rompiendo un vínculo amoroso y esto implica renunciar a una tradición marital, familiar y filial, “no es gratuito que la iglesia te diga ‘hasta que la muerte los separe’ ”, afirma Benítez.  

     

    Y ahora, ¿qué hacemos?  

    La psicóloga Laura Peláez afirma que para neutralizar el fenómeno tiene que haber diferentes niveles de cambio: el primero deben ser las respuestas legales; lo segundo, la respuesta institucional y, finalmente, el más difícil, el cambio cultural. Estos niveles de cambio no excluyen la responsabilidad de otras entidades o acciones que se pueden realizar. Por ejemplo, en la educación formal, las universidades deben “formar sujetos sensibles y éticos que puedan responder a estas problemáticas desde un lugar más empático”, dice Laura, o desde la educación informal donde se abran espacios entre amigos y familiares para señalar conductas que no están bien. El papel de los medios de comunicación no se queda atrás, no solo porque visibilizan la noticia de lo que ocurre, sino que también, en términos preventivos, de empoderamiento y reconocimiento pueden hacer algo más. Luis, por su parte, propone un trabajo más intensivo con los hombres: “si nosotros logramos hacer un trabajo psicopedagógico con los hombres, creo que lograríamos disminuir el feminicidio y las tasas de violencia contra las mujeres”. Sin embargo, no hay apoyo, ni económico ni institucional, “el trabajo con hombres en masculinidades en Colombia es muy reciente y escaso, por eso no hay una acción estatal en ese sentido”, cuenta Luis.  

     

    “Ser mujer ahora es distinto a ser mujer hace 20 años”, afirma Laura. Hoy en día tenemos una sociedad un poco más sensible, hombres más feministas, investigaciones que hablan al respecto; sin embargo, no sigue siendo un asunto sencillo de abordar. “¿Cuáles son las causas por las cuales el feminicidio continúa perpetuándose?”, me preguntaba en un principio, y después de esta investigación concluí que las razones por las cuales impera el delito del feminicidio varían entre: por un lado, la falta de oportunidades a nivel educativo y laboral de las mujeres. Pues esto no solo les impide reconocerse como víctimas en entornos violentos y denunciar, sino que también llegan a normalizar, justificar y aceptar violencias que tienden a escalar a este delito. Por otro lado, la cultura machista, misógina y patriarcal que se ha construido en la sociedad y que ha permeado la cultura colombiana durante años, primero, no es culpa de los hombres, sino de un sistema que domina y promueve discursos de género en contra de la mujer; esto incluye el legado del narcotráfico, la respuesta generalmente prejuiciosa de las instituciones, el insensible tratamiento de las noticias sobre violencias de género por parte de los medios, el consumo de publicidades tóxicas y el estereotipo que se tiene sobre el rol que debe cumplir cada género.  

     

    Afortunadamente, los discursos se crean, se destruyen y se transforman. Los hombres lloran, las mujeres son fuertes, ¿Cuál será ahora el discurso más conveniente para comenzar a tratar este tema de raíz? El miedo no está en la calle, el miedo está en el sistema. 

  • Gentrificación: el nombre de una suma de factores

    Por María José Vélez Vasco / maria.velezv@upb.edu.co

     

    La palabra se ha hecho paisaje y se está usando para nombrar cualquier cambio en un territorio especialmente urbano. Reunimos voces, cifras y otros datos para conocer de qué se trata exactamente, qué factores estimulan este fenómeno, cuáles son sus principales consecuencias y qué alternativas de solución se vislumbran.

     

     

     

    El precio de la vivienda, la principal alarma

    El aumento en los precios de la vivienda es notorio no solo para los medellinenses, como la primera señal de la gentrificación. Aquí se recogen voces de locales, nómadas digitales y empleados convertidos en rentistas que exponen lo bueno y lo malo de este modelo de desarrollo urbano.

     

    Video

     

     

    Ya se organizan movimientos ciudadanos para buscar alternativas frente al fenómeno. Imagen: @ImprentaRepublicana

     

    Cifras clave y alternativas de solución

     

    La gentrificación ocurre en territorios urbanos y rurales, derivado de varios factores. En este podcast pasamos revista por ellos, sus principales efectos y algunas alternativas de solución.

     

     

     

  • Polarización y desinformación empañan idea de constituyente

    Luego de que el presidente Gustavo Petro el 15 de marzo del presente año dijera por medio de un discurso en Puerto Resistencia, que sería necesario realizar una Asamblea Nacional Constituyente para aprobar las reformas propuestas por su gobierno, la agenda mediática del país se ha enfocado en hablar de los “peligros” que conllevaría la creación de esta.  

     

    Por: Sofia Cadavid Foronda, Mariana Pérez Mesa y Ana Daniela Villalba Acosta / periodico.contexto@upb.edu.co 

     

    Desde su posesión en agosto 7 de 2022, el mandato de Gustavo Petro como presidente transita entre el debate de varias reformas para el país (pensional, laboral, salud, tributaria, entre otras) y que estaban estipulados en su plan de gobierno, por el cual votaron 11,281,013 de colombianos. Sin embargo, estos proyectos no han salido del papel, gracias a que el presidente no cuenta con mayorías en el Congreso, la instancia en la que los 108 senadores y 172 representantes deben debatir sobre la idea durante cuatro sesiones para que finalmente, una reforma sea aprobada. 

     

    Al tiempo, la denominada oposición al gobierno ha ejercido un papel clave en la no aprobación de las reformas, ya que consideran que no son necesarias y que, de la manera en la que están propuestas, son inviables. Debido a este contexto en el que el diálogo parece no funcionar, el Presidente planteó, en medio de un discurso en Cali, que si las instituciones no cumplen con su labor de aprobar las reformas por las que votaron los colombianos, sería necesario convocar una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), por medio de la cual la población sea la que decida si aprueban o no las propuestas. 

     

    El presidente Gustavo Petro en reunido con las comunidades indígenas en Puerto resistencia, Cali, donde mencionó la posibilidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Foto por: Infopresidencia. 

     

    La iniciativa generó debate: políticos, opinadores y la población en general comenzaron a hablar del tema de manera masiva, haciendo énfasis en que la idea de constituyente, tal como está planteada, es anticonstitucional. Para otros, sería una amenaza a la democracia del país. Por esto, el pasado 21 de abril, alrededor de 495.000 opositores del gobierno marcharon en las principales ciudades de Colombia para demostrar su rechazo a su gestión y sus reformas, incluida la de Asamblea Nacional Constituyente.

     

    En contraparte, el 1 de mayo, las personas que apoyan al gobierno nacional salieron a marchar en conmemoración del día del trabajo y para demostrar su aval a las propuestas de reforma del presidente, entre ellas la de una ANC. A pesar de esto y de que el tema lleva en discusión casi dos meses, la desinformación ha sido la protagonista, ya que pocas personas no saben qué es, cómo funciona y para qué sirve este mecanismo. 

     

    Manifestación del 21 de abril por parte de la oposición al gobierno nacional. Foto por: Jaime Saldarriaga. 

     

    ¿Qué es y cómo funciona una Asamblea Nacional Constituyente? 

    La Asamblea Nacional Constituyente es uno de los tres mecanismos dispuestos por el artículo 374 de la Constitución Política de Colombia, que permiten la reforma de la norma fundamental. Esta figura permite que la ciudadanía del país, por medio del voto popular, decida qué puntos del texto desean transformar y cómo quieren que sean los cambios de ellos. Es por esto, que una ANC representa la posibilidad de cambiar la estructura del Estado, y a su vez, marca el rumbo del país. 

     

    Firma de la Constitución Política de Colombia de 1991, con la que se dio el cierre de la Asamblea Nacional Constituyente del mismo año. 

    Foto por: Archivo de El Tiempo. 

     

    Para realizar una Asamblea Nacional Constituyente, es necesario presentar la propuesta ante la Cámara de Representantes y el Senado, quienes deben debatir sobre el proyecto de ley, incluyendo temas como la convocatoria a la ciudadanía, temas a tratar, periodo de funciones, y número de integrantes, para finalmente aprobarlo o desaprobarlo. En caso de que suceda lo primero, el documento se enviará al presidente para que lo firme, y posteriormente lo entregue a la Corte Constitucional colombiana, donde los magistrados deberán determinar su constitucionalidad. 

     

    Posteriormente, el gobierno nacional deberá programar la fecha en la que convocará a la ciudadanía para votar si están a favor o en contra de llevar a cabo una ANC, y deberán incluir en los tarjetones las opciones de SI o NO, junto con las temáticas a tratar en las sesiones. Para que la Asamblea Nacional Constituyente sea aprobada por el poder popular, se debe obtener el SI de la tercera parte del Censo Electoral colombiano, que para 2024 son aproximadamente 13’490.000 personas. 

     

    Así funciona una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia. Por: Ana Daniela Villalba Acosta. Clic en la imagen para ampliar.

     

    Una vez la ANC es aprobada por voto popular, se debe convocar nuevamente a votaciones generales para definir las personas que integrarán la Constituyente, de acuerdo con las curules que fueron definidas previamente en el proyecto de ley que pasó por la Cámara de representantes y el Senado. Al iniciar con las actividades de la Asamblea Nacional Constituyente, el Congreso entra en un periodo de receso hasta que la ANC termine sus funciones. 

     

    Mientras esté en vigencia, la Asamblea deberá disponer de lugares clave en los municipios del país, en los cuales se recibirán las propuestas de cambios a la Constitución Política por parte de los colombianos. Los constituyentes deberán leer, sistematizar y debatir las propuestas. 

     

    La historia de las constituyentes en Colombia  

    A lo largo de los siglos XIX y XX, Colombia experimentó varias asambleas nacionales constituyentes que dieron paso a las constituciones políticas del país. Cada una de ellas se realizó bajo un contexto sociopolítico específico, que como punto en común tienen que fueron momentos en que el país requería una transformación política o sufría una crisis institucional. Por ello se hacía necesario para un nuevo marco legal y constitucional acorde a las necesidades y demandas de la sociedad colombiana del momento. 

     

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    Línea del tiempo con las Asambleas Nacionales Constituyentes de Colombia y la respectiva Constitución Política que crearon.

    Por: Mariana Pérez Mesa. 

     

    La última Asamblea Nacional Constituyente en Colombia fue realizada en 1991, cuando el país atravesaba una crisis de gobernabilidad al no poder satisfacer las necesidades básicas de la población, especialmente en términos de seguridad, durante la cruenta época del narcoterrorismo. También existía un problema de representatividad entre los partidos políticos, ya que sus lineamientos no se ajustaban al panorama del momento, y es por esto que los movimientos sociales comenzaron a surgir exponencialmente. 

     

    Sumado a lo anterior, la violencia a partir de los 70’s se agudizó gracias a la aparición de más actores dentro de ella. Para aquella época, a las guerrillas insurgentes como las FARC, el ELN o el EPL entre otras, se sumó el factor del narcotráfico y la llamada Guerra sucia entre los principales carteles del país (Medellín, Cali y la Costa). Todos estos factores sumieron a la ciudadanía en un estado de zozobra generalizada que impulsó a que se aprobaran todas las propuestas de la ANC, impulsada por el acuerdo de paz logrado con el movimiento guerrillero M-19, del cual fue militante Gustavo Petro. 

     

    División de las comisiones en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Gráfico por: Banrepcultural. 

     

    Para realizar la ANC de 1991, el Congreso de la República determinó que la ciudadanía votaría por 70 constituyentes para escribir la nueva Constitución Política del país. El grupo electo fue diverso, ya que se incluyeron allí no solo políticos, sino también economistas, periodistas, ingenieros, líderes de sindicatos y de movimientos sociales, y desmovilizados de grupos al margen de la ley. Estas personas se organizaron en cinco comisiones temáticas y recibieron alrededor de 150.000 propuestas de la ciudadanía para reformar la constitución, y finalmente llegar a la que rige en la actualidad.  

     

    ¿Es posible una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia? 

    En el 2024, Colombia puede no estar viviendo el mismo contexto de las anteriores ANC, pero sí cuenta con ciertas situaciones que hacen que el panorama sea similar. El abogado especialista en derecho público y docente investigador de la UPB, César Molina, menciona el país está viviendo una época convulsionada en la que se suman los factores del recrudecimiento del conflicto con las disidencias de las FARC, el ELN, el Clan del Golfo y el narcotráfico, la crisis económica post-pandemia, el primer gobierno de izquierda declarada, y una ciudadanía polarizada entre los partidos nacionales u oposición, y el oficialismo o militantes. 

     

    Estas circunstancias tendrían que madurar por un tiempo, para que al igual que en los años anteriores, se aprobara la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, mas hay dos componentes adicionales que hacen que pensar en una ANC en 2024 sea improbable. El primero es que como se mencionó previamente, el presidente de la República no tiene mayorías en el Congreso que tramitaran a favor, mientras que el segundo tiene que ver con la ciudadanía, y es que en ella no se ve intención mayoritaria para que el proceso se tramite. 

     

    Darío Acevedo, doctor en historia, profesor de la Universidad Nacional de Colombia y exdirector del Centro Nacional de Memoria Histórica, indica que la negativa de los colombianos ante la propuesta de Gustavo Petro radica en el temor de que tome el mismo camino que el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez. Este último, a un año de asumir el cargo, convocó a una Asamblea Nacional Constituyente por medio de la cual “llenó de expectativas a los venezolanos para que la aprobaran, pero finalmente él terminó realizando reformas de manera casi dictatorial”, indicó Acevedo. 

     

     

    Informe de Invamer sobre la desaprobación del presidente Gustavo Petro a nivel nacional, y en las ciudades más importantes de Colombia. Gráfico por: Invamer. Clic en la imagen para ampliar.

     

    Además, en el miedo de la ciudadanía también parecen influir las acciones del Presidente, ya que mientras estaba en campaña, prometió que no intervendría de ninguna manera en la Constitución Política de 1991. En este punto también influyen los medios de comunicación del país, ya que, como indica César Molina, en años anteriores, otros presidentes también habían comentado la posibilidad de realizar una Asamblea Nacional Constituyente, pero el despliegue y ruido mediático no fue tan amplio al no ser un presidente de izquierda quien lo dijera. 

     

    En una línea similar, Darío Acevedo indica que probablemente las palabras del Presidente también fueron parte de una estrategia mediática por medio de la cual los medios de comunicación centren su atención en la ANC, mientras dejan de lado informaciones comprometedoras sobre el Gobierno. El historiador considera que esto es una “cortina de humo” por medio de la cual se ocultan “los debates y escándalos con el Gobierno del presidente que se han fabricado en su mismo entorno: el hijo, el hermano, la esposa, de funcionarios que no dan la talla, ministros y escándalos de corrupción.” 

     

    Otro punto que no se puede dejar de lado, es que realizar una Asamblea Nacional Constituyente en la actualidad puede resultar contraproducente ya que, como declaró la Corte Constitucional, este mecanismo es constitucional, primario y no tiene límite de reformas a presentar. Gracias a esto, la intervención de la Constitución Política actual, o la formulación de una nueva, podría retroceder en materia de derechos, haciendo que las luchas de las anteriores ANC queden en el olvido. 

     

     

     

  • Ebanistería de El Retiro, ¿saber ancestral en alerta roja?

    Por: Laura Gregory Berrio / laura.gregory@upb.edu.co

     

    Un cambio generacional y en la riqueza forestal en la región, están entre los factores que ponen en riesgo la tradición ebanista que ha hecho famosa esta población del Oriente antioqueño cercano.

     

    El municipio de El Retiro, ubicado en el oriente antioqueño a tan solo una hora de la ciudad de Medellín, ha construido a lo largo de los años una reputación única por su tradición artesanal en la elaboración de muebles y objetos de madera. Esta práctica y saber ancestral, transmitida de generación en generación por familias dedicadas a la ebanistería, representa una pieza fundamental en el patrimonio cultural e identidad de la región.

     

    Actualmente existen alrededor de 100 talleres y negocios dedicados a la carpintería y ebanistería en el municipio, que involucran a cerca de 400 familias que dependen directamente de esta actividad.

     

    Esta tradición encuentra sus raíces en la abundancia de bosques y reservas forestales que rodean el municipio como la Reserva Forestal Nare con 4.165 hectáreas (casi el 17% del territorio municipal) y la Reserva Bilógica El Silencio con un área de conservación de 171 hectáreas en las que se pueden encontrar especies de árboles como: el ébano, el roble y el pino.

     

    A pesar de su importancia cultural y económica, la ebanistería en El Retiro atraviesa hoy un momento crítico. El desinterés por aprender y dar continuidad a estos oficios artesanales vinculados a la madera pone en riesgo que esta tradición milenaria se pierda con el tiempo.

     

    << La tecnificación de los talleres es una de las alternativas para fortalecer el oficio de los ebanistas. Foto: Laura Gregory.

     

    Iván Darío Echeverri, líder de la corporación CorreCaminos y también de la región, lamenta este fenómeno y comparte su preocupación por el futuro de este arte tradicional: “Cuando era joven, la ebanistería era una parte fundamental en la vida del pueblo. Todos queríamos aprender a trabajar la madera, pero ahora ellos están más interesados en trabajar en la ciudad o en actividades más modernas y esa falta de interés pone en peligro nuestra tradición”, expresa con nostalgia.

     

    Frente a esta problemática, diversas organizaciones locales han asumido el reto de reposicionar la ebanistería tradicional y motivar a las nuevas generaciones a reapropiarse de sus raíces artesanales. Una de las iniciativas que se están impulsando es permitir que los visitantes y turistas del municipio puedan ir a los talleres de ebanistería para fabricar sus propios implementos y vivir la experiencia artesanal de manera indirecta.

     

    Según Yolanda de Echeverri, ya hay muchas empresas turísticas que los están buscando para llevar a estos grupos de visitantes a los talleres en El Retiro. “Se están pensando planes para que las personas puedan venir y tener un ‘parche’ para el fin de semana fabricando sus propias piezas de madera con la guía de artesanos locales”, señala.

     

    Esta iniciativa busca no solo promover el turismo en la región, sino también generar ingresos adicionales para los ebanistas y difundir el valor cultural de esta tradición artesanal que lleva más de 60 años en la región. Al vivir la experiencia de cerca, se espera que más jóvenes del municipio se sientan atraídos por aprender a dar continuidad a estos oficios.

     

    Sin embargo, en un entorno donde actividades urbanas, la vida fácil y los lujos tecnológicos resultan más atractivos, las nuevas generaciones se alejan de los caminos artesanales que fueron recorridos por sus antepasados. Ese es el verdadero reto que se presenta actualmente y es ¿cómo demostrar que la ebanistería no es solo un arte valioso en términos culturales, sino también una actividad económica viable a largo plazo?

     

    Correcaminos es un proyecto de formación que busca preservar los saberes de la ebanistería tradicional. Foto: Laura Gregory >>

     

     

    La llegada de gigantes empresariales como Ikea o Homecenter a Colombia, planeta una preocupación adicional, ¿cómo pueden los artesanos locales competir en un mercado dominado por la producción en masa y los estándares internacionales? Esta es una pregunta que resuena en las mentes de quienes luchan por preservar la esencia y la autenticidad de la ebanistería en El Retiro.

     

    Además de las iniciativas mencionadas anteriormente, el SENA está desempeñando un papel fundamental en la producción de programas de capacitación y desarrollo dirigidos a jóvenes y adultos interesados en adentrarse en el mundo de la ebanistería.

     

    Estos programas, desarrollados en colaboración con expertos locales y organizaciones del sector, ofrecen oportunidades de aprendizaje práctico y teórico con el objetivo de cultivar nuevas generaciones de artesanos de la madera.

     

    David Castañeda, quien ha liderado diversas iniciativas de fortalecimiento del sector del mueble y la madera, destacó la importancia de los programas de capacitación en colaboración con el SENA y otras entidades. Señaló que estos programas como Pinochitos, en asociación con la corporación CorreCaminos, están dirigidos a niños que comienzan a explorar el mundo de la ebanistería y las herramientas. Estas iniciativas tienen como objetivo preservar la tradición milenaria de este oficio en El Retiro y fomentar el interés de las nuevas generaciones en la artesanía local.

     

    Desarrollar marcas o sellos que posicionen el origen de la artesanía en madera es otra de las estrategias para preservar la ebanistería de El Retiro. Foto: Laura Gregory >>

     

    También, se han establecido alianzas estratégicas con entidades gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y empresas del sector privado para brindad apoyo financiero y técnico a algunos talleres y negocios de ebanistería, como lo es la corporación CorreCaminos. Estas colaboraciones incluyen la facilitación de acceso a recursos, mejora de infraestructura, entre otros.

     

    Estas alternativas, combinadas con el esfuerzo y la dedicación de los artesanos locales, están contribuyendo a revitalizar la ebanistería en El Retiro y a asegurar su continuidad con el tiempo. Sin embargo, el camino hacia la preservación de esta valiosa tradición sigue siendo un desafío constante que requiere compromiso y la colaboración de todos los actores involucrados.

  • Por el bulevar de la 70 pasan los desafíos con la recolección de basura en la comuna 11

    Por Miguel Ángel Álvarez Mejía – Brandon Adrián Bustos Oliveros

     

    Lo que pasa con las basuras en la carrera 70 es la muestra de lo que ocurre en otros sectores de la ciudad. Varias recolecciones al día, barrido permanente, desechos que siguen acumulados o esparcidos. Detrás del problema de las basuras en Medellín hay una alta dosis de inconsciencia de algunos ciudadanos.

     

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    La carrera hacia la consolidación de Medellín como atractivo turístico se ha encontrado en últimos años con las molestias e inconformidades que genera el aumento significativo de basuras en algunas de las vías públicas. Según datos reportados a mitad del año 2023 por la gerencia de la operadora pública de aseo Emvarias, “se tienen identificados 2.200 puntos críticos donde se acopian basuras de forma desordenada y sin ningún tipo de control¨.

     

    Varios de esos puntos críticos están en la comuna 11, Laureles, un territorio que combina los usos residencial, turístico y comercial, atractivo para muchos visitantes. Sin embargo, en los últimos meses, tanto algunos residentes como comerciantes han manifestado un aumento significativo en la cantidad de basura que se encuentra en las vías públicas de la reconocida carrera 70 y sus alrededores; sector tradicional de hoteles, restaurantes y establecimientos nocturnos.

     

    Desde la circular primera hasta la calle 48, turistas, habitantes del sector y comerciantes conviven entre montones de basura que se acumulan varias veces al día en casi todas las esquinas de las 13 cuadras que conforman el emblemático bulevar de la carrera 70, muy visitado durante la Feria de las Flores o durante los encuentros futbolísticos de los equipos de la ciudad, específicamente por los aficionados de Atlético Nacional, que han convertido el lugar en su sitio de encuentro antes y después de los juegos en el estadio, a pocas cuadras de allí.

     

    El manejo de basura ha generado conflictos entre habitantes de calle, comerciantes, autoridades locales y empresas de servicio público. Algunos comerciantes afirman que la proliferación de basuras ha venido en aumento debido a que los habitantes en condición de calle se encargan de esparcirla en búsqueda de comida. Ana María Zuleta, cajera y mesera del establecimiento Los Verdes, afirmó: “Es muy incómodo con los habitantes de calle, que están desesperados porque uno saque la basura, para ver qué comen, dejando todo el reguero por ahí”. Por su parte, los comerciantes entrevistados afirmaron hacer parte de una cultura de reciclaje y tener compromiso con la selección de las basuras.

     

     

     

    Sectores diferentes 

    Pese a que los comerciantes de la carrera 70 zona norte manifestaron su inconformidad ante la crítica situación, algunos de la zona sur, por su parte, expresaron un fenómeno que particularmente caracteriza y marca la diferencia de las demás siete cuadras ubicadas entre la calle San Juan y la circular primera. Katherin Guzmán Rojas, directora operativa del G5, grupo empresarial conformado por La Tienda, Chamaca, Canalón, Rebeca y Wembley, afirmó: “Tú caminas desde San Juan hacia el estadio y la situación con las basuras, la prostitución, los vendedores ambulantes es muy diferente en con respecto a esta zona de la 70. Desde mi perspectiva, son los mismos empresarios quienes han permitido el incremento de la presencia de habitantes de calle gracias al mal uso de los residuos. Es un tema organizacional y administrativo de parte de ellos.”

     

    Por otro lado, en contraste con la versión de los comerciantes, los habitantes de calle aseguran que se ven obligados a esparcir la comida debido a la mezcla de residuos orgánicos con reciclables, lo que dificulta el proceso de selección de residuos que puedan seleccionar para alimentarse. “Los dueños de los negocios son egoístas, ¿qué les cuesta separar la comida del resto de la basura? Les falta un poco más de cultura respecto al reciclaje; los pocos comercios que reciclan es porque nos pagan a nosotros para que lo hagamos con sus desechos”, afirmó Juan Camilo Cardona, habitante de la calle desde hace aproximadamente 12 años. Sin embargo, pese a que según algunos habitantes en condición de calle se quejan de la poca cultura de reciclaje que hay por parte de los comerciantes, sacar la basura a destiempo, es una oportunidad para ellos; Juan Camilo aseguró, “que las empresas de recolección no pasen a recoger la basura es beneficioso para nosotros, porque ese es nuestro trabajo”. 

     

    Quienes residen el el sector sufren las consecuencias de las disparidades ente comerciantes y habitantes de calle. A su turno, Luis Fernando Cano, habitante de calle en el sector hace 2 años señaló: El problema es que no todos los habitantes de calle que son delicados y responsables, no tienen la cultura de destapar, seleccionar y volver a cerrar¨.

     

    Quienes tienen la tarea de limpiar las concurridas calles de la zona tienen su propia visión: “La verdad, la situación es crítica, los comerciantes sacan la basura a lo hora que quieren, los indigentes hacen de las suyas y no se aprecia el trabajo que nosotros hacemos, acá nadie recicla, los comerciantes mezclan la basura”, afirmó una operaria de barrido de la empresa Emvarias, quien pidió la reserva de su identidad.

     

    En 2022, la Alcaldía de Medellín ubicó una serie de contenedores para recolectar la basura de manera organizada, pero meses después desaparecieron. La operaria de barrido de Emvarias indicó: “Los contenedores grandes si  estaban, por supuesto; pero los quitaron debido al mal uso”, y desde su perspectiva ante la crítica situación tal cual como ella misma afirma, “la basura no se recicla, por lo que los habitantes de calle incrementan el desorden, yo pienso que la empresa presta el servicio adecuado pero los comerciantes e indigentes son muy desordenados.”

     

     

    Carrera 70 con circular tercera, febrero 21 de 2024

     

     

    Falta un ingrediente

    John Bedoya, actual jefe de operaciones de Emvarias señaló que en 2022 se buscó, a través de la contenerización, reducir el impacto de los residuos presentados en la vía pública. Se ubicaron exactamente 60 contenedores de 1,100 litros en la carrera 70 y avenida 80. En zonas residenciales, muchos usuarios vieron la estrategia como una herramienta de mejora en su entorno; esto ocurre cuando hay apropiación. Sin embargo, el funcionario explicó que, en sectores comerciales, a pesar de las campañas de pedagogía, no se les dio un buen uso.

     

    A pesar de que los vehículos y el personal de Emvarias redoblan esfuerzos para cumplir con las frecuencias de los recorridos y horarios establecidos en las rutas, la falta de conciencia de algunos ciudadanos echa abajo todo esfuerzo por el correcto manejo de los desechos. Bedoya indicó que “el inadecuado manejo de los residuos es el problema más complejo actualmente; esto se refiere al incumplimiento de los horarios establecidos para la recolección de basura en los establecimientos y a la escasa cultura de reciclaje, lo que fomenta el desplazamiento de habitantes de la calle hacia la carrera 70″.

     

    Según algunos comerciantes, los camiones de basura hacen un recorrido cada 4 horas al día. Por otra parte, agentes de la Policía Nacional en la zona afirmaron que solo se realizan dos veces al día. “Emvarias, como prestador de servicio público de aseo, cumple completamente con las 523 rutas semanales a través de sus 1,150 operarios, mediante las rutas de recolección y transporte de residuos sólidos, así como las acciones de limpieza. Todos los sectores de la ciudad tienen, como mínimo, recolección dos veces por semana, pero en la carrera 70, debido a la gran afluencia de personas y su condición de sector comercial, se lleva a cabo tres veces al día, específicamente por la mañana, tarde y noche, con el objetivo de mitigar el impacto del aumento de residuos sólidos”, indicó Bedoya.

     

    El jefe de operaciones de Emvarias aclara que en algunas ocasiones se han adelantado campañas pedagógicas con los comerciantes en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Cultura, con el fin de ser garantes y promotores de la educación sobre residuos para los comerciantes. No obstante, señaló que este es “un problema interminable”. Una de las operarias de barrido de Emvarias afirmó que no ha habido cambios en su quehacer cotidiano, en la frecuencia de barrido: “Yo no he notado ningún cambio, los horarios, las rutas y la responsabilidad es la misma”.

     

    En esta zona concurrida de la comuna 11, la presencia de la seguridad pública es notoria. Jorge Gallo, patrullero adscrito al CAI  de La Macarena afirmó: “Uno trata de hacer el control con los comerciantes, pero ellos deben respetar los horarios para sacar la basura y no cuando se les dé la gana, para ello hay un horario establecido de recolección de basura”.

     

    Todos apuntan a algunos comercios

    Residentes, habitantes de calle, autoridades y voces desde el comercio sostienen que el problema radica en la mala gestión de algunos establecimientos comerciales, tanto en la 70 norte como en la 70 sur. Según el artículo 111 del Código de Seguridad y Convivencia, la Policía puede imponer sanciones a quienes hagan una mala gestión de sus residuos. Además de recibir este apoyo, Emvarias adelanta labores de sensibilización y reeducación. Las herramientas existen pero hay consenso en que es necesario redoblar esfuerzos. “Con quienes cometan comportamientos contrarios a la convivencia ciudadana se le toman medidas correctivas, comparendos monetarios o reeducativos emitidos por parte del inspector de policía”,  señaló el patrullero Gallo.

     

    Según el jefe de operaciones John Bedoya, Emvarias recolecta en promedio 1.900 toneladas de residuos al día en el distrito de Medellín. Sin embargo,  no solo han registrado un aumento significativo en los residuos, sino también en la indisciplina de algunos ciudadanos en el manejo de la basura, especialmente en la disposición para la recogida fuera de los horarios. “Es un tema de corresponsabilidad”, señaló el servidor.

     

    ¿Cuándo se hace el barrido de su sector? Averigüe las frecuencias en el aplicativo de Emvarias disponible AQUÍ.

     

    Las voces de los empresarios del sector son diversas; algunos matizan la postura de sus colegas comerciantes: “Yo la verdad no lo veo así tan alarmante, no. Es normal”, afirmó Juan David Roldán, administrador del hotel Villarreal, ubicado sobre la carrera 70 , quien señaló que suele ver a los operarios de Emvarias “por lo menos cada dos días”, a la vez que marca una diferencia clara en el  manejo que se le brinda a los residuos dentro del establecimiento y el posterior tratamiento que puedan recibir una vez están fuera del hotel.

     

    La situación de la famosa carrera 70 evidencia un conflicto que existe en otras zonas de Medellín y sus municipios cercanos. En general, la falta de cultura de separación y reciclaje, también de compromiso con los horarios y frecuencia de los recorridos de recolección son algunos de los desafíos que hay que superar para volver a los años de “la tacita de plata”.

     

     

    Conozca cuándo pasa el camión recolector por su casa, en el mapa interactivo de Emvarias, disponible AQUÍ.

     

     

    “La verdad la situación es crítica; los comerciantes sacan la basura a lo hora que quieren, los indigentes hacen de las suyas y no se aprecia el trabajo que nosotros hacemos”. Operaria de barrido de Emvarias

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • La política y lo político: más allá de las elecciones

     

     

    Géiner Alexis Rojas Vahos , Jose Andrés Ramírez Cañón / periodico.contexto@upb.edu.co

     

    La política… una palabra que da vueltas por todas partes los días de elecciones, cuando las ciudades están inundadas de publicidad, las calles y las personas se visten de los colores y pareciera que toda la discusión orbita alrededor de ese tema, hasta el hastío, porque tanto ruido hace que la “fiesta de la democracia” no entusiasme.   

     

    No obstante, la política no deja de ser competencia de todos los ciudadanos. Desde Contexto se hizo una revisión con algunos conocedores del tema para saber cuáles son los diferentes significados de esta, abordar la acción política desde otro ángulo distinto al electoral y ver otras formas de lo político presentes en la ciudad. 

     

     

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    Para Miguel Bernal, estudiante de Ciencia Política de la UdeA (Universidad de Antioquia), “la política es la ciencia del poder, estudia las relaciones de poder que hay en la sociedad y cómo se materializan en las instituciones; pero también a nivel interpersonal, cómo pueden aparecer esas relaciones de poder (…), dentro de una de sus definiciones, terminan siendo estamentos o instituciones que aparecen para regular, de cierta manera, los comportamientos y las relaciones entre las personas”.  

     

    Por su parte, María Fernanda Mora, también estudiante de Ciencias Políticas de la UdeA, concluye que la política es “la actividad que ejercería una persona que se dedica a trabajar sobre lo público”.   

     

    Teniendo eso en mente, quizás lo que más desencanta de la política no es la política en sí misma, sino la politiquería que es “la desviación negativa de la política, es decir, cuando ese ejercicio puro y noble, de velar por los demás se termina perturbando y se guía hacia el engaño, el clientelismo y la corrupción”, dice Mora. Para Bernal es “ese juego sucio en el que se sirve de la demagogia, de mentiras, de pasiones y populismos para obtener adeptos en cuanto a las elecciones, la realización de contratos y de leyes, que se ven atravesadas por unas negociaciones en las que se busca un beneficio propio”.  

     

    Entonces parece que lo que se entiende por política en realidad es politiquería. Las personas piensan generalmente que es el acto de votar y –aunque sí lo es– no lo es todo. “Cuando las personas sienten un rechazo hacia la política, lo que están sintiendo es, sobre todo, un rechazo hacia el ejercicio electoral”, dijo Bernal.  

     

    En un escenario como este es entendible la apatía y el agotamiento, pero con las respuestas de las personas entrevistadas se entiende que, este término difícil de aprehender, no se agota en las urnas y hay muchas otras formas de ejercerla. Para Hugo Buitrago, docente de la facultad de Comunicación Social – Periodismo de la UPB, “la política tiene que ver con mucho más (…) digamos que el accionar en sociedad tendría que ser per se un accionar político”. Lo que indica que todos, se quiera o no, estamos insertos en este panorama.  

     

    Otras formas de la político, otras expresiones de lo político

     

    Para Mora “lo político puede ser construido por un actor social, desde un movimiento, por un actor particular, a partir de una demanda, o incluso por las mismas personas que ejercen la política”, señala la estudiante.   

     

    “La convivencia implica vivir con el otro, esa sensación de empatía, de otredad, de alteridad(…), son ejercicios políticos que no se dan a partir necesariamente de la proselyte, sino que se dan a partir de la construcción social, de la autogestión, del camino conjunto, de ese reconocimiento, de esos espacios de diálogo que están por fuera de la elección y por fuera de ese entramado político”, afirma el profesor Buitrago.   

     

    Con todas estas ideas de lo político, se retrataron algunas de esas acciones sociales, populares, comunitarias; que se dan en la ciudad de Medellín y que tienen una fuerte apuesta política sin estar inmersos en el panorama electoral: El Derecho a No Obedecer, La Red Feminista Abolicionista de Medellín y la Huerta Guacamaya.

     

    Les invitamos a enterarse del quehacer de cada una de estas organizaciones a través de Contexto. Esperamos que esta sea una puerta de entrada para reunir más apuestas políticas desde lo comunitario, que sea un espacio para darles visibilidad y, porque no, que las personas se sientan interesadas en ser partícipes de las iniciativas.     

     

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  • El lazo solidario que une a las víctimas en la Rama Judicial

     

    Por: Juan José Yath Granados / juan.granadosg@upb.edu.co

     

    La violencia contra la Rama Judicial deja huellas que ya llevan décadas en la memoria de sus trabajadores y familiares. Por eso hay quienes buscan proteger sus derechos y ayudar a mantener la memoria de las victimas y de la violencia que sufre este sector de la población en Antioquia. Parte de esa labor ha sido documentar y exponer las agresiones sufridas.

     

    “Agradecimiento por la motivación, unión y orientación que nos brindaron para plasmar este sueño. su apoyo y confianza fueron claves para concretar y desarrollar este proyecto, dice el mensaje de gratitud escrito en dichos reconocimientos”. Eso dicen las placas entregadas durante el acto “Antioquia: lugar de memoria y resistencia. En busca de la verdad para transformar el dolor en amor”, organizado por el Fondo de Solidaridad con los Jueces Colombianos – Fasol para presentar un reporte que compila las historias de 210 víctimas de violencia contra la Rama Judicial, registradas en un periodo de cuarenta años.

     

    El informe presentado por la corporación FASOL regional Antioquia, busca hacer memoria en torno a los servidores de la Rama Judicial y la Fiscalía General de la Nación que fueron víctimas del conflicto armado, situación que también afecta a sus familias, de un modo irreversible en muchos casos. Bajo esas circunstancias, afrontan los retos de mantener la memoria de su ser querido, a la vez que tratan de seguir con sus vidas.

     

    La violencia en el país a causa de un conflicto que lleva décadas vivo, ataca a distintos sectores de la sociedad. Esta situación no ha excluido a servidores públicos en temas judiciales como jueces y, desde la actual Constitución de 1991, fiscales y miembros del Cuerpo Técnico de Investigación. 

     

    En el caso de Antioquia, varios miembros de FASOL se dieron a la tarea de consultar en bases de datos las denuncias sobre daños contra servidores judiciales. El estudio se centró en buscar los casos ocurridos entre 1979 y 2019, año en que empezó la investigación. Es así como se encontró que en el departamento se registraron 210 personas como víctimas del conflicto armado. En términos de subregiones, 173 fueron del Valle de Aburrá, 8 del Oriente, 6 del Nordeste y Urabá, 4 de Occidente, y 3 del Bajo Cauca, Norte y Suroeste.

     

    Hay 4 casos en los que se desconoce la locación. Los métodos de violencia varían desde el asesinato, el atentado, la amenaza o el secuestro. De igual manera, fueron amplios los victimarios que incluyen al paramilitarismo, la guerrilla, la delincuencia común, el narcotráfico y los agentes estatales. Temas como el balance de casos, así como el cargo que ocupaban los afectados, cambia de acuerdo al período (1979-1991, 1992-2005, 2006-2019).

     

    El nombre completo del informe es también una declaración de su sentido: Antioquia lugar de memoria y resistencia: En busca de la verdad para transformar el dolor en amor. En el documento no solo se halla el esfuerzo que hicieron aquellos que forman parte de FASOL, también se destaca el papel de los familiares de las víctimas, quienes no solo aportaron sus testimonios, sino que se encargaron de la búsqueda por las bases de datos. el documento tiene además un apartado dedicado a narrar las experiencias que sufrieron algunas de las familias que perdieron a un ser querido de la Rama Judicial por el conflicto armado.

     

    La mayoría de los que testificaron fueron madres, esposas o hijas por el arrebato de su esposo, padre o hermano. Varias de las personas participantes no solo son parte de la columna de los proyectos que organiza Fasol, también ayudaron a organizar el encuentro de presentación del informe que fue una intervención pública para contar lo ocurrido, originada en un ejercicio de diálogos en los que se compartieron las diferentes historias.

     

    Comunicar las vivencias busca mostrar cómo esos actos de violencia tuvieron un fin por parte de los responsables. De ese modo se abre un duro camino para elaborar el duelo y hacer justicia: “Cuando lesionan la justicia están violentando la sociedad [….] si [le ocurre] a una institución, que se supone que es fuerte y garante de derechos, ¿la gente que va a pensar [si se lesiona]:  “Si a ellos lo lesiona imagínese a uno”, como me decía mi esposo”. Explica Fabiola Álvarez Meza, cuyo esposo también fue victima de la violencia contra la Rama Judicial.

     

    En un sitio web se compilaron y publicaron entrevistas a los funcionarios y víctimas sobre casos referidos en el texto. En el evento también hubo la lectura de poemas, una presentación musical de violín y la de una escultura hecha por Mauricio Cortés. Estas formas de expresión tenían como eje común el tema de la memoria, la preservación de esta como una forma de resiliencia ante dificultades como las que vivieron las victimas que hicieron este proyecto posible.

     

     

     

    Con una escultura hecha por Mauricio Cortés, las víctimas organizadas en Fasol han querido reivindicar, por medio del arte, a quienes perdieron la vida por hacer su trabajo. Foto: Juan José Yath.

     

    El encuentro fue el 20 de noviembre de 2023, en el Palacio de Justicia, pero también en el Museo Casa de la Memoria, que colaboró en la construcción del informe y el sitio web, se organizó un recorrido de la exposición “Medellín memorias de violencia y resistencia”, que da cuenta de las agresiones contra los servidores del poder judicial, entre ellas las víctimas nombradas en el informe de Fasol.

     

     

    Recorrido por la exposición “Medellín, memorias de violencia y resistencia”. Foto: Fasol.

     

    El Fondo de Solidaridad con los Jueces Colombianos es una organización sin ánimo de lucro que nació por el ambiente de inseguridad y peligro que vivían los trabadores del poder judicial en Colombia. En un principio, la idea era enviar ayudas económicas a las víctimas y sus familias, pero luego extendió sus alcances con el acompañamiento social, psicológico y jurídico. Ocurrió con Luz Aleida Patiño y su hija Ana María, quienes recibieron apoyos para seguir adelante luego de la pérdida del esposo de la primera, un auxilio que nunca recibieron del Gobierno. Patiño en la actualidad coordina la regional en Antioquia de Fasol.

     

    Nelly del Pilar Jaramillo dice que es gracias a Dios que pudo salir ilesa de la amenaza de los carros bomba y otros explosivos durante los años 80 y principios de los 90, cuando era trabajadora de la Fiscalía. Más recientemente, en 2021, una de sus sobrinas sufrió de amenazas y extorsiones por tener relación con Jaramillo, a pesar de que su familiar no era ya servidora de la Fiscalía. Jaramillo contactó de inmediato a Fasol y recibió asistencia y protección para la afectada. Añade Jaramillo que el trabajo del Fondo es soportado por ASONAL judicial (Asociación Nacional de funcionarios y Empleados de la Rama Judicial).

     

    “El apoyo de Fasol es incondicional. Si usted es empleado de Rama, de Fiscalía, de Medicina Legal y tiene una situación en este momento que requiera denuncia porque lo están amenazando, por su trabajo, por lo que sea, se comunica con Fasol, sea aportante o no sea aportante, e inmediatamente lo atienden. Y el aporte a Fasol son cinco mil pesos mensuales, si usted quiere dar más, de más”, explica Jaramillo.

     

    Carlos Andrés Ojeda, director ejecutivo de la Corporación, dijo a Contexto que espera que la entidad gane mayor influencia en otros departamentos del país como Cauca y Norte de Santander, especialmente en la zona del Catatumbo, donde persiste un gran peligro sobre los trabajadores judiciales. El Chocó es otro territorio clave, por el subregistro de casos de violencia. Sin embargo, Ojeda cree que se trata de un reto que no solo debe incluir a Fasol.

    “La misma rama Judicial, Fasol, los sindicatos y las entidades encargadas del Estado deben ponerles un ojo muy particular a estos departamentos sumado, por supuesto, a la situación del Chocó y de Antioquia”, señaló Ojeda.

     

    Antioquia tiene también camino por avanzar. Patiño comentó que en la región siguen desafíos como “seguir retroalimentando esa memoria, seguir visibilizando, acompañando a las personas que no están en la historia y ayudarles”. Es por eso que Fasol continúa en la tarea de promover seguridad entre quienes ejercen sus labores en la Rama Judicial y ayudar a quienes sufrieron por hacer su trabajo; caminos para mantener una memoria que ningún conflicto haga olvidar.

     

     

     

     

  • Los paisajes de la Explotación Sexual Comercial de la niñez

    Por Mariana Pérez Mesa / periodico.contexto@upb.edu.co

    La explotación sexual de niños niñas y adolescentes se nos hizo paisaje, en medio de otros paisajes: el de las medidas aisladas y policivas, el de la evasión de la realidad del trabajo sexual y de las responsabilidades sociales frente a la situación. Este es un recorrido por esos paisajes que los hechos recientes ponen en discusión.

     

     

     

    La prostitución es un oficio legal en medio del cual, sin embargo, se camuflan delitos como el de la explotación sexual, en especial la que afecta a niñas, niños y adolescentes. Foto: Mariana Pérez Mesa.

     

     

    Desde hace varios años, la comuna El Poblado, de la cual hace parte el histórico barrio homónimo de clase alta, está en el foco de la atención pública por la dinámica que le ha dado la oferta de servicios sexuales que hoy ponen este territorio en el lugar más visible de la agenda informativa en el país. De acuerdo con la sentencia T-629 de 2010, en Colombia, la prostitución es legal siempre que sea ejercida por mayores de 18 años. Sin embargo, los debates de los últimos años y el revuelo generado a partir del caso del estadounidense Tomothy Alan Livingston, han puesto en evidencia que entre esas dinámicas asociadas a los servicios sexuales se presenta el delito de la explotación sexual y comercial de niñas, niños y adolescentes (ESCNNA).

     

    Según la Mesa Intersectorial en contra de la ESCNNA en Medellín, espacio independiente en donde se reúnen diferentes organizaciones (públicas y privadas, universidades, entidades oficiales y hasta la Policía de turismo), este fenómeno social se define como:

    “la utilización sexual de las niñas, los niños y adolescentes para la obtención de ganancias sexuales, económicas, sociales o políticas, fruto del aprovechamiento de una posición de vulnerabilidad, desequilibrio de poder o confianza de la niña, niño o adolescente respecto del adulto, abusador o explotador. Es un delito que lleva a la cosificación y mercantilización de las niñas, niños y adolescentes, vulnerándoles sus derechos y afectando su dignidad e integridad”.

     

    La investigación y el trabajo que por años han adelantado las personas y organizaciones que hacen parte de la Mesa Intersectorial contra la ESCNNA revelan que esta actividad ilegal además tiene vínculos con el microtráfico, la instrumentalización de niñas, niños y adolescentes para delinquir, el abuso sexual y la trata de personas.

     

    En sus declaraciones a partir del caso del estadounidense Livingston, el Alcalde de Medellín Federico Gutiérrez, señaló que este fenómeno es es un gran reto no solo para la administración, las organizaciones encargadas de atender a las víctimas, sino también para la sociedad. Esta es una postura que reafirman las organizaciones como las que trabajan desde la Mesa Intersectorial, que destacan este como un hecho que arrebata la dignidad a las niñas, niños y adolescentes de la ciudad, con los consecuentes daños físicos, psicológicos y emocionales que dejan secuelas que pueden durar por muchos años. Al tiempo, las tendencias del aumento desenfrenado del turismo y la vida en los entornos digitales se constituyen en agravantes de la situación que ocupa a Medellín y otras ciudades del país.

     

     

     

    Las cifras de ESCNNA en Medellín, desde hace diez años, van en aumento. Gráfico1. Fuente: Informe Mesa Intersectorial en contra de la ESCNNA análisis de la Explotación Sexual y Comercial de las Niñas, Niños y Adolescentes en Medellín y recomendaciones de Portal datos abiertos Fiscalía General de la Nación, base de datos conteo de víctimas.

     

     

    En 2023 las cifras de víctimas de ESCNNA disminuyen, lo que hace creer que las acciones adelantadas en la ciudad tuvieron un impacto positivo, pero, según el fiscal Carlos Augusto Rendón, las rutas de atención fueron casi nulas, se atendieron muy pocas víctimas y, a su vez, hay inconsistencia en las cifras de cada entidad de atención (Fiscalía, ICBF, Unidad de Niñez, Policía, entre otras), afirmó el funcionario que cada una tiene reportes diferentes en el número de atención a víctimas, lo cual además deja dudas sobre la restitución de derechos a cada víctima.

     

     

     

    Gráfico 2. Fuente: Informe Mesa Intersectorial en contra de la ESCNNA análisis de la Explotación Sexual y Comercial de las Niñas, Niños y Adolescentes en Medellín y recomendaciones “Casos de víctimas de ESCNNA reportadas por las bases de datos consultadas, período 2020-2022″.

     

    Medidas contra un fenómeno mutante

    La lucha frontal contra la ESCNNA fue uno de los primeros anuncios del nuevo gobierno de Medellín, cuyas acciones comenzaron con el Decreto 0082 de 2024 que limita la circulación de menores de 18 años, todos los días, entre las 7:00 de la noche y las 5:00 de la mañana en sectores como Plaza Botero, la comuna 10 Centro, los bulevares de la 33 y la 70, así como el Parque Lleras, que fue objeto de una nueva medida de reducción de horarios para establecimientos nocturnos y prohibición de la oferta de servicios sexuales por un mes.

     

    No obstante, hasta ahora las medidas suscitan numerosas preguntas como por qué restringir los derechos de las víctimas y no del os victimarios o qué ocurre con las otras zonas de Medellín en donde se conocen denuncias de la misma situación y no solo en la noche, pues las plataformas digitales hacen incluso que las personas sean explotadas sin necesidad de exponerse en las calles.

     

    Para Jazmín Santa, miembro del secretariado técnico de la Mesa en contra de la ESCNNA en Medellín y docente investigadora de la Universidad Pontificia Bolivariana, cualquier acción que se haga vale la pena. Señala que, sin embargo, los operativos que se hacen terminan desplazando a las víctimas del sector, pero en el lugar queda el explotador o proxeneta, “no tiene sentido una criminalización de quien ha sido explotado”, señala. Explica que la medida de toque de queda ha hecho que “este fenómeno se movilice a fincas y establecimientos alquilados por medio de AIRBNB en los municipios cercanos como Copacabana, Guatapé y El Peñol”.

     

    Explica la docente que cada administración crea un Plan intersectorial en contra de la ESCNNA en Medellín, con el que se articula el trabajo de Fiscalía, ICBF, Unidad de Niñez, Secretaría de Educación, Personería de Medellín , 123 Social, Área Metropolitana, entre otras entidades. Señala que, sin embargo, este cada vez tiene menos presupuesto y personas conocedoras y apropiadas del asunto. Por ejemplo, a marzo de 2024, cuando ya se habían anunciado las primeras medidas oficiales en la materia, todavía no tenía una cabeza, solo varias personas adelantando acciones en territorio adelantando acciones, sin un líder que sepa y les dirija.

     

    La más reciente notificación

    El pasado 27 de marzo, en las horas de la noche, en un operativo de la Policía Nacional desplegado a partir de una denuncia ciudadana, se encontró a un extranjero con dos menores de edad, en el hotel Gotham, ubicado en El Poblado. El señalado responsable de abuso sexual pudo evadir a las autoridades y salir del país dos días después. Por este y otros detalles, el caso desató un mediático debate con respecto al ESCNNA en Medellín, los turistas y la acción o inacción oficial frente al tema. En medio de esas circunstancias, desde el 1 de abril, el alcalde Federico Gutiérrez anunció el plan piloto en el que por un mes se prohíbe la oferta de servicios sexuales en la comuna El Poblado y se restringen los horarios de establecimientos comerciales desde las 10 hasta la 1 de la mañana en los sectores del parque Lleras, Provenza y la calle 10.

     

    El encierro y el “paisaje”

    Haciendo un recorrido por el barrio El Poblado, en la noche, más específicamente por el parque Lleras, la calle 10 y Provenza, se aprecian los matices que distinguen cada sector, sus contextos y visitantes. En el parque Lleras la prostitución y la ESCNNA se presentan a ojos de todas las personas y a cualquier hora del día. Mujeres evidentemente menores de edad, en diferentes esquinas o locales, solas o acompañadas entre ellas, hablan y cruzan celulares con hombres evidentemente mayores y foráneos.

     

    En Provenza, las dinámicas son diferentes: la seguridad privada y un consumo mínimo por mesa de unos $200.000 establecen un filtro invisible para los visitantes y sofistican la oferta y demanda de servicios sexuales. En contraste, por toda la calle 10 se logra ver a menores de edad conversando con extranjeros, familias indígenas en estado de mendicidad con niños y hasta bebés que juegan con los residuos que salen de los establecimientos.

     

    Sin embargo, desde hace meses estas zonas están cercadas y en cada ingreso hay, en promedio, dos policías para controlar la entrada y la salida de visitantes. Para entrar al parque Lleras, por la calle 25, al ingreso, y a lo largo del trabajo de observación, únicamente se le hizo la solicitud de documentos a las personas extranjeras, tanto hombres como mujeres. Al ingresar se aprecia una población que puede describirse como un lo que sería un 70-30 entre extranjeros y mujeres, muchas evidentemente menores y que portan cédulas falsas, si no fuera por quienes trabajan en los establecimientos y una que otra pareja local.

     

    -¿Por qué hay tantos policías y en las entradas sobre todo?

    – Por seguridad- dice una uniformada.

    – ¿No es por el cuidado de los niños, por la explotación sexual?

    – Si, también por eso. Pero estamos esperando que el Alcalde quite las vallas, ya solo va a tener más seguridad el sector, pero no control de ingreso en las entradas- explica la mujer con uniforme.

    – ¿Que pueden hacer con las familias y más que todo los niños indígenas?

    – Nada. Ellos están con sus mamás, tienen una casa. No podemos llamar a Policía de infancia y adolescencia porque están con sus familias. Mientras no estén en las zonas que están cercadas no se puede hacer nada.

    -¿Y quiénes tienen permitido ingresar?

    -Se deja ingresar ciudadanos colombianos con cédula o tarjeta de identidad a partir de los 16 años. De ahí en adelante, no se deja ingresar.

    – ¿Qué pasa con las niñas y jóvenes que usan documentación falsa?

    – Se llama al comando y no se deja ingresar, para que verifiquen la identificación, ellos no tienen un lector- responde la policía- y agrega- A los extranjeros se les pide el pasaporte y a las personas venezolanas ls identificación y permiso migratorio.

    -¿Y las niñas menores que hay dentro, en este parque? La verdad, vi varias

    -Son malas trabajadoras sexuales que tienen identificaciones falsas, pero uno no puede hacer nada porque vienen con identificación- corta la uniformada.

     

    La conversación ilustra las dudas sobre el verdadero control detrás de medidas como el cerramiento y otras similares. La Mesa Intersectorial en contra de la ESCNNA en Medellín presentó el más reciente informe de análisis de la Explotación Sexual y Comercial de las Niñas, Niños y Adolescentes en Medellín y recomendaciones, durante su primera reunión del año, el jueves 22 de enero en el Paraninfo de la Universidad de Antioquia, con una asistencia de más de 40 instituciones, entre ellas Secretaría de Turismo, Defensoría del pueblo, Secretaría de Inclusión Social, estudiantes de la UPB y la Universidad de Antioquia, el Sindicato de trabajo sexual, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, Espacios de Mujer, concejales, periodistas, entre otros actores. La mayoría de los asistentes llegaban por primera vez al espacio y expresaban su compromiso con la erradicación de la ESCNNA.

     

    Con el fin de convertir las recomendaciones del citado informe en propuesta para el nuevo Plan de Desarrollo de la ciudad, el 5 de marzo se adelantó una sesión plenaria en el Concejo de Medellín. El paisaje del recinto parecía una ilsutración de lo que pasa en la ciudad con este fenómeno: aunque el 90 % de los concejales registraron su asistencia, miembros del secretariado técnico de la Mesa y tres niñas representantes de la Corporación Convivamos intervinieron sobre la importancia de erradicar la ESCNNA, muchos de los cabildantes y hasta el presidente de la corporación dedicaron más atención a sus celulares, computadores, periódicos o al agua y los tintos.

     

     

    El paisaje de la sesión del 5 de marzo en el Concejo de Medellín. Foto: Mariana Pérez Mesa.

     

    En medio del escándalo, duele Medellín. Sin duda, la tarea no es solo de las autoridades, pero ciertamente los avances empiezan si se reconoce la complejidad del fenómeno, mediante compromisos más claros de quienes tienen no solo la autoridad, sino la esperanza de una generación que crece en medio del paisaje de la explotación abusiva de sus cuerpos.

     

    Líneas para reportar casos de Explotación Sexual y Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes:

    ·         122 (Fiscalía)

    ·         141 (ICBF)

    ·         123 (Polícia)