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  • Claroscuros de la justicia por mano propia en México

     

    La corrupción policial está asociada al auge del fenómeno de la justicia por mano propia. Foto: Captura Youtube

     

    Antes de que a la lista de dolores de los mexicanos se sumaran los efectos de los recientes desastres naturales, la violencia cotidiana, asociada principalmente a robos, era un rasgo dominante no solo de la agenda informativa, sino de las discusiones del día a día frente a sistemas de policía y de administración de justicia sobre los cuales no hay confianza.

     

    Algunos de los matices de la situación hacen más grave el fenómeno, especialmente uno: el de la justicia por mano propia, un síntoma tan complejo, que deja al descubierto no solo las desconfianzas de los mexicanos, también señala la cantidad de problemas que se están aplazando y que se relacionan con una salida estructural a la crisis de violencia en ese país, tan asociada a la que viviera Colombia en los años ochenta y que fue determinante para el presente del país suramericano.

     

    ¿Qué causas explican el auge de la justicia por mano propia? ¿Qué implicaciones tiene el fenómeno? El caso mexicano, recogido en este reportaje multimedia, sirve como un espejo que resulta más claro que la propia sombra de nuestros problemas.

     

    Laura Angélica Ospina es estudiante de la Facultad de comunicación Social – Periodismo, e integrante de Contexto. Junto a Ana Gamboa, Iván Alejandro López, Pamela Benítez y Carlos Mario Landetta, realizó este trabajo como parte de sus estudios de periodismo especializado en México.

     

     

     

     

     

     

  • LA VISITA INFORMAL

    Con el anuncio de la visita del papa Francisco a Colombia se escucharon voces de beneplácito y no pocas, que cuestionaban la inversión que requiere recibir de una personalidad semejante en el país, en cada una de las ciudades que hacen parte del itinerario. Vinieron entonces aclaraciones: unas explicaron cómo el Gobierno Nacional, los gobiernos locales y la Iglesia Católica compartirían los costos, otras se refirieron a la denominada derrama económica, los ingresos percibidos por la economía a partir del acontecimiento. En junio pasado, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, estimó los mismos en 23 millones de dólares para el Valle de Aburra.

     

    Pero la llegada del sucesor 266 del apóstol Pedro tiene efectos en la economía que son más cercanos al ciudadano de a pie que esas cifras astronómicas. Un recorrido por el centro de la ciudad en vísperas de la llegada de Francisco permitió escuchar a algunos narrar una escena imaginada con el papamóvil recorriendo la mismísima avenida Oriental, en medio de una muchedumbre ansiosa por ver al personaje,  con los cuellos estirados, “voleándole” mano, mientras una voz en buen acento paisa grita: “¡Lleve la gorra del papa, la camisa, la sombrilla!… ”.

     

    “¡Qué platal!”, exclamaban algunos de esos negociantes informales que esperaban entusiasmados el incremento de sus ingresos, vendiendo cantidad de objetos alusivos al Papa Francisco: camisetas, gorras,  tulas, termos, vasos, denarios, llaveros, camándulas, botones, estampillas, cuadros, sombrillas, libros, ruanas, entre otros. 

     

    Productos exhibidos en un local del centro comercial Villanueva. Los precios van desde los $2.000 hasta los

    $ 40 000mil. Foto: Santiago Uribe .

     

    Versiones posteriores de la información oficial, en torno a la derrama económica de la visita el 9 de septiembre a Medellín, acotaron las cifras a 22,4 millones de dólares, con 176 000 visitantes, con beneficios especialmente sectores como hotelería, transporte, restaurantes, y el comercio sin duda. 

     

    Camilo Bernal, director financiero de la Conferencia Episcopal Colombiana, ha dicho que “Nosotros no tenemos marca registrada de la visita. Preferimos dejarla así para que las personas con necesidades y que se dedican al comercio pudieran beneficiarse esos días vendiendo todo tipo de objetos alusivos a la llegada del Papa”. 

     

    También desde el área de comunicaciones de la Arquidiócesis de Medellín señalaron no estar en contra de que la gente elabore productos comerciales con el fin de recibir ingresos económicos en beneficio propio. La Arquidiócesis, por su parte, con el fin de solventar algunos gastos de la visita del jerarca, sacó a la venta 5 000 mil kits, cada uno por el valor de 40 000 pesos, compuesto por camiseta, gorra, termo, tula, denario, y un botón. 

     

    La cruz de colores es el lema escogido para la visita del pontífice a Medellín. Foto: Santiago Uribe .

     

    El kit es diseñado especialmente para la ciudad, con un slogan propio,  diferente al que se ha estado comercializando en almacenes Éxito, distribuido a nivel nacional y producido en compañía de la Conferencia Episcopal Colombiana, el cual tiene como slogan la frase “Demos el primer paso”.  

     

    Camiseta, gorra y mochila por 21 900 pesos, distribuidos por un almacén de cadena. Su precio inicial ha descendido hasta los 10 000 pesos, “para que más feligreses puedan acceder a este”. Se produjeron 473 000 unidades. Imagen: almacenes Éxito.

     

    Es difícil estimar cifras de la derrama económica informal, así como averiguar si las oficiales serán pronósticos precisos, pero caminar algunas calles y sectores del comercio religioso en los días de la visita para confirmar la “Papamanía” en la ciudad. 

    Vendedor informal exhibiendo una ruana alusiva al Papa en el Parque Berrío.  Foto: Santiago Uribe.

     

    “El costo de la ruana es de $25.000 pesos. En 20 se la dejo. 15mil si me compra varias”, dice Antonio Macías mientras cuenta que en el día ha vendido 3. Son las 2:00 de la tarde y explica que las personas de avanzada de edad, y algunos turistas que van caminando por allí son sus clientes potenciales.  

     

    A diferencia del Islam y algunas otras religiones que prohíben rotundamente hacer representaciones visuales de sus deidades, en el cristianismo abunda la iconografía globalmente y hay numerosas representaciones tangibles de sus ritos. 

     

    Señalan algunos académicos que estás imágenes religiosas han adquirido un efecto fetiche, como lo explica Natalia Patricia Melo Maturana en su investigación sobre la iconografía religiosa como elemento de moda y diseño: “La iconografía religiosa se destaca por su utilidad, y se diferencia así de las demás, ya que no solo busca representar algo, sino que contiene significados para los fieles que la contemplen. Tiene el poder de representar lo divino y así de alguna forma atraerlo hacia la tierra…”.

     

    Por eso es común que las imágenes religiosas se hagan parte de la vida cotidiana y de fenómenos comerciales como el que ha generado la visita del papa Francisco a Colombia, adquiriendo objetos que cada feligrés dota de un sentido propio y los convierten en un baluarte milagroso, a veces mágico, y también un fetiche.

     

    Estatuilla del sumo pontífice exhibida afueras de la iglesia San José, en la avenida Oriental; hechas en yeso, plomo , caucho o marmolina , su valor oscila entre 20 000 y 35 000 pesos dependiendo el tamaño, explica Isabel Arbeláez. Foto: Santiago Uribe.

     

    Leidy Barrientos, otras de las comerciantes con un puesto establecido a las afueras de la iglesia San José, en la avenida Oriental, sector reconocido por la venta de artículos religiosos, lleva 8 años en su “chuzito”, un toldo donde exhibe medallas, botones, credenciales, cadenas…

     

     

    Los artículos que ofrece en su puesto Leidy Barrientos; otros de los productos con representaciones de Francisco, ofrecidos a las afueras de la iglesia San José en la avenida Oriental; los precios oscilan entre 1 000 y 30 000 pesos. Foto: Santiago Uribe.

     

    Dice que “hay llaveros traídos de la China hechos de ámbar, que es una piedra semipreciosa compuesta de resina vegetal. Cuesta 5.000 pesos para el cliente y nosotros la compramos 1.200 pesos… También vendemos la moneda del Papa hecha en acero inoxidable.”

     

    Cuadros hechos de madera y pasta china; cuestan entre 10 000 y 30 000 pesos. Foto: Alejandra Ossa.

     

    En esa masificación agitada de productos religiosos, el kitsch hace su presencia con su saturación de elementos estéticos mediante repetición, exageración y hasta drama en los diseños y formas. 

    Las estatuillas del jerarca por estos días se compiten un puesto entre Jesús, la Virgen María, y demás santos. Foto: Alejandra Ossa.

     

     

    La sonrisa del papa es común en casi todos los artículos alusivos a su visita. Afiches a la venta en el local “El Vaticano”, en inmediaciones de la Basílica Metropolitana. Foto: Santiago Uribe.

     

    “El cruce entre lo celestial y el kitsch es aún una total paradoja. Hoy en día, la imaginería religiosa es considerada kitsch por su desacralización, mientras en el arte, el kitsch es considerado perverso, una especie de reciclador”, explica en su trabajo la investigadora de la Universidad de Palermo, Natalia Melo Maturana.   Pero sin necesidad de teoría, los comerciantes se están haciendo su agosto con las imágenes a veces convertidas en fetiches.

     

    Las tiendas más tradicionales de artículos religiosos se ubican detrás la Basílica Metropolitana. Foto: Santiago Uribe.

     

    En locales o en la calle, “el machete” se mueve. Vendedor ambulante ubicado en la acera, debajo del viaducto del metro, diagonal al centro comercial San Andresito. La camisa cuesta $10.000. Foto: Santiago Uribe.

     

    Sin embargo, también hay comerciantes que deliberadamente optaron por no invertir en productos relacionados a la visita del papa, aun dedicándose habitualmente a la venta de artículos religiosos. “Todo el mundo está vendiendo lo mismo, no vale la pena”, dice Amelia Patiño; sobre todo los que trabajan en el centro comercial Villanueva, donde abundan estos comercios. “No me arriesgo a invertir porque después se me queda todo eso ahí y qué”, explica Gerardo Londoño. Otro de los comerciantes expresa:  “Si al menos viniera a la basílica de acá del parque Bolívar,  llegaría más gente para abrir la venta, pero por acá no arrima”.

     

    “¿Qué tiene a la venta del Papa Francisco?”. A la pregunta, en el local Mater Ecclesial de Villanueva, respondió un anciano de cabello blanco con acento extranjero, mientras una mujer hacía gestos señalando que aquella había sido una mala pregunta: “No vendemos cosas de ese señor. (…) La Iglesia se está llenando de paganos, por eso lo eligieron”. Me exhortó a llevarme con devoción “La Medalla de la Salvación” por $5.000 pesos. 

     

    En cifras, los balances parecen cuadrar, considerando las versiones de prensa que señalan que las visitas recientes de Francisco a México y Ecuador costaron entre 1,7 y 1,3 millones de dólares. Habrá que esperar entonces si el acontecimiento deja huellas positivas más allá de lo económico, en lo que sería el primer paso al que llama el lema de la visita papal de Francisco a Colombia. 

     

     

     

  • A la espera del obispo de Roma

     

    El padre Diego Alberto Uribe, vocero oficial de la Arquidiócesis de Medellín, cuenta cómo vivió la visita del papa Juan Pablo II y qué implica la que se aproxima con el papa Francisco.

     

    La visita del papa Francisco a Medellín movilizó voluntades y esfuerzos articulados de la Iglesia, el Gobierno y la sociedad civil, especialmente del sector empresarial. Este es el diseño oficial con que se promocionó el segundo viaje de un pontífice a la capital antioqueña. Imagen: https://www.unencuentrodefe.com/

     

    El papa Francisco es el tercer papa que visita Colombia y el primero de esos en ser latinoamericano. Estará del 6 al 10 de septiembre y visitará Bogotá, Cartagena, Villavicencio y Medellín, en donde dará la Santa Misa e irá a ver a los niños del Hogar San José.

     

    Será el segundo viaje pontificio que presencia el sacerdote Diego Alberto Uribe. Cuando conversé con él, acababa de cerrar su ejemplar del libro Los viajes de Francisco para decir: “Me estoy preparando”. Hace parte de la Comisión de Teología y Pastoral del evento.

     

    ¿Qué ha generado la visita del papa?

    “La iglesia lo está esperando con la alegría de quien recibe a su pastor, es una visita que está llena de expectativa. Tenemos que estar atentos porque el papa Francisco es de imprevistos: en cualquier momento deja el papel que está leyendo y ahora sí, con mayor razón, porque aquí puede hablar en español”.

     

    ¿Dará el beso al pavimento una vez aterrice?

    “Eso lo usaban los papas antes, ya no”.

     

    ¿Por qué se dejó de usar?

    “El papa Juan Pablo II con los años ya no lo pudo volver a realizar, el gesto lo introdujo el papa Pablo VI cuando llegó de obispo a Milán y después lo siguió utilizando en sus viajes pontificios”.

     

    ¿Qué sucederá en el Hogar San José?

    “Los niños están muy ilusionados, porque el papa los escogió. La gente va a ver su salida en el papamóvil por las calles de un barrio y va a bajar por Mon y Velarde, ¡que es una loma miedosa…yo me lo imagino teniéndose del papamóvil en la bajada!”.

     

    ¿Le tocó la visita del papa Juan Pablo II?

    “Claro que sí, él fue quien me ordenó como sacerdote junto a 91 sacerdotes. No soy solo testigo, sino protagonista de la visita”.

     

    “Siendo estudiante de Arquitectura en la Universidad Nacional en Medellín, Dios me mostró el camino del seminario y me regaló el testimonio de quienes me formaron y acompañaron mi respuesta al Señor”, expresó el padre Diego Uribe a la agencia Gaudium Press. Su ordenación sacerdotal la hizo el hoy santo, Juan Pablo II. Foto: Comunicaciones y Relaciones Públicas UPB.

    ¿Qué cambia entre la iglesia que se encontró Juan Pablo II y la que encontrará ahora Francisco?

    “Juan Pablo II viene en primer lugar por hacer un apostolado de reconciliación en una Colombia que estaba en todo el furor del conflicto por el narcotráfico y la guerrilla. Acababa de pasar lo del Palacio de Justicia y la avalancha de Armero. Ahí hay una anécdota que recuerdo muy bien. Mientras que Francisco viene en medio de un proceso por la paz que ya comenzó, pero quiere recordarle a la gente que hay que emprender un camino de reconciliación”.

     

    ¿Cuál es esa anécdota?

    “Estando en Roma, nos citaron a una Santa Misa por las víctimas del Palacio de Justicia y apareció el embajador temblando con un telegrama. Se lo entregó a quien estaba presidiendo, al Cardenal López. En ese momento llegó la noticia del desastre de Armero y eso aceleró la decisión del papa de venir a Colombia”.

     

    ¿Qué le piden los colombianos al papa Francisco?

    “Muchos piensan que es la garantía de la paz del país. Pero la expectativa es su propuesta de trabajo. Por eso se organizó con ese lema: el papa viene a dar el primer paso. Para el Estado es un logro muy grande, que tiene un valor en el orden político.”

     

    Pero, ¿sus motivos son políticos?

    “No, porque la paz no es un problema político, no la podemos capitalizar”.

     

    ¿Qué puede decir el papa sobre la paz que no se haya dicho ya?

    “El papa no puede decir nada distinto a lo que está en el evangelio: proponerle a la gente el camino del perdón y del reencuentro”.

     

    En Villavicencio… ¿Cómo será ese encuentro con las víctimas?

    “Va a beatificar a dos de ellas: al padre Pedro María Ramírez que murió en la tragedia de Armero y a un obispo antioqueño que fue asesinado por el ELN, allí va a florecer el regionalismo paisa, porque Antioquia ya tiene a Santa Laura”.

     

    Sin ser política su visita, se reunirá con el presidente Santos… ¿cómo está planeado ese encuentro?

    “Es una visita de cortesía, ya no hay actos oficiales. No va a pasar de media hora. Antes eran unas jornadas largas, en las que se hacían condecoraciones muy aparatosas y el papa no es amigo de medallas ni de cosas así”.

     

    ¿Cuál será el mensaje de Francisco para Medellín específicamente?

    “Aquí le va a hablar a los sacerdotes y a las religiosas acerca de la vocación y a la gente en general, les recordará la llamada del bautismo: ser buenos cristianos”.

     

     

     

  • No hay Tierra sin agua. Un panorama

     

    Uno de los recursos naturales –sino el más- importante para el ser humano es el agua. Este líquido se involucra en muchas de nuestras actividades diarias y no podemos vivir más de una semana sin consumirlo. Nuestro cuerpo está compuesto mayormente por agua y el planeta también.

     

    Aunque Medellín tiene cifras bajas en pérdida de agua, persisten factores que demandan atención al problema.

    Foto: Juan Pablo Sepúlveda P.

     

     

    Lamentablemente, el agua se está acabando. Del total de agua en la tierra solo el 3% es apta para el consumo humano. De esa cantidad solo el 1% es de libre acceso, ya que el 2% restante está en forma de glaciares. Las reservas de ese 1% se están agotando, y es posible que en menos de 50 años tengamos muchos problemas para tener acceso a ella.

     

    Wikileaks reveló un informe en el que científicos de Nestlé –la compañía de alimentos más grande del mundo- aseguran que en 2025 un tercio de la población mundial va a tener dificultades para obtener agua potable, y para 2050 la disponibilidad del líquido será de menos del 40% en todo el mundo. Además, según un documento de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), se estima que para 2050 la demanda mundial de agua va a aumentar en un 55%. Revelaciones hechas en el Foro Económico Mundial más reciente, en 2030 esta demanda habrá aumentado en el 40% en relación a la de la actualidad. Va a haber más necesidad de agua, pero mucha menos cantidad de ella.

     

    El porqué de la falta de agua

    El informe de los científicos de Nestlé advierte que la escasez de agua en el planeta se deberá a factores climáticos, el aumento de su demanda, el crecimiento de la población y las actividades económicas como la minería (que usa el agua para la extracción de metales y la contamina) y la agricultura. El 70% del consumo total de agua de los seres humanos se emplea en los usos agrícolas, y alrededor del 43% de esta agua se pierde por técnicas de riego ineficientes.

     

    Parte de la falta de agua también se da por la dieta a base de carne, que se presenta mayormente en el hemisferio occidental del planeta, y que requiere una alta concentración de agua en cultivos de maíz y soja para alimentar a los bovinos. Una razón más de la próxima escasez de agua es que los contenedores subterráneos del líquido se están agotando, pues los ciclos climáticos afectados por la contaminación no producen recargas para los acuíferos del planeta.

     

    Otro aspecto que hace que el agua se esté perdiendo es el gasto irracional por parte de las personas. En un baño se pueden gastar de 100 a 200 litros, y alrededor del 75% de esta agua se desperdicia. Se usan 7 litros de agua para lavarse los dientes y 6,5 de estos se desperdician. Cada vez que vaciamos el inodoro se gastan hasta 20 litros, y estos son solo algunos ejemplos, dejando afuera otras actividades como el lavado de carros y el riego a jardines.

     

    La falta de agua potable ya es un problema de salud pública, pues causa la muerte de 2 millones de niños al año y un aproximado de 3 millones 500.000 personas debido a enfermedades relacionadas con la calidad del agua. Y con más falta de este líquido, estas cifras solo pueden aumentar.

     

    ¿Colombia y Medellín?

    En Colombia, según cifras de Planeación Nacional y el Ministerio de Desarrollo Económico, se desperdicia del 43 al 50% del agua potable, y aunque cada colombiano cuenta en la actualidad con 43.000 metros cúbicos de agua para su consumo por año, de continuar el despilfarro esta cifra podría caer a 2.000 metros cúbicos por año a partir de 2020.

     

    El Estudio Nacional de agua 2014 expresó que las pérdidas de agua en el país se dan principalmente por la contaminación de esta a partir de cargas de materiales biodegradables y no biodegradables, nutrientes y metales pesados. 205 toneladas de mercurio y 918 toneladas de otras sustancias son vertidas a los ríos colombianos cada año, producto de actividades económicas como la minería, que en muchos casos es ilegal.

     

    Medellín, por su parte, tiene cifras bajas en relación a pérdida de agua en comparación al resto de Colombia. A través de un comunicado, Planeación Nacional expresó que en la ciudad se registran pérdidas de solo el 18%. En Medellín el Índice de Pérdidas por Usuario Facturado (IPUF) fue de 7,3 metros cúbicos por mes en 2015, según otro informe presentado por Medellín Cómo Vamos, al mes, en el Valle de Aburrá se consumen 26 millones de metros cúbicos de agua

     

    Sin embargo, cosas como los lavaderos de carros (sobre todo los informales, que no tienen regulación en cuanto al gasto de agua) siguen aportando a la pérdida del líquido. Empresas Públicas de Medellín detectó que existen al menos 187 lugares de este tipo que despilfarran al mes más de 37 000 litros de agua potable, pues usan mangueras que dejan abiertas y no tienen los filtros necesarios para el ahorro de agua.

     

    El ser humano debe tomar conciencia acerca del agua que necesita y el agua que gasta, para que el despilfarro no conlleve a que las próximas generaciones se queden sin este preciado líquido, o para que no suceda lo que expresó Ismail Serageldin, ex vicepresidente del Banco Mundial, quien dijo en 1995 que “las guerras del próximo siglo se librarán por agua”.

     

     

     

     

     

     

     

  • GOBIERNO EN VIVO

     

    Los días en que la ciudad siguió por internet la persecución y la captura de los autores de un robo grabado en video, cosa muy diferente a una orden de captura, según la Ley.

     

     

    El video que se hizo “viral” el 14 de enero de 2017 en las redes sociales y en el que se ve a 3 hombres asaltando a los integrantes de un vehículo, ayudó a la captura de los sospechosos que, por vacíos en el proceso judicial, tuvieron que ser dejados en libertad horas después y luego recapturados.

     

    El video grabado en la tarde de aquel viernes muestra que en medio del lento flujo vehicular de la autopista Norte, un automóvil Renault Clio fue rodeado por tres motociclistas que, hurtaron las pertenencias de los ocupantes de este vehículo para luego darse a la fuga; todo esto en menos de 50 segundos. Igualmente rápido el video llegó a muchas personas, entre ellas al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien esa noche en compañía del comandante de la Policía Metropolitana, Óscar Gómez, desplegó un megaoperativo que contó con la participación de más de 200 policías de la Sijín y la Sipol, divididos en quince grupos, que ejecutaron veinte acciones simultáneas en la ciudad.

     

    La imagen del robo permitió agilizar los operativos de búsqueda de los responsables del robo. el Alcalde de Medellín acompañó personalmente las acciones policiales. Foto: Alcaldía de Medellín.

     

    Después de casi 24 horas de operativos, las autoridades dan con el paradero de los 3 hombres que aparecen en el video y encuentran las motos utilizadas en el hurto. El primer capturado es Kevin Monsalve, alias “Kevin”, quien se encontraba bajo detención preventiva domiciliaria, procesado por el delito de robo de motos, a la espera de condena. Después se presentaron voluntariamente a las autoridades los otros dos; uno de ellos es John Alexis Ospina, alias “Chompiritas”, quien, después de ser detenido. El otro es un menor de edad, conocido con el alias de “Chupín”, con quien se siguió un procedimiento especial con base en el Código de Infancia y Adolescencia.

     

    Las capturas, las entregas y los hallazgos de las motos que habrían sido utilizadas por los tres sospechosos generaron reacciones de satisfacción entre la ciudadanía. Sin embargo, esa satisfacción se vino abajo cuando el lunes 16 de enero, dos días después del robo, los sospechosos fueron llevados, en menos de 36 horas como lo exige la ley, ante el juez de control de garantías, quien, apegándose al Código de Procedimiento Penal, determinó que la capturas eran ilegales y puso en libertad a alias “Chupín” y a John Alexis Ospina.

     

    ¿Por qué quedan en libertad?

    No había órdenes de captura contra ellos, tampoco se capturaron en flagrancia. Según explica la jueza Diana Tovar Guarnizo, la legalidad de una captura que no se da en el momento en el que se comete el delito, tiene como primer requisito la existencia de una orden escrita dictada por un juez de control de garantías, luego vienen otras formalidades: plazo de 36 horas para ser llevado a audiencia, buen trato al aprehendido y nombramiento de sus derechos; pero el principal requisito es la orden de captura.

     

    Según el artículo 301 del Código Penal, no se considera que haya flagrancia en este caso, aunque exista un video del hecho. Esta grabación solo sirve como elemento material probatorio para el fiscal encargado de llevar las pruebas ante el juez, para estudiar la orden de captura.

     

    Además, el menor de edad debe ser tratado con procedimientos distintos al de los adultos, pues la responsabilidad penal que enfrenta es más con fines reeducativos que sancionatorios.

     

    Kevin Monsalve perdió el beneficio de detención domiciliaria del que gozaba y fue aprehendido el lunes en la mañana mediante una orden de captura emitida en la noche del domingo. Debe responder por incumplimiento a los compromisos que implica una detención en el domicilio y también por los delitos que se les imputarían a todos, que, según el experto en Derecho Penal, Ricardo Molina, podrían ser: hurto calificado por utilizar violencia, agravado por haberse cometido en grupo y porte ilegal de armas.

     

    El video se entregó junto a otras pruebas y, ahora sí, fue emitida la correspondiente orden de captura. El 17 de enero se capturó legalmente al menor de edad y a John Alexis Ospina; a ambos se les imputaron cargos y quedaronn en manos de las autoridades.

     

    Respecto a todo lo sucedido después de la primera captura de los tres sujetos, el Alcalde de Medellín señaló que la articulación con todas las instituciones es fundamental y que el trabajo que se viene haciendo con Fiscalía, Policía y Ejército es clave en estos procesos para que las personas con conductas delictivas paguen con cárcel. “Seguimos sin descansar, liderando día a día operativos y casos en los que vamos detrás de los criminales”, dijo el Alcalde Federico Gutiérrez a los medios de comunicación. Semanas después la invitaci´no sería directa que, usando sus dispositivos móviles, los ciudadanos aportaran evidencias para denunciar y perseguir delincuentes en las calles de Medellín. Una forma novedosa de comunicación, derivaba en un nuevo modelo de gobierno.

     

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  • Las redes y la política EL CASO FEDERICO GUTIÉRREZ

    Las redes sociales están cobrando una importancia cada vez mayor en la política, desde la imagen que candidatos y gobernantes muestran allí hasta la generación de debate ciudadano y opinión pública. En Medellín, con Federico Gutiérrez, hay un ejemplo de lo que un político puede hacer en redes, como medio para la promoción y divulgación de la información. Un caso que también genera debate.

     

    Con esta imagen, el hoy Alcalde de Medellín presentaba su alianza en campaña con el candidato a la Gobernación de Antioquia, Federico Restrepo. Foto: @FedericoRes

     

    Internet ofrece posibilidades de comunicación como nunca antes había ocurrido. No solo es la cantidad de información que allí circula, sino la rapidez con que esta viaja: se estima que se hacen unos 7 210 tuits y 54 300 búsquedas en Google por segundo. Las manifestaciones sociales, culturales y políticas que se hacen presentes en internet hacen que el ciudadano corriente tenga un bombardeo de información que construye su cosmovisión. Las redes sociales, por su parte, además de proporcionar un espacio de relación para personas, permiten la generación y la propagación de la opinión pública. No solo encontramos en redes la última foto de nuestros amigos o datos curiosos, sino también posiciones políticas y sociales en abundancia.

     

    Para constatar esto tenemos el ejemplo de la Primavera Árabe, en la que un gran número de ciudadanos de países de oriente medio se manifestaron contra sus gobiernos, y generaron incluso la caída de varios de ellos. Gran parte de la información de estas manifestaciones circuló a través de las redes. Otro ejemplo que tenemos es el de Barack Obama, que en 2008 se convirtió en el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, lográndolo por su imagen en redes, pues allí se perfiló como un candidato en pro del cambio y de ese modo logró recoger fondos para su campaña y movilizar a muchos votantes.

     

    La política está en las redes, no solo produciendo propaganda y generando adeptos, sino conformando una agenda y esparciendo ideas para una campaña o para dar cuenta de una administración. Sandra López, politóloga, afirma que los políticos han descubierto que “el ejercicio de su rol no es tan importante como la imagen de ese ejercicio”, y en las redes la construcción de esta imagen resulta fácil y certera.

     

    #Medellín

     

    Para hablar específicamente de Medellín, hay que mencionar el caso de Federico Gutiérrez, alcalde de la ciudad. Actualmente tiene 270 000 seguidores en Facebook, 275 000 en Twitter y 92 000 en Instagram. Gutiérrez ha usado sus redes sociales desde la época de su campaña para hacerse conocido y exponer sus propuestas. Esto no solo le ha valido la adhesión de muchos votantes jóvenes, sino que lo ha dado a conocer como lo que siempre se propuso: “un alcalde cercano a la gente”. Paula Bustamante, jefe de comunicaciones de Gutiérrez, explicó que esto de las redes sociales “se pudo hacer con él porque va con su personalidad y resulta creíble”.

     

    En su candidatura, el actual alcalde hizo numerosos recorridos por la ciudad, que fueron siempre captados por cámaras y registrados en redes sociales. También, cuando había eventos importantes en los que el candidato iba a participar, se hacían publicaciones en redes antes, durante y después. Otra estrategia de la campaña en redes fue que Gutiérrez respondió meticulosamente cada pregunta que le hacían, interactuando tanto con sus simpatizantes como con sus oponentes. El alcalde, para su manejo de redes, utilizó 22 comunicadores y 5 fotógrafos.

     

    Ahora, durante su mandato, Gutiérrez utiliza las redes para dar cuenta día a día de lo que hace, comunicar noticias y presentar balances. Realiza publicaciones incluso solo halagando a la ciudad o mostrando fotos artísticas de ella. Aunque son muchos los comentarios en las mismas redes que apoyan su gestión, hay personas que piensan lo contrario. Marta Villa, directora de la corporación Región, opina que “en redes sociales solo se ve al alcalde hablando de seguridad y de la imagen de la ciudad, y pare de contar. Tenemos un alcalde centrado mucho en espacios mediáticos, pero que no termina de hacer bien otras cosas”.

     

    Otros, sin embargo, piensan que es bueno que el alcalde tenga tanta presencia en redes, pues así establece una comunicación directa con la ciudadanía: “lo bueno de verlo tanto es que nos podemos enterar de primera mano de las cosas de la ciudad, y mejor un alcalde que informe sus cosas buenas o malas a otro que no informe nada”, dijo Julián Alvarado, estudiante de Ciencias Políticas. “Al menos Federico se mueve de acuerdo a lo que prometió”, afirmó.

     

    Visibilidad en línea

     

    Lo cierto es que el alcalde se ha convertido en una figura pública en internet. En redes tiene, por así decirlo, su propio medio de comunicación, en el que controla la información que entrega y puede elegir qué deja ver y qué no. Carlos Andrés Pérez, director del Centro de Análisis y Estudios Políticos, sostiene que “Gutiérrez en redes sociales es muy hábil porque las sabe manejar muy bien, logrando demasiados ‘likes’ y reproducciones. En eso genera sintonía con un buen porcentaje de favorabilidad en una masa que no es crítica”. No en vano, la popularidad de Federico después de un año de gobierno es de más del 80%.

     

    En sus publicaciones Gutiérrez habla casi siempre de datos positivos y cifras esperanzadoras, y cuando se refiere a un tema negativo, siempre lo presenta como “algo a mejorar” o “estamos cambiando”. Y mientras que el alcalde casi siempre contesta a preguntas o comentarios, rara vez lo hace a críticas o a sugerencias que lo dejen expuesto. Cuando se popularizó la etiqueta “#Medehollín”, refiriéndose a la contaminación ambiental del Valle de Aburrá, Federico Gutiérrez poco caso hizo a los miles de usuarios que lo mencionaron o le pidieron explicaciones o soluciones, pero cuando la revista Semana usó la etiqueta para una publicación, el alcalde inmediatamente tuiteó: “Señores @RevistaSemana con todo respeto. Estamos viviendo una emergencia ambiental. Somos #Medellín NO #Medehollín. De esta también salimos”. Federico demuestra ser hábil para la comunicación política en redes sociales.

     

    Otro caso que vale la pena mencionar es el de enero de este año, en el que el robo de tres motociclistas a un conductor de un carro se conoció por un video que circuló en Facebook. El alcalde asumió el mando de la situación y convirtió sus redes sociales en medios para reportar los avances de la investigación incluso a la prensa, hasta las 4 de la mañana del día después del atraco. Le llovieron críticas, pues se decía que si el video no hubiera sido famoso en redes sociales, tal vez al caso no se le hubiera dado tanta importancia y que, además, este era solo uno de los miles de atracos que se presentan en Medellín.

     

    Sobre esto se popularizó un la etiqueta, “#Ficodejaelshow”, con el que la gente se expresó frente al cubrimiento que Gutiérrez le hizo al caso, la mayoría de veces afirmando que aquello era más propaganda que una acción en concreto por la seguridad de Medellín. Sobre esto el alcalde respondió que “hay gente que dice que es malo porque no se hace y peor porque se hace y yo eso no lo entiendo”, y que si su actuación fue un show entonces era necesario seguirlo haciendo para que estos casos no se siguieran presentando.

     

    Medellín cuenta con una ciudadanía en necesidad de información y rendición de cuentas, y tiene un alcalde que está intentando comunicarse para esto a través de las redes sociales. Aunque su gestión no es una marca, y a veces pareciera que la estuviera presentando como tal, Gutiérrez demuestra que cada día la política está más presente en internet y las redes.

     

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  • El grafiti: está en todos lados… aunque usted no lo quiera

    El grafiti, aunque ha evolucionado, adoptado nuevas técnicas y creado nuevos estilos, sigue guardando la esencia que tuvo desde sus inicios, como un método de expresión utilizado para marcar un territorio, para identificarse entre los demás y para ir en contra de lo ya impuesto. Graffiti se le llamó al movimiento iniciado en los años 60 en Filadelfia con Cornbread y su amigo “The Gasek” los cuales pintaban muros con letras largas con bases sobre el inferior. Estos comenzaron a marcar con su sobrenombre la ciudad e incluso el jet de The Jackson 5.

     

    En Nueva York, en la década de 1970, aumentó la presencia de grafiteros en la ciudad, los cuales la mayoría de veces pintaban su apodo junto con el nombre de su calle ─como los residentes del oeste de Manhattan─ y otros que escribían lemas que implicaban los problemas sociales de ese entonces con la Policía y el rechazo de esta institución del Estado a las minorías puertorriqueñas y negras de los barrios bajos como el Bronx. Con tantas contrariedades, el grafiti llegó a dar sentido a la vida de algunos jóvenes y les dio una voz en la sociedad, que constantemente los callaba.

     

    Aunque el inicio del grafiti contemporáneo se dio en la mancomunidad de Pensilvania, los neoyorquinos se contagiaron de esta “plaga” y superaron a quienes la iniciaron en su ciudad vecina, en mayor parte porque estos tenían el Metro de Nueva York.

     

    Así, las pintadas en los metros del mundo, aumentaron cada vez más desde los inicios de esta rama de la cultura Hip Hop que llegó a trenes de Argentina, Chile, México, Canadá y Francia, entre otros alrededor de todo el mundo.

     

    El tag de Exk, quien considera que los cánones legales o estéticos, desdidbujan la esencia de esta expresión de la cultura Hip-Hop. Foto: Cortesía.

    El tag de Exk, quien considera que los cánones legales o estéticos, desdidbujan la esencia de esta expresión de la cultura Hip-Hop. Foto: Cortesía.

     

    ¿Arte o vandalismo?

     

    En Colombia solo hay una norma local que reglamenta la práctica del grafiti, el decreto 75 de 2013 el cual “promueve la práctica artística y responsable del grafiti en la ciudad”. Implementado por el Alcalde Mayor de Bogotá D.C. en ese periodo, Gustavo Petro.

     

    En el capítulo II de este se exponen cuáles son los lugares no autorizados para hacer grafiti, entre ellos las señalizaciones del Sistema de Transporte Público, los paraderos del Transmilenio, diferentes módulos como los de servicio sanitario, servicio al ciudadano, de ventas, entre otros. Además también se prohíbe hacer estas piezas en elementos que conforman la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y los bienes inmuebles en los que las entidades públicas con sede en la ciudad prestan sus servicios.

     

    Así, en el capítulo IV se mencionan las medidas correctivas para las personas que realicen una pieza de grafiti en un lugar no autorizado, unas de estas son:

    • Asistencia a programas pedagógicos de convivencia ciudadana y compromiso de cumplir las reglas de convivencia ciudadana.
    • Trabajo en obra de interés público, de carácter ecológico, de pedagogía ciudadana o de asistencia humanitaria.
    • Restitución del espacio público, de manera inmediata o en un plazo no mayor de 72 horas.
    • Multa, de hasta medio salario mínimo mensual legal vigente, cuando la restitución del inmueble no sea posible o no se lleve a cabo dentro del plazo de 72 horas anteriormente mencionado. Aun así, la imposición de multa no libera al autor de la obligación de restituir posteriormente el espacio público.

    El capítulo III de este decreto se dedica a explicar las estrategias pedagógicas y de fomento para que el grafiti pueda ser realizado en algunos lugares con apoyo de la Alcaldía y de entidades del sector de Cultura, Recreación y Deporte.

     

    En las otras ciudades del territorio nacional, aunque no hayan decretos que reglamenten este tipo de prácticas que son consideradas por unos como artísticas ─en su mayoría ilegales─, estas se sancionan con el artículo 265 del código penal colombiano, tipificado como “Daño en bien ajeno” el cual declara:

    • El que destruya, inutilice, haga desaparecer o de cualquier otro modo dañe bien ajeno, mueble o inmueble incurrirá en prisión de 1 a 5 años y multa de 5 a veinticinco salarios mínimos legales mensuales vigentes, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor.
    • La pena será de 1 a 2 años de prisión y multa hasta de diez salarios mínimos legales mensuales vigentes, cuando el monto del daño no exceda de diez salarios mínimos legales mensuales vigentes.
    • Si se resarciere el daño ocasionado al ofendido o perjudicado antes de proferirse sentencia de primera o única instancia, habrá lugar al proferimiento de resolución inhibitoria, preclusión de la investigación o cesación de procedimiento.

    La frontera que marcan la ley y los cánones

    Cualquiera con sentido común que lea las anteriores normas y sanciones pensará que sería arriesgado, incluso estúpido faltar a estas, pero así no opera la cabeza de un grafitero. Exk, artista de este movimiento residente en el municipio de Itagüí, comenta:

     

    “El grafiti es por naturaleza ilegal, es una forma de protesta, si llega a ser legal cambia completamente, cambia su sentido y hasta en la práctica porque ya no se sale a buscar propiamente dónde pintar, se pierde la necesidad de estar pendiente de la Policía, los ladrones, del vigilante; comienzan a haber muchas personas haciéndolo. Y aunque este sea ilegal y haya consecuencias, porque uno también piensa en ellas, eso es lo que debe producir el grafiti, adrenalina. Hacer lo que cualquiera no hace y crear tantas opiniones diferentes acerca de una pieza, de un tag, y por parte de gente que no saben quién es uno”.

     

    Spaik, otro grafitero de la ciudad complementa lo que dice su “colega”, afirmando que cuando se habla de una legalización del grafiti se hace referencia a un apoyo de cierto grafiti, el que es aceptado por todo el público como los que pintan pájaros, flores y rostros de indígenas con colores llamativos, lo que para el ojo común es considerado arte, pero no así las piezas que no son entendidas como los nombres de las crews o de los propios artistas.

     

    Un ejemplo de lo que mencionan ambos es el conocido Graffitour de la 13. Este programa en el que se dan visitas guiadas por diferentes piezas de grafiti ubicadas en la comuna 13 de Medellín, que plasman imágenes de fauna, flora y rostros humanos de diferentes etnias y razas, corresponden al grafiti que es aceptado y comprendido por quien lo trate de analizar, sin necesidad de profundizar, que, por ser estéticamente agradable a la vista, es apoyado por la Alcaldía y por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo del país. Y por otro lado, está el “grafiti underground ” como los mismos artistas lo suelen llamar, el que por no entrar en los cánones de belleza no es aceptado.

     

    Adentrándose en esta cultura es común encontrarse con respuestas parecidas a las de Exk y Spaik, quienes además terminan diciendo que los grafiteros no van por ahí pidiendo aceptación ni comprensión, no reclaman legalidad ni premios para ser llamados “artistas”. El grafitero lo único que busca es un buen spot para hacer lo que sabe.

     

    Esta constante búsqueda lo lleva a meterse en donde nadie lo ha llamado, lo que responde a una pregunta muy frecuente desde que empezaron a aparecer grafitis en bienes públicos bastante significativos y es que ¿por qué pintar lugares que representan un bien ajeno y patrimonio del Estado como el metro?

     

    Álvaro, integrante de una de las crews de grafiteros más conocidas en Medellín y Colombia, Graffiti Suicida Crew dice que el metro representa un espacio público que puede ser visualizado por cualquier ciudadano que utilice este medio de transporte y que además en este movimiento es común incluir la pintada de trenes entre sus metas. Esta afirmación la ratifica Camilo Fidel López, gestor cultural y experto en grafitis quien dio su opinión a noticias Caracol tras el suceso en el que fueron pintados ilegalmente varios vagones del metro de Medellín el 6 de marzo de 2016.

     

    “Para los graffiteros el metro es el trofeo más preciado porque lleva su obra por toda la ciudad, aunque las personas no quieran verlo, lo hacen. Además de eso, es una forma de atropellar al Estado y atacar al sistema. Así se sigue con la esencia de los inicios del grafiti”, explicó López.

     

    Álvaro además cuenta por qué tienden a pintar en la noche, en lugares no permitidos y a hacerlo anónimamente:

    “Cuando comienza la noche, la ciudad cambia completamente, mientras unos están durmiendo, otros están trabajando, unos en cosas que muchos no admirarían y otros en trabajos como la vigilancia. Por eso, hacer grafiti en la noche conlleva al factor sorpresa en la mañana. ¿Quién se imagina que van a pintar un metro si se supone que tiene personas y sistemas de vigilancia? Es eso, coger spots que nadie haya pensado en coger, llegar donde otros no llegan, aunque no nos vean, les dejamos el mensaje”, explica.

     

    Y añade: “Aunque sea siempre arriesgado meterse con bienes del Estado que se valoran tanto, eso es lo que los pone en las metas de uno como grafitero, y no es un mal para la ciudadanía porque aunque el metro esté pintado, no está dañado, puede seguir funcionando—lo cual también señaló Camilo Fidel, en su entrevista con Noticias Caracol—. Lo que crea la polémica es el rechazo de las autoridades ante esto, y para uno eso sí que es victoria. Nosotros no utilizamos la violencia para expresar lo que pensamos y en lo que creemos pero aún así, unos nos llaman delincuentes, y eso ya sí no es un problema personal, porque el pensamiento de los otros nunca se podrá controlar”.

     

    Álvaro señala que los que hacen grafiti escogen lugares que sean representativos y transitados de la ciudad para que la pieza, el tag, el throw up—letras con poco diseño, para obtener más cantidad que calidad— se vean y ese el sello propio que se tiene y que otros pueden ver sin imaginarse la cara del que lo hace. “Incluso al montarse al transporte público, uno va mirando dónde puede pintar luego, y si no tiene un spot ya en la mira, sale con los parceros a encontrar uno por ahí”, relató.

     

    “Se hace anónimamente porque además de ser ilegal, el grafiti no se hace por reconocimiento, ni para que la gente lo admire a uno y a su trabajo, se hace porque se ama y porque se está dispuesto a mostrar que se tiene una voz y un mensaje por transmitir, que no todos los ciudadanos se sientan a esperar ser aceptados, unos salen a pintar por ahí lo que piensan”, según Álvaro.

     

    ¿Conducta aprobada?

     

    Aunque Álvaro probablemente no conozca los rostros de Exk y Spaik, apoya lo que estos dicen respecto a una posible legalización de esta rama del Hip-Hop: “Si por ejemplo, el Alcalde dice que se puede pintar en alguna calle, es como decirle a los grafiteros que vayan a hacerlo allá, y que en ningún otro lado, es algo mandado a hacer, no es algo que alguien haga por su propia voluntad, inconscientemente está cumpliendo una orden”.

     

    A los grafiteros los aborda el deseo de estar en todos lados. Por eso, aprobados o no, van rociando aerosoles, trazando tags con marcadores, pintando con brochas y dejando el mensaje de que ahí están, sin que usted los vea, sin que los espere y sin miedo a afrontar las consecuencias del grafiti considerado vandalismo. Lo hacen como lo hicieron los jóvenes en Nueva York en la década de los 70, como lo hacen los argentinos en el tren de la línea Sarmiento y como, quizás, lo harán sus hijos, sobrinos o nietos a donde quiera que vayan.

     

    Para Spaik, pintar en un lugar asignado es como cumplir una orden, un encargo. Foto: cortesía.

     

  • La América: un ejemplo para las plazas de Medellín

    Las plazas de mercado en Medellín van de la mano de su cultura y tradiciones. Hace algunas décadas estos espacios eran abiertos y a ellos llegaban comerciantes de todo el país, con todo tipo de bienes para venderlos en sus puestos. Hoy la plaza de La América es uno de lugares cerrados donde la gastronomía y la variedad de productos son los protagonistas.

     

    Así nace La América

    La historia de las plazas en la ciudad se remonta a 1894, cuando a Carlos Coriolano Amador le otorgaron el permiso para construir una plaza de mercado que solucionara los problemas de espacio e infraestructura que tenía la Placita de Flores, que por aquella época albergaba a los campesinos de Santa Elena que bajaban muy temprano, todos los días, con ramos de flores atados a sus espaldas.

     

    El Pedrero fue concebido como un espacio para recoger el comercio organizado, pero los locales no fueron suficientes y los espacios públicos del actual Parque de las Luces, o de la también llamada Plaza Cisneros, fueron ocupados por venteros que ofrecían verduras, carne, pescados y otros alimentos exhibidos sobre carretas de madera o trapos en las aceras.

     

    El 7 de abril de 1986, la plaza sufrió durante la madrugada un incendio. Se quemó más de la cuarta parte de todo Guayaquil y por ende dejó de ser ese referente de comercio; pasó a ser sinónimo de degradación y le dio paso a un plan piloto para la construcción de cinco plazas de mercado populares en los barrios de la ciudad: Castilla, Guayabal, Belén, Campo Valdés y La América.

    Tres de ellas desaparecieron y la Plaza de La América tuvo que transformarse para continuar funcionando, pues los supermercados de cadena, que llegaron a la ciudad, se convirtieron en su gran amenaza.

     

    Sus primeros años

    Vicente Gaviria vive en la vereda Nueva Luna en Santa Elena, rodeado de paisajes adornados de agapantos y azucenas. Vive con su esposa Gabriela, con la que se casó hace 55 años, casi el mismo tiempo que lleva trabajando en la Plaza de Mercado de La América.

     

    Allí llegó por los años en que la Alcaldía de Medellín ordenó construir plazas para que las personas no tuviesen que desplazarse hacia el centro a mercar. En la placita, como ellos le dicen, venden lo que cultivan: papa, moras y fresas. También producen leche y la venden recién ordeñada a sus vecinos.

     

    “Fue poco con lo que llegamos y es poco con lo que nos vamos, decía mi padre” cuenta Gabriela. Hace 47 años alquilaron un local pequeño que incluía congeladores, bandejas y estantes viejos, porque lo que tenían no les alcanzaba para más.

     

    Iniciar en la plaza para ella fue muy duro. Aún estaban estructurándola, terminando de construirla y las personas apenas conocían de su existencia. “Fue solo unos meses después que comenzaron a llegar las personas, cuando ya la veían bonita y como todo buen paisa les asustaba el cambio, pero lo nuevo seguía siendo maravilloso hasta que ya se volviese común”, puntualiza Gabriela.

     

    Pese a que el área de la plaza fue reducida a la mitad dar paso al supermercado que abriría una caja de compensación del departamento, el lugar no perdió su esencia. Se renovó. Se adaptó a los cambios que trajo consigo la era de los alimentos enlatados, el pago con tarjeta y las cajas registradoras.

     

    La América innova con el Aula ambiental

     

    Foto: María Alejandra Buriticá Tamayo.

     

     

    En la terraza de este mercado tradicional se encuentra el Aula Ambiental Colplaza, un programa educativo que se creó hace 16 años, cuando la plaza estaba en su máxima decadencia tras una mala administración.

     

    Hace parte de la responsabilidad social, pues estos lugares impactan el ambiente con la generación de miles de residuos sólidos. Este proyecto está compuesto por unidades pedagógicas, cada una como un espacio de aprendizaje.

     

    Quien visite el mariposario que se incluye en dicha aula ambiental tendrá a su disposición toda la información acerca del crecimiento y desarrollo de las mariposas: su especie y reproducción. Por otra parte, en el vivero se cultivan, empacan y comercializan plantas aromáticas.

     

    “Queremos mostrarle al mundo que las plazas de mercado no son un problema, sino que pueden ser una solución. Inicialmente teníamos muy pocos recursos y una problemática con los residuos. La naturaleza es la solución para todo”, dice Juan Diego Elejalde, Ingeniero Agrónomo que trabaja en Aula Ambiental desde sus inicios.

     

    Allí mismo están los tanques de almacenamiento de aguas lluvias, con las cuales se mantienen en funcionamiento los servicios sanitarios y el lavado de traperas y canecas.

     

    En la Plaza de la América los residuos se transforman en objetos producidos con la técnica del origami: bolsos, pesebres y juguetes, entre otros. A su turno, los residuos orgánicos alimentan el lombrisario y el abono producido se regala a los participantes en las jornadas ambientales que se llevan a cabo varias veces al año. Esa respuesta de la comunidad, ha hecho que la Plaza de Mercado La América sea un referente no solo histórico sino también de cultura ambiental.

     

     

     

     

     

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  • “Ayahuasca: liana que lleva a visitar a los muertos”

    “La ayahuasca es una mixtura líquida, con efectos psicoactivos, considerada sagrada por millones de personas indígenas de Sudamérica. Su uso actual se ha extendido por el mundo occidental gracias al interés por las medicinas alternativas, los valores étnicos y el chamanismo, ámbitos donde se usa para provocar estados de carácter curativo, místico y visionario”

    Josep Maria Ferigcla. Antropólogo y escritor.

     

     

    El término ayahuasca proviene de la lengua quechua y significa “liana que lleva a visitar a los muertos”, pues según el antropólogo Josep Maria Ferigcla, los quechuas creían que “cuando se estaba bajo el efecto psicoactivo de la ayahuasca se tenían visiones del mundo habitado por los espíritus de los antepasados”. Actualmente, las ceremonias con Ayahuasca se han expandido desde la selva amazónica hasta las grandes ciudades de Colombia, más recientemente; sin embargo, para el antropólogo Roberto Restrepo, estas ceremonias han perdido el valor espiritual que tenían en un principio, y se les deben llamar experiencias de chamanismo urbano o neo chamanismo.

     

    Para Restrepo, el chamán urbano –mercachifle como él lo llama-, juega con la piscología de las personas que deciden comprar una toma de yagé, pues estas ceremonias en las ciudades reúnen una cantidad de cosas que nada tienen que ver con una ceremonia tan sagrada como la de la ayahuasca. “La experiencia real de yagé tiene una palabra clave: es sagrada, y el plano de lo sagrado es un plano que se respeta”, asegura Restrepo, quien compara una venta de yagé a instalar una venta de ostias en la casa de un feligrés, “es una falta de respeto pedir o comprar yagé, a uno se lo ofrecen”.

     

    “El pensamiento que hay alrededor del yagé es el que le permite al individuo, cualquiera que sea, tener una experiencia extática, de éxtasis; sin embargo, los únicos que pueden contar experiencias del yagé son los indígenas, nosotros simplemente las inducimos. Ahí termina uno aplicando ese dicho popular que ‘uno termina viendo lo que quiere ver, y escuchando lo que quiere escuchar’”, asegura Roberto.

     

    Hay básicamente cuatro razones por las cuales las personas de las ciudades quieren tomar yagé: sanación, pues muchas personas relacionan la ayahuasca con el poder curativo; la espiritualidad, porque hay un acercamiento a una fuerza divina y a la madre tierra; el interés académico, y la curiosidad.

     

    “El yagé es un bejuco rastrero, oscuro, amargo, muy amargo. Los chamanes lo recogen en la noche, lo maceran a media noche y lo revuelven con agua. Ese líquido espeso luego se deposita en la vasija, una que nunca en la vida se lava y que permanece afuera colgada en la parte derecha de la maloca. El chamán la baja a media noche, deposita el líquido, y de allí con pequeñas totumitas -la más pequeña de todas- se saca la pócima y se la van entregando a cada uno”.

    Roberto Restrepo. Foto: Manuela Gómez Walteros.

     

     

    Para Valeria Harbour, estudiante de Ingeniería Aeronáutica, la experiencia de yagé no debe nacer de la curiosidad, o de las ganas de “drogarse”, es algo que debe contemplarse como sagrado. Ella llegó al yagé porque quería conocer más sobre ella, porque tenía dudas e inseguridades y la ayahuasca fue la respuesta. “Ella te abre las puertas, te dice todo lo que tú necesites, tú simplemente llegas con una pregunta y ella te lo va a responder; yo digo ella porque en realidad eso es una conversación con uno mismo, pero es una conversación sin pelos en la lengua. Ella te muestra lo que tú le pidas”, explica Valeria.

     

    La primera vez que tuvo una experiencia de ayahuasca pasó por varias etapas, le tocó competir entre su instinto de supervivencia y su moral, se sintió como un faraón y vio como dos ejércitos luchaban por ella, se sintió como animales, incluso se miró al espejo y apreció cómo le salían los bigotes de leopardo por un lado de la cara, vomitó, soñó, sintió las estrellas más cerca y respondió sus dudas.

     

    La segunda vez Valeria tomó yagé se fue hasta el Putumayo. Sin embargo, no tenía claro lo que le quería pedir, entonces le pidió que la llevara a conocer el universo. “Yo sentía que iba para arriba, subía y subía, y de un momento a otro sentí que algo me haló del ombligo. Miré hacia abajo y vi que lo que me unía con mi cuerpo en la tierra era un hijo color plata. Ella me preguntó que si me iba a soltar y yo le respondí que no, hasta ahí me llegó ese viaje, volví a mi ser y no pinté más”, cuenta Valeria, aclarando que después de esa experiencia no volvió a tomar yagé por un par de años, pues finalmente nadie se quiere quedar por ahí “volando en el espacio”.

     

    “El chamán se sienta en el banquito chamánico y alrededor están los demás, entonces, empiezan a cantar la historia. El mito se cuenta en el lenguaje original, así lo contó su papá, así lo contó su abuelo, el tatarabuelo… no ha cambiado nunca. Mientras el chamán lo cuenta los demás asienten, queriendo decir “claro que sí, así fue, esa es la historia, así me lo contaron…”

    Roberto Restrepo. Foto: Manuela Gómez Walteros.

     

     

    Para Valeria, igual que para Roberto Restrepo, el yagé es una experiencia que no se puede comparar con nada, el yagé es una medicina que ayuda a las personas y que los acerca a la naturaleza y a la madre tierra. Es una experiencia guiada por un chamán que con sus cantos y tambores no deja que las personas que están realizando la toma de yagé se pierdan en el viaje. “El chamán es el mediador entre las fuerzas de la naturaleza, lo espiritual y la comunidad, es el jefe natural”, explica Roberto, quien además vivió ocho años con los indígenas del Vaupés, y ahora siente tristeza al conocer los altos índices de suicidio en las comunidades que conoció, pues según él las causas son los conflictos interchamánicos. “La última vez que fui al Vaupés, ninguno de los niños quería ser chamán, preferían creerle a la tecnología que a sus propias tradiciones. El chamán pasó de ser el jefe a un segundo plano, incluso para muchos dentro de la comunidad es un charlatán”, asegura.

     

    Y es que la crisis chamánica también ha sido consecuencia de los “chamanes” que han degradado su tradición en las grandes ciudades del país, pues con las ventas de yagé se pasó del plano sagrado al comercial. Para Roberto Restrepo, hasta el lugar donde se concibe el yagé es importante. Las malocas son “una universidad para aprender, son un lugar perfecto, allí se escucha, nadie se enferma, la maloca siempre está en movimiento, siempre se está aprendiendo allí”, pero hoy las ceremonias de yagé en las ciudades no tienen en cuenta esto, “nuestra sociedad nunca las entendió y ahora les proponen a los indígenas cambiar las malocas por casas de cemento. Cuando desaparezcan va a dar lo mismo hacer las ceremonias en cualquier lugar y van a terminar sin hacer nada”, sin tradición, sin yagé, sin chamán, sin nada.

     

    Todo debe de girar alrededor de lo sagrado y el yagé es lo más sagrado para los indígenas, es la conexión del líder chamán con el mundo espiritual, no es un juego de curiosidad, por eso para Restrepo “cuando uno tiene esta experiencia real del yagé difícilmente uno va a tener una vida que nada tenga que ver con la espiritualidad”.

     

    “En este momento yo repetiría la experiencia de yagé, y lo recomiendo solo si se tiene una intención, no ir por ir. El yagé es una muy buena opción para personas que sufren de drogadicción, para la gente que no se tiene confianza, para muchas cosas, porque el yagé es una medicina”.

    Valeria Harbour

    Foto ilustrada por: Daniel Rincón Ramírez

     

     

     

     

     

  • MEDELLÍN, TERCERA CIUDAD CON MÁS CASOS DE MATONEO ESCOLAR

    Según estudio de una organización no gubernamental, después de Barranquilla y Bogotá, Medellín es la tercera ciudad con más casos de matoneo escolar, afirmó la Fundación Amigos Unidos. Psicólogos, organizaciones sociales y escolares y profesionales de las ciencias humanas han expresado su preocupación por el aumento de este fenómeno entre los jóvenes.

     

     

     

    El término matoneo escolar ha tomado fuerza en los últimos años y se utiliza para hacer referencia a las agresiones que se presentan entre los jóvenes, en las instituciones educativas. Esto significa, que el número de casos ha incrementado y además que las personas son más conscientes de que esta es una problemática cada vez más cercana.

     

    La Universidad Cooperativa de Colombia realizó un estudio exploratorio sobre la presencia del bullying en 36 instituciones educativas de educación básica y media de Medellín, que estableció las manifestaciones de este fenómeno teniendo en cuenta la edad, género y grado escolar. El análisis de los resultados mostró que el 37.6% de los 3 373 estudiantes encuestados padeció agresiones en su entorno escolar.

     

    Un caso

    A las 6:45 de la mañana llegaba Laura* al salón de clases de séptimo grado, en el Colegio La Enseñanza en Medellín. Ella era una repitente, así que no conocía mucho a sus compañeras, pero estaba dispuesta a conseguir nuevas amigas. Tenía aproximadamente 15 años y se convirtió en una de las estudiantes más notorias de esa promoción, desde el inicio del año escolar, especialmente por el peinado que usaba. Tenía una cola de caballo amarrada en la parte baja de su cabeza, sujetada con un “chulo” que usualmente era de color negro, con la cantidad suficiente de gomina como para domeñar su pelo muy crespo y rubio. El peinado era motivo de burla y de matoneo de sus compañeras.

     

    A pesar de los apodos, chistes de mal gusto y otras agresiones que recibía, Laura intentaba acercarse a sus nuevas compañeras, pero todo su esfuerzo fue en vano. Pasó todo el año escolar alejada de ellas. Al finalizar el año decidió cambiar de colegio. No le dijo a nadie. Fue al año siguiente cuando la nueva promoción de octavo grado se dio cuenta que Laura faltaba. En su nuevo colegio, con nuevas amigas, Laura terminó bachillerato. No volvió a escuchar esas expresiones que la hacían sentir tan mal, pero la confianza en sí misma estaba destrozada.

     

    Actualmente ella estudia Derecho, está en sexto semestre y siente que todo es muy distinto. Aunque el bullying que recibió en la adolescencia la hirió, le hizo perder seguridad en sí misma y disminuyó su autoestima, también dice que se determinó a ser valiente y afrontar los obstáculos que tenía con determinación.

     

    Botón de muestra

    Esta historia se relaciona con otras que se han vivido en Medellín. La Personería de Medellín, una de las entidades que hace seguimiento al fenómeno en la ciudad, reporta datos que describen un aumento del 50% de casos de matoneo en los colegios desde el año 2013.

     

    En Medellín hay 532 instituciones educativas, de las cuales 217 son instituciones oficiales y 315 son privadas. Para ayudar a organizaciones gubernamentales, como la Personería de Medellín, existen fundaciones que, junto a algunas universidades del país, preocupadas por las cifras de los casos que se presentan por el abuso escolar, realizan investigaciones que incluyen trabajos de campo, encuestas y diferentes estudios, para determinar las poblaciones afectadas por el matoneo escolar. Sin embargo, consolidar los resultados de su trabajo es difícil; no existe un sistema de información que permita dimensionar por completo este fenómeno y que asegure un cumplimiento efectivo de la ley que busca frenarlo.

     

    La Ley 1620, sancionada el 15 de marzo de 2013, exigió a las instituciones educativas del país hacer una revisión extensiva e integral de los Manuales de Convivencia y así determinar la incorporación de nuevas formas para solucionar conflictos de manera pacífica. La Justicia ordenó al Ministerio de Educación la verificación que en todos los establecimientos de educación preescolar, básica y media estén constituidos los comités escolares de convivencia.

     

    Lina Saldarriaga, psicóloga de la Universidad de Concordia en Canadá, aseguró que el matoneo no ha aumentado, sino que se hacen más evidentes los instrumentos para medirlo. Afirmó que siempre se ha vivido la agresión, pero es diferente la forma en que las personas se han acercado a ella con el paso del tiempo.

     

    La Fundación Amigos Unidos es una ONG de carácter científico-educativo, privada, sin ánimo de lucro, que trabaja en la prevención, atención e intervención de la violencia escolar, juvenil contra los niños, adolescentes, jóvenes y la promoción del buen trabajo. Por el crecimiento del número de casos de matoneo escolar, en mayo de 2014, organizó una reunión para debatir la problemática ocasionada por la violencia en las instituciones educativas. Desde entonces, cuando presentó los resultados del estudio “Violencia Escolar: Bullying en Colombia”, ha venido dando cuenta del crecimiento del fenómeno.

     

    Ante esta situación, la Fundación ha fortalecido la Campaña Stop Bullying, que se realiza con el propósito de prevenir e intervenir el fenómeno del maltrato en las escuelas, con el fin de concientizar a los jóvenes de las consecuencias que puede generar el maltrato a los compañeros, maestros e incluso directivos de la comunidad educativa. Esta campaña fue presentada a diferentes instituciones educativas de primaria, básica secundaria y universidades, en el país.

     

    La Fundación Amigos Unidos evidenció las situaciones que más comúnmente motivan el matoneo. Según la Fundación, el 30% de los casos ocurre por elementos asociados a la identidad sexual; el 25% es por elementos raciales; el 20% obedecen a discusiones asociadas a la afición por el fútbol; el 10%, son discriminaciones asociadas a alguna discapacidad; otro 10%, por algún aspecto físico y un 5% por alguna condición diferente a las anteriormente nombradas.

     

    A su turno, la Universidad de los Andes y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses revelaron en marzo de este año que, según sus investigaciones, uno de cada cinco niños es víctima de matoneo en su colegio o escuela, situación que plantea que todos los actores involucrados en el proceso formativo de los niños, niñas y adolescentes, necesitan herramientas para identificar, contener y acompañar los casos de acoso y violencia. Uno de los recursos que han propuesto frente a la situación es el portal amis.com.co, que ofrece desde material de referencia, hasta una plataforma de denuncia y acompañamiento en línea de los casos reportados, precisamente en la Web, donde también comienzan a ocurrir situaciones de violencia que trascienden el espacio de las aulas.

     

    *El nombre de la fuente fue cambiado, para proteger su integridad.