Soñé una gran cantidad de veces que despertaba y el mundo era diferente, que ya no había un virus asesino suelto, un enemigo invisible que nos hace creer en la suerte y en el destino. Uno que hace tiempo dejó de temer y nos puso a temblar a nosotros, los seres creados a imagen y semejanza. Usted no me creería si le dijera que podría jurar que el mundo entero soñó lo mismo que yo, soñó con esa dolorosa ilusión de que todo cambiaría, que el virus desaparecería.
Lastimosamente, a ninguno de nosotros el sueño se nos hizo realidad, al parecer esto solo sucede en los cuentos de hadas, sin embargo, somos tercos por naturaleza y seguimos queriendo habitar en esa utópica fantasía. Pero despertamos, siempre lo hacemos y volvemos a ver cifras de contagios, muertes y recuperados; es aquí cuando ese sueño, esa esperanza sabe a melancolía con dos cucharadas de desilusión, bienvenidos de nuevo a la realidad.
Usted me llamaría “mentirosa” si yo le dijera que a pesar de que el virus nos afecta a todos, que es un problema común que ha sacado a flote nuestras inseguridades, no todos lo vivimos de la misma forma y no hablo de la intensidad ni de la gravedad, sino de la probabilidad. Por favor no me malentienda, no le hablo de fórmulas complicadas que nos agotan, sino de cálculos simples que convierten en cifras a aquellos que en algún momento lucharon por su vida y salieron victoriosos o por el contrario, a los que les faltaron fuerzas o instantes para seguir luchando.
Hace tiempo que usted y yo vivimos en un caos que por alguna extraña razón llamamos monotonía, vivimos en una “rutina” que es todo menos eso pues, aunque no nos demos cuenta, cada vez es más grande la brecha entre unos y otros. Todo a nuestro alrededor cambia, algunas veces para bien otras para mal, pero cambia y nosotros tenemos la valentía de decir que es “una vida aburrida”.
Hoy me gustaría contarle, que según un reciente estudio de la Universidad de los Andes, un ciudadano que vive en estrato 1 tiene 10 veces más posibilidad de ser hospitalizado o fallecer por COVID-19 que alguien que vive en estrato 6 y una persona que vive en estrato 2 tiene el doble de posibilidades de ingresar a una UCI que una persona que vive en estrato 6… es aquí cuando pienso, ¿Dónde están todos esos discursos que nos hacían pensar que el virus era ciego? Que nos da a todos por igual, que no sabe de razas, estratos, etnias, ni religiones, al parecer el virus no es tan justo como pensábamos, tan imparcial.
<< En cada negocio en la calle, una historia de humanidad. Foto: Isabel Salazar Ruiz.
Ahora, le suplico que me explique cómo se vende tinto por Zoom, cómo comprar un solo cigarrillo por internet que generalmente viene acompañado de una buena conversación que suele iniciar con “¿Muy movido el día?” o “¡Que es este calor por Dios bendito!”, cómo hago para que en Rappi me salga una empanada de iglesia con ají o papás criollas con salsa rosada, por favor, explíqueme cómo estas personas, que hoy tengo la valentía de llamarlas “Los amigos de todos”, sobreviven a una situación como esta, donde es morir o morir, de hambre o del virus, el mismo efecto pero diferente causa.
Por esto hoy, recuerdo una cita del libro “La pedagogía del virus” de Boaventura de Sousa Santos: “Las recomendaciones de la OMS parecen haber sido diseñadas con una clase media en mente, que es una pequeña fracción de la población mundial.” Y me cuestiono ¿Está el gobierno pensado en las mayorías? Porque ellos, los trabajadores informales, según el DANE, son el 40.4% de la población del área metropolitana de Medellín, entonces por favor dígame ¿Qué clase de pensamientos están en la cabeza de nuestros dirigentes? Ayúdeme a comprenderlos por favor, pues yo ya no entiendo lo que está pasando, al parecer me perdí el momento en el que el mundo empezó a girar al revés y todo parece indicar que usted también.
Según sondeo realizado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, entre el 4 y 5 de abril a 411 empresarios, las empresas expresaron haber reducido la planta del personal al 30.5%.
El 20 de marzo, la Alcaldía de Medellín se sumó al decreto departamental que anunció la ‘Cuarentena por la Vida’, debido a la pandemia de la COVID-19. Luego llegó la orden del Gobierno Nacional en el Decreto 457, firmado por el presidente Iván Duque el 23 de marzo, en el cual se estableció el aislamiento preventivo obligatorio. Muchas actividades laborales se vieron afectadas por esta situación, el cierre de la actividad comercial tuvo como consecuencia el aumento del desempleo.
La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia estimó en el mes de abril que la tasa de desempleo pasaría de 11.8% a un rango entre el 15.5 y 16.1%, teniendo en cuenta que, de los tres millones de ocupados del departamento, cerca de un millón laboran en actividades de alto riesgo de afectación por COVID-19, por ello se proyectaron pérdidas de entre 112 mil y 131 mil empleos, lo que implica el incremento en la tasa de desempleo hasta llegar al 15%.
Algunas empresas lograron mantenerse activas, ya sea por diferentes medios. Por ejemplo, los negocios en línea fueron protagonistas en estos tiempos de cuarentena, aunque las ventas sí se vieron afectadas. De otra parte, hubo otros negocios que se beneficiaron por las circunstancias. Maribel Vahos, dueña de la empresa ‘Grupo Digital Creativo’, dedicada a la impresión digital de murales, pendones, avisos y elementos similares, relató que su empresa cerró solo por un mes, ya que la señalización fue una gran ayuda para recueprar en algo sus ventas pues debieron cesar a cuatro empelados y seguir con el equipo a medias. Explica que: “También nos hemos estresado porque ahora no hay manera de contratar más personal, entonces el que hace una cosa tiene que hacer todo”.
<< El comercio informal, también muy afectado por la cuarentena, muestra igualmente signos de recuperación. Foto: Isabel Salazar R.
Hugo Vásquez dueño del ‘El Vasco’, una empresa importadora y comercializadora de juguetería, cacharros, productos del hogar y belleza, comentó que la cuarentena lo afectó mucho como empresa distribuidora y comercializadora. Seguir respondiendo sin ingresos por los gastos de arrendamiento, el pago a los empleados y otros costos, generó un déficit del que le tomará años recuperarse pues incluso algunos de sus clientes no se repusieron del cese de actividades. Equipos de trabajo reducidos, cargas de trabajo en aumento para recueprar el trabajo perdido, describen el panorama del sector comercial de Medellín.
Otra situación es la de los empleados, muchas veces cabezas de hogares que entraron en un limbo a causa de la pandemia.
Juan García se desempeñaba como jefe de producción en Publicaciones VID, una obra de la Congregación Marianaque presta servicios de impresión litográfica y digital. Pagarle se había convertido en una dificultad por los pocos ingresos en la empresa; con su despido, la situación se trasladó a su hogar.
En los trabajadores indeendientes, el panorama tiene muchos matices. Grace León, una joven de 25 años, anteriormente trabajaba como bartender en una empresa llamada ‘Aguas Claras’, la cual presta servicios para eventos como matrimonios, ceremonias de graduación, entre otros que, por las aglomeraciones que son habituales en ellos, fueron cancelados, como los contratos de Grace y tosos sus compañeros.
<< En las calles están las principales evidencias de los efectos del desempleo. Foto: Isabel Salazar.
Para el primero de septiembre Iván Duque, presidente de la República dio por terminada la cuarentena y el comienzo de un aislamiento selectivo, que apela ahora a la responsabilidad individual de los colombianos. Después de tener casi seis meses cerrados los establecimientos comerciales, Fenalco Antioquia presentó el 28 de agosto el índice de desempleo en el Valle de Aburrá, del 24.7%, cifra que supera lo estimado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia en el mes de abril. Carlos Andrés Pineda, Director ejecutivo de Fenalco Antioquia expresó que “necesitamos entonces reactivar la economía, recuperar esa actividad económica, con el apoyo de nuestros alcaldes del Valle de Aburrá, para poder recuperar esas actividades críticas del comercio, de la economía naranja, de hotelería y restaurantes, para volver a la celda del crecimiento y empleo para los antioqueños”.
Ahora que está permitido salir a las calles, encontramos nuevamente en cada semáforo personas que piden dinero u ofrecen productos o su trabajo en oficios varios. En efecto, un recorrido por zonas comerciales como la tradicional carrera 70, dejan ver que muchos locales han reabierto, otros están en reformas para dar espacio a nuevos negocios, pero la demanda de productos y servicios no es igual. De otra parte, como lo resalta la alianza Medellín Cómo Vamos, el empleo tiene efectos no solo económicos, sino también sicosociales, pues es clave en el bienestar percibido, en la salud mental de las personas.
Los temores ante una nueva cuarentena y lo que significaría para quienes están en plena recuperación, han dado paso a las realidades que implica lograr que la economía despegue nuevamente. Julián Steven Vásquez, comerciante sostiene: “Tenemos mucha esperanza de que el comercio vuelva como antes, teniendo en cuenta que también debemos tener una ayuda por parte del Gobierno para que no nos vayan a encerrar de nuevo porque la economía se vería ya demasiado afectada con otra cuarentena obligatoria, pero al paso que vamos, se podría decir que aunque el proceso es lento, todo se vuelve a movilizar”.
A causa del confinamiento, los dueños de restaurantes, como muchos otros empresarios, debieron hacer un alto en el camino y buscar estrategias factibles para asegurar la estabilidad de sus locales tras el impacto de la pandemia, una interrupción que para el gremio parecía no tener final.
La COVID-19 ha arrasado con planes, sueños, y varios sectores de la economía. El sector gastronómico se ha visto impactado de una manera aparentemente irremediable. Los restaurantes perdieron las posibilidades que representaba para el negocio el recibir comensales para ofrecerles más que servicios de alimentación en los locales.
La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés), informó que, hasta el 6 de julio del 2020, se registraron 27.600 locales que se vieron obligados a cerrar. Un 30 por ciento de los negocios de la industria gastronómica.
El control de aforos es el principal reto para consolidar la nueva oferta de los restaurantes. Foto: Agencia de Turismo De Tour.
En Medellín, muchos empresarios se han visto afectados por el confinamiento, teniendo que acudir a diferentes estrategias para evitar la bancarrota de sus negocios. ¿Cuáles han sido esas estrategias? Con la imposibilidad de abrir sus locales hay muy pocas opciones que se pueden elegir.
Juan Camilo Aristizábal es un emprendedor, dueño de dos cafeterías ubicadas en colegios y, además, un restaurante en un centro comercial que también debió cesar su actividad. Recurrió a los domicilios que incluso él mismo realizaba. También optó por empezar a vender frutas y verduras en un pequeño local, saliéndose por completo de su rol de empresario que ejercía anteriormente.
A su turno, Fredy García Giraldo, dueño de un restaurante en el municipio de Guatapé, llamado El Candil, debió suspender el servicio del que se ha encargado durante 12 años.
El hecho de tener que cerrar sus puertas por obligación jamás había sido una posibilidad para él y, como a muchos otros empresarios, fue algo que lo tomó por sorpresa. La incertidumbre de no saber qué sucedería en la pausa que su negocio estaba atravesando, en la que el inicio tenía fecha clara, pero el final aún era un interrogante sin resolver.
A raíz de la necesidad de todos los empresarios en el pueblo, se realizó una capacitación en el mes de junio, que tuvo como objetivo direccionar la implementación de los protocolos de bioseguridad en los establecimientos del pueblo, ejecutando la estrategia que se llamó “Guatapé Mi Destino Seguro”, con la que se buscó reactivar los comercios y el turismo, el cual es un factor que juega un papel muy importante en el pueblo, donde el cese de todas las actividades que implican un acercamiento social representó un alto en el camino que llegó de repente. Tener que permanecer en casa por tanto tiempo era inimaginable hace unos meses atrás.
Para superar la crisis, Fredy García tuvo una idea que no sólo lo beneficiaría a él sino también a otras personas en Guatapé. La estrategia se llamó “Almuerzos solidarios” y consistía en que alguien donaría el valor de un almuerzo que en el restaurante cuesta $12.000 y Fredy regalaría otro a quien lo necesitara. Sus amigos, familiares y otras personas del pueblo se unieron a la causa para ayudar a Fredy con su negocio y, a la vez, a alguien más. “Fue una estrategia muy interesante porque se estaba haciendo mercadeo, por otro lado, se estaba haciendo una labor social y también tenía la satisfacción de haber sostenido a todos los trabajadores del restaurante, que siempre fue algo complicado”, anota Fredy sobre la idea desarrollada durante cinco meses para el sostenimiento de su negocio, que, gracias al apoyo recibido, fue, por varios días de la cuarentena, el único en actividad. “Los únicos que se veían para arriba y para abajo llevando almuerzos por todo el pueblo éramos nosotros”, cuenta García.
Muchos locales de terrazas de comidas funcionan solo para servicios a domicilio.
Foto: Juan Camilo Aristizábal.
Pese a la recepción que tuvo la estrategia de los “Almuerzos solidarios”, las ganancias fueron pocas. Lo importante es que la estrategia permitió mantener en pie el restaurante y, sobre todo, asegurar el empleo de las personas que durante tanto tiempo han trabajado en él. “Hablé con ellos para que me colaboraran y entendieran la situación por la que estábamos pasando, como se había reducido el trabajo, me tocó pagarles un poquito menos y ellos accedieron”, relató Ferdy García y destacó la solidaridad de sus trabajadores.
En agosto, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desempleo fue del 16,8 por ciento, 6,8 puntos más que en 2019. En efecto, la pandemia y el confinamiento dejaron huellas profundas.
La situación que el mundo entero está atravesando, ha sido un factor que ha impulsado a muchos a asumir retos, nuevas experiencias y decisiones que anteriormente eran impensables.
El cambio en la metodología de atención de los restaurantes es notorio, el aforo de cada uno de los establecimientos se ha visto reducido al 50% y hasta al 30%, lo cual conlleva una reducción en el servicio; pero es clave encontrar una estrategia que pueda beneficiar al negocio y a su vez, a los clientes que, después de haber esperado tanto tiempo para salir de sus hogares, finalmente buscan un poco de la vida normal antes de la pandemia, la misma que poco a poco, se ha visto perdida.
El paraíso que muchos reconocen en San Andrés por su mar colorido y otros atractivos está en un momento de crisis e incertidumbre por la tormenta que afectó las islas, en plena recuperación de la pandemia.
Por: Luisa Sepúlveda / luisa.sepulveda@upb.edu.co
El huracán ETA alcanzó categoría cuatro en los días pasados y aunque a su paso por el archipiélago colombiano todavía era una tromenta tropical, dejó estragos notables. Las lluvias ocasionaron inundaciones en muchos sectores de San Andrés y daños a las viviendas, caída de árboles que pusieron en riesgo la integridad de los habitantes y la ruptura del tubo emisario de aguas residuales, por el fuerte oleaje que se presentó.
Desde el lunes 2 de noviembre, los habitantes de San Andrés y Providencia estuvieron enfrentando la situación con angustia y expectativa, además, en medio de una pandemia que afectó gravemente su economía. El pasado jueves 5 de noviembre, el Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales), mediante el comunicado especial N°099 pronosticó la persistencia de lluvias fuertes, actividad eléctrica, vientos fuertes con rachas, marejadas y mar de fondo en el Caribe.
El Consejo Departamental de Gestión de Riesgo ha recibido en línea directa más de 300 reportes de la ciudadanía destrozos ocasionados por el fenómeno climático. Son 250 las solicitudes de ayuda mediante la plataforma digital de la entidad.
Sectores cercanos al famoso “Hoyo soplador” fueron los más afectados por las lluvias, los vientos y el oleaje. Foto: Cortesía John Hudson.
Toda la Isla se ha visto afectada por las lluvias persistentes y los vientos de alta intensidad que se han presentado en los últimos días. Por ello, las zonas más afectadas corresponden a los sectores costeros y barrios con fallas en sistemas de acueduto o alcantarillado, mientras que los fuertes vientos en todo el territorio han ocasionado emergencias incluso en las partes más al centro de las islas.
Según el jefe de bomberos de San Andrés, Willy Gordon Bryan, “todo el borde costero, donde se encontraban ubicadas algunas pocas familias y aproximadamente 20 establecimientos de negocios alrededor del hoyo soplador fueron los más damnificados a causa del coletazo del huracán ETA”.
El cuerpo de bomberos logró socorrer 64 viviendas en las cuales habitan aproximadamente 230 personas y talaron más de 400 árboles para la seguridad de los habitantes de la Isla. Willy Gordon, jefe de bomberos de San Andrés, indicó que los principales inconvenientes que se han presentado a la hora de auxiliar a las familias y a las personas vulneradas, es no poder suplir de forma inmediata sitios de albergue y víveres básicos para la subsistencia.
Siaris Livingston es residente del barrio Natania. Su vivienda quedó sin techo, a causa del viento y las lluvias, reveló que sin la ayuda de autoridad alguna, ha debido atender la situación.
El barrio Natania fue justamente uno de los más afectados. En sus calles angostas se concentra el agua lluvia, que ha saturado los sistemas de desagüe, lo que ocasiona innudaciones agravadas por las aguas residuales.
En otros barrios como Serranilla y Back Road parte baja, la situación es similar: los residentes no descansan y permanecen en alerta para evitar el daño de sus bienes materiales, ya que el agua puede entrar hasta sus residencias.
Las inundaciones se extendieron por varios sectores de San Andrés y agravaron las fallas de los sistemas de saneamiento básico. Foto: Cortesía Julián De Ávila.
Los establecimientos ubicados en la costa sur de la Isla, fueron afectados de manera significativa; restaurantes, talleres, viviendas y lugares recreativos, recibieron el azote de las olas y la brisa, al punto que muchas construcciones se fueron al piso y los negocios que antes estaban vacíos por la pandemia, ahora están en ruinas.
La familia Ramírez, que reside en el sector del Hoyo Soplador, al sur de la Isla, expresó que el coletazo del huracán ETA hizo que el techo de su domicilio cayera, el agua dañó muebles y enseres, y el servicio de energía fue interrumpido por la caída de árboles. Han recibido algunos alimentos y han colaborado con las labores de limpieza de los bomberos, que buscan recoger los árboles caídos y despejar la calle.
La Gobernación declaró el estado de calamidad pública en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, debido a los efectos devastadores que dejó el coletazo del huracán ETA. Los habitantes de las islas reclaman ahora más que nunca la presencia del gobierno colombiano.
El presidente de la República visitó San Andrés el pasado 8 de noviembre y abrió comenzó una serie de reuniones con delegados del Gobierno Nacional que harán control y gestión del riesgo en sectore críticos, evaluarán los daños ocasionados por ETA y trabajarán con líderes comunitarios en la recuperación de la actividad social y económica en las islas. La Ministra del Interior, Alicia Arango, fue designada para gerenciar un plan de acción que dará prioridad a la recuperación de la agricultura, la pesca, el comercio y el turismo, para lo cual es clave que la opinión pública se sume al propósito, eligiendo las islas como su destino de viaje.
<< Las inundaciones afectaron especialmente a sectores donde ya había problemas con las redes de alcantarillado. Foto: Cortesía Julián De Ávila.
Como parte del sector turístico, han sido uno de los comercios más afectados en el 2020. Sobrellevar la crisis por el nuevo coronavirus fue un desafío y ahora se plantean estrategias para “seguir a flote”.
2019 finalizó con una cifra récord para las agencias de viajes colombianas, las cuales, según el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, contaron con un crecimiento en el cuarto trimestre del 3,3% respecto a lo que fue el resultado en ese mismo período del 2018 y con un crecimiento total del 3,7 % en ingresos nominales. Un progreso que no se registraba desde hacía 4 años.
El mismo informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) expondría cifras opuestas en 2020. Para Gloria Cristina Castaño, dueña de la Agencia de viajes y turismo Guadalcanal, se esperaba superar o igualar las cifras anteriores, pero la pandemia le obligó a tomar medidas decisivas para que su empresa continuara en funcionamiento y sus trabajadores con un sueldo constante.
La reinvención
Ahora bien, ¿cómo lograr conservar un negocio cuyos ingresos provienen de la venta de servicios que se encontraban inhabilitados? Y es que fue debido a la medida del aislamiento preventivo obligatorio, decretada por el presidente de la República Iván Duque y a la clausura de aeropuertos, fronteras, carreteras y demás conexiones turísticas, que se dificultó la venta de tiquetes aéreos, alquiler de hoteles y vehículos, tramitación de visados y paquetes empresariales que ofrece la agencia.
Para salvaguardar su negocio, Gloria Cristina Castaño recurrió en marzo a la creación y venta de una línea de productos de bioseguridad. Sus empleados se encargaron de promocionar los productos por distintas redes sociales para seguir generando flujo de caja: “Yo asumo que fue una respuesta de salvación sacar la línea de bioseguridad. No lo tomo como reinvención, ya que mi pasión y enfoque es el turismo vacacional y ese seguirá siendo nuestro fuerte. Lo asumo más como una respuesta de salvación para poder sacar adelante a todo el equipo y podernos proteger”. Además de cambiar la línea de productos, tuvo que cerrar la sede de su agencia en Sabaneta, para poder conservar la de Envigado.
Viviana Rivera, dueña de la agencia de viajes DeTour, una promotora de servicios turísticos en Guatapé que ofrece planes en familia, pareja o amigos con alojamiento, alimentación, tours y transporte; la crisis sanitaria los “cogió fuera de base” pero no solo a ellos, sino también al municipio donde según su alcalde, Juan Sebastián Pérez, el 92% de sus habitantes vive del turismo.
Al igual que en el caso de Castaño, para Viviana Rivera la reinvención parecía ser la única manera de poder atravesar la crisis económica que solo parecía agravarse más con cada día que pasaba, por lo que surgió la creación de su nueva empresa de marketing y estrategia digital denominada Dmarketing, la cual está enfocada en las plataformas digitales: “Nos ha ayudado a mantener la empresa y a reinventarnos, también nos ayudó el uso de las herramientas tecnológicas que nos permite mejorar muchas plataformas de la operadora y del hotel, la página web de más empresas y conocer a fondo cómo manejar las redes sociales. Una cosa nos llevó a la otra positivamente”.
El desafío económico
<< La Agencia de Viajes y Turismo Guadalcanal se vio obligada a adaptarse a las nuevas necesidades que trajo consigo la pandemia.
Foto: Manuela Echeverri.
Para las dos empresarias, el cese de actividades dejó una gran cantidad de necesidades económicas por suplir y, por tanto, las ayudas para el sector se volvieron de carácter fundamental. Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de la Asociación Nacional de Agencias de Viajes (ANATO) plantea que “el apoyo del Gobierno ha sido importante, pero definitivamente la extensión de la problemática y de la reactivación hizo necesario que el gremio acudiera nuevamente para solicitar un nuevo paquete de alivios, dentro del cual se incluyó un acceso al crédito en condiciones especiales para el sector, pues las medidas que ha tomado el gobierno para apoyar no se han visto reflejadas en la industria a través de la banca”.
Castaño y Rivera agradecen los alivios, tanto como saben que son limitados y que las deudas no desaparecerán pronto. Cristina recibió subsidio de la nómina, de la prima y ayudas de los créditos de Bancóldex con intereses protegidos por el Gobierno; por su parte, Viviana cuenta con compromisos bancarios y créditos que, sin los ingresos de los meses en recesión, todavía no puede saldar.
Un nuevo turismo
Con el levantamiento de la medida del Aislamiento Preventivo Obligatorio y la reapertura del sector turístico por la nueva medida del Aislamiento Selectivo, las agencias empezaron a retomar funciones lentamente. No ha sido fácil recuperar la confianza en sus clientes para volver a viajar, algo que siempre fue visto como cotidiano y ahora parece ser una experiencia desconocida; por ende, para garantizar seguridad, las agencias cuentan con todos los protocolos de bioseguridad avalados por el gobierno y la ANATO.
Y aunque se ha reducido el número de clientela, Rivera añade que aquello les permitirá mejorar sus servicios puesto que se manejará una nueva propuesta de turismo: “Un turismo más personalizado, va a ser favorable porque ya no va a ser un turismo de masas ni del ‘bulto’. Ya va a haber menos personas y, por tanto, mejor atención”. Esta modalidad es propicia para promover el turismo nacional, el cual es el más recomendado por la ANATO y el Fondo de Promoción turística (FONTUR), según su presidenta, Raquel Garavito Chapaval: “Es el momento para invitar a los colombianos a que planeen su retorno a miles de rincones de Colombia”.
Lo que depara el futuro
Por el momento, agencias como la de Gloria Castaño están empezando a vender tiquetes aéreos nacionales e internacionales; señales de una nueva actividad que todavía está despegando y que dependerá de cómo se siga desarrollando la pandemia a escala mundial: “Comenzamos a vender vuelos nacionales, solo a las rutas establecidas y hemos vendido tiquetes internacionales; por ejemplo, a Europa y a Estados Unidos. Muchos de nuestros clientes ya están reprogramando todos sus viajes con los cambios y programas que tenían inicialmente; otros ya están programando sus vacaciones”.
Así pues, las agencias de viajes colombianas siguen sobrellevando los inesperados desafíos a raíz de la COVID-19, acomodándose a las circunstancias del momento, porque era más que claro que la pandemia no estaba incluida en ningún paquete de viajes. Empresarias como Gloria Castaño y Viviana Rivera son de las afortunadas de seguir contando con sus agencias ya que, según Paula Cortés se ha registrado una caída del 40% en el número de agencias de viajes que reportan haber renovado su Registro Nacional de Turismo, por lo que, según dice, es de suma importancia “el Proyecto de la Ley de Turismo, la exclusión del IVA en los paquetes turísticos, hecho que permitirá que estas empresas ofrezcan planes a menor costo para beneficiar a los turistas”.
La tormenta tropical ETA pasó justo cuando el archipiélago se la juega por la implementación responsable y efectiva de los protocolos de bioseguridad para recuperar su vida turística y su economía.
Por: Luisa Sepúlveda.
San Andrés se ha catalogado como uno de los destinos turísticos más apetecibles para viajar, conocer y disfrutar de la experiencia que brinda este paraíso en medio del mar. Desde el 25 de marzo se decretó en toda Colombia el aislamiento preventivo obligatorio, las islas del archipiélago se atuvieron a este mandato y durante los meses de confinamiento si industria turística no tuvo ingresos. Cuando, según datos de la Cámara de Comercio de San Andrés, cerca de 2.500 visitantes nacionales habían regresado desde la apertura, la tormenta ETA llegó para imponer retos mayores a la recuperación.
“Se ha trabajado duro de la mano de la Secretaría de Turismo, para que los establecimientos y los prestadores de servicios turísticos conozcan y puedan aplicar las medidas de bioseguridad. La Secretaría de Turismo lleva varios meses haciendo sensibilizaciones de bioseguridad para que esto pueda llevarse a cabo”, expresó Hans Burtscher, coordinador del área de capacitaciones de la Secretaría de Turismo en San Andrés.
El transporte para actividades recreativas asumió protocolos basados en el control de capacidad.
Foto: Cortesía.
La Isla ha sido uno de los lugares más afectados por la pandemia, puesto que debe sus ingresos en un 90% a las personas que la visitan. Desde el 1 de septiembre el aeropuerto de San Andrés abrió sus puertas con los debidos protocolos de bioseguridad, como el lavado de manos y el distanciamiento social y, si bien se ordenó la prueba de antígeno para descartar posibles contagios del virus que pusieran en riesgo a los habitantes de la Isla, el pasado 24 de septiembre el Ministerio de Salud indicó que la prueba no será requerida a los viajeros para entrar.
La ingeniera ambiental, Zaira Abrahams, está capacitada para hacer seguimiento a los hoteles con el fin de garantizar un paseo bioseguro a los turistas. Afirmó que alrededor de un 30% de los hoteles de la Isla están en funcionamiento, debido a que, el 70% restante no ha contado con la posibilidad de implementar todas las medidas necesarias y requeridas para brindar un servicio de calidad y seguridad a los turistas o están en espera del aval por parte de la Secretaría de Salud para reactivarse y reanudar sus actividades.
Los hoteles pertenecientes a ese 30% mencionado por la ingeniera ambiental, ya cumplen con los requerimientos exigidos para su funcionamiento, como la implementación de los puntos de desinfección en los espacios estratégicos, tapete desinfectante para el calzado, dispensadores de gel antibacterial y alcohol, distanciamiento, además del uso de colchones y almohadas antifluido o con su respectivo forro, también la caneca roja para el deshecho de los tapabocas es un aspecto que han efectuado estos hoteles, entre otras medidas preventivas.
Yasmin Sepúlveda, gerente del Hostal El Vecino, afirma que constantemente se les hace seguimiento a los turistas que se hospedan en el hostal, para que cumplan los protocolos exigidos de cuidado individual; diariamente deben llenar los visitantes una encuesta relacionada con los síntomas que puedan presentar.
También afirmó que desde que reanudaron su actividad en el hostal, exactamente el 5 de octubre, hasta la fecha, han recibido cerca del 10% de huéspedes de lo que era habitual antes de la pandemia. Aun así, desde el primer momento que llegan los turistas, se ponen en práctica las medidas pertinentes, como la toma de temperatura, deben poner su calzado en el tapete desinfectante, las maletas se rocían con solución de hipoclorito de sodio, el debido lavado de manos y luego deben proceder a echarse gel antibacterial y solo una persona puede quedarse en os trámites de recepción.
La Secretaría de Turismo en San Andrés, desde el área de capacitaciones, puso en marcha un curso de servicio al cliente para los prestadores de servicios turísticos en la Isla, con el fin de garantizar un servicio de calidad con los protocolos necesarios, explicó el coordinador del área de Capacitaciones de la Secretaría de Turismo, Hans Burtscher.
Además, la Gobernación del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, mediante un comunicado, informó que desde el pasado 15 de octubre se dio la apertura oficial de las playas de Spratt Bight como prueba piloto, con todos los protocolos de bioseguridad para el disfrute de residentes y turistas.
El gobernador Alen Jay Stephens, junto con varios miembros de su gabinete, hicieron la debida inspección a la playa Spratt Bight; en donde se tomaron algunas medidas y restricciones para ingresar, entre las que se destacan la toma de temperatura, el uso constante de tapabocas excepto al momento de entrar a la playa, y se le exigirá tanto a turistas como a residentes contar con la aplicación CoronaApp para su registro.
<< Desinfección y toma de temperatura. Rutinas en los establecimientos públicos de San Andres.
Julio Iglesias, más conocido como “Tolú” es operador turístico en la Isla, conduce una lancha para transportar a los visitantes a los cayos cercanos a San Andrés. La capacidad máxima de su lancha es de 50 personas, pero en este tiempo debe reducirla a 25 para cumplir con las medidas de cuidado; además, en cada viaje tiene en cuenta la medición de temperatura y el uso de tapabocas antes del abordaje al único cayo abierto al público, Johnny Cay. “Tolú” habla del sacrificio que ello implica, pero defiende su compromiso y el de los demás operadores turísticos de la Isla con un buen servicio a los visitantes que ahora incluye evitar los contagios .
En el único hospital de la Isla, siempre y cuando no sea una emergencia, los pacientes son atendidos de acuerdo con el pico y cédula, deben cumplir con el distanciamiento establecido de un metro y cumplir con la hora acordada de la cita para evitar aglomeraciones en la sala de espera.
Rafael Castaño es comerciante de la isla, afirmó que, aunque para su gremio no hubo capacitaciones sobre los cuidados que deben tener, la Secretaría de Salud visita los establecimientos para asegurar el cumplimiento de las medidas y los protocolos de bioseguridad, exigidos y avalados por el Ministerio de Salud, para poder operar y abrir las puertas de sus negocios: tapete de desinfección con hipoclorito de sodio, distanciamiento de un metro, límite de personas en el recinto, uso de tapabocas obligatorio para personal y clientes, toma de temperatura a cada persona que ingresa y uso obligatorio de antibacterial al entra al establecimiento.
Hace pocos minutos -CDGDR- declara la calamidad Pública en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina tras paso del Huracán #ETA, luego de hacer un recorrido por las principales zonas afectadas y evaluar los daños. pic.twitter.com/Fuld9gNirl
Aunque la cantidad de visitantes sea menor, los prestadores de servicios turísticos continúan adaptándose a una nueva forma de operar. Justo cuando se decía que un nuevo cierre conllevaría una crisis económica más acentuada, la reactivación del turismo en San Andrés y las demás islas del archipiélago fue puesta a prueba por el paso de la tormenta tropical ETA, cuyos vientos, lluvias y marejadas dejaron cerca de 21 familias damnificadas y arrasaron restaurantes, talleres y afectaron carreteras, según informó el Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres del Archipiélago, en el que se esperan nuevos coletazos, no solo del fenómeno climático, sino de la pandemia por COVID-19.
Analizamos el plan de desarrollo departamental “Unidos por la vida 2020-2023”, aprobado en mayo pasado por la Asamblea de Antioquia, desde que en junio pasado y en medio de la pandemia Luis Fernando Suárez asumiera el encargo como gobernador, tras la medida de aseguramiento contra el electo Aníbal Gaviria. En medio de estas situaciones, ¿cuál es el plan que se mantiene para el departamento? ¿Cómo se financiará?
Por: Sebastián Carvajal y Andrea Cano
Este año se aprobó un plan de desarrollo departamental atípico. Su construcción pasó de ser descentralizada en las subregiones a virtual, en medio de la emergencia sanitaria por COVID-19 y, antes de ser presentando ante la Asamblea Departamental, tuvo que ajustarse a los retos que conllevaba la crisis de salud y la reactivación económica. Luego, el ente legislativo lo discutió mediante sesiones no presenciales y lo aprobó con 25 votos a favor y uno en contra.
Ahora el Plan guiará al gobierno departamental durante los próximos cuatro años, bajo el objetivo de “trabajar unidos por una nueva visión departamental, cuyo centro sea el ser humano y su desarrollo integral y sostenible”.
“Tenemos dos propósitos superiores en el plan que son la vida y la equidad y por eso muchas de las estrategias y programas van a ir al cierre de brechas”, explicó Claudia García, directora de Planeación departamental y quien coordinó la construcción y aprobación del documento.
El Plan de Desarrollo contempla cinco enfoques estratégicos que son transversales: Arriba Antioquia -un programa para la reactivación pospandemia-, Emergencia Climática, Transformación Digital de Antioquia, Antioquia Resiliente y los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET).
Por su parte, Nuestra Gente, Nuestra Economía, Nuestro Planeta, Nuestra Vida y Nuestra Gobernanza, son las cinco líneas estratégicas que hacen parte del plan y que se desglosan en 32 componentes y 166 programas.
Además, estipula un plan de inversiones por cerca de 18,9 billones de pesos en el cual se relaciona el plan cuatrienal, que son recursos propios del departamento y que alcanzan los $10,63 billones, más $8,3 billones que provienen de fuentes alternativas. Se llaman así porque no hacen parte de las rentas tradicionales y resultan claves ante la disminución de ingresos corrientes de libre destinación, a causa de la emergencia sanitaria.
“Tenemos varias fuentes alternativas: uno es el Sistema General de Regalías, que es una apuesta muy ambiciosa por presentar buenos proyectos; los recursos de crédito, que durante la discusión en la Asamblea tuvimos las disposiciones que nos permitían mayor espacio fiscal para apostar por ellos. Otra fuente es el capital de la solidaridad, la pandemia ha sido un ejemplo de cómo se puede movilizar recursos en especie y hay otros mecanismos como las obras por impuestos y la cooperación internacional”, aseveró García.
Con respecto a los recursos de crédito, la directora de Planeación departamental agregó que la Gobernación está trabajando en dos frentes: uno es el reperfilamiento de la deuda; es decir, obtener mejores periodos de gracia o mejores tasas de interés, y el segundo es buscar las opciones más competitivas para el endeudamiento, ya sea con la banca local o multilateral. “Lo que se está haciendo es explorar las mejores condiciones del mercado”, explicó la servidora.
Aunque por ahora el panorama financiero no está del todo claro para la Gobernación. “Todavía no sabemos los impactos en términos fiscales del COVID-19 y eso tiene dos elementos: uno es el recaudo propio y sus negocios, cómo se ven afectados. Creo que habrá mucha más evasión y también quisiera saber qué impacto tendrá sobre la FLA el cierre de locales comerciales. Lo segundo es lo que la Nación va a dejar de girarle al departamento. Eso es una cosa todavía incierta”, señaló Juan Esteban Lopera, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia.
Gobernación mediadora, ese es el plan
Para entender el plan de desarrollo de Antioquia es importante tener claro que el Departamento tiene dos funciones claves: ejecutar recursos y servir de intermediador entre lo local y lo nacional.
Es decir, además de diseñar e implementar programas con capital propio, “se encarga de coordinar las acciones con las entidades de orden nacional o con los municipios, de tramitar las exigencias y demandas de unos y otros y de apoyar, acompañar y prestar asistencia técnica a las localidades”, explicó Lopera.
Por esta razón se explica que las fuentes alternativas correspondan al 44% del total de las inversiones de Plan de Desarrollo, lo que además pone a prueba su capacidad de articularse con otras agendas, como lo explica Juan Sebastián Aristizábal, director del Centro de Análisis Político de la Universidad Eafit: “Uno lo que evidencia es un esfuerzo por articular distintas agendas, agendas globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con agendas nacionales como los Conpes y con unos enfoques muy definidos que me parecen interesantes”, dijo.
La financiación de los programas y proyectos, la gran pregunta sobre el plan departamental.
Infografía: Sebastián Carvajal y Andrea Cano Gaviria.
Relevo al timón en medio de la tormenta
Al indagar sobre las apuestas y lo que se puede esperar del Plan de Desarrollo, Aristizábal señaló que: “es lo suficientemente ambicioso para tratar de recoger las discusiones que están sobre la mesa. No creo que le falte, el reto ahí es poder materializar todo lo que se está proponiendo en ese plan de desarrollo que fue aprobado”.
De igual forma, destacó que hay un esfuerzo importante por articular dinámicas políticas, económicas y sociales para tratar de atender de forma oportuna cada una de las subregiones del departamento y aseguró que con la finalización de los corredores viales habrá una mejor conexión para desarrollar el Nordeste, Occidente y Urabá antioqueños.
Sobre el impacto de la pandemia en las subregiones indicó que sus efectos se verían a lo largo del segundo semestre, especialmente en lo económico y social y valoró el esfuerzo del programa Arriba Antioquia por reconocer esas dificultades y proponer soluciones desde la articulación institucional.
Para Lopera la aprobación es apenas el inicio, “el partidor” de una serie de dinámicas políticas para ejecutar su implementación. “Ningún plan de desarrollo se cumple al 100 % y esas son dinámicas políticas, porque lo técnico ya se resolvió. Es muy difícil gestionar la burocracia de la Gobernación, son elementos muy complejos. El plan define una cantidad impresionante de equipos de trabajo que existen en la medida en que existen programas para ejecutarse y se les asigna un recurso”, apuntó el académico.
Acerca de los retos políticos que tiene la gestión del plan, Lopera indicó que son varios, entre ellos, la detención de Aníbal Gaviria, las alcaldías y sus propias apuestas; la paz, los PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, estrategia asociada al cumplimiento de los acuerdos de paz) y el respaldo que estos tengan por parte de la Nación; además de las dinámicas territoriales marcadas por los grupos de incidencia, legales e ilegales.
Los lugares de la oposición
Sobre la discusión y aprobación del plan de desarrollo, Andrés Guerra, excandidato a la Gobernación de Antioquia y quien llegó a la Asamblea gracias al estatuto de la oposición, decidió acompañar a Aníbal Gaviria porque cree que “hoy no es el momento para hacerse el importante, es el momento para ser útiles y eso modifica absolutamente todo el concepto político”. Considera que el plan aborda el 95% de las necesidades de los antioqueños y espera que dé la hoja de ruta para salir de la crisis.
Además, destaca que la Gobernación tuvo en cuenta algunas de sus propuestas de campaña, entre ellas: la conectividad a internet de las escuelas rurales, un programa de bilingüismo gratuito para niños y jóvenes, la creación de la Secretaría de Turismo, los puertos marítimos en el Urabá y los circuitos productivos y rurales para conectar las subregiones.
Por su parte, el diputado Luis Peláez, quien votó en contra de la aprobación del Plan y se declaró en oposición al gobierno, asegura que en él “vamos a encontrar programas muy bonitos, muy bien llamados, con indicadores y presupuestos flojos”.
Para Peláez se debió “Invertir en lo prioritario”, por lo que propuso en la discusión del plan de desarrollo cinco temas que, según él, el Departamento no ha solucionado ni les dio la importancia necesaria en la discusión. Estos fueron la alimentación, la salud, los servicios públicos, el empleo en las subregiones y la educación. Para su abordaje sugirió una mejor redistribución de los recursos, pero la Gobernación decidió mantenerlos en los proyectos que, en su concepto, propiciarán la reactivación económica.
Algunos de los programas que el diputado señala por la falta de recursos suficientes son: Maná Plus, la apuesta frente a los habitantes de calle, Vive la cultura en Antioquia, el enfoque étnico —“Está transversal, entonces lo difuminan y no lo ponen claro”, dijo Peláez—, entre otros.
Sin embargo, celebra la apuesta por las ciclorrutas, el bienestar animal, la construcción de dos nuevas cárceles y 75.000 viviendas para el departamento. Además de la inclusión de CALMA, una propuesta suya para la comercialización y distribución de cannabis medicinal, como una línea de dentro de la Fábrica de Licores de Antioquia, que durante los próximos cuatro años estará bajo estudios de prefactibilidad, factibilidad y desarrollo.
Qué pueden esperar los antioqueños del plan de desarrollo
Los expertos concuerdan en que ahora sigue la implementación del Plan “Unidos por la vida 2020-2023” y la priorización de programas y recursos. Eso dependerá de las apuestas para reactivar la economía tras las crisis por la pandemia —una de ellas son las obras de infraestructura— y de las dinámicas políticas propias del departamento.
Asimismo, concuerdan en que lo aprobado refleja el tema de la vida como una de las obsesiones de Aníbal Gaviria en sus diferentes mandatos y que desarrolla de manera integral los elementos para fortalecer la equidad social. El profesor Juan Esteban Lopera resalta que, aunque ha sido recurrente en sus administraciones, el enfoque es “distinto a los que han tenido en otros y este se basa en la ejecución”, porque se centra en la sostenibilidad y el manejo de la pandemia, según explicó.
El diputado Peláez, por su parte, enfatizó en que hará seguimiento a los principales proyectos de infraestructura de la Gobernación como el túnel del Toyo, el Tren del Río y los puertos de Urabá. Sobre los programas y las inversiones estipuladas, dijo que “en unos años vamos a ver los aciertos y desaciertos que tuvo esa apuesta”.
García, en nombre de la administración departamental, subrayó que esperan potenciar el desarrollo de las regiones, para que se traduzca en más oportunidades para los Antioqueños. “Esperamos que el Departamento avance en la construcción de un territorio saludable, donde sus habitantes se sientan seguros, y la paz pueda llegar a cada rincón de Antioquia. Nuestro compromiso es realizar un trabajo constante que integre a todos los equipos de este gobierno, con el objetivo de construir un territorio más incluyente, equitativo y próspero”, finalizó.
Aspectos clave del Plan de Desarrollo, que incluye ideas del programa de gobierno del candidato que obtuvo el segundo lugar en las votaciones. Infografía: Sebastián Carvajal y Andrea Cano.
A pesar de que se ha hablado de trabajo propio, hay contratos que revelan alta dependencia en personal especializado externo para la operación de la principal herramienta de información en el manejo de la emergencia sanitaria en Medellín.
Por: Sebastián Carvajal y Jacobo Betancur
Durante las primeras semanas de la pandemia, Medellín despertó el interés de varios medios internacionales por ser una de las ciudades latinoamericanas con mejores resultados preliminares en la lucha contra el coronavirus. Un experimentado equipo de epidemiólogos, una baja tasa de letalidad y un grueso porcentaje de casos relacionados hacían parte de una foto que, en su momento, se mostró como un ejemplo a seguir entre las demás ciudades de la región.
Aunque durante las últimas semanas el porcentaje de casos relacionados, uno de los principales indicadores de control de la pandemia, se diluyó en medio de un crecimiento exponencial de los contagios, en comparación con otras ciudades de tamaño similar en el país, hasta el cierre de este artículo Medellín continuaba mostrando una tasa de letalidad menor.
Por ejemplo, mientras en Barranquilla este indicador se ubicaba en el 5,11 por ciento, en Cali en un 3,51 por ciento y en Cartagena en un 3,05 por ciento, en Medellín la tasa era de 1,40 por ciento.
Como eje central de su estrategia de mitigación, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, lideró la creación la plataforma Medellín Me Cuida, una ambiciosa base de datos que comenzó a recolectar de forma masiva la información personal de millones de habitantes de Medellín, su área metropolitana y otros municipios de Antioquia.
Establecida como un requisito para poder circular por la ciudad y como uno de los insumos principales para el trabajo del grupo de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud, esta plataforma se convirtió en un mapa de navegación clave para el seguimiento de los ciudadanos enfermos y en la columna vertebral del gobierno para decidir cuándo aislar determinadas zonas de la ciudad.
A pesar del amplio alcance de la base de datos, en la que hasta el pasado 3 de julio se habían registrado 3´351.101 ciudadanos de Medellín y al menos 141.951 empresas del área metropolitana del valle de Aburrá, todavía es muy poco lo que se sabe sobre las empresas detrás de su desarrollo.
El trabajo con datos y su integración ha sido un asunto prioritario en la modernización de la gestión de gobierno, anunciada para el presente periodo en Medellín. Aquí, el Sistema Integrado de Emergencias y Seguridad de Medellín. Foto: Alcaldía de Medellín >>
En reiteradas ocasiones varios funcionarios del gobierno local han insistido en que la plataforma se desarrolló In-house, es decir, con recursos propios y sin apoyo de personas externas.
“Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas”, sostuvo el alcalde de Medellín Daniel Quintero a través de su cuenta de Twitter, al ser cuestionado sobre las personas detrás de la base de datos.
Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas.
— Daniel Quintero Calle (@QuinteroCalle) June 3, 2020
Aunque por definición el término “In-House” alude a cuando un desarrollo es hecho con recursos y personal propio de la organización en cuestión, una respuesta a un derecho de petición remitido por este medio cuestiona la precisión de la versión del mandatario, ya que en el desarrollo de la plataforma sí participaron empresas externas.
“El desarrollo de la plataforma Medellín Me Cuida se hizo in-house, con capital humano de la Entidad que presta sus servicios como vinculados o a través de contrato”, aseguró comunicación enviada a este medio, firmada por el secretario de despacho Raúl Eduardo Morales Vallejo.
Respuesta de la Alcaldía de Medellín sobre el personal que desarrolló “Medellín MeCuida”.
Para arrojar claridad sobre esto, CONTEXTO revisó la contratación de la Subsecretaría de Tecnología y Gestión de la Información, hoy encabezada por Juan Sebastián González, y encontró que en el desarrollo de Medellín Me Cuida participaron por lo menos 18 contratistas particulares. Todos ellos, vinculados a dos empresas especializadas en desarrollo de software, que firmaron convenios con esa entidad desde 2019.
De ese total, 16 contratistas pertenecen a un consorcio identificado como Unión Temporal Iecisa – Saion, en el que 14 participaron en el desarrollo de la plataforma y otros dos hacen parte del equipo que la administra. Y dos contratistas restantes que hacen parte de una empresa identificada como HyG consultores, conforman el equipo que se encarga de la administración y analítica de Medellín Me Cuida.
Aparte de los 18 contratistas, tan solo aparece la participación de tres funcionarios de libre nombramiento y remoción, uno de carrera administrativa y una persona natural vinculada de forma independiente.
Estos son los vínculos contractuales del personal vinculado al proyecto Medellín MeCuida según la Alcaldía de Medellín.
El origen de Medellín Me cuida
Para rastrear los orígenes de los contratos bajo los que se desarrolló Medellín Me Cuida hay que remontarse a febrero de 2019, cuando la Alcaldía de Medellín abrió un proceso de licitación pública con el objetivo de conseguir uno o varios contratistas capaces de operar y gestionar tres componentes vitales para el funcionamiento del Municipio: una mesa de servicios, una plataforma de información geográfica y un sistema informático conocido como SAP, con el que el gobierno local puede administrar sus recursos humanos, logísticos, financieros y contables.
Bajo ese contexto, la empresa HyG consultores se presentó para gestionar la plataforma de información geográfica, y la Unión Temporal Iecisa-Saion participó en proceso para la administración de la plataforma SAP.
En ambos procesos, según consta en un informe de evaluación (click para ver el documento), las dos empresas habrían sido las únicas que cumplieron con todos los requisitos estipulados en la convocatoria. Por lo cual, fueron las escogidas para la adjudicación de los contratos.
El sistema de información geográfica
HyG Consultores es una empresa con 14 años de experiencia, especializada en el desarrollo y diseño de soluciones web, aplicaciones, bases de datos y, sobre todo, desarrollo de plataformas y productos relacionados con sistemas de información geográfica. Todos ellos a través de herramientas como “JAVA, .NET, FLEX, HTML5 sobre plataformas como ArcGIS Server, PostGIS, Geoserver, y los SGDB ORACLE, SQLServer, Postgres, entre otros”, tal como especifica la empresa en su sitio web.
Dado su alta especialización, la empresa se ha convertido en un importante contratista local, para el desarrollo de aplicativos geográficos para entidades como Cornare, Corantioquia, la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia, Aguas y Aguas de Pereira, Ingeominas y empresas del sector privado como SURA.
Su llegada a la Alcaldía de Medellín se remonta al 29 de marzo de 2019, cuando firmó con la Secretaría de Suministros el contrato 4600080504 por 748’629.000 pesos y una duración de inicial de nueve meses (click aquí para ver el documento).
Su función era asegurar la operación de la plataforma geográfica de información del municipio, en la que se requerían de siete profesionales especializados (uno en sitio y seis remotos) que conocieran el funcionamiento de estos sistemas.
La primera modificación de este contrato se realizó el 18 de noviembre con una ampliación de 10 días, del 1 al 10 de enero de 2020 y con una adición de $15’866.667 (click para ver el documento). Su justificación se basaba en la necesidad de preservar la continuidad y disponibilidad de los elementos de la plataforma y su adecuado funcionamiento, ya que “de no contar con este”, se correría el riesgo de que quedaran sin operación “los procesos de actualización de información cartográfica” requeridos por el Municipio, según se lee en el documento.
Dos meses después, el 9 de enero de 2020, la nueva administración decidió ampliar el contrato por otros 111 días, desde el 11 de enero hasta el 30 de abril, por un valor de $304’997.000 (vea el documento aquí). En ese caso, la justificación fue la misma que en la primera modificación.
Un día antes de que se terminara el contrato, en plena crisis por COVID-19 y amparada en las medidas especiales adoptadas durante la emergencia sanitaria, la Alcaldía decidió ampliarlo por tres meses más; es decir, hasta el 31 de julio de 2020. Su costo fue de $249’543.000, que sumados a las adiciones anteriores terminaron superando el 50 % del valor inicial (click para ver el documento).
Según se lee en esa adición, para la Alcaldía era “determinante seguir contando con el servicio” debido a que aquella plataforma era crucial para ubicar geográficamente personas sospechosas y contagiadas con COVID-19, personas con infecciones respiratorias agudas, además de poder georreferenciar la capacidad hospitalaria y los segmentos poblacionales que más necesitaban asistencia económica.
Así mismo, en esta última adición, se relaciona directamente el funcionamiento de la plataforma geográfica, con la recién creada plataforma Medellín Me Cuida.
“Es menester propender por la continuidad de los servicios prestados a través del contrato brindaría a la entidad una mejor gestión y mitigación de la situación de emergencia sanitaria, en la medida que se contribuye con el cumplimiento del asilamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno, así mismo, mantener dispuesta la plataforma de “Medellín MeCuida (sic)”, se lee en el documento, como se ve en la siguiente imagen:
Servicio de soporte tecnológico a la plataforma SAP
Para rastrear al segundo contratista hay que remontarse a abril de 2019 cuando, ocho días después de firmar con HyG, la Secretaría de Suministros suscribió el contrato 4600080563 con la Unión Temporal Iecisa-Saion 2019 por $4.668.965.000 y una duración de nueve meses para prestar el servicio integral de soporte tecnológico a la plataforma SAP (click para ver el documento).
Este consorcio está conformado por Informática El Corte Inglés S.A., una sucursal colombiana de la empresa homónima domiciliada en España, que aterrizó en el país en 2010 y tiene sede en Bogotá. Desde abril de 2020, la casa matriz de Iecisa hace parte del grupo GFI, una consultora tecnológica presente en 26 países. Su participación en el consorcio es del 99 %. El 1 % restante corresponde a Sion Smart Solutions, una empresa paisa fundada en 2012 y que tiene como principal actividad el desarrollo de sistemas informáticos.
Según se lee en el contrato, el soporte que debía prestar la unión temporal “debe estar destinado a realizar todo el apoyo al Centro de Competencias del Municipio de Medellín en sus tareas, planes y proyectos y en la administración de la plataforma para garantizar un servicio adecuado a los usuarios”. En total, serían 28 profesionales entre soporte, desarrolladores y testers, los que trabajaría en este proceso más el servicio por demanda según los requerimientos de la Alcaldía.
A la fecha, el contrato ha sufrido 5 modificaciones. La primera estipuló unos ajustes en los perfiles y una redistribución de los recursos (vea el documento aquí) La segunda adicionó $76’617.844 para pagar dos nuevas personas que serían asignadas a proyectos específicos por un periodo de dos meses y medio (vea el documento aquí). El 4 de diciembre de 2019 se realizó la tercera modificación que ampliaba el plazo por 22 días, desde el 1 de enero de 2020 hasta el 22 de ese mes (vea el documento aquí), según se lee, esto con el propósito de no afectar las actividades de “gran impacto” que se desarrollan durante el periodo de transición por el cambio de gobierno.
La cuarta modificación estaría a cargo de la nueva administración y estipuló una ampliación por 3 meses y 7 días, es decir, hasta el 30 de abril, por un valor de $1.848’981.417 (vea el documento aquí). Las razones que argumentaban la ampliación era que el servicio no podía ser suspendido en ningún momento del año y que para aquel entonces se estaba adelantado el proceso de licitación para el servicio de soporte a partir de mayo de 2020.
Al igual que el contrato con HyG, el 29 de abril se decidió modificar el contrato por quinta vez, por un periodo de tres meses y por $1.737’807.771, cifra que sumada a las demás adiciones también supera el 50 % del valor inicial (aquí el documento). Este otrosí se firmó con la finalidad de garantizar la operación de la atención tecnológica durante la contingencia de la pandemia.
Entre las soluciones implementadas por los contratistas en el marco de la emergencia está la plataforma Medellín Me Cuida Empresas que sirve para “apoyar el proceso de Aislamiento Inteligente y apoyar con la reactivación económica de la ciudad. Esta se encuentra en proceso de implementación”, especifica la modificación del contrato.
“La información generada en SAP apalanca la Gestión de procesos analíticos para habilitar el aprovechamiento de los datos y ofrecer información que permita la toma de decisiones. La ejecución masiva de cruces de datos con las bases de datos de SAP es fundamental para el direccionamiento eficiente de ayudas dentro de la estrategia Medellín Me Cuida en el marco de la pandemia originada por COVID-19 (sic)”, así se justifica la ampliación en el documento modificatorio.
En las consideraciones para la ampliación de ambos contratos, la administración argumenta que, debido a la emergencia sanitaria, no pudo realizar el proceso de Licitación Pública que requería para contratar los servicios de los lotes 1, 2 y 3, y que además “no contaba con la totalidad de los recursos y aún hay omisión de los mismos, debido precisamente a que han sido orientados a la contingencia”.
Además, aclara que: “el municipio de Medellín no cuenta con personal para sumir esta operación, debido a que se requiere de conocimiento especializado en las diferentes plataformas, por ello, realiza procesos de convocatoria pública para contratar este conocimiento”.
Aunque todavía es muy poco lo que se conoce sobre el funcionamiento de Medellín Me Cuida, el origen de la plataforma podría abrir varias preguntas pertinentes sobre la dependencia del Municipio hacia contratistas externos y qué tan vulnerable es el funcionamiento del sistema ante la falta de personal especializado en el manejo de una base de datos que cada vez concentra más poder e información sensible de la ciudadanía.
Impresiona cuánto somos capaces de juzgar sin tener en cuenta lo que hay detrás de cada persona. El hecho de no referirnos a temas como la depresión, la ansiedad o el suicidio y todos los trastornos que puede llegar a tener una persona a lo largo de su vida; sabiendo que muchos de ellos los sufrimos a diario, en silencio. Puesto que en esta sociedad nunca estamos solos, siempre estamos conectados, ya sea a través de todas las redes o frecuentados por personas que no nos permiten escucharnos lo suficiente para darnos cuenta de lo que realmente estamos sintiendo, de eso se trata la soledad moderna.
¿Por qué solo consideramos enfermedades mentales aquellas que inducen al desgaste progresivo?, ejemplo, la epilepsia y el alzhéimer. Vivimos en un mundo donde según las cifras de la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 300 millones de personas están deprimidas, sin contar las que no están diagnosticadas. Muchos son los factores que influyen en la salud mental de una persona: como su entorno, educación y estrato socioeconómico.
Hoy en día muchos no estamos tristes, melancólicos o consentidos, ni mucho menos locos. Estamos ansiosos, llenos de inseguridades y de profundas depresiones. Y el porqué no es la pregunta más adecuada. Si observamos cuidadosamente, podemos darnos cuenta que estamos llenos de gratificaciones instantáneas, que actúan como un sedante ante esta angustiosa realidad. La pregunta es ¿cómo vamos a solucionarlo?
¿Qué futuro estamos construyendo teniendo que suprimir nuestras emociones para ser normales, hasta el punto de no disfrutar o lo que es peor, decidir terminar con nuestras vidas? Queremos que hasta los robots sientan, pero en cambio, nos negamos esa oportunidad que nos hace más humanos. ¿Qué estamos haciendo? Por qué sentimos otras motivaciones exógenas como factores que decimos buscan nuestra destrucción, cuando ya nos estamos destruyendo a nosotros mismos todos los días, suprimiendo aquellas partes que nos hacen vulnerables, que nos hacen ser humanos. Porque la humanidad se trata de eso, ¿no? El ser, la conciencia; el poder sentir que estamos vivos. ¿Qué pasaría si empezáramos a conversar realmente desde las profundidades de nuestra psiquis, sería este finalmente el mundo soñado?.
——
Trabajo realizado en el curso Introducción a la Comunicación, orientado por el profesor Luis Fernando Gómez Velásquez. Publicado en el periódico El Colombiano.
Un contexto común, la vida en medio de la cuarentena, marca el desarrollo de tres historias. Cada una tiene una mirada particular, la primera es un monólogo sobre el encierro, la soledad y los libros. Otra es reflexiva respecto al significado de la habitación y el estar adentro. Y la última narra la historia de madre e hijo, separados por un intercambio y por la pandemia. Aunque la realidad adversa limite las posibilidades técnicas de los realizadores, ellos supieron convertirlo en una oportunidad y contaron sus historias desde casa.
Click en la imagen para ver la lista de videos:
El extraño: María Fernanda Saldarriaga, Maria José Saavedra, Carolina Posada y Manuela Gómez.
Adentro: José Daniel Palacios, Verónica Duque, Juan Manuel Cano, Angie Acosta.
Pérdidas del encierro: Andrés Felipe Cuervo, David Ospina, Lucas Quintero y Emmanuel Acevedo.