Esta videocolumna critica los ataques verbales y justificaciones a los agresores cuando una mujer sufre violencia sexual o feminicidio. Repasa casos, conceptos y razones que demuestran de que existan conciencia y rechazo frente a toda forma de violencia contra las mujeres.
Realización para el curso Periodismo VI, orientado por la profesora Ana Cristina Aristizábal
Por: María Alejandra Blanco, Valentina Maldonado, Laura Mejía
Las redes sociales son positivas. Sin embargo, el reto es enseñarles a los niños a usarlas bien para que los adultos estén enterados de cualquier irregularidad. Una video columna para analizar y que propone actuar.
“La casa de la infancia, la casa natal (…) un recuerdo nutrido por la imaginación y los sueños”, dice Gaston Bachelard y bajo esa exploración se encuentra este homenaje a la casa de los abuelos; que recorre y se pregunta por esos días y esos tiempos de migración, de inicios, de levantar una vida y una familia… Tantas historias registradas entre tapias, umbrales y parcelas.
La 44-45 de aquella calle empinada en la montaña nororiental del valle guardó consigo cinco generaciones. Les enseñó a caminar, a mamar, a besar y más luego a engendrar a hijos, hijas, nietos y bisnietos. Aguantó lloriqueos, enfermedades y engaños; soportó los gritos agudos de niños correteando por sus vestíbulos. Abrazó no solo a una familia, sino a toda una estirpe.
<< Foto: Juan Manuel Cano L.
Mi bisabuelo, que para entonces no lo era, huyó tras la promesa irrestricta de un hombre que amenazó con matarlo debido a un lío de reses y parcelas. Tras de él, abandonaron el pueblo su esposa, su padre y sus hijos. Llegaron a Medellín cargando en sus hombros las escasas pertenencias portables con las que contaban y la incertidumbre de un futuro no prometido.
Suelo imaginarlo —y personificarlo, pues ni siquiera existe de él registro fotográfico— cruzando por primera vez el umbral alto, marrón y ornamentado con espirales de madera, que tantas veces me recibió con agrado. Sonrío mientras imagino a mi abuela y sus hermanos, pequeños y curiosos, descubriendo la que sería su nueva morada. Imagino a la joven pareja sintiéndose vulnerable en una tierra que no conocen, sin dinero y ante la hostilidad de una urbe industrial abriéndose paso.
Aquellos años, evidentemente, no son los de mis recuerdos. Del tiempo en que tengo noción como visitador recurrente de la casa de mi bisabuela, ya todo había pasado. O bueno, casi todo. Aquellas paredes elevadas habían atestiguado el descorche del frasco con veneno que, un lustro después de haber llegado, mi bisabuelo tomó en el patio mientras su esposa e hijos realizaban las compras del mercado, y que lo dejó tendido en una silla sobre el sol inclemente de la una de la tarde. Además de la muerte por viejo del tatarabuelo, que dejó tras de él la tristeza de su cama vacía. Y el entierro de los huesos de Milor, un pastor alemán querido por todos, junto al palo de mango del solar polvoriento.
Mi parte en la Historia corresponde al último rastro de los Uribe Rodríguez en la 44-45 de aquella calle empinada. Años de mi niñez que tienen como banda sonora los bambucos, pasillos y boleros de El cofrecito de los recuerdos de Radio Reloj y que están ambientados con las historias sobre guacas, brujas y duendes de mis tíos abuelos. Años en los que la rinitis pactó con mi nariz y ojos días cargados de mocos, lágrimas y estornudos, ante la complicidad de un techo húmedo que se derrumbaba a pedazos.
De esa casa me queda el recuerdo punzante de mi bisabuela, nonagenaria y medio ciega, que jugaba cartas con el mismo ímpetu que le permitió por décadas criar, amar y educar a ocho hijos, sin mayor apoyo que el de la soledad de su viudez; el canto alegre y repetitivo de la lora que tenían por mascota; y el calor de esa sala en donde festejábamos cumpleaños y navidades. Me emociona la imagen viva que tengo de las dos palmas en el jardín de la entrada, aquellas con las que mi tía fantaseaba señalándolas como la inspiración de Manuel Mejía Vallejo para la creación de su novela costumbrista.
Fue entonces el mío un paso fugaz por aquella casa que pudo acoger a cinco, pero no a seis o siete u ocho generaciones. Ante la partida de la matrona, a escasos meses de cumplir cien años, sus hijos decidieron recibir en partes iguales el cuantioso pago del primer inversionista que se presentó. Viendo —en donde había memoria— tan solo hierro, adobes y cemento.
El periodismo performático se presenta como una herramienta, hasta ahora de prueba y error, para atravesar las cuestiones que se derivan de la transformación digital que ha cambiado la manera de contar las historias y consumir las noticias. Este trabajo multimedia explica, con voces de sus protagonistas, esa exploración del periodismo que va más allá de los límites de las palabras.
Clic en la imagen para ir al especial:
Escena del performance Micropolítica de la supervivencia gorda. Captura de video de Revista Anfibia.
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Trabajo realizado en el curso Periodismo electrónico, orientado por el profesor Gabriel Lotero
El proyecto Hidroituango ha sido foco de numerosos conflictos ambientales y sociales, hace parte de la coyuntura que motiva estas reflexiones. Wikimedia Commons.
La pandemia ha puesto sobre la mesa el dilema entre la preservación de la economía o el bienestar de la gente, con su salud entre ello. El debate no interpela solo a los gobernantes sino a la sociedad en conjunto que se ve convocada a reflexionar en torno a estas cuestiones que no son novedad. En efecto, el modelo de desarrollo vigente en Colombia siempre ha puesto presente este enfrentamiento y en no pocas ocasiones la balanza se inclina hacia lo económico. Así lo anotan varios de los siguiente artículos académicos que, desde diferentes casos relacionados con proyectos energéticos, extractivismo y gestión del territorio, coinciden en que el desarrollo, como lo entendemos, no tiene como finalidad el bienestar integral de las comunidades.
Más allá de las críticas, también esta serie de trabajos incluye dos cartillas que buscan resaltar y entender el papel de dos poblaciones vulnerables en el territorio. Una de ellas desde las mujeres y cómo llevan el feminismo a los espacios de ciudad; la otra es sobre la cuestión Indígena en Colombia.
Una cordial invitación a recorrer estas miradas desde la comunicación a las cuestiones e implicaciones de nuestra idea de desarrollo. Haga click en los enlaces para leer los trabajos:
Trabajo de Susana Patiño Cano, Laura Ramírez Giraldo, Alejandro Restrepo Montoya, Ana María Restrepo Sánchez, Yéssica Tuberquia Agudelo y Juan José Villegas Arias.
Trabajo de Estefanía Espinal Velilla, Diego Ballesteros Jaramillo, Mariana Moreno Reyes y Juan Guillermo Gil.
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Trabajos realizados en los cursos Comunicación para el desarrollo II y Comunicación, ciudadanía y política, ambos bajo la orientación del profesor Daniel Gaviria.
Muchas son las historias que surgen en la imaginación a partir de observar la realidad, lo que está cerca. Sin ponerle límites a esta, provocan reflexiones sobre lo que vivimos o pensamos respecto a un tema. Esto es algo que tienen en común todas estas experiencias visuales y sonoras, unas más que otras.
En esta colección fantástica hay una obra ficcional que da cuenta de los problemas que enfrentan los jóvenes en los barrios de Medellín. También, mediante el teatro, se retrata el olvido, la ausencia y las pérdidas de las personas perseguidas, desaparecidas o asesinadas. Más hacia lo ficticio está Engelwald, un conjunto de reinos donde hay un príncipe que su pueblo odia y una reina que le teme a su pasado. Además, hay una expansión de los personajes principales de la película Parasite, dirigida por Bong Joon-ho y ganadora del Oscar a Mejor Película, en 2019.
Por otro lado, hay una amplia colección de crónicas que mezclan los datos reales con un poco de imaginación. La primera es sobre el COVID-19 y cómo lo han vivido varias personas, desde diferentes puntos de vista. Por otro lado, hay una historia sobre la brujería, es un breve recorrido por su historia en Antioquia. También está presente el relato de un objeto poco común en esta época, pero que ha pasado por muchos momentos sonoros. Por último, el testimonio de un hombre que sobrevivió y mejoró su vida gracias a un trasplante de hígado.
Trabajos realizados en los cursos Medios interactivos y Laboratorio de radio bajo la orientación de los profesores Juan Pablo Londoño y Carlos Toro respectivamente.
Un análisis de 98 canciones de Jorge Velosa pone en evidencia la expresión de los problemas campesinos en la obra del máximo exponente de la música carranguera, un compositor e intérprete que tiene un lugar en la historia de la música nacional y un sitial de reconocimiento en las músicas folclóricas del continente, que ha estado en festivales tan importantes como Cosquín (Argentina).
<< Foto: Colprensa
De Velosa, cuya voz está en el repertorio de personas de todas las edades en el país, hay numerosas canciones que hablan sobre la ecología, las tensiones campo – ciudad y la imposición discursiva.
Este trabajo ayuda a saber más sobre la carranga y entender la forma en que esta música es usada para hablar del problema histórico del campo colombiano.
En épocas en que ha hablado de posverdad, en que la infoxicación es una realidad cotidiana, los estereotipos refuerzan pensamientos extremos y conocemos los efectos concretos de las noticias falsas, conviene acercarse y entender qué es la comunicación y qué herramientas nos ofrece para comprender estas realidades.
Algunos de los más importantes teóricos de la comunicación en Latinoamérica fueron retratados por los estudiantes. Sus vidas, obras y pensamientos. Los protagonistas de estos trabajos fueron: Néstor García Canclini, José Marques de Melo, Rossana Reguillo y Paulo Freire. Un recorrido multimedia en tonos y formas inesperadas, para recordar a estos autores y sus obras, ayuda a seguir generando una postura crítica frente a la manera como entendemos la comunicación.
¿Qué diría Néstor García Canclini en una videoconferencia con estudiantes de Medellín?
(por Juan Esteban Raigoza y Jose Andrés Ramírez Cañón).
Click en la imagen para ver el video:
Trazo a trazo, la vida y obra de José Marques de Melo
(Por María Paula Colorado y Maria Isabel Villegas)
Click en la imagen para ver la presentación y el video en la última diapositiva:
Así contaría un magazín de variedades la obra de Rossana Reguillo
(Por Ana María Gaviria Ramírez y Santiago Úsuga)
Una síntesis de Paulo Freire
(Por Alexis Rojas Vahos y María Antonia Echeverri)
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Trabajos realizados en el curso Teoría de la Comunicación , bajo la orientación de la profesora Érika Jaillier Castrillón.
El comportamiento del diario más antiguo del país en sus redes sociales y una propuesta para favorecer la relación con sus nuevos lectores en un suplemento de periodismo ambiental, es el eje de las miradas de varios estudiantes que plantean análisis y propuestas a El Espectador para identificar cómo podría traer nuevos suscriptores jóvenes. El centro de esta campaña fue el medio ambiente, por ser un tema de interés para el público objetivo.
En los siguientes enlaces, conozca en detalle la propuesta que hace este grupo de estudiantes, la cual compartimos como una forma de exponer las inquietudes y miradas de los nuevos comunicadores sobre los medios más tradicionales, que siguen siendo herramientas determinantes en la rutina de millones de personas.
Hábitat – propuesta e suplemento ambiental para El Espectador