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  • Las TIC impulsan la educación en Urabá

    La subregión del Urabá antioqueño ha vivido más de 50 años el conflicto armado. No obstante, ha logrado la presencia de instituciones educativas dentro de todo el territorio. Ahora el reto es mejorar la calidad educativa y disponer de las TIC para conseguirlo.

     

    Los principales obstáculos que enfrenta la educación son la violencia y el conflicto que se viven en la subregión. En el Urabá antioqueño, el Registro Único de Víctimas – RUV – de la UARIV – la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas-, mostró, para el 2017, que el 51,4% de la población se encontraba registrada como víctimas del conflicto armado. El Padre Neil Alfonso Quijada Mena, director de la Pastoral Afro en Colombia, y quien vive en Turbo, comentó que: “la parte rural está más afectada por el conflicto armado y por la presencia de actores (armados); la parte urbana está un poquito más liberada en ese ámbito de la presión, aunque acá se ha respetado a los docentes y a los estudiantes”. Del mismo modo, afirmó que las zonas rurales han vivido más de cerca el conflicto, por lo tanto, si comparan estas zonas con las urbanas, existe mayor deserción, menor calidad escolar y que son “los lugares más descuidados en materia educativa”, explica el sacerdote.

     

    Gustavo Adolfo Muñoz Marín, doctor en Filosofía, docente de antropología de la UPB y del Instituto de Antropología IMA, habló sobre “poblaciones que se ven forzadas al desplazamiento y a la desescolarización como fruto de la intensificación del conflicto en esas zonas”, además del reclutamiento ilegal de menores que “se ha incrementado en los últimos dos años en la población juvenil e infantil”. El doctor Muñoz explicó que entre las consecuencias indirectas del conflicto armado están “las psicopatologías como efectos colaterales de estas víctimas”, estos son los traumas que genera la vivencia de hechos violentos. Así mismo, manifestó que el Estado se ha visto en la necesidad de invertir más en seguridad que en educación, pero ha dejado desatendida la inversión en educación.

     

    Según cifras de deserción académica dadas por la Secretaría de Educación de Antioquia, en la subregión del Urabá antioqueño, en el año 2018, esta fue del 18,78% en transición (grado 0), 3,78% en primaria (grados de 1 a 5), 3,02% en secundaria (grados de 6 a 9) y 1,28% en media (grados de 10 y 11). El doctor Muñoz explicó que en el grado transición es donde “el sistema educativo no tiene los instrumentos ni las herramientas necesarias para retener o tener programas de permanencia”. También afirmó que las familias prefieren dejar a sus hijos con parientes cercanos antes que enviarlos a la escuela.

     

    TESTIMONIOS DOCENTES DE URABÁ

     

    Nidia María Romero Fabra, licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba y docente de la I. E. San Pedro de Urabá, dice que entre los grados 6 y 9, que corresponden a la básica secundaria, “se ha observado que los grados donde se presenta mayor deserción son 7 y 8, es decir, niños y jóvenes entre los 12 y 14 años”. De hecho, dentro del estudio publicado por Proantioquia en septiembre del 2018 sobre los estados de la educación en Antioquia, se encontró que, después del Bajo Cauca, el Urabá antioqueño presentó la mayor tasa de deserción en básica secundaria.

     

    En cuanto a la relación numérica entre estudiantes y profesores, los resultados son alentadores. Desde 2016 a 2020 ha aumentado la cantidad de docentes por alumnos. De acuerdo con la Secretaría de Educación de Antioquia en 2016 hubo un maestro por 34 alumnos 1/34; en 2017 la relación fue 1/32, en 2018 fue de 1/33, en 2019 de 1/32, y en 2020 fue de 1/29. Sin embargo, para la docente Romero, “hacen falta maestros con formación específica, es decir, hay mucho maestro no idóneo”. Como ejemplo, expresó que la zona no cuenta con suficientes docentes licenciados en inglés.

     

    Entre la educación privada y pública se ve una gran brecha. Gloria Cecilia Palomeque, coordinadora de la Institución Educativa Villa Nelly en Carepa, relató que los estudiantes de colegios privados tienen todas las ventajas en sus escuelas, mientras que en las instituciones educativas públicas “los ambientes escolares son muy deficientes, y de alguna forma esto hace que los chicos pierdan la motivación para estudiar”. En los colegios públicos se ha visto una mejora en el tema de la alimentación escolar, pero el padre Neil narró que “hay una alimentación estandarizada que no ha ayudado mucho a decir: ‘me encanta el restaurante escolar’ ”.

     

    De igual manera, hay deficiencias en los programas extracurriculares. Para Romero es necesario “ofrecer otras alternativas de aprendizaje a los estudiantes, como formación artística, empresarial, orientación vocacional, emprendimiento”. La docente dijo que sus estudiantes son creativos y apasionados por el aprendizaje, pero necesitan adquirir capacidad de liderazgo, iniciativas para apropiarse y proyectarse en la realidad de su región. Por otro lado, la coordinadora Palomeque manifestó que las escuelas no disponen de los recursos suficientes para realizar actividades extracurriculares, las cuales, según considera, refuerzan el aprendizaje.

     

    “La educación es un factor clave en el progreso de las sociedades en virtud de sus repercusiones económicas, políticas y culturales”, aclara Gloria Cecilia y que cuando “el Gobierno falla en garantizar este derecho, se favorece el rezago del país”. En cuanto a inversión, el padre Neil manifiesta que “la inversión para transformar la educación acá existe, pero no llega a las instituciones de manera eficaz.” Para Romero “se debe invertir en la calidad educativa con el fin de capacitar a los docentes, mejorar los ambientes escolares y ofrecer otras alternativas de aprendizaje a los estudiantes”. No obstante, la docente afirmó que se cuenta con la presencia de las escuelas en todo el territorio y la calidad educativa ha mejorado, aunque, aún falta mucho por hacer.

     

    Revisar los procesos y modelos de evaluación fue parte de los profesores que se prepararon para hacer de la TIC una nueva herramienta pedagógica. Foto: EduApps.

     

    DESAFÍOS EN EL USO TIC

    Daniel Pimienta escribe en su texto Brecha digital, brecha social, brecha paradigmática, que “se debe considerar que el uso de las TIC para el desarrollo humano porta oportunidades para reducir la brecha social para individuos o comunidades”, aclara que para esto se necesita infraestructura de conectividad, acceso a las tecnologías, programas de telecomunicación, la alfabetización digital y lo más importante, “la educación, la ética y la participación, articuladas como un proceso sistémico.”

     

    Para el doctor Muñoz, “hoy (las TIC) juegan un papel protagónico porque, frente a tantas limitaciones en desplazamiento, existen modelos y experiencias educativas muy interesantes”, que pueden atender a las poblaciones más vulnerables, el problema es que al mismo tiempo son los grupos sociales con menor acceso a las TIC. Del mismo modo, a nivel nacional considera que el sistema educativo se inclina mucho a metodologías de tipo profesor frente a un tablero presentando clase teórica y estudiantes en sus escritorios copiando, resaltando que es importante tener medios que eduquen para el desarrollo y la crítica.

     

    Pineda considera que la inversión de TIC debe darse en 3 rumbos fundamentales: infraestructura, que abarca “los dispositivos que permiten la transmisión de la señal, el transporte del mismo (como protocolos de comunicación y dispositivos de enrutamiento), así como los elementos de computación y los programas que están involucrados en el transporte de la información”. Como segundo rumbo esta la “infoestructura” como los contenidos y aplicaciones a las que se accede desde la infraestructura de las TIC. resalta la importancia de la comunicación: “las comunidades virtuales como parte integrante de esta capa (infoestructura) al lado de los contenidos”. Y por último esta la “infocultura” el cual se entiende como “la suma de los conocimientos, los métodos, las prácticas y las reglas de buen uso que poseen las personas que se han apropiado del manejo de la comunicación y de la información en red”.

     

    Con respecto a la subregión del Urabá antioqueño, podemos ver las necesidades en las tres categorías dadas por Pineda. Palomeque explicó que uno de los principales retos en la educación en Urabá es proporcionar infraestructura tecnológica a las instituciones educativas públicas. Para el padre Neil, las TIC “nos pueden comunicar con las realidades contextuales”. Aun así, aseveró en estos momentos las tecnologías se usan como medios de información y no de comunicación. Y la docente Nidia Romero destacó que el uso de las TIC es necesario, pues “las nuevas tecnologías cobran mayor protagonismo en el desarrollo de la sociedad y se convierten en una herramienta amiga de la educación”. Pero que es necesario que los maestros sepan cómo usarlas para mejorar la calidad de la enseñanza.

     

     

    PROYECTO SOPORTADO EN LAS TICS POR LA EDUCACIÓN EN URABÁ

     

    El proyecto Ecosistema de Contenidos Digitales para Apps en Urabá, EduApps, es realizado por los grupos de investigación GICU, GIDATIC y EAV de la Universidad Pontificia Bolivariana y Camaleón Multimedia. Este trabajo busca usar las TIC para la transformación y desarrollo de la educación pública en los municipios de Apartadó, Carepa y Necoclí, ubicados en la subregión del Urabá antioqueño. El proyecto Eduapps comenzó en febrero del 2019 y finalizará en septiembre del 2020.

     

    Del 22 al 28 de mayo del 2019, los investigadores visitaron 13 instituciones educativas públicas y 3 secretarías de educación. Indagaron sobre los usos, expectativas y necesidades que tenían estos municipios frente a las TIC. Encontraron “colegios dotados con equipos para educar que se han dañado, están desactualizados, se los entregan malos o se los han robado”, declaró María Camila Rendón Fernández, auxiliar de campo en el proyecto EduApps. Sin embargo, la recursividad de los profesores los asombró: “Han sorteado las dificultades utilizando los dispositivos móviles en clase sin internet, descargan en sus casas el material que necesitan y se los pasan a los alumnos por bluetooth”.

     

    La segunda visita fue del 8 al 10 de octubre del 2019 donde se realizaron talleres sobre ideación, curaduría y prototipado con 81 docentes de los tres municipios elegidos del Urabá antioqueño. Manuela Henao Ospina, investigadora del proyecto EduApps indicó que los docentes “trabajan con las uñas”, pero que durante los talleres estuvieron interesados, propositivos y dispuestos. La investigadora contó que uno de los mayores desafíos fue el miedo de los docentes a utilizar las redes sociales en el proceso de enseñanza debido a que “sienten que los alumnos tienen un mayor conocimiento de estas herramientas”. Sin embargo, con los talleres se incrementó la seguridad y reconocieron que “es de práctica y de irle cogiendo el ritmo, porque de todas maneras ellos usan las redes sociales de modo personal y de ocio”.

     

    EDUAPPS, APOYO AL APRENDIZAJE

    Los técnicos del proyecto EduApps están desarrollando unos equipos de bajo costo que no necesitarán de conexión a internet. El ecosistema digital será en formato de librería compuesta por tres elementos: contenidos, recursos como textos, videos, audios o imágenes; aplicaciones que permiten una utilidad, como la calculadora o diccionarios; y herramientas que permitan a los docentes crear contenidos.

     

    El proyecto busca contribuir con el desarrollo de la subregión del Urabá antioqueño tanto en zonas urbanas como rurales, así responden a las demandas del contexto y trabajan con las instituciones educativas públicas y los docentes, donde las nuevas tecnologías encuentran su verdadero sitio en la enseñanza como apoyo al aprendizaje.

     

    En estos momentos, en las instituciones educativas públicas de Urabá, el uso de las TIC es conocido, pero no siempre es empleado para la educación. Henao encontró en la realización de los talleres que muchos docentes y estudiantes manejaban Whatsapp, Facebook, Instagram y Twitter, pero no las usaban en las aulas de clase, sino como redes sociales de uso personal de ocio; aunque, relató que algunos maestros usaban Pinterest para hacer tableros temáticos o sacar ideas para sus clases.

     

    Adicionalmente están las dificultades de conectividad. Aun así, dentro de las limitaciones, se han encontrado profesores que desde su creatividad han sacado provecho a las aplicaciones móviles. Por ejemplo, Rendón contó que algunos docentes, en vez de pedirle a los estudiantes que compren calculadora científica, les muestran cómo descargar la app en sus celulares, otra práctica es pasarles documentos de la clase vía bluetooth, para que no tengan que sacar copias.

     

    Los maestros en el Urabá antioqueño ven que los móviles son una distracción para los estudiantes, narró Rendón, por esto EduApps busca poner del lado de la educación estos dispositivos y herramientas. Alfabetizar a los docentes en tecnología y brindarles equipos según sus necesidades; en este caso, ecosistemas virtuales.

     

     

     

  • La Cuarta Revolución para Medellín

    Medellín fue elegida como la primera ciudad latinoamericana sede de uno de los centros para la Cuarta Revolución Industrial. El encargo no solo reconoce capacidades, sino que también plantea grandes retos. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Qué efectos percibiremos?

     

    El Centro para la Cuarta Revolución Industrial en Medellín, asociado al Foro Económico Mundial, tiene sede en el complejo del centro para la innovación Ruta N. Foto: Ruta N.

     

    El Foro Económico Mundial de 2016 (FEM), asamblea anual en la que se reúnen líderes empresariales, políticos e intelectuales para analizar problemáticas globales, fue el primer escenario donde se habló de una Cuarta Revolución Industrial. La sesión de 2019 tuvo como tema principal la “Globalización 4.0: formando una arquitectura global en la era de la Cuarta Revolución Industrial’’ y fue a propósito que se hizo la designación de Medellín como sede de uno de los centros de investigación y desarrollo que existen también en San Francisco, Tokio, Beijing y Mumbai.

     

    La idea que se gestó en 2016 durante una versión latinoamericana del Foro Económico Mundial, se formalizó mediante el anuncio del presidente Iván Duque en la ciudad de Davos, Suiza, durante el más reciente foro principal.

     

    Se llama revolución a todo cambio brusco o radical en la forma de pensar o hacer. En el ámbito industrial se reconocen tres grandes revoluciones a lo largo de la historia: la primera tuvo como base el vapor, que permitió el paso de una producción manual a una mecánica; la segunda se dio con la creación de la energía eléctrica que llevó a la producción en serie; y la tercera fue la digital, con la cual se comenzó a hablar de automatización.Esta cuarta revolución consiste en la fusión del mundo físico, digital y biológico para la creación de nuevas tecnologías que transformarán la economía, y nuestra forma de vida.

     

    Ruta N, centro de innovación y negocios de la ciudad, ubicado en el sector Carabobo Norte, es el lugar donde comenzará a operar la sede para Medellín, que se anunció junto con otras en Israel, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Noruega.

     

    Como centro asociado al Foro Económico Mundial, el costo de afiliación para la ciudad es de un millón de dólares al año, a lo que hay que sumar los gastos anuales de operación, que, según fuentes de Ruta N, rondan un monto similar. El Gobierno Nacional y la Alcaldía de Medellín responden por estos compromisos en partes iguales, según informó la Presidencia de la República, quien también anticipó que se espera una posterior financiación de más aportantes del sector público y privado.

     

    ¿Cuál tecnología?

    Según voceros de Ruta N, el Centro para la Cuarta Revolución Industrial en Medellín se enfocará en la investigación y desarrollo en tres de las nueve líneas estratégicas establecidas por el Foro Económico Mundial: la primera será el internet de las cosas, la conexión digital de objetos cotidianos con la web que recolectan y transmiten información. En la capital antioqueña, esta tecnología se aplicará para reforzar la infraestructura de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como en mejoras a la movilidad.

     

    La segunda línea es la inteligencia artificial. La capacidad de las máquinas de hacer cómputos automáticos basados en el reconocimiento de condiciones de la realidad, se usaría en Medellín para rastrear irregularidades como el lavado de activos, reducir el contrabando y mejorar procesos dentro de las entidades.

     

    La tercera línea es la referente al Blockchain o cadena de bloques de datos que permiten el intercambio y transacción en la red; un desarrollo aplicable en archivos de catastro, historias clínicas, rastreo de multas, pasado judicial y servicios de notarías, lo que ayudará en el manejo transparente de datos.

     

    Algunos preparativos

    Expertos y miembros del equipo a cargo del nuevo Centro para la Cuarta Revolución Industrial coinciden en reconocer que para que esa designación tenga efectos concretos, se necesitan cambios institucionales, educativos y en modos de producción que soporten, por ejemplo, la demanda del surgimiento de nuevos empleos.

     

    Alejandro Franco Restrepo, gerente de Ruta N, aseguró que se necesita capacitar para esos empleos a cerca de 19 mil personas en los próximos tres años: “esto implica que debemos seducir a 74 mil jóvenes de la ciudad para que comiencen a educarse en temas relacionados con ciencia, tecnología, matemáticas, entre otras habilidades’’, aseguró.

     

    En línea con esta exigencia, en la ciudad se ofrecen programas afines como: Tecnología en desarrollo de software, Tecnología en sistemas mecatrónicos, Tecnología en telecomunicaciones, Tecnología en sistematización de datos, entre otros, que se pueden encontrar en las instituciones públicas como el ITM, Pascual Bravo, Colegio Mayor de Antioquia, Politécnico Jaime Isaza Cadavid y Tecnológico de Antioquia.

     

    En relación con ello, el gobierno local suscribió un convenio de inserción laboral con 60 empresas de la región, en labores concordantes con las necesidades que plantea la Cuarta Revolución Industrial.

     

    En Davos se hizo el acto formal de designación de Medellín como sede de uno de los centro para la Cuarta Revolución Industrial. Foto: Alcaldía de Medellín.

     

    Antecedentes clave

    Este presente es el resultado de diferentes gestiones de gobiernos locales de las que se destacan dos hitos: el primero es el trabajo del comité Universidad Empresa Estado (CUEE) creado en 2003 y encargado de construir agendas de trabajo conjuntas en temas de investigación, desarrollo e innovación, para reforzar las relaciones con los sectores sociales y productivos de la región. El segundo hito es ser la inversión en innovación, ciencia y tecnología en la región: “2,14 % del PIB va a esas actividades, cuando en Colombia el promedio está en 0,7%”, señaló el alcalde de la ciudad Federico Gutiérrez, durante la designación del Centro para la Cuarta Revolución Industrial para Medellín.

     

    Precisamente, de estos hechos se desprenden la apertura del centro Ruta N en 2009, de su proyecto Digital Americas Pipeline Iniciative (Dapi), un centro dedicado a entrenar talento local en automatización robótica e Inteligencia Artificial, de estrategias como Medata, promovida por la Alcaldía de Medellín para la publicación y el trabajo colaborativo con datos abiertos del gobierno local, y STEAM + H, estrategia pedagógica en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y desarrollo humano, para promover la innovación en 58 colegios de la ciudad.

     

    Según el gerente de Ruta N, hay más tareas pendientes: nuevas alianzas entre el sector público, privado y académico; el desarrollo de un marco legal acorde a los retos de la Cuarta Revolución Industrial; aumentar las capacidades para que la sociedad adopte nuevas tecnologías; y que todos estos progresos se proyecten en trabajo colaborativo para la innovación con otros países latinoamericanos.

     

     

  • PANORAMA CREATIVO EN NARANJA, CONCLUSIÓN DE VISIÓN 2019

    “Para que los temas importantes no se queden en clase, y tus mejores trabajos tampoco, acompáñanos en Visión, el evento de nuestra Facultad”. A la invitación del equipo de estudiantes organizadores hubo una nutrida respuesta en la segunda jornada de Visión 2019, evento realizado por la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

     

    La segunda jornada cerró con la exaltación de los mejores trabajos de clase y, de acuerdo con los integrantes del equipo organizador, por más de 30 años los estudiantes de Comunicación Social-Periodismo de la UPB han buscado afrontar los desafíos de la profesión y entender las realidades del mundo y por esta razón, se decidió construir este espacio en donde se pueden integrar las cuatro áreas de la comunicación y analizar las temáticas actuales con mayor relevancia social y repercusión mediática.

     

    Distritos creativos, una apuesta cultural que se toma la ciudad

     

    Paola Trujillo, directora de la Bodega Comfama en el Perpetuo Socorro; Erika Jaramillo, directora de la corporación Perpetuo Socorro; Daniela Maturana, concejala de Medellín; y Daniel Carvalho, concejal de Medellín, conformaron la nómina de invitado al primer panel de la segunda jornada.

     

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    Según Erika Jaramillo “el principal insumo de la industria es la conservación de las ideas y la creatividad”.

    Foto: @vivevisión2019

     

    La moderadora Claudia Vélez empezó preguntando sobre las industrias creativas en Medellín a lo que respondió Paula Trujillo que hoy se habla de economías creativas, pero se puede mirar desde los años 70 que en la ciudad estas prácticas culturales han tomado fuerza y un papel importante para afrontar los desafíos como sociedad de la época. Trujillo indicó que las economías creativas en Medellín representan el 3% del PIB y en Colombia el 3.4%

     

    Erika Jaramillo afirmó que la creatividad es el insumo principal para estos modelos de negocios. Por otro lado, decidió llamar a la creatividad como la industria de las ideas y expuso que las áreas afines son el diseño, la arquitectura, la cocina y la gastronomía, la música, la moda y los videojuegos. Así mismo, apuntó acerca de la importancia de tener en cuenta el medio ambiente y reutilizar todo aquello que se pueda transformar.

     

    Daniel Carvalho, concejal de Medellín, consideró que la creatividad en Medellín está asociada al ingenio paisa en contraste con el resto del país, la cual ha sido una herramienta de combate ante la violencia extrema para un “nuevo relato de ciudad”. Para Carvalho, estas deberían llamarse industrias creativas y culturales.

     

    Daniela Maturana, también concejala de la ciudad, añadió que hay unos sectores que también son industrias creativas y que no se toman en cuenta tan seguido como el deporte y el turismo. Resalta que no solo se piensa en generar dinero sino en generar identidad y crear ciudad.

     

    Respecto a los distritos creativos en Medellín, los panelistas expusieron ejemplos como el barrio Perpetuo Socorro, la vía Primavera, la plazuela San Ignacio, el barrio Colombia y San Javier. Declararon que han sido resaltados por su comercio referente a la cultura y su educación, ligado a la música, moda, gastronomía, eventos y demás.

     

    Paula Trujillo rememoró que antes el Perpetuo Socorro era una zona industrial que fue quedando abandonada hasta ser abrazada por la ciudad y que son entornos para aprovechar la transformación social.

     

    A Daniel Carvalho por su parte, no le gusta el nombre “distritos” porque este tiene implicaciones jurídicas, prefiere llamarlos barrios o territorios creativos. Destacó que estos son “nuevos pilares económicos” y que se necesitan políticas públicas para los mismos.

     

    Carvalho criticó el orden urbanístico de Medellín, apelando a que el modelo de desarrollo está equivocado. De acuerdo con el concejal, las mejores zonas deberían ser las planas “y aquí es al revés, los espacios planos son desaprovechados y se prefiere vivir y construir en la ladera.”

     

    Maturana señaló que los barrios creativos son un beneficio para “tejer ciudad”, en la búsqueda de tener movilidad y salir de nuestro entorno, ser turistas dentro de la ciudad.

     

    Paula Trujillo y Erika Jaramillo coincideiron entre tres conceptos clave, agrupados en lo que llamaron las tres T: tolerancia, talento y tecnología.

     

    “Una puerta al presente y al futuro de Medellín” -Paula Trujillo

     

    Erika Jaramillo explicó que el Perpetuo Socorro quiere ser un territorio con Industrias Creativas pero más importante, un territorio personal con espíritu creativo. Tener co-livings, inversionistas en hoteles y viviendas, innovar desde la arquitectura y tener una mirada sostenible ambientalmente frente a la movilidad.

     

    Los medios importantes para atraer a las personas a estos territorios creativos, según Daniela Maturana, son eventos como Visión UPB, los blogs, las redes sociales, el voz a voz, los periódicos y los documentales.

     

    “El barrio de ustedes, el barrio de los creadores” -Erika Jaramillo

     

    Una cuestión planteada a Daniela Maturana frente a la posibilidad de perder la cultura en estos espacios, ella respondió que allí no hay riesgo, porque, al contrario, aquí se resalta y respetan los saberes tradicionales, el conocimiento y se hace consumo responsable de ellos.

     

    Daniel Carvalho aclaró que “no se va a volver el arte industria”, sino que se exploran estas actividades económicas, se apoyan y al ser buenas para la ciudad son impulsadas.

     

    Todos concluyeron que los distritos creativos no van a solucionar todos los problemas de la ciudad; son una oferta cultural y espacios de apertura económica en pequeños territorios que apuestan para la transformación positiva de Medellín.

     

    “Las oportunidades son vitales para la disolución de la brecha de desigualdad en Medellín”, señaló Daniela Maturana.

     

    Festivales de música, ¿un mundo distinto en comunicación?

     

    Paula afirma que la realidad del Festival Estéreo Picnic es de ir a vivir un mundo distinto conectándose con los otros mediante la música, la comida y la experiencia. Créditos: @vivevision2019

     

    Paula Guerra, directora de Marketing y Comunicaciones de Páramo S.A.S. terminó reconicida por los asistentes por el tono cercano de su intervención, en cuya primera parte aexpuso el panorama de las comunicaciones y su desarrollo en el Festival Estereo Picnic a lo largo de los años; en una segunda parte abrió espacio a las preguntas de los estudiantes.

     

    El Festival Estereo Picnic nació en 2010 con el propósito de dar a conocer música que nunca se había escuchado. En relación con ello, uno de los aspectos más característicos para tener en cuenta desde el área de las comunicaciones son los carteles que anuncian los artistas invitados, pues su diseño es clave. Sin embargo, con el paso de los años, el Festival ha fidelizado algunos de sus seguidores, tanto así que estos compran sus boletas, incluso antes de que se den a conocer los invitados, estos clientes impulsan a que las creaciones sean mucho más impactantes para nunca decepcionar a sus fieles, llamados creyentes.

     

    Guerra contó un poco de los diferentes retos o crisis que han tenido como área de comunicaciones, así como señaló que su mayor apuesta es lograr un afiche impactante e indicó que en algunas ocasiones esta idea no sale como se espera y el producto final se puede convertir en un desastre, incluso el cambio de la localidad para el desarrollo del festival en mejores condiciones puede resultar un reto, como también lo es la producción y sus costos, las comunicaciones antes, durante y después del evento. sobre las piezas gráficas anotó que es importante crear piezas de diseño pensando en la particularidad de la red social en la que se exponen, espacios en los que hay que responder a todo comentario e inquietud de sus seguidores en las redes. Quienes asisten hacen parte de un grupo que comparte el gusto y el amor por la música y por eso el festival de este año (FEPX) fue el que más asistentes ha tenido, por la participación de Arctic Monkeys.

     

    Una de las notables ideas para generar expectativa en los seguidores que esperan conocer los invitados del Festival se realizó en el 2017, cuando la emisora La X apagó sus emisiones durante 12 horas y después de ese tiempo volvió a sonar con el cartel completo de los invitados de ese año.

    El videojuego en Colombia, avanzar de nivel en industria creativas

     

    “La comunicación con los usuarios es sumamente importante y difícil porque hay que establecer una relación con una audiencia mundial” Carlos Roche Silva. Créditos: @vivevisión2019

     

    Carlos Rocha Silva, creador de la empresa Below The Game (BTG), es desarrollador de videojuegos para XBOX, PlayStation, Android, iOS, entre otras empresas. BTG es un estudio de juegos santandereano creado en el 2009, desarrolla conceptos únicos e ideas innovadoras, por las cuales ha sido internacionalmente reconocido. En su conferencia, Carlos Rocha acercó a los asistentes a su historia desarrollando su empresa y haciendo videojuegos, explicando los obstáculos que se pueden encontrar y la importancia de perseverar.

     

    Rocha enseñó algunos de los videojuegos que ha desarrollado y les permitió a los asistentes probarlos frente a todos, lo que hizo más dinámica su ponencia. Resaltó la tarea de los comunicadores y el lenguaje para los videojuegos y esta industria. Rocha presentó cifras monetarias de los videojuegos existentes en otros países y los suyos, que sustenta su tesis de que esta una industria importante para Colombia, que puede generar ingresos, empleo, educación, transformación social y de la que se puede vivir.

     

    Premios Visión 2019

     

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    Este año fue una sorpresa para el público presente, darse cuenta del factor innovador de los premios, pues intentaron copiar el modelo de los Oscar. Los presentadores vestidos de gala, el resultado entregado en un sobre por un tercero y un show musical, fueron toques de emoción notables en esta versión de la entrega de los premios Visión.

     

    20 lupas fueron entregadas en diferentes categorías: audiovisual, investigación, periodismo, gestión y multimedia, adicional a esto se entregó un premio por el trabajo a elección del público y al docente destacado.

     

    El gran ganador de la tarde fue Zeti Keops Escobar, quien se llevó a casa 3 premios por mejor producto radial, reportaje y crónica. Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando se entregó el premio a la docente Margarita Llano, quien recibió mensajes emotivos por parte de sus colegas y estudiantes.

     

    Entre los trabajos participantes se pueden encontrar temas relacionados con la tecnología, actualidad social, textos personales y temas de inclusión que enriquecen la temática para todos, los cuales están disponibles en la página oficial de Visión. (www.visionupb.wixsite.com/home).

     

    Visión 2019: Una experiencia por y para la creatividad

     

    El ganador de las categorías mejor crónica, mejor producto radial y mejor reportaje, Zeti Keops Escobar junto a su padre, Ramsés Escobar Henao y el docente de Periodismo, crónica y reportaje, Juan Carlos Ceballos Sepúlveda.

    Créditos: Isabel Uribe Ochoa

     

    Estos dos días de Visión 2019 demostraron nuevamente que la comunicación y el periodismo cada vez tienen mayor valor y eficacia en los temas más importantes de la actualidad según expresaron varios participantes.

     

    En esta edición Industrias creativas: la media naranja de la comunicación, se pudo observar cómo las industrias creativas o, como prefiere llamarlas Daniel Carvalho, territorios y barrios creativos se están tomando las dinámicas comunicativas y experimentales de la nueva era digital. Mediante las ponencias del especialista económico de Inexmoda, Juan Fernando Loaiza, el director de La X, Alejandro Marín y la directora de Comunicaciones de Páramo S.A.S, Paula Guerra, se resaltó la flexibilidad y transmedialidad del entorno digital y físico gracias a diversos modelos de mercadeo y de gestión de comunicaciones como lo es la omnicanalidad, la cual le permite al usuario interactuar y experimentar con la marca por encima de los formatos y las plataformas virtuales.

     

    No obstante, también se pudo apreciar la importancia de comunicar mediante los espacios y las estructuras de los lugares, con los discursos de Daniela Maturana, Daniel Carvalho, Erika Jaramillo y Paula Trujillo en el panel de Distritos creativos, apuesta cultural que se toma la ciudad. El evento dejó muchas claridades acerca del alcance discursivo, económico, político y cultural de la economía naranja en los procesos sociales y gubernamentales con la conferencia de la investigadora social Estefanía González.

     

    Visión dejó a sus asistentes una puerta abierta para la consideración, estudio y vivencia de las industrias creativas, que, tal como lo plantearon los invitados, cobrarán vital importancia para las dinámicas sociales, políticas y culturales del futuro en Medellín.

     

     

  • INDUSTRIAS CREATIVAS: LA MEDIA NARANJA DE LA COMUNICACIÓN

    Visión, el certamen académico liderado por loes estudiantes de la Facultad de comunicación social – Periodismo de la UPB en Medellín, tiene como eje central las industrias creativas y la denominada “economía naranja”. Este es un resumen momento a momento, de lo más destacado de la primera de dos jornadas con invitados y expertos que aportan respuestas y puntos de debate sobre el tema.

     

    Alejandro Marín, uno de los invitados a la primera jornada de Visión 2019.

    Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera jornada de este martes empezó con un saludo por parte del rector de la Universidad Pontificia Bolivariana, presbítero Julio Jairo Ceballos, quien realizó una reflexión sobre la cultura ciudadana tanto en la ciudad como en la Universidad. A su vez, explicó la importancia de Medellín como centro de la Cuarta Revolución Industrial y la participación de la institución en la acogida a las industrias creativas, hizo referencia al modelo educativo de la UPB en temas de emprendimiento e invitó a la comunidad a asumir estos procesos de innovación de manera responsable y ética.

     

    Intervino el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Ramón Maya Gualdrón, mencionando la importancia de la historia en los relatos y afirmando que “mostrar no es informar y ver nos es comprender”, a la hora incursionar en la industria creativa.

     

    Sobre naranjas e industrias, ¿de qué hablamos?

    Estefanía González habló de igual manera del impuesto a los libros, según ella, no es que más colombianos vayan a leer, sino que aquellos que leen consumirán más. Foto: Silvia Natalia rojas y Salomé Habib.

     

    La primera ponencia estuvo a cargo de Estefanía González, historiadora y artista plástica de la Universidad Nacional de Colombia, con maestría en Ciencia Política y doctorado en Ciencias Sociales. Ha enfocado su trabajo en la investigación social, políticas y prácticas culturales.

     

    González define a las Industrias Culturales como sectores que conjugan la creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en contenidos intangibles, cuyo papel en la economía mundial representaba hasta el año 2010 el 3.4%. Estas industrias impulsan el diálogo y la construcción social, según expuso.

     

    Además, contrario a lo que muchos opinan, para la historiadora el desarrollo de estas industrias no es un fenómeno puesto en la mesa por el gobierno actual, desde 2008 se ha venido trabajando con la creación del grupo de emprendimiento cultural en el Ministerio de Cultura.

     

    Según González, llamar a la economía creativa “economía naranja” es entender la cultura desde un solo punto de vista, además explicó, que el gobierno trata de implementar este nuevo modelo basándose en cifras internacionales, pues considera que todo lo cultural es susceptible de convertirse en industria y su producción debe ser la oportunidad para generar desarrollo en Colombia.

     

    Durante gran parte de la ponencia realizó un acercamiento y una crítica al problema de la economía naranja en Colombia, debido a que no hay un ecosistema dispuesto a pagar por bienes y servicios culturales. Ya que en el país son muy pocos los sectores que se han desarrollado como industria. Entre estos se encuentra la música el cine y las editoriales. “No podemos convertir todo el patrimonio y la producción cultural en producto de exportación”, señaló.

     

    Finalmente, propuso cambiar el enfoque económico por un enfoque de desarrollo social, sin que el Gobierno prometa acciones imposibles de cumplir a las personas que conforman el patrimonio cultural del país.

     

    Políticas públicas, industrias culturales desde el Estado

    El primer panel de Visión 2019 fue moderado por el docente universitario Hugo Andrei Buitrago, con la participación de la antropóloga Catalina Ceballos, el actual viceministro de Creatividad y Economía naranja, David Melo, y el programador y curador artístico de Rock al Parque, Chucky García.

     

    La conversación se desarrolló alrededor de las preguntas realizadas por el moderador, relacionadas con las políticas públicas, las expresiones culturales y la diversidad en estas.

     

    Como aspectos destacados de la discusión, se mencionó que, más que hablar de diversidad, hay que reconocerla. Los panelistas coincidieron en que se debe tratar de fortalecer las institucionalidad cultural en las regiones para reconocer las expresiones culturales como algo que está presente más allá de la economía.

     

    Al finalizar el panel, se les preguntó a los invitados cuál es la labor de un gestor cultural, a lo cual respondieron que su trabajo debe ser el de observar y tomar el trabajo con la misma seriedad como si se tratara del puesto de gerente en un banco.

     

    La industria de la moda: cultura, tendencias y negocio

    En la segunda parte del primer día de Visión abrió con una charla que relacionó la moda y la comunicación, guiada por Juan Fernando Loaiza, administrador de empresas con experiencia en análisis y estructuración de modelos de negocios, además de ser líder en proyectos de consultoría a compañías de la industria de la moda.

     

    Loaiza realizó una presentación explicativa de la innovación y la forma en que esta se organiza y se vislumbra en una industria como la de la moda, al partir de la idea de que el sistema moda no hace referencia únicamente al vestuario o a el factor textil, sino a industrias de: calzado, belleza, artículos del hogar, artesanías, joyerías, entre otros.

     

    Basado en su labor desde Inexmoda, donde Loaiza se desempeña como gestor de asesorías y analista de proyecciones financieras, destacó varias tendencias de moda en Latinoamérica, algunas claves para la participación en la economía creativa como la exploración de talentos, la co-creación y la cooperación. De igual manera, compartió dos fórmulas para innovar y crear valor desde una perspectiva económica enfatizando en la importancia de no caer en la guerra de precios cuando solo se reducen costos de oferta.

     

    Terminó mencionando que las empresas creativas triunfantes en la industria son las que maximizan el valor del producto, dando una mejor solución a una necesidad existente y optimizando la forma de entrega de la solución.

    Visión 2019 se abrió a la participación de todas las facultades de la UPB en Medellín.

    Foto: Silvia Natalia Rojas y Salomé Habib.

     

    ¿Cómo se cuenta la cultura en la era de internet?

    Como último expositor del día, estuvo el periodista Alejandro Marín, creador de Bilingual Podcast, ha trabajado en el programa “la hora del regreso” con la W y actualmente, es el director de La X en Todelar Radio. Su charla se desarrolló alrededor de la historia, el origen y la importancia del podcast en la época contemporánea.

     

    Comenzó narrando un breve recorrido en la configuración de esa transmisión de audio digital creada por la compañía Apple en el año 2003, teniendo como pionero a Adam Curry, quien abrió el mercado de la comedia radial a comienzos de siglo.

     

    Marín hizo énfasis en“This American Life”, un programa que se dedicó a contar las historias de diferente manera, ya que recobró el misticismo de la radio que se había perdido por la velocidad de la información y añadió a su lista de ejemplos el que es en su concepto el podcast más importante de la historia, el programa “SERIAL”, que narra la crónica de un muchacho paquistaní que termina en la cárcel por el asesinato de su novia; narración que, a la fecha, cuenta con aproximadamente 340 millones de reproducciones.

     

    En la sección de preguntas pudo comentar más a fondo su caso personal trabajando en la realización de podcasts. Marín, señaló que nunca ha recibido financiamiento para producir este contenido, afirmó que: “producir el contenido es más importante que tener la plata para producirlo”.

     

    Finalizó la charla con una metáfora para dar a entender que, a pesar de que todo el mundo puede hacer podcasts, es necesaria la profesionalización de estos, pues realizar este tipo de contenidos “es una tarea que va más allá de lo que en siglo XX estuvimos muy acostumbrados a hacer: llegar, prender un micrófono y hablar”.

     

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  • UPB lamenta el fallecimiento de uno de sus referentes: Gildardo Lotero Orozco

    Entre la comunidad de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín, es unánime el sentimiento de pesar ante el fallecimiento del profesor Gildardo Lotero Orozco, que se conoció en la mañana de este 19 de marzo.

     

    Profesores y egresados de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo de la UPB en Medellín recordaron el trabajo de Lotero Orozco, uno de sus profesores eméritos.

     

    “A Gildardo lo recuerdo como Maestro. Fue único en su estilo: irónico, de un fino humor negro, conocedor como ninguno de la Lengua Española, riguroso en su manejo. Y ante todo, un gran ser humano que nos enseñó el valor de la palabra”, expresó Juan Carlos Ceballos, docente e investigador de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo, de la cual fue decano encargado Lotero Orozco.

     

    Reconocido como una de las voces históricas de la UPB, el profesor Gildardo Lotero fue autor, entre otros libros, de los dos tomos de La Pontificia Bolivariana, texto histórico publicado en el cincuentenario de la Institución.

     

    Gildardo Lotero Orozco es reconocido como profesor y mentor de generaciones de comunicadores y periodistas. Foto: UPB.

     

     

    Considerado como uno de los pioneros de las discusiones que sobre ética y periodismo que se dieron en el país durante los años noventa, junto al profesor Juan José García posada y el periodista Javier Darío Restrepo, Lotero Orozco, también ex director del Centro de Humanidades y ex decano de la Facultad de Filosofía de la UPB, es recordado por su rigor académico y su caballerosidad en el trato con estudiantes y colegas, según anotó la profesora Erika Jaillier Castrillón.

     

    En notas de prensa y publicaciones en redes sociales, egresados y colegas de la docencia y el periodismo ponderaron los aportes de Gildardo Lotero Orozco al pensamiento universitario y la formación de profesionales en cursos de expresión escrita, Literatura, Semiología, fundamentación social, de Ética general y profesional. La Agencia de Noticias UPB recuerda con cariño el rigor en sus clases: “Sus estudiantes lo llamaban jocosamente como “Tildardo” o Atila, el rey de los “unos””.

     

    “Lamento profundamente el fallecimiento de mi querido profesor Gildardo Lotero. Gracias por tantos consejos y enseñanzas”, expresó la Comunicadora Susana Mejía Matallana, en uno de los grupos de la plataforma Facebook en que se leen comentarios que lamentan el fallecimiento del docente. “Una gran pérdida para nuestro gremio”, añadió la comunicadora Claudia Vélez.

     

    A su turno, la directora de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo, María Victoria Pabón Montealegre señaló: “Es un día triste para nuestra Facultad de Comunicación Social- Periodismo, se fue un gran maestro”.

     

    Otra de las referencias son los debates de las clases Ética Profesional, en las que, bajo la metodología de seminario alemán, el profesor Lotero Orozco exigía y fomentaba deliberaciones respetuosas e informadas entre sus estudiantes, entre quienes se hizo conocido por señalar con frecuencia la importancia del componente ético y humano del perfil de todo profesional.

     

    “Lo recordaremos por la pasión con la que ejercía la docencia, por su generosidad para compartir el conocimiento entre los jóvenes de muchas generaciones en la UPB y por su permanente defensa del buen uso del español. Que en paz descanse, maestro”, expresó Claudia Sánchez Aguiar, coordinadora de la Especialización en Comunicación y Periodismo Digital de la UPB.

     

    El profesor Federico Medina Cano -otro de los referentes de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo de la UPB en Medellín-, expresó: “Cada conversación que teníamos con Gildardo era una fiesta. De todo hablábamos: de la vida cotidiana, de los hijos, de los proyectos familiares, del futuro y los tiempos que vendrán, de la jubilación. Cada opinión estaba acompañada de una nota oportuna. Era para nosotros una persona muy cercana. Realmente sentimos su desaparición”.

     

    Sobre esta amistad, Marta Ligia Sánchez, esposa de Medina, sostuvo que su esposo Federico y Gildardo Lotero “compartieron largas horas de buenas tertulias con ese humor que nunca lo abandonó”, dijo al referirse a Lotero Orozco, quien disfrutaba de su jubilación, dedicado a su afición a la lectura, el café, la comida paisa y la música clásica.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Prohibir celulares en las aulas, una propuesta legislativa que causa discusión

    Desde la Cámara de Representantes se ha propuesto la prohibición del uso de teléfonos celulares en centros educativos. Docentes y otros profesionales involucrados, estudiantes y padres de familia ponen el asunto en Contexto, hablan desde su experiencia, conocimiento y opiniones sobre el tema.

     

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    Contexto es un proyecto periodístico que tiene como objetivo la búsqueda, interpretación y el análisis de temas transcendentales. Abrimos camino ahora en el periodismo audiovisual con nuestro grupo de trabajo conformado por estudiantes de Comunicación Social- Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana; quienes buscan brindar información que contribuya a la formación de un criterio propio para cada uno de nuestros usuarios, y promueva el diálogo entre posturas diversas sobre los temas de interés público.

  • PROYECTOS DE VIDA EN MARCHA

    Conozca en qué consiste el programa Ser Pilo Paga mediante el testimonio de sus beneficiarios y sus historias de vida.

     

    ¿Qué es Ser Pilo Paga?

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    El testimonio de Andy Isaza

    Este estudiante de la Universidad de Medellín habla de cómo recibió su familia su admisión al programa de becas condonables, opina sobre el auxilio económico que reciben los beneficiarios y cuenta qué imagen tienen de él sus compañeros.

     

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    Un estudiante que viene de otra ciudad

    Carlos Andrés Valencia cuenta su proceso de preparación y aspectos de su rutina como beneficiario de Serr Pilo Paga. Relata su proyecto profesional para llegar a ser astronauta.

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    Descubriendo otros mundos

    Leidy García vivía en Rionegro, al oriente de Medellín. Ahora que vive en la capital del departamento, tiene nuevas rutinas y está conociendo una ciudad que siempre tuvo cerca, pero que no había conocido a fondo. Habla de los retos y dificultades que los cambios han significado.

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    REGRESE AL ESPECIAL SER PILO PAGA, ¿CUÁLES SON LOS RÉDITOS?

     

     

     

     

     

  • VOCES DE LA VIDA UNIVERSITARIA

    Una profesora que construye una red de apoyo para los ‘pilos’, un estudiante de derecho que tuvo en el ajedrez su oportunidad de obtener un crédito – beca condonable, testimonios que hablan de cómo Ser Pilo Paga ha cambiado vidas, proyectos profesionales y visiones del mundo.

     

    Escuche los testimonios con la siguiente galería de sonidos. Haga click en los enlaces para escuchar:

     

    El ajedrecista pilo

    La historia de este estudiante habla de los entornos que favorecen el desarrollo de talentos académicos, un testimonio con altas dosis de análisis sin prevenciones de la vida universitaria desde la óptica de un pilo.

     

    Estudiar Derecho, bien derecho

    No se trata solo de alcanzar un cupo, la matrícula se vuelve un reto pequeño comparado con los que hacen parte de la vida universitaria, según cuenta este estudiante de Derecho, beneficiario del programa Ser Pilo Paga.

     

    La niña “diferente”

    La mayoría de estudiantes sustentan las motivaciones para su trabajo académico en sus proyectos profesionales a futuro. Esta beneficiaria del programa Ser Pilo Paga, cuenta cómo hasta la satisfacción de sus parientes es un motivo para dar lo mejor de sí en las clases.

     

    La profe pila

    Una docente universitaria se ha dedicado a construir redes de apoyo para los estudiantes beneficiarios del programa ser Pilo Paga, su testimonio describe cómo la actividad académica de estos jóvenes ha cambiado la dinámica del centro de estudios en el que trabaja.

     

    Doctora a fin de cuentas

    Una beneficiaria del programa Ser Pilo Paga cuenta cómo su proyecto de estudiar Medicina se cambió por la escuela de Leyes y cuenta los retos de su vida cotidiana como estudiante de Derecho.

     

    REGRESE AL ESPECIAL SER PILO PAGA, ¿CUÁLES SON LOS RÉDITOS?

     

     

     

     

     

     

  • Ser Pilo Paga: del presupuesto nacional al presupuesto personal

    Sara Ceballos vive “al bordito de la montaña, por allá, muy arriba”, en la vereda El Llano del corregimiento de San Cristóbal, del municipio de Medellín. Ella, con una sonrisa que enmarca su rostro ovalado y con su voz aguda, parece no sucumbir ante el cansancio diario que le produce el viaje desde su casa hasta la Universidad de Medellín, donde cursa primer semestre de Derecho.

    Cada mañana, Sara ve despertar a Medellín desde las ventanas del bus, cuando el alumbrado público se va apagando y la luz natural del cielo, a veces brumoso, invade las esquinas.

     

    – Si la clase empieza a las 6 de la mañana y me baja mi papá, salgo de mi casa a las 5:00. Si no, me toca salir de mi casa faltando un cuarto para las 5 y tomar tres buses hasta acá- y tras decir esto sonríe y añade-, a mí me gusta vivir allá, pero siempre es que me queda lejos.

     

    Al lado de Sara, está Steven Posada, su amigo y compañero de clases, quien también sabe de distancias y largos recorridos: en enero de 2016, Steven dejó su casa en el municipio de Venecia, Antioquia, a su mamá, su abuela y sus dos hermanos menores, para vivir con su abuelo paterno, en el barrio Santa Cruz, al nororiente de Medellín.

     

    “Siempre había vivido en Venecia, nunca me había ido a vivir a otra parte y mi mamá ha estado siempre conmigo”, dice, y en su voz hay un dejo de nostalgia, de añoranza por su pueblo pequeño, con árboles en el parque, y por la compañía de su madre y su abuela, “los dos pilares” de su vida.

    Steven y Sara comparten, además de la carrera y del sutil encanto que tiene la tierra del campo después de la lluvia, un título que el Estado les otorgó y que les permitió continuar con sus estudios superiores: ambos son “los más tesos”, hacen parte de los 21.000 “pilos” del programa Ser Pilo Paga (en adelante SPP), que durante sus dos primeros años de implementación (2015 y 2016), lleva una inversión total de $529.000 millones del presupuesto nacional. Si ambos escucharan esa cifra, dirían que es mucho dinero, más del que han visto en su vida y del que les gira el Icetex para su sostenimiento semestral.

     

    Lo mismo diría Alejandra Medina, una estudiante de tercer semestre de Publicidad de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), oriunda de Armenia, Quindío, y quien residió, durante tres años, en Coria del Río, una ciudad de casas blancas y parques arbolados ubicada en Sevilla, España.

     

    En 2013, la crisis económica hizo que ella, su madre y sus hermanos, retornaran a la casa de sus abuelos maternos en Calarcá, Quindío. “Yo tenía ganas de seguir estudiando, por eso validé el bachillerato y presenté las pruebas Icfes, pero no me imaginé que iba a estar dentro del programa”, cuenta, mientras recuerda los abrazos de su madre y de su familia, esa tarde de octubre de 2014, en la que recibió los resultados y la noticia de que era beneficiaria del crédito beca condonable de Ser Pilo Paga.

     

    Hoy, un día cualquiera a las 6:00 p.m, Alejandra estudia a media luz en el Bulevar del estudiante de su universidad, mientras las lámparas se encienden despacio, como sin ganas de robarle la oscuridad a la tarde. Cuando sea hora de volver a casa, ella lo hará a pie pues vive cerca de la UPB, en tanto Sara y Steven, tardarán una hora en llegar, una hora a la que hay que sumarle el dinero de los pasajes, dinero que sale de lo que, semestre a semestre, les consigna el Icetex.

     

    Sara, recibe un salario mínimo legal vigente por vivir dentro de Área Metropolitana, mientras que Steven y Alejandra, cuatro, por venir de afuera. ¿Les alcanzará? Esa es la pregunta que flota en sus cabezas cada semestre, cuando las maromas para hacer rendir la plata se agotan.

     

    Los contrastes presupuestales

     

    En octubre de 2014, el presidente Juan Manuel Santos y la ministra de Educación, Gina Parody, anunciaron que el gobierno otorgaría 10.000 becas, “con el fin de garantizar el acceso a la educación superior”, para el 2015. Los requisitos para ser beneficiarios del programa- bautizado con el nombre de Ser Pilo Paga- serían, según datos del Ministerio de Educación, haber obtenido 310 puntos o más en las pruebas Saber 11, tener un puntaje del Sisbén inferior a 57.21, y presentarse y ser admitido a una de las 33 universidades acreditadas de Alta Calidad.

     

    Para el 2015, el gobierno nacional dispuso de $155.000 millones destinados a cubrir las matrículas de estos estudiantes, así como para entregar los subsidios de sostenimiento, que van desde un salario mínimo a cuatro, dependiendo de si el beneficiario debe desplazarse de su cuidad de origen.

     

    En octubre del 2015, fue anunciada la segunda versión del proyecto, que ampliaría los cupos a 11.000 estudiantes para el 2016. No obstante, esta versión tendría otras dos variaciones importantes: la primera, es que Gina Parody ya no se referiría a SPP como un programa de becas, sino como “un crédito beca condonable, una vez que el estudiante termine satisfactoriamente sus estudios”, lo que significa que el “Pilo” debe hacerse cargo de la deuda que contraiga con el Icetex, en caso de que no termine sus estudios; y la segunda, que el presupuesto se ampliaría a $374.000 millones de pesos.

     

    La cotidianidad de Sara dice que no le alcanzan los $689.454 que le giran al semestre. No le alcanzan por los 3 buses que debe tomar diariamente, por las jornadas largas, que le piden al cuerpo alimentarse bien y por las fotocopias y libros que debe comprar.

     

    -Lo que me giran no alcanza, es que hagamos cuentas- dice, mientras entorna los ojos y cuenta con sus dedos una cantidad invisible-, yo le doy $150.000 a mi mamá, porque de todas formas me gusta ayudar. De ahí me quedan $540.000, más o menos y me gasto en pasajes, que tengo que coger 3 buses ida y vuelta a la casa, $12.000. Si mucho, eso me alcanza para un mes.

     

    Mes a mes, Sara necesita $240.000 para los pasajes, lo que suma, durante los cuatro meses que dura el semestre, $960.000. “Yo guardo pero me quedo corta de fotocopias y libros, no más este semestre me tocó comprar dos libros de segunda, se me fueron $70.000”, comenta.

     

    Por su parte, Steven dice que le alcanza lo justo y que es un presupuesto apretado. “A mí me giran cuatro salarios, más o menos 2’600.000, y me lo dividen en dos pagos al semestre. Eso es lo que hace más difícil el poderse sostener, que los pagos están espaciados y a uno le toca mantenerse de a mitades”, dice, sopesando cada palabra y poniendo las manos sobre la mesa.

     

    Eso quiere decir que, los primeros dos meses del semestre, a Steven le giran $1’300.000, de los que aporta $200.000 en casa de su abuelo: “no me obligan a dar plata, pero si estoy viviendo ahí, es mejor aportar algo”, dice. Del 1’100.000 restante, destina $150.000 pesos para sus pasajes mensuales: dos viajes diarios en Metro. Lo le queda, dice, es para los libros “que a pesar de que son fotocopiados, son muy costosas”.

     

    -Yo empiezo a pensar en si de pronto me va a alcanzar, porque intento ayudar lo que más puedo donde mi abuelo cuando hay problemas económico que puedo suplir- comenta Steven, quien esboza una sonrisa evocadora-. Cuando no quedo cortico, mi mamá hace el esfuerzo de ayudarme con lo que puede, porque ella trabaja por días en un restaurante en Venecia, o sea que no es estable.

     

    En la UPB, mientras se hace de noche y Alejandra sigue trabajando en una campaña publicitaria, dice que, a pesar de vivir cerca de la Universidad, el dinero no es suficiente: “pago $600.000 mensuales en la casa en la que vivo y a mí me giran 2’600.000”. Esto quiere decir que le quedan $200.000 para hacer sus actividades diarias, para estudiar y hacer los trabajos “que a veces salen caros en Publicidad”.

     

    Según el Ministerio de Educación, a estos tres estudiantes, expertos en hacer rendir lo poco y a los demás estudiantes beneficiarios, se les garantiza el acceso a ayuda psicológica, asesoría académica y tutor becario, ayudas que brindadas, en gran medida, por la universidad que los acogen. Pero, ¿cómo impactan las Universidades para garantizar la permanencia de los estudiantes?

     

    Universidades y Estado: un papel decisivo

     

    Lina María Velásquez Restrepo, docente de primer semestre de la Facultad de Derecho de la Universidad de Medellín- la tercera universidad con más estudiantes pertenecientes al programa, estando en primer lugar la UPB y Eafit en segundo,- supo reconocer a los estudiantes de Ser Pilo Paga que llegaron a su curso. Había algo en sus voces, en la forma en la que se disponían en el aula y en la atención que ponían, que los hacía resaltar.

     

    “Ellos se destacan, son más atentos, más estudiosos y no les da pena hablar, representar a sus compañeros”, comenta, diciendo que cuando los vio llegar no pudo quedarse quieta, “indolente ante las necesidades de ellos”. Empezó a gestionar, por su cuenta- puesto que a Universidad de Medellín no tiene, a la fecha un programa oficial de apoyo alimentario o de fotocopias- ayudas para sus estudiantes.

     

    -Empecé a buscar patrocinio, con mis amigos, para que me ayudaran a subsidiar, en alguna medida, las fotocopias y la alimentación de algunos. Yo les digo ‘no me mande plata, consígnesela a la cuenta del restaurante, de la fotocopiadora o de la librería’, para que ellos lleguen con un saldo a favor y vayan haciendo uso del servicio- comenta, con la claridad de los docentes acostumbrados a explicar con paciencia.

     

    “Cada estudiante maneja su tiquetera: si tiene un saldo de $50.000 en la fotocopiadora, él verá cómo va sacando lo que necesita”, y añade que la idea es extender el programa al resto de la Universidad y demostrar que “si se quiere cambiar el mundo, hay que empezar por el entorno”.

    -La profe nos ha ayudado mucho, uno a veces no tienen la capacidad económica para sacar las copias que necesita y ella siempre nos escucha, está atenta de nosotros- comenta Steven, mientras Sara sonríe, en señal de aprobación silenciosa-.

     

    En la Universidad Pontificia Bolivariana, en cambio, es el área de Bienestar Universitario la encargada de los apoyos alimentario, de fotocopias y transporte que acoge, en gran medida, a los estudiantes de SPP. Según Kelly Marín, funcionaria del área de Mercadeo, estos no son las únicas ayudas a los que pueden acceder los 1326 estudiantes del programa: “por ejemplo desde el Centro de Lenguas, donde se les da, de manera gratuita, los niveles de inglés que los estudiantes requieran. Así como Bienestar y el área de Permanencia, ofrecen charlas y recorridos por la ciudad, que buscan que ellos permanezcan en la Universidad”.

     

    -Los programas funcionan, yo estuve en el apoyo alimentario y de transporte. Pero desde que vivo cerca de la Universidad, ¿para qué le voy a quitar la oportunidad a otra persona?- pregunta, y en su rostro hay calma, paciencia, para terminar la tarea que se reúsa a abandonarla-, yo para eso me voy a pie y cocina en mi casa.

     

    La profesora Lina María Velásquez Restrepo, es enfática en señalar en programas como ser Pilo Paga, “no se le puede endosar toda una función social al Estado, sino que hay que involucrar a otros actores como empresarios, las mismas universidades, o inclusive las religiones”, para que funcione e impacte, realmente, en la vida de los jóvenes colombianos.

     

    En el bulevar del estudiante de la UPB, las luces ya están encendidas, brillando plenas. Alejandra estira el cuello y la espalda antes continuar con su labor: “la plata me alcanza justa, pero alcanza. Yo intento ahorrar, por eso casi ni salgo, porque yo no quiero que mis gastos recaigan en mi familia”, comenta recordando a su mamá, que cuando puede le ayuda con dinero. Son las 6:30 p.m. y Alejandra ya no repara más alrededor y se enfoca en diseñar.

     

    Mientras tanto, en la Universidad de Medellín, el viento frío que golpea las ventanas y se cuela en el recinto donde están Sara y Steven. Ambos, sintiendo el frío en sus pieles, se cubren con su saco, se ajustan la chaqueta. “Yo creo que para que me alcance la plata, me va a tocar empezar a vender gomitas al escondido, porque acá no dejan vender”, comenta Sara, entre carcajadas sonoras que contagian al silencioso Steven, que solo atina a sonreír.

     

     

    REGRESE AL ESPECIAL SER PILO PAGA, ¿CUÁLES SON LOS RÉDITOS?

     

  • Son pilos con necesidades

    Después de dos años, a pesar de haber previsto ciertas medidas para el bienestar de los “pilos”, las universidades aún se apuntan a nuevas modificaciones.

     

    El programa “Ser Pilo Paga” (SPP), nació en el 2014 como una política pública que beneficia a jóvenes por su desempeño académico, es una opción que ofrece el Estado colombiano para que jóvenes del país estudien una carrera en universidades acreditadas. Según cifras del Ministerio de Educación Nacional (MEN), el SPP registró en su segunda versión, 1446 beneficiarios en el Departamento de Antioquia, es decir, el 12% del total de los 12.505 pilos del país. Es la entidad territorial con mayor número de beneficiarios después del Distrito capital.

     

    Estos jóvenes que comienzan su formación profesional provienen de diferentes regiones y cuentan con situaciones socioeconómicas particulares que deben ser atendidas por las instituciones de educación superior que los acogen.

     

    A pesar de ser buenos estudiantes, que demuestran un desarrollo especial en aspectos como la memoria1, cuentan con algunas necesidades, no solo académicas sino también sociales, que los obligan a enfrentar nuevos desafíos y a superarse para aprovechar la oportunidad que ofrece el Gobierno Nacional. Estas particularidades llevan a las universidades acreditadas a ofrecer programas de bienestar que ayuden a solventar las carencias que tiene la población del programa y que potencie las fortalezas con las que se destacaron durante la educación media.

     

    Según el MEN las tres universidades que más recibieron beneficiarios del programa Ser Pilo Paga 2 en Medellín fueron: la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) con 687, la Universidad Eafit con 513 y la Universidad de Medellín (UdeM) con 492. En el ranking nacional de estudiantes pilos, estas tres instituciones ocupan el cuatro, el octavo y el onceavo puesto respectivamente.

     

    Cada universidad desarrolló sus propios programas para recibir a los beneficiarios por quienes obtienen un dinero por parte del gobierno nacional. Foto: Comunicaciones y Relaciones Públicas UPB.

     

    En la UPB se hace acompañamiento socioeconómico, académico y familiar mediante talleres de fortalecimiento de hábitos de estudio, tolerancia a la frustración, manejo de estrés y ansiedad, terapias individuales, subsidios, no cobro de derechos de admisión para el programa profesional, becas para cursos de segunda lengua, cursos para el desarrollo de competencias, asesorías en el proceso ante el Icetex, cursos nivelatorios y acompañamiento desde programas del Departamento de Permanencia.

     

    Los talleres de fortalecimiento son programas de bienestar que no son exclusivos para los estudiantes de SPP, toda la comunidad académica puede acceder a ellos de acuerdo a sus necesidades. Ahora bien, se estima que el 60% y 70% de los que asisten son beneficiarios del SPP porque en varios casos los estudiantes no continúan con los resultados que obtenían en su colegio.

     

    En cuanto a la Universidad de Medellín, desde el Departamento de Permanencia con Calidad se les ofrece a los “pilos” asesorías y monitorias académicas; además, del programa llamado Piloto que ayuda a los estudiantes que necesitan explicaciones personalizadas, asegura Carlos Augusto Yepes, Psicólogo de la Universidad. Este apoyo psicopedagógico incluye: mejoramiento del desempeño académico, razonamiento lógico, manejo de ansiedad y habilidades sociales.

     

    Dado que no fue posible conseguir la información de la Universidad EAFIT, aunque se solicitó una entrevista al Departamento de Beneficios y compensación, se consultó su portal web sobre las ayudas para los estudiantes del SPP, allí los “pilos” pueden cursar el idioma inglés y acceder a libros para que adelanten sus estudios en un segundo idioma.

     

    En cuanto a la preparación de las universidades para recibir a los “pilos” Alberto Uribe, ex rector de la Universidad de Antioquia, afirma que “al comienzo había mucha angustia, especialmente de las universidades privadas, respecto a las medidas que se tendrían que tomar para recibir a la población de Ser Pilo Paga, cosa que no sucede en la universidad pública. La preocupación central radicaba en las medidas y programas de bienestar que se debían implementar para esta población”.

     

    Por otra parte, Moisés Wasserman, ex rector de la Universidad Nacional, sostiene que “el hecho de que estén acreditadas y que se de en ellas el fenómeno de las ‘sillas vacías’ ya son condiciones suficientes para responder. Tal vez, tienen que adoptar sistemas de acompañamiento más cuidadosos para asegurar permanencia y éxito”.

     

    Las necesidades de los “pilos”

     

    Según Margarita Gómez, asesora de Icetex en la Universidad de Medellín, hasta el momento cuatro jóvenes desertaron o no acudieron a los beneficios del programa por motivos personales, y once cambiaron de carrera. Sin embargo, de las demás no se pudo obtener cifras, a pesar de que fueron solicitadas.

     

    UPB ha identificado que los pilos toman la elección de su carrera de manera apresurada por los plazos de la beca y, al no tener tiempo para asimilar lo que está pasando, eligen de manera pronta su profesión, lo que los lleva a una “reorientación vocacional”, según comenta personal de Bienestar Universitario. Asimismo, uno de los problemas es la adaptación a la vida universitaria que implica: la lejanía con la familia, la exigencia académica — se tienen identificadas las materias con las que tienen más dificultades, entre ellas, las relacionadas con ciencias básica —, el aumento de los niveles de frustración, porque “son estudiantes que vienen acostumbrados a buen desempeño académico y al llegar a la Universidad, baja”, asegura integrante de Bienestar Universitario.

     

    La profesora Lina María Velásquez, jefe del Centro de Resolución de conflictos de la Universidad de Medellín, enuncia que frente a la orientación vocacional “los pilos tienen muy claro lo que quieren”, sin embargo, como ella misma lo atestigua estos estudiantes tienen necesidades económicas para lograr su objetivo académico, pero no tienen falencias en su rendimiento académico.

     

    Por su parte, la Vicerrectora Académica de la UdeM, Luz Doris Bolívar, explica que las necesidades particulares son en temas de acompañamiento en su proceso académico para mejorar sus técnicas de estudio y adaptación sociocultural debido a que muchos provienen de otras regiones.

     

    El impacto para las universidades

     

    En la UPB, personal de Bienestar Universitario sostiene que es necesario aumentar la capacidad de respuesta debido a la demanda de los servicios con miras a “responder las necesidades de estos jóvenes” que en muchas ocasiones provienen de otras regiones con realidades que exigen una adaptación especial a la vida universitaria.

     

    Para Carlos Augusto Yepes de la UdeM, “la institución no se puede poner a mover toda la maquinaria de la Universidad únicamente a favor de los pilos. Los tiene que incorporar dentro del normal funcionamiento de la misma”.

     

    El impacto social para la institución, de acuerdo a la Vicerrectora Académica, es que les mejora la calidad académica del estudiante que ingresa, mereciendo un acompañamiento integral; además, “un examen que demuestra un nivel académico, no necesariamente nos dice que se tiene todo resuelto para ser un profesional”, afirma la Vicerrectora.

     

    “Estamos procurando dar todo el bienestar, porque a veces rebasa el nivel para dar una asistencia personalizada. Estamos con este tipo de Plan Integral de Acompañamiento tratando que los muchachos se beneficien por los programas que se tienen desde Bienestar Universitario, por Permanencia con Calidad, por los auspicios económicos… estos auspicios no están porque nuestras becas sociales están concebidas para estudiantes, para ingresos y todo el asunto; pero, si ya llegaron becados, miraremos en ese sondeo de necesidades otro tipo de acompañamiento”, enuncia la Vicerrectora Académica.

     

    Juan Luis Mejía, Rector de la Universidad EAFIT, afirma que el impacto social para la institución es que “enriquecen la universidad enormemente”, pues, el hecho de convivir con otras culturas trae más diversidad a la Universidad. En cuanto al impacto económico, él mismo asegura que “por un lado se obtienen recursos por los pilos, y por otro también se les invierte”. Se ha tenido que aumentar los presupuestos en 100 millones de pesos especialmente para la alimentación, transporte, material educativo e inglés.

     

    La magnitud del programa y las condiciones específicas de esta población tomó por sorpresa a los beneficiarios y a las instituciones, algunas no tuvieron tiempo suficiente para prepararse para recibir a la primera cohorte de este programa del Gobierno; no obstante, gracias a las opciones de Bienestar Universitario o Permanencia, los estudiantes del programa encontraron actividades que les sirvieron para su adaptación social y académica.

     

    Las universidades en Colombia no son ajenas a las problemáticas sociales que afronta el país, por ello, a pesar del rendimiento académico con el que son recibidos los pilos, están expuestos a nuevas situaciones complejas que pueden comprometer su rendimiento académico y, por ello, acarrear todas las consecuencias que de allí se derivan.

     

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