Etiqueta: economía

  • Buscando el pan debajo del brazo

     

    En el encierro muchas familias han encontrado la oportunidad de retarse a crear. Las impactos extremos de la pandemia han convertido a familias enteras en núcleos de emprendimiento, alimentados por conocimientos tradicionales, talentos y aficiones. Esta es una de esas historias.

     

    Alejandra Quintero Pinto / alejandra.quintero@upb.edu.co

     

    7:30 de la mañana del 16 de marzo del 2020. En la bandeja de entrada del correo institucional hay un mensaje nuevo: “No habrá clases presenciales, unámonos a la virtualidad”, era su asunto. Samuel, en medio de la somnolencia, lee ese mensaje placenteramente. ¿No ir a clases? Una delicia. ¿Por cuánto tiempo? Indefinidamente. Al fin y al cabo, le gustaba estar en casa por un par de días, quizás un par de semanas, ¿qué podría salir mal si en su casa tenía lo estrictamente necesario para estudiar y sobrevivir?

     

    Primera semana, todo muy bien; segunda semana, sin problemas; tercera semana, sin quejas pero bien en general. Un mes después ya todo empezó a tornarse un poquito frustrante, las noticias inundaban la cabeza de Samuel de mucha información abrumadora y la Universidad ya no era divertida virtualmente, quería ver a sus amigos, pasar por el “Venteadero”, que es donde él se reunía con ellos, socializar, tener contacto, todo eso parecía tan extraño ahora… Pero Samuel no era la única persona en su casa que sentía la incertidumbre, su madre Nohelia también pasó por un momento crucial que afectó directamente a toda la familia y fue cerrar el restaurante que durante cuatro años había sido parte de sustento al hogar de los Meza Tabares. El padre, Elkin, tuvo que devolverse a Medellín desde Apartadó, dejando a un lado una obra de la cual él era jefe.

     

    “Un día, Samuel llegaba a su casa y su madre preparó la cena para él y su hermano:

    una hamburguesa casera.”

     

    “¿Ahora qué?”, pensaban Samuel y toda su familia al encontrarse en una situación poco convencional que los llenaba de un sentimiento extraño que nos atemoriza como seres humanos: la incertidumbre. En las noticias, no dejaban de pasar información acerca de los casos de COVID-19 que se presentaban a nivel mundial y el temor por que llegara a Colombia se iba intensificando levemente.

     

    ¿Quedarse de brazos cruzados? ¡Jamás! Samuel no iba a permitir que él y su familia pasaran necesidades así que se le ocurrió la fantástica idea de ser Rappi. Tenía la moto, los papeles al día y qué más que la motivación, así que empezó. Como era de esperarse, daba susto porque era salir a la intemperie corriendo el riesgo de ser contagiado por esa enfermedad que amenazaba a diestra y siniestra, pero Samuel siempre cumplía con las precauciones necesarias. Gracias a este trabajo, Samuel llevaba diariamente a su casa $50.000 y, por otro lado, su madre, Doña Nohelia, vendía almuerzos caseros en la unidad, sin embargo, no era suficiente. Samuel tenía una ambición muy alta.

     

    Un día, Samuel llegaba a su casa y su madre preparó la cena para él y su hermano: una hamburguesa casera. Lo que ellos no sabían es que esa hamburguesa, obra de su madre, iba a ser el primer escalón para una fantástica idea de negocio. “¿Una hamburguesa? Muy normal”, dijeron en el momento, según cuenta Samuel, pero percibió que esa no era cualquier hamburguesa, tenía un sabor sofisticado que, al primer mordisco, se sentía ese cosquilleo en las papilas gustativas, un sabor que nunca Samuel y su hermano habían probado en una hamburguesa. Así reconocieron el talento único de su madre para la idea en mente.

     

    Así fue cómo Samuel y su hermano empezaron con su modelo de negocio a finales de mayo. Estaban en la búsqueda de un producto que no fuera solo bueno, sino que tuviera algo único en el mercado, algo más elaborado, así que Samuel emprendió su búsqueda para encontrar esos elementos atractivos: pan de masa madre, cebollita crispy, queso crema, queso cheddar, vegetales frescos y una salsa de la casa bien elaborada. Unas cuantas mejorías en esa hamburguesa, hasta que llegaron a la prueba final y, como subrayó Samuel: LA hamburguesa.

     

    No solo las recetas estaban entre los talentos ocultos de los Meza Tabares, resultó que también sabían de fotografía y presentación de los productos. Foto: Pan y Pedazo.

     

    Samuel y su hermano Thomas, comenzaron a difundir por redes sociales la nueva creación: “Hamburguesas artesanales por $12.000”, decía el primer aviso publicitario, que rondó por sus estados de WhatsApp y el de sus amigos hasta que llegó su primer comensal: Alejandra, una amiga de Thomas quien les hizo un pedido de ocho hamburguesas, nada mal para empezar. El resultado: ¡Le encantaron! Y así comenzó la película de las hamburguesas. “¿Sí ve, má? Esto va a ser un palo”, le decía Samuel a su madre.

     

    Día tras día, todo iba dando resultado lentamente. “Pongámosle Pan y pedazo”, propuso un día doña Nohelia y ese nuevo chispazo creativo le dio más impulso al proyecto inesperado que, como se dice entre los restauranteros, estaba “salvando las papas” a la familia Meza Tabares. Empezaron con la hamburguesa clásica, después, una double cheese & bacon, otra llamada Philadephia. Así, poco a poco, fueron innovando en sus productos únicos. Todo apuntaba a que iban a ser un éxito, cada miembro de la familia se puso un rol específico: Thomas hace las papas y empaca las órdenes, doña Nohelia en la plancha, Samuel armando hamburguesas y don Elkin con el aseo, armando cajas y comprando provisiones.

     

    Hay ocasiones que la demanda obliga a interrumpir otras tareas para atender Pan y pedazo, las órdenes han superado la imaginación de los dueños de este emprendimiento, que, como en muchos otros casos, no es solo fuente de ingresos, sino de la tranquilidad que produce no quedarse quietos ante la adversidad.

     

  • Esperando la cura a la pandemia del desempleo

     

    Según sondeo realizado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, entre el 4 y 5 de abril a 411 empresarios, las empresas expresaron haber reducido la planta del personal al 30.5%.

     

    Por: Isabel Salazar Ruiz / isabel.salazar@upb.edu.co

     

    El 20 de marzo, la Alcaldía de Medellín se sumó al decreto departamental que anunció la ‘Cuarentena por la Vida’, debido a la pandemia de la COVID-19. Luego llegó la orden del Gobierno Nacional en el Decreto 457, firmado por el presidente Iván Duque el 23 de marzo, en el cual se estableció el aislamiento preventivo obligatorio. Muchas actividades laborales se vieron afectadas por esta situación, el cierre de la actividad comercial tuvo como consecuencia el aumento del desempleo.

     

    La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia estimó en el mes de abril que la tasa de desempleo pasaría de 11.8% a un rango entre el 15.5 y 16.1%, teniendo en cuenta que, de los tres millones de ocupados del departamento, cerca de un millón laboran en actividades de alto riesgo de afectación por COVID-19, por ello se proyectaron pérdidas de entre 112 mil y 131 mil empleos, lo que implica el incremento en la tasa de desempleo hasta llegar al 15%.

     

     

    Algunas empresas lograron mantenerse activas, ya sea por diferentes medios. Por ejemplo, los negocios en línea fueron protagonistas en estos tiempos de cuarentena, aunque las ventas sí se vieron afectadas. De otra parte, hubo otros negocios que se beneficiaron por las circunstancias. Maribel Vahos, dueña de la empresa ‘Grupo Digital Creativo’, dedicada a la impresión digital de murales, pendones, avisos y elementos similares, relató que su empresa cerró solo por un mes, ya que la señalización fue una gran ayuda para recueprar en algo sus ventas pues debieron cesar a cuatro empelados y seguir con el equipo a medias. Explica que: “También nos hemos estresado porque ahora no hay manera de contratar más personal, entonces el que hace una cosa tiene que hacer todo”.

     

    << El comercio informal, también muy afectado por la cuarentena, muestra igualmente signos de recuperación. Foto: Isabel Salazar R.

     

     

     

    Hugo Vásquez dueño del ‘El Vasco’, una empresa importadora y comercializadora de juguetería, cacharros, productos del hogar y belleza, comentó que la cuarentena lo afectó mucho como empresa distribuidora y comercializadora. Seguir respondiendo sin ingresos por los gastos de arrendamiento, el pago a los empleados y otros costos, generó un déficit del que le tomará años recuperarse pues incluso algunos de sus clientes no se repusieron del cese de actividades. Equipos de trabajo reducidos, cargas de trabajo en aumento para recueprar el trabajo perdido, describen el panorama del sector comercial de Medellín.

    Otra situación es la de los empleados, muchas veces cabezas de hogares que entraron en un limbo a causa de la pandemia.

     

    Juan García se desempeñaba como jefe de producción en Publicaciones VID, una obra de la Congregación Marianaque presta servicios de impresión litográfica y digital. Pagarle se había convertido en una dificultad por los pocos ingresos en la empresa; con su despido, la situación se trasladó a su hogar.

     

    En los trabajadores indeendientes, el panorama tiene muchos matices. Grace León, una joven de 25 años, anteriormente trabajaba como bartender en una empresa llamada ‘Aguas Claras’, la cual presta servicios para eventos como matrimonios, ceremonias de graduación, entre otros que, por las aglomeraciones que son habituales en ellos, fueron cancelados, como los contratos de Grace y tosos sus compañeros.

     

    << En las calles están las principales evidencias de los efectos del desempleo. Foto: Isabel Salazar.

     

    Para el primero de septiembre Iván Duque, presidente de la República dio por terminada la cuarentena y el comienzo de un aislamiento selectivo, que apela ahora a la responsabilidad individual de los colombianos. Después de tener casi seis meses cerrados los establecimientos comerciales, Fenalco Antioquia presentó el 28 de agosto el índice de desempleo en el Valle de Aburrá, del 24.7%, cifra que supera lo estimado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia en el mes de abril. Carlos Andrés Pineda, Director ejecutivo de Fenalco Antioquia expresó que “necesitamos entonces reactivar la economía, recuperar esa actividad económica, con el apoyo de nuestros alcaldes del Valle de Aburrá, para poder recuperar esas actividades críticas del comercio, de la economía naranja, de hotelería y restaurantes, para volver a la celda del crecimiento y empleo para los antioqueños”.

     

    Ahora que está permitido salir a las calles, encontramos nuevamente en cada semáforo personas que piden dinero u ofrecen productos o su trabajo en oficios varios. En efecto, un recorrido por zonas comerciales como la tradicional carrera 70, dejan ver que muchos locales han reabierto, otros están en reformas para dar espacio a nuevos negocios, pero la demanda de productos y servicios no es igual. De otra parte, como lo resalta la alianza Medellín Cómo Vamos, el empleo tiene efectos no solo económicos, sino también sicosociales, pues es clave en el bienestar percibido, en la salud mental de las personas.

     

    Los temores ante una nueva cuarentena y lo que significaría para quienes están en plena recuperación, han dado paso a las realidades que implica lograr que la economía despegue nuevamente. Julián Steven Vásquez, comerciante sostiene: “Tenemos mucha esperanza de que el comercio vuelva como antes, teniendo en cuenta que también debemos tener una ayuda por parte del Gobierno para que no nos vayan a encerrar de nuevo porque la economía se vería ya demasiado afectada con otra cuarentena obligatoria, pero al paso que vamos, se podría decir que aunque el proceso es lento, todo se vuelve a movilizar”.

     

     

     

  • Un tentempié para los restaurantes

    A causa del confinamiento, los dueños de restaurantes, como muchos otros empresarios, debieron hacer un alto en el camino y buscar estrategias factibles para asegurar la estabilidad de sus locales tras el impacto de la pandemia, una interrupción que para el gremio parecía no tener final.

     

    Por: Catalina Tello Guarín / catalina.tello@upb.edu.co

     

    La COVID-19 ha arrasado con planes, sueños, y varios sectores de la economía. El sector gastronómico se ha visto impactado de una manera aparentemente irremediable. Los restaurantes perdieron las posibilidades que representaba para el negocio el recibir comensales para ofrecerles más que servicios de alimentación en los locales.

     

    La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés), informó que, hasta el 6 de julio del 2020, se registraron 27.600 locales que se vieron obligados a cerrar. Un 30 por ciento de los negocios de la industria gastronómica.

     

    El control de aforos es el principal reto para consolidar la nueva oferta de los restaurantes. Foto: Agencia de Turismo De Tour.

     

    En Medellín, muchos empresarios se han visto afectados por el confinamiento, teniendo que acudir a diferentes estrategias para evitar la bancarrota de sus negocios. ¿Cuáles han sido esas estrategias? Con la imposibilidad de abrir sus locales hay muy pocas opciones que se pueden elegir.

     

    Juan Camilo Aristizábal es un emprendedor, dueño de dos cafeterías ubicadas en colegios y, además, un restaurante en un centro comercial que también debió cesar su actividad. Recurrió a los domicilios que incluso él mismo realizaba. También optó por empezar a vender frutas y verduras en un pequeño local, saliéndose por completo de su rol de empresario que ejercía anteriormente.

     

    A su turno, Fredy García Giraldo, dueño de un restaurante en el municipio de Guatapé, llamado El Candil, debió suspender el servicio del que se ha encargado durante 12 años.

     

    El hecho de tener que cerrar sus puertas por obligación jamás había sido una posibilidad para él y, como a muchos otros empresarios, fue algo que lo tomó por sorpresa. La incertidumbre de no saber qué sucedería en la pausa que su negocio estaba atravesando, en la que el inicio tenía fecha clara, pero el final aún era un interrogante sin resolver.

     

    A raíz de la necesidad de todos los empresarios en el pueblo, se realizó una capacitación en el mes de junio, que tuvo como objetivo direccionar la implementación de los protocolos de bioseguridad en los establecimientos del pueblo, ejecutando la estrategia que se llamó “Guatapé Mi Destino Seguro”, con la que se buscó reactivar los comercios y el turismo, el cual es un factor que juega un papel muy importante en el pueblo, donde el cese de todas las actividades que implican un acercamiento social representó un alto en el camino que llegó de repente. Tener que permanecer en casa por tanto tiempo era inimaginable hace unos meses atrás.

     

    Para superar la crisis, Fredy García tuvo una idea que no sólo lo beneficiaría a él sino también a otras personas en Guatapé. La estrategia se llamó “Almuerzos solidarios” y consistía en que alguien donaría el valor de un almuerzo que en el restaurante cuesta $12.000 y Fredy regalaría otro a quien lo necesitara. Sus amigos, familiares y otras personas del pueblo se unieron a la causa para ayudar a Fredy con su negocio y, a la vez, a alguien más. “Fue una estrategia muy interesante porque se estaba haciendo mercadeo, por otro lado, se estaba haciendo una labor social y también tenía la satisfacción de haber sostenido a todos los trabajadores del restaurante, que siempre fue algo complicado”, anota Fredy sobre la idea desarrollada durante cinco meses para el sostenimiento de su negocio, que, gracias al apoyo recibido, fue, por varios días de la cuarentena, el único en actividad. “Los únicos que se veían para arriba y para abajo llevando almuerzos por todo el pueblo éramos nosotros”, cuenta García.

     

    Muchos locales de terrazas de comidas funcionan solo para servicios a domicilio.

    Foto: Juan Camilo Aristizábal.

     

    Pese a la recepción que tuvo la estrategia de los “Almuerzos solidarios”, las ganancias fueron pocas. Lo importante es que la estrategia permitió mantener en pie el restaurante y, sobre todo, asegurar el empleo de las personas que durante tanto tiempo han trabajado en él. “Hablé con ellos para que me colaboraran y entendieran la situación por la que estábamos pasando, como se había reducido el trabajo, me tocó pagarles un poquito menos y ellos accedieron”, relató Ferdy García y destacó la solidaridad de sus trabajadores.

    En agosto, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desempleo fue del 16,8 por ciento, 6,8 puntos más que en 2019. En efecto, la pandemia y el confinamiento dejaron huellas profundas.

     

    La situación que el mundo entero está atravesando, ha sido un factor que ha impulsado a muchos a asumir retos, nuevas experiencias y decisiones que anteriormente eran impensables.

     

    El cambio en la metodología de atención de los restaurantes es notorio, el aforo de cada uno de los establecimientos se ha visto reducido al 50% y hasta al 30%, lo cual conlleva una reducción en el servicio; pero es clave encontrar una estrategia que pueda beneficiar al negocio y a su vez, a los clientes que, después de haber esperado tanto tiempo para salir de sus hogares, finalmente buscan un poco de la vida normal antes de la pandemia, la misma que poco a poco, se ha visto perdida.

     

  • Así han sobrevivido las agencias de viajes a la pandemia

     

    Como parte del sector turístico, han sido uno de los comercios más afectados en el 2020. Sobrellevar la crisis por el nuevo coronavirus fue un desafío y ahora se plantean estrategias para “seguir a flote”.

     

    Por: Manuela Echeverri Jaramillo / manuela.echeverrij@upb.edu.co

     

    2019 finalizó con una cifra récord para las agencias de viajes colombianas, las cuales, según el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, contaron con un crecimiento en el cuarto trimestre del 3,3% respecto a lo que fue el resultado en ese mismo período del 2018 y con un crecimiento total del 3,7 % en ingresos nominales. Un progreso que no se registraba desde hacía 4 años.

     

    El mismo informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) expondría cifras opuestas en 2020. Para Gloria Cristina Castaño, dueña de la Agencia de viajes y turismo Guadalcanal, se esperaba superar o igualar las cifras anteriores, pero la pandemia le obligó a tomar medidas decisivas para que su empresa continuara en funcionamiento y sus trabajadores con un sueldo constante.

     

    La reinvención

    Ahora bien, ¿cómo lograr conservar un negocio cuyos ingresos provienen de la venta de servicios que se encontraban inhabilitados? Y es que fue debido a la medida del aislamiento preventivo obligatorio, decretada por el presidente de la República Iván Duque y a la clausura de aeropuertos, fronteras, carreteras y demás conexiones turísticas, que se dificultó la venta de tiquetes aéreos, alquiler de hoteles y vehículos, tramitación de visados y paquetes empresariales que ofrece la agencia.

     

    Para salvaguardar su negocio, Gloria Cristina Castaño recurrió en marzo a la creación y venta de una línea de productos de bioseguridad. Sus empleados se encargaron de promocionar los productos por distintas redes sociales para seguir generando flujo de caja: “Yo asumo que fue una respuesta de salvación sacar la línea de bioseguridad. No lo tomo como reinvención, ya que mi pasión y enfoque es el turismo vacacional y ese seguirá siendo nuestro fuerte. Lo asumo más como una respuesta de salvación para poder sacar adelante a todo el equipo y podernos proteger”. Además de cambiar la línea de productos, tuvo que cerrar la sede de su agencia en Sabaneta, para poder conservar la de Envigado.

     

    Viviana Rivera, dueña de la agencia de viajes DeTour, una promotora de servicios turísticos en Guatapé que ofrece planes en familia, pareja o amigos con alojamiento, alimentación, tours y transporte; la crisis sanitaria los “cogió fuera de base” pero no solo a ellos, sino también al municipio donde según su alcalde, Juan Sebastián Pérez, el 92% de sus habitantes vive del turismo.

     

    Al igual que en el caso de Castaño, para Viviana Rivera la reinvención parecía ser la única manera de poder atravesar la crisis económica que solo parecía agravarse más con cada día que pasaba, por lo que surgió la creación de su nueva empresa de marketing y estrategia digital denominada Dmarketing, la cual está enfocada en las plataformas digitales: “Nos ha ayudado a mantener la empresa y a reinventarnos, también nos ayudó el uso de las herramientas tecnológicas que nos permite mejorar muchas plataformas de la operadora y del hotel, la página web de más empresas y conocer a fondo cómo manejar las redes sociales. Una cosa nos llevó a la otra positivamente”.

     

    El desafío económico

     

    << La Agencia de Viajes y Turismo Guadalcanal se vio obligada a adaptarse a las nuevas necesidades que trajo consigo la pandemia.

    Foto: Manuela Echeverri.

     

    Para las dos empresarias, el cese de actividades dejó una gran cantidad de necesidades económicas por suplir y, por tanto, las ayudas para el sector se volvieron de carácter fundamental. Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de la Asociación Nacional de Agencias de Viajes (ANATO) plantea que “el apoyo del Gobierno ha sido importante, pero definitivamente la extensión de la problemática y de la reactivación hizo necesario que el gremio acudiera nuevamente para solicitar un nuevo paquete de alivios, dentro del cual se incluyó un acceso al crédito en condiciones especiales para el sector, pues las medidas que ha tomado el gobierno para apoyar no se han visto reflejadas en la industria a través de la banca”.

     

    Castaño y Rivera agradecen los alivios, tanto como saben que son limitados y que las deudas no desaparecerán pronto. Cristina recibió subsidio de la nómina, de la prima y ayudas de los créditos de Bancóldex con intereses protegidos por el Gobierno; por su parte, Viviana cuenta con compromisos bancarios y créditos que, sin los ingresos de los meses en recesión, todavía no puede saldar.

     

    Un nuevo turismo

    Con el levantamiento de la medida del Aislamiento Preventivo Obligatorio y la reapertura del sector turístico por la nueva medida del Aislamiento Selectivo, las agencias empezaron a retomar funciones lentamente. No ha sido fácil recuperar la confianza en sus clientes para volver a viajar, algo que siempre fue visto como cotidiano y ahora parece ser una experiencia desconocida; por ende, para garantizar seguridad, las agencias cuentan con todos los protocolos de bioseguridad avalados por el gobierno y la ANATO.

     

    Y aunque se ha reducido el número de clientela, Rivera añade que aquello les permitirá mejorar sus servicios puesto que se manejará una nueva propuesta de turismo: “Un turismo más personalizado, va a ser favorable porque ya no va a ser un turismo de masas ni del ‘bulto’. Ya va a haber menos personas y, por tanto, mejor atención”. Esta modalidad es propicia para promover el turismo nacional, el cual es el más recomendado por la ANATO y el Fondo de Promoción turística (FONTUR), según su presidenta, Raquel Garavito Chapaval: “Es el momento para invitar a los colombianos a que planeen su retorno a miles de rincones de Colombia”.

     

    Lo que depara el futuro

    Por el momento, agencias como la de Gloria Castaño están empezando a vender tiquetes aéreos nacionales e internacionales; señales de una nueva actividad que todavía está despegando y que dependerá de cómo se siga desarrollando la pandemia a escala mundial: “Comenzamos a vender vuelos nacionales, solo a las rutas establecidas y hemos vendido tiquetes internacionales; por ejemplo, a Europa y a Estados Unidos. Muchos de nuestros clientes ya están reprogramando todos sus viajes con los cambios y programas que tenían inicialmente; otros ya están programando sus vacaciones”.

     

    Así pues, las agencias de viajes colombianas siguen sobrellevando los inesperados desafíos a raíz de la COVID-19, acomodándose a las circunstancias del momento, porque era más que claro que la pandemia no estaba incluida en ningún paquete de viajes. Empresarias como Gloria Castaño y Viviana Rivera son de las afortunadas de seguir contando con sus agencias ya que, según Paula Cortés se ha registrado una caída del 40% en el número de agencias de viajes que reportan haber renovado su Registro Nacional de Turismo, por lo que, según dice, es de suma importancia “el Proyecto de la Ley de Turismo, la exclusión del IVA en los paquetes turísticos, hecho que permitirá que estas empresas ofrezcan planes a menor costo para beneficiar a los turistas”.

     

  • Estos son los contratistas detrás de Medellín Me Cuida

    A pesar de que se ha hablado de trabajo propio, hay contratos que revelan alta dependencia en personal especializado externo para la operación de la principal herramienta de información en el manejo de la emergencia sanitaria en Medellín.

     

    Por: Sebastián Carvajal y Jacobo Betancur

     

    Durante las primeras semanas de la pandemia, Medellín despertó el interés de varios medios internacionales por ser una de las ciudades latinoamericanas con mejores resultados preliminares en la lucha contra el coronavirus. Un experimentado equipo de epidemiólogos, una baja tasa de letalidad y un grueso porcentaje de casos relacionados hacían parte de una foto que, en su momento, se mostró como un ejemplo a seguir entre las demás ciudades de la región.

     

    Aunque durante las últimas semanas el porcentaje de casos relacionados, uno de los principales indicadores de control de la pandemia, se diluyó en medio de un crecimiento exponencial de los contagios, en comparación con otras ciudades de tamaño similar en el país, hasta el cierre de este artículo Medellín continuaba mostrando una tasa de letalidad menor.

     

    Por ejemplo, mientras en Barranquilla este indicador se ubicaba en el 5,11 por ciento, en Cali en un 3,51 por ciento y en Cartagena en un 3,05 por ciento, en Medellín la tasa era de 1,40 por ciento.

    Como eje central de su estrategia de mitigación, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, lideró la creación la plataforma Medellín Me Cuida, una ambiciosa base de datos que comenzó a recolectar de forma masiva la información personal de millones de habitantes de Medellín, su área metropolitana y otros municipios de Antioquia.

     

    Establecida como un requisito para poder circular por la ciudad y como uno de los insumos principales para el trabajo del grupo de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud, esta plataforma se convirtió en un mapa de navegación clave para el seguimiento de los ciudadanos enfermos y en la columna vertebral del gobierno para decidir cuándo aislar determinadas zonas de la ciudad.

     

    A pesar del amplio alcance de la base de datos, en la que hasta el pasado 3 de julio se habían registrado 3´351.101 ciudadanos de Medellín y al menos 141.951 empresas del área metropolitana del valle de Aburrá, todavía es muy poco lo que se sabe sobre las empresas detrás de su desarrollo.

     

    El trabajo con datos y su integración ha sido un asunto prioritario en la modernización de la gestión de gobierno, anunciada para el presente periodo en Medellín. Aquí, el Sistema Integrado de Emergencias y Seguridad de Medellín. Foto: Alcaldía de Medellín >>

     

     

     

    En reiteradas ocasiones varios funcionarios del gobierno local han insistido en que la plataforma se desarrolló In-house, es decir, con recursos propios y sin apoyo de personas externas.

     

    “Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas”, sostuvo el alcalde de Medellín Daniel Quintero a través de su cuenta de Twitter, al ser cuestionado sobre las personas detrás de la base de datos.

     

    Medellín me Cuida es una estrategia de atención integral familiar, que incluye atención en salud y renta básica. La plataforma tecnológica asociada fue desarrollada in house, por desarrollares de la Alcaldía sin el apoyo de empresas externas.

    — Daniel Quintero Calle (@QuinteroCalle) June 3, 2020

    Aunque por definición el término “In-House” alude a cuando un desarrollo es hecho con recursos y personal propio de la organización en cuestión, una respuesta a un derecho de petición remitido por este medio cuestiona la precisión de la versión del mandatario, ya que en el desarrollo de la plataforma sí participaron empresas externas.

     

    “El desarrollo de la plataforma Medellín Me Cuida se hizo in-house, con capital humano de la Entidad que presta sus servicios como vinculados o a través de contrato”, aseguró comunicación enviada a este medio, firmada por el secretario de despacho Raúl Eduardo Morales Vallejo.

    Respuesta de la Alcaldía de Medellín sobre el personal que desarrolló “Medellín MeCuida”.

     

     

    Para arrojar claridad sobre esto, CONTEXTO revisó la contratación de la Subsecretaría de Tecnología y Gestión de la Información, hoy encabezada por Juan Sebastián González, y encontró que en el desarrollo de Medellín Me Cuida participaron por lo menos 18 contratistas particulares. Todos ellos, vinculados a dos empresas especializadas en desarrollo de software, que firmaron convenios con esa entidad desde 2019.

     

    De ese total, 16 contratistas pertenecen a un consorcio identificado como Unión Temporal Iecisa – Saion, en el que 14 participaron en el desarrollo de la plataforma y otros dos hacen parte del equipo que la administra. Y dos contratistas restantes que hacen parte de una empresa identificada como HyG consultores, conforman el equipo que se encarga de la administración y analítica de Medellín Me Cuida.

     

    Aparte de los 18 contratistas, tan solo aparece la participación de tres funcionarios de libre nombramiento y remoción, uno de carrera administrativa y una persona natural vinculada de forma independiente.

    Estos son los vínculos contractuales del personal vinculado al proyecto Medellín MeCuida según la Alcaldía de Medellín.

     

     

    El origen de Medellín Me cuida

     

    Para rastrear los orígenes de los contratos bajo los que se desarrolló Medellín Me Cuida hay que remontarse a febrero de 2019, cuando la Alcaldía de Medellín abrió un proceso de licitación pública con el objetivo de conseguir uno o varios contratistas capaces de operar y gestionar tres componentes vitales para el funcionamiento del Municipio: una mesa de servicios, una plataforma de información geográfica y un sistema informático conocido como SAP, con el que el gobierno local puede administrar sus recursos humanos, logísticos, financieros y contables.

     

    Bajo ese contexto, la empresa HyG consultores se presentó para gestionar la plataforma de información geográfica, y la Unión Temporal Iecisa-Saion participó en proceso para la administración de la plataforma SAP.

     

    En ambos procesos, según consta en un informe de evaluación (click para ver el documento), las dos empresas habrían sido las únicas que cumplieron con todos los requisitos estipulados en la convocatoria. Por lo cual, fueron las escogidas para la adjudicación de los contratos.

     

    El sistema de información geográfica

     

    HyG Consultores es una empresa con 14 años de experiencia, especializada en el desarrollo y diseño de soluciones web, aplicaciones, bases de datos y, sobre todo, desarrollo de plataformas y productos relacionados con sistemas de información geográfica. Todos ellos a través de herramientas como “JAVA, .NET, FLEX, HTML5 sobre plataformas como ArcGIS Server, PostGIS, Geoserver, y los SGDB ORACLE, SQLServer, Postgres, entre otros”, tal como especifica la empresa en su sitio web.

     

    Dado su alta especialización, la empresa se ha convertido en un importante contratista local, para el desarrollo de aplicativos geográficos para entidades como Cornare, Corantioquia, la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia, Aguas y Aguas de Pereira, Ingeominas y empresas del sector privado como SURA.

     

    Su llegada a la Alcaldía de Medellín se remonta al 29 de marzo de 2019, cuando firmó con la Secretaría de Suministros el contrato 4600080504 por 748’629.000 pesos y una duración de inicial de nueve meses (click aquí para ver el documento).

     

    Su función era asegurar la operación de la plataforma geográfica de información del municipio, en la que se requerían de siete profesionales especializados (uno en sitio y seis remotos) que conocieran el funcionamiento de estos sistemas.

     

    La primera modificación de este contrato se realizó el 18 de noviembre con una ampliación de 10 días, del 1 al 10 de enero de 2020 y con una adición de $15’866.667 (click para ver el documento). Su justificación se basaba en la necesidad de preservar la continuidad y disponibilidad de los elementos de la plataforma y su adecuado funcionamiento, ya que “de no contar con este”, se correría el riesgo de que quedaran sin operación “los procesos de actualización de información cartográfica” requeridos por el Municipio, según se lee en el documento.

     

    Dos meses después, el 9 de enero de 2020, la nueva administración decidió ampliar el contrato por otros 111 días, desde el 11 de enero hasta el 30 de abril, por un valor de $304’997.000 (vea el documento aquí). En ese caso, la justificación fue la misma que en la primera modificación.

     

    Un día antes de que se terminara el contrato, en plena crisis por COVID-19 y amparada en las medidas especiales adoptadas durante la emergencia sanitaria, la Alcaldía decidió ampliarlo por tres meses más; es decir, hasta el 31 de julio de 2020. Su costo fue de $249’543.000, que sumados a las adiciones anteriores terminaron superando el 50 % del valor inicial (click para ver el documento).

     

    Según se lee en esa adición, para la Alcaldía era “determinante seguir contando con el servicio” debido a que aquella plataforma era crucial para ubicar geográficamente personas sospechosas y contagiadas con COVID-19, personas con infecciones respiratorias agudas, además de poder georreferenciar la capacidad hospitalaria y los segmentos poblacionales que más necesitaban asistencia económica.

     

    Así mismo, en esta última adición, se relaciona directamente el funcionamiento de la plataforma geográfica, con la recién creada plataforma Medellín Me Cuida.

     

    “Es menester propender por la continuidad de los servicios prestados a través del contrato brindaría a la entidad una mejor gestión y mitigación de la situación de emergencia sanitaria, en la medida que se contribuye con el cumplimiento del asilamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno, así mismo, mantener dispuesta la plataforma de “Medellín MeCuida (sic)”, se lee en el documento, como se ve en la siguiente imagen:

     

     

     

     

    Servicio de soporte tecnológico a la plataforma SAP

     

    Para rastrear al segundo contratista hay que remontarse a abril de 2019 cuando, ocho días después de firmar con HyG, la Secretaría de Suministros suscribió el contrato 4600080563 con la Unión Temporal Iecisa-Saion 2019 por $4.668.965.000 y una duración de nueve meses para prestar el servicio integral de soporte tecnológico a la plataforma SAP (click para ver el documento).

     

    Este consorcio está conformado por Informática El Corte Inglés S.A., una sucursal colombiana de la empresa homónima domiciliada en España, que aterrizó en el país en 2010 y tiene sede en Bogotá. Desde abril de 2020, la casa matriz de Iecisa hace parte del grupo GFI, una consultora tecnológica presente en 26 países. Su participación en el consorcio es del 99 %. El 1 % restante corresponde a Sion Smart Solutions, una empresa paisa fundada en 2012 y que tiene como principal actividad el desarrollo de sistemas informáticos.

     

    Según se lee en el contrato, el soporte que debía prestar la unión temporal “debe estar destinado a realizar todo el apoyo al Centro de Competencias del Municipio de Medellín en sus tareas, planes y proyectos y en la administración de la plataforma para garantizar un servicio adecuado a los usuarios”. En total, serían 28 profesionales entre soporte, desarrolladores y testers, los que trabajaría en este proceso más el servicio por demanda según los requerimientos de la Alcaldía.

     

    A la fecha, el contrato ha sufrido 5 modificaciones. La primera estipuló unos ajustes en los perfiles y una redistribución de los recursos (vea el documento aquí) La segunda adicionó $76’617.844 para pagar dos nuevas personas que serían asignadas a proyectos específicos por un periodo de dos meses y medio (vea el documento aquí). El 4 de diciembre de 2019 se realizó la tercera modificación que ampliaba el plazo por 22 días, desde el 1 de enero de 2020 hasta el 22 de ese mes (vea el documento aquí), según se lee, esto con el propósito de no afectar las actividades de “gran impacto” que se desarrollan durante el periodo de transición por el cambio de gobierno.

     

    La cuarta modificación estaría a cargo de la nueva administración y estipuló una ampliación por 3 meses y 7 días, es decir, hasta el 30 de abril, por un valor de $1.848’981.417 (vea el documento aquí). Las razones que argumentaban la ampliación era que el servicio no podía ser suspendido en ningún momento del año y que para aquel entonces se estaba adelantado el proceso de licitación para el servicio de soporte a partir de mayo de 2020.

     

    Al igual que el contrato con HyG, el 29 de abril se decidió modificar el contrato por quinta vez, por un periodo de tres meses y por $1.737’807.771, cifra que sumada a las demás adiciones también supera el 50 % del valor inicial (aquí el documento). Este otrosí se firmó con la finalidad de garantizar la operación de la atención tecnológica durante la contingencia de la pandemia.

     

    Entre las soluciones implementadas por los contratistas en el marco de la emergencia está la plataforma Medellín Me Cuida Empresas que sirve para “apoyar el proceso de Aislamiento Inteligente y apoyar con la reactivación económica de la ciudad. Esta se encuentra en proceso de implementación”, especifica la modificación del contrato.

     

    “La información generada en SAP apalanca la Gestión de procesos analíticos para habilitar el aprovechamiento de los datos y ofrecer información que permita la toma de decisiones. La ejecución masiva de cruces de datos con las bases de datos de SAP es fundamental para el direccionamiento eficiente de ayudas dentro de la estrategia Medellín Me Cuida en el marco de la pandemia originada por COVID-19 (sic)”, así se justifica la ampliación en el documento modificatorio.

     

    En las consideraciones para la ampliación de ambos contratos, la administración argumenta que, debido a la emergencia sanitaria, no pudo realizar el proceso de Licitación Pública que requería para contratar los servicios de los lotes 1, 2 y 3, y que además “no contaba con la totalidad de los recursos y aún hay omisión de los mismos, debido precisamente a que han sido orientados a la contingencia”.

     

    Además, aclara que: “el municipio de Medellín no cuenta con personal para sumir esta operación, debido a que se requiere de conocimiento especializado en las diferentes plataformas, por ello, realiza procesos de convocatoria pública para contratar este conocimiento”.

     

     

    Aunque todavía es muy poco lo que se conoce sobre el funcionamiento de Medellín Me Cuida, el origen de la plataforma podría abrir varias preguntas pertinentes sobre la dependencia del Municipio hacia contratistas externos y qué tan vulnerable es el funcionamiento del sistema ante la falta de personal especializado en el manejo de una base de datos que cada vez concentra más poder e información sensible de la ciudadanía.

     

     

     

  • Medellín y el futuro de sus vías

    Para nadie es un secreto que vivimos en una ciudad con alto índice vehicular. Cada día las calles están más congestionadas. No es solo por la cantidad de vehículos que en ella circulan, sino también por la infraestructura vial.

     

    Según estadísticas, en el RUNT (Registro Único Nacional de Tránsito) se registraron alrededor de 2.2 millones de vehículos en Antioquia, de los cuales 1.3 millones eran motos (59 %), y 777.673 automóviles (34 %). De allí la pregunta: ¿hay suficiente espacio en las calles de Medellín para que transiten tantos vehículos? La respuesta es NO, al igual que muchos comentarios que he apreciado por parte de personas que laboran en este campo, siendo directamente afectados por la situación.

     

    Pero, ¿a qué se debe esto? Los principales argumentos son dos: el primero, que cada año entran miles de vehículos nuevos a la ciudad, según informa el Ministerio de Transporte por medio del RUNT, pero no salen de circulación los que ya han gastado su vida útil, la cual en Colombia es de aproximadamente 30 años. Estos generan más emisiones de dióxido de carbono y, por ende, más daños al ambiente. Lamentablemente el 19 % de buses supera dicho límite de tiempo, según el RUNT.

     

    El segundo argumento, la reducción de las calles como consecuencia de las ciclorrutas; proyecto que es importante y pertinente, pero no fue pensado lo suficiente, ya que esta idea debió construirse poco a poco, analizando la cantidad de vehículos que circulan por las vías, y del mismo modo, la cantidad de ciclistas que pueden hacer uso de estas. Para así determinar si en realidad este proyecto es apto en la zona.

     

    Si volvemos a las cifras, una de las zonas que posee la mayor infraestructura ciclística, como lo es la comuna 11 de Medellín, tan solo alcanza el 2 % del uso planeado según informes de EL COLOMBIANO. Basados en esto, formulémonos esta pregunta: si hoy sufrimos este caos, ¿qué nos espera en los próximos años? Si sigue aumentando la demanda de vehículos, y la presencia de ciclorrutas en vías que en realidad no las necesiten, siendo estas de tamaño desproporcional, aumentará el encogimiento de las calles, en lugar de una ampliación para darle solución al caos vehicular de la ciudad.

     

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    Columna realizada en el curso Introducción a la Comunicación, orientado por el profesor Luis Fernando Gómez Velásquez.

     

     

     

  • Sesenta días de cuarentena en números

     

    En los dos primeros meses de cuarentena, sectores económicos como venta de vehículos, moda, deportes y el inmobiliario han recibido el principal impacto negativo de las medidas de contención de la Covid-19. En el mismo período, sectores como alimentos, las farmacias y almacenes por departamentos, han tenido mejores comportamientos que en el mismo período de 2019.

     

    Click en la imagen para ir a la gráfica interactiva.

     

     

    Trabajo realizado en el curso Infografía, orientado por la profesora Beatriz Marín Ochoa. Fue publicado en el periódico El Mundo.

     

     

     

  • Negocio a negocio, los impactos de la cuarentena

     

    La cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno Nacional, el pasado 24 de marzo, frenó todas las actividades que se realizaban en la cotidianidad. El caso de un pequeño municipio como el Carmen de Viboral, permite distinguir que el encierro no tuvo los mismos efectos en todas las actividades económicas, lo que también marca diferencias en el camino de la recuperación.

     

    El éxito de la estrategia de aislamiento obligatorio impuesta por el Gobierno para disminuir el contagio del COVID-19 es, en algunas interpretaciones, inversamente proporcional al bienestar económico y a las condiciones de empleo en el país. Para el mes de marzo de 2020 el DANE publicó que la tasa de desempleo se ubicó en 12,6 %, lo que representa un incremento de 1,8% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

     

    Además, algunos expertos no son optimistas con el panorama económico que puede presentarse en los próximos meses del 2020, tampoco frente a las soluciones que pueda plantear el gobierno colombiano para independientes, pequeños y medianos empresarios del sector comercial. El Carmen de Viboral, famoso por su actividad artesanal con la loza, es un ejemplo claro de los matices de la recuperación económica tras la llegada del virus.

     

    Los establecimientos comerciales le toman el pulso a las nuevas dinámicas para encontrar la ruta de su recuperación económica. Foto: Mariana Hoyos.

     

    ¿Hasta cuándo?

     

    Juan Guillermo Cardona, economista y docente de la UPB, coincide en que las medidas tomadas por el Gobierno Nacional respecto a la salud pública son acertadas. Respecto a lo económico dijo que “han sido, en teoría, las que se pueden tomar de acuerdo con las condiciones fiscales del país. No es lo mismo cuando los países tienen muchos recursos para ayudar sectores vulnerables, que cuando en países como los nuestros no hay los suficientes para garantizar esto”.

     

    Para él, un punto positivo es que se han visibilizado alrededor de 300 mil familias que no aparecían en los registros de ninguna entidad pública y que se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Cardona añadió que “en una situación como esta siempre van a quedar faltando medidas y no se puede garantizar que el 100 % de las necesidades sean cubiertas”.

     

    Con respecto a la duración que debe tener la cuarentena sin sacrificar del todo la economía, Cardona expresó que nadie sabe con exactitud hasta cuándo se podría extender. En lo que sí coinciden los expertos, es que hay que buscar la posibilidad de que se vayan dando ciertas flexibilidades y que las personas vayan saliendo, “porque estar en cuarentena no es una vacuna y no garantiza nada”.

     

    Por su parte, Sebastián Restrepo, estudiante de Economía de la UPB, opinó que un tiempo prudente para comenzar a reactivar la economía son 6 meses a partir del inicio de la cuarentena. Sin embargo, precisó que “no se puede olvidar que se entró a una recesión económica, por lo que los daños económicos, las afectaciones a las pequeñas empresas, personas independientes, incluso las personas que tienen un trabajo formal, también se verán. Por lo que es muy difícil decidir qué tiempo sería prudente, ya que al fin y al cabo la economía se verá afectada”.

     

    Otro punto de vista es el de Christian Montoya, estudiante de Ciencias Políticas en EAFIT, quien planteó que la forma tan restrictiva como se está teniendo la cuarentena debe parar pronto. Aclaró que se debe continuar con un “aislamiento inteligente”, que consiste en segmentar mejor las personas teniendo una mayor capacidad de diagnóstico. “Con el aislamiento inteligente la idea es que se reactive la economía, pero sin poner en riesgo a las personas. Los controles no van a parar y las industrias para poder trabajar, van a tener que operar cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad”, explicó Montoya.

     

    Hoy se presentan dos caras de la moneda para las personas que tienen negocios. Las actividades comerciales como los almacenes, bares y restaurantes han sido los más perjudicados por las medidas de aislamiento. Sus ingresos venían de la circulación de personas. Por otro lado, comercios como los supermercados, distribuidoras de víveres, farmacias y tiendas de barrio han presentado un incremento en sus ventas durante la época de la cuarentena.

     

    Tiendas, supermercados y farmacias

     

    Durante esta época, los productos de primera necesidad son los más requeridos por todos. Las personas desean estar abastecidos y prepararse para los días en que no pueden salir. Los supermercados, tiendas de barrio y farmacias juegan un importante papel en estos momentos. Algunos tuvieron un incremento de ventas solo al inicio de la cuarentena, otros todavía continúan con incrementos en ventas.

     

    Betty Idárraga trabaja en un supermercado y distribuidora de productos. Con respecto al comportamiento de las ventas en esta cuarentena ha podido apreciar que se han incrementado muchísimo en relación con la época en la que todavía no estaba la medida y el ritmo de vida continuaba con normalidad.

     

    Además, comentó que atiende un promedio de 50 personas al día y que en el negocio están cumpliendo con las medidas de bioseguridad planteadas. “Nosotros estamos limpiando el mostrador y trapeando constantemente con hipoclorito. Cuando llega algún cliente, le pedimos que por favor use el antibacterial que tenemos a la entrada”, contó Idárraga. Añadió que le da miedo contagiarse del coronavirus, pero le da tranquilidad cumplir las recomendaciones y poder seguir trabajando en esta situación.

     

    Las tiendas de barrio también se encargan de parte importante de la provisión de alimentos. Dora María Ramírez es propietaria de uno de ellos. “La gente no sigue comprando en las mismas cantidades que al inicio de la cuarentena porque ya hay mucho desempleo y hay mucha gente a la que han sacado de las empresas. También hay otros que les han rebajado el sueldo”, afirmó Ramírez. Ella atiende un promedio de 25 a 30 personas por día y considera que, pese a los problemas económicos de algunos, casi no le han pedido fiado. Sus ventas se han mantenido estables en lo que va del confinamiento.

     

    Desde las droguerías o farmacias se ha visto de otra forma la curva de la pandemia. “Al principio de la cuarentena se incrementaron las ventas de medicamentos, alcohol y desinfectantes, ya que mucha gente pensó que con la contingencia iban a cerrar absolutamente todo, incluyendo farmacias y supermercados”, relató Mauren Orozco, propietaria de una farmacia. Con respecto a la falta de alcohol y desinfectante, explicó que en un principio escasearon y los precios aumentaron mucho, pero en este momento se estabilizaron los inventarios, los precios se normalizaron y ya no hay escasez de estos productos. “En lo que va de la cuarentena, las ventas se han normalizado e incluso disminuido, porque las personas tienen un abasto de medicamentos para no tener que salir de sus casas y priorizan gastar el dinero en comida”, explicó Orozco.

     

    Almacenes y centros comerciales

     

    Uno de los lineamientos iniciales de la cuarentena fue mantener cerrados aquellos negocios que no venden artículos de primera necesidad. Los comercios de ropa, variedades, decoración y los centros comerciales hacen la prueba de regresar bajo unan nueva rutina.

     

    Es la única manera de sobreponerse, por ahora. Hernán Hoyos es propietario de un almacén de decoración y variedades, y son claros los efectos que ha tenido la cuarentena sobre su negocio. “Inicialmente las ventas se fueron a pique. Con los cierres los ingresos han sido mínimos; al ser un negocio con características comerciales tradicionales, no se ha podido vender; esta situación, en el peor de los casos, nos podría llevar a un cierre total del negocio”, dijo el comerciante.

     

    “Los gastos fijos del negocio se están asumiendo con reservas que se tenían, hay otros gastos que de momento no se han podido pagar”, relató Hoyos. En relación con los gastos personales y familiares, aseguró que ha recibido ayuda de su familia más cercana y también ha hecho uso de los ahorros que tenía. Tiene claro que, a pesar de que levanten la cuarentena obligatoria y pueda volver a abrir, la reactivación económica de su comercio no será rápida. “No vendemos productos de primera necesidad, sino artículos de decoración que la gente no se va a poner a comprar en las condiciones actuales y venideras”, explicó el comerciante. Sin embargo, también ve la situación como una oportunidad para reinventar su negocio, buscar nuevas alternativas de mercadeo y así implementar la virtualidad con las ventas en línea de su mercancía.

     

    Finalmente, habló de su incertidumbre acerca del tiempo de duración de la cuarentena. Reconoció que en Colombia no se ha llegado todavía al pico más alto de contagio, por lo que levantar la cuarentena sería apresurado en este momento.

     

    Según el registro de la Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia), en total hay 30 centros comerciales de más de 5.000 metros cuadrados en Antioquia. Ellos han tenido que ver cómo se cierran las puertas de la mayoría de los negocios debido a la contingencia actual del año en curso.

     

    Restaurantes, bares y discotecas

     

    Cierres de establecimientos célebres y tradicionales en Medellín ya han sido noticia de los impactos en el sector de discotecas y bares. Los restaurantes han capoteado con domicilios las restricciones por las aglomeraciones que suponen estas actividades.

     

    Juan Miguel Ramírez es propietario de un restaurante de comida mexicana y comentó que “las ventas se han visto muy afectadas porque cerramos nuestras instalaciones. Al ver que esto iba para largo, tuvimos que reactivar nuestras actividades, pero solo con domicilios. Entonces las ventas se han visto disminuidas más o menos en un 80 %”. Su nómina pasó de tener 10 trabajadores, a únicamente dos operando.

     

    Trabajar solo con domicilios trae cierta tranquilidad para pagar tanto los gastos fijos de sus negocios como gastos personales. Pero también los limita el horario permitido para los domicilios, que es de 12 a 7 p. m. “Los horarios, la verdad no dan la posibilidad de abarcar un buen mercado, ya que las familias del Carmen están acostumbradas a almorzar en las casas y salir a comer en las noches”, explicó Miguel Ramírez.

     

    Javier Martínez es propietario de un bar ubicado en el parque principal del Carmen de Viboral y la afectación a su negocio con la medida de confinamiento ha sido total. Tiene los mismos gastos, como el pago de servicios públicos y el 50 % del arriendo del local. Estos pagos los está realizando con el dinero de una pensión. Sin embargo, siente incertidumbre, pues tiene claro que el tipo de negocio que tiene se encuentra de último en la lista de lo que volvería a operar normalmente. “El perjuicio es incalculable, uno ni siquiera sabe qué hacer, la verdad”, expresó.

     

    A finales de mayo, el presidente Iván Duque anunció la extensión de la Cuarentena Nacional hasta el primero de julio de 2020, pero aumentaron a 43 las excepciones como los servicios hospitalarios, lo relacionado con la cadena de producción y comercialización de alimentos, manufactura, industria, parqueaderos públicos, peluquerías, laboratorios, bibliotecas, museos, entre otras. Estos sectores deben cumplir los protocolos de bioseguridad que expidió el Ministerio de Salud y Protección Social, según las condiciones particulares a nivel territorial. La sensación general es que corre el tiempo para que las previsiones y estimaciones se hagan realidad, con las puertas abiertas y el reto de recuperarse en frente.

     

     

    Informalidad

    46.7 % de la población colombiana trabaja bajo la informalidad, sin acceso al pago de seguridad social, pensiones, ARL y otros parafiscales como y servicios como los de las cajas de compensación familiar. A este grupo poblacional se sumarían muchos trabajadores formales si la economía continúa paralizada, explicó Juan Guillermo Cardona, economista.

     

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    Este informe fue realizado en el curso Periodismo II, bajo la orientación de la profesora Claudia Sánchez Aguiar.

     

     

     

     

  • En la virtualidad, nuevos desafíos laborales

    La virtualidad no funciona igual en todos los sectores económicos. Este recorrido muestra contrastes en su aplicación en sectores como el educativo respecto de otros sectores como la publicidad. Datos que revelan lo que implica el nuevo lugar que tienen las tecnologías digitales como apoyo a la producción y testimonios sobre los cambios de las rutinas de trabajo.

     

    La tecnología se ha encargado de desaparecer diversas barreras y configurar un “espacio” para todos, al facilitar la información y rapidez de la comunicación. Durante el confinamiento, en diversos ámbitos pasó de ser cuestionada y desdeñada, a cobrar un nuevo valor como elemento de apoyo a las actividades humanas.

     

    Más de 180 países están atravesando una emergencia sanitaria de impactos sin precedentes. La situación atípica producida por el virus SARS-CoV-2 y la enfermedad que produce (COVID-19), ha traído consecuencias que influyen en las actividades cotidianas en todo el mundo. El sector productivo, la economía, el sector de la salud, los colegios y universidades, el ámbito laboral y los eventos sociales, entre otros, se han visto afectados y obligados a acatar los protocolos que han dictado los gobiernos con el fin de combatir la pandemia. En el caso de Colombia, el presidente Iván Duque decretó el Aislamiento Preventivo Obligatorio con 34 excepciones, de las cuales se excluyen cerca de 6 millones de personas que actualmente trabajan desde casa.

     

    De acuerdo con esto, el Gobierno Nacional invitó a implementar el teletrabajo y el uso de herramientas virtuales como una alternativa durante el confinamiento, pues no implica aglomeración de personas ni interacciones presenciales, lo que ayuda a evitar la exposición al virus. Estas medidas se han convertido en un reto para continuar con la rutina a la que están acostumbrados miles de colombianos.

     

    Virtualidad y aprendizaje: ¿compatibles?

     

    Los colegios y universidades están realizando sus clases virtualmente con la ayuda de diferentes plataformas digitales, lo que ha limitado el aprendizaje, la interacción y las diferentes actividades que se hacían en esos espacios a una reunión por videollamada.

     

    Esta metodología de trabajo ha traído ventajas y desventajas; y estas últimas engloban factores como la falta de capacitación de los docentes y estudiantes, la diferencia de condiciones por falta de recursos, además de que las plataformas suelen colapsar por la congestión de la red.

     

    Yurby Álvarez, profesional en Microbiología y docente de la Universidad Francisco de Paula Santander Ocaña, hace énfasis en el compromiso que tiene como trabajadora de la educación para hacer llegar el conocimiento a sus estudiantes de la manera más clara y precisa. “El mayor reto ha sido tratar de mantener activos a los estudiantes en el momento de las clases virtuales y mantener el contacto directo con ellos a través de todas las herramientas que tenemos. Otra dificultad ha sido la desigualdad de condiciones que encuentro en mis estudiantes ya que no todos tienen acceso a un computador o a conexión de internet. Yo tengo grupos de 22 estudiantes y alcanzo a conectarme máximo con 7 u 8 por clase”, dice la docente.

     

    Asimismo, los estudiantes también han compartido sus pensamientos y experiencias respecto a la modalidad virtual. El tema de las clases virtuales es algo con lo que no todos están familiarizados, por lo que llevar este proceso ha presentado varios inconvenientes.

     

    “Aprender por medio de una clase virtual no se compara con la presencialidad ni con la interacción entre las personas”, cuenta Johan Achury, estudiante de Derecho de la Universidad de Antioquia. De igual modo, el joven comenta que el cambio de entorno —de un aula a un lugar en la casa— también influye en el aprendizaje, puesto que a veces en el hogar se pueden presentar distracciones que interfieren en la explicación de algún tema. Además, laboratorios o actividades al aire libre que, como parte importante de la formación académica se hacían dentro de las instituciones educativas, no se han podido practicar.

     

    El trabajo virtual varía sus dinámicas según el sector productivo al que corresponda. Foto: Daniela Morales.

     

    El teletrabajo: ¿eficiencia o una pérdida de tiempo?

     

    El mercado laboral también se ha visto sometido a los cambios repentinos en las rutinas. Según el Ministerio de Trabajo, más de 100 empresas protegieron el empleo de 41 871 colombianos, utilizando diferentes estrategias en medio de la cuarentena como el trabajo en casa, teletrabajo, garantía y restablecimiento de contratos laborales, vacaciones anuales o anticipadas, jornadas flexibles, aseguramiento de un mínimo vital, entre otros.

     

    Es complicado determinar si el uso de los dispositivos digitales y los servicios que ofrece la virtualidad han repercutido de manera completamente positiva o por el contrario han traído consecuencias negativas sobre los deberes laborales, porque cada caso es particular. Para muchos, el trabajo remoto ofrece más beneficios, como el ahorro de tiempo y dinero que antes se perdía en el desplazamiento hacia los lugares de trabajo.

     

    Por ejemplo, Juan David Cardona, Publicista y Community Manager de la agencia DDB Colombia, afirma que la pandemia y las medidas tomadas para laborar en la cuarentena no lo afectan porque está a “una llamada, un mensaje de WhatsApp o un correo electrónico de distancia”.

     

    No obstante, para otras personas esta opción ha resultado tediosa y poco eficiente, incluso por las mismas razones que otros consideran como ventaja. El espacio en la casa no es el apropiado para realizar las tareas, la interacción personal se hace necesaria, la conectividad a veces tiende a ser lenta y la comunicación no se logra efectivamente. Martha Liliana Álvarez, profesional del Grupo de Asistencia Técnica del ICBF Norte de Santander, a pesar de haberse adaptado a esta nueva modalidad, encuentra ciertos factores que impiden que el trabajo desde casa sea reconfortante. “Se nos olvida muchas veces hacer las pausas activas que en la oficina uno tenía. Estamos terminando una reunión cuando ya empezó la otra. Ya no miramos horarios, se hacen las 8 de la noche y seguimos trabajando”.

     

    Una alternativa no tan viable

     

    Mientras unos pueden hacer home office, a otros se les hace imposible, como ocurre con los trabajadores vinculados a actividades del sector salud, cadena de producción y comercialización de bienes básicos, servicio público, el sistema financiero y seguridad, entre otros encargados de actividades esenciales.

     

    “Aquí los que hacen teletrabajo son las personas que no atienden al público, los del centro de operaciones que son los que verifican créditos, algunos están en teletrabajo, lo que es la parte jurídica está en teletrabajo. Es por secciones. Pero realmente los que tenemos atención al público no”, comenta Beatriz López, Asesora Comercial de la Cooperativa financiera Cotrafa, quien desde que empezó la cuarentena no ha dejado de dirigirse a su oficina para trabajar, —a veces bajo horarios flexibles— en la sede Avenida Oriental de Medellín.

     

    La cuarentena inteligente

     

    Desde el pasado 27 de abril, se han sumado 12.000 empresas del sector de la construcción y la manufactura que empezaron a laborar bajo estrictos protocolos de seguridad, con el fin de reactivar la economía del país.

     

    A partir del 11 de mayo comenzaron a operar otros sectores de la manufactura relacionados con muebles, vehículos, maquinaría, papelerías, librerías y algunos sectores del comercio al por mayor, entre otros. José Manuel Restrepo, Ministro de Comercio, Industria y Turismo, resaltó que, si bien el Gobierno Nacional da el permiso y las instrucciones para reiniciar estas actividades, son los gobernantes locales quienes “tienen la llave de la gradualidad” y pueden indicar cómo se va dando el proceso ya que conocen el contexto de su realidad.

     

    Los gobernantes tienen indudablemente una gran responsabilidad en sus manos en estos momentos de incertidumbre. La coyuntura del COVID-19 los ha obligado a actuar al paso acelerado con el que va el virus y a tomar decisiones convenientes para garantizar la protección del pueblo colombiano. La virtualidad tiene sus beneficios y sus complicaciones; hay personas que están familiarizadas y para otros quizá es difícil de manejar, pero por ahora la mejor opción es adaptarse y hacer uso de ella tanto para clases como trabajo remoto, quienes puedan, y respetar las instrucciones del aislamiento.

     

    Lea también de la serie La educación desde el encierro:

    “Los vericuetos de una nueva educación”